Algo nuevo
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Hinata sonrió como boba cuando salió de la escuela y le vio justo en la enterada, desde que había vuelto el pelirrojo le daba su atención en creces; aún si sólo la acompañaba al trabajo, o del trabajo a su casa, eran minutos que ella disfrutaba al máximo.
Caminaban de la mano, Gaara tenía la necesidad de siempre tocarla, de sentirla. Según su hermana las chicas necesitan atención sobre todo cuando eran tan pequeñas como la morena e intentaban pasar la mayor parte del tiempo juntos, aunque él era el que sentía la necesidad de su atención.
La pequeña Hyuga se sentía cómoda y segura con él, ansiosa de verlo y emocionada cada vez que podía tocarlo, en público era distinto, la avergonzaba el que las personas los mirarán se sentía expuesta pero le gustaba que él la frecuentara en cualquier momento; sentía que Gaara la quería, la necesitaba y le gustaba sentirlo porque ella también lo sentía así. La atracción, aquel magnetismo que sentía en un principio ahora se sentía como necesidad o un capricho, ambos estaban seguros de que podían continuar sus vidas sin el otro pero ninguno quería alejarse.
Gaara se detuvo cuando ella lo hizo también, la de ojos blanquecinos miraba el escaparate de aquella pastelería.
-¿Quieres entrar?- le pregunto tranquilo.
-No, hay mucha gente- a ella le gustaba el ambiente entre ellos al sólo caminar como para mezclarlo con otras personas alrededor.
Gaara iba a caminar pero al ver que Hinata no apartaba la mirada de aquel lugar la jalo al local. La morena se apeno por hacerlo esperar en aquella larga fila hasta que fue su turno para pedir pero a Gaara no pareció molestarle, en realidad ella no podía leerle aquel rostro tan serio, sólo podía saber su estado de ánimo en su tacto, en como su cuerpo se movía o si le preguntaba, Hinata quería aprender a leer esos ojos aguamarina ya que no le gustaban los mal entendidos como cuando le dijo que tenía miedo.
-¿Qué?- la Hyuaga se sonrojó, él siempre era directo.
-Nada- dijo viendo para otro lado.
Gaara le tomo del rostro y le dejo un beso en los labios, a Hinata eso le gustaba, esas atenciones para con ella pero en público la avergonzaban aunque ya no se retiraría no quería hacer que su pelirrojo creyera que no quería; así como él le daba su tiempo ella haría lo mejor por que fuera un rato que él también disfrutara.
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El castaño no podía quitar la vista de lo que sus ojos veían y estar en una posición donde no podía salir a separar a aquel sujeto de su inocente prima lo hacía sentir impotencia.
-Señores les agradezco su tiempo, Neji podrías explicar a donde queremos llegar con este proyecto.
Se lo había advertido, le dijo que se alejara de su prima y ahí estaba caminando junto a ella en la acera de enfrente incomodando a su protegida.
-¿Neji?- dijo el hombre de barba.
-Lo siento- su voz era firme -lo que planeamos hacer para beneficio mutuo...- continuo explicando.
El Huyga no pudo evitar fruncir el ceño, ni apretar la mano en un puño, de no ser por aquella reunión de trabajo ya hubiera salido a darle una lección a ese sujeto.
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Gaara la despidió con un beso que le quitó el aliento y le revolvió la cabeza, él era intenso casi todo el tiempo. Pasaba el resto de la tarde recordando aquellas pequeñas atenciones que el chico había tenido con ella, la tenía como boba el que sus bellos ojos aguamarina la vieran, de todas las chicas que podría tener Gaara la miraba a ella.
Su burbuja de felicidad se esfumó en cuando la puerta sonó con algo de fuerza. Neji fue donde su prima, le tono el rostro y la miro preocupado.
-¿Estas bien? ¿Te hizo algo?- Hinata lo miro sin comprender.
-Estoy bien- si quería saber de que hablaba tenía que calmar a su primo.
-Te pedí que me dijeras si ese sujeto volvía a acercarse.
La morena supo que hablaba de Gaara.
-Sólo coincidimos cuando salí de la escuela- esto de mentir no le causaba remordimiento y cada ex era más sencillo.
-Hoy es tu día libre en el trabajo ¿qué hacías tan cerca del centro?- su tutor era un genio, no había detalle que se le escapará.
La chica tomo las manos de Neji que seguían en su rostro y las aparto, camino al refrigerador y sacó una caja con pastelillos.
-Pase a comprarlos- o más bien Gaara los compro para ella -sólo caminamos juntos un par de calles- mentirle era sencillo pero no era lo que Hinata quería -no es una mala persona...
-Es más grande- no la dejo continuar -eres aún muy joven para darte cuenta, siempre crees lo mejor de las personas pero lamentablemente no todos son como tú piensas,- se acercó a su prima -muchos buscan aprovecharse de buenas personas como tú- la abrazo -yo no dejare que eso te pase, voy a cuidarte, estarás a salvo conmigo Hinata.
Pero la Hyuga no creía que Gaara fuera así y Neji debía darse cuenta, ella lo haría ver que no buscaba lastimarla o aprovecharse, si fuera así para estas alturas el pelirrojo ya debió de haberla dejado pero no era así, el muchacho la seguía buscando; pera para Neji Hinata lo era todo, la única familia que le quedaba, que estaba a su cuidado y un Hyuga cumple con su deber.
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-Gaara ¿todo bien?- Shikamaru le pregunto en cuanto terminaron de ensayar -no es común en ti llegar tarde.
-Sólo no me di cuenta del tiempo- jamás contestaba más de lo que se le preguntaba.
-Debe ser muy buena esa niña para hacerte perder el tiempo así- puede que el bajista no supiera de reacciones humanas pero distinguía bien los comentarios hoscos -o sólo es masoquista- dijo un molesto Sasuke.
Gaara se acercó con toda la intención de "aclarar" las cosas con el guitarrista.
-Wow, wow, wow- Naruto se interpuso en el camino de Gaara -Sasuke discúlpate.
-No me disculpare por algo que es cierto- el rubio suspiro "alguien" no tenía buen humor el día de hoy.
-Hablo en cerio Sasuke- Gaara buscó abrirse paso sobre su amigo que lo miro con el ceño fruncido.
-Él se lo busca.
Era su castigo por tener dos amigos con el carácter de cero tolerancia.
-¡Ya basta! No vamos a comenzar tontas peleas sólo porque andan de mal humor por una molesta pelirosa.
Y esa era la razón Sasuke ya no tenía paciencia, como si alguna vez la tuvo, y la razón más frecuente siempre era su odiosa fan que lo acosaba día y noche y que Naruto estaba seguro de que vez saliera su amigo ella estaría afuera esperándolo.
-Lo dice el que se embriaga y busca pelea con cualquiera- dijo Kiba rompiendo un poco la tensión del lugar.
-Yo no le causó problemas a nadie- dijo el vocalista intentando hacer cara inocente.
-No sólo nos dejas pagar tus fianzas- dijo Shikamaru con algo de pereza.
La plática bromista entre los tres miembros de la banda continuo liberando el ambiente del mal rato de hace un momento, los otros dos integrantes se dispusieron a guardar sus instrumentos en silencio pero ambos sabían que no quedaría ahí.
