Betrayal has never been so good
XI
— Susan Pevensie, Reina de Narnia —sonrió.
— Un placer.
— La rescatamos del Tisroc —agregó Lucy—, es Narniana… eso es lo que sospechamos… trabajaba con Tisroc de Gitana, bueno más bien la obligaba —y se producción un silencio incomodo.
— Peter… podemos hablar —Susan me miró suspicazmente, Peter Asintió.
— No confío en ella, ¿Sabes? Viene de Calormen, gitana…
— Susan, por favor, no empieces. Ella es buena lo sé además si Lucy confía en ella eso es una buena señal.
— Esta bien —Susan frunció el ceño.
— Podemos ir a cabalgar, será genial ¿No es así Edmund? —Edmund asintió.
— ¿Cabalgar? —Mi pánico por los caballos, jamás me acercaré a uno ¡NO!
— Sí, Edmund y yo te podemos enseñar —sonrió.
— Y sí… emm tomamos aire fresco, ya saben salir no sé al lago o a la playa tomar algo de sol ¿Un Picnik? ¿Saben lo qué es un picnik? —sonreí como si se tratara de un niño que planea hasta lo imposible para conseguir golosinas o trata de esconder una travesura.
— Me resulta un poco familiar —comentó Edmund— pero no, quiero ir a cabalgar —imitó mi sonrisa traviesa, sabía que lo hacía ara molestarme porque no sé andar en caballos y mi fobia… si ese Edmund comienza a caerme mal de una manera sana.
Lucy salió corriendo, gritó mi nombre, mientras que Edmund avanzaba yo sólo lo miré y le susurré—: me las pagarás. El rió por lo bajo y caminó a mi compás.
Llegamos a los establos y Lucy estaba sobre un caballo blanco.
— Lu… Lu-lucy —Edmund rió—.Creo que i-iré con ¡SusAN! —salí corriendo pero ni 5 segundo duró mi escapada gracias a Edmund. Me alcanzó y me llevó a arrastras hacia los "temibles y feroces" caballos.
— ¿Qué pasa Taylor? ¿No sabes montar caballos? —después oí un relincho justo por mi oreja.
— ¡AAAAH! ¡Aleja esa cosa horrorosa de mí! —y comencé a temblar como una gelatina, Lucy y Edmund rieron aún más fuerte.
— ¡NO! —soltó una carcajada— ¡HA-HA-HA! ¡No me digas que…! —yo medio asentí, los colores se me vinieron a la cara y la humillación creció y creció más y más.
— ¡Le temes a los caballos! —¡Lucy gritó, exclamó, lo soltó a los cuatros vientos que hasta mi madre pudo hacer escuchado!
— ¡Shhh! No lo grites —me encogí de hombros.
— No te preocupes, éstos caballos no son comunes ni corrientes, éstos pueden hablar —me abrazó por detrás.
— ¡Qué! — ¡Ridiculo! — ¡Edmund! Nada de lo que digas logrará quitarme el miedo. Lo caballos no hablan —quité su brazo detrás de mí, caminé un poco lejos del caballo.
— Apuesto que sí —dijo una voz.
— Oh, vamos Edmund —revoloteé los ojos.
— No fui yo —rió—, fue Philip.
— ¡Por favor! ¡¿Philip es el caballo, no? —reí.
— Eso parece —dijo la voz.
— Basta Edmund.
— Date la vuelta —Lucy dijo tratando de controlar su risa.
— Bien —giré y…
— Hola —dijo la voz.
— ¡AAAH! —me tapé la boca.
— Te dije, no son caballos comunes ni corrientes —Edmund volvió a reír y yo me sentí una estúpida—, a demás no te lastimará si tú no lo lastimas, es buen chico.
— De acuerdo… em… hola Philip —acerqué mi mano cuidadosamente a él pero me detuve—. ¿Puedo acariciarlo? —Edmund asintió y así lo hice. Al principió relinchó el caballo, me asusté un poco pero me pareció tan lindo pero aún así temía del caballo ¿Y si me caía de él y quedaba seriamente herida? Muchas personas han quedado hasta inválidas por caerse de ellos.
— Vamos Taylor, sube al caballo, Edmund y yo te enseñaremos muy bien andar a caballo, no es difícil… bueno un poco pero con el tiempo será lo más rutinario que harás —sonrió maliciosamente ¿Recuerdan que había dicho que era una taza de azúcar? Bueno algunas veces puede llegar a ser ácida.
— Pero… como…éste… ¿Cómo se sube al caballo? —dije nerviosamente mostrando una risita, luego me balanceé: delante y atrás.
Lucy volvió a reír al mismo tiempo que Edmund revoloteaba los ojos de manera sarcástica. Edmund me dio un ejemplo de cómo subirme, puso su pie en una parte de la silla del caballo, como un cinturón que caía de la silla y al final de éste cinturón había una argolla metálica, tomó vuelo y quedó sentado sobre el caballo. Tomó unas correas que venían de la boca de Philip.
— Así de hace —luego bajó del caballo—. Sigues tú.
— Un escalón sería perfecto —dije con sarcasmo.
— Buen chiste pero sube —Lucy se acercó con su caballo.
— deja te ayudo —puse mi pie donde él lo había hecho, luego sentí una presión en mis caderas, pues era él tratando de impulsarme al caballo. Lo logré, me estuve en el caballo sentada, luego tomé las correas.
— Gracias —dije.
— Bien Philip, adelante —dijo una palmada sobre el lomo del caballo.
— ¿Qué? ¡No! —Philip comenzó a caminar luego tomo velocidad— ¡Edmund! ¡NO, NO, NO! —tomé fuerte las correas del caballo aferrándome a ella, sabía que no lo estaba haciendo bien peor no quería caer.
— Edmund… —dijo Lucy.
— Espera, esto se pondrá interesante —rió maliciosamente.
— ¡EDMUND! —Grité lo más fuerte. Philip iba rápido después comenzó a bajar el ritmo. Di una gran bocanada de aire, trate de enderezar mi columna, pero cuando lo hice Philip aceleró el paso y para mis desgracia olvide sujetar las correas y me caí.
La caída no fue tan dolorosa de lo esperado. Apreté mis ojos, contuve la respiración y la solté a mismo tiempo que abría mis ojos.
Me levanté del pasto, sacudí mi vestido. Lucy y Edmund llegaron corriendo, ambos reían y seguramente de mí, no conmigo, DE MI.
— ¿Qué es tan gracioso? —les mandé una mirada.
— ¿Verte caer del caballo? —dijo Edmund. Lucy rió yo sólo rolé los ojos como cualquiera lo hubiera hecho.
— Muy gracioso pero no.
— ¿Quieres intentarlo una segunda vez?
— No, Lucy, hoy no.
— Bien, ya es hora desayunar, de hecho vamos tarde —se sobó un poco es estomago, hizo una mueca divertida y Edmund curvó una sonrisa de lo más apuesto.
Entramos al castillo. Lucy corrió como una niñita, no cabe duda que 15 años no es lo mismo que 16 o por lo menos mi actitud, ella sigue actuando como si fuera de 12 pero eso es lo que me gusta de ella. Edmund no tengo mucho que decir de él, si siquiera hemos formado una amistad como para decir que somos amigos, pero me agrada su sentido del humor lo mal es que me va a doler mucho si se llega a convertir en mi mejor amigo pues a final lo tengo que matar, ¿Soy yo o él? Ese es el principal dilema aun que yo valoro mucho mi vida como para elegir la vida de Edmund, sola tan enfermizamente egoísta.
N/A: Muchas gracias por los reviews :) son como solesitos :D haha. ME tarde un poquito ne subir por que acabo de iniciar la escuela y me dejaron un montonal de tarea hoy, matemáticas amo esa materia (L). Bien estoy creando un gran conflicto entre Susan y Taylor, la verdad es que me agrada que Susan no se lleve con Taylor, Cómo te sentirías si llega alguien que es mucho mejor que tu en cualquier aspecto que tu destaques? y que todo mundo sólo hable de él y de él llevándote a ser parte del montonal de papeles para reciclar? en mi punto a mi me daría igual sería como, Vaya hay alguien más que me entiende y le gusta lo mismo que o pero me molestaría un poquito si comenzaran a compararme..., pero yo no soy tú y mucho menos Susan, así que te lo dejo a tu imaginación y a la mía. haré un gran trabajo con ese conflicto :D
