Todos los personajes son propiedad de Stephanie Meyer.

La historia es completamente de mi cabecita loca.


10,000 a.c

/PDP Edward/

La selva nos rodeaba, el silencio la soledad reinaba entre nosotros, las palabras a esta altura del tiempo ya no consolaba, la desesperación era la manera más fácil de perder el control internamente, la pelea interior era horrorosa, el semblante de uno solo mostraba de esa guerra que se llevaba a cabo dentro de mí un ceño bien fruncido y concentrado en el fuego que estaba al frente de nosotros.

Estábamos tan solo Carlisle y yo, Rosalie y Emmett se nos había separado del grupo desde la primera semana que entramos a la selva amazónica, pero eso fue hace ya un poco más de seis meses, el paradero de ellos era incierto, las noticias eran escasas igual que mi esperanza.

Al llegar unas semanas después una de las pocas noticias se nos confirmó, la guerra entre los aquelarres de este territorio estaba en su punto más alto y nosotros como intrusos en la selva éramos como ponernos la muerte al cuello.

La primera pregunta ante todo esto, por qué una guerra de esta magnitud en una zona tan incierta como el Valle del Amazonas, eso al tiempo me lo respondió Carlisle; una selva con un territorio más amplio que de los mismos Vulturi donde casi no hay personas o vampiros que conozcan el territorio en su mayoría, solo los de adentro; sería el territorio con mayor poder.

La segunda pregunta más importante de todo esto, es la ubicación de Kachiri la vampiro que es nuestra única esperanza para recuperar a Isabella Swan de su letargo indefinido, encontramos huellas de ella pero desaparecieron en un encuentro no muy amistoso entre los dos aquelarres, tenemos dos hipótesis, uno que se unió a alguno de los dos bandos o que algunos de ellos la haya capturado, no la eliminarían por su gran Don.

Carlisle ha tenido la paciencia de tener la capacidad de explicarme cada pequeña cosa que él a través de sus largos años, pero aun así el tiempo no compensaba todos sus conocimientos, a pesar de eso aún faltaba un conocimiento que no me ha había compartido, pero él sabía cuándo era el momento preciso y era en estos momentos, donde mi paz interior ya no era eso si no todo un torbellino de emociones trastornadas por la desesperación del tiempo en nuestra contra, ahí era donde ponía la sabiduría para calmar mi interior y volverla a la paz.

Tenía mi rostro apoyado en mis manos, y mire el fuego pero mi mente estaba viendo hacia la nada, no pude detener el suspiro que había salido de lo más profundando de mi pecho, estaba demasiado preocupado por Isabella, si me hubieran preguntado hace seis meses si la amaba, hubiera respondido un si definitivamente pero ahora me hubieran hecho esa misma pregunta y no pudiera contestarla, me preguntaba constantemente día con día de como comencé a enamorarme de ella, y no tenía respuesta tan solo ocurrió un gran afecto por parte mía, ese era el dilema interno que tenía y no le podía expresar a otros, ella a mí nunca me amo como yo la ame a ella, el corazón de ella le pertenecía a alguien que ya no existe más, dejo de existir hace muchos siglos atrás quizá. En cambio yo, Edward Masen no había ninguna otra mujer en mi pensar, pero tenían razón Aro y Carlisle en llamarme niño, era tan joven que mis errores eran de forma natural, que mis sentimientos no los podía diferenciar entre caprichos y obsesión, que eran casi la misma cosa.

Alguna prueba necesitaba para darme cuenta de que era lo que sentía y que podría darle a Isabella para demostrarle no solo a ella si no a mí mismo de cuanto era el amor que le profetizaba a ella, no era que fuera Romeo recitándole el amor a Julieta , pero sí podría ser Romeo luchando por su Julieta, estaba luchando por Isabella acá desde el amazonas buscando una salida para su encierro mental que se había sumergido, como la extrañaba esos ojos y el brillo único que poseían, aunque ella no se diera cuenta, los recuerdos de humana de ella estaban intactos y me dejaba ir con la esencia de inocencia que bordaban de ellos, me gustaba verla con su rubor en sus mejillas y sus ojos chocolates al frente de un espejo observándose.

Como me hubiera gustado conocerla en otro tipo de ocasiones, si ambos fuéramos humanos y la hubiera conocido en alguna cafetería, la hubiera invitado a un café y por atrevimiento algún almuerzo, la hubiera cortejado día con día y tal vez le hubiera robado un beso alguna ocasión, pero no antes sin el permiso de su padre. La hubiera llevado a un paseo en el parque y regalado una hermosa rosa para pedirle que fuera mi esposa, verla en un altar ruborizada y porque no con algunas cuantas lágrimas de felicidad, construirle un hermoso y acogedor lugar y tener nuestros hijos, tal vez tres a lo mucho, verlos crecer en el patio, enseñarles lo que mi padre me enseño, verlos marchar y regresar con nuestros nietos, tocar la mano cálida de mi bella Isabella, decirle con los años que hermosa te vez cada mañana, ver como hace un drama por su primera cana para luego ir con su primera arruga, y tomarla de las manos y decirle lo perfecta que es. Verla sonreír y que sus estén acompañados del tiempo, ver sus trenzas blancas en su hermoso cabello ondulado, tomarla de la mano delicadamente y cerrar mis ojos con el calor de su cuerpo, vivir y luego morir junto a ella, para volverla a ver al otro lado de la existencia.

Me hubiera gustado verla envejecer y hacerla feliz completamente pero la verdad es otra, por mi culpa esta postrada en una cama sin oportunidad de nada, porque mi curiosidad la llego al encierro de su propia mente, e intente hacer lo imposible pero eso tampoco me ha funcionado. Ella no me ama eso lo tengo por seguro, pero lo que hago lo hago por cariño sin tener la posibilidad de nada a cambio o tenerlo todo. Como sabré a cual precio estaré pagando este sacrificio.

Él escucho mi suspiro y avivo más el fuego sonando su garganta para tomar mi atención, lo mire al momento con signo de pregunta, pero el solo miraba el fuego, quise leer su mente pero tan solo estaba en una mini discusión con si mismo, si debería contar esa parte de su historia. No sabía exactamente cual, así que para darle una pista a él sobre lo que debería decir, le pregunte algo que no pensaba mencionar jamás.

– Mi padre, un día llego a mi cuarto y me acuerdo que le había llegado un cotorreo de las señoras del vecindario, de que yo estaba seduciendo a una chica del instituto, sus palabras fueron al grano y muy claras, me advirtió que en esta edad no podía confiarme en lo que yo suponía que eran sentimientos, era tan solo hormonas de adolescente, que no lo diera todo porque no iba a recibir nada con el tiempo. Ahora me pregunto si en esta ocasión también aplica su consejo.

– Edward – me miro a los ojos con su ceño fruncido, se podía notar su conocimiento y sabiduría la que iban a hablar- tu padre era un hombre sensato por sus palabras, pero depende de ti si quieres arriesgar todo por algo por algo que tu crees, o dejarte influenciar y no arriesgar todo por lo que puede ser tu oportunidad a la verdadera vida.

– Y como saber si es la oportunidad de tu vida?

– Eso no sabe, solo actúas sin pensarlo y al final ves si valió la pena o no.

– Y eso se aplica al amor? - pregunte sin saber muy bien cómo iba a tomar la pregunta-

– Eso se aplica a todo en la vida niño Edward.

– Tú lo has aplicado?

– Siempre, por ejemplo ahora. No se cómo acabara esta expedición de búsqueda, si tendrá un resultado productivo o tan solo un pequeño viaje sin salida para unos chicos.

– Lo has aplicado en el amor -pregunte casi como un susurro, pero esta vez no recibí respuesta inmediata tan solo escuche el silencio y como el fuego comenzaba a comer la madera, hasta que agarro aire y no me volvió a ver, solo el fuego–

Si, puedo decir que de todos mis años esa vez lo arriesgue todo por amor, y sé que fue amor por que aun a pesar del tiempo, veo su rostro y siento como de palpita de nuevo mi corazón por ella, claro metafóricamente hablando. Fue hace más de mil años antes de Cristo, era un humano -lo quede mirando con mis ojos abiertos pero no era por la edad si no porque ya tenía un mal presentimiento si iba a recordar cosas trágicas de su humanidad, la última que paso eso me quede sin Isabella a la par y he pasado seis meses en este laberinto natural, él pudo ver mi preocupación y se hecho una carcajada- tranquilo lo primero que aprendí en mi existencia fue aceptación, perdón en mi vida porque lo aprendí cuando fui humano; en fin, solo una vez me he enamorado y fue hace más de diez mil años antes de cristo cuando yo era humano, me acuerdo de todo gracias a ella, sé que vivíamos bajo la nieve perpetua porque su piel era del mismo color que el mismo suelo en donde nos recostamos, que el cielo era azul porque sus ojos lo reflejaban con un brillo especial, sus mejillas eran tan rosadas porque el frío era nuestra única compañía en la noches de penuria, puedo recordar que el alimento era escaso porque la sonrisa de ella tan perfecta cuando yo le daba mi parte que eso nunca se podría olvidar. Una mañana antes del día del juicio, ella estaba muy ansiosa y triste, para poderla animar la lleve lejos de la tribu caminamos varias horas, hasta que encontramos un perfecto y pequeño paraíso, eso fue lo que el ánimo, el suelo era del mismo color que sus ojos, verde esmeralda y el calor era iguales a sus acaricias sobre mis mejillas, la curiosidad me atrajo y sus carnosos labios quise probar, por algún extraño milagro ella tenía la misma curiosidad y de beso en beso la hice completamente mía, el sol se estaba ocultando y yo la tenía entre mis manos, ella me miro a los ojos con ese brillo tan propio de ella, con la inocencia más profetizada en el universo me pidió ´no me dejes ir Carlisle' y se lo prometí con mi vida en ello. Al día siguiente era el día donde aquel venía, en ese tiempo creíamos en mil y un demonios, y meses atrás habían muerto más de diez personas por semana, hasta que aquel llego y nos prometió no más muertes a cambio de un tributo por cada luna llena, y así se hizo; las muertes desaparecieron pero una familia perdía un miembro, él siempre los escogía así que no se sabía quién iba a ser el desafortunado.

Habíamos llegado unos minutos antes de la elección nuestras familias estaban a tan solo unos pocos metros de distancia, no le tomaba mucha atención a los demás tan solo a ella, me puedo acordar que no dejaba de mover sus delicadas manos ansiosamente, como contaba uno y otra vez a sus hermanos menores, y volvía a mover sus manos, cerraba y respiraba hondo, pero su respiración tan solo se calmó al encontrarse con mi mirada que le daba al menos la paz que en ese momento le quitaba. Aquel llego y miro a todos a su alrededor, tomo aire y su dedo esquelético se posó directamente donde se encontraba ella, todo paso tan rápido y a la vez tan lento, pude ver como ella se volvió para lanzarse a mis brazos pero su padre la tomo en brazos aprisionándola en ellos, en el mismo momento que yo también me iba lanzar para acogerla pero mi padre y mi hermano me tomaron en contra de mi voluntad, mi padre me susurro que no se podía hacer nada para detener eso, me lo dijo cuando ambos estábamos en el suelo, pero aun no me explico cómo conseguí las fuerzas suficientes para escapar de la fuerza de él y correr hacia mi bella dama, ella daba una buena pelea con su padre y cuando pudo al menos soltar sus manos de la prisión que hacia los brazos de él, estiro sus manos como también un gran peso de su cuerpo hacia donde iba yo, cuando la iba a tomar de sus manos, mi hermano tomo de mi cintura poniendo fuerza para que yo no pudiera tomarla de sus manos, ella peleaba igual yo, y nuestras manos se unieron con una desesperación inmensa, ella me miraba con sus ojos cristalinos por las lágrimas que desbordaban, tan grandes como jamás se los había observado, gritaba mi nombre a gritos 'Carlisle' esos eran sus gritos, pero lo último que pude escuchar de ella me decía... 'no me dejes Carlisle', ahí no la escuche en grites si no que la escuche cuando estaba apoyada en mi pecho bajo las estrellas, la vi a los ojos y comprendí que no estábamos ahí, que estábamos tomados de la mano con la fuerza de la vida para que no se la llevaran y me lo pedía a gritos de desesperación, ahí la solté e hice una maniobra para liberarme de mi hermano, me puse al frente de aquel y con la voz más firme que pudiera imaginar lo mire a esos ojos tan extraños, y ofrecí mi vida a cambio de la ella, todos quedaron paralizados en el momento, mi querida dama no se movió dejo de luchar solo me quedo viendo perpleja desde los aires en los brazos de su padre, de la misma forma en que me veía toda la tribu, como alguien como yo estuviese haciendo semejante atrocidad, era el sucesor en mi familia y uno de los más importantes de la tribu, con un puesto asegurado en el mando, y daba todo eso por ella, estaba dando mi vida entera por ella, no lo pensé en ese momento, tan solo actué para salvarla, yo no tenía ninguna esperanza, no tenía otro camino, ni segundas oportunidades.

Lo único que tenía en ese momento era para ofrecer y salvarla era mi vida, darlo completamente todo por ella y así lo hice, aquel acepto y me tomaron a mí de prisionero, pero antes pedí un último abrazo, camine con paciencia hacia ella, que aún estaba en estado de perplejidad y no se movía, llegue y la abrace con tal fuerza, que ella reacciono y me abrazo en mi lágrimas, me acerque a su oído y le susurre 'nunca te dejare ir' antes que dijera alguna palabra la bese y esos cinco segundos, fueron y serán los más largos de mi existencia, me tomaron por los hombros y me llevaron lejos de ella.

– Y luego que paso? -pregunte con perplejidad por su historia-

– No lo sé, lo único que puedo recordar es el fuego recorriendo mis venas, carcomiendo mi cuerpo lentamente. Aquel que era el 'salvador' de la tribu y vestía con prendas extrañas, era aunque no lo creas Aro Vulturi, que me explico que me había convertido en un ser magnifico por la voluntad que había tenía, pero que no volvería acercarme a la mujer que di mi vida, nos encontrábamos bastante alejados de la tribu, y me había llegado un rumor que estaban en revolución, que por el drama que yo había puesto en escena no iban a ofrecer más tributos, en ese mismo momento Aro me ofreció calmar mi fuego, me llevo a la tribu una noche y al simple olor de sangre humana, no pude detenerme, arrase por más de la mitad de la tribu, pero gracias a los cielos y todos los Santos que ella mi hermosa dama no se encontraba en esos momentos cerca de los homicidios , cuando tuve la oportunidad de pensar claramente no tenía perdón de mí mismo. Pero pude observar como los que habían sobrevivido estaban tan atemorizados que aceptaron que en vez de un tributo fueran dos por el precio de no más muertes.

– Los demonios eran ustedes -dije con mis ojos tan abiertos, por la sorpresa-

– Si, nosotros éramos los demonios que mataban a esas personas.

– Y que paso con ella?, la volvió a ver?

– Si, la observe por mucho tiempo. Yo siempre estaba cada mañana luego de la luna llena, a los tres meses luego de mi muerte se casó con mi hermano, eso fue un golpe bajo para mí, ya que no duro mucho para tener otro a la par, lo peor de todo es que ya tenía un embarazo de él, nació muy prematuramente a los seis meses, durante su embarazo nunca la pude ver sonreír de nuevo, siempre que mi hermano se acercaba ella se alejaba, su brillo había desaparecido completamente de sus ojos esmeralda, su sonrisa y su brillo, su vida entera volvió cuando nació su primogénita. Yo la vi de lejos todo, vi como creció la niña eran tan hermosa como su madre pero la única diferencia era su pelo, eran rizos dorados casi iguales a los míos, pero eran los genes de mi familia, vi como cuando la hermosa bebé caí mi hermosa dama corría a auxiliarla, también pude ver como mi hermano veía con odio a su hija y con rencor a su esposa, la primera vez que vi que él levanto la mano para dirigirse a la mejilla de mi dama, no hice nada por el impacto. Pero la decisión que yo elegí fue una de las peores para mí, le rogué a Aro que fuera el siguiente en los tributos y así alejarlo de ella, pero cuando paso eso, en el momento de que Aro toco el hombro de mi hermano algo lo convenció de convertirlo.

– Y lo convirtieron?

– Claro, mi hermano sigue vivo y esta reinando lo que me tocaba a mí, pero yo con el tiempo he aprendido lo que ellos no.

– quien es tu hermano Carlisle? -el me miro a los ojos serio y dijo con un tono seco-

– Cayo Vulturi- el silencio reino por varios minutos, esa noticia era algo muy nuevo para mí, pero para poder que Carlisle se pudiera tranquilizar de los recuerdos de su hermano, pregunte por algo que nuca había mencionado.

– Y como se llama tu hermosa dama? -eso lo saco por completo de los pensamientos hostiles hacia su hermano, de un momento a otro a recuerdos tan dulces que no pude evitar una sonrisa-

– Su nombre era Esme.

La historia de Carlisle me dio lo que estaba buscando, que alguien me diera una respuesta si lo que estaba haciendo estaba bien, y era fácil la respuesta: quien lo sabrá.

Yo iba darlo todo por Isabella Swan, y no lo iba a pensar tan solo iba a actuar.

Pasaron varios días, luego de aquella interesante charla que no podía salir de mi mente, en la misma rutina, ambos nos quedamos escuchando cuando lo captamos, un gran sonido que venía a una velocidad que solo un vampiro puede alcanzar se dirigía directamente hacia nosotros, ya no teníamos tiempo de escapar, pero no podíamos dejar que nos vieran, así que Carlisle lo más sensato que hizo fue lanzarse hacia arriba de los arboles ocultando su esencia con los arboles, algo que lo imite exactamente, cuando nos encontrábamos en una rama que nos ocultaba de los que pudieran venir, los vimos eran al menos unos veinte vampiros juntos era una cantidad impresionantes que no lo podía creer, pero no se veían muy pacíficos, varios se iban peleando entre ellos, otros se gruñían, por otra parte habían varios que solo seguían el grupo, había una vampiresa en especial que tenía al menos a tres a sus espaldas que la tenían de sus manos y cuello y así caminaban, pero ella no quitaba la vista de dos completamente diferentes, cerré mis ojos y quise leer la mente de ellos dos, pero solo pude ver una niebla muy densa que no se podía reconocer nada, y a lo lejos una luz que debían seguir, intente ver recuerdos pero todo era neblina, no sabían quiénes eran ni que eran tan siquiera, tan solo seguían esa luz a lo lejos, sentí una presión fuerte en mi brazo y fue cuando me di Cuenta que era Carlisle, me tenía sujetado para que no cayera, por lo que supuse era que también yo Iba hacia la luz, dejamos que se hubieran alejado lo suficiente para hablar tranquilamente.

– Carlisle quiénes eran?

– Lo que estamos buscando niño Edward -lo mire sin entender- ellos son el aquelarre que tiene a Kachiri, pero por lo que veo no pusiste mucha atención, ya que solo leíste sus mentes pero no sus rostro, tienen tres prisioneros ella, a Rosalie y a Emmett -mis ojos se abrieron como dos platos y un gran gruñido salió de mi pecho, ellos eran los que no se reconocían a sí mismos, ni tan siquiera podían recordar quienes eran-

– quien les hizo eso?

– Kachiri y el poder de ella.

– Y venimos al amazonas para que alguien así le haga a Bella eso? Que no sepa ni quién es y sean igual a un zombie?¡

– el poder de ella se rige en muchos ámbitos ese tan solo es para mantener a dos personas completamente indefensas y mansas.

– Y en que ayudara a Isabella ese don? No lo llego a entender

– bueno es muy sencillo joven Edward, Kachiri entrará en la mente de la señorita Swan, pensemos que nuestro problema es como si en un laberinto enorme estuviera la señorita Swan y no pueda poder salir de tal trampa, es igual que el laberinto de Asterión no hay manera de poder salir, a menos que se pueda entrar con ayuda del exterior como lo hizo Teseo con el hilo de Ariadna, matando así a Asterión, el laberinto es la mente de Isabella, el hilo que no deja perderse es el don de Kachiri, Asterión es nuestro problema y Teseo somos nosotros deseando entrar en el laberinto.

Con esa descripción pude entender mejor la motivación de Carlisle con Kachiri, él tenía todo un plan en su mente que yo aún no había podido descifrar hasta en estos momentos que menciono como pensaba usar los poderes de esta ansiada vampiresa, con mucho más razón deseaba poder ya conseguir los objetivos, un poder que el que tenía ella era tan ambicionado y poderoso que daba hasta un poco de envidia, pero gracias a los cielos que un don así está oculto entre la selva amazónica y solo es un mito, porque cuando Carlisle le menciono tal nombre a los Vulturi, Aro en su pensamientos se bufó de tal alucinación porque tal poder no existía, si se enterarían que en realidad todo era verdad darían cualquier cosa por obtenerlo.

Los tres días siguientes pasamos observando y analizando todo lo que los veinte vampiros hacían y como se socializaban, pude leer varias mentes y así conseguir más información necesaria para nuestro objetivo. Descubrimos algo que nos dejó completamente anonadados, del como conservaban la paz a pesar de la cantidad, vampiros con la suficiente capacidad iban alrededor de los países alrededor de la selva y secuestraban a recién nacidos con sus madres, cuando dejaban de amamantar a sus crías estos mataban a las mujeres, claro sin dejar de darse un gran festín de sangre; con los niños, ellos mismo los criaban y educaban, era todo un largo proceso para que se convirtieran en seres inmortales, lo único que aprendían en la vida humana era como se debían comportar en la vida inmortal, cuando llegaban a la edad suficiente los vampiros los convertían y la etapa de 'neófitos' no existe, la violencia, el caos y la insensatez por la sed no son conductas propias de los nativos. Se les implanta la paciencia, obediencia y sobre todo la unión entre ellos. Y lo implantan no importa los años que poseen. Carlisle estaba asombrado porque en todos sus años (y son muchos) nunca había visto tanta planeación, rigurosidad y paciencia para un proceso de transformación. Lo quiso comparar con la hija de Aro que tuvo una niñez muy rígida ya que Aro la estaba moldeando para que fuera una vampiro, el pueblo al ver tales cosas la quemaron a ella y a su hermano, Aro no tuvo más remedio que convertirlos en ese momento en la quema para salvarlos por el dolor que Jane Vulturi sufrió fue la consecuencia de su don. Pero aun así por más entrenamiento que tuvo la Vulturi no se podía comparar con las ideologías que implantan a los niños desde su estancia. Kachiri era una de esos niños secuestrados y era una de las mejores y más respetadas ahí pero a la hora donde comenzó la guerra ella no apoyo a ningún bando y por su don la aprisionaron y la obligaron a participar. Ahora tienen a tres prisioneros donde uno de ellos es Kachiri y los otros dos no podemos averiguar quiénes son porque no podemos acercarnos tanto y sus pensamientos estaban bajo el efecto de ella. La única persona que se ha dado cuenta de nuestra presencia es la misma Kachiri e intento poder controlar nuestras mentes pero Carlisle lo noto antes de tiempo y nos movimos de tal lugar casi perdiéndolos. Era la hora de actuar sabíamos con exactitud lo que teníamos que hacer y sin notarlo Kachiri también estaba enterada de nuestros planes y como debía actuar ella.

Al cuarto día todos los vampiros estaban en su hora de descanso así que de los veinte vampiros solo se encontraban ocho vampiros: el líder, sus dos esposas y dos vampiros más que lo protegían ante cualquier ataque y los tres prisioneros. Así que bajamos de las alturas donde no podían captar nuestras esencias a tierra donde éramos captados por todos, en ese los cinco vampiros libres se tuvieron que poner atentos, los dos guardias se colocaron afrente de las dos esposas y detrás de ellos estaba el líder, todos mostraban posiciones de ataque, estaban de cuclillas como un león que está preparándose para saltar sobre su presa y matarla, sus dientes estaban expuestos y sus grandes y peligrosos colmillos resaltaban.

Eso fue la señal para mi neófito saliera a flote lo poco que me quedaba, todo esa escena ante mis ojos hizo que todo mi interior detonara peligroso a todos lados que mirara, no sabía cómo controlar mis impulsos de no saltar encima de todos esos vampiros y sacarles la cabeza de sus cuerpos para que dejaran de amenazarme, agarrarlos con mis propias manos y desmembrarlos lentamente por provocarme tal sensación eran peligro y debía eliminar el peligro, pero lo poco coherente que quedaba en mi me gritaba que si hacia tal cosa todo el plan se iba a venir abajo, si me controle aproximadamente ya casi diez meses por Isabella Swan lo iba a hacer ahora que necesitábamos todos mi auto control, mi ceño lo fruncí de la concentración que me estaba tomando entre mi lado salvaje y el controlado, apreté mi mandíbula con tal fuerza con mis labios enseñaban como todos mis dientes estaban apretados, una mano toco mi espalda y un leve gruñido amenazador salió de mi garganta pero esa mano seguía ahí en mi hombro, si no la retiraba quien fuera no iba a tener ese miembro en cinco segundos, pero ella voz de la persona que pertenecía esa mano tuvo una reacción en mi interior de una forma que nunca llegue a comprender, la noticia que me dio fue tan impactante que mi lado salvaje desapareció como llego. Para que apareciera mi lado sobre protector, primero la familia eso era ley.

– Edward los dos prisioneros más son Rosalie y Emmett- susurro lentamente Carlisle a mi oído.


Abandone la historia lo sé u.u merezco un castigo bien grande ... pero de recompensa aquí les traigo un gran capítulo para que se entretengan bastante :D y para que vean que no soy mala -bueno un poquito por no escribir desde hace meses- les dejo doble capítulo *0*

Perdón por no poder escribir, es que estoy en mi último año de colegiatura y rayos es bastante duro y no te dejan respirar, lo único que me ha mantenido con aire son las ideas para esta historia *0* ¡ Ojalá sus lectores no se me hayan ido u.u

bueno si es solo una persona que lo lee estoy feliz con eso :D y recomiendenlo se los pido porfis¡

GRACIAS POR LEER, Y SI LES GUSTA EL FIC RECOMIENDENLO Y SI NO LES GUSTA TAMBIEN RECOMIENDENLO PARA TORTURAR A ALGUIEN XD ... aqui siempre para uds...

FullCrazy Pao.