Vengativo: Oye se me ocurrió, que te parece un G¡P(Elsa) en dónde Anna esta casada con Kristoff, pero Elsa es su amante y la persona que en verdad ama.
Yup, salió esto. espero lo disfrutéis :D
Una vez pensé que estar casada sería un camino de rosas, y así fue hasta que la encontré a ella. La primera vez que la vi me llamó un poco la atención.
Ella estaba sentada en el rincón del bar al que yo acudo frecuentemente, con un vaso en la mano y sus piernas cruzadas, rodeada por un par de chicas que le sonreían tontamente, pero ella no hacía caso ninguno, estaba mirando al techo.
Me fui de allí sin darle más pensamiento al asunto, aquella noche soñé con ella, por suerte mi esposo, Kristoff no estaba en casa. Me desperté sobresaltada esa noche, con el corazón latiéndome rápidamente y un sonrojo en la cara.
- ¿En qué piensas, amor?
Vuelvo la realidad cuando la voz de aquella mujer susurró a mi oído aquello.
-Tonterías. Ya sabes cómo soy.
-Anna, si hay algo que te preocupa dímelo.
Y ahí está ese tono de preocupación que tanto adoro.
Con Kristoff las cosas son diferentes. Es decir se preocupa por mí y se nota amor en su mirada, pero yo no le puedo corresponder. No es culpa de su trabajo, porque antes tenía el doble y no me importaba. Pero al conocerla a ella todo cambió.
Le sonrío y la beso en los labios, como siempre, eso la calma.
-Tengo ganas de comerte, besarte y amarte durante toda la noche.
-¿Y qué te lo impide?
Ha puesto esa sonrisa inocente que tanto adoro y no puedo evitarlo. La beso con ansia, sus labios provocan en mí algo indescriptible. Ella me abraza y me sienta en su regazo, donde puedo notar su erección de nuevo. Gimo ante el contacto igual que ella. Estamos bajo las sábanas y tenemos contacto directo, piel con piel.
Sus manos recorren toda mi espalda suavemente, haciéndome estremecer, cerrar los ojos y disfrutar de esa simple caricia. Mis pechos están a la altura de su boca y ella lo aprovecha, hunde su cara en mis pechos, lame el valle entre ellos y los besa con mimo. Sus manos están ahora en ellos acariciándolos con suavidad. Y yo lo disfruto y ella lo sabe.
Mis manos se enredan en su precioso cabello platino como la luz de la luna, el cual ahora está todo enredado, igual que el mío. Una de las cosas que me gusta es agarrarme a su pelo, tirar de él y que ella gima por mi rudeza.
Su manera de tocarme es gentil, calmada, suave. Con cada gesto me demuestra que me quiere.
Le cojo la cara con mis manos y la obligo a separase se de mí. Cuando la miro a los ojos están oscurecidos, llenos de pasión y deseo. Quiere hacerme suya, yo quiero hacerla mía. La beso en esos labios rosados que tan bien saben. Tienen un sabor dulce y embriagador al cual no puedo resistirme. Son una adicción para mí.
-Por favor nena, te necesito.
Su voz es ronca, y con un tono lleno de ruego.
-Ah, Elsa. Ten paciencia mi reina.
-Esto es una tortura…
Yo me río y ella se hace la ofendida, girando su rostro y frunciendo el ceño. Es tan adorable verla así…de nuevo la obligo a mirarme y le regalo mi mejor sonrisa. Eso la apacigua y me imita. Comienzo a besarle el cuello suavemente, no la veo pero sé que cierra los ojos, el sonido que sale de su garganta me lo confirma, sus caderas no pueden evitarlo y se juntan con las mías, haciendo que yo pare de besarla mientras un gemido sale de mi garganta.
Sus manos se colocan en mis nalgas y me levanta para que me acerque a ella, con un movimiento rápido, penetra en mí haciendo que arquee la espalda y me abrace a ella. Su cadera comienza a moverse junto con la mía, nuestros pechos se rozan y mi cuerpo se siente liviano.
Su paso es lento, quiere asegurarse de darme todo el placer y durar lo máximo posible, eso me encanta.
Elsa es atenta, cariñosa y dulce, sabe en todo momento lo que quiero y mi corazón late rápidamente cuando estoy cerca de ella. Nuestros labios vuelven a juntarse y no se separarán de nuevo en mucho rato. Nuestros gemidos se ahogan en la boca de la otra, a ella le gusta escucharme gritar pero por una vez tendrá que aguantarse. Le muerdo el labio inferior y le lamo el superior.
Cuando separamos nuestros labios ella me mira con el ceño fruncido, algo le preocupa y no sé qué es, esconde su rostro en mi cuello y su ritmo aumenta, ella me devuelve la mordida, enviando corrientes eléctricas a través de mi columna. Me separo de ella y la observo a lis ojos.
Nos miramos a los ojos y ella tiene una sonrisa feliz, se muerde el labio inferior donde yo la he mordido hace unos minutos atrás. Se lame el labio y se acerca a mí robándome un beso, paso mis brazos alrededor de su cuello para profundizar el beso.
Mi respiración se vuelve frenética y cada vez me falta mas aire. Más gemidos salen de mí y el calor de mi cuerpo aumenta, estoy cerca, ella lo sabe y aminora el ritmo. La miro y sé que a ella todavía le queda un poco, le gusta que acabemos juntas y yo, obviamente la dejo.
Me deshago de su enredo y comienzo a jugar con sus pechos usando mis manos. Ella cierra los ojos y tira la cabeza hacia atrás de placer.
-Anna, estoy cerca. Oh Dios…
-Me alegra escuchar eso.
Nuestros labios vuelven a unirse de nuevo, me hago un ser con ella y siento que voy a morir de amor. Ella se mueve de nuevo, se aferra a mis nalgas y clava sus uñas en ellas. Eso me incentiva a tocar el cielo.
Mi cuerpo comienza a temblar, estoy caliente y el aire me falta. Veo estrellas mientras las olas de placer siguen invadiéndome. Grito su nombre y ella el mío, creando una melodiosa armonía en la habitación.
Cuando el momento se pasa, me dejo caer encima de ella. Nuestros cabellos están enredados y no quiero abrir los ojos, prefiero quedarme aquí rodeada por sus brazos y no despertar nunca .
-Anna mi amor. ¿Estas bien?
Pero no le respondo con palabras. Simplemente hago un murmullo y deja de hablar. Sabe que estoy relajada y a punto de caer en el sueño profundo.
-No deseo ser aguafiestas, pero tengo que ir al trabajo en una hora.
-Entiendo. ¿Cuándo volveremos a vernos?
Ella cierra los ojos y piensa, me gusta la arruguita que se le forma en el entrecejo cuando hace eso, la miro con adoración y le sonrío.
-En dos días tengo la tarde libre.
-Entonces… hasta el Miércoles. Puedes usar mi ducha.
Ella me tumba en la cama y me sonríe, apoya su codo en la cama y me observa, parece que no tiene prisa. Me besa en los labios y lo que me dice seguidamente me paraliza.
-Te amo Anna. Quiero estar contigo toda mi vida. Pero no a escondidas.
En este momento lo sé, llega a mí como una bomba lanzada a velocidad ultrasónica. En estos momentos decido que tiene razón y que yo siento lo mismo. Su cara es de pura felicidad y me besa el rostro, con algunos te amo o te adoro.
Me siento tonta, como una colegiala cuando me hace eso.
Se levanta y se dirige hacia la ducha tarareando una canción. Yo me hundo en las sábanas con una sonrisa.
No amo a Kristoff y no se merece esto. Voy a tener que hablar con él cuanto antes y acabar con todo esto de una vez. Cierro los ojos y me quedo dormida. Soñando con una familia al lado de mi rubia.
Aww, tiernas como siempre :3
A ver cómo sale el siguiente...
