CAPITULO ONCE
Si esta ilusión ha ofendido,
pensad, para corregirlo,
que dormíais mientras salían
todas estas fantasías.
Y a este pobre y vano empeño,
que no ha dado más que un sueño,
no le pongáis objeción,
que así lo haremos mejor.
Os da palabra este duende:
si el silbido de serpiente
conseguimos evitar,
prometemos mejorar;
si no, soy un mentiroso.
Buenas noches digo a todos.
Si amigos sois, aplaudid
y os lo premiará Robín.
Está sentada en su mesa de siempre, aquella donde Claudia le dio una caja de té y un excelente consejo que como era su buena costumbre no siguió… "habla con él, dile lo que sientes". Pero ella no hablo y él continuó con su vida, tuvo la perfecta oportunidad de confesarle sus sentimientos pero se acobardo como nunca en su vida; Rick se casó con el amor de su juventud, el sueño de todos los hombres, sin voltear atrás y sin darse cuenta lo que su mejor amiga había sentido por él durante años. Lisa volvió a ser una espectadora de su propia vida, siendo un fantasma que se desplazaba de su casa a la base y de regreso, escuchando a su muy emocionado amigo sobre como su vida al fin hacía sentido.
Le costó trabajo pero ella al final decidió que ya no podía seguir recorriendo el mismo camino que siguió después de la muerte de Karl, en el momento menos pensado y sin esperarlo, llego a su vida un hombre que logro lo imposible, ayudarla a superar el hecho que Rick no estaba destinado a estar con ella, ese día fue como si fuera el primer día del resto de su vida. Durante unas cuantas semanas fue feliz, más feliz que nunca en su vida, Mikael la hace reír y pensar, comparten muchísimas aficiones como el cine, la música y los libros, supo lo que era en verdad un orgasmo la primera noche que durmieron juntos… estaba segura que la vida le daba otra oportunidad de encontrar al amor, esta vez para siempre, pero el egoísta de Rick se dio cuenta que sus sentimientos por ella eran más fuertes que una simple amistad, el imbécil se dio cuenta cuando la vio en los brazos de alguien más y el corazón de ella se dividió ante esta posibilidad, tanto tiempo amo a Rick que… demonios, como se complicó su vida de esa manera.
Desde el episodio de su oficina, cuando Hunter la beso, ha vivido en la tierra de los muy jodidamente confundidos, por un lado esta Rick el hombre que la devolvió a la tierra de los vivos literal y metafóricamente, discutían todo el tiempo pero al mismo tiempo se apoyaban mutuamente; se había enamorado de él desde que la rescato de la Base Sara y se había quedado a su lado mientras lloraba en la base de aterrizaje, él es una parte primordial de su vida, pero no por eso se ciega al hecho de que es un mocoso consentido y egoísta.
Mikael… la hizo reír desde el primer instante, podían estar horas abrazados discutiendo a Shakespeare o viendo películas viejas con el pequeño canoso echado a sus pies, cuando hicieron el amor sentirlo dentro de ella fue como estar en el cielo, Mikael es la perfecta combinación de Rick y Karl, pero todo iba tan rápido con él… Lisa no está acostumbrada a ser tan espontanea, a dejar a alguien entrar a su vida de una manera tan sencilla.
Así que nuevamente termino un frio día de diciembre sentada en su mesa, en una encrucijada sin saber qué camino tomar, así que esta con una taza de café helado hojeando un libro que no necesita entender para poder leerlo, se sabe de memoria cada una de las líneas, fue el primer libro de Shakespeare que leyó y su amor por el jamás ha disminuido, ha tenido otros libros de cabecera (La Insoportable Levedad del Ser de Kundera, El amor en Tiempos de Cólera de García Márquez, El Señor de los Anillos de Tolkien y muchos otros más), pero siempre que necesitaba animarse regresaba a su vieja amiga Helena.
En los últimos meses se ha identificado más que nunca con la heroína atolondrada y su amor no correspondido por Demetrio… por años estuvo enamorada de Rick, mientras que el amor de él por Hermia / Minmei crecía. Cuando pensó que sus días de Helena persiguiendo a un amor escurridizo habían terminado y estaba preparada para vivir plenamente su vida por primera vez, Rick decidió por arte de magia que es muy probable que también la ame. Lisandro y Demetrio seguían ahora a Helena, mientras ella se oculta en los bosques de Atenas para no enfrentarlos.
Pero ahora lo que la tiene absorta no es intentar reconocer los diálogos de cada personaje a pesar de estar en ruso, sino lo escrito a mano en cirílico en la primera hoja, no sabe si es un poema o una dedicatoria, pero no importa… el simple hecho de que este ahí en la primera hoja de una hermosa edición maltratada y amarillenta de Sueño de una Noche de Verano en ruso hace que su corazón lata con fuerza.
- Vaya amiga, no sabía que leías ruso – esa voz siempre le hacía sentir mejor
- Es un regalo de navidad – su amiga se sienta a su lado y le da una taza de café, el suyo ya está helado, así que lo acepta gustosa
- Supongo que de la mejor exportación de Rusia desde su tocayo Barishnikov
- Que otro ruso conoces
- A Vladimir el sous-chef de nuestro maravilloso comedor
- Él es de Brooklyn
- Su madre era rusa, así que cuenta – sonríe y Lisa no puede evitar sonreír también – cuando lo viste
- Hoy por la mañana, apareció frente a mi puerta para darme el libro envuelto en papel periódico
- Solamente te lo entrego, así como así
- No, antes de irse me beso y me dijo que no había dejado de pensar en mí
- Es una hermosa copia
- Muy vieja también, es una edición de 1914 previa a la revolución rusa – le responde mientras su amiga comienza a hojear el libro con mucho cuidado
- Por Dios te dio un libro que debe costar una fortuna, probablemente debería estar en un museo
- Para él debe valer mucho más que dinero
- De que hablas – en respuesta Lisa le muestra en la primera página en la orilla derecha de la hoja escrito en una letra muy redonda el nombre del penúltimo dueño – quien es Svetlana?
- Su hermana, me dio el libro de su hermana
- Lisa…
- Lo se… me dio una de las pocas cosas que quedan en este mundo que prueban la existencia de ella
- Que quieres hacer
- No lo se, por más que lo he pensado no se que hacer
- Por primera vez en tu maldita vida, pon tu cerebro en pausa, tu corazón que te dice él
- Que lo busque… pero en el momento que me convence de salir corriendo a hacerlo, aparece el recuerdo de Rick y no puedo, simplemente no puedo
- Creo que deberías averiguar qué significa esto, por la métrica debe de ser un poema y parecería que acaba de ser escrito, la tinta no se ve desteñida o nada por el estilo
Что-то в том, как она движется,
Привлекает меня, как никто другой любовник.
Что-то в том, как она добивается меня.
Я не хочу оставлять ее сейчас,
Вы знаете, я считаю, и каким образом.
Где-то в ее улыбке, она знает,
Это мне не нужен никакой другой любовник.
Что-то в ее стиле, который показывает мне.
Я не хочу оставлять ее сейчас,
Вы знаете, я считаю, и каким образом.
Вы спрашиваете меня, моя любовь расти,
Я не знаю, я не знаю.
Придерживайтесь вокруг, и это может показать,
Но я не знаю, я не знаю.
Что-то в пути, она знает,
И все, что мне нужно сделать, это думать о ней.
Что-то в то, что она показывает мне.
Я не хочу оставлять ее сейчас.
Вы знаете, я считаю, и каким образом.
это мои любимые произведения из двух B на английском языке. и как они всегда часть меня, я люблю тебя
- Lo escribió él, esa es su letra… aunque este escrito en cirílico puedo reconocer sus trazos, la manera en que inclina las últimas letras de cada renglón, la fuerza que imprime en cada palabra
- Aunque Vlad sea de Nueva York, su madre lo obligo a estudiar los clásicos en su idioma original, si logro leer Ana Karenina en ruso creo que podría con un poema como este
- Crees que haga una diferencia
- Stavros jamás hace nada por hacerlo, cada una de sus acciones tienen un significado, al menos para él
- Debería ser más sencillo, Mikael me hace feliz… lo ha hecho desde el primer día, ha estado ahí cuando lo he necesitado, Rick por otra parte siempre ha sido una montaña rusa
- La vida no siempre es sencilla y no hay nada más complicado que los asuntos del corazón, con Rick compartiste muchas cosas y pesar de ser un egoísta de mierda, te ayudo a superar la pérdida de Karl, tu padre y de Gloval; ha sido una constante en tu vida
- Pero no tuvo el mejor timing del mundo
- No… lo que debes hacer es olvidar todo el asunto por hoy
- Perdón
- Sí, me rehusó a que pases otra navidad llorando por Rick o por alguien más, así que seguiremos el plan, iremos al bar, tomaremos algunos martinies, bailaremos toda la noche como Eliza Doolitle y ya veremos mañana
- Me parece un buen plan
- Vamos Elena, olvidemos a Lisandro y a Demetrio
- Vamos a darle una patada en el trasero a la vida
- Me agrada esa voz
Mientras en otra casa del distrito militar una escena muy parecida se lleva a cabo entre los dos hombres que no podían ser más diferentes entre si, pero que habían aprendido a ser como hermanos, ahí también está mujer que cambio todo por amor, la hermosa Meltrai ha aprendido poco a vivir entre los humanos y ha aprendido apreciar a los amigos de su esposo, en especial a Lisa.
- No voy a dejarte aquí enclaustrado como monje tibetano, sobre todo cuando conseguimos una niñera para que cuidará a los niños y tenemos acceso VIP para celebrar noche buena en el bar de Damir
- Supongo que ese acceso es cortesía de Claudia Grant, así que ella estará ahí con Lisa
- Hay algún problema con que MI mejor amiga este ahí – el tono de Miriya realmente da miedo, Rick no puedo más que compadecer a sus sobrinos
- no, pero… ustedes saben
- Aunque es un bar bastante grande ambos deseamos pasar la noche con todo nuestro grupo de amigos y eso los incluye a ustedes dos
- Vamos Max, realmente crees que sea sano sentarnos en una misma mesa cuando estamos tan confundidos
- No pueden dejar sus desmadres amorosos por una noche y volver a ser los grandes amigos que solían ser
- Si dejen atrás sus niñerías – Miriya siempre falta de tacto pero no de sabiduría – tú tienes a Minmei y la estas dejando ir, y para colmo estas arruinando lo que mi amiga podría tener con Mikael
- No estoy empecinado en arruinar la vida de nadie pero tampoco quiero perder mi oportunidad de ser feliz
- Al menos por esta noche Rick, quiero celebrar una navidad con mis amigos, sin la sombra de la guerra… solamente reunirnos todos y disfrutar de la vida sin temor de que en cualquier momento la alarma suene para terminar en medio de una batalla
- Prometo ir si Miriya deja de mirarme como si quiera hacerme explotar la cabeza
- No realmente intento asfixiarte con el poder de mi mente como el tipo con asma de las películas que tanto le gusta a Max
- Darth Vader no tiene asma, cuantas veces tengo que explicártelo amor
- Pues pareciera… y si prometo hacer tregua por el día de hoy
- Y el día de mañana que es navidad – complementa Max
- Y el día de mañana, pero solamente porqué es Navidad y mi familia ama estas fiestas… pero tienes que decidir, o la haces feliz o la dejas serlo con alguien más
- Te esperamos en la sala mientras te arreglas – exclama Max con una sonrisa en el rostro
- No se van a ir sin mí, no es así
- Así tengamos que sacarte a rastras, Max y yo podemos vencerte con un brazo atado a la espalda
- Lo se, por eso agradezco que sean mis amigos
"Una noche… volver a ser los mejores amigos del mundo, solo por hoy" – piensa mientras camina después rumbo a su ducha – "podremos realmente hacerlo, creo que te extrañaría tanto que no podría seguir adelante, vaya las extraño tanto a las dos que hace mucho más complicado saber a cual extraño como mujer y a cual como amiga".
Pero en algo tenía razón Miriya, bueno su amiga Meltrai siempre tenía la razón su poco tacto y conocimiento de las costumbres humanas, la hacían directa y sabía… tenía que hacerla feliz o dejarla buscar su felicidad con alguien más y ese alguien era Mikael Stavros.
Después de su plática con el ruso maravilla, no pudo más que coincidir con Max, el tipo era buena bestia, un buen hombre que seguramente haría muy feliz a su mejor amiga; inteligente y compasivo – "Hayes es un misterio, creo que ni ella sabe bien cuáles son sus sentimientos por eso nos ha evitado todo este tiempo" – la conocía casi tan bien como él, en pocos meses había aprendido a leer las pequeñas manías de Lisa.
Las pequeñas manías, esa mujer era realmente difícil de leer, estaba tan encerrada en su propia tristeza que nadie podría accesar a quien realmente es. Cuando la conoció tuvo un gran deseo de mandarla directo y sin escalas al carajo, pero poco a poco Lisa fue mostrándole un poco más de ella misma, nunca supo a ciencia cierta cómo fue pero cuando se dio cuenta Lisa Hayes ya era su mejor amiga, su roca que lo ayudo a sobrevivir todo.
Durante los últimos años, y sobre todo cuando Roy falleció, fue el hombro en que lloraba cuando Minmei lo mandaba de paseo, perdió la cuenta de las veces que le cuido la borrachera, cruda incluida; siempre con palabras de aliento para que luchara por su amor, disculpando al canario y la relación intermitente que causaba su siempre apretada agenda. Jamás la escucho decir nada malo sobre Minmei, aunque sabía que no era santo de su devoción.
Ahora que lo ve desde otra perspectiva no puede ni siquiera imaginar lo que su amiga debió haber sentido mientras él repetía una y una vez lo mucho que amaba a su ahora esposa – "yo sé que tiene mil defectos pero aun así la amo, estoy loco por ella y siempre lo voy a estar" – ese era su mantra de todos los días, no debió haber sido fácil para Lisa escucharlo. En verdad había sido la mierda más grande del mundo con una de las pocas personas que daban un carajo por él.
Apenas un año atrás sus sueños se hicieron realidad, si Khyron no dejaba de joderlos pero cuando abrió su puerta en la víspera de navidad pensó que seguramente había sido un muy buen niño pues Santa Claus había dejo su regalo antes, Minmei frente a él sonriéndole tristemente lo primero hizo fue abrazarse fuertemente a él para soltarse a llorar. Fue la primera vez desde que quedaron varados en el SDF1 que tenían una verdadera plática, siempre eran encuentros sexuales a la carrera, muy explosivos y satisfactorios, pero siempre tan cortos por los compromisos de ella.
No en esta ocasión, estuvieron hasta la madrugada platicando sobre sus miedos y esperanzas, ella le hablo de la presión que sentía de tener que ser perfecta ante los ojos de los demás, del miedo que nadie la quisiera por ella misma sino por lo que significaba, el símbolo sexual de toda una generación, el arma secreta en contra de un enemigo mucho más poderoso. El por su parte le hablo sobre su soledad, sobre lo que significaron las muertes de Roy y Ben, el que en realidad no era tan valiente y osado como todos pensaban sino un chico que sentía pánico cada vez que salía a una batalla y el cómo Max, MIriya, Claudia y especialmente Lisa lo habían ayudado a sobrevivir todo.
Ya no eran los chicos que estuvieron dos semanas varados entre los cuartos de máquinas del SDF1, son un par de adultos en una encrucijada sin saber qué camino tomar. Esa noche Minmei le pidió que le ayudará a reconstruir su vida al invitarlo a formar parte de ella, no hicieron el amor pues no quisieron arruinar una noche como esa con lo único que hacían en el pasado, esa plática se sintió como aquellas que solía tener con Lisa, corazón en la mano y con miles de sueños para el futur, ella durmió en su cama y él se acostó en el sillón, ambos tenían tanto que pensar.
Al día siguiente Minmei le soltó la bomba – "vamos a casarnos, tu dejas el ejército y yo el mundo del espectáculo" – había dicho y él realmente lo considero por unos segundos, dejar de luchar y tenerla a su lado, ese era su sueño. No fue hasta que vio a la otra mujer de su vida frente a él despidiéndose con un triste saludo militar que se dio cuenta que por mucho que lo deseará jamás podría dejar de ser un soldado, y que Minmei siempre sería una cantante, podrían estar juntos si respetaban esas diferencias… ella era la inspiración de la raza humana, él el héroe que sacrifico todo por mantener a su planeta libre.
Sale de la ducha y cuando comienza a vestirse recuerda el rostro de su amiga cuando abrió la puerta, la triste sonrisa pero sus ojos tenían un brillo realmente extraño, de repente como si el recordar le hiciera darse cuenta de algo, se sienta en su cama en ropa interior… una año después se atrevía a confesarse lo que tal vez siempre supo, lo que Lisa Hayes realmente fue hacer a su casa esa mañana.
"Fue a decirme lo que sentía por mí, el despedirse fue un pretexto" – puede recordar su cabello bailando suavemente al compás del viento, sus ojos tristes – "como no me di cuenta, estuvo buscando valor para poder confesarme que me amaba y yo estaba ahí de pie tomado de la mano de Minmei, luciendo como la pareja perfecta, mientras ella luchaba por no llorar" – el triste saludo militar que le hizo, el mismo que siempre le dedicaba cuando salía a una batalla, deseándole lo mejor, pidiéndole sin pronunciar una palabra que regresará a ella – "pensé que estaba tan deprimida porque después de tantos años juntos nos íbamos a separar, no ella tenía el corazón roto y yo no me di cuenta, como puedo decir que es mi mejor amiga si no pude darme cuenta del dolor que yo mismo le estaba causando"
Se levanta para terminarse de arreglar, no tendría otra navidad pensando en las cosas que no podían ser, por primera vez en casi una década celebraría las fiestas como Dios manda, al lado de las personas que han estado a su lado durante las batallas libradas, Max y Miriya tenían razón debía fumar la pipa de la paz con Lisa al menos por esa noche, bailaría con ella como siempre desearon hacerlo, reirían y recordarían los viejos tiempos.
Al ponerse su chaqueta y verse al espejo para terminarse de arreglar recuerda las palabras de la Meltrai – "pero tienes que decidir, o la haces feliz o la dejas serlo con alguien más" – maldita Miriya era como Claudia Grant pero sin el tacto de la morena, siempre decía lo correcto pero sin suavizarlo como suele hacerlo Claudia.
"Tengo que dejar de ser un chico, ya no puedo darme el lujo de seguir con indecisiones cuando lo único que estoy haciendo es hacerle daño a las dos mujeres más importantes de mi vida, o las hago felices o las dejo serlo con alguien más".
El chico la ve como si hubiera perdido la razón pero al mismo tiempo entiende lo que intenta hacer, encontrar un balance entre lo que el resto de la humanidad piensa de ella y lo que ella es realmente.
- No logro entender porque deseas tocar en ese pequeño bar en lugar de hacer un espectáculo televisivo transmitido a todo el universo conocido – pregunta su recién restituido manager, su amado primo Lynn Kyle
- Porque jamás he tocado en pequeños bares, porque las últimas navidades he estado desconectada de la gente normal, quiero fingir que soy una persona normal feliz y no una estrella con el corazón roto
- No has hablado con él
- No… no quiero confundirlo aún más, yo sabía que ella lo amaba y jamás le di la oportunidad de que él lo supiera, tenía tanto miedo de que le correspondiera que no lo deje escucharla, tuve la opción de no salir ese día, de quedarme dentro de la casa y ella no habría perdido el valor, habría tenido la oportunidad de decirle que lo amaba y yo se la quite
- Vamos no te atormentes por ello, en la guerra y en el amor…
- No todo se vale querido primo, no todo
- Ambos estarán ahí, no es así
- Lo sé, pero… es algo que tengo hacer, abrazarlos a ambos, desearles una feliz navidad, quien sabe estando las dos lado a lado puede que se dé cuenta de a quien realmente ama
- Y si nos es a ti
- Show must go on… la vida debe continuar, juntare las piezas de mi corazón roto, escribiremos una canción sobre ello y seguiremos adelante, que dices
- Que siempre estaré a tu lado, prima
- Te lo agradezco tanto, creo que no podría haber podido sobrevivir a todo esto sin ti a mi lado
- Claro que lo hubieras hecho, siempre te has dado muy poco crédito… eres una chica fuerte y un gran ser humano
- Claro berrinchuda y egoísta que aparecía en su puerta cuando tenía ganas de sexo o que alguien me hiciera sentir que era indispensable para él
- Pero te has dado cuenta de tus errores y los has superado, yo no eres la mocosa engreída que solías ser, eres una mujer que dejo en libertad al hombre que ama para que él pudiera darse cuenta a quien ama
- Tenía que hacerlo, no podría tenerlo a mi lado sabiendo que es muy probable que no me ame, él tiene que darse cuenta de cuál de las dos es el amor de su vida y cuál es su amiga
- Te dejo a que termines de arreglarte – se enfila rumbo a la puerta, donde antes de salir voltea a ver a la joven – sabes creo que hoy es mejor no pensar en el asunto, disfrutemos la primera noche de paz que hemos tenido desde hace mucho tiempo
- Lo hare – le responde con una sonrisa triste, voltea a verse al espejo para darse cuenta que es la misma sonrisa de Lisa cuando fue a despedirse de Rick.
Cuando escucho que Rick la saludaba su corazón dio un vuelco, ella si sabía perfectamente a que había ido la pelirroja, un día antes había mentido diciendo que estaba enfermo para que no participará en la batalla con Khyron, pero Minmei supo de los sentimientos de Lisa desde el día que Rick los había rescatado a ella y a Kyle de los Zentraedis.
Su aún marido nunca fue muy brillante con respecto a los sentimientos, no era muy bueno leyendo el lenguaje físico de la gente, ella por la otra parte era realmente buena. A primera vista Lisa lucía molesta exigiéndole a Rick que cumpliera su deber militar de seguir a Khyron y a esa mujer del infierno, Azonia… sus ademanes y su tono de voz era lo que reflejaban – "tienes que irlos a buscar y si no lo haces tú, lo haré yo" – había dicho con firmeza y rencor, pero ella la vio directamente a los ojos, brillantes por las lágrimas que amenazaban con traicionarla, esos ojos verdes eran los de una mujer despechada, los de una mujer que ve al hombre que ama en los brazos de alguien más, sin poder hacer nada al respecto.
Cuando fue a la puerta la mañana de navidad del año anterior y tomo del brazo a Rick, pudo perfectamente ver esa misma mirada de nueva cuenta, también su tono de voz la delato, aunque trataba de fingir desesperadamente que estaba emocionada por su nueva misión, su timbre temblaba levemente – "espero que estés feliz por mi" – Lisa estaba a punto de derrumbarse, se despedía de él para siempre pues no podía soportar la idea de que Rick no fuera para ella... la peor manera de extrañar a alguien, había leído en alguna ocasión, es tenerlo a tu lado y saber que jamás será para ti.
Tuvo la oportunidad de dejarlo decidir teniendo toda la información necesaria, por un lado estaba ella que después de tanto tiempo se había dado cuenta que siempre había sido y probablemente sería Rick el amor de su vida, pero que también la mujer que lo consolaba como amiga cuando ella jugada al yoyo con él lo amaba con toda su alma, pudo haberse quedado en la casa y dejarla hablar, aún cuando salió y lo tomo del brazo pudo darles su espacio, pero su egoísmo y su miedo fueron más fuertes.
"Es hora de enmendar mis errores, no puedo continuar pensando que todo gira a mi alrededor, tengo que crecer y si eso significa sobrevivir a un corazón roto, que así sea… no voy a derrumbarme y continuare con mi vida"
Sobrevivió Siberia… vamos para sobrevivir ese infierno congelado del noveno infierno de Dante uno tenía que ser realmente un cabrón, y él definitivamente lo era. Fue derribado ahí durante la tercera guerra mundial y eso lo hizo hacerse a la idea de que tenía que ser un mejor piloto y sobre todo un mejor científico para ayudar a construir naves más resistentes, a pie llego al borde la hipotermia al puedo de Omymyakon donde después de un mes en cama, regreso a Moscú para presentar de nueva cuenta a servicio. La guerra al fin acabo y él pensó que al fin habría paz, tristemente no duro mucho.
Cuando surgieron las fuerzas unidas, él fue de los primeros reclutas. Comenzó a subir de puestos pues era un espécimen muy raro, un piloto que además era un brillante ingeniero aerodinámico con un talento muy especial para entender la robotechnia, había ayudado a mejorar los varitech, además el apoyo y renombre de su padre ayudaron bastante. Cuando los Zentraedis llegaron a la tierra, dejo el laboratorio y volvió a tomar el aire, hizo todo lo que pudo para mantener a su escuadrón a salvo.
Sobrevivió a la lluvia de muerte de Dolzar… nuevamente el ser un cabrón con suerte y uno de los mejores pilotos del mundo fue lo que lo ayudo. Fue el único Stravos que vivió para contarlo, cuando aterrizo en plena Plaza Roja y vio las ruinas de lo que alguna vez fue el centro del orgullo de la poderosa Unión Soviética, lo supo… si San Basilio y el Kremlin no habían sobrevivido que esperanza tendría su familia. Todo el cuadrante estaba en ruinas, lo único que había permanecido en pie fue una de las cúpulas de la catedral, su lugar favorito de su país lucía desolado, el lugar que había sobrevivido a una revolución, a tres guerras mundiales, al Perestroika, ahora era solamente piedras amontonadas y polvo en el viento.
Dio una última mirada y subió a su avión para dirigirse a su barrio cerca del Teatro Bolshoi donde su hermana bailaba ballet, la próxima Anna Pavlova solía llamarla su madre, el teatro también estaba destruido como aquellas calles donde aprendió a andar en bicicleta estaban llenas de escombros, al fin llego a su casa… el edificio que albergaba su hogar no lucía tan destrozado como todo lo demás eso le dio algo de esperanza, entro sin importarle su propia seguridad y subió los escalones hasta el cuarto y último piso.
La puerta principal había volado hasta el departamento de enfrente, el techo se había derrumbado en algunos cuartos, pero otras secciones estaban intactas, grito sus nombres con desesperación pero con esperanza, la cual perdió cuando cuando los encontró, todos juntos abrazados bajo los escombros de lo que alguna vez fue el techo de su sala, en medio a los pies de su hermana estaba el pequeño canoso, respirando con trabajo pero vivo, los cuerpos de su familia lo habían protegido.
Se hinco y abrazo los cadáveres, jamás supo cuánto tiempo estuvo ahí llorando como un niño pequeño, tratando de sacar la fuerza suficiente para no dejarse morir, el cachorro echado a su lado aullando con tristeza, él también sufría por la pérdida de la pequeña mujercita adorable que fue su hermana. En un solo ataque todo lo importante de su vida le había sido arrebatado, su padre un importante científico de la unión soviética que ayudo a mejorar el sistema réflex y entendía la protocultura como pocos, su madre una maravillosa mujer que era la mejor chef del mundo, al menos para Sveltana y él, su hermana un hada que a su corta edad ya era prima ballerina en el Bolshoi.
Como siempre fue Svetlana la que lo ayudo, tenía en sus brazos su vieja copia de sueño de una noche de verano, aquella que encontraron en un mercado de pulgas y que era todo un tesoro de principios de siglo y que su hermana adoraba tanto como sus zapatillas de ballet; cuando movió su cadáver para prepararlo junto con el de sus padres y darles sepultura, el libro cayo a sus pies y ahí en medio de las hojas del libro había una nota de su hermana, lo escrito era tan simple pero fue algo que lo ayudo a seguir adelante.
Porqué la poderosa obra continua y tú puedes contribuir con un verso… Walt Whitman
Si lees esto es porque has sobrevivido y nosotros no… cuando nos des sepultura, entierra con nosotros todo tu pesar y sigue adelante. Vive todo aquello que yo ya no tendré la oportunidad, baila al ritmo de toda esa música que ya no escucharé, ríe por aquellos chistes bobos que yo ya no me contaran, lee los libros que no tendré la oportunidad de leer, ve todo ese cine magnifico que no podré disfrutar, enamórate por los dos de una mujer que merezca estar con la maravillosa persona que eres… yo te veré desde el cielo y creme que no estaré en paz a menos de que tú seas feliz. Por último cuida al canoso, sé que el duende sobrevivirá, es a prueba de balas. Svetlana.
Su hermanita se había ido, al igual que sus padres y la gran mayoría de las personas que conocía, pero él había sobrevivido y tendría que hacer que cada minuto que viviera valiera la pena, la vida no se mide en la cantidad de veces que respiras si no en aquellos momentos que te quitan la respiración. Como pudo preparo a su familia utilizando como mortaja las caras sabanas de algodón egipcio de su madre, uno a uno los llevo al cementerio donde estaba la cripta familiar, donde cavo tres tumbas bajo un viejo abeto, ahí los deposito con todo el cuidado que pudo, hizo unas improvisadas lápidas con un trozo de roca de su edificio donde gravo con su laser los nombres de cada uno de ellos, junto con la frase "Siempre en mi mente y en mi corazón"
Regreso a su hogar donde se despidió nuevamente de su vida, tomo los álbumes de fotografías, los viejos libros de su padre, los recetarios de su madre, el libro de Svetlana y sus zapatillas, junto con todos sus CD's de los ballets que había interpretado, y por último al pequeño Puck, se alejó sin voltear – "contribuiré con toda una sinfonía una vez que la guerra haya terminado y estemos en paz"
Durante los siguientes tres años no tuvo descanso, entre las batallas con los Zentraedis rebeldes que atacaban las pocas ciudades europeas sobrevivientes y en encerrarse en el laboratorio para mejorar sistemas de defensa. Escuchaba continuamente sobre los americanos y sus constantes batallas con Khyron, tal pareciera que el destino se había empeñado y no dejarlos vivir en paz. Al fin en diciembre del año anterior, habían llegado las noticias, al fin habían destruido al último líder Zentraedi que quedaba en su cuadrante, la valiente tripulación del SDF1 lo había logrado, el admiraba a esa gente profundamente, todos eran ya legendarios a pesar de sus cortas edades, nombres como Erik Gloval, ruso como él, Claudia Grant, Rick Hunter, y especialmente Lisa Hayes, los rebeldes europeos no tardaron en darse por vencidos al no tener un líder al cual seguir.
Ahí fue cuando surgió la oportunidad de cumplir con el deseo de Svetlana, lo invitaban a formar parte del grupo del megaroad para construir un nuevo SDF y emprender la misión de ir a las estrellas y conocer nuevos mundos, llevar la diplomacia fuera de su sistema solar, no lo pensó dos veces e hizo sus maletas dejando ahora si su pasado atrás, lo único que llevaba consigo de su vieja vida, eran aquellos que saco de su casa en ruinas en Moscú, los libros de su padre, los recetarios de su madre, los cds de su hermana, el viejo libro de sueño de una noche de verano y a quien se había convertido en su mejor amigo, un pequeño canoso con muy mal carácter pero que le hacía compañía.
Tenía menos de tres días de haber llegado a nueva Macross, cuando decidió ir al parque a que el pequeño conociera lo que sería su hogar los próximos años, lo dejo libre para que corriera pero de repente lo perdió de vista por unos minutos para encontrarlo muy cómodo en los brazos de una de las mujeres más hermosas que había visto en su vida.
Se tomó su tiempo para acercarse pues la visión era demasiado buena como para no disfrutarla. No era muy alta, pero a quien le importaba si tenía ese rostro de diosa griega, enmarcado por un hermoso cabello pelirrojo, uno podía perderse en esos ojos verdes y no pudo más que preguntarse que sería besar esos labios que embozaban una sonrisa, pero lo que más le impacto era como Puck se comportaba con ella, en general era algo huraño y tardaba en agarrar confianza pero ahí estaba retozando y dejándose querer por una completa extraña.
Ese fue el comienzo de lo que pensó sería el resto de su vida, había encontrado a la mujer que su hermana había mencionado en su nota. Su relación floreció rápidamente, tal vez demasiado para sus estándares, pero a quien le importaba cuando Lisa no lo atraía solamente físicamente sino intelectualmente, una mujer endemoniadamente inteligente que no temía mostrarlo, el salía con la legendaria Lisa Hayes.
Estar con Lisa era una de las cosas más increíbles que le habían sucedido, cuando la besaba o le hacía el amor toda la mierda de su vida dejaba de existir, olvidaba la guerra y que no existía otro Stavros en el universo gracias a los Zentraedi, la primera que estuvieron juntos rayo en lo mágico, la manera en que sus cuerpos se acoplaron a la perfección, si en definitiva Elizabeth Fiona Hayes era la mujer de su vida.
Pero de repente todo se fue al carajo, tenía unos días comportándose de manera extraña, así que cuando lo dejo en la línea, decidió hacer algo para salvar su relación, se encamino a su oficina y cuando llego la escucho al teléfono, su voz sonaba desesperada y triste, pero lo que ella dijo fue lo que lo dejo frío.
- Rick necesito tiempo para ordenar mi cabeza y mis sentimientos, lo que paso… simplemente paso y ya, pero no he tenido tiempo de procesarlo, desee por tanto tiempo que me besarás de esa manera, sentir tus manos en mi cuerpo y ahora que sucedió, hay alguien más en mi vida y yo…
En la línea estaba Hunter, y el bastardo se había atrevido a tocarla, a mancillar el cuerpo de ella con sus manos, a besar los labios que le pertenecían, no pudo reaccionar tratando de ordenar sus pensamientos, la frase siguiente de ella fue el detonador
- Maldita sea… quieres saber si me acosté con Mikael, si lo hice… todo el fin de semana estuve con él y fue increíble
- Tanto como las caricias y besos de Hunter
Todo fue tan extraño, una parte clamaba por ir a buscar a Hunter y romperle el alma, pero bien sabía que si sucumbía a esos deseos sería capaz de matarlo; otra parte deseaba besarla con fuerza hasta que sus labios sangraran para recordarle lo que ellos tenían. Como pudo se controló y le dio tiempo para que ordenará sus pensamientos y decidiera con quien quería estar, de eso ya varios meses y el dolor no había disminuido.
Como mecanismo de defensa comenzó a salir con un grupo de pilotos europeos que llegaron para unirse a la fuerza del megaroad, varios de ellos habían volado con él. Todos los días iban al bar de Damir donde gran parte de las mujeres del lugar luchaban por llamar la atención de los extranjeros, él había intentado en dos ocasiones olvidarla con otro cuerpo y ambas fueron un desastre, así que mientras sus amigos salían con una chica diferente cada noche, él se dedicaba a tomar mientras pensaba en Lisa.
Después de la plática con Hunter, a quien no destrozo con sus manos, se dio cuenta que el joven estaba realmente confundido. De cierta manera le recordaba a él durante la tercera guerra mundial, cuando sobrevivió a Siberia. Podrían haber sido amigos en otras circunstancias, pero ambos estaban enamorados de la misma mujer, bueno Rick amaba a dos mujeres, ambas increíbles a su manera – "aprender a ser un poco más impulsivo" – le había dicho el joven.
Así que no lo pensó dos veces llego a su casa y tomo el tesoro de la otra increíble mujer de su vida, su hermana pequeña, escribió en la primera hoja una dedicatoria utilizando las palabras de alguien mucho más elocuente que él, lo envolvió en papel periódico y en un listón del color favorito de ella, verde. Subió a su jeep y se dirigió a la casa de ella, le entrego una de las pocas posesiones de su hermana, sabía perfectamente que aunque no terminaran juntos nadie cuidaría ese libro mejor que Lisa, la beso con pasión, le deseo feliz navidad y salió huyendo, luchando con los deseos que sintió de cargarla y hacerle el amor en el suelo de la sala.
"El bar de Damir… no podrían haber escogido otro lugar" – el atribulado hombre está terminando de abrochar los botones de su camisa color azul oscuro, no logra poner su mente en blanco mientras lo hace, el hermoso rostro de ella sonriendo en algunas ocasiones o con lágrimas rodando por sus mejillas – "estoy seguro que ella estará ahí probablemente también lo estén los Jenius con Hunter, podré soportar verlos juntos"
- Que dices Puck, realmente crees que vernos en la misma habitación la haga reaccionar – el perrito solamente levanta sus orejas como para hacerle entender que lo escucho pero que realmente no está muy interesado – no tienes alguna opinión al respecto bola de pelos – no hay ni un pequeño gruñido como respuesta – debo estar volviéndome loco, pidiéndote tu opinión.
Toma la chaqueta sobre la cama y se la pone con lentitud como deseando atrasar lo inevitable
- Al mal paso mejor darle prisa
El Bar de Damir, se había convertido en el lugar favorito para las tropas… Damir era un ingeniero especializado en armamento robotech, que durante la tercera guerra mundial había huido de su natal Egipto y había pasado gran parte de su niñez viviendo en Francia como refugiado, poco antes de la guerra contra los Zentraedis se había unido a la UNYSIS.
Había visto en a Claudia Lasalle antes en Ciudad Macross, casi siempre de la mano de Roy o junto a Lisa, y desde el primer momento en que poso sus ojos en ella se sintió realmente atraído por ella… pero siempre estaba con alguien más, aún después de morir Roy, ella continuaba enamorada de él, probablemente siempre lo estaría. Pero ahora las cosas habían cambiado, ella le sonreía cuando visitaba el bar y no solamente con cortesía, ambos estaban realmente comprometidos con sus convicciones de conservación y eso le daba el perfecto pretexto para estar junto a ella. Ahora su atracción no solamente era física, Claudia es la clase de persona cuyo exterior es el perfecto reflejo de su interior… simplemente es hermosa.
Nochebuena le presenta la perfecta oportunidad para ver si esas miradas fortuitas y sonrisas significan lo que él desea que signifiquen. Su línea de pensamiento es interrumpida por una conocida voz
- El bar luce hermoso Damir, hiciste un gran trabajo – ahí esta ella con una hermosa sonrisa y un brillo especial en sus ojos verdes
- Bueno son las primeras fiestas que podemos celebrar sin la sombra de una guerra sobre nosotros
- Esa es toda una ocasión
- Claro que lo es Lisa… espero que ya la pasen muy bien esta noche, dejemos nuestros problemas en la puerta y disfrutemos que estamos vivos, déjenme acompañarlas a su mesa
- Tal pareciera que todos tus invitados tuvieron algo que ver con la supervivencia de la raza humana
- Bueno gracias a ustedes tenemos algo que celebrar, bueno aquí estamos
- Vendrás más a tarde a brindar con nosotros
- Nada me lo impediría Claudia
Lisa permanece de pie en silencio observando quienes están sentados en la mesa a las que les había llevado Damir, los Jenius platicaban animosamente con Rick… aquel chico que había madurado frente a sus ojos en los últimos años, aquel por quien su corazón había latido fuertemente, aquel que la confundía
- Vamos sabías que esto iba a suceder, no es así amiga
- Pensé que podría librarme de ello Claudia
- Pues no es así, vamos finjamos por unas horas que continúan siendo los mejores amigos del mundo
- Como siempre tienes razón, nos merecemos una navidad sin estar sufriendo… ya sea por sentimientos no correspondidos o por una batalla eminente
- Que dices, nos sentamos y brindamos por el futuro
- Me parece una idea genial – responde mientras se acercan a la mesa – buenas noches, es una reunión privada
- Lisa, Claudia – grita la menuda mujer del cabello verde – pensé que no vendrían
- Como no hacerlo
- Adelante chicas, adelante tomen asiento… creo que Damir desea reunir a la pandilla del SDF-1
- Eso parece – la voz proviene de una vieja conocida que llega del brazo de aquellos que fueron alguna vez el enemigo pero que habían convertido en uno más de ellos
- Vanesa, Brom que gusto verlos
La noche transcurre tranquila, aún cuando Rick está ahí junto a ella, ambos están dispuestos a comportarse como solían hacerlo antes del incidente… vuelven a ser el piloto cabeza dura y la comadreja, los mejores amigos del mundo, nada se siente fuera de lugar, no hasta que la mesa frente a ellos es ocupada… todos los pilotos importados del viejo continente estaban ahí, incluido claro está el Capitán Mikael Stavros, quien le dirige una mirada cargada de amor, una que ella corresponde sin darse si quiera cuenta.
Toda la noche se la ha pasado dividida entre sus amigos y las miradas disimuladas a la mesa de Mikael.
Sus amigos platican animadamente sobre todo y nada, sobre las personas que perdieron en la guerra y los momentos felices que pasaron a su lado, a pesar de que Gloval, Ben y Roy ya no estaban con ellos, aún formaban parte de sus vidas, Damir se ha sentado al lado de Claudia y la ha tomado de la mano, acto que no pasa desapercibido por Lisa que sonríe en aprobación por la decisión de su amiga de seguir adelante, y sobre todo por a quien ha escogido, Damir era totalmente diferente a Roy pero no por eso menos maravilloso.
De vez en cuando voltea a verlo a él, sentado con sus amigos europeos, sonriendo y disfrutando la noche, se ha parado a bailar en varias ocasiones con diferentes chicas y eso le ha hecho un nudo en el pecho, pero no estaban juntos y todo por culpa de ella, con que calidad moral podría hacerle una escena de celos, que deseaba realmente hacer, si ella era la razón por cual ya no eran una pareja.
De repente la banda comienza a tocar una de sus canciones favoritas Something de los Beatles y voltea una vez más a verlo, pero él ya no está en su mesa sino a su lado ofreciéndole su mano para bailar.
Ella se levanta y sin pronunciar una palabra se encaminan a la pista donde bailan suavemente al ritmo de la música, de una de las grandes B's como solían llamarlos, ella recarga su cabeza en el pecho de él y por una fracción de segundo todo es muy claro.
Al terminar la música el solamente la mira fijamente a los ojos y sonríe
- Feliz Navidad Hayes – la besa con suavidad en los labios y se encamina a la puerta en silencio
Ella desea patearse por no salir corriendo para alcanzarlo, se odia por no hacer nada por no reaccionar, camina rumbo a su mesa, cuando alguien grita su nombre
- Capitán Hayes
- Vladimir
- Que bueno que la encuentro… tenga – le da una hoja de papel arrugada, ella la toma y se da cuenta que es una fotocopia de lo escrito en el libro que le regalo Mikael con la traducción
- Escuche la canción y pensé que no era una coincidencia sino una señal
- De que hablas
- Léalo y sabrá de que hablo
Something in the way she moves,
Attracts me like no other lover.
Something in the way she woos me.
I don't want to leave her now,
You know I believe and how.
Somewhere in her smile she knows,
That I don't need no other lover.
Something in her style that shows me.
I don't want to leave her now,
You know I believe and how.
You're asking me will my love grow,
I don't know, I don't know.
Stick around, and it may show,
But I don't know, I don't know.
Something in the way she knows,
And all I have to do is think of her.
Something in the things she shows me.
I don't want to leave her now.
You know I believe and how.
Ahí escrito con la horrible letra de Vladimir esta la traducción al inglés de la letra de la canción que acababa de bailar con Mikael, el joven cocinero estaba en lo cierto, no podía ser una coincidencia
Estas son mis obras favoritas de las dos grandes B de la lengua inglesa. y como ellas siempre formarás parte de mi, te amo
Voltea a su mesa y ve que ya no está ahí sentado, comienza a buscarlo con la mirada, el bar no es tan grande.
- Es un buen hombre – es la voz de Rick la que la hace reaccionar
- Perdón
- Hable con él hoy por la tarde y en verdad es un buen tipo – suspira pues no puede creer lo que está a punto de salir de su boca – alguien que te haría muy feliz
- Rick, vamos no deseo hablar de ello… vamos a tener una navidad tranquila entre amigos
- Tal vez por un milagro navideño tomes mágicamente una decisión
- Eso solamente pasa en las películas y esto es la vida real, solamente faltaría que de repente de la nada apareciera…
- Amigos les tengo una maravillosa sorpresa – la alegre voz de Damir la interrumpe – como se habrán dado cuenta intente reunir a aquellos que lucharon por la libertad de la que ahora disfrutamos, pues esta reunión de generación no estaría completa sin la reina del baile, demos la bienvenida a la maravillosa señorita Minmei
Ima anata no koe ga kikoeru
"Koko ni oide" to
Samishisa ni makesouna watashi ni
Ima anata no sugata ga mieru
Aruite kuru
Me wo tojite matte iru watashi ni
Kinou made namida de kumotteta
Kokora wa ima...
Oboete imasu ka me to me ga atta toki wo
Oboete imasu ka te to te ga fureatta toki
Sore wa hajimete no ai no tabidachi deshita
I LOVE YOU SO
Tanto Lisa como Rick han estado absortos escuchando la dulce voz de Minmei, la canción es aquella que les ayudo a ganar la batalla de Dolzar, en la cabeza de todos los presentes miles de recuerdos agridulces vienen a su mente… pero los más afectados son los dos jóvenes capitanes de pie uno junto al otro.
Algo raro sucede en el momento en que la cantante pronuncia las palabras "I Love you so", Rick comienza a caminar lentamente rumbo al escenario, mientras que Lisa hace lo mismo solo que rumbo a la puerta del bar
Afuera hace un frio del demonio pero a ella no le interesa, si la nota con la letra de una canción de los Beatles y la declaración de ella siempre formaría parte su vida, la voz de voz de su antigua enemiga, aquella voz que durante muchos años odio, es lo que la hace reaccionar, jamás dejaría de amar a Rick pero con quien realmente desea estar es el hombre que la sostuvo fuertemente entre sus brazos no hacía más de cinco minutos.
Lo ve a la lejanía caminando con las manos en los bolsillos de su abrigo, así que corre aún más fuerte para alcanzarlo mientras grita su nombre
- Mikael – el voltea extrañado y se detiene para esperarla – espera por favor
- Lisa, por dios te va a dar una pulmonía – dice mientras se quita el grueso abrigo para ponerlo sobre los hombros de ella – ¿sucede algo?
- Gracias por el libro – responde con una voz baja mientras lo ve fijamente a los ojos
- Te estas arriesgando a caer enferma en cama solamente para darme las gracias por un viejo libro
- Quieres cerrar la bocota
- Vamos Lisa que más quieres de mi…
- Porque siempre me besas y luego me dejas ahí de pie como una tonta
- Para evitar caer en la tentación de hacerte el amor, no tienes idea de lo difícil que es controlarme contigo a mi lado
- Y si yo no quiero que te controles – le responde mientras se pierde en los ojos azul acero de él
- No quiero confundirte más de lo que ya lo estás… no hay nada más que desee que estar contigo pero debe de ser mutuo, si voy a arriesgar mi corazón debo de estar seguro que tu…
No puede continuar pues ella ha echado sus brazos alrededor de su cuello y lo besa con pasión, el abrigo ha caído al suelo pero ella no siente frio. Él la toma fuertemente sosteniéndola de la cintura, Lisa se da cuenta que ahí es donde pertenece, así que permanecen de pie bajo la nieve besándose suavemente aun cuando ambos desean arrancarse la ropa mutuamente y terminar haciendo el amor
Rick por su parte ha llegado a su destino, el equipo de la estrella no pone objeción a que el joven capitán suba y se acerque a la cantante, quien esta tan absorta en su canción favorita que no se ha dado cuenta de lo que sucede a su alrededor, solamente canta con toda la pasión que es capaz con los ojos cerrados absorta en lo que desea decirle al amor de su vida, a su amado esposo.
** Mou hitoribotchi ja nai anata ga iru kara...
Yo también te amo – la joven voltea sorprendida, por primera vez olvida el protocolo de estar sobre el escenario, se pierde en los ojos azules del dueño de la voz, hecha sus brazos al cuello y lo besa, ni siquiera los aplausos y vivas la distraen
- Lo siento tanto
- Crees que me importa Rick, estas aquí conmigo eso es todo lo que necesito saber – un joven de cabello largo oscuro aclarando su garganta los saca que de su nube
- Que dicen si continuo el espectáculo desde aquí
- Que por eso te amo primo
Caminan tomados de la mano rumbo a la mesa donde la pandilla del SDF1 los espera, antes de sentarse se vuelven a besar con fuerza para confirmar que no están soñando que aún después de todo continúan destinados a estar juntos.
- Odiamos interrumpir a tan hermosa pareja pero nos gustaría llegar a nuestra mesa – la pareja observa de reojo al dueño de la voz que con tono burlón los interrumpía
- Yo podía esperar pero muero por darles un abrazo a ambos – complemente la joven de cabello pelirrojo con un brillo especial en sus ojos
La joven pareja se separan a regañadientes pero al mismo tiempo feliz de ver a la hermosa pareja tomamos fuertemente de la mano, por alguna razón esa imagen que pensó le causaría dolor le devuelve la tranquilidad, si amaba a su amiga de una forma especial pero ambos habían encontrado el verdadero amor en otras personas, dos de las personas más importantes que había tenido la suerte de conocer.
- Oigan nos van a acompañar o continuarán con su fiesta privada – Brom tiene la misma particularidad de Miriya, cero tacto
- Si… ya tendrán tiempo para continuar besándose y tal vez haciendo bebes – tanto Minmei como Lisa se sonrojan con el comentario de su amiga de cabello verde, ellos solamente sonríen
- Creo que la mayoría se impone Hunter
- Así es Stavros… no queda otra más que ir con la corriente – "creo que como siempre Max tiene razón podemos ser amigos"
Ambas parejas toman asiento, el estar ahí con sus respectivas parejas hace que todo tenga sentido. Aunque el amor que Lisa y Rick sienten el uno por el otro es real, ambos saben que perdieron la oportunidad – "No estaba destinado a ser" – la fórmula de Lisa resultaba cierta.
- Bueno antes que otra cosa suceda quiero hacer un brindis – Claudia se levanta con una copa de vino tinto– hace un año nuestras vidas eran totalmente diferentes, rodeados de caos viviendo al día… temerosos de que lo nos deparaba el futuro, indecisos si tendríamos uno, ahora todos tenemos un camino frente a nosotros, una hoja en blanco para escribir nuestra historia, así que brindo por ello… brindo por nosotros por nuestro futuro
- Brindo por ti amiga – Lisa se ha levantado también – por estar ahí siempre y ser un faro de paz para todos nosotros en nuestras guerras personales y globales – voltea y extiende su mano a Mikael que la toma mientras se pone en pie – y también brindo por ti, que me devolviste a la vida, en verdad eres la mejor exportación de Rusia
- Supongo que sigo, brindo por la maravillosa mujer a mi lado, por mi reina de hielo, además brindo por ustedes gracias por dejarme formar parte de su hermosa familia… prometo hacerla muy feliz.
- Mas te vale, porque si no prometo molerte a palos – Miriya tan franca como siempre arranca una buena carcajada de los presentes – brindo por la familia, por mi maravilloso esposo y mis hijos, por los mejores amigos que una guerrera podría desear
- Y yo por haber tenido la suerte de aunque nacimos con un universo entre nosotros, nos encontramos y nos complementamos… brindo por mis amigos y por mi hermano, después de Miriya y mis hijos son lo mejor que me pudo haber pasado
- Brindo por ustedes que me ayudaron a mantener a este cabeza hueco vivo… brindo por Lisa por ayudarlo a madurar, brindo por ti Rick por no dejarme de amar, por darle alma a mi voz
- Brindo por el canario – Lisa, Miriya y Claudia sonríen apenadas – por regresar a mí, brindo por todos ustedes y por aquellos que ya no están con nosotros…
- Por Roy – Claudia completa, tomando a Damir de la mano y dirigiéndole una sonrisa que despierta las esperanzas del atractivo árabe
- Por Ben – Miriya y Max
- Svetlana
- Gloval
- Vamos chicos, creo que ya nos estamos poniendo muy sentimentales y esto es una fiesta – Damir los saca de la nostalgia en que se había sumido el grupo – así que es mejor que demuestren que son buenos en algo más que la milicia
Todos se dirigen a la pista de baile, desde el escenario Kyle ha seguido la escena con atención, así que en ese momento cambia el ritmo de la música en algo más alegre… la vida sigue su curso y que mejor manera que celebrarla que con una buena canción.
"El destino rara vez es lo que esperamos, nosotros podemos tener mil y un ideas de lo que nuestro futuro será, pero a veces lo que el destino nos depara es mucho mejor" - piensa Lisa mientras recarga su cabeza en el pecho de Mikael.
Y así con las sabias palabras de Puck, la mano derecha de Oberon, me despido… gracias a todos por leer, espero que lo hayan disfrutado y que los ajos y cebollas por no haber dejado que el H2 terminará juntos no sean muy fuertes.
Si esta ilusión ha ofendido,
pensad, para corregirlo,
que dormíais mientras salían
todas estas fantasías.
Y a este pobre y vano empeño,
que no ha dado más que un sueño,
no le pongáis objeción,
que así lo haremos mejor.
