Hola, I´m back después de un corto periodo de exámenes, bien quiero decirles el motivo por el cual puse la canción en el anterior capítulo, lo hice para demostrar el poder de la música, ese poder que tiene para hacerte olvidar tus problemas en lo que duran las notas que sacuden tu afligido corazón haciéndolo bailar, bueno me parece genial que les haya gustado y gracias solo eso, ahora pido por favor que lean con voz automatizada este capítulo...

INTERLUDIO 3.1.2

Kent regresaba a su casa tras recibir la desagradable noticia que nuevamente habían sido derrotados, sube las escaleras reflexionando el motivo por el cual esas mujeres no habían acabado con sus contingentes, "Lo mas probable es que los dejaran vivir para infunduir temor y respeto, demostrar que son lo suficientemente fuertes para vencerlos y confiar en que entederan el mensaje, "no vuelvan a intertalo", son un verdadero problema", la luz de su habitación estaba apagada su esposa ya se debio haber dormido, abre la puerta, escucha gemidos en la penumbra, su cuerpo se congela, su mano con lentitud se aproxima al interruptor, por su frente recorria un sudor frio algo estaba terriblemente mal, se ilumina la habitación confirmando su temor, su esposa estaba desnuda atada con sogas gruesas alrededor de todo su cuerpo y una mordaza en su boca, su rostro denotaba angustia, temor y completa impotencia.

-Ya era hora de que llegaras-escucha una voz femenina con autoridad, era ella.

-¿Meichi? ¿Qué le hiciste?-reclama con enojo pero con su voz casi destrozandose, Yuri permanecia sentada en un sillón en una esquina con una pistola apuntando al suelo.

-Nada, sabes que no soy tan cruel, solo la desnude y ate, su desesperación se debe al esperar tu respuesta-responde con una sonrisa confiada apenas mostrando interés en dispararle.

-¿Qué respuesta?-pregunta sin intentar moverse no quería darle motivos para disparar a esa mujer.

-Eres un proveedor muy importante preferiría que estuvieras de mi parte, porque si te asesino ahora hay otros quince esperando tomar tu lugar-expresa cruzando una pierna sobre la otra-Pueden suceder tres cosas, la primera que alguien mas ocupe tu lugar y tampoco quiera cooperar, la segunda es que si lo haga y la tercera es que se repartan tu territorio y yo tenga que desmantelar esas células mas pequeñas-profiere con un tranquilidad terrorífica-Me resulta mas conveniente que te pongas de mi parte, ahora solo espero un si o un no, si me dices que si viviras y continuaras junto con Saoi y Ozawa hasta que yo te lo indique-sonrie muy confiada al ponerse de pie-Si la respuesta es no le disparare a tu esposa y luego a ti, puede que tarde mas en lograr mi cometido pero yo tengo tiempo, tú no-menciona al acercarse al borde de la cama y sentarse junto al cuerpo tembloroso de la esposa provocando un rechinar en los dientes de Kent y una terrible sensación de desasosiego-Ahora tu respuesta, Keaton-menciona al acariciar el cabello castaño de la mujer atada en la cama.

-Yonaka-susurra Kent con sus ojos enrojecidos y el corazón gritando, la mirada de su esposa era devastadora, las lagrimas recorrían su rostro, era palpable la impotencia y el simplemente no podía ignorar el temor que ella le transmitia por sus ojos.

-Me estoy impacientando Keaton, tu respuesta-coloca el cañon del arma en la sien de la mujer-Por favor-sonrie con gentileza.


Cuatro días habían pasado desde la traición de Isuke y el dolor en el pecho de Haruki no había sino aumentar, solo encontró una forma de detener esa emoción que la hacia llorar hasta dormirse, ahora se ejercitaba hasta caer rendida por el cansancio, no iba darle el gusto a Isuke de derramar una sola lágrima mas por ella.

-Haruki, creo que estas sobreexigiéndote-dice Shiena que había estado tratando de animarla todo ese tiempo con ayuda de Banba y Haru, no tuvieron éxito pero no perdían la esperanza.

-Eso es lo que quiero-responde secamente la pelirroja, tenia quinientos kilos sobre sus hombros mientras hacia sentadillas y el único motivo por el cual no colocó mas peso es porque la barra no lo permitía, llevaba setenta y cinco sentadillas, el sudor recorría todo su cuerpo haciendo que su piel brillara, sus venas era visibles hinchadas por el esfuerzo, sus músculos cada vez estaban más marcados y la ropa deportiva tan reveladora que usaba permitía una vista agraciada de sus curvas y físico, pero eso era en lo que menos pensaban todos los que admirados se detuvieron a ver a esa pelirroja que parecía una amazona de la mitología con toda esa fuerza y belleza que demostraba.

-Haruki se que te duele y todo…pero…-dice Shinya un poco preocupada por la salud de la pelirroja definitivamente verla levantar todo eso producia un poco de temor.

-Asi me duele menos-responde Sagae ignorando a sus amigas continuando con ese régimen de entrenamiento exagerado que se había propuesto.

-Haruki, por favor-exclama Haru con una voz asustada aferrándose al brazo de la pelirroja-Te haras daño-la mirada de Ichinose llena de preocupación logra un poco de iluminación en la mente consternada de la pelirroja.

-Quizás tengan razón-susurra al bajar las pesas, camina decaída hasta el saco de boxeo, dejando a esas chicas aun mas angustiadas.

-No nos hace caso-pronuncia Shiena viéndola golpear con ira el objeto, sentía simpatía por ella y observarla en ese estado anímico era alarmante.

-Deberíamos invitarla a un club nocturno y pagarle una noche entera de diversión-menciona Shinya con una formalidad tal que era obvio que lo decía en serio.

-No, no, esa es una pésima idea-responde Kenmochi.

-Oh, pero si a mi me funciona-ríe la peliplateada.

-Necesitamos de las demás para animarla-opina Haru con sus manos unidas sobre su pecho sintiendo el dolor que Haruki debía estar reprimiendo con esas acciones.

Al lugar entran Chitaru y Tokaku, ya era su hora habitual de entrenamiento, ellas al igual que todas las personas dentro del gimnasio lo primero que observan es a la pelirroja que sacudía con ferocidad el saco de boxeo tras cada golpe.

-Es doloroso verla así-menciona Namatame ya junto a sus amigas.

-Terminará con una luxación si continua-profiere de manera estoica Tokaku esa era su forma de demostrar interés en la salud de Sagae.

El grupo de cinco mujeres quedan en silencio mirándola, llevaba cuatro horas en el gimnasio, Sagae se detiene, el sudor caia de su mentón al suelo o se deslizaba por su cuello hasta su pecho, deseaba no tener liquidos para llorar y si continuaba con ese ritmo lo lograría, levanta la mirada, coloca su cuerpo en posición de combate, un pie adelante y otro atrás, levanta la rodilla, dobla el pie con el que se sostenía colocándolo de costado, lanza una poderosa patada esa secuencia de acciones ocurrio tan rápido y con tal bestialidad que el saco se abrió y salió volando de su soporte, era su señal para marcharse, toma su toalla y botella con agua, sin siquiera saludar a sus amigas camina a su lado en dirección a la salida.

-Tengo una idea-pronuncia Tokaku.

-¿Ah?-exclaman las cuatro chicas.

Salieron tras ella para encontrarla no muy lejos haciendo flexiones de brazo en el césped, en definitiva no estaba bien, Sagae las observa acercarse pero deicide ignorarlas.

-Sagae, tengo una pregunta-profiere Azuma sentándose frente a ella, las demás siguen su acción.

-¿Ah, cual?-pregunta Haruki también sentándose como ellas muy intrigada con las palabras de la peliazul.

-¿Qué te gusta más? ¿Batman o Full Metal Alchemist?-un signo de exclamación e interrogación se formo sobre la cabeza de sus compañeras por la pregunta formulada por la peliazul.

-¿Eh?-en el rostro de Haruki se forma una confusión momentánea seguida por una risa histérica, se cubre la boca y se sostiene el abdomen por el dolor que le provocaba reir de esa manera, al parecer Tokaku había acertado con esa pregunta-Batman pero Full Metal Alchemist le sigue muy de cerca-responde la pelirroja con una sonrisa entusiasta en el rostro eso en verdad produjo una sonrisa de alegría en sus amigas, todas ellas podían estar seguras de que eso funcionó solo porque fue Tokaku quien lo dijo.


En un campo de entrenamiento a las afueras de la ciudad otro individuo tenía la misma técnica de Haruki para enfrentarse al disgusto, Neiji usaba una nueva armadura, color negra, hombreras grandes mejor reforzadas, una capa interior del tejido no newtoniano del que estaba hecho la armadura verde, capa media de una fórmula de kévlar ordenada en forma de escamas de dragón y una capa exterior de tres centímetros de carburo de tungsteno con uranio empobrecido el último modelo fabricado exclusivamente para él "Behemot Mk IV", para personalizarlo pintó tres muerciélagos rojos, dos en los hombros y uno grande en la parte superior de la espalda, camina con la cabeza en alto y paso firme hacia una camioneta gris en medio del lugar, varios observadores tomaban nota de lo que acontecería, estando muy cerca lanza un poderoso golpe a la puerta, la camioneta momentáneamente se sostuvo en dos ruedas y luego volvió a su posición normal con una abolladura que parecía provocada por el golpe de otro automóvil, Neiji dobla las rodillas, salta tres metros sobre el vehículo, cae de pie aplastando el techo hasta el suelo del auto, se baja camina hasta el motor, sujeta la camioneta por debajo, con un rápido movimiento lo levanta sobre su cabeza y lo voltea al estrellarlo contra la tierra, otro fuerte golpe abre un agujero en la parte inferior del auto que ahora estaba al descubierto, mete sus manos en el orificio y tirando hacia lados opuestos parte la camioneta en dos, todo eso en menos de tres minutos.

-Aterrador-exclama Hisao sin poder cerrar la mandíbula, usaba un esmoquin negro pues le había dado por cambiar de imagen al dejarse calvo.

-Está frustrado por lo general suelo tomarse su tiempo-indica Saoi muy metido en sus propios pensamientos, "Es hora Neiji, es hora de que te cuente tu historia amigo mío".

-Tranquilos, ya nos quitaremos la frustración después los dos 3-menciona Hanako observando con igual interés que sus compañeros, Neiji ya regresaba, se quita el casco y sonríe a sus amigos.

-Vamos Akai, los jefes quieren hacer rodar nuestras cabezas y se nos hace tarde-menciona Kuzonoha con una sonrisa filosa.

Tras retirarse la armadura todos suben a la camioneta blanca de Hisao-Limpiensé los pies-pide el hombre tatuado, Neiji fue de copiloto.

Unos cuantos minutos silenciosos pasaron en el vehículo hasta que Hanako le dio un ligero codazo a Saoi indicando que hable, él afirma con un movimiento de su cabeza.

-¿Neiji? Tengo algo que contarte-profiere con mucha seriedad.

-¿Qué cosa?-pregunta un poco distraído mirando por la ventana.

-Tu origen-responde.

-¿Ah?-expresa confundido-¿Acaso no soy un experimento de laboratorio?

-Sí lo eres, pero quiero contarte sobre la chica con la que te has enfrentado.

-Se lo dijiste Hanako-sonríe le pelirrojo.

-Alguien debía hacerlo-pronuncia con una sonrisa confiada.

-Ya basta de eso, empieza Saoi quiero escuchar-expresa Hisao volteando a mirarlos provocando un temor terrible a sus acompañantes.

-¡Mira al frente!-le gritan.

-Ok, Ok-regresa su vista a la carretera.

-Bien, ahora como empiezo-medita un segundo-Mi padre tenía bajo su mando a un asesino llamado Tsubasa Suzuki, cabello rojo, fuerte pero no superaba los estándares humanos, este hombre tenía una esposa de nombre Sakuya, ojos color ámbar, ella era una mujer sencilla que no conocía el trabajo de su esposo-cuenta calmadamente dándole tiempo de procesar lo que decía-Esa mujer estaba embarazada, se complicó su salud pero lo que la acabó fue enterarse de la verdad sobre su marido, ella murió unas semanas antes de dar a luz pero salvaron a su hija-Akio nota el interés que ponía Neiji al verlo mirar el retrovisor para enfocarse en su rostro-Yo tenía cinco años, Tsubasa sacó a su hija del hospital ese mismo día y lleno de remordimiento y dolor se la entregó a mi padre, esa noche se suicidó al sentirse culpable de la muerte de su esposa-Neiji parecía indolente ante la historia eso significaba que su entrenamiento mental continuaba llevando sus emociones-Mi padre la acogió pero mi madre nos crió, le puso como nombre Shinonome, cuando cumplí diez llevé a Shino al gimnasio de la casa, ella apenas había cumplido cinco años, intenté levantar un peso que resultó demasiado para mí, esa niña que era como mi hermana me ayudó, levantó aquel objeto con suma facilidad-el pelirrojo cada vez se notaba más interesado-Yo fascinado seguí probando la fuerza de esa niña, entonces lleno de emoción cometí el peor error en mi vida-crea un silencio solo para dar suspenso-Llamé a mi padre para que la viera, mi emoción solo aumentó al ver la sorpresa de mi padre por la fuerza de Shino, desde ese día íbamos diariamente al laboratorio para hacer pruebas físicas, lo tomabamos como juegos, un día no me permitió acompañarlos y desde entonces no volví a verla, esa niña es la base de toda tu fuerza, la pelirroja con la que nos enfrentamos es Shino, tú tienes todo su material genético-Neiji permanecía impasible pero ya lo entendía todo-Tú eres un modelo perfeccionado de ella.

-Entonces…-dice sin entender el punto para él eso solo era información.

-Solo quería aclarar tu duda y decirte que me gustaría mucho que no la mataras, mi madre la quería y yo también-responde con total frialdad guardando sus emociones en el interior.

-Lo siento amigo, no puedo prometer eso, tendrás que defenderla si pretendes salvarla de mí-menciona con una tranquilidad perturbadora.

-No pelearé contigo, eres prácticamente mi hermano-sus miradas se cruzan a través del espejo retrovisor, Neiji suaviza su mirada eso significaba que mientras Akio estuviera cerca él no le haría daño a la pelirroja.

-Me gustó la historia especialmente la parte en la que…

-¡Mira al frente!


-Quiero asistir papi-hablaba una peliverde por su celular en las escaleras de emergencia que tenía Myojo.

-No creo que estés lista-le responde su padre.

-Vamos, papi, soy la mejor de todo el instituto mi promedio no baja de cien, soy la presidenta del club de matemáticas yo puedo llevar el negocio-menciona un poco exasperada.

-De acuerdo, te espero aquí Midori-le contesta su padre.

-Gracias, papi, ahí estaré-cuelga muy emocionada le faltaban tres ciclos más e iría a la universidad pero quería aprender como manejar el negocio antes de eso.

-Ara, Ara, te he estado buscando desde aquel día en la cafetería-Midori reconoce esa voz era la pelimorada que estuvo acosándola el otro día.

-¿Qué haces aquí?-pregunta al verse arrinconada contra la pared por esa chica.

-Suelo venir por aquí, es el camino más rápido para llegar a mi habitación-presiona su cuerpo contra ella-Si quieres podemos ir allá o podemos hacerlo aquí-le susurra al oído creando escalofrío en la espalda de la chica.

-No…no quiero ir-profiere aterrada sintiendo como una mano se deslizaba por debajo de su uniforme hasta llegar a su busto-¡No!-grita mientras trata de alejarla con empujones.

-Seré gentil-profiere al imponerse con su fuerza sobre la chica, medían lo mismo pero aquella chica claramente nunca hacía ejercicio su cuerpo era blando, suave y tierno como un jugoso pedazo de carne y Takechi quería probarlo-Al menos al principio-su otra mano recorre las piernas de la peliverde.

-No…a mí me gustan los hombres. ¡Déjame!-intenta infructuosamente de deshacerse de su acosadora.

-Oh, no te preocupes hay una solución para eso-sonríe mientras acaricia el cuello de la chica con su lengua.

-No…por favor, te daré lo que quieras-exclama aún resistiéndose a los toques de Otoya.

-Pero si tú eres lo que quiero-indica con lujuria, su mano se desliza hasta su bolso, saca unas tijeras afiladas, las levanta hasta el rostro de la chica…

Otoya siente que mueven con fuerza su mano tras la espalda, y tiran de ella lejos de la chica de cabello verde, logra ver unos cabellos rojos-Suelta las tijeras, Otoya-definitivamente era Haruki, Midori al ver a la pelirroja y su acción siente alivio y alegría de verla sino recordaba mal ambas chicas eran de la clase negra.

-Espera…espera, solo jugábamos-exclama sintiendo la presión en el hombro, la pelirroja la desarma, con sus mismas tijeras corta la correa que sostenía el bolso y también se lo lleva.

-Deja de asustar a las chicas-profiere mientras sube las escaleras hacia su habitación.

-Ya nos veremos luego, muñeca-susurra Takechi con su rostro a pocos centímetros de la peliverde-¡Haruki, espera! ¡Podemos llegar a un acuerdo!-exclama mientras iba tras ella para recuperar sus tijeras para el alivio de la chica que se apoya contra la pared y se deja caer muy consternada.


Isuke se encontraba en un centro comercial con ocho bolsas con ropa, sentada en un banco esperando a un idiota que encontró por ahí, creyó que aprovecharse de un insensato lograría distraerse pero su mente no se aparta de la pelirroja que había desilucionado, "No eres cosa suficiente como para merecer que Isuke se sienta mal por engañarte. ¿Pero por qué no puedo dejar de pensar en ti? Idiota, no debías rechazarme yo era lo mejor que tenías en tu patética vida, idiota".

-Haruki ¿cómo te metiste tanto en mi cabeza?-susurra con desgano mirando a la nada, su celular vibra-Hola-responde Isuke con un tono de fastidio.

-Vaya, esa no es forma de contestarle a tu mama-expresa la voz al otro lado.

-¿Mama?-exclama confundida-¿No estabas trabajando?

-Sí lo estoy, en este momento hago reconocimiento, necesito un punto de observación-comenta con un ligero tono alegre.

-¿Alquilaste un coche?-pregunta interesada en sus acciones.

-No, una moto, ahora estoy tomando un chocolate en una cafetería-responde con naturalidad.

-Entonces no estás usando el terno que a papa tanto le gusta-decirlo le provocó una ligera sonrisa en sus labios.

-No, esta vez no-dice Eisuke mientras recibía su pedido-Pero dime Isuke, ¿por qué suenas tan abatida?-inquiere con un tono serio pero paternal.

-Isuke está bien-dice con evidente apatía, "Diablos, ya me enterré sola".

-No lo creo, dime lo que te ocurre-pide con autoridad el hombre.

-Es el trabajo que me ofreció Ozawa, todo se complicó.

-¿Cómo?

-Por culpa de una idiota que no pensó en los sentimientos de Isuke-expresa levantando un poco la voz.

-Isuke, te conozco lo suficiente para saber que eso es mentira-expresa con una ligera risa-Dime lo que hiciste.

-Aaah-se queja la pelirosa-Isuke terminó traicionando a una chica que le gustaba mucho-responde rendida hundiéndose en la banca.

-Uhmm, si te gustaba tanto como para que te pongas así, ¿por qué la traicionaste?-formula con una sonrisa suave en su rostro, sabía que su hija no lo veía pero seguro se la imaginaba.

-Por dinero, Isuke hace todo por dinero-responde cubriéndose el rostro.

-Hija, sabes muy bien que yo no traicionaría a papa por dinero-expresa con seriedad-Además la primera regla sobre este trabajo que ten enseñé era no mezclar el trabajo con tu vida sentimental.

-No era la intención de Isuke enamorarse, todo es culpa de Haruki-expresa molesta.

-¿Haruki? ¿No dijiste que era una chica?-pregunta algo confundido por ese nombre.

-Hey, tú me nombraste Isuke creía que tenías más imaginación mama 3-bromea con confianza así de unidos eran.

-Es muy curioso que te encontraras con otra chica de nombre masculino-responde en medio de una ligera risa-Isuke debo irme, no creo tener un consejo para ti esta vez, nunca he tenido un predicamento como ese aunque te daré ideas, distrae tu mente, el deporte es buena idea, diría que un buen libro pero contigo no es una opción-bromea para sacarle una sonrisa-Pero sin importar lo que decidas cuentas conmigo, si algo sale mal llámame aunque a esta distancia no me sería posible ayudarte a tiempo pero puedo encargarme de quien te haya hecho daño de la forma más dolorosa y lenta que se me ocurra-profiere con un tono contento pero era completamente cierto lo que decía.

-Gracias mama, cuídate.

-Adiós, hija-se corta la llamada.

Isuke regresa a sus pensamientos y a esa banca en el centro comercial, mira la hora en el celular.

-Este idiota se está tardando-expresa furiosa-Nadie deja esperando a Isuke-se levanta y emprende su camino de regreso a su hotel.


-¿Haruki que más quieres?-exclama con desesperación Takechi-Ya estoy de rodillas, te lo suplico, regrésame a mis nenas.

-Otoya, deja de hacer eso me estás dando pena-profiere Haruki sentada sobre su cama con una toalla roja en su mano, quería ducharse pero Takechi no dejaba de molestarla por las tijeras.

-Oh, vamos prometo no hacerle daño-pide arrastrando las rodillas hasta llegar a ella y tocarle las piernas-Por favor-pide con una sonrisa.

-No, ¿por qué insistes tanto? No te las devolveré-se mantiene firme la pelirroja.

-Por favor, puedo hacer lo que me pidas-levanta su cuerpo deslizando sus manos por las piernas de Sagae mientras en su rostro se formaba una sonrisa socarrona.

-Eh-exclama Haruki mientras sus mejillas adquieren el color de su cabello-No Takechi no estoy de humor para tus insinuaciones-agacha la mirada apartando su rostro.

-Ouh, estás triste-menciona con una voz coqueta-Déjame alegrarte, sí-se sube a la cama sentándose sobre las piernas de Haruki con su rostro justo en frente de la pelirroja, "Fue divertido la última vez, quizás solo nosotras dos sea aún más divertido, ay pero si mueve tan bien las caderas".

-Otoya, basta no quiero hacer esto-Sagae se impacientaba y enojaba con la provocativa chica que tenía encima, su humor no era el mejor y todavía no pensaba claramente.

-No eras tan tímida cuando estaba Isuke-Takechi nunca había sabido medir sus palabras pero incluso ella se dio cuenta de que las eligió mal, Sagae la empujo lejos haciéndola caer con fuerza en el piso-Auh, ¿Cuál es tu problema?-expresa Otoya algo adolorida por el impacto.

-No digas su nombre, no quiero escucharlo-exclama al levantarse de la cama y colocarse sobre ella imponiéndose.

-Espera sé lo que puede parecer pero no me gusta tan brusco-la pelirroja solo aplica más presión sobre la pelimorada-Auh, oye yo no tengo la culpa de que Isuke sea una perra traidora-exclama ya un poco angustiada por la situación en que se encontraba.

-Te dije que no la mencionaras-coloca sus manos alrededor del cuello de Takechi estrangulándola, Otoya se sacude tratando de liberarse, su mirada se llena de terror y su aire se agota, "Así es como se siente, ¿eh? No creí estar del lado victimizado. ¿Así es como me iré? Ojala pudiera decir…"

Takechi deja de pelear su mirada se torna sombría y unas lágrimas recorren su rostro por la desesperación, observa el rostro de la pelirroja y esta no parecía entender lo que hacía, estira su mano hacia Haruki, acaricia su rostro con suavidad, desliza un mechón de cabello tras su oreja, Haruki abre los ojos de impresión su cerebro había despertado, sus manos temblorosas se alejan de la garganta de la pelimorada, su cara se llena de incredulidad y pavor por su propio acto.

-Lo…lo siento-solloza Sagae llevándose las manos a su cabeza afligida-Lo…siento-repite al retroceder hasta que su espalda choca con la cama, se cubre el rostro con sus palmas mientras llora, Takechi recuperaba su respiración, tosé con fuerza y su garganta se exaspera tratando de conseguir aire, entonces mira a su compañera que parecía peor que ella-Yo no soy así-exclama la pelirroja sentada en posición fetal-Yo no soy así-Otoya mira a la desconsolada chica, "Rayos, tú eres la que intento matarme, ¿por qué me haces sentir mal?" gatea hacia ella, con suavidad remueve sus manos permitiendo que los ojos marinos de Otoya y los ámbar de Haruki se cruzaran ambas miradas vidriosas se contemplan, Takechi roza con dulzura la mejilla de la pelirroja mientras acerca sus labios, las bocas se unen al igual que sus cuerpos, el beso es lento y largo, el dolor de Haruki y la personalidad de Otoya contribuyen para que dure.

-Besas muy rico-profiere Takechi con una sonrisa perspicaz-¿Ya estás mejor?

-Ah, no puedo creer que lo hice-suspira Haruki todavía agitada-Perdón, Otoya, perdón.

-No te preocupes estoy bien-responde alegremente.

-Gracias-dice Sagae con una tierna sonrisa.

-¿Por qué?

-Por tratar de consolarme-responde intentando pararse, Otoya se separa y ambas pueden ponerse de pie-Voy a tomar una ducha.

-Anda, yo te espero-menciona tan vivaz como siempre.

-Lo lamento, ¿de acuerdo? Pero no voy a acostarme contigo-dice Haruki un poco sonrojada tomando su toalla

-Oooh, está bien-suspira la pelimorada.

Alguien toca a la puerta-Pasen-exclama la pelirroja ella ya sabía que venían sus amigas.

-Hola…-eran las chicas todas ellas excepto Nio.

-Con que aquí era donde estaba Takechi-pronuncia Tokaku con su habitual seriedad.

-Hola, voy a tomar una ducha pueden esperarme aquí-profiere Haruki con una sonrisa mientras iba a la ducha-Casi se me olvida-se da media vuelta saca el bolso con tijeras del cajón de su mesa y se lo entrega a Tokaku-Evita que Otoya lo tome.

-Ooh, ¿qué debo hacer para recuperarlas?-expresa desilusionada.

-¿Por qué?-pregunta la peliazul.

-Estaba intimidando a una chica con ellas-responde antes de entrar al cuarto de baño.

-¿Takechi? ¿Estabas aquí tratando de animar a Haruki?-pregunta Shiena muy interesada.

-Sí, digamos que sí 3.

-¿Por qué todo lo que dices suena tan raro?-expresa Kenmochi.


Al otro lado de la ciudad un bar había sido vaciado para que las organizaciones yakuza de Saoi y Ozawa tuvieran una reunión pero los jefes no llegaban, ahí solo se encontraban los subordinados que hacían el trabajo sucio y Akio.

-Bola ocho-dice Hisao al golpear con el taco la bola blanca guíandola hacia la negra.

-Bien, ganamos, ¿quieren revancha?-pregunta Saoi al ver como la bola entra en la tronera.

-Definitivamente-responde Ichiro poniendo tiza azul a su taco.

-Yo armo-dice Lee recogiendo las bolas y colocándolas en el triángulo.

-Oye, Azuma-llama Hisao-Escuché que tu novia te dejó por una mujer-expresa burlonamente.

-¿Quién te dijo eso?-pregunta molesto y confundido.

-Boru-responde.

-¡Boru!-exclama el peliazul.

-That was because of my arm-sonríe, jugaba cartas con Sergei, Fubuki y Hana en una mesa cercana.

-¿Acaso también tienes oído cibernético?-pregunta Azuma con rabia.

-Yeah-exclama-And an eye too.

-Como sea-exclama Ichiro-¿Y por qué te burlas de mí? Lo mismo le pasó a Saoi.

-No, primero intentó matarme, luego se divorció de mí y entonces conoció a Kelly-explica Akio muy sonriente.

-Espero que no te ofendas pero prefiero verla con ella-menciona Kuzonoha mirando lascivamente a la mesa en la que Yuka y Kelly estaban besuqueándose.

-No, a mí igual-expresa con seriedad Saoi-Es mejor así, era una loca celosa.

-Tenía motivos-comenta Lee con estoicidad.

-Sí, pero pudimos haber tenido un matrimonio abierto-indica sin perder formalidad.

-Hablando de matrimonio, ¿Cuándo se casan esos otros dos?-pregunta Hisao mirando a Neiji y Hanako en la misma situación que la otra pareja y en la misma mesa de banco amoblado de color rojo en forma de L.

-Pronto creo, Hanako quiere una casa en la playa primero-explica Saoi entizando la punta de su taco.

-Yo abro-pide Lee al ubicar la bola blanca, golpea la formación pero no logra introducir ninguna en los agujeros-¿Alguien sabe por qué la nueva no se junta con nadie?-Sung se refería a una pelirosa de prominentes curvas sentada en un taburete de la barra bebiendo "Absolut Vainilia".

-Ni idea, pero si voy a recibirla perdería los puntos con Hana-profiere Saoi ocupando su turno para jugar, introduce la bola seis pero también la blanca-Oh demonios-ubica ambas bolas de regreso a su posición inicial.

-¿Entonces te interesa?-pregunta Hisao.

-Desde luego-responde muy serio-¿Qué a ti no?

-Sí pero digamos que mi cuenta con ella está en números rojos-ríe mientras coloca tiza en su taco.

-Entonces lo intentaré yo-pronuncia Ichiro golpeando la bola blanca y logrando meter las bolas uno y diez-Después de todo soy el mejor partido aquí.

-Yo la vi primero-profiere Lee.

-Esto no se trata de quien la ve primero-menciona Azuma-Se trata de saber conquistar-un nuevo golpe e introduce la dos.

-Creí que estabas muy enamorado de tu exnovia- profiere Hisao-Boru dice que te le arrodillaste pidiendo perdón por algo-estas palabras lo desconcentran y falla el tiro.

-¿Cómo rayos sabe eso?-queda pensativo-Ah, el ojo-cierra el puño con furia.

La puerta se abre por ella ingresan Takao, Kent y Ozawa con dos mujeres tras de sí, una chica de cabello corto de color verde también con unas sobresalientes curvas y la otra era una mujer de piel bronceada cabello negro al igual que sus ojos penetrantes, definitivamente no era japonesa, rusa, estadounidense o china parecía ser sudamericana, en todo caso los jefes estaban molestos hasta su límite por lo cual dejaron sus actividades y les prestaron atención.

-Ustedes son unos incompetentes-exclama Ozawa al tomar asiento-Han deshonrado a sus amos.

-Yo no tengo que escucharte Ozawa-dice Ichiro colocándose en firme-Nosotros cuidamos tu trasero e intereses sin mí no tendrías el apoyo de los Azuma-señala con la autoridad que él mismo se dio al tomar las riendas del clan.

-Tú en especial me decepcionas Ichiro-se levanta el obeso-Tú eres mi as y fallaste-reclama con furia.

-Fue un error que no se repetirá, no pongas en duda mis habilidades-lanza una daga que rozando su cabello algunos pelos vuelan por el aire.

-Eh, no abuses de tu suerte Azuma-expresa Ozawa un poco nervioso al recordar que nunca tuvo control sobre el peliazul.

-Suficiente, hemos decidido hacer cambios-expresa Takao con autoridad-Yuka, Kelly desde ahora están fuera de este grupo.

-Pero jefe…-intenta replicar la pelirosa.

-Sal ahora mismo y regresa a tus tareas habituales-dice simplemente.

-Vamos linda-dice Kelly tocándole el hombro y sonriéndole a ella no le importaba mucho.

-Kelly tú regresas a América-ordena Kent.

-¿Qué pasa si no lo hago?-reta la rubia.

-Tú sabes lo que pasará-responde Keaton.

-De acuerdo-expresa frunciendo el ceño-Lo resolveremos-le susurra a la pelirosa mientras salen del lugar.

-De acuerdo ahora ella es Midori-profiere Ozawa tocando la espalda de la chica de cabello verde-Mi hija así que no se les ocurra tocarla, ella está aquí solo para aprender el negocio-comenta al encender su habano-Ustedes no están a su nivel-sonríe con superioridad mientras suelta el humo-Oh, Isuke ¿quieres venir para presentarte?

- No 3-silba-Isuke lo hará desde aquí 3-profiere fingiendo una sonrisa sin moverse del taburete-Soy Inukai Isuke, no se atrevan a molestarme si sus fondos no llegan a las 9 cifras 3.

-Ella era nuestra infiltrada-profiere Ozawa nuevamente tomando asiento junto a su hija.

-Bien yo les presento a…-decía Kent señalando a la chica de cabello negro que usaba una camiseta color verde con rayas horizontales negras escotada dando una vista provocativa de su busto también dejaba ver una perforación en su ombligo y el tatuaje de una provocativa valkiria alada en la parte baja de la espalda justo encima del coxis donde empezaba un ajustado jean.

-Permíteme-dice la mujer-Me llamo Diana Medina-sonríe con picardía-Yo no tengo preferencias, sean libres de conocerme todos-menciona muy alegre-Y todas-expresa con un tono sugestivo acicalándose el cabello.

-De acuerdo ahora tenemos que encontrar la forma de obtener información sobre las chicas de Myojo-profiere Saoi caminando alrededor de todos.

-¿Myojo?-exclama Midori algo sorprendida.

-Sí, las chicas de la clase negra-indica su padre.

-¿En serio? ¿Por qué?

-Esas chicas me robaron información muy valiosa, les tomará un mes desencriptar los archivos mejor protegidos y quiero recuperarlos antes de eso-explica Saoi buscando algo en su bolsillo-Diablos-exclama el hombre-Ozawa, regálame un habano, dejé los míos.

-Claro-estira su caja dorada-Directamente de Cuba, disfruta Saoi.

-Gracias-menciona al regresarle la caja, corta la punta del cigarro y lo prende con su encendedor dorado.

-Yo puedo ayudar con ello-comenta la peliverde.

-¿Cómo lo harás?-pregunta su padre con una sonrisa.

-Conozco a una de ellas-responde.

-¿A quién?-pregunta muy interesado.

-Hanabusa Sumireko, fuimos compañeras en primaria, ¿recuerdas?-explica cruzando las piernas.

-¿Hanabusa?-expresa confundido-Ah, ellos deben ser los cómplices secretos de esa perra-ríe Ozawa.

-Esperen-exclama Isuke muy confusa-¿Nadie leyó el informe que Isuke entregó?-inquiere aturdida al percatarse que nadie conocía el nombre de las chicas.

-Todavía lo estoy esperando-responde Ozawa.

-¡Hisao!-grita la pelirosa-¡Ya te lo entregué!-exclama con más fuerza-¿Qué hiciste idiota? 3

-¿Me lo entregaste?-dice confundido-Uhmm-medita colocando una mano en su barbilla y otra en la cadera-¡Diablos dejé la estufa encendida!

-Hisao, pedazo de mierda 3-insulta Inukai muy furiosa.

-Jejeje, sí creo que yo lo tengo, está sobre mi mesa de té frente mi televisor-expresa riéndose con nerviosismo-Si mi casa no se vuelve cenizas para cuando…-su celular suena-Hola-contesta-Ah. Sí. Entiendo. Muy malo, sí. Gracias-cuelga-Pues mi sistema contra incendios funcionó-indica, todos lo miraban muy sorprendidos por la calma y el buen humor con lo que tomaba todo-Seguramente ya se volvieron colada, perdón Inukai.

-¡Aaah!-llora la pelirosa-Deje la botella-asienta el mentón sobre la barra exasperada por todas las estupideces que le estaban ocurriendo.

-De acuerdo-expresa Ozawa-Al menos dinos sus nombres.

-La que parece hombre se llama Azuma Tokaku-dice la pelirosa.

-¿Azuma?-exclama Ozawa al mirar a Ichiro.

-Ya lo sé, yo me haré cargo-profiere rápidamente.

-Las otras son Kenmochi Shiena, esa cuatro ojos fue quien los pirateo-profiere mejorando su postura-La espadachín es Namatame Chitaru, es una lolicon y su loli se llama Kirigaya Hitsugi 3-aprovechó ese momento-Shutou Suzu y Kaminaga Kouko son una molestia menor-menosprecia a ese par-Takechi Otoya, ella es una loca; Banba Mahiru, también es otra loca 3-continuaba burlándose-Ya saben sobre Hanabusa y Hashiri, si soy sincera creo que ellas y Azuma son su único problema 3.

-Espera-se levanta Neiji-¿Cómo se llama la pelirroja de cabello largo?-pide con mucha seriedad.

-Ella…-Isuke no podía creerlo, no podía decirles el nombre, "Idiota, no quiero que te hagan daño o a tu estúpida familia"-Se llama Shinonome Suzuki-desvía la mirada de regreso a su vaso de vodka.

-Ah-pronuncia Neiji, "Bueno supongo que no quiso cambiarse el nombre", se coloca un pocky en la boca y regresa a su asiento.

-Bueno, Midori estás segura de querer hacerlo-dice Ozawa.

-Por supuesto en algún momento estaré en riesgo, ¿no?-en realidad le aterraba pero no quería parecer cobarde ante su padre además ya había hablado demasiado.

-¿Cómo cubrirás a tu hija? ¿Acaso no crees que sepan que son familia?-pregunta Kent.

-Eso ya lo tengo cubierto, no estoy registrado como su tutor legal en Myojo, es como si tuviéramos el mismo apellido pero no fueramos familia-indica al colocarse de pie-En fin, yo debo irme, tenemos que asistir a una cena con el primer ministro-se retira depidiendose con su mano y una sonrisa a él no le gustaba hacerle reverencias a nadie lo cual también era compartido por sus socios pero Midori si lo hace y sigue a su padre.

-Muy bien, Akio desde ahora estás a cargo del equipo-le dice su padre Akio era un gran estratega, el mejor después de Yuka pero como la estrategia de la pelirosa fallaron ahore le apostaba a su hijo-Akio, quiero que recuperes a Shino, mantente centrado no te distraigas con conflictos emocionales por ella, nunca fue tu familia-indica con severidad, Akio se mantiene impasible lo respeta por ser su padre pero no le tenía aprecio-Me retiro, tengo una cena con inversionistas, ustedes pueden continuar aquí-se retira con paso firme.

-Diana, ya sabes que hacer así que conoce a tus compañeros yo debo marcharme-profiere Kent, la puerta se vuelve a abrir, era un hombre de cabello negro-Ryu, creí que Yuri te había asesinado.

-Por poco-expresa el hombre.

-Llegas tarde, ponte al corriente, yo debo irme-profiere dirigiéndose a la salida.

-Neiji-saluda con seriedad.

-Oh sí, lamento haberte roto la mandíbula pero ya sabes hay que aparentar-sonríe al colocarse otro pocky en la boca.

-Sí, lo entiendo muchacho-continua su camino-Inukai-menciona sentándose junto ella.

-Piérdete Isuke no está de humor 3-sisea la pelirosa todavía irritada por todo.

-Vaya que humor-dice el hombre al retirarse.

-Bien les deseo suerte con ella, yo le voy a la del tatuaje-dice Hisao riendo al dejar el juego.

-¿Acaso crees tener oportunidad?-pregunta Akio.

-Sí, claro…un momento-se detiene a pensar-Saben mejor voy a mi casa para comprobar que mi televisión no se haya dañado, CSI comienza en cinco horas-cambia la dirección de sus pies.

-¿Acaso no duermes?-pregunta Azuma.

-No sé que demonios es eso-menciona realmente ignorante al concepto de dormir, solo se marcha sin más sea verdad o no lo que dijo dejando a sus compañeros discutiendo sobre ello.

-¿Te importaría compartir?-pregunta Diana a Neiji mientras enrollaba su cabello en un dedo coqueteándole.

-Oh, no toma uno-profiere con una sonrisa pero dudando en hacerlo extiende su caja roja pero la mujer toma el pocky de la boca del pelirrojo, introduce el dulce en su boca chupando con entusiasmo, "Así no se come un pocky, pero que bien se ve", Neiji sentía que su pantalón le empezaba a apretar en la entrepierna.

Hanako al darse cuenta de la excitación del pelirrojo lo codea con fuerza, "¿Como se atreve esta zorra a coquetearle a mi pareja? Le arrancaré esos labios con unas pinzas", Neiji despega la vista de esa provocativa mujer-Perdón-sonríe nerviosamente.

-Oh, ya tienes dueña-profiere Diana con ironía-Es una lástima eras el tipo más apuesto del lugar-profiere al irse guiñándole.

-Sabes que sufrirás por eso, ¿verdad? 3-indica Hanako con una sonrisa venenosa.

-¡Neiji! ¡Necesito otro compañero!-grita Akio.

-Ahí voy-corre hacia a su amigo dejando a su novia molesta en el banco-Gracias amigo-dice al tomar el taco de Hisao.

Diana se acerca a la barra-Oh Vodka de Vainilla, es mi favorita-dice la mujer retirándose el pocky de la boca pero con la intención de seguir saboreándolo.

-¿Acaso no escuchaste los requerimientos que Isuke pidió? 3-expresa con menosprecio la pelirosa.

-Bueno no tengo nueve dígitos en mi cuenta pero tengo ocho-profiere con una sonrisa seductora-En dólares-susurra provocativamente cerca de su oído.

-Sí eso es cierto, ¿por qué viste como plebeya? 3-menciona incrédula e interesada en el dinero que supuestamente tenía.

-¿Acaso no te gusta como me veo con esto?-pregunta con picardía al inclinarse sobre la barra provocativamente resaltando su curvilínea figura, Isuke pudo dar un mejor vistazo a la mujer, su abdomen estaba marcado y sus brazos eran fuertes, la blusa y jean la hacían ver como una obrera sexy, Isuke no sabia el motivo de su atracción hacia las figuras femeninas fuertes pero no podía evitarlo.

-Isuke debe admitir que te queda bien 3-coquetea la pelirosa, "Bien Haruki creo que encontré tu remplazo", la chica se devuelve el pocky a la boca, "Maldita Haruki, ¿Por qué tus dulces favoritos son tan populares?"-Pero hoy no me encuentro de humor 3

-Es una lastima me resultas muy atractiva y el color de tus labios me hacen desear conocer su sabor, Isuke-muerde el pocky con una sonrisa lasciva.

-En otra ocasión 3-dice la pelirosa-Y llamame Isuke-sama 3-profiere con superioridad, "Un nuevo juguete me hara olvidarte".

-Si eso me acerca a ti no tengo problemas, Isuke-sama-profiere devorando lo que le quedaba del pocky.


Nio estaba en su habitación, acostada sobre la cama, usaba su tableta con los audífonos puestos, observaba las habitaciones, había decidido colocar micrófonos en los cuartos para no perderse ninguna conversación, ahora veía como las chicas se despedían de Haruki, habían pasado toda lo noche con ella para animarla, todas salieron excepto Takechi qu se empeñaba en quedarse pero la pelirroja la cargo hasta sacarla al colocarla fuera deposito un beso en la mejilla de la pelimorada y le sacudió el cabello-Hasta mañana Otoya-se escucha decir a Sagae-Hasta mañana-profiere Takechi muy alegre, "Muy interesante, creo que seguire usando el apelativo de Equipo Sexy", pasa a otra habitación Kirigaya y Namatame dormían en la misma cama, "Que tierna es esa loli cuando duerme", la siguiente, Shutou y Kaminaga estaban sentadas formalmente sobre la misma cama, la rubia sintiendo que pasaría algo interesante acerca la imagen y sube el sonido:

-Creo que está mal-dice Kouko agachando la mirada.

-¿Por qué lo dices?-pregunta Suzu con su peculiar sonrisa.

-Las dos somos mujeres-responde sonrojándose sin poder mirar directamente a esa chica de cabello azul que tenía en frente.

-¿Dónde dice la Biblia que eso está mal?-inquiere Suzu con una sonrisa sagaz.

-En...eh, pues…no lo dice directamente pero…Sodoma y…-trataba de encontrar respuesta a eso, pero en la Biblia Dios castigaba a Sodoma y Gomorra por su maldad y la descortesía con los extranjeros-No en ningún lado-logra responder-Pero no puedo dejar de creer que es un error.

-¿Kouko tú Dios es perfecto?-pregunta la peliazul acariciándole la mejilla.

-Sí-pronuncia Kaminaga levantando su mirada.

-¿Entonces como esto podría ser un error?-unen sus bocas en un beso dulce-¿Te pareció mal?-pregunta Suzu muy alegre

-No-responde la chica de lentes uniendo nuevamente sus labios convirtiendo la situación en una más apasionada

"Genial, tomaré una ducha y regreso", Nio deja su tableta en la cama y de un salto toma su toalla, se desviste dejando su cuerpo tatuado en libertad, sus pechos no eran de una medida grande pero en su estatura parecían grandes incluso sobre ellos tenía tatuado el fénix de Yuri como muestra de su devoción hacia su ama, enciende la ducha, una corriente tibia de agua cae sobre su cabeza esa sensación la hacía sentir más ligera aún de lo que ya era, toma una esponja de baño y se frota su pecho limpiándose la piel pegajosa por el sudor que le provocaba andar ataviada con el uniforme de Myojo, continua restregando su abdomen y pequeña cintura, el calor de la ducha produce un ligero rubor en las mejillas de la rubia, evita tocar su zona íntima por el momento, eso lo reservaba para cuando regresara a la cama a continuar con el espectáculo que esperaba le dieran Suzu y Kouko, desliza la esponja por la parte interna de sus piernas, se inclina para llegar hasta sus pies pero la idea de jugar con su cuerpo se hacía cada vez más irresistible, para poder resistir cambia a sus brazos y hombros, a todas les consumía la presión pero solo Nio saldría mal parada ante Meichi si fallaban, su cuerpo empezó a gritar y sus piernas se frotaban entre sí en un intento de parar el deseo-¡Qué importa voy a hacerlo ahora!-exclama con un rostro enrojecido y un cuerpo enardecido, apaga la ducha, sale todavía húmeda hacia su cama, abre la puerta del baño completamente desnuda.

-Vaya, creí haber sido silenciosa-dice una mujer alta sentada en la cama de Nio.

-¡Kyaaa!-grita Nio espantada por la sorpresa-¡Yuri!

-¿Oh te sorprendí?-sonríe Meichi muy coqueta, había querido sorprender a la rubia pero no lo consiguió exactamente de la manera que quería, había pensado sorprenderla con la lencería negra tan reveladora que estaba usando pero verla así de asustada y húmeda le complacía.

-Sí-responde Nio muy nerviosa.

-Veo que no te secaste-dice Meichi-Ven aquí para que te pueda ayudar con eso-sonríe seductoramente.

-En seguida-responde casi automáticamente al observar detenidamente el conjunto de lencería tan sensual que usaba, "Su cuerpo es hermoso, solo un cuerpo maduro completamente desarrollado puede lucir esas prendas" Hashiri luchaba porque no se notara que babeaba al comérsela con los ojos, sube a la cama a gatas-No quiero sonar desagradecida pero ¿por qué ahora?-pregunta sintiendo que le faltaba el aire.

-Has trabajado muy duro, pensé que hora de recompensarte-explica antes de saborear las gostas tibias de agua en el cuello de la rubia que se habían impregnado con su aroma.

-¡Aaah! ¡Meichi!-gime la rubia era el comienzo de una noche muy especial para Nio.


Bueno alguien me preguntó porque las chicas los dejaron vivos y se me olvido poner eso al principio pero responderé aquí para que no se alargue el principio, de acuerdo en realidad hice eso para demostrar que chicas respetaban la vida humana preferiendo no matar, y sí soy fan de Batman y me gusta la idea de no matar porque aparte de diferenciarte de tus enemigos crea temor en sus corazones por tener que volver a enfrentarse a una fuerza que ya los venció, incluso Edward y Alphonse Elric apreciaban la vida de otros, bueno esa es la mejor explicación que puedo dar.

En todo caso no se olviden de comentar, lanzar un par de tomates, eso sí un par no una canasta entera jajajaja(es la última vez que ocupo ese chiste lo juro XD), un saludo y abrazos desde Ecuador, su servidor BrunoAscar se despide.