Muchas gracias por seguir leyendo. Cada uno de sus comentarios me motiva a seguir con esta pequeña historia. Espero que este capítulo no sea la excepción para que la sigan disfrutando.
Paso 11
-¿Qué ha pasado Li?-Pregunta Yukito con actitud serena en la habitación de Shaoran. Como si nada hubiese pasado hace unos instantes.
Shaoran trata de mantener la compostura, evitando a toda costa golpear a su propio hermano por haber tocado, tomado ventaja… por haberle ganado el amor de Sakura, según sus pensamientos.
-Supongo que ya lo sabes ¿No? Madre me lo dijo. Tendré que ayudar en la empresa- Shaoran comienza a guardar la ropa que se encuentra en el closet.
-¿Por la operación de padre? Sí, me lo dijo ayer por teléfono.- Observa como Shaoran recoge su ropa.- ¿Sólo para esto volviste?
Shaoran capta la malicia y el doble sentido en las palabras de Yuki. Sabe perfectamente a que más se refiere.
-Sí.- Lo ve con ojos enfurecidos.- Vine por todo lo que me pertenece. Me iré en la madrugada.
-Oh.- Yukito comienza abrir la puerta.- Pues… que no se te olvide nada ¿Va?- Se gira para sonreírle.- Ten un buen viaje y me saludas a nuestros padres.
Cierra la puerta detrás de él, Shaoran en reacción a esa actitud arrogante arroja a la puerta el objeto más cercano que encontró que fue un libro de bolsillo.
-Imbécil.-Susurra y continúa empacando sin pasar por alto la extraña sensación de vacío que su pecho tiene.
¿Así va a terminar todo? Piensa.
En otro lado de la casa, Sakura se encuentra sentada en la sala, preocupada y aún buscando las palabras adecuadas para hablar con Shaoran. De la ansiedad aprieta sus manos que sudan poco a poco.
Soy una tonta. ¿Por qué dejé que me besara Yukito? Ahora Li ha de pensar lo peor de mí… Tengo que hablar con él, no puedo dejar que las cosas se queden así, no quiero, no quiero perderlo.
-Pequeña Sakura.
La voz de Yukito saca de sus pensamientos a Sakura.
-Oh, Yukito.- Se levanta rápido del sillón.- ¿Qué paso? ¿Te dijo algo Li?-La preocupación de Sakura es notable en su tono de voz. Eso molesta a Yukito, tanto que no puede terminar de complicar las cosas y ensombrecer poco a poco la felicidad de su hermano.
Sí él no está aquí
-Sí, se irá a Hong Kong otra vez.
Nada más se interpondrá entre nosotros.
-Oh. ¿No te dijo cuándo?
-No.- Yukito miente.- Realmente no tenía muchas ganas de hablar.
Podremos estar juntos y yo.
Perdóname por ser tan celoso.
El rostro de Sakura se entristece poco a poco al escuchar esas desalentadoras palabras. Yukito observa que le ha creído y para hacer aún más confiable su papel finge estar preocupado.
-Descuida, mañana en la mañana puedes hablar con él. Después de todo quieres decirle todo lo que sientes por él ¿No? ¿Estás preocupada?
-Sí, es por eso. Pero no quiero que piense que hay algo entre nosotros…
-Li es un chico muy inteligente, no hará sus propias conclusiones así que no te preocupes.- Yuki vuelve a sonreír como de costumbre.
-Tienes razón Yukito…- Sakura le sonríe ampliamente con su rostro iluminado.- Muchas gracias por ayudarme y escucharme. Eres como un ángel.
-Yo sé que sí.-Una mirada un poco sombría domina su rostro.- Ahora ve a dormir que ya es tarde.
-Oh sí, hasta mañana. Buenas noches.- Sakura sube las escaleras para ir a su habitación con la esperanza de que para la mañana todo volverá a la normalidad.
-El monstruo de los celos es horrible, pequeña Sakura.- Susurra para sí mismo Yukito.- Espero y nunca tengas el honor de conocerlo.
-0-
Son las 7 am, Sakura no pudo conciliar el sueño profundo en la noche a causa del nerviosismo y ansiedad que causa el hablar con Shaoran. Se levanta de su cama, aún con la pijama se ve en el espejo tratando de arreglarse y verse un poco presentable para él.
Espero y no se moleste. Espero y todo mejore.
Sale de su habitación, la casa se encuentra en un silencio profundo. Toca dos veces la puerta de Li sin obtener respuesta, toca otra vez, nada. Gira la manija y no tiene seguro, aventurada se adentra a la habitación, puede sentir que su corazón palpita rápido, sudan un poco sus manos.
Pero no hay nadie en la habitación.
Su sorpresa es inevitable. La cama está ordenada, el escritorio está vacío ya no está su laptop, sus libros, bolígrafos, cuadernos, bocetos de sus historias. Camina al interior buscando algún objeto que indique que sigue aquí, tímidamente abre el pequeño closet, no hay nada de ropa. Se ha ido.
Las lágrimas salen casi en automático, palpita su cara con ambas manos, incrédula de que está llorando a mares. Grandes gotas comienzan a nublar la vista. Se sienta en la orilla de su cama y el llanto es inevitable, profundos sollozos que surgen desde el interior de su corazón. Talla bruscamente su rostro tratando de desaparecer sus lágrimas.
-¡Idiota!- Grita desesperadamente entre el llanto.- ¡Eres un grandísimo idiota!
Yukito entra a la habitación después de haber escuchado tal grito. Apresurado en ella encuentra a Sakura, con su rostro rojo, ojos llorosos.
-¡Sakura!- Va y la abraza.- ¿Qué pasa?
-S-Se fue.- Aprieta la espalda de Yukito con sus débiles puños.- Ya no está
Y de nuevo comienza a llorar.
-0-
Han pasado cuatro días desde que Shaoran se fue a Hong Kong. Sin recibir ninguna señal de él. Sakura se encuentra en su cama, triste y llorando viendo pasar las vacaciones de verano.
Yukito toca la puerta pero no recibe una respuesta, sabe perfectamente porque no. Trae consigo una merienda. Ve que el cuarto está desordenado, en el suelo se encuentran varios papeles de baño desechados. El llanto no ha parado desde hace cuatro días.
Sakura lo ve entrar, acostada con la sábana cubriendo la mayoría de su rostro solo mostrando sus ojos rojos e hinchados de tanto llorar.
-Sakura…-Se sienta en la orilla de la cama.- Tienes que comer algo, mira, te traje esta comida.
-No tengo hambre.- Sakura observa la merienda, son panqueques con fresa y un jugo de naranja. Se ve que tiene un buen sazón, pero no tiene ganas probar algún alimento.
-Vamos, por favor, no me gusta verte así.
-Pues no entres y ya.- Irritada cubre su rostro con la sábana.
Yukito no sabe qué hacer ante tal situación. Nunca pensó que sus acciones orilladas por los celos harían que Sakura reaccionará así ante la partida precipitada de Li. El sentimiento de culpa lo invade. Es su culpa de que Sakura pase este mal rato.
-Realmente lo quieres mucho ¿Cierto?- Susurra.
Sakura no contesta nada. Es evidente que no quiere hablar, que solo quiere saber sobre Li. No puede aguantar más sin decir la verdad, aunque al final ella ya no quiera verlo ve que esta guerra se perdió antes de hacer una lucha.
-Fue mi culpa.
Yukito voltea a ver si ella ha descubierto su rostro, pero no. Sin importar continúa.
-Es mi culpa que Li se haya ido sin escuchar lo que tenías que decirle. Te mentí al decirte que él se quedaría hasta la mañana.- Toma aire.- Además, sabía perfectamente que él regresaría en la misma noche que te robe un beso, eso lo hice con toda la intención de que lo viese y así pensaría que tú a mí me querías y a él no.
Sakura no dice ni una sola palabra.
-Pensé que así tendría una oportunidad, pero sólo te lastime. Y a él también.
Finalmente el silencio en la habitación se interrumpe.
-Tú no eres un ángel.- Dice Sakura sin descubrir su rostro.
El pecho de Yukito sintió una punzada ante tales crueles, pero sinceras palabras.
-Nunca lo he sido.- Esboza una media sonrisa.- Todo mundo sabe eso, excepto tú.
-¿Hasta mi hermano?
-Hasta tu hermano.
-Le diré que te golpee el día que regrese a Japón.
-Lo merezco.
-Siempre serás mi ángel.
El pecho de Yukito se vuelve a estremecer. ¿Cómo puede ser posible que diga esas cosas cuando le contó todas las tonterías que hizo?
-Fue un honor serlo.
Finalmente Sakura se descubre su rostro y ambos se ven fijamente. Yukito sonríe gentilmente y ella ve que es una sonrisa sincera.
El momento es interrumpido por el timbre de la casa.
-Bajaré a ver quién es.- Yukito sale de la habitación.
Sakura sigue acostada viendo hacia el techo. Pensativa.
Entonces aún puedo hacer algo.
-Sakura tienes visitas.- Yukito entra a la habitación y detrás de él es Tomoyo con un pequeño pastel, al verla se sienta en la cama. Siempre que la ve no puede evitar sentir felicidad.- Las dejaré solas.
-¡Tomoyo!
-¡Sakura!
Ambas amigas se envuelven en un emotivo abrazo. Un abrazo fuerte y duradero
-Dios mío, estaba preocupada por ti, no contestabas tu teléfono pensé que te había pasado algo… Y veo que sí. ¿Te enfermaste?- Tomoyo observa asustada el desastre de la habitación.- Solo venía a despedirme, pero primero cuéntame que te pasó.- Tomoyo se sienta en la cama.
-¿Te despides?- Pregunta Sakura curiosa.- ¿De nuevo te irás de viaje?
-Sí, ya sabes que la compañía de mi mamá diseña en cada temporada una nueva línea de juguetes y aparatos electrónicos. Esta vez nos toca ir a China.
El cerebro de Sakura ha tenido una idea.
-¿Exactamente a qué parte?
-Ay.-Tomoyo hace un gesto pensativo.- No lo recuerdo muy bien, pero creo que es a Hong Kong.
-Tomoyo.- Sakura toma fuertemente las delicadas manos de su amiga.
-¿Q-Qué pasó?- Pregunta extrañada Tomoyo.
-Llévame a Hong Kong.
