Compañía es una TRADUCCIÓN de la historia de CuteCButtons (Fanfiction id: 3801409).

Disclaimer: Naruto no me pertenece. Entonces, si reconocen a alguien o algo del anime lo he tomado prestado.

Toma tiempo antes de Shippuden. O técnicamente, toma lugar en el mundo de Naruto pero sin Shippuden en mente, o desde que los once de Konoha tienen ahora 16 años.

¡Sus maravillosos e inspiradores reviews hacen mi día!

Capítulo 11

OOOOO

Shino tomó medidas drásticas rápidamente. Las chicas risueñas lo siguieron durante dos horas y no parecían capaces de retener información. El contenido real de lo que decía no parecía importar. Estuvo a punto de cambiar su color favorito por el púrpura cuando muchos gritos muy agudos anunciaron la proximidad de una tienda de joyería. El mar de chicas se movió alrededor de él y Shino se preguntó brevemente si ésa había sido la verdadera razón por la que Uchiha Sasuke había abandonado la villa.

Su mirada escaneó las fachadas de las tiendas y se detuvo alrededor de un objeto redondo muy familiar. A Hinata le gustaría algo como eso, el decidió.

"Ahora regreso," Shino anunció a su hermano y primo.

"¡Pero todavía es temprano!" Shibiki se apuró a decir. Esperaba que Shino se le ocurriera hacer conversación con algunas chicas lindas pero conforme la mañana se iba haciendo tarde la paciencia de Shino se había evaporado.

Shino sacudió la cabeza y se escabulló a la tienda más adelante en la calle.

OOOOO

Shinomaru estaba sentado coloreando en una mesa baja en la habitación principal cuando Shino caminó a través de la puerta buscando a Hinata. La encontró hecha un ovillo contra el apoyabrazos de un sillón cercano, con una lejana, nostálgica expresión. Durante un minuto entero el tan sólo estuvo en pie mirándola, preguntándose qué pensaba.

Kinako observaba discretamente la mirada de anhelo en la expresión de su hijo. El momento de la añoranza fue breve pero hizo que su corazón de madre doliera sólo de verlo. Era una lástima que Hinata ya tuviera novio. Ella era perfecta para su hijo más joven. No pudo suprimir el pequeño suspiro que se le escapó.

Shino volteó ante el sonido afligido de su suspiro. Rápidamente fue al lado de su madre y flexionó una rodilla.

"Madre, ¿sucede algo?"

Una vez más, Kinako se maravilló ante la habilidad de su hijo para notarlo todo. Ella sonrió y elevó la mano para acunar su mejilla.

"Nada, Shino-cariño. Sólo pensaba."

"Te traje algo."

"¿Hm? Oh, Shino, ¡no tenías que hacerlo!"

"Yo quería," explicó mientras le entregaba una larga caja azul que llevaba consigo. "Son para ti y las tías."

"Shino, eres un chico muy dulce," ella sonrió.

"Eso es porque tengo una madre muy dulce," el respondió con un beso en la mejilla, completando el pequeño ritual.

"¿Para quién son las pequeñas?" ella preguntó al notar dos cajitas.

"Para Hinata y Shinomaru. ¿Puedes disculparme?"

"Por supuesto," lo despidió, a pesar de que ella mantenía un ojo en la acción.

Hinata parpadeó cuando el peso de Shino desplazó los cojines a su derecha. ¿Había estado tan perdida en sus pensamientos que no se había dado cuenta cuándo regresó de la villa?

Sin decir nada, el desplazó un cartón azul en su regazo antes de inclinarse hacia delante y poner otro junto a Shinomaru.

"¿Para mí?" Hinata preguntó.

Shino asintó

Hinata abrió el cartón y miró adentro. El olor de la caliente y dulce masa y la canela subió para darle la bienvenida. Una brillante sonrisa afloró en su cara y una caliente, feliz sensación inundó el pecho de Shino. El adoraba hacerla sonreír.

"¡Me trajiste un rollo de canela! Muchas gracias, Shino-kun. ¡Son mis favoritos!"

"Lo sé," respondió con suavidad. "De nada."

"¿Te comiste el tuyo en la villa?" Hinata preguntó en tono tranquilo, tratando de ser deliberadamente casual.

"No compré uno para mí." Shino se encogió de hombros.

"Shino-niisan," Shinomaru intentó hablar entre enormes mordidas, "¿te divertiste haciendo tus mandados en la villa?"

"No realmente. Fue muy ruidoso y concurrido."

Por alguna razón, Hinata se sintió enormemente contenta ante esas palabras. Arrancó un pedacito a su obsequio y cerró los ojos cuando la delicada dulzura se derritió en su boca.

La respiración de Shino se detuvo ante la visión de su feliz expresión. Observó su pequeña y rosada lengua probando el caramelo de canela en sus labios; el tragó un particularmente grande nudo en garganta.

"Mmm, está muy bieno," Hinata prácticamente gimió.

¡Oh, querido Dios!, Shino gimió para sí. Se movió imperceptiblemente en el sofá. Era una buena cosa que tuviera un abrigo grande.

"Debes de probar algo, Shino-kun." Ella le ofreció la caja.

Shino negó con la cabeza. "Es para ti." Aunque si tuviera que verla comiéndose todo en esa manera sensual, probablemente moriría.

"Sólo una mordida," Hinata insistió, acercando un pedazo a los labios de su compañero.

Con sus delicados dedos tan cerca de su cara no pudo resistir, así que se inclinó hacia adelante aceptando el pequeño bocado. Las puntas de los dedos de Hinata le rozaron los labios. Las mejillas de ella se sonrojaron ligeramente y ella atrajo su pulgar y entonces lo colocó en su boca para lamer la pegajosa dulzura con una pequeña sonrisa.

Shino aceptó ocasionalmente un pedacito de rollo de canela de Hinata e inmediamente observó a Shinomaru que completaba su trabajo artístico. El chico Aburame más grande inclinó su cabeza y estudió el dibujo. Había dos personas en la pintura y una de ellas tenía largo y fluido cabello oscuro.

"¿Shinomaru, esa es Hinata?" preguntó.

Shinomaru asintió. "Y éste eres tú, Shino-niisan.", explicó señalando lo que era obviamente un Aburame. Las poses de las figuras eran ligeramente extrañas y estaban trenzadas. Con un pequeño sonrojo, Shino dedujo que el Shino y la Hinata en el dibujo estaban tomados de las manos uno frente a otro. "Son Shino-niisan y Hinata-neesan bailando."

Hinata se sonrojó con tres nuevas capas de rojo, pero una pequeña sonrisa tiró de sus labios.

Shino inhaló un poco, inseguro de qué decir. "¿Por qué el suelo es azul?" Ese tema parecía suficientemente seguro.

"Es agua. ¡Hinata-neesan estuvo entrenándome hoy! Hinata-neesan dijo que estoy haciéndome realmente bueno. ¡Ahora puedo formar un pequeño chakra en mi pie derecho!

Shino escuchó pacientemente como Shinomaru explicaba la lección que Hinata le había dado hoy.

"¡Ahí está Papá!" Shinomaru exclamó. Efectivamente, Shiribi había regresado de donde quiera que hubiera ido esa mañana. Shinomaru corrió hasta su padre, quien lo recogió en un abrazo. El niñito se quitó su sandalia y señaló a su pie derecho mientras el borboteaba chakra con emoción.

"Tiene un excelente control de chakra para su edad. Apuesto a que podría ser un ninja medico si quisiera," Hinata comentó suavemente.

Shino asintió. Mientras que estaba impresionado con la habilidad en el manejo de chakra de Shinomaru, su mente sólo podía concentrarse en la sensación cálida de Hinata a lo largo de su lado izquierdo, lo suficientemente cerca pero no tanto como para tocarse.

"¿Alguien ha visto a Shino?" Shibiki llamó desde el pasillo.

Shino suspiró y se dirigió hacia el pasillo.

"Es hora de comenzar a hacer la cena," Kaoru anunció un momento después a la habitación sin importar quién se encontraba allí.

Hinata asintió y se puso de pie. Incluso cuando ella no había sido requerida en la cocina disfrutaba pasar el tiempo con la familia de Shino y ayudar en cualquier cosa que pudiera. Sin embargo cuando llegó a la puerta se congeló cuando una distintiva risa femenina sonó en el otro extremo del pasillo. Shino y su hermano se encontraron con dos jóvenes mujeres que prácticamente se colgaron de ellos. Hinata sintió un dolor apretado en el pecho que era peor que los que su primo le había infringido durante los exámenes chuunin años atrás. Se escabulló de la vista antes de cualquiera la notara.

OOOOO

Sino sintió un escalofrío y no de forma placentera cuando la chica más joven acarició seductoramente su pecho. Debió haberse quedado sentado en el sofá con Hinata. Retrocedió.

"Por favor no hagas eso, señorita." Fulminó a su hermano mayor quien le devolvía la mirada excusándose.

"Ri-ka-cha-n," ella arrastró las palabras, pausando en cada sílaba para lograr un efecto.

Shibiki notó que la hermana menor lucía mucho más dispuesta y agresiva que la mayor. Mika trazaba tímidamente el reverso de su mano con una uña cuidada con manicura. Ahora que lo pensaba el realmente no estaba seguro de cómo habían llegado aquí. Puso excusas a éstas chicas, dejando sin pensar a Tachoro sólo y comenzó a hacer el camino a casa. Esas dos habían caminado con él y comenzado una conversación. Rika había expresado interés en hablar con Shino de nuevo así que pensó al momento que era una buena idea invitar a las chicas dentro.

Ahora comenzaba a lamentar esa decisión. Shino lucía evidentemente incómodo y de hecho le estaba enviando a su hermano mayor miradas molestas.

Shino resistió la urgencia de gruñirle a Rika cuando ella tiró hacia abajo del cuello de su abrigo. Se las arregló para hacerse a un lado otra vez. Si Shibiki pensaba que le había hecho un favor entonces realmente necesitaban hablar. Estar con chicas como estas sólo hacía más enfático la clase de dama que era Hinata y hacía que Shino comparara estas alternativas baratas con algo que el no podía tener.

Desde la esquina de la habitación, Shibi enarcó una ceja. El rastro de chakra de Shino era… perturbado, a falta de una mejor palabra. No. Esa no era la palabra adecuada. Su normalmente sereno hijo estaba desagradablemente agitado. Su esposa puso una mano en la parte baja de su espalda y lo miró inquisitivamente. Él se encontraba en lo que ella llamaba "modo cauteloso". La miró y señaló alrededor de la esquina con la cabeza.

Una risa áspera y aguda interrumpió su silencioso intercambio, seguido por algunas sugerencias inapropiadas que hicieron que Kinako abriera los ojos en shock y se entrecerraran en asombro.

Hora de rescatar a su hijo de nuevo, Shibi decidió. Se detuvo alrededor de la esquina y caminó calmadamente hacia el grupo de adolescentes.

Las dos chicas de risa tonta saltaron cuando ante su repentina presencia e intercambiaron una breve mirada de temor. Shibi lo notó y suspiró. No estaba tratando de ser intimidante. ¿Cómo podrían ser éstas chicas parte de la familia Aburame?

"Shino, Shibiki, creo que tienen que finalizar algunas tareas para su madre," recordó intencionalmente.

"Claro, Padre," Shino hizo una inclinación obediente y agradecidamente. Sus pasos de retirada fueron enérgicos y determinados.

"Shibiki, deberías acompañar a éstas jóvenes damas a casa, pero espero que regreses dentro de quince minutos."

"Claro, Padre," Shibiki respondió con incertidumbre antes de acompañar a las chicas a la salida. Por lo que sabía ellos no tenían ninguna tarea ni responsabilidades.

Shibi siguió a su hijo más joven a la ahora casi vacía sala familiar donde Kinako estaba sentada en un apoyabrazos con el ceño fruncido en su cara.

"Gracias por tu ayuda, Padre," Shino dijo sinceramente.

Shibi asintió.

"Shino…" Kinako inició inquieta. "Chicas como esas…"

"¡Yo no las invité!" Shino explicó rápidamente.

Kinako estudió su cara nerviosa y asintió lentamente. "Está bien, te creo, por supuesto, ¿pero por qué estaban aquí?"

"Creo que siguieron a casa a Shibiki," el suspiró exasperado.

"Tu dejaste a Hinata allí, ya sabes," ella dijo calmada.

"¿A dónde se fue?"

"Lo más probable a ayudar a preparar la cena familiar."

Shino asintió y se fue a buscar a su compañera.

Kinako se giró hacia su esposo pensativa. "Anata… estás seguro acerca de lo que hablaron de Hinata? Ella no actúa realmente como una chica con un novio. De hecho, si yo realmente creyera que tiene un novio debería hablar a solas con ella y tener una plática acerca de no darle falsas esperanzas a chicos buenos como Shino."

Shibi alzó juguetonamente una ceja. "¿Has perdido la fe en mis habilidades para obtener información?

"Tonterías," ella golpeó su hombro gentilmente. "Sé que eres un maestro de la cautela y un montón de cosas shinobi. Sólo estoy diciendo que podrías no saber tanto como crees acerca de chicas adolescentes."

"Recibí esa información de nuestro hijo," hizo notar.

"Bueno, sí, ¿pero qué es lo que saben los chicos adolescentes de las chicas adolescentes de todas formas?"

"La noviecita de Shino lo está engañando, ¿es eso?" La tía abuela Zuriko repentinamente se inmiscuyó en la conversación y metió su cuchara. "¡No se preocupen! Yo me encargo de eso."

Shibi gimió e intentó detenerla, pero la anciana ya estaba lejos. Esto no era bueno.

OOOOO

"Rika, pensé que habías dicho que ya te habías encargado del jefe del clan." Mika preguntó cautelosamente. No quería parecer acusatoria, pero, bueno, el plan parecía que de alguna manera se había truncado.

"¡Lo hice! Quiero decir, él estaba. Estoy segura de que el Supaichuu fue depositado sin ningún problema. No entiendo por qué puede seguir vivo. Tal vez el sólo es bastante resistente. Tal vez los huevos están tomando un tiempo anormalmente largo para eclosionar. Esa es una probabilidad."

"¿Es posible que otra víctima se haya atravesado en el camino?"

"No, de ninguna forma."

"¿Tal vez el Supaichuu se movió a otro huésped por alguna razón? Si es así, necesitamos encontrar el nuevo macho alpha pronto para ponerlo en el contenedor."

"Papá se enojaría muchísimo si lo perdemos… Tenemos que sacarle la verdad al chico Aburame."

"¿Cuál de los dos?"

"¿Importa?"

Mika calló para pensar de forma diplomática y expresar sus siguientes palabras.

"No creo que Shino-san caiga. Con un pequeño esfuerzo, creo que puedo encandilar a Shibiki para decirnos lo que necesitamos saber." Las chicas permitieron a Shibiki encaminarlas a la siguiente calle, pero entonces el insistió en irse y ayudar a su madre. Sonrió amplia y tímidamente y se disculpó por las maneras toscas de su padre. El chico mayor parecía suficientemente agradable. Ella podría tomar ventaja de eso.

"¿Qué? ¿dudas de los poderes de mis mañas femeninas?" Rika sonrió. "¿Celosa?"

"Difícilmente," Mika suspiró. A veces era muy difícil trabajar con su hermana menor. Rika tenía más o menos la misma edad del chico más joven (Shino), tan sólo unos pocos años más joven que Mika, a pesar de que parecía que un amplio tiempo de vida separaba a las hermanas. Rika era simplemente demasiado impetuosa.

El Clan Inago, especializado en langostas y sus técnicas de insectos, era cuidadosamente discreto con sus secretos. Ellos también usaban el Supaichuu pero para prevenir infecciones accidentales cuando manejan los insectos se entrenaban a determinados shinobi de la familia para cuidar de estos especímenes. A un portador de Supaichuu no se le permitía alojarse con los portadores de langostas. Ser una persona "libre de insectos" era la defensa más segura contra los Supaichuu, quienes necesitaban un suministro de comida dispuesto con el propósito de multiplicarse.

"Le gustan los dulces," Rika declaró. "¿Viste todos los rollos de canela que compró? Los Aburame son unos cerdos."

"Rika, realmente dudo que los haya comprado todos para él solo."

"Cállate. Tengo un plan."

Notas del autor:

OO Lo siento por finalizar el capítulo con una nota potencialmente espantosa. Parecía que era un buen punto para detenerse.

Creo que Shinomaru se convertirá en mi pequeño Cupido.