Oh, despues de tanto y nos volvermos a ver... (Bueno, hipoteficamente... mmm, creo que asi se escribe.) Ok, como sea. Quiero agradecerle a las personas por que han apoyado este fic. Una se siente muy satisfcha, gracias.
Y ahora, como era de eseperarse...
¡¡Comenzamos!!
10 – Conmigo.
- Sasuke. – Kakashi lo miraba anonadado.
¿Ese hombre era el pequeño Sasuke que una vez salvó de las garras de la muerte?
- Kakashi. – el tono de voz de Sasuke era de total desprecio. Volteo hacía atrás, Suigetsu le sonrió débilmente y comenzó a caer.
Sasuke lo sostuvo y lo recostó en el suelo boca arriba.
- Sasuke… - la voz de Suigetsu se estaba apagando.
- Suigetsu, resiste. – intentaba darle ánimos.
- Karin está muerta…
- ¿Quién fue?
- Hatake… Kakashi. – aguantó una fuerte punzada de dolor. Sasuke endureció el gesto, pero aún así no quito la vista de su compañero.
- Te pondrás bien. – le dijo como ultima esperanza para su amigo.
- Sasuke… - Suigetsu escupió una fuerte bocanada de aire. – Lo siento. – tomó su camisa con su mano ensangrentada y la apretó.
- No digas eso, Suigetsu… no has hecho nada malo.
- No he… - sus ojos se cerraron dolorosamente. Qué muerte tan horrible y dolorosa. – Sido de utilidad… - la sangre estaba manchando el piso.
- Suigetsu… - Sasuke lo llamó con reproche.
El aludido sólo sonrió y cerró sus ojos. La mano de Suigetsu cayó ya sin fuerzas sobre la dura madera del piso.
- ¡Suigetsu! – Sasuke lo zarandeo un poco. - ¿Suigetsu? – no le respondía.
Sasuke desistió, él ya no se iba a levantar. Se volteo y vio a Kakashi a la cara. Sus ojos se entrecerraron en ira.
- Sasuke… - Kakashi se atrevió a hablarle. Sasuke no dijo nada. - ¿Dónde está la chica? – le preguntó sin más rodeos.
Sasuke alzó una ceja.
- Hatake Kakashi. – dijo él. - ¿Qué te hace pensar que está aquí? – le dijo, todos sus poros reventaban de ira.
- Sólo respóndeme. – le dijo Kakashi en el mismo tono.
- No está aquí. – posó su mano sobre su katana.
- No digas mentiras Sasuke. – le apuntó con su arma. Al parecer Kakashi estaba muy estresado. La pistola temblaba en la mano de Kakashi. – Te lo advierto, ¿Dónde está la chica? - preguntó en un tono temerario.
Sasuke ni se inmuto.
- ¿Qué harás…? – retó. - ¿Dispararme? – hizo una mueca burlona.
- Esto no es un juego Sasuke. – Kakashi apuntaba con el arma y la ajustaba para disparar.
Los demás que estaban ahí sólo querían que se los tragara la tierra.
En sólo 20 minutos que tenían ahí, ya había muerto más de tres personas y eso si contar a los asesinos.
Sasuke corrió hacia él.
Kakashi se movió a tiempo, el arma le rozó el cuello. No pudo detenerse a descansar, la espada de Sasuke rozaba e incluso llegaba a cortar su cuerpo.
Sasuke logro quitarle su arma, pero lo que el mono ve el mono repite y Kakashi le arrebató su katana, quedando ambos sin armas algunas más que sus magníficos puños.
La batalla cuerpo a cuerpo no se hizo esperar.
- ¡Sasuke, ríndete! – le gritó Kakashi mientras le propinaba un certero golpe en el estomago. Sasuke se retorció un poco y le regresó la agresión con una patada en el estomago.
- ¡Cállate! – le gritó enojado. Ahora la batalla se había vuelto más peligrosa. Sasuke le lanzó una patada que Kakashi agarró en el aire, le dio vuelta tumbó al joven. Se sumió encima de él y trató de inmovilizar sus brazos. Así pudo contenerlo un momento.
- Escúchame, Sasuke, esto se acabó, estás solo, tus compañeros están muertos… ¿Qué no entiendes?
- Muertos… - repitió con dolor. Tomando una fuerza que jamás creyó alzó a Kakashi de un solo golpe y se lo quitó de encima. – Tú los mataste. – dijo enardecido y brinco sobre él.
Comenzó a golpear su cara en una ráfaga de golpes brutales.
- ¡Kakashi! – Gai gritó asustado, el muchacho le estaba pegando una paliza. El rostro de Kakashi sólo se ladeaba de un lado a otro por la intensidad de cada puñetazo.
Cuando se sintió satisfecho Sasuke lo tomó del cuello de la camisa y lo alzó hasta la altura de su cara.
- Esto se acabó para ti. – le dijo en un tono de muerte.
La cabeza de Kakashi estaba ladeada, como caída. Los demás suponían que tenía roto el cuello.
- Eres muy necio… Sasuke. – Sasuke sintió como era empujado desde abajó y arrojado por los aires.
Kakashi se levantó. Estaba herido y muy golpeado. Tomó un arma y le apuntó a Sasuke.
- Lo siento… - su vista estaba mal, tenía la cara hinchada. – Ahora dime, ¿Dónde está ella?
- No lo sé.
- Juro, que si no me lo dices te disparare. – amenazó.
- Mmm, no te tengo miedo. – volvió a reñir Sasuke.
- Contare hasta tres, si no me lo dices, dispararé. – la voz de Kakashi sonaba sería.
- No te diré nada. – fue la declaración de Sasuke y levantó la cara testarudamente.
- Ya te lo he advertido, y yo, cuando hago un juramente… lo cumplo.
- Adelante. – Sasuke no parecía tener miedo, al contrario.
- Uno. – ajustó el seguro. Sasuke no se movió. – Dos. – apuntó al muchacho. – Sasuke. – lo llamó desesperado por la actitud del muchacho.
- Hmp.
- Tres… - Y disparó.
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Sakura estaba sentada en la colina. Suspiró fuertemente, todo era muy confuso. Ella de verdad quería a Sasuke.
Tal vez sólo fueron cuatro meses, pero sentía que lo conocía desde hace mucho, se sentía muy agradecida con él y por si fuera poco… le había comenzado a amar.
Suspiró y miró al cielo.
¿Cuándo había llegado a pasar esto? ¿Cuándo creyó que se enamoraría de el asesino de…? Cerró los ojos, le dolía, realmente le dolía… pero ella lo amaba.
Recordó lo de anoche y sonrió inconscientemente. No se arrepentía.
Pero su sonrisa desapareció cuando escucho algo que parecía ser un disparo. Se levantó de golpe y supo de donde venía el disparo.
- Sasuke. – salio corriendo.
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La sangre saltó de su pecho ante la atónita mirada de todos los presentes.
- ¡Suigetsu! – el muchacho se había levantado sin que nadie se diera cuenta. Había bloqueado el disparo que iba dirigido a Sasuke.
El cuerpo muerto de Suigetsu hizo eco en el piso al caer.
- ¡Suigetsu! – Sasuke lo miró. Estaba muerto… ahora de verdad, estaba muerto. - ¡Bastardo! – miró a Kakashi y sin previo aviso saltó contra él. Tomó su espada en el camino y se le abalanzó peligrosamente, tumbó a Kakashi con él encima.
Alzó la katana, Kakashi estaba tan conmocionado que no se movió. El arma de Sasuke comenzó a bajar hasta su cuello, iba a matarlo…
- ¡Sasuke-kun! – se detuvo de golpe al escuchar su voz. El arme quedó sobre la piel del cuello de Kakashi. Kakashi tragó salivo y el ligero movimiento provocó un roce. Pronto se dio cuenta del filo del arma cuando sintió como un hilo de sangre corría por su garganta.
- Sasuke-kun… no lo hagas. – la voz de entristecida de Sakura lo detuvo.
El pulso y la respiración de Sasuke estaban acelerados, tanto que sus manos llegaban temblar. Kakashi sólo miraba rogando con que no decidiera proseguir.
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Estaba encerrado en una patrulla, no lo dejaban salir.
- Mierda. – se encontraba muy nervioso, había escuchado gritos y disparos, ya no sabía que pensar.
- Cálmate muchacho.- el policía que lo acompañaba trataba de calmarlo.
- Es que no puedo aguantar…
- ¡Sasuke-kun!
Naruto reconoció de inmediato esa voz.
- ¡Sakura-chan! – salio del auto.
- ¡Espera, chico! – el policía comenzó a perseguirlo.
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- Sasuke… por favor… ya basta. – ella observó la habitación, estaba llena de sangre. Algo muy familiar. – No lo hagas… no más muertes… por favor. – rogó con voz suave.
Sasuke comenzó a temblar entero. Alzó de nuevo la espada e hizo ademanes de encajárselo a Kakashi.
Kakashi asustado cerró los ojos, pero lo único que sintió fue una corriente de aire. Cuando los abrió vio la espada a centímetros de su cabeza.
¿Sasuke se daba por vencido?
- ¡Vamos! – los policías saltaron contra Sasuke y lo tomaron como si de un saco de patatas se tratara. Sasuke no hizo nada a pesar de los golpes y patadas que le daban.
- ¡Sasuke! – Sakura trató de detenerlos, pero unos policías la detuvieron.
- ¡Señorita, cálmese! – le decía el policía que la sostenían.
- ¡Sasuke, Sasuke! – estaba asustada, lo estaban golpeando.
- ¡Alto! – Kakashi los detuvo. Los oficiales se detuvieron dejando a Sasuke en el suelo tirado y hecho bolita. Le dolían los golpes, pero nunca se quejó. – Ya es suficiente.
- Kakashi.
- Tranquilo, Gai, estoy bien.
- Sasuke. – Sakura volvió a llamarlo.
- Suéltenla. – ordenó Kakashi. Obedecieron y ella saltó hacia Sasuke. Se arrodillo a su lado y lo abrazó por la espalda, como protegiéndolo de las miradas acusadoras de los oficiales.
Ella miro los ojos de Sasuke y vio un enorme vació. Sasuke miraba callado y corrompido el cuerpo de Suigetsu. La mirada de Sasuke parecía entristecida y llena de dolor.
Sakura supo el dolor y la decepción que debía tener. Acaricio su cabello con cuidado de no hacerle más daño. Tenía la cara golpeaba y un hilo de sangre corría por su frente.
- ¡Sakura-chan! – los ojos de Sakura se abrieron con sorpresa al escuchar la voz de Naruto.
- ¿Naruto? – Sakura empezó a llorar al verlo correr hacía ella. - ¡Naruto! – se levantó y lo abrazó.
El rubio la estrechó con fuerza contra él.
- Sakura-chan, Sakura-chan… ¿Te encuentras bien? ¿No te hicieron nada? ¡Respóndeme!
- Sí, sí, estoy bien. – le dijo llorando y pegándose contra su pecho. – Estoy bien. ¿Y tú?- le preguntó de igual manera.
- Sí, no te preocupes… - la volvió a estrechar. – Estoy muy feliz de haberte encontrado. – volteo a ver a los lados.
La casa estaba llena de sangre. Contempló como los policías tomaban a Sasuke con rudeza y lo esposaban.
- Manden una ambulancia y a los de servicios fúnebres. – mandó llamar Gai después.
- Espero que ese desgraciado se pudra en la cárcel. – Sakura escuchó la voz de Naruto y su mirada se entristeció.
Volteo a ver a Sasuke. Sus miradas le cruzaron. Sakura lloró.
- ¿Qué pasa Sakura-chan? – preguntó Naruto al verla llorar otra vez. Ella sólo negó con la cabeza.
Ya todo había pasado…
Casi todo.
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La policía se agolpaba por todos lados al igual que los reporteros y las cámaras.
- ¡Señor Uzumaki! ¿Puede decirnos que paso? – preguntaba una reportera.
- ¡Oficial, Hatake Kakashi, díganos…!
- ¡No entrevistas, no entrevistas! – decía Kakashi mientras luchaba por entrar al tribunal a donde iban.
Pronto fue el turno de Sasuke para pasar por la multitud y para su suerte… todos se quedaron callados… sin hacer ningún movimiento.
Entró al jurado y el silencio se hizo palpable. Volteo a todos lados, buscando algo en especificó hasta que lo encontró.
Sakura se hallaba sentada al lado de Naruto. Tanto ella como Sasuke se dedicaron miradas furtivas.
- ¡La corte entra en sesión! – la voz del juez interrumpió a los jóvenes.
- Respetable jurado, honorable juez, hoy estamos aquí para decidir que pasara con uno del asesino más buscado de todo el país. Sí, damas y caballeros, habló de aquel que se hace llamar "Hebi". – todas las personas voltearon a ver a Sasuke, él sólo permanecía cabizbajo mientras hablaba el fiscal.
- Uchiha Sasuke. – habló el juez. Sakura abrió tremendamente los ojos, ¿Uchiha? Ahora ya sabía su apellido. – Usted esta acusado de asesinato, secuestro, intento de homicidio y genocidio. ¿Qué tiene que decir a su defensa? – preguntó el juez.
Todos esperaron la respuesta de Sasuke. Kakashi levantó la cabeza y se fijó en él.
Nada. Sasuke no emitía palabra. Volteo a ver a Sakura de soslayo y ella sonrió tristemente.
- ¿Y bien? – volvió a preguntar el juez. Sasuke sólo cerró los ojos… se había resignado.
- Sasuke… - Kakashi musitó preocupado. Sí, aunque sonara imposible se encontraba preocupado por la seguridad del muchacho.
- Bueno, como no dice nada no me queda más que declararlo culpable. – dio un martillazo. - ¡Uchiha Sasuke, por los cargos de asesinato, secuestro y muchos más, lo declaro culpable ante esta corte y el país! ¡Su sentencia será cadena perpetua en la cárcel de máxima seguridad de Kyoto! – dio otro martillazo y la sentencia fue dictada.
Era oficial… ellos ya no se volverían a ver. Los policías levantaron a Sasuke para llevárselo a una celda, la transferencia sería mañana.
Sakura quiso ir con él, quería tocarlo, besarlo… quería verlo. Pero algo la detenía, su primo.
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La celda se abrió y Sasuke entró en ella. El oficial que lo custodiaba, Yamato se le quedó mirando.
Observó como el chico se sentaba en el suelo recargando su cuerpo contra la pared. Al parecer sí lo había golpeado muy fuerte. Puesto que parecía lastimado.
Su vista se enfocó a afuera de la celda, en la entrada. La puerta se abrió y entró Kakashi seguido de una chica, la cual era tapada por la pared del pasillo.
- ¿Sucede algo, Kakashi-sempai? – preguntó Yamato, al parecer conocía a Kakashi.
- Vine a ver al chico.
- Lo siento, pero no se permiten visitas.
- Por favor. – Sasuke levantó la cabeza al escuchar la voz de la muchacha. Yamato cayó en cuenta de esto y volteo a ver a Kakashi confundido.
- No te preocupes, no pasará nada. – Kakashi le quitó importancia al asunto y se acercó a la celda.
Vio a Sasuke sentado con la cabeza baja.
- ¿Sasuke? – inmediatamente levantó la mirada. Era ella, era Sakura.
Sasuke no dijo nada, estaba muy sorprendido y algo golpeado como para levantarse.
- Creo que tiene las costillas rotas. – le dijo Yamato a los visitantes. – No ha hecho nada más que quedarse ahí sentado.
- ¿Puedo pasar? – preguntó Sakura, a lo que Yamato negó rotundamente.
- Lo siento, pero está prohibido.
- Por favor.- suplicó Sakura.
- Yamato, no te preocupes, Sasuke no le hará nada. – Kakashi pidió.
Yamato era un oficial con principios y muy bueno en su trabajó, sin embargo, era muy respetuoso y confiaba plenamente en Kakashi.
- De acuerdo. – abrió la celda y Sakura se le acercó a Sasuke.
Sasuke seguía mudo, sin decir ninguna palabra. Sólo perseguía a Sakura con la mirada.
Ella se le acercó con cuidado y se sentó a su lado. Se le acercó cuidadosamente para no lastimarlo y se recostó en el pecho del muchacho. Podía sentir los latidos de su corazón, su respiración y hasta el calor que desprendía de él. Cerró los ojos y sintió la cabeza de Sasuke apoyaba en su hombro. También se dio cuenta que el muchacho llevaba su mano a su cintura y volvía a acariciarle el costado.
Sakura sonrió con tristeza, tal vez siempre se sentiría culpable. Después de eso, la mano de Sasuke vagó hasta tomar la de Sakura y entrelazarla con la de ella.
- Ven, Yamato, tal vez necesiten un tiempo a solas. – dijo Kakashi mientras Yamato asentía.
Una vez que salieron Sasuke dio un largo suspiro.
- Sasuke. – Sakura lo llamó.
- ¿Mmm?
- ¿Te sientes bien? – dijo ella.
- Ahora lo estoy.
- No quiero que te pase nada malo. – le confesó.
- ¿Sabes que deberías odiarme? Te he hecho algo imperdonable… - soltó su mano y volvió a acariciar su costado.
- Las heridas sanan. – dijo ella.
- Pero no las del corazón. – agregó Sasuke.
- Te quiero mucho. – le dijo Sakura y volvió a entrelazar su mano con la de Sasuke.
- No deberías…
- ¿Tú también me quieres? – le preguntó a lo que Sasuke besó su cuello. Sakura entendió aquello.
- Me llevaran lejos. – le dijo Sasuke.
- No quiero que te vayas. – apretó su mano. – Dijimos que estaríamos juntos… que te quedarías conmigo.
- No puedo… ni ahora ni nunca. – trató de convencerla.
- Dijiste que iríamos juntos al cielo.- sus ojos se escondieron en su cabello.
- El cielo no es lugar para mí… lo sabes. – Sakura no dijo nada.
- Quédate conmigo… - Sasuke la miró a los ojos y luego la besó. Guió su mano hasta su vientre y le sonrió tiernamente.
- Eso espero. – Sakura no comprendió su mirada triste. – Tratare de enmendarme. – le dio un beso en la frente.
- Sasuke. – cerró los ojos.
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- Kakashi-san… ¿Ha visto a Sakura-chan? – Naruto había llegado a ese lugar.
- Oh, Naruto-kun. – saludó, estaba afuera de la celda platicando con Yamato. – Sí, pero…
- ¿Pero que?
- Ahora no está disponible. – excusó.
- ¿No disponible? – miró con receló a Yamato y Kakashi. - ¿Qué hay ahí atrás? – apuntó a la puerta.
- Oh, nada interesante, Naruto-kun. – habló algo nervioso Yamato.
- No les creo. – empujó la puerta.
- Espera… - no alcanzaron a detenerlo. Entró y se quedó helado. Rápidamente se escondió para no importunar.
¿Era Sakura la que besaba a ese perverso asesino?
No supo como reaccionar entonces sintió la mano de Kakashi en su hombro.
- ¿Qué está pasando aquí? – le preguntó confundido.
- Una vez te dije que Sasuke no dañaba a las mujeres. Cuando encontramos a la chica estaba bien…. Yo creo que…
- Ya veo. – Naruto cerró los ojos y luego los abrió. – Sólo dígale que la espero en el auto. – salio de ahí.
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- ¿Ya vio esto, Orochimaru-sama? – Kabuto enseñó el periódico.
- Mmm, justo lo que esperaba. – se sobó su mano. Le hacía falta un dedo. – Ese estúpido no quiso creerme.
- Aquí dice que lo condenaron a cadena perpetua.
- ¿Sólo a él?
- Los demás murieron cuando la policía los intercepto. – dijo Kabuto mientras leía el periódico.
- Mmm, ahora… sólo tengo que saber como encargarme de ellos… - dijo viendo la foto de Naruto y Sakura en el papel.
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- Señorita. – la voz de Yamato la sacó de su ensoñación. – Es hora de que se vaya.
Sakura volteo a ver a Sasuke. Le miró con tristeza y luego lo abrazó.
- Te amo. – le susurró al oído y Sasuke, con una leve sonrisa la besó.
Sakura salio de la celda, dejándolo solo y en la oscuridad.
Miró su mano y suspiró.
Tenía trabajo que hacer.
Continuara…
Perdonen por la tardanza, pero no he podido actializar por que ya empezaron las clases y eso me desalenta un poco...Ok, ya que me he diculpado es horade mi pregunta favorita.
¿Merece un comentario?
Yume no Kaze.
