Disclaimer: Los Teen Titans nunca me pertenecieron y nunca me pertenecerán pero aquel se robe a Sako, Kaoru, Kitsuki, etc, etc... ¬¬

Sakura Rain: Hasta que despiertes...

--- Tres días más tarde.---

- Doctor Kinaura, se lo necesita en la sala de partos, es urgente.- La voz de la joven mujer resonó en las paredes del hospital.

Rya sólo suspiró, mientras posaba su mano sobre la de Kaoru. Miró la maquina que marcaba los latidos de la pelinegra y sus ojos se opacaron un poco más, si es que aquello era posible.

Los latidos eran débiles y aunque los médicos le hubieran dicho que estaba estable, él seguía preocupado.

Dirigió su vista hacia la ventana, donde estaba acostada su hermana. La pelirroja estaba cubierta por vendajes en el abdomen, mientras una gasa cubría la cortadura de su cara. A su lado, tomando su mano como siempre, estaba Robin.

El chico no estaba en mejores condiciones que la chica pero estaba consiente, algo que debía destacarse. Se mantenía al lado de la pelirroja con tozudez, discutiendo con doctores, enfermeras y hasta con sus compañeros de equipo.

Rya bufó y volteó para ver de nuevo a su amiga. El chico le seguía sin caer bien, aunque se veía que no era mala persona y que le importaba su hermana realmente. Pero vamos, el era el hermano sobre protector de la familia, no cambiaría muy fácil, no señor. Y ese niño lindo no lo convencería fácilmente, aunque se había ganado un punto: Eso era un gran logro.

Un chillido lo hizo volver en si. La maquina de Kaoru había demostrado que los ritmos cardiacos subían, saliéndose de la gráfica. El chico se levantó, tirando la silla y apretó un botón que estaba en la pared, al lado de la cama. Tomó la mano de Kaoru, dándole la fuerza que necesitara. Sus ojos se cerraron con furia mientras apretaba la pálida mano de la chica contra su pecho.

Rápidamente, cuatro doctores entraron y comenzaron a gritar en japonés, mientras llamaban a una enfermera y controlaban su temperatura. La enfermera entró y comenzaron a implementarle drogas más fuertes al suero, según dijeron, para calmar su respiración y la fiebre de unos 43°C.

Todo eso con un chico que no se separaba de la mano de la pelinegra.

Luego de unos 20 minutos de pelea contra reloj y de cinco drogas más, los doctores y la joven enfermera se retiraron, no sin antes decirles, en un inglés medio raro, que no dudaran en llamarlos si algo así ocurría de nuevo.

La noche llegó. Robin adormitaba tomado de la mano de la pelirroja, gracias a las drogas que le suministraban.

Rya se mantenía despierto. Eran apenas las 10 p.m. Él no estaba tan mal herido. Unas vendas por aquí, otras por allá, pero era lo normal luego de semejante batalla.

Miró a la chica que parecía no querer dar señales de vida. Kaoru... hacia poco que la conocía, más sin embargo, se le hacía imposible imaginarse lo peor. No podía. Ella era una chica fuerte. Ella volvería.

O eso era lo que él deseaba.

- Kaoru...- Susurró el joven como un suspiro. –Vamos, Kao... se que puedes volver, eres fuerte, vivaz, tienes mucho por delante... No me dejes.- Parpadeó. Sus ojos estaban cristalinos. No le gustaba que lo vieran en esa posición, pero vamos... todos allí dormían.

Una solitaria lágrima recorrió su mejilla.

La primera desde la muerte de su madre.

Un lágrima que no se condensó porque no sólo sentía tristeza. Sentía furia, impotencia y... miedo.

Miedo a que ella jamás despertara. A nunca poder verla sonreír de nuevo.

La chica apretó los ojos al sentir su mano mojada, y se removió en la cama molesta.

- R...Rya...?- Murmuro casi sin fuerzas, apretando la mano del chico, la cual estaba sobre lo que alguna vez había sido su inconsciente mano. El chico sonrió al ver que estaba consiente. Pasó rápidamente su manga por su mejilla para limpiar los rastros que la lágrima había dejado.

- Kaoru! Gracias a X'hal!-

- X'hal?- La chica intentó incorporarse, pero fue detenida por el chico.

- Un dios tamaraniano... y ni se te ocurra, jovencita.- Dijo en forma de reproche dulcemente.

- Pero... Pero...- Refunfuñó. – Está bien... no me moveré, lo prometo.- Dijo al ver la mirada del pelirrojo. –Cuánto tiempo estuve dormida?-

- Tres interminables días...- Dijo sonriéndole tiernamente. –Me... Nos preocupaste mucho.- El joven se recuperó del error que estaba por cometer.

- Vaya...- Dijo la pelinegra, que claramente había notado lo que había estado por decir el pelirrojo.- Cómo están los demás?-

- BeastBoy aún no despierta y Star tampoco...- Su semblante cambió radicalmente. Su sonrisa desapareció y sus ojos se opacaron.

- Estarán bien, Rya, tu hermana es muy fuerte, además que aquí aun le quedan muchas cosas por hacer.- Dijo pícaramente. –Aish...- La joven cerró los ojos y acercó su mano derecha a su pecho.

- No me molestes, Kaoru, ves lo que sucede si lo haces?- Dijo preocupado, pero no pudiendo contener una risita. –Bueno, ya que estas despierta te debo dar esto antes de que se me olvide.- Dijo mostrándole un frasco con Dios sabe qué droga.

- Para qué?- Dijo la chica mirando el frasco con recelo.

- Para que no tengas una recaída.- Dijo, mientras cargaba una cuchara sopera del extraño líquido.

La chica al instante, sello sus labios.

- Kaoru, soy hermano mayor, no es la primera vez que lidio con esto...- Dijo el joven acercándole la cuchara a la boca, mientras la joven movía su cara hacia los costados. – Kao-chan... por favor...- Puso la carita de los Fire's: "Puppy eyes", la cual siempre funcionaba. Star la usaba con Robin, Su madre la usaba con su padre, Komand'r la usaba con él y él la usaba ahora con Kaoru.

Kaoru cerró los ojos y movió su cabeza de un lado al otro.

- Okey... Me harás tomar medidas drásticas.- El joven, con su mano izquierda, comenzó a hacerle cosquillas a la chica, quien al instante comenzó a reír como loca. El chico se quedo embobado, viendo como la pelinegra reía alocadamente, mientras le rogaba piedad.

Cuando la joven abrió sus ojos llorosos por tanta risa, el joven no lo soportó más. Se acercó suavemente y besó aquellos labios que últimamente lo tenían loco.

La chica quedó pasmada al principio pero luego de unos segundos, respondió feliz, profundizando. Fue un beso suave, lento pero lleno de un amor que ambos habían intentado expresar desde el momento que se había conocido.

Cuando se separaron, ambos con los ojos brillosos, Rya le sonrió.

- Muy bien, ahora habré la boca.- Dijo pícaramente. La chica obedeció, aun un poco aturdida. El pelirrojo no perdió tiempo y le introdujo la cuchara dentro de la boca. Luego de que Kaoru cerrara la boca, la besó rápidamente.

Kaoru hizo un puchero.

- Claro, tú aprovéchate... Con eso no harás que el sabor de esa cosa se vaya...- Sonrió y Rya la beso nuevamente, pero con más pasión.

Cuando se separaron, ambos con la respiración agitada, Rya posó una de sus manos en la mejilla de la chica, acariciándola tiernamente.

- No me vuelvas a hacer algo así, vale? Me has hecho pegarme el susto de mi vida... No se qué haría si te perdiera. Te amo.- El chico estaba preparado para cualquier reacción de parte de Kaoru, pero nunca habría esperado que la chica se mordiera el labio, mientras sus ojos tristes miraban el acolchado.

- Kaoru... qué sucede?- El chico levantó delicadamente la cara de la chica.

- Tú... no me amas... tú quieres mi cuerpo...- El chico quedó shockeado.- Tú me viste y sólo quieres...- Una lágrima rodó por su mejilla y su voz se quebró.

- Kao... Escúchame, Kao-chan...- Dijo el joven al entender de qué hablaba la chica. – Yo no lo hago por eso... Yo lo hago porque te quiero desde el primer momento que te vi.- La chica lo miró a los ojos y descubrió que era verdad, sin embargo...

- Entonces... no te gustó?- Dijo la chica, haciendo pucheros. El tamaraniano enrojeció.

- Sí, digo... digo... no... digo... aish...- Kaoru se rió de forma tierna y lo acostó a su lado, para dormir con el hombre que seguía sonrojado. (N/A: Sólo dormir... mal pensados ¬¬)

--- 24 horas más tarde...---

Robin abrió los ojos pesadamente al sentir el sol en estos. Con pereza, levantó el torso de la cama de Star. Hacía ya cuatro días que la chica no despertaba y eso lo preocupaba.

Miró la pálida cara de la pelirroja. La chica parecía impasible. Su pecho bajaba y subía constantemente, como si estuviera en un sueño del que no parecía querer despertar. En aquellos momentos estaba tranquila, pero aún sin despertar.

Levantó la vista y se encontró con Rya durmiendo al lado de Kaoru. La chica sonreía mientras, dormida, apretaba la mano de la chico quien simplemente seguía durmiendo. El chico maravilla sonrió con nostalgia.

Como deseaba poder estar así.

Con Star, obviamente.

Su sonrisa volvió a decaer al sentir como las pulsaciones de Star decaían por décima vez. Tomo el respirador y se lo puso en la boca, para luego presionar el botón para llamar a los médicos.

Un doctor morocho ingresó. El hombre expresaba su cansancio pero, al ver que la que la llamada era su paciente número uno en estado crítico, sus reflejos se activaron.

Corrió hacia la chica y luego de hacerle unos chequeos y ponerles dos drogas más al suero para acelerar el corazón, se alejó, no sin antes apretarle el hombro amigablemente a Robin y recomendarle que tomara un baño, comiera y durmiera en una cama.

- Gracias, Doctor Kinaura, pero estaré bien.- El doctor sólo negó con la cabeza en forma de reproche, antes de alejarse.

Robin apretó la mano de Star, quien estaba en el peor estado. BeastBoy había despertado hacía ya dos días y, aunque aun estaba un poco débil, simulaba estar bien, reía y decía sus malos chistes, para la tranquilidad (o malestar) de Raven.

El pelinegro suspiró y sonrió tristemente al ver como Raven entraba en la habitación con unos cafés.

- Buenos Días...- Dijo la chica intentando sonreír, lo cual se le hacía muy difícil.

- Buenos Días Raven...- Dijo el chico.

- Buenas Rae...- Dijo la pelinegra mientras se sentaba con ayuda de su novio.

- Buenos Días, Kaoru-chan.- Dijo la joven, dándole un café a ella. Luego se acercó a la cama de Star y le entregó un café a Robin y a Rya, quien se había acercado rápidamente para ver el estado de su hermana aquella mañana.

Nadie dijo nada. Todos miraban a la pelirroja, esperando con ansias que se despertara y riera de buena manera por las preocupaciones de sus amigos.

Pero eso no sucedió.

Rya tomó la otra mano de la pelirroja y la apretó fuertemente.

- Kori... escúchame, Kori, debes volver... aún tienes que hacerme enojar, aún tienes que molestarme con "ese", por favor... no me dejes, hermanita...- El chico contempló la cara de su hermana un poco asustado. Kori era el último familiar que le quedaba y no quería perderla.

Una mano se posó en su hombro y el chico saltó. Se había olvidado que no estaba solo. Kaoru se había levantado y ahora posaba su mano tiernamente en su hombro, queriendo reconfortarlo. Rya la miró con sus ojos cristalinos.

- No se que haré si no vuelve, Kao...- El chico la miró por un segundo, antes de arrojarse a los brazos de su novia y llorar como un niño de tres años.

- Ella volverá.- Dijo Raven, quien había quedado en silencio luego del saludo. Miraba a la chica mientras oía los llantos débiles del pelirrojo. –La conozco, volverá, como lo hizo Kaoru y como lo hizo BeastBoy...- Parecía querer convencerse a sí misma.

Robin apretó más la mano de la chica. Debía volver. Qué haría sin ella?

Un ruido interrumpió aquel ambiente. La puerta se abrió y allí parado estaba BeastBoy y por detrás se oían los gritos apagados de Cyborg.

- BUENOS DÍAS!- Dijo el chico verde. A él nadie le había dicho el estado de Star para no preocuparlo.

- BeastBoy qué haces aquí?- Dijo Raven, apartando la mirada de la pelirroja y mirando con reproche al chico verde. –Se supone que tienes que descansar.-

- Pero me siento bien!- Dijo. Un segundo después estaba en el piso, ya que las piernas le fallaron.

- Se nota...- La chica lo elevó en los aires con sus poderes y lo sentó en la cama de Kaoru.

BeastBoy inspeccionó la habitación y su sonrisa decayó al ver una cama rodeada de las personas de su equipo. Su voz tembló al hablar.

- S... Star?- Robin bajó la vista, mientras seguía aprisionando la mano de la chica entre las suyas.

- Cómo... cómo está? Va a despertar?- El chico no pudo menos que mirar directo a los ojos de Raven, los cuales estaban cristalinos. La chica parpadeó, mientras lo ayudaba a levantarse.

- Será mejor que tomes tu medicación, Bb...- La joven se retiró con el chico verde colgado de su hombro.

- Escúchame bien...- Dijo Raven, una vez que estaban en la habitación del chico. – Star está mal, no ha despertado desde la pelea. Sus poderes decayeron, sus costillas se rompieron y lo peor... tiene diez drogas en el suero para mantenerse estable.- BeastBoy la miró asustada. –Robin no se ha separado de ella en todo este tiempo, necesitamos que se relaje. No ha dormido por su propia cuenta (Digamos que le pusimos un somnífero a la poca comida que le llevamos) y él también estaba grave. Se curó mientras estaba sentado en esa silla y eso no es bueno.- BeastBoy la contempló.

- Ella... ve a despertar.- Dijo con firmeza. –La conocemos, ella es fuerte, la mejor princesa de la galaxia... sobrevivió a esos bichos que la atraparon y a su hermana... no puede... por ese tipo.- Dijo intentando convencerse y también a Raven. Esta sonrió tenuemente y el chico sonrió abiertamente. –Te hice reír! ˆoˆ - La chica lo miró y suspiró resignada, mientras lo metía entre las cobijas.

- Buen Día Raven- En la puerta apareció Cyborg, quien le dirigió una mirada significativa a su amiga.

- Él ya lo sabe, Cyborg.- Dijo suspirando.

- Cómo está?.- Dijo sentándose en la cama de su amigo.

- Mal, sin despertar. Hoy volvieron a decaer sus pulsaciones.-

- Y Robin?.-

- Cada día peor... hasta que Star no despierte dudo que quiera moverse de allí.-

- Hay que sacarlo de ahí... qué tal si ella no...?- Fue detenido por BeastBoy.

- No te atrevas a decirlo.- Todos quedaron en silencio, el cual fue interrumpido unos segundos más tarde por el Doctor que atendía a BeastBoy.

- Buenos días jóvenes, jovencita.-

- Buenas Doc!- Dijeron Bb y Cyborg al unísono.

- Buenos Días, doctor...- La joven suspiró resignada al ver el comportamiento infantil de ambos.

El doctor se acercó al joven verde y le tomo las pulsaciones, unas radiografías y cambió el vendaje que cubría la espalda.

- Bueno, bueno, BeastBoy, veo que te estás mejorando rápidamente...- Sonrió y el joven le devolvió la sonrisa altaneramente.

- Vamos Doc, soy un superhéroe!.- Raven le dio una suave colleja.

- A lo que iba... El sábado que viene es la última fiesta del festival de las flores. No se hará en el centro ya que todo se quemó pero se realizará a unas pocas calles de aquí. Si quieres ir, creo que estarás en condiciones. Abrirán un Karaoke para que las personas puedan ir a cantar, será muy entretenido...- El doctor vio como las tres personas se miraban entre ellas preocupadas.

- Somos amigos de la pelirroja de la 201.- Dijo Cyborg. Todos los especialistas del hospital conocían el caso de su amiga. El doctor sólo bajó la mirada.

- Y también del muchacho?-

- Si, por supuesto, Robin es nuestro líder. Por qué?-

- Porque lo mejor sería que lo sacaran de allí...- Todos lo miraron extrañados.-Bueno, es una posibilidad... no digo que la más segura, pero si la chica no vuelve en si... ese chico podría quedarse allí para siempre.- El joven miró a los tres chicos.- Es una posibilidad... no lo olviden, la muerte siempre es una posibilidad, aunque no la más querida.- El doctor se retiró dejando detrás un silencio sepulcral.

---- Más tarde...---

Kaoru se sentó en su cama luego de sus análisis. Rya se sentó en la silla. Ambos se miraban a los ojos, intentando encontrar en ellos la fuerza que necesitaban para soportar ver al chico maravilla y a StarFire en tan mal estado.

Rya levantó los ojos y se encontró con los ojos enmascarados del pelinegro, que los miraban con envidia y melancolía.

Un silencio pesado se presentó en la habitación. Robin miraba cansado al pelirrojo, mientras este lo intentaba desafiar, algo que no se notaba por la mirada de tristeza ante la imagen demacrada de quien, según él, era su enemigo.

- Muchachos, tenemos una idea.- Cyborg entró en la habitación. A su lado estaban Bb, quien ya caminaba por su cuenta, y Raven.

- Oímos...- Dijo Kaoru.

- Iremos al Karaoke!- Dijeron al unísono. Había decidido decirlo juntos para soportar los tres lo que seguía.

- QUÉ!- Dijeron Rya y Kaoru a la vez.

- Ustedes están locos?- Continuó el pelirrojo.- Cómo se les ocurre salir a cantar en un momento tan crítico en la salud de Kori!-

- Sí, es que no tienen sentimientos?.- Dijo la pelinegra, mirando molesta a Raven. Sabía que la chica tenía un gran afecto hacia su "hermana" por lo que no entendía el por qué de su comportamiento.

- Necesitamos salir de aquí, sabemos el estado de Star y...-

- Y no queremos esperanzarnos.- Acabó Raven fríamente. Todos la miraron. La chica tenía los ojos fríos, sin expresión alguna. Su voz sonaba extrañamente ronca y miraba un punto en el infinito.

Luego a eso le siguió un silencio sepulcral, cortado luego de unos segundos por las voz decidida del líder.

- Yo no me muevo de aquí hasta que Star despierte...-

----- Fin del onceavo capítulo...----

Este Chap va dedicado a: La Dama del Tiempo, princesa de los condenados, johnn23 (Principalmente, gracias por tu opinión sobre este capítulo), ligthfire, Nelly-Crystal, 'Katherine-Potter-Lupin', Shadow the dark, koriandr-titan, fabysfafa, jerras, litghfire , R35U5 y ALEXANDRA S. F.

Feliz día a todos! Espero que lo esten pasando bien en este día que aún me quieran nun Siento la tardanza pero entre mi cumpleaños y un trabajo de mi directora de escuela no tube otra que mantenerme lejos de la PC

Bueno, lo único que espero es que no me tiren con un caño, sino les gusta, CRITICAS CONSTRUCTIVAS! (Aunque este es el peor capi)

Atte;

Sango-Lily