Gray y Juvia

Mientras recogían las cosas del juego, Gray estaba ensimismado y sin ropa (para variar). Ese día había tenido muchas emociones fuertes de golpe. Se sonrojó en recordar lo que había hecho Juvia. Debía admitir que el tenerla encima de él, en esa postura, notando tan cerca sus pechos y besando aquellos labios tan tiernos... lo habían puesto tanto... tanto que se desmayó al no saber qué hacer. A pesar de lo insistente que era la peliazul, nunca imaginó que fuera tan sensual y que lo excitara tanto, siempre parecía algo tímida y reservada. Suerte de él que se desmayó. Si hubiera aguantado se hubiera excitado tanto que sus instintos hubieran aflorado y no se hubiera hecho responsable de sus actos.

Luego siguió pensando.

Seguro que se habría ido quitando ropa y todo el mundo vería la torre que se hubiera erguido dentro de sus bóxers...

Suspiró.

Pero es que Juvia tenía unos melones...

- Gray-sama... vu-vuelve a estar sin ropa. - apuntó la chica del agua.

- ¡Waaaaaaaah, mi ropa! - y se escondió enseguida.

- Juvia no entiende. Si Gray-sama no le importa ir desnudo, ¿por qué huye? ¡Ah, quizás no le gusta lo que Juvia hizo! - y se sonrojó de sobremanera.

Escondido y vistiéndose:

- ¡Uis, uis, uis! Suerte que he salido corriendo. ¡Me estaba poniendo otra vez y encima estaba sin ropa, para variar! - pensó con un llanto interior.

Suspiró de nuevo.

Cuando acabó de vestirse se acercó a la puerta del gremio y se despidió de todos. Antes de que pudiera salir, notó que lo miraban. Se giró y vio detrás de una pared a Juvia.

- ¿Qué le pasa a ésta ahora? Pensaba que la época de la pared ya había pasado. - Y decidió preguntar. - ¿Juvia?

La peliazul hizo un gritito tipo "¡Kyaa!" y se escondió más y esperó de que su Gray se fuera. Pero no lo hizo, al revés, se acercó a ella y le preguntó:

- ¿Estás bien?

- Es... e-es que... Juvia piensa que le sentó mal lo de antes...

- Sólo fue un juego. - Añadió Gray algo sonrojado y mirando hacia otra parte. - No le des importancia...

- ¡Para Juvia fue importante! ¡Juvia pudo cumplir su deseo! Pe-pero a Gray-sama no... le... - y salió corriendo y desanimada.

Nunca había visto a la chica así. A pesar de todas las veces que la había ignorado y la rabia que le hacía verlo con Lucy, nunca antes le había sentado algo tan mal.

"No le des importancia", recordó esas palabras. No quería decir eso. Para él... a él le había gustado, pero...

- ¡Oh, mierda!

Gray salió tras ella. ¿Por qué? No era su estilo. Pero, su cuerpo se lo había pedido.

Consiguió alcanzarla y la agarró de la mano para atraerla a él.

- ¡Para, yo no quería decir eso!

Juvia estaba llorando. No soportaba verla así. Sacó un pañuelo y se lo dio para que se limpiara la cara.

- No llores... por favor...

- Gray-sama... su ropa...

Gray se miró y otra vez estaba en las mismas. Era un caso perdido. Si Natsu lo estuviera viendo diría que es un pervertido. Aunque pensándolo bien, él no se quedaba corto, no después de lo que vio durante el juego y... todavía no lo había visto regresar de la enfermería.

El chico de hielo se vistió y abrazó a Juvia sin pensar.

- No soy bueno expresándome.

- Juvia, e-está s-siendo abra-abrazada por...por...por... ¿Gray-sama?

Él la apretó un poco más.

- Erm... ¿te apetecería tomar algo en mi casa?

- ¡Oh, Juvia no puede creer! ¡Gray-sama la está invitando a su casa! - pensó entusiasmada la peliazul. - ¡Sí, Gray-sama!

Y ambos se dirigieron para allí.

Vale. A medio camino Gray rozó suavemente la mano de la chica y mirando sonrojado hacia quién sabe dónde. Juvia entendió perfectamente qué quería el chico. Ella sin pensarlo aceptó también y le dio la mano muy contenta.

- Juvia piensa que Gray-sama no se expresa tan mal. - Dijo con una agradable sonrisa.

Gray se sonrojó más.

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Notas de la autora:

Gracias por todos los comentarios Gabe Logan. Se agradecen. Y gracias por decir que no está mal el lemon! Hihihihi

Ahora te pregunto... ¿quieres Lemon para esta pareja? ku,ku,ku,ku. Porque puedo dejarlo así o... puedo hacer algo más, MUAHAHAHAHAH!