Hello

Se me había olvidado que prometí actualizar ayer jaajaj

Lo siento me disculpo pero tuve cosas que hacer y se me paso, estoy feliz que les haya gustado el capi y espero que lean este

Por cierto, pronto aparecerá Ren Tao, espero que entiendan si no la historia las deja un poco impactadas todo tiene su explicación

Ahora el capitulo, las mismas advertencias de siempre besos y ojala les guste.

Kira - Ishida

Capitulo 11: Verdades y Libertades…

El rey había estado toda la mañana y parte de la tarde pensativo, su conversación con el rey de Goguryeo lo había dejado totalmente perplejo, tanto que había tenido que mandar llamar a su reina porque eso debía ser discutido con ella aunque no lo quisiera, incluso había sido una petición del propio rey En aunque sus palabras habían sido bastante extrañas

Flash Back-

Una vez que Lizerg salió de las habitaciones del rey, ambos continuaron su plática – no debes preocuparte, Lizerg hará una buena elección – agrego el rey Liam con calma

-estoy seguro de eso – agrego En Tao

-aunque tu petición no es un poco extrema, tu hijo no estará complacido si su obsequio es un caballo que será un problema – agrego el rey de Gaya, En Tao sonrió

-no conoces a Ren, regalarle algo que no represente un reto para él es como un insulto – dijo el rey En con tranquilidad

-¿un reto?- dijo algo confundido el rey Liam

-mi hijo está acostumbrado a obtener todo lo que desea, darle un regalo que puede conseguir en cualquier lado no es algo que le entusiasme – agrego En Tao – por eso mientras más desafiante sea estará más complacido, Ren es el tipo de joven que ama los retos, le agrada aquello que tiene que obtener con sus propios meritos – dijo con seguridad – si le regalo un caballo domado, solo lo dejara de lado como todos los otros caballos que hay en nuestras caballerizas – agrego con calma

-por eso necesitas que el caballo sea un reto- agrego el rey Liam

-por supuesto, si no puede montarlo, lo intentará hasta que lo logre y al final no utilizará otro que no sea ese – agrego el rey En

-tienes confianza en que nuestro caballo estará a la altura de tu hijo, pensé que el ya tenía un caballo- agrego el rey Liam

-cuando era un niño le regalé un caballo, y es el único que usa desde ese entonces, pero ya estaba viejo en esa época y como era mío ya estaba domado, por lo que aun no ha conocido la experiencia de domar uno propio- agrego el rey En con calma

-ya veo, quieres que tenga una experiencia nueva – agrego con calma

-ha luchado en batallas pero jamás se ha enfrentado a algo como esto, será interesante para él y le dará una nueva perspectiva sobre lo que se refiere a obtener lo que quiere- agrego el rey

-entonces esperemos que Lizerg encuentre un buen reto para tu hijo- agrego el rey Liam, En Tao estaba muy pendiente de lo que se relacionaba con preparar a su heredero, aunque sus métodos y sus objetivos no eran iguales a los que el rey Liam pensaba para Lizerg lo cierto era que de todas formas demostraba su preocupación en el futuro de su nación y de su primogénito

-por cierto- agrego el rey Liam recordando algo – según tengo entendido tienes una hija también – agrego

-te refieres a Jun – agrego el rey En con calma

-¿no piensas llevar nada para ella?- agrego el rey Liam, el solía traer obsequios para todos sus hijos cuando salía a un viaje

-no debes preocuparte por eso, a diferencia de Ren, Jun es muy fácil de complacer- sus palabras eran bastante similares a lo que él pensaba cuando se refería a las mujeres, sus hijas eran muy fáciles de complacer, aunque de formas diferentes

- creo que tienes razón, cuando tengo que comprar algo para mis hijas, Marion se alegra rápidamente con una joya o con un hermoso vestido, mientras que Tamao solo con una flor era feliz – agrego el rey Liam, al escuchar eso En Tao decidió tocar el tema que realmente lo había llevado allí tan temprano

-hablando de tus hijas…- dijo atrayendo la atención del rey y de Silver que aun no sabía qué era lo que su rey estaba meditando tanto

-imagino que te sorprendiste mucho al conocer a Tamao- agrego el rey de Gaya repentinamente

-ayer, tu hija hizo que recordara mi vida hace 25 años – agrego En Tao

-sentí lo mismo que tú, era como ver a Kaori danzando y cantando frente a mi- dijo Liam con tranquilidad

-debo admitir que tus dos hijas me han sorprendido, no esperaba conocer a dos jóvenes tan hermosas y talentosas cuando planee este viaje- agrego el rey En

-sus vidas ha sido muy diferentes – agrego el rey Liam – cuando me casé con mi actual reina solo buscaba a alguien que pudiera tomar la posición de Kaori y también criar de Lizerg y Tamao ya que eran muy pequeños cuando murió – dijo el rey recordando el pasado – Lizerg estaba a cargo de sus maestros por lo que la reina no influyo mucho en él, en cuanto a Tamao durante el primer año, Laira se dedico a cuidarla, sin embargo con el nacimiento de Marion eso cambio un poco y Tamao termino siendo cuidada por las doncellas que habían cuidado de Kaori, ya que Laira debía cuidar del bebé – agrego el rey con calma – con el paso del tiempo la salud de Tamao se volvió débil y casi no salía de sus habitaciones – el rey En Tao pudo notar la tristeza en el rostro de su amigo – por esa razón Tamao no era capaz de salir a jugar o asistir a las lecciones, mucho menos pasar tiempo fuera para practicar las artes con su hermana – agrego Liam Diethel

-entonces ¿cómo es que pudo hacer esa presentación?- pregunto En Tao

- Lizerg siempre ha estado muy atado a su hermana, imagino que su preocupación se extendió tanto que era incapaz de verla sola, así que hizo que sus propios maestros le enseñaran, aunque debo admitir que no sabía esto hasta hace poco- el rey En se sorprendió

-¿Cómo es eso?- dijo algo confundido

-siempre creí que Laira estaba cuidando de Tamao por su salud débil, impidiéndole participar en todo lo que pudiera empeorarla, pero parece ser que esa razón solo hizo que la ignorara y mantuviera casi encarcelada, por ello ambas se educaron por separado, y fue Marion quien recibió sola todo tipo de instrucción de las artes – agrego el rey con calma – Laira se encargo de instruirla para ser la princesa que debía ocuparse de las tareas del palacio, gracias a que Tamao no podía hacerlo – el rey En Tao le miraba atento, todas sus palabras después de ver a la princesa hacer el ritual y tocar era difícil de creer – creo que Lizerg notó la negligencia y decidió hacerse cargo de la educación de Tamao a espaldas de la reina – agrego el rey

-¿no sabías nada de esto?- pregunto En Tao

-los temas de la corte interna son responsabilidad de la reina, si Laira había determinado para proteger la salud de Tamao no había nada que yo pudiera hacer- agrego Liam con calma

-tu hijo seguramente esperaba ver mejorías en su hermana- agrego En Tao

-Lizerg pasaba mucho tiempo con Tamao, e iba a visitarla siempre que tenía tiempo libre, incluso pedía que sus lecciones fueran tomadas en las habitaciones de ella para no dejarla sola – agrego el rey luego de preguntarle a los maestros del joven cuando se dio cuenta de todo, por supuesto ellos mintieron en algunas cosas para no alarmar al rey

-entiendo, seguramente ella estuvo aprendiendo mientras él lo hacía- agrego el rey de Goguryeo

- probablemente también estuvo llevando otro tipo de maestros para ella- agrego el rey pensativo – si no, no me explico que mi hija pueda danzar como lo hizo en el ritual o tocar el haegeum de esa forma- agrego el rey con calma

-entonces podríamos decir que su salud no es tan débil- agrego En Tao llamando la atención de Liam, por primera vez ese pensamiento aparecía en su cabeza y no era precisamente porque él lo hubiera pensado

-¿a qué te refieres?- dijo mirando a su amigo

-medítalo, si tu hija estuviera tan enferma como la reina te decía no habría sido capaz de aprender ninguna de esas cosas, y es más que obvio que ella ya las dominaba antes de ayer, tal vez leer y aprender algún lenguaje antiguo no sea un problema para alguien de salud débil, pero danzar y cantar, tocar un instrumento requieren de mucha concentración y condición física- el rey Liam comenzó a abrir un poco su mente – no quiero sonar como el instigador en tu reino, pero creo que tu reina ha magnificado la debilidad de la salud de tu hija mayor – agrego con calma

-¿Por qué querría Laira hacer eso?- dijo el rey Liam sin encontrar una razón para eso

-tienes una hija menor y es su única hija – el rey Liam lo observo con detenimiento no entendiendo – tal vez los consideres a los tres de la misma forma y sientas el mismo amor por los tres ya que son tuyos, pero piénsalo, ella no es la madre de Lizerg ni de Tamao- agrego con seriedad - ¿Qué crees que siente una reina cuyo primer hijo solo es el tercero del rey y es una niña?- agrego En Tao

-estás diciendo que ocupo la salud de Tamao como una excusa para hacer que Marion ocupara su lugar en la corte- agrego el rey Liam

-solo soy objetivo, ayer tu hija mayor no parecía enferma de hecho no tiene la expresión de alguien que sufre problemas de salud- agrego el rey En, el rey de Gaya negó algunas veces

-entiendo tus sospechas, hubo un segundo en que también las tuve pero no puedo pensar eso de mi reina y es obvio que Tamao o Lizerg me habrían comentado si fuera así, de hecho ya tuvimos esta conversación antes de la celebración – agrego el rey pensativo – aunque he podido notar ese cambio en Tamao, antes mi hija siempre solía verse mucho mas pálida que ayer, y difícilmente tiene fuerza para salir de sus habitaciones, soy yo quien la ha visitado todos estos años y la ha visto pálida y débil, mis ojos no me engañarían – agrego el rey – aunque debo admitir que ayer se notaba diferente, era como si después de el ritual ella…- repentinamente el rey se puso de pie y miró hacia la salida de la habitación ¿acaso el ritual y la luz del dios sol habían mejorado la salud de su hija?, recordó las palabras de la joven antes de la presentación – ¿Será posible?…- murmuró, el rey En Tao se levantó de su asiento, parecía ser que repentinamente el rey Liam había descubierto algo y deseaba marcharse a corroborarlo, por lo que no pudo esperar y hablo antes de que este saliera y perdiera la oportunidad de tocar ese tema tan importante con él

-quiero que tu hija sea la consorte de Ren- dijo el rey de Goguryeo atrapando su atención

-¿Marion?- pregunto inconscientemente, En Tao sonrió, escuchar su sonrisa hizo que el rey Liam comenzara a temer lo peor

-tu hija la princesa Marion es hermosa y muy talentosa de hecho probablemente la habría escogido si no hubiera conocido a la bella princesa Tamao – agrego el rey con seriedad

-¿Qué estás diciendo?- pregunto aunque ya había captado perfectamente las palabras del rey En Tao

-estoy diciendo que quiero que la princesa Tamao sea la consorte de Ren- esas palabras hicieron que el rey Liam no pudiera evitar girar a mirarlo

-¿Qué fue lo que dijiste?- preguntó esperando que solo hubiera sido una confusión de su mente, no deseaba que lo que había escuchado fuera real

-quiero que tu hija sea la esposa de Ren y la próxima reina de Goguryeo- agrego volviendo a tomar asiento mientras el rey Liam retrocedía los pasos que había dado hasta quedar frente a él

-no bromees conmigo – agrego el rey Liam

-te aseguro que no estoy bromeando, lo he meditado desde que la vi por primera vez- agrego el rey En provocando que Liam Diethel se sentara inconscientemente

-Tamao no puede, ella…- intento negarse pero las palabras de En Tao continuaron

-tu hija es la joven que escogí para ser la esposa de Ren, no aceptaré a otra- agrego el rey de Goguryeo

-Marion es más indicada que Tamao- agrego el rey como último recurso

- no lo considero así- agrego En Tao

-pero acabas de decir que ella- dijo Liam Diethel intentando desesperadamente de que cambiara de opinión

-dije que habría sido mi elección pero luego de compararla con su hermana, con solo ver a Tamao supe que ella era la reina indicada para Ren- agrego el rey En

-su salud no le permitirá – agrego el rey Liam intentando argumentar

-no estoy de acuerdo… de hecho estoy seguro que ahora ibas a confirmar algo que yo estoy pensando también- agrego el rey En – después del ritual tu hija a cambiado notablemente su estado de salud, creo que parte de lo que ocurrió le ha hecho mejorar – agrego En Tao con calma

Liam Diethel le miraba atento y algo impactado de hecho estaba pálido luego de escucharlo – no creo que ella acepte - agrego el rey sin poder encontrar otra razón que no fuera la negativa de su propia hija

-estoy seguro de que puedes convencerla- agrego En Tao con calma

-no enviaré a mi hija a tu reino a casarse con alguien que ni siquiera conoce, siempre he deseado que Tamao se despose con la persona a la que ame- agrego el rey de forma rotunda

-¿Qué te hace pensar que no se enamorara de Ren?- agrego el rey En con calma

-tu hijo es demasiado diferente a lo que Tamao está acostumbrada, recuerda que sigue siendo hija de Kaori- agrego el rey Liam, ignorante de la relación de la joven con las artes marciales y las armas – además que desees que se case con tu hijo no es una señal de que él llegue a sentir algo por ella, según tengo entendido tu hijo ya está interesado en una joven de Goguryeo- agrego el rey Liam

En Tao sonrió conocía las andanzas de Ren y para él eso era solo un capricho una tontería su hijo no estaba enamorado de esa Giaseng (similar a las prostitutas), sin embargo escuchar eso le corroboró que parecía ser que los espías de Gaya sabían mucho más de su reino de lo que decía Liam – esa joven no está a la altura de ser la esposa del rey de Goguryeo – agrego el rey

-no dejaré que mi hija se case con un hombre que tendrá otras mujeres a parte de ella, si yo respeté a su madre y le he enseñado a ella y a su hermano que el hombre se debe solo a una mujer, no la enviaré a casarse con un joven que tiene su corazón ya entregado y solo la usará como un adorno o una figura ante sus súbditos, olvídalo – agrego Liam

-no será así – agrego EnTao –conozco a Ren, se enamorara de ella- agrego el rey de Goguryeo

-Kaori no lo permitiría y menos me lo perdonaría, enviar a su propia hija a Goguryeo, un lugar donde es más importante el poder militar y la guerra que las artes, su espíritu no descansaría en paz- agrego el rey Liam – tu hijo ni siquiera sabe de la existencia de mi Tamao- agrego intentando razonar con En Tao

-Ren hará lo que yo le diga- agrego En Tao

-tu hijo no se dejará manipular, si es el joven que creo y está enamorado no aceptara a mi hija aunque se case con ella, y no la enviaré a que sea infeliz – agrego el rey Liam – si por alguna razón se casa con él y la maltrata o la hace sufrir sabes que no te lo perdonaría y Kaori tampoco- agrego el rey Liam con firmeza

-¿crees que lo permitiré?- agrego el rey En Tao – es la hija de Kaori, la protegeré con mi vida si es necesario, no dejaré que Ren la lastime, o no te estaría diciendo esto- agrego el rey con seguridad

-¿Por qué la quieres a ella?- agrego Liam intentando mantener la calma

-no puedo creer que me preguntes eso…- agrego el rey En mirándolo fijamente

-mi hija no es un caballo, y ni siquiera pienses en verla como un reto para Ren- agrego Liam, En Tao se sorprendió por sus palabras

-por supuesto que tu hija no es un caballo, su valor es incalculable, y aunque no lo creas, ella es un verdadero reto para Ren, no debes subestimarla – agrego el rey En Tao - por eso estoy seguro de que Ren terminara tan enamorado de ella como yo lo estuve de Kaori- el rey Liam lo observo con duda y comenzó a negar con su cabeza, no podía permitirlo Tamao era su vida y Lizerg tampoco lo aceptaría

– ella jamás aceptara marcharse de Gaya, y alejarse de su hermano – agrego el rey Liam – y Lizerg tampoco lo aprobará- agrego el rey Liam

- tu hijo y tú no pueden mantenerla prisionera en este palacio, es una joven bella y talentosa, estoy seguro que después de esta presentación y cuando los emisarios regresen a sus reinos le dirán a sus reyes sobre ella y su hermana- agrego el rey de Goguryeo

-aunque sea así, le permitiré a Tamao decidir sobre su vida y elegir a quien amar, es lo mismo con Marion, no las enviaré a otro reino como un obsequio mucho menos a tu nación para casarse si ellas no lo desean – agrego el rey Liam

-eres tan testarudo- agrego el rey de Goguryeo comenzando a frustrarse – aunque digas todo esto no cambiaras mi opinión, tu hija es la joven que deseo para mi hijo, y no aceptaré otra - sabía que sería difícil convencer al rey de Gaya pero no se daría por vencido,

Silver miraba a su rey sin poder creer lo que escuchaba, y más conociendo en carácter del príncipe Ren, estaba completamente seguro de que el joven heredero al trono de Goguryeo jamás aceptaría casarse con la princesa de Gaya, no importando quien fuera, Ren podía ser el hijo primogénito del rey En Tao, pero a diferencia de él, el príncipe de Goguryeo tenía los mismos pensamientos del rey de Gaya en cuanto a las mujeres, él jamás se desposaría con una mujer que no fuera la que el amaba y el joven ya había entregado su corazón hacía mucho tiempo a una joven Giaseng, si por algún motivo llegaba a desposarse con la princesa de Gaya por obligación, probablemente la joven viviría en soledad completa en el palacio, siendo tratada como un adorno más, ignorada completamente y sin ninguna muestra de afecto de su parte, y estaba seguro que su alteza el príncipe prefería ir contra su padre a hacerle eso a esa joven que ni siquiera conocía

-busca alguien más en otro reino que tenga las mismas costumbres que el tuyo- agrego el rey Liam luego de unos segundos

-no pretendo cambiar de opinión Liam- agrego el rey En - y mucho menos quiero tener problemas contigo por esto- agrego En Tao levantándose de forma amenazadora, algo que sorprendió al rey Liam

-¿amenazarás a mi pueblo si no hago lo que quieres?- agrego el rey de Gaya sorprendido, no esperaba esa actitud tan hostil

-espero no tener que hacerlo, por eso te daré hasta mañana para que lo pienses y consultes con tu reina, después de escucharla, quiero ver si no aceptas mi petición- agrego el rey de Goguryeo, el rey Liam le miro confundido

-¿a qué te refieres?- dijo levantándose

-pregúntale a tu reina que opina de que me lleve a una de tus hijas como esposa de mi hijo y verás a lo que me refiero - agrego el rey de Goguryeo – de hecho si quieres ver a que me refiero puedes venir a visitarme y yo mismo te mostraré lo que opina tu reina – agrego el rey En mirándolo fijamente

- no sé lo que pretendes mostrarme pero…- iba a seguir el rey Liam pero En Tao lo interrumpió

-estoy seguro que en cuanto le digas irá a visitarme y quiero que estés allí para escuchar nuestra conversación- agrego el rey de Goguryeo con calma – después de escuchar lo que ella me diga tienes hasta mañana para darme tu respuesta, la propuesta no cambiara por nada así que será mejor que lo medites con mucho cuidado- agrego el rey En antes de caminar hasta la salida de la habitación

-¿no deberías obtener el consentimiento de tu hijo primero antes de buscarle una esposa?- agrego Liam

- de Ren me encargo yo, tú solo haz lo que te he dicho, hablaremos mañana – agrego y salió seguido de su guardia personal el general Silver

Fin Flash Back-

El rey Liam estaba meditando cuando Suichi ingresó – su alteza, la reina ya está aquí como lo solicitó – dijo inclinando la cabeza

-está bien, hazla pasar- dijo el rey pensativo estaba realmente angustiado. El hombre salió y los pocos segundos entro seguido de la reina

-por aquí su majestad- dijo Suichi guiando a la reina Laira quien al ver al rey tan pensativo hablo

-¿Qué problema está perturbando a mi rey?- eso despertó al rey Liam

-gracias Suichi, déjanos a solas- agrego el rey Liam para luego indicarle a la reina que se sentara frente a él – lamento distraerte de tus deberes mi reina- agrego el rey con calma

-te ves algo preocupado ¿ocurre algo?- dijo la reina mirándolo de forma inquisitiva

El rey Liam suspiró, no sabía por dónde comenzar – tengo algo que decirte y no sé por dónde comenzar – agrego el rey

La reina Laira se empezó a preocupar – ¿es algo tan grave que te ha puesto en ese estado mi rey?- dijo ella intentando incitarlo a hablar

El rey Liam apoyo sus codos sobre la mesa y se inclino un poco hacia adelante mientras juntaba sus manos, suspiro un par de veces y luego comenzó a hablar –creo que debo comenzar diciéndote que hace dos semanas recibí un mensaje del rey de Goguryeo- la reina se sorprendió por sus palabras aunque algo había logrado averiguar sobre ese asunto, no había podido saber que decía el mensaje, sin embargo le parecía extraño estarlo escuchando ahora desde el mismo rey, después de que se lo había mantenido escondido durante tanto tiempo – durante este tiempo pensé que lo mejor para nuestro reino sería mantenerlo en silencio por lo que nadie a parte de mi sabe esto que te contaré – agrego el rey, la reina le miro más curiosa que al principio – aparte de corroborarme la presencia de la delegación de Goguryeo durante estas festividades, el rey de Goguryeo me informo por medio de ese mensajes que él también vendría de incognito con sus emisarios – la reina estaba tan sorprendida que no notó que se había puesto de pie hasta que el rey le indicó que volviera a tomar asiento

-estas diciéndome mi rey que dentro de las personas que han llegado de Goguryeo está el rey En Tao- agrego ella volviendo a tomar asiento, el rey Liam asintió pensativo y continuó sus palabras

- la razón de su viaje por supuesto debía ser un secreto solo entre él y yo – agrego el rey Liam con calma – pero han ocurrido una serie de acontecimientos que me obligan a decírtelo – agrego mirando a la reina que por primera vez no sabía que decirle – el objetivo principal por supuesto era hacer un trato con nosotros, algo comercial – agrego el rey Liam, la reina le miró algo confundida y no pudo evitar decir su opinión y la que obviamente la mayoría de los habitantes de Gaya conocía sobre las decisiones del rey Liam

-pensé que su alteza nunca haría tratos con Goguryeo – agrego la reina Laira recordando las propias palabras dichas por el rey varias veces – la última vez que los ministros tocaron ese tema, mi rey se opuso por encontrarlo muy peligroso, un trato comercial con Goguryeo significaría problemas con Silla y Baekje – agrego la reina

-y no he cambiado de opinión en ese tema, y el rey de Goguryeo lo sabe – agrego el rey Liam

-¿entonces?- dijo la reina sin comprender muy bien

-el rey de Goguryeo y yo nos conocemos desde hace años y él sabe que yo no soy un hombre propenso a las guerras ni a los tratados que tengan relación con problemas de ese tipo- agrego el rey Liam con calma – sin embargo su viaje fue para solicitar otro tipo de servicio de nuestra nación – agrego el rey con calma

La reina lo escuchaba con atención – imagino que mi rey decidió aceptar – agrego ella con tranquilidad

-al no ser algo político, ni relacionado con conflictos entre Goguryeo, Silla y Baekje me pareció una buena oportunidad para recuperar mi amistad con él- agrego el rey de Gaya, la reina se sorprendió, el rey había dicho una vez que conocía al rey de Goguryeo pero jamás había hablado de una amistad

-¿amistad?- pregunto la reina sin poder evitarlo

-en el pasado pero luego de algunas cosas que ocurrieron dejamos de vernos y terminamos alejándonos – agrego el rey Liam

-imagino que no me dirás que es lo que el solicitó- agrego la reina

-lamento no poder confiarte eso, fue su petición que eso quedara solo entre él y yo- agrego el rey Liam, la reina estaba meditando sus palabras y volvió a lo que se suponía era lo más importante

-imagino que tampoco me dijiste nada sobre su presencia aquí para evitar que alguien más pudiera escucharlo – agrego la reina con cautela

-En Tao es un hombre muy cauto y como entenderás por su seguridad era imprescindible que esto quedara entre él y yo, después de todo en esta celebración nos visitan emisarios de Silla y Baekje y si se llegan a enterar de su presencia probablemente habríamos tenido muchos problemas y no solo es, sino que probablemente habríamos tenido que enfrentar más de algún atentando contra su seguridad y nuestro reino no está preparado ni mucho menos acostumbrado a ese tipo de cosas – agrego el rey con calma – sufrir también alguna acusación de traición de parte de Silla y Baekje no nos conviene, somos una nación neutral pero jamás habíamos tenido relaciones con Goguryeo – agrego el rey Liam

-lo entiendo – dijo la reina que aún se encontraba sorprendida por todo lo que él estaba diciéndole, algo atrajo su atención entonces – sin embargo hay algo que no comprendo – agrego ella atrayendo su atención

-adelante – dijo el rey mirándola directamente

-si se supone que no debía enterarme ¿Por qué me lo estás diciendo ahora?- agrego la reina Laira con curiosidad pero manteniendo su seriedad y calma

El rey Liam la observaba atentamente, las palabras del rey de Goguryeo rondaban por su cabeza ¿Qué era lo que debía ver al decírselo a su reina?, ahora estaba a punto de averiguarlo y para ello no debía perder detalle de la reina – durante su visita, En ha tenido tiempo de ver a nuestras hijas – la reina Laira rápidamente abrió sus ojos, ¿acaso el rey de Goguryeo deseaba una nueva esposa?, presionó sus puños por debajo de la mesa – dijo que ha quedado maravillado con ambas y que desea llevarse a una de ellas – agrego el rey Liam

-¿concubinas del rey de Goguryeo?- dijo la reina algo aturdida por la noticia, eso no podía ser, no permitiría que Marion fuera una simple concubina, el rey estaba pensando muy bien sus palabras, su reina se notaba bastante estupefacta y aun no le daba toda la noticia

-no precisamente…- agrego el rey Liam, atrayendo su atención

-¿entonces, que es lo que él…?- no pudo terminar su pregunta ya que el rey Liam agrego

-el quiere que una de nuestras hijas sea la consorte de su príncipe heredero – la reina se levantó de su asiento sin siquiera notarlo y sin esperar a que él dijera algo más negó rotundamente

-¡Tamao no!- dijo casi en un grito sin darse cuenta, el rey se sorprendió, la reina Laira al darse cuenta de ello intentó calmarse y buscar una excusa – es muy peligroso para ella – agrego la reina tratando de justificar su actuar – además no posee una salud buena, podría enfermar mucho más – agrego la reina, el rey Liam la observaba atentamente, se notaba completamente contraria a la idea seguramente su opinión era similar a la de él y no dejaría que sus hijas se marcharan a una nación tan peligrosa y que siempre estaba en guerra, sin embargo en ese momento él no podía decir que estaba en desacuerdo, algo llamo su atención, su reina tenía un brillo extraño en la mirada, intento indagar más a ver si podía explicar las palabras que En Tao le había dicho

-eso mismo fue lo que le dije a En, nuestras hijas no están acostumbradas a ese tipo de vida, Goguryeo es una nación tan peligrosa- agrego el rey Liam con calma, la reina lo observó y agrego rápidamente algo que sorprendió al rey

-estoy segura de que Marion podría con ello, ella sería una gran opción y ganaría rápidamente el favor del príncipe heredero de Goguryeo…- dijo la reina, el rey Liam la observó bien, su actitud había cambiado totalmente, se negaba a enviar a Tamao a Goguryeo poniendo como excusa lo peligroso de la nación, pero si era Marion era capaz de mandarla, acaso a eso se refería el rey En al decirle esas palabras, una duda rondaba en su cabeza ahora ¿Por qué tanta oposición con Tamao pero con Marion no?

El rey trato de averiguar un poco más y dar pie a lo que En Tao le había dicho - En dijo que de ambas prefería a Tamao – la reina le miró perpleja y no pudo evitar preguntar

-¿Por qué ella?- su pregunta y la expresión en su rostro fue extraña, pero las palabras que siguieron mucho más – Tamao es una joven enferma y no tiene personalidad, siempre tímida y metida en los libros, sin habilidades para casi nada e ignorante de cómo manejar los asuntos internos de un palacio – agrego la reina – en cambio mi Marion es alegre y vivaz, su rostro es hermoso y puede atraer a las personas con solo una sonrisa – el rey estaba casi incrédulo de lo que escuchaba, su reina estaba mostrando sus verdaderos pensamientos sobre Tamao, la escucho seguir alabando a Marion – además domina las artes de manera maravillosa y será una gran reina, ya que durante todo este tiempo ha aprendido a manejar los asuntos internos de un palacio – agrego la reina sin darse cuenta real de lo que el rey estaba pensando al escucharla, por fin estaban saliendo sus verdaderas intenciones y el rey estaba dándose cuenta de ello, para ella solo existía el convencerlo de que lograra que Marion fuera la futura reina de Goguryeo

- a pesar de todo eso – dijo el rey intentando mantenerse tranquilo para no mostrar enfado por lo que estaba escuchando – En cree que Tamao será la esposa perfecta para Ren y dijo que no hay nada que pueda hacer para convencerlo – agrego el rey de Gaya con calma

-permíteme hablar con él y tratar de convencerlo – agrego repentinamente la reina Laira

-¿crees que puedas lograrlo?- dijo el rey Liam mirándola fingiendo tranquilidad

-por supuesto, solo debes permitir que yo hable con él, no hará falta nada más – agrego la reina, el rey Liam le miro con cuidado y agrego

-no lo sé, siempre creí que nuestras hijas debían casarse con la persona que amaran, un matrimonio político y sin siquiera conocer al hombre que deben desposar es algo que jamás admitiría – agrego el rey con calma – además sigue significando enviar a una de ellas a Goguryeo y ninguna de las dos está preparada para una vida como la que siguen las personas en ese lugar – agrego el rey Liam, la reina presionó sus puños

-Marion está preparada para hacer lo que convenga al reino aunque eso sea casarse con un hombre desconocido, además eso no significa que no vaya a poder amarlo cuando lo conozca – agrego la reina – es una joven fuerte y se sobrepondrá, llegará a ser una gran reina- agrego Laira

- no lo sé, las costumbres de la realeza de Goguryeo son diferentes, tu mejor que nadie sabes que el rey En tiene varias concubinas ¿deseas que tu hija sea una mujer que comparte a su hombre con otras?- agrego Liam con calma

-¿preferirías tener un conflicto con el rey de Goguryeo si te opones a sus deseos?- agrego la reina con seguridad

-lo único que no deseo es que nuestras hijas sean infelices, solo quiero que se casen con alguien que las ame y las respete – agrego el rey Liam

-no puedes asegurar que el príncipe de Goguryeo no se vaya a enamorar de Marion, ella es una joven hermosa y muy virtuosa e inteligente – durante todo ese tiempo la reina sólo seguía pensando en Marion, descartando a Tamao completamente – además tu hija es fuerte, se acostumbrara si es que ese llega a ser el caso, pero estoy segura de que Marion puede lograr que ese príncipe solo tenga ojos para ella y no piense en buscar ninguna concubina – agrego la reina Laira, el rey Liam estaba ya comprendiendo a que se refería el rey En al decirle esas palabras

-no lo sé…- dijo el rey, entonces la vio arrodillarse a sus pies y tomar su mano

-tus hijos ya no son niños, no puedes pensar que podrás mantenerlos encerrados en el palacio para siempre, por lo menos no a Marion, Lizerg es tu heredero y será el rey de Gaya, y Tamao es una joven enferma ella probablemente no se case nunca y viva aquí contigo – agrego la reina intentando que el rey pensara en ello, seguramente el rey Liam no querría alejar a su hija favorita jamás

El rey la miraba atento, parte de sus palabras eran ciertas aunque fueran egoístas sin embargo luego de escucharlas de ella, el mismo comprendía su propio egoísmo con respecto a Tamao, era tan similar a su madre que estaba volviéndose posesivo con ella no importándole la vida tan triste y miserable que hasta ese minuto había estado llevando su hija encerrada en el palacio sin poder salir a menudo, volvió a poner atención en su reina – pero Marion, esta es un gran oportunidad para ella, ser la reina de Goguryeo – los ojos de la reina brillaban y entonces el rey Liam pudo ver reflejada su ambición, no estaba interesada más que en lograr que su hija llegara a la cima – dame la oportunidad de convencerlo, estoy segura de que Marion estará de acuerdo- agrego la reina Laira

-está bien, te daré una oportunidad – la reina se levanto con una sonrisa y asintió pero antes de que dijera algo más el rey agrego – pero… si no logras convencerlo, aceptarás mi decisión, sea cual sea ¿entendido?- dijo el rey con calma y de forma segura

La reina Laira acepto – lo prometo, pero verás que lo lograré – agrego la reina antes de inclinar su cabeza y marcharse

Suichi entro al poco de que la reina había abandonado la habitación, el rey Liam estaba sentado en el mismo lugar antes de que saliera la reina, se notaba pensativo -¿su alteza, se siente bien?- dijo el consejero al verlo con los ojos cerrados

-Suichi, ¿tienes hijas?- agrego el rey sorprendiéndolo, pero rápidamente asintió

-tengo una hija de 17 años su alteza- agrego el hombre con cuidado

-y si tuviera que casarse ¿Qué harías?- agrego el rey

- supongo que como cualquier padre, aunque la extrañaría si estuviera con la persona que ella ha elegido y que es merecedora de ella, creo que lo aceptaría y le daría mis bendiciones su alteza- agrego el consejero con tranquilidad

-¿y si eso significara que tenga que marcharse de Gaya?, ¿Aún así la dejarías partir? - agrego el rey abriendo sus ojos y mirándolo

-¿Qué?- dijo Suichi algo confundido al escuchar eso – bueno, eso… creo que si es lo mejor para ella, debería dejarla hacer lo que sea correcto, respetar sus decisiones de vivir en Gaya o marcharse mientras eso la haga feliz – agrego el consejero

- ¿y si no estuviera en su poder decidir, no estuviera enamorada y fuera tu decisión?- agrego el rey mientras su consejero lo miraba preocupado – si fuera una decisión que influyera en la seguridad de Gaya y que probablemente no las hará felices- agrego el rey, Suichi noto que parecía referirse a sí mismo

- su alteza, ¿puedo expresar mi opinión abiertamente? – agrego, el rey lo observo con cansancio

-por favor, apreciaría que fueras lo más honesto posible – agrego el rey

-creo que las princesas estarán felices de hacer lo que sea para contribuir a la paz y seguridad del reino, aunque eso signifique marcharse y desposarse fuera de Gaya con alguien a quien no aman – agrego el consejero – se que ambas harían lo que fuera por usted y por Gaya - agrego Suichi

-si… temía que dirías eso…- agrego el rey Liam cerrando sus ojos nuevamente

-¿ha ocurrido algo con alguna de las princesas su alteza?- preguntó Suichi

-aun no, pero creo que voy a tener que separarme de una de ellas muy pronto- agrego el rey Liam con tristeza mientras se levantaba de su lugar y comenzaba a caminar hacia la puerta – debo salir un momento – el hombre iba a seguirlo pero el rey lo detuvo - por favor, no digas nada, quiero estar solo…- agrego, saliendo mientras Suichi miraba hacia la puerta

-su alteza…- dijo Suichi al ver a su rey tan afligido

El rey de Goguryeo y su delegación caminaban por el palacio en dirección a sus habitaciones, luego de la visita que el rey En tenía planeada con el rey Liam y aunque la conversación había salido casi tan bien como esperaba, había aparecido un pequeño inconveniente para sus planes, parecía ser que Liam aun no se daba cuenta de la relación entre su esposa y su hija mayor, y eso complicaba un poco las cosas.

Tenía pensado que al proponerle el matrimonio entre sus hijos, él accedería con un poco de oposición pero buscando proteger a la princesa Tamao de la reina, sin embargo no pensó que primero debería abrirle los ojos para que se diera cuenta de ello

-su alteza, ¿está seguro que esto es lo que quiere?- dijo Silver caminando a su lado

-no tengo dudas sobre mi elección- agrego el rey con calma

-¿no ha pensado en lo que dirá el príncipe Ren?- agrego Silver algo preocupado

-deja a mi hijo en mis manos, estoy seguro que esto es lo correcto, puede seguir engañándose pensando que está enamorado de esa mujerzuela, pero terminará por aceptar que es solo un capricho – agrego el rey

-no creo que pueda manipular al príncipe, si lo obliga a casarse con alguien, probablemente le hará la vida miserable a la joven que aparezca frente a él- agrego el consejero del rey de Goguryeo

-ya lo sé, pero tarde o temprano terminara cediendo, si es inteligente no durará mucho…- agrego el rey

-pero su alteza…- Silver no parecía convencido, y estaba seguro que si el rey seguía con su plan algo muy malo pasaría en Goguryeo sobre todo a la joven princesa

-deja de preocuparte, conozco bien a mi terco hijo, aunque el crea que no es manipulable, el hecho es que solo le he permitido seguir con esa mujer porque no me conviene que se ponga contra mí por ella – agrego el rey

-entonces ¿Cómo hará para que el príncipe acceda?- agrego Silver

-no haré nada, será el mismo quien termine esa relación, y lo más irónico de todo es que lo hará sin darse cuenta – agrego el rey En con calma – ahora vamos, tenemos muchas cosas que hacer antes de marcharnos- agrego el rey

Al doblar por una esquina, En Tao se detuvo de imprevisto, tres doncellas que pudo reconocer ya que las había visto días antes acompañando a la princesa Tamao parecían estar buscando algo y sus expresiones denotaban que se encontraban muy preocupadas

-¿Qué vamos a hacer si no la encontramos?- dijo una de las doncellas preocupada casi a punto de llorar

-¿y si la raptaron?- dijo otra asustada

-¿y si le paso algo malo?- agrego otra joven doncella, juntando sus manos

-tranquilas, nada de eso, deben mantener la calma, la princesa no debe estar muy lejos, recuerda que solo iba caminando unos pasos delante de nosotras – dijo otra otra doncella

-¿la encontraron?- preguntó Morphine, llegando junto a las jóvenes quienes negaron – bien mantengan la calma, vamos hacia el ala este del palacio – agrego la joven y todas comenzaron a caminar apresuradas, mientras el rey las observaba sus ojos se dirigieron hacia unos pilares, cuál fue su sorpresa al ver que detrás de ellos estaba la princesa ocultándose, entonces comenzó a caminar seguido por sus acompañantes hacia donde estaba ella que parecía estar pendiente de las doncellas y no se había dado cuenta del grupo de personas que estaban a sus espaldas y se acercaban a ella

-¡su alteza!- decían las jóvenes doncellas mientras avanzaban en la dirección donde ella se ocultaba, la joven pareció asustarse y giro para buscar un nuevo escondite, al ver a las personas tras ella salió corriendo, ante la sorpresa de todos los emisarios de Goguryeo que la habían reconocido, la joven princesa se escondió tras el general Silver, quien se quedó estático al igual que el rey En que miraba a la joven aún sorprendido, lo más inusual era que ella aun no parecía haber notado quienes eran ellos y tras de quien estaba escondida

-por favor no diga nada- dijo Tamao apoyándose en la espalda del general, Silver que no sabía que hacer miró a su rey, quien asintió y cubrió su propia boca con un dedo en señal de que se quedara callado

– ¡su alteza! – decían las jóvenes mientras avanzaban

- ¡princesa Tamao! – agregó Morphine caminando y mirando alrededor seguida de las doncellas, al ver a la delegación de Goguryeo, Morphine y las otras doncellas hicieron una inclinación y luego la joven preguntó

-lamentamos la interrupción, pero buscamos a la princesa Tamao, ¿my lord no la ha visto?- agrego la joven hacia Silver quien negó, Morphine hizo una inclinación con la cabeza observando a todos los presentes quienes fingían no tener idea

-muchas gracias my lord, disculpe la intromisión – agrego la joven entonces se giró hacia las doncellas – apresurémonos al ala este – agrego y luego de que las jóvenes asintieron comenzaron a caminar, el rey En miraba a la joven que seguía oculta tras su guardia personal y sonreía divertida

Tamao que aún estaba escondida de las doncellas y se cubría la boca para no hacer ruidos, suspiró aliviada al verlas alejarse – ¿se divierte su alteza?- dijo el rey En acercándose a ella y hablando bajito, estaba parado tras ella con las manos cruzadas

-sí, dentro de poco hasta los guardias estarán buscándome- agrego Tamao con una sonrisa, pero rápidamente se sobresaltó, al girarse esperando la reprimenda pudo ver a alguien que reconoció de inmediato -es usted, que susto me ha dado- dijo la joven separándose de la espalda de Silver e inclinando su cabeza para disculparse con él, entonces giró hacia el rey de Goguryeo e inclino su cabeza para saludarlo

-no debería estar haciéndole eso a sus doncellas, probablemente deben estar muy preocupadas- agrego el rey de Goguryeo regañándola, la joven sonrió

-ya lo sé, pero es la primera vez que puedo hacer esto con tanta libertad- agrego la joven divertida, el rey se sorprendió al igual que Silver quien lo miraba

-¿la primera vez?- dijo el rey, mirándola algo intrigado

-sí, es la primera vez que puedo dejar mi cámara y caminar por el palacio con libertad sin que nadie me regañe – agrego la joven con una sonrisa, el rey En se sorprendió – pero creo que usted tiene razón, probablemente causaré muchos problemas si sigo ocultándome y si se dan cuenta que ustedes me ayudaron probablemente también tendrán problemas – agrego la joven quien rápidamente vio que no solo estaban todos ellos sino toda la delegación de Goguryeo, el rey En giró al ver la expresión preocupada en su rostro – creo que estoy en problemas – agrego la joven, entonces giró y pudo ver a Silver, quien estaba serio y la miraba directamente – lo siento mucho - agrego Tamao, el consejero y guardia personal del rey En se sorprendió al verla inclinar su cabeza con tanta decisión y preocupación, inmediatamente hizo una inclinación hacia ella

-no hace falta su atleza – dijo el consejero, Tamao sonrió – fue un honor servirle de escudo- agrego Silver

-creo que nos habíamos visto la ver anterior también – el hombre asintió – pido una disculpa si los entretuve por unos momentos, y más debido a que solo fue por un capricho mío- agrego la joven, ante la sorpresa del rey En y del general Silver

- no hay necesidad, por favor – agrego Silver

-muchas gracias por ser tan comprensivo my lord- agrego la princesa sonriendo luego giró hacia el rey En y agrego – prometo no volver a hacer esto – el rey sonrió y asintió

-esa es la actitud que debe tener una princesa, y más si algún día llega a ser reina- agrego el rey con calma, Tamao le miró algo curiosa sin embargo no pudo preguntar a que se refería porque fue regañada

-¡princesa Tamao!- con solo escuchar eso la joven terminó escondiéndose detrás del rey En, quien se sorprendió del acto tan repentino, a lo lejos se pudo ver a Lady Shin, quien venía acompañada de Morphine y las otras doncellas, al verla de lejos entre los emisarios de Goguryeo se acercó rápidamente, y luego de inclinar su cabeza ante los presentes comenzó a observarla, antes de que la mujer pudiera decir nada mas la joven asomó la cabeza

-lo siento lady Shin- agrego la princesa, la mujer suspiro con alivio al verla sana y salva

-supongo que puedo dejarlo pasar porque es la primera vez – agrego la mujer mirándola con seriedad, Tamao sonrió y se acercó a tomar sus manos

-muchas gracias, prometo que no volverá a pasar- agrego la princesa

-supongo que estaba ansiosa por saber que se siente – agrego la mujer mientras las doncellas sonreían

-lo lamento mucho – agrego la princesa mirando a las doncellas

-está bien, mientras usted este a salvo- agrego Morphine mientras las jóvenes doncellas asentían

-no debe volver a preocupar a sus doncellas princesa – agrego el rey En atrayendo la mirada de la joven, la princesa asintió

-debe volver a sus habitaciones recuerde que aún debe terminar la pintura que le prometió a su maestro- agrego Lady Shin, la joven pareció recordar aquello

-es verdad- dijo antes de girar hacia los emisarios de Goguryeo – muchas gracias nuevamente, espero verlo en otra oportunidad – agrego la joven antes de marcharse, el rey la observo desde lejos

"por supuesto que nos veremos muy pronto" pensó el rey – vamos, estoy esperando una visita muy pronto y no quiero hacerla esperar – agrego el rey comenzando a caminar

-oooo-

Hasta aquí llegamos espero les haya gustado el capitulo

Pronto verán a Ren como acabo de decir así que espero lo sigan… no lo odien eso si jejeje

Besos