Los niños crecen… dejando atrás los sueños y las esperanzas absurdas, aferrándose a la verdadera fuerza, la que los hará sobrevivir al mundo miserable, a lo mismo en lo que un día creyeron y terminó destruyéndolos. La fuerza para matar o morir, el no retorno que deja el seguir un camino de desesperación. Sin rendirse hasta el final… hasta ver consumada su venganza o ser consumidos finalmente dentro de su propia ira.

POKÉMON

XYZ AND THE HALL OF FAME

Capítulo 11 "Zigarde"

FUTURO- 7 AÑOS DESPUÉS-

El pequeño par de botas gastadas hasta el punto que en cualquier instante podrían romperse, yacían vacías, recostadas contra el colchón, donde la pequeña de cabellos ambarinos dormía profundamente, mientras aferraba contra su pecho una gorra roja.

Las sombras en la habitación bailaban en las paredes, desde su punto de origen, dos figuras a los lados de una pequeña vela en la otra punta del cuarto.

-Fue demasiado difícil… sólo gritaba… y gritaba, reclamándola, no estoy segura de poder seguir huyendo de esta manera con ella… -dobló las rodillas la joven Bonnie, abrazándose las piernas con los brazos.

-No puedes decir eso… y menos cuando estamos tan cerca. -Sawyer la miró lastimero y suspiró, para terminar apoyando las manos contra las tablas de la cabaña y levantar el rostro hacia el techo de tejas agujeradas sobre sus cabezas. -Todos sabíamos que perderla sería muy duro… especialmente para él…

-¡¿Por qué dices eso ahora?! ¡¿Acaso crees que no lo sé?! -le dirigió una mirada indignada por su comentario, pero con naturalidad, él permaneció estoico, lo que la hizo tranquilizarse como se había convertido en su costumbre, nadie diría nada sobre ese tema, pero… cuando salía a colación era un mensaje tan duro de transmitir, que los ánimos se alteraban en un instante.

-Perdóname… -profirió bajando la mirada, mientras algunas lágrimas acudían a sus orbes azulinos.

-Descuida… es normal que sientas lo que sientes… Ash también es mi amigo… y aunque no viajé con ellos como lo hiciste tú, también les tomé mucho cariño, a él y a su esposa. Supongo que después de todo es natural que busque a Sally… ella es su hija… es lo único que le queda de Serena.

-Sasha… -lo corrigió. -Y es precisamente por eso que no podemos permitirle siquiera que la vea… es más… -se secó por completo las lágrimas y le dio un sorbo a su botella cantimplora. -Ash no sabe que es una niña. Según él es un niño, porque todo el tiempo reclama a su "hijo".

-¿Un niño? ¿Sasha? ¿Su nombre no era Sally? -los ojos del entrenador de Sceptile se pudieron redondos y blancos ante tantas incongruencias, lo que sacó una pequeña risa a la rubia.

-Fue Onii-chan quien le puso ese nombre, bueno, ese nombre falso. -le sonrió.

Al escuchar la mención de Clemont, el chico bajó la mirada, sabía lo mucho que le dolía hablar de ese tema a la ahora nueva líder del Gimnasio Luminalia. Al comprender el silencio de su recién encontrado amigo, prosiguió.

-Clemont me dijo que si la niña conservaba su verdadero nombre y Ash lo averiguaba de alguna manera, sería más peligroso, por lo que le puso ese nuevo nombre, ella lo entiende. -Dijo levantando el rostro en la dirección donde descansaba la pequeña.

-Así que es por eso que Shaymin la llamaba de esa manera.

-Así es, para nosotros… seguirá siendo Sasha… la hija de Ash y Serena, pero para el resto del mundo… es Sally… una pequeña más de este mundo torcido.

-Comprendo… -los ojos azules del joven parecían desprender chispas al reflejarse con la luz parpadeante de la vela, para entonces llevar su mano a uno de los bolsillos en sus pantalones y sacar una pequeña libreta y lápiz.

-¿Algunos hábitos no se olvidan no? -le sonrió ladeando la cabeza la rubia.

-Claro, -asintió. -Pero también quería corroborar la hora que dijo Mairin, si nuestros cálculos no salieron mal… está por aproximarse. -Le confirma, mientras Bonnie suspira tratando de controlar la preocupación cada vez más agresiva dentro de su pecho.

ACTUALIDAD

-¡Ya les dijimos que no sabemos dónde están! ¡No es una mentira! -explotó en preocupación la recién entrenadora, mientras apretaba con fuerza el tirante de su bolso.

-¡Denené! -la apoyó su amigo.

-Permítanme decirles que lo que ella dice es completamente cierto, -trató de calmar la situación el hermano mayor.

-Pero se nos fue informado que el Campeón Pokémon y la Reina de Kalos venían acompañados por el Líder de Gimnasio de Ciudad Luminalia… y ese… -lo mira no muy convencido el hombre de gafas negras y peinado pulcro.

-Efectivamente soy yo, -toma la responsabilidad de sus propias palabras. -Sin embargo… hubo un incidente… ahora los hemos perdido de vista.

-Y a todo esto… ustedes sólo exigen respuestas, pero no han contestado que quieren con él, aunque Ash no está aquí, estamos nosotros para responder por él. -Se antepone al resto Korrina y junto a ella Lucario.

-Somos agentes del Equipo Terminal… -les muestra una identificación donde la fotografía, igual era esa persona con lentes oscuros, lo que le sacó una gota al grupo al lado de cada cabeza.

-¿Equipo terminal? Nunca había escuchado al respecto. -responde buscando terreno de confianza para obtener información la entrenadora de lucha.

-El equipo Terminal… es un centro de investigación Pokémon… -parece familiarizado con el nombre Kalm. -Cuando fueron los eventos contra el Equipo Flear… su nombre rondó los alrededores también. -les clavó desconfiado la mirada acerada.

-Por favor… no se atrevan a compararnos con la escoria… El equipo Terminal, no es más que un centro de investigación avanzado, que busca comprender a fondo el secreto de la Megaevolución.

-¿La Megaevolución?... Pero si Ash ni siquiera tiene una mega piedra… -parpadea Bonnie.

-¡Pikapi! -apoya la noción el Pokémon.

-No estamos aquí para discutir sus inquietudes, si es verdad que Ash Ketchum no está aquí, seguiremos con nuestra búsqueda. -les reverenciaron y dieron la espalda para retirarse.

-Qué extraño… -no quedó satisfecha la joven entrenadora novata.

-Lo mejor será que ahora sigamos con la búsqueda, -les propone Kalm. -No es bueno que estemos todos juntos, de esa manera nunca avanzaremos.

-Tienes razón, lo mejor será que nos distribuyamos en la zona y quedemos de vernos en algún punto al anochecer, -asiente Clemont.

-Yo… necesito ir a buscar a Alain… -Habló Mairin.

-Te comprendemos, -le puso la mano en el hombro Bonnie. -Mairin, Cloud y yo iremos hacia aquella dirección, -se dirigió a todos los demás. -Tú y Tesla pueden ir por allá Clemont, Korrina y Lucario hacia allá y… -captó que con la distribución Kalm quedó sin pareja.

-Yo iré más allá -terminó la frase el entrenador de Kalos.

-¡Pikaapi! -le indicó Píkachu que él lo acompañaría, a lo que Kalm asintió.

Al mismo tiempo, los ojos azulinos que luchaban contra la arena estampada sobre sus párpados, tratan de abrirse, mientras la adrenalina aún corriente por sus arterias, la traía de vuelta en medio de la tos y las náuseas, hasta que finalmente se sintió entera y vuelta en sí, estaba completamente empapada de cabeza a pies, el agua aún escurría entre los mechones de su cabello enredado con la sal. Temblaba descontrolada y aunque tratara de detenerlo le parecía imposible, sentía tanto frío que podría congelarse a su parecer, hasta el momento en que dejó de pensar en sí misma al encontrar su mirada con el chico apenas sostenido entre las rocas en las que parecía haber aterrizado.

-… -no quiso siquiera pronunciar aquel nombre que tanto le gustaba, no se atrevió, no quería asociar aquella visión con la de su siempre sonriente entrenador favorito. -Se levantó casi a gatas, hasta ponerse en pie, pero volvió a caer, llevándose la mano al tobillo, que no solo dolía por una posible torcedura, sino que más bien escocía por la herida bañada en agua de mar. Al permanecer en el suelo mirándolo, no pudo evitar recordar el momento de la caída, habiendo perdido a Talonflame caían en picada con ella de base, pero al estar más próximos a estrellarse contra el bosque, Ash la abrazó contra su pecho y le dio vuelta sobre sí mismo, a escasos segundos de recibir el impacto del follaje. Para entonces apenas percatarse de caer al río y ser arrastrados por la corriente hasta… quien sabe dónde.

-Ash… Ash… -logró llegar hasta él y desentramparlo de donde se sostenía, casi perdiéndolo por la corriente que fuertemente lo halaba lejos de ella, pero no lo permitió, lo sostuvo y tomándolo bajo los brazos, lo arrastró hasta más allá de la orilla. Colocó sus manos sobre el cuerpo del muchacho, tocando con presión en todas partes buscando heridas, hasta que no tuvo que tocar, sino más ver su pierna derecha cuya tela estaba bañada de sangre de la rodilla para abajo. Se asustó y tras percatarse de su respiración pausada, se dirigió hacia su pierna, llevándose una mano a la boca al ver la herida. Un corte que atravesaba el músculo limpiamente tras de la rodilla hacia el talón, un corte rápido y perfecto. -Ay no…

Lo arrastró… y lo arrastró como pudo hasta más adentro, buscando por lo menos el refugio del tronco de un árbol al que arrimarse, pero por cada movimiento lo escuchaba gemir de dolor en medio de su inconciencia. Por lo que se detuvo, dejándose caer contra el suelo y la cabeza y espalda alta de él sobre su regazo. Sintiéndose devastada por tal situación. Había perdido a Delphox y ahora Ash estaba en esas condiciones y todo por su culpa. Tratando de no consumirse en su propio dolor lo abrazó contra su pecho rodeando el de él con sus brazos y cerrando fuerte los ojos, hasta que un par de lágrimas se le deslizaron.

Los cabellos húmedos del Campeón se juntaban a las mejillas pálidas de la Reina, mientras trataba de aferrarse a su propia convicción. -No… hasta el final… -se dijo a si misma aún temblorosa y percatándose de los mismos temblores o incluso peores en el cuerpo de su amado, pareció tener una idea y empezó a buscar entre su ropa. Entonces sonrió, sintiéndose tonta por no pensarlo antes, las vio, temblorosas por los movimientos de su mano, las Pokébolas que aún traía con ella, las arrojó contra el aire, dejando libres a Pancham, Sylveon, Ampharos y Fennekin varicolor.

-¡Pancham Pan!

-¡Veooon!

-¡Aaampharoos!

-¡Feennekin!

Todos los rodearon inmediatamente. La cara de preocupación de Pancham fue innegable, pero enseguida se sacudió la cabeza y apenas masticando su hoja siguió hablándole.

-Gracias a todos… me alegra tanto que estén bien, -los mira esperanzada la reina. -Por ahora, debemos construir un pequeño refugio donde poder pasar la noche. -Se ladea hacia atrás, sin dejar caer a Ash al suelo, aún sostenido entre sus brazos. -Pensaba en la base de ese gran árbol. ¿Qué les parece?

No había terminado de pedir sus opiniones cuando todos se pusieron en marcha.

-Cuando tengamos el refugio podrás estar más cómodo… -dijo casi susurrado en su oído por la proximidad de sus labios a la oreja izquierda del entrenador de paleta. Quién de un momento a otro, empezó a moverse incómodo, lo que la reina fácilmente notó. -¿Ash?... -se curvó un tanto sobre él para poder alcanzar a ver su rostro, el mismo que regresaba en sí en sesiones de parpadeos lentos. Al ver sus ojos abrirse, la emoción la inundó. -¡Ash!

-…Serena -reconoció su voz por lo que se sintió más relajado, volteó entonces hacia ella, mirando sobre su hombro, encontrando su rostro en extrema cercanía. Aún así, ninguno sintió más que un inmenso alivio y una enorme desesperación por abrazarse y sentir que el otro estaba bien. Apenas pudiendo moverse, el Campeón de Kalos estiró su brazo derecho hasta el izquierdo de ella y lo tomó con firmeza, apretándolo lo más que podía.

-Gracias al cielo… -le regaló una mirada temblorosa en alegría para luego intentar moverse, pero el dolor de su pierna fue tanto que no pudo siquiera terminar el primer intento. -¡Aaagghh!

-Es una herida muy fea… pero ya no está sangrando, quería estar en el refugio para poder examinarla, -explicó en medio de la frialdad del ambiente, que le propiciaba una baja de temperatura cada vez más marcada, sus labios temblaban, mientras su piel se tornaba cada vez más pálida, situación que Ash notó, por lo que asintió a lo que ella decía, tragándose su propia agonía. Podía sentirlo en su propia carne, el viento gélido que se colaba de su ropa hacia sus huesos y hacía temblar su mandíbula.

Al cabo de no más de una hora, las hojas juntadas por los Pokémon y algunos nudos hechos por ella, daban forma a una pequeña carpa sobre sus cabezas.

El fuego encendido con la ayuda del pequeño Fennekin, les propiciaba calor, pero no el suficiente, aún al lado de la hoguera temblaban sin control. Llegó el punto en que Ash aunque tratara de disimularlo, no pudo más y empezó a temblar hasta con cierto matiz de dolor, que su pierna le recordaba estaba herida a cada segundo. Llegando a pensar que posiblemente estaba rota en alguna parte. Su respiración se aceleró como mecanismo de compensación de su cuerpo buscando calor.

-¡Ash! -se preocupó Serena al verlo, a pesar que ella pasaba por el mismo frío, lo de él se veía peor. -La herida… -pensó entonces y se acercó a él diligentemente, colocó la palma de su mano sobre su frente y abrió los ojos grandes al comprobar su teoría. -Estás ardiendo…

-¿Ah sí?... con razón… -trató de mantener su sonrisa, pero la sensación de quemarse con el viento frío era demasiada, cerró los ojos y se balanceó un poco de atrás hacia adelante, buscando calor con el movimiento.

-Es la ropa… está demasiado húmeda, así nunca podrás calentarte, -le explicó con la preocupación impregnada en el rostro.

-¿Quieres que me quite la ropa? -preguntó sin más, simplemente haciendo alusión al clima que según él sería mucho peor de sobrellevar sin ella.

La reina al escuchar su pregunta, abrió grandes los ojos sin poder evitar sonrojarse levemente, pero terminó por asentir, la mejor solución sería esa y lo sabía, despojarse de toda la tela húmeda y dejar que se secara al calor de la fogata.

-Bien… -sopló un poco de aire sobre sus dedos para darles movilidad y poder sujetar la tela.

-Déjame ayudarte, -se ofreció diligente y como si su función en la vida fuera procurar su bienestar, miró aquella tarea como algo digno y lógico, le sacó las camisas y las tendió cerca.

A pesar de ser ella quien lo propuso, no se atrevió a sacarse su vestimenta, por lo que siguió tratando de calentarse con el calor de la fogata en vano.

Había transcurrido alrededor de una hora y media, el clima no parecía iba a cambiar nunca y los Pokémon se habían quedado dormidos hechos puño.

-Serena… -la llamó entonces, interrumpiendo el momento de silencio que tenían desde hace bastante rato. En medio del temblor, volteó a verlo tratando de sonreírle, pero era demasiado para ella.

-Dime…

Moviéndose como pudo, se estiró hasta alcanzar sus camisas. Junto al gesto, ella no pudo evitar la visión de su abdomen y espalda, delgado y atlético, los movimientos de su respiración asomaban sus costillas y la cicatriz en su espalda, no era más que otro adorno para su figura.

-Ponte esto, -le tendió la ropa con la mano, -ya está seca.

-Pero Ash… esperábamos que se secara para que pudieras volver a usarla… no… si ya está mejor póntela tú. -Entonces le sonrió ampliamente, como sólo él puede.

-Por favor… tú tuviste la idea, pero es normal que una chica no pueda desvestirse enfrente de un hombre así por así, -le dijo gentil y se volteó brindándole su espacio, sus palabras la sonrojaron y terminó por asentir a su petición, buscó la cinta azul que siempre llevaba consigo como arreglo de sus vestimentas por inercia con la mano, pero al no encontrarla bajó la mirada tocándose desesperada.

-No puede ser…

-¿Pasa algo? -pregunta aún de espaldas, pero al no obtener respuesta se voltea, encontrándola con las lágrimas inminentes en los ojos, mientras se tapa los labios con las manos. -¿Serena? -frunció el seño preocupado. -¿Qué te pasó?

-Mi… lacito azul… -se limpia las lágrimas, para no parecer torpe ante él. Pero no puede evitar sentir una enorme tristeza de verlo perdido. Ash reconoce inmediatamente de lo que ella habla por lo que entrecierra los ojos. -Lo perdí… no sé cómo pasó… no…

-No te preocupes por eso… -le sonrió, sabiendo lo importante que es y lo que representa. -Aunque los símbolos se pierdan… si los sentimientos prevalecen no hay nada más fuerte que eso.

-Lo sé… eso lo sé, -respondió apenada y tratando de sonreír. -Pero… era muy importante para mí… -se le deslizan finalmente las lágrimas.

-¡Te compraré otro! -le dijo sin pensar, que esas serían las palabras que menos hubiera esperado ella escuchar. No era por el lazo en sí… era porque él se lo había regalado hace tiempo ya.

No quiso seguir preocupándolo al respecto, así que sólo asintió, entonces él se volteó nuevamente.

Dejó caer a sus pies su vestido húmedo y se colocó la camiseta de interior, para luego llegar hasta él y sentándose a su lado, se colocó la otra sobre las piernas. Sin notar en qué momento quedaron así, él sin camisa y ella sin pantalones ella recostó su cabeza en el hombro del chico y él la suya sobre la de ella. Para de un momento a otro quedarse dormidos.

Así se sintió… pero como si no hubiera pasado ni un instante, los ojos avellanas de abrieron despacio, observando la fogata casi a punto de ser cenizas y el cuerpo de la bella chica que había compartido tanto con él aferrado contra el suyo, por él mismo.

Serena lo abrazaba sobre el pecho profundamente dormida y él la sujetaba firmemente por la cintura, aquella tan pequeña y delineada que le daba la impresión de una alta fragilidad, por lo que sin saber muy bien el por qué acarició con los dedos despacio en un movimiento que levantó poco la camiseta, exponiendo un poco más sus caderas descubiertas y decoradas por la ropa interior de revuelitos rosas que llevaba. Sin duda era el cuerpo de una chica, su chica… El pensamiento lo preocupó, una aflicción en el pecho que jamás había sentido, el pensamiento de que algo pudiera ocurrirle y llegar a verse sin ella… -Serena… -repitió su nombre casi en susurro, pero la temperatura y la posición no eran de lo más favorable para el descanso, por lo que al ser llamada, se despertó casi al instante.

-¿Mmm?... -preguntó aún en medio del limbo.

-Perdón… -se disculpó preocupado. -¿Te desperté?

-No… descuida… -se abrazó más a él, buscando el calor que recién perdió, pero enseguida volvió en sí y se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Entonces se tensó.

-Cuando desperté estábamos así… -le explicó él tranquilo. -No quise molestarte y por eso no me moví. -Aunque hablara de esa manera calmada, pudo sentir por ella misma que no tenía pensado romper el vínculo que habían formado, la mano sobre su cintura permanecía sobre la misma sin intenciones de moverse. Por lo que levantó su rostro hacia el de él, con la necesidad de verlo y entender que estaba pensando.

Ash siempre había tenido esa cualidad… para ella mirarlo bastaba para darse cuenta de cómo se sentía o lo que quería. Aunque últimamente parecía ir descubriendo poco a poco una nueva faceta de él, que le despertaba tanta curiosidad que no escaparía a cada muestra.

Los ojos de ambos se encontraron, repartiéndose miradas de necesidad de continuar con todo aquello, aquel mundo frío donde sólo necesitaban el calor del otro para sobrevivir.

Era como un dulce que una vez pruebas y te gusta, quieres volver a degustarlo en la boca. Y así lo hicieron, poco a poco se acercaron lo suficiente como para poder juntar sus labios entre sí, cerrando los ojos en el acto.

Mientras tanto a las afueras de la Torre de batalla, una joven entrenadora, practica tácticas de batalla con su Dedenne, Froakie y Houndour.

-¡Ahora Frote! ¡Pulso de agua! ¡Y Velocidad!

Con el ataque triple, los tres involucrados cayeron al piso con los ojos en espiral.

-¡Noo!

-Eso sucede porque no estás enfocada, -escuchó la voz del niño de cabellos verdes tras de ella, por lo que volteó.

-Tú qué sabes… -se arrodilló entonces con sus amigos. -Perdónenme… pronto los curaré a todos, -sacó unas pociones de su cartera.

-Los Pokémon no son propiedad tuya ni de nadie… no puedes usarlos como te plazca y si se hacen daño sólo curarlos… lo que debes hacer es protegerlos para que no se dañen en primer lugar. -Sus palabras aunque bastante duras a sus oídos están por completo en lo correcto y ella lo sabía, por lo que ya no respondió.

-Lo único que quiero… es que seamos fuertes juntos… -apretó los puños y bajó la mirada. Cloud seguía parado tras de ella.

-Pues debes pensar en cómo lo lograrás… teniendo personas a tu alrededor que pueden ayudarte… vienes a entrenar sola sin saber lo que estás haciendo. ¿Acaso eso no es más que arrogancia y tontería?

-¡Cloud!

-Solamente digo la verdad… detesto a las personas que se aprovechan de los Pokémon…

-¡Yo no me estoy aprovechando de nadie! ¡Sólo quiero que seamos útiles! El día de hoy… no pudimos hacer nada para ayudar a Ash y a Serena… ¡Ni siquiera pudimos encontrarlos! Ellos son nuestros amigos…

-Lo sé… estuve ahí.

-¿Entonces?... ¿por qué no lo entiendes? ¿Por qué te comportas así de repente?

-¿Eh?... -preguntó entonces desubicado y cayó arrodillado sosteniéndose la cabeza. -Bonnie… -la miró con aquellos ojos pasivos con que siempre lo hacía. -¿Qué hago aquí afuera?...

Su respuesta la hizo parpadear y extrañarse grandemente.

-Tranquilo… vamos adentro…

Las células de Zigarde que se encontraban en las rocas de los alrededores se traslucieron al verla partir hacia dentro de la torre.

Esta historia continuará…

Pokémon XYZ and The Hall of Fame, Capítulo 12 "Yveltal"

Jaja tengo una preguntita… pues… verán que cuando empecé a escribir de Pokémon me parecía que sería un poco más calmado en cuanto al planteamiento de las relaciones amorosas, pero según pasa el tiempo me doy cuenta que tarde o temprano se llegará a la consumación jajaja. Por lo que necesito saber que opinan sobre el lemon o lime, o lo obviamos, porque sé que hay personas a las que ese tipo de narrativas no les gusta.

En mi otro fandom, tengo varios escritos en rated M por lo que no me molestaría, pero no lo sé, este tipo de anime me parece tan dulce y tierno que no estoy segura.

GRACIAS A TODOS POR LEER!

Quiero decir que nunca contesto los reviews, pero veo que aquí eso se acostumbra, así que me sumaré.

Saludos especiales a:

Virginia Vir: Jajajaja en serio, pero en verdad que quería responder el review pero son todos los comentarios puras preguntas de la trama xDD. Comprendes que no puedo decirlo, pero sí puedo decir que estoy muy feliz de poder leer las cosas que me dices, porque da la impresión que en serio la trama va progresando. Gracias por estar siempre presente!

dlandini: Jajaja tus comentarios de los guiños y la escena HOT me mataron xD. Precisamente por eso me planteo todo eso de los limes o lemon. Gracias por todos tus comentarios! Me ayudan bastante a que esto tome forma!

ARIGATO MINNA-SAN

JA NEE!