Despues de 15 dias vengo por fin a actualizar. Ya lo habia mencionado antes, pero se los recuerdo, como ya entre a clases, lo mas seguro es que las actualizaciones definitivamente sean cada 15 dias. Yo se que ustedes son un amor y me entenderán, sino, igual, no pueden hacer nada XDDD (a menos que consideren hacer algo malo a mis maestros)
Como sabran, ninguno de los dos dramas me pertenecen, de ser asi, en BBF Yi-Jeong hubiera tenido al menos un beso con Ga-Eul, Woo-Bin seria mi esclavo personal y en Playful kiss Oh Ha-Ni definitivamente le hubiera dado algunos buenos golpes a Beak Seung-Jo por su estupidez.
IMPORTANTE: ¡Esta prohibido la reproducción parcial o total de esta historia! Es mía de mí. Solo la publico en esta página y en una en facebook: /Fan Fiction Boys Over Flowers, así que si la vez en otra parte, me avisas. Recuerda decir no al plagio, por favor.
Destinos Cruzados.
Capitulo 10
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La idea.
– Deberías intentarlo – comento casualmente Yoon Seok Young. Ji Hoo miro a su abuelo desconcertado. La cena estaba transcurriendo tan tranquila y tan silenciosa como siempre, apenas y habían cruzado palabras de agradecimiento por la comida; ambos demasiado cansados por su ajetreado día. Ji Hoo parpadeo y al no encontrar sentido a las palabras, continúo cenando. – Ah, este niño… – gimió lastimeramente el anciano – me refiero a la idea del joven Woo Bin, la verdad… yo estoy de acuerdo con él.
A Ji Hoo le tomo tres segundos entender la conversación y dos más en ahogarse con el arroz en su boca. Seok Young miro a su nieto entre curioso y divertido.
– ¡Estuviste espiando mis conversaciones privadas! – reclamo.
– Mas respeto a tus mayores, niño – contraataco el expresidente – y yo no espió nada, no es mi culpa que Woo Bin y tú discutan como mujeres de mercado. Asshh, si hasta la vecina del final de la calle debió escuchar la plática.
– Abuelo…
– Además, ya me estoy haciendo viejo ¿Acaso pretendes que muera sin conocer a mis bisnietos?
– Abuelo… – reclamo en un tono ligeramente más serio, pero el mayor seguía con la mirada perdida y hablando, ignorando olímpicamente a Ji Hoo.
–… deberías considerar a este viejo, y claro, las palabras sabias de Woo Bin. Si yo siempre he dicho que ese niño si sabe de la vida. ¡Hay! ¿Por qué no me toco a mí también un nieto normal? – Seok Young le dio un suave trago a su te. Al frente, Ji Hoo le miraba duramente. – Entonces… ¿Cuándo me la presentaras?
El príncipe de los F4 limpio elegantemente los restos de comida –inexistentes– que pudiera tener. Sabía de antemano que cuando a su abuelo se le metía una idea en la cabeza, podía a llegar a ser más terco que la madre de Jun Pyo. Así que sin decir una sola palabra se retiro del comedor.
– ¡El martes tengo libre! – fue lo último que escucho gritar a su abuelo.
Ji Hoo negó entre divertido y molesto con la cabeza.
Nunca le había gustado que las personas intentaran dirigir su vida o tomar decisiones que solo le correspondían a él. Aunque debía reconocer que en esa ocasión no le estaban exigiendo nada, solo lo aconsejaban, en el caso de su abuelo, muy a su estilo. Y aun así, estaba molesto. Desato el nudo de la corbata, se saco la camisa y finalmente los zapatos, quedando solo en su fino pantalón blanco. Miró la cama de reojo pero prefirió ir hacia el ventanal; tenía muchas cosas en las que pensar, no era hora de dormir.
Esa tarde no había sido como otra de tantas. Un poco pasado el medio día Woo Bin le había llamado para avisar que lo esperaba para comer en su casa –y con su casa, es igual a decir la casa del Yoon–. Ji Hoo, intrigado, había suspendido su visita al consultorio y mandado un mensaje a Oh Ha Ni para cancelar su sesión de estudio.
Sonrió al recordar que lo último fue inútil, ya que al llegar a su casa, su amigo le esperaba en compañía de Ha Jae Kyung y Ha Ni. Aunque al momento, sonreír no fue su reacción. Lo primero que imagino al ver la cara triste de su pequeña amiga y la seriedad en Woo Bin fue que algo malo le había sucedido. No estuvo tan equivocado, aunque tampoco podía considerar una discusión con un ex celoso algo tan terrible.
"Pero tampoco es bueno, tomando en cuenta que parte es mi culpa" se reprendió mentalmente.
La visita fue de todo menos tranquila.
Oh Ha Ni fue la primera en hablar. Le conto su versión de los hechos, pero sobretodo, se disculpo al menos una decena de veces por su atrevimiento. Ji Hoo tan solo suspiro y semi sonrió. El era de las personas que no le gustaba mentir, pero en lo que llevaba tratando a Ha Ni, podía casi apostar que a ella tampoco; si la pequeña había mentido fue porque la situación le supero. La escucho atentamente, sin interrumpirla. En todo momento, Jae Kyung y Woo Bin se limitaron a hacer pequeños comentarios o muecas, negando o asintiendo, curiosamente siempre coincidían cuando se trataba de hablar mal del tal Beak Seung Jo; Ji Hoo se sorprendía de la forma tan similar de ser de ambos: Los dos parecían niños pequeños e inmaduros.
Fue una comida ligeramente amarga. Jae y Woo Bin expresaban su disconformidad en contra de Seung Jo, Ha Ni en todo momento se mantuvo retraída, tímida y un poco triste y Ji Hoo… Ji Hoo tenía muchas cosas en que pensar.
Ji Hoo tras mucho meditar, pero sobretodo, al ver y sentir la incomodidad en Ha Ni, decidió no desmentirían el rumor pero tampoco lo afirmarían, de esa forma no estarían mintiendo. Se limitarían a dejar que las personas a su alrededor se imaginaran lo que se les antojara.
– Sacaran las conclusiones que más les apetezcan. No será responsabilidad de nosotros si imaginan de más o de menos – explico Ji Hoo. Oh Ha Ni le miro aun con culpabilidad por meterlo en problemas ajenos, pero un abrazo de Jae Kyung y la sonrisa relajada de Woo Bin le tranquilizaron.
Para el atardecer la charla había dejado atrás a Seung Jo, concentrándose en la prueba para cambio de especialidad de Ha Ni. Jae Kyung era la que se mostraba más emocionada. Su hiperactiva mente ya estaba planeando una fiesta para festejar los resultados.
– Pero ni siquiera sabemos si aprobaré – dijo una Ha Ni apenada.
– ¿Bromeas? Teniendo a Ji Hoo-ssi como tutor, es imposible que no te acepten. En dado caso de que los resultados no sean positivos, lo cual dudo mi pequeña amiga, igual vamos a festejar. Tus esfuerzos no pueden 'pasar por noche'.
La energía y buena vibra de Jae Kyung no tardo en contagiarse, no le tomo demasiado esfuerzo convencer a Woo Bin, después de todo, se trataba de fiesta, y el Song era amante de las fiestas. Por parte de Ji Hoo y Ha Ni fue un poco más complicado, pero terminaron aceptando los planes de Ha.
– La única condición es que no involucres a Jun Pyo. – Ji Hoo miro seriamente a Jae Kyung. – Creo que nuestra Ha Ni no se sentiría a gusto con toda Corea en su fiesta.
Porque era bien conocido lo extravagante y exagerado que llegaba a ser el heredero del imperio Shinhwa.
Jae Kyung hizo un mohín de disgusto.
Cuando llego el momento de despedirse, Woo Bin argumento que necesitaba tratar algunos temas de trabajo con Ji Hoo; se disculpo con ambas chicas y aun en contra de la voluntad de Jae Kyung, las envió a casa en compañía de una buena cantidad de guardaespaldas. Él siempre había sido desconfiado por naturaleza y un sobreprotector con sus amigos, y aunque no lo admitiera en voz alta, solo el pensar que algo le pasara a Jae le ponía los nervios de punta. Sin que ésta fuera consciente, se había convertido en alguien importante en la vida del príncipe de la mafia.
– Y bien ¿Qué pasa entre Jae Kyung-ssi y tú? – pregunto a quemarropa Ji Hoo, una vez que estuvieron solos.
Woo Bin se pateo mentalmente. Olvidaba a momentos que tratar con Ji Hoo no era lo mismo que con Jun Pyo. El príncipe de los F4 era astuto y tenía un sexto sentido para captar lo que otros no. Tosió ligeramente.
– Además del 'yo te odio y tú me odias', nada nuevo – comento, fingiendo demencia. Pero Ji Hoo era demasiado inteligente para tragarse las mentiras y demasiado observador para no notar los casi insignificantes cambios en el comportamiento de su amigo.
Además le conocía de toda la vida, entre ellos, mentir no era una opción muy viable.
– Pues es muy curioso…
– ¿Qué es curioso? – Woo Bin sabía que era una trampa psicológica, pero no tenía muchas posibilidades de escapar del interrogatorio.
– Pues mi imaginación, eso es curioso. Creo que imagine ver como acariciabas una de las piernas de Jae Kyung-ssi, también imagine tu mirada dilatada y esas sonrisas de idiota que estuviste poniendo durante las últimas cinco horas, pero sobretodo, me imagine ver que has mandado el doble de tu seguridad a cuidarla. Si, definitivamente necesito un descanso de mis actividades diarias, mi imaginación cada vez es más realista.
El príncipe de la mafia por primera vez en muchos años sintió que se ruborizaba, cual chiquillo de instituto. Escondió su sonrisa nerviosa dando un trago al vaso de Wisky que anteriormente se había servido y aun sabiéndose descubierto, continuo con su actitud de "aquí no pasa nada".
– Te comprendo amigo, hay días en los que me sucede lo mismo. Pero nada que un día de descanso no solucione.
Ji Hoo negó con su cabeza. Su amigo podía a llegar a ser un verdadero cínico sin mucho esfuerzo.
– Pero no me quede para hablar de tu excesiva imaginación – dijo Woo Bin inmediatamente, sin dar oportunidad a Ji Hoo para continuar con la plática anterior, donde él era el blanco – sino de Little Lady.
– ¿Acaso pasó algo más? – cuestiono un preocupado Ji Hoo. Después de escuchar las versiones de Ha Ni y Jae Kyung, podía concluir que el ex de la pequeña era un hombre con un temperamento inestable, celoso y posesivo.
– Tranquilo. Las cosas sucedieron tal como te explico Little Lady.
– ¿Entonces? – Ji Hoo estaba curioso, pero al ver la sonrisa ladina de Woo Bin y el brillo en sus ojos, deseo no haber preguntado.
– Ji Hoo… – Woo Bin relajo sus hombros y de forma inconsciente llevo una de sus manos a su nuca. No sabía muy bien cómo expresar su idea –en realidad era idea de Jae, Jun Pyo y Yi Jeong también– y salir vivo o al menos, sin represalias. – Tú sabes que yo te quiero mucho y me preocupo por ti ¿Verdad? Eres un gran amigo, eres la paciencia y lógica entre los cuatro. Tú nunca me has juzgado…
– Song Woo Bin, deja de dar rodeos – le corto Ji Hoo.
– Asshh, eres algo…
– Solo habla. ¿O quieres que sigamos con el tema de Jae Kyung-ssi? Yo no tendría problemas en escuchart…
– Ya, párale a tu imaginación. Que entre la mono y yo no pasa nada – asevero. Aunque claro, Ji Hoo no le creyó. – Y sobre lo otro. Es solo un consejo, se me ha venido a la mente esta mañana, después del incidente con ese sujeto – puso su mejor cara pensativa e inocente. Una mentirilla blanca no estaría de más en esos momentos. Además, seria suicidio hacerle saber a Ji Hoo que entre los F4 y Jae tenían semanas planeando como juntarlo románticamente con Ha Ni. – ¿Por qué no intentas salir en verdad con Oh Ha Ni?
Lo había dicho. Woo Bin se sintió ligeramente más libre y aliviado, aunque al ver el seño fruncido y la mirada de hielo de Ji Hoo, hizo que reconsiderara su sentir.
– ¿Qué has dicho? – pregunto un incrédulo Ji Hoo. Quería creer que Woo Bin no había dicho lo que sus oídos habían captado.
– Que deberías intentar salir con Ha Ni – dijo con cuidado.
– ¡Acaso estás loco! – Respingo. – En primer lugar, ella es muy joven para mí y ni hablemos de que ella está enamorada de alguien más. Con Jan Di tuve suficiente de amores no correspondidos.
– No me vengas con excusas tontas. La edad nunca ha sido un problema para ti ¿O acaso tengo que recordarte lo de Seo Hyun-noona? – contra ataco Woo Bin. – Te doy tal vez un poco de razón con lo del exprometido, pero vamos Ji Hoo, no hay nada imposible para un F4.
– Olvídalo Woo Bin. Esta conversación es absurda – dijo Ji Hoo, tratando de zanjar el tema.
El príncipe de la mafia suspiro.
– Ji Hoo…
– Que lo dejes. ¿Acaso no lo entiendes? Mi vida amorosa la decido yo, no tú o los chicos. Así que desde ya te advierto, no quiero saber que empiezan a hacer planes absurdos o que intentan hacerle segunda a cupido.
El tono de Ji Hoo era firme y diplomático, dando a entender que hablaba muy enserio. Pero Woo Bin tenía un buen presentimiento respecto a Oh Ha Ni, algo dentro de él le gritaba que no desistiera. Era algo que no podía explicar con palabras, ni el mismo podía entenderse, pero para él era algo obvio. Desde que había conocido a quien autodenomino Little Lady, supo que tenía algo especial y tras esos meses conociéndola, ya se hacia una idea de que "era eso".
Oh Ha Ni era una mujer joven, más joven que ellos y aun así, había pasado por situaciones complicadas; siendo una niña había perdido a su madre, también había sufrido algunas carencias económicas y tenía años detrás de un hombre que solo le daba migajas de amor. Pero lo más sorprendente de Oh Ha Ni, era esa determinación por lograr lo que se propusiera y seguir aferrada a sus sueños, aun cuando todo parecía estar en contra de ella.
Woo Bin era consciente que en el mundo existían personas que tenían vidas mucho más complicadas que su pequeña Little Lady, pero no cualquier persona podía presumir de tener el corazón puro y sentimientos nobles. Ha Ni era inocente, dulce, atenta y con la facilidad para dar amor sin medida y restricción. En pocas palabras era una mujer de esas que estaban casi extintas. Para el príncipe de la mafia, era más que obvio que ella era la mujer perfecta para su amigo y viceversa.
Y se lo hizo saber.
Además, había un detalle extra. Tal vez ni sus amigos, ni Jae Kyung ni es mismo Ji Hoo lo notara, pero él sí. Él era experto en captar los pequeños detalles –herencia familiar de sobrevivencia–. El príncipe de los F4 después de Jan Di se había sumido en una soledad y mutismo del que nadie le había podido sacar, su corazón había sido tan dañado que se encerró en un mundo paralelo. Ji Hoo estaba con ellos y a la vez no. Era algo muy complicado de explicar, pero todo se resumía a indiferencia y apatía, disfrazadas de modales y caballerosidad. Pero desde aquel viaje a Nueva Caledonia, Ji Hoo había cambiado ligeramente, era algo mínimo, pero ahí estaba.
Se había vuelto a abrir al mundo. Y todo gracias a la compañía de Ha Ni.
Por eso Woo Bin estaba seguro que el destino había jugado a su favor para reunirlos. Oh Ha Ni, con su dulce presencia, estaba logrando sanar el corazón de Ji Hoo. Y podía apostar su hermoso Lothus, que Ji Hoo, con su personalidad de príncipe, era el indicado para amar a Ha Ni como lo merecía.
– Solo piénsalo Bro. No te cierres a la posibilidad del amor por tu pasado – Ji Hoo abrió la boca para replicar, pero Woo Bin le paro. – Además, esta vez tienes una ventaja que con Jan Di no…
Ji Hoo levanto una de sus cejas de forma elegante, invitando a su amigo a que terminara de hablar.
– Beak Seung Jo no es tu amigo.
Y dándole unas palmadas en la espalda, se despidió.
Ji Hoo masajeo el puente de su nariz. Desde la partida de Woo Bin había estado dándole vuelta a sus palabras. La voz de su amigo se repetía como disco rayado en su mente, y tras la cena, se le había unido la voz de su abuelo. Miro al cielo, buscando en las estrellas una respuesta, lo cual era muy infantil, pero todas las soluciones lógicas se le habían agotado.
– Necesito unas vacaciones…
Pero sabía que no estaba en condiciones de tomárselas: tenía que acudir a la universidad, a la fundación, al consultorio y a dar clases a Ha Ni. Sonrió ante su último pensamiento. Al parecer ese día, no importara lo que pensara, todo desembocaba en ella.
Ta vez, solo tal vez, debería dejar de pensar tanto y dejar que las cosas ocurrieran según el destino les tuviera planeadas.
A partir de aquí empiezan un poco los problemas. Por fin termine de hacer el borrador de ideas, y les dire que DestinosCruzados no pasara de los 20 capitulos. No tengo mucho para comentar hoy, esta haciendo mucho calor y tengo problemas con la compu y eso me pone de mal humor -.- asi que solo me resta decir…. Hasta dentro de 15 dias (o esa es la intención).
¡Gracias por su apoyo y por todos los lindos reviews!
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¿MERESCO UN REVIEW?
Andy
