¡Val los saluda desde el otro lado de su pantalla! :3

He aquí el capitulo 11 :B


Capitulo 11

El pequeño de cabello lacio miraba la puerta vacilante "¿Toco o no toco?" aquella pregunta daba vueltas por su mente, entonces sin pensarlo hizo sonar el timbre.

Al abrirse la puerta él no puedo creer lo que veía, el peliazul dibujo una sonrisa y cuando estaba a punto de invitarlo a que este pase, el rubio dio media vuelta, mientras corría sus lagrimas se perdían en las calles y viento.. No podía creerlo, es cierto lo había estado pensando un largo rato; podía ser cierto pero, no quería creerlo, este disminuyo la velocidad de sus pasos hasta quedar parado, se pregunto ¿por qué?, ¿cómo?, ¿ cuándo?, ojala pudiese preguntarse "¿quién?", ya lo sabia y el daño en su corazón estaba echo.

...

-¿Cómo rayos se te ocurre? - Le pregunto en tono enfadado el peliazul al pelirrojo que estaba sentado cómodamente en su sillón con un libro entre sus manos.

-¿Qué cosa? - Pregunto este inexpresivo

-¡METERTE CON UNO DE TUS ALUMNOS!

El pelirrojo se mostró disgustado hacia este

-Ese chico.. Yo nunca podría verlo como solo mi alumno.

-¿Por qué no? - Pregunto el peliazul que comenzaba a calmarse

-Lo conozco desde hace mucho tiempo.

-¿Qué?

-Él es ese niño del que te había contado.

El peliazul se mostró sorprendido.

-No me interesa si pierdo mi trabajo y todo mi dinero, nunca lo dejare ir. - Le explico el pelirrojo al peliazul - Yo lo amo.

En ese momento sonó el timbre, el peliazul camino hacia la puerta.

Hubo silencio por unos minutos

-¿Quién es Kisame! - Pregunto a gritos el pelirrojo desde el sillón, al no obtener respuesta camino hacia la puerta fastidiado, este quedo pasmado al ver como el rubio escapaba con lagrimas en sus ojos de su hogar. Este se pregunto por que, no hubo tiempo de seguirlo, el rubio se había perdido en aquellas oscuras y solitarias calles.

...

Al llegar a su departamento se encontró con sus dos compañeros que le dirigieron una sonrisa, el pelinegro tenia puesto algo que se parecía a un collar de perro con un pequeñísimo tubo sobresaliendo de este, le resto importancia, sabia que pronto volvería a casa, en ese momento estaba demasiado aturdido por lo que había sucedido con respecto al pelirrojo, camino recto hasta su cuarto, no dijo una sola palabra, ni provoco un solo sonido, el pelinegro lo miro angustiado mientras se preguntaba que habría pasado en la casa del ojimiel, este siguió con la mirada al rubio que cerro su puerta detrás de él. Sus compañeros se miraron desentendidos.
El rubio se sentó en su cama sin comprenderlo, ¿Acaso todo había sido una fantasía? Aquellas miradas de amor entre el pelirrojo y él, aquel gran sentimiento entre ellos ¿Todo lo había imaginado? ¿Todo era una mentira?, sin duda alguna, no lo comprendía, nunca lo haría, el ojiazul arriba de su cama con sabanas celeste bebe, quedo mirando la puerta de entrada a la habitación con sus piernas flexionadas contra su pecho. Hubo lugar a un sonido, el pelinegro tocaba la puerta, el rubio no respondió, el pelinegro se había acostumbrado a aquellas situaciones en las que debía consolar al rubio, pero, esta vez algo lo inquietaba en su interior, entro a la habitación y observo al rubio que con angustia hundió su cabeza entre sus piernas y su pecho, el pelinegro cerro la puerta detrás de él y sin decir una sola palabra se encamino a aquella cama, gateo hasta enfrente del rubio y lo contemplo pacíficamente, notó como este daba pequeños saltitos a compás con sus orejitas mientras sus lagrimas se escurrían por sus mejillas, el pelinegro no las veía pero, sabia que estaban ahí, la rubia y peluda cola del rubio estaba pegada al contorno de su cuerpo como si intentase protegerse, el pelinegro acerco hacia él su mano con abundante cuidado, levanto el rostro de aquel; tenia un pequeño sonrojo carmesí en sus mejillas, sus ojos estaban irritados, algunas lagrimas aun corrían con lentitud por sus mejillas, el mechón de pelo lacio y dorado que solía tapar su ojo izquierdo estaba aplastado contra su cara; despeinado y pegado a este por el llanto y el sudor, aun en ese estado lamentable al pelinegro le parecía realmente hermoso, no importase como lo viera él era hermoso y cualquiera que dijera lo contrario estaba completamente ciego, tan indefenso, tan frágil y de alguna extraña forma, tan inocente.

El pelinegro corrió los rubios cabellos de su rostro y con inmenso cariño y ternura en su suave mirada, le sonrío en un intento por que este comprendiera sus sentimientos por él, sabia que no lo haría pero, no le molestaba o por lo menos, trataba de convencerse de ello. El rubio se lanzó al pecho del pelinegro sollozante, aquel -sonrojado- le acariciaba su dulce cabello y orejas de Neko con afecto, no entendía por que, pero, últimamente este necesitaba tener al menor cerca, ¿Su cariño por este crecía? Quien sabe, pero, comenzaba a no poder controlar sus emociones, simplemente quería besarle y colocarlo en una cajita de cristal, donde nadie pudiera lastimarlo, donde nadie pudiera quitárselo.
El rubio levanto su rostro y miro apenado al pelinegro, solo el sabe por que lo hizo, solo el sabe que lo impulso, por que lo intento, algo dentro de si no le dio opcion, ¿Era lo correcto? No le interesaba.
Aquel rose de labios con emociones a medias se prolongo por unos segundos, el pelinegro rodeo con los brazos a este cuidadosamente, invitándolo a seguir pero sin impedirle separarse de este, no pensaba obligarlo a nada. Entonces el rubio se separo y miro desconcertado -y sonrojado- a su compañero -también sonrojado- , este lo miraba apenado pero, no arrepentido.

...

El rubio se recostó en su mesa con dolor de cabeza, el pelirrojo no había llegado a clase aun, este se centro en sus pensamientos, cada vez estaba mas confundido, "¿Lo hará para evitarme?" pensó en un intento de entender lo que aquel hacia, pero era inútil, nunca entendería nada que tuviera que ver con él, dejo de pensar en este en intento descifrar otro de los enigmas de su cabeza, Itachi. Recordaba el día de ayer, no había podido dormir pensando en las palabras que habían salido de aquella boca "Te amo" "¿Seria una broma? No, él no hace esa clase de cosas" pensaba mientras su cabeza daba vueltas y vueltas, recordaba como en los ultimos días este se comportaba extraño, esas miradas, esas sonrisas, lo dio por seguro, no era una broma pero, ¿Que haría? Él era su mejor amigo, parecía que su cabeza explotaría, ¿cuándo su vida se había convertido en un desastre?.. Sabia que el pelirrojo no aparecería, mas vale irse antes de quedarse a esperar como los demás, el ojiazul se encamino a la salida de la habitación intentando descifrar que le pasaba a su vida, entonces choco con alguien.

-Oww~ - Gemio el rubio, mirando el piso- Lo sien- Sus palabras de detuvieron al ver al peliazul que lo miraba sorprendido, el rubio se levanto de un salto e intento escapar de aquella escena pero, el mayor lo tomo del brazo haciendo que este se detuviera.

-¿Y Sasori? - Pregunto dirigiendo una mirada hacia el aula de donde venia el rubio

-No lo sé. - Respondió a un paso de la desesperación y intentar salir corriendo de aquella tensa situación, el peliazul se mostró preocupado

-¿Puedo hablar contigo?

-¿Tengo opción?

Una sonrisa se dibujo en los labios del peliazul que lo dirigió hacia un banco en el patio.

-Mira, no creo que sea el indicado para decir esto pero, no soporto ver como su relación se derrumba y siento que es culpa mía. ¿Estoy en lo cierto? - Manifestó el peliazul que miraba al rubio fijamente, este se dio cuenta de la bondad del peliazul y volcó toda su ira al pelirrojo.

-No es tu culpa, él es un idiota.

El mayor rió.

-No voy a negarlo, pero, es muy terco y no sabe como hacer las cosas, lo único que te pido es que vallas a su casa y intenten arreglar las cosas.

El rubio frunció el entrecejo y se levanto bruscamente del asiento

-¿Yo? ¿Que valla a su casa? - Este soltó una risa algo psicópata - No. - Dijo manteniéndose firme - No pienso ser YO -Alzo la voz- siempre el idiota. -Dijo este que dio media vuelta mientras levantaba su mano en un saludo.

El peliazul se quedo pasmado mirando como el rubio se iba por aquellas calles con su cola enredada de furia, pero al mismo tiempo podía ver a aquel niño que ayer se había dirigido a la casa del pelirrojo, estaba dolido y enojado, sin mencionar que también estaba confundido.


:| Dei TT-TT Ita TT-TT Saso '¬_¬

Podrías hacer algo. ¬¬

Saso: Tu no lo escribes, mocosa. Yo ya te pedí algo =w=

Yo: ¡Danna, pervertido! No se escribir esas cosas *sonrojada; debido a su imaginación pervertida*

Saso: Eres una inútil ¬¬

Inner: Apoyo la moción.

Yo: WAAAAAAAAAAH~ TT-TT