Aaaahh... *bostezo* ¿Por qué tuve que pasar una tremenda odisea por publicar este capítulo? Primero, mi USB se llena de virus, luego, se estropea. Más tarde, el archivo donde están los capítulos futuros se elimina, y al final las ideas innovadoras para mi fic desaparecen de mi cabeza. Bueno, estos son apenas el 25% de las razones por las que me demoré en publicar este capítulo (más de un mes desde la última actualización), pero todo sacrificio merece una recompensa, ¿no es así, mis estimados lectores? Sin más que debatir doy paso a un nuevo capítulo más de este fic.
Como siempre, espero les agrade.
After hour de lujo
Desde mi niñez, creí siempre que los héroes existían. Al igual que la mayoría de todos los niños, esos héroes, para mí, eran personas con poderes extraordinarios y podían con todo lo que se le enfrente. Sin embargo, desde aquél día en que mi padre salvó a mi primo mayor de un accidente cuando yo tenía once años, comprendí que héroes hay en todos lados, así sean personas ordinarias.
Pero si andamos en mi caso, como un "príncipe poni" que es idolatrado y alabado solo por que intentaba dar un gracioso final a la malvada Reina Chrysalis con un conocido fenómeno de Internet… *suspiro*
-¡Larga vida al príncipe Wounded Dreamer!
Qué situación para más jodida…
(Tema de apertura [o en términos más otaku, "opening"]: The Strokes – You Only Live Once)
Como sea, la batalla terminó y Equestria, volvió a restaurar la paz y la tranquilidad… por enésima vez.
Ahora mismo estoy en el castillo de Canterlot, usando el traje de mi fiesta y a punto de recibir una condecoración por mi gran hazaña. En serio, ¿a eso lo llaman hazaña? ¡Lo único que deseaba era divertirme! Al menos he de rescatar que premian a la gente normal que piensa vivir su vida en Equestria disfrutándola al máximo.
Hasta allí todo bien, pero algo que me dan inmensas ganas de saber es por qué diablos no puedo decir mi nombre. Durante este tiempo esta duda está rondando por mi maldita cabeza. Pero como no parece haber respuesta, entonces tengo que olvidarla, ¡pero ya! Además, no debo de ninguna forma resignarme a responder con el nombre largo y aburrido de Wounded Dreamer.
Oh, ahí viene Celestia. Voy a portarme como un caballo caballito caballero y le diré gracias así sea una mísera medalla de oro lo que me va a regalar...
Esperen… ¿Dije "de oro"?
-Joven Wounded Dreamer, por tus méritos en batalla y por acceder voluntariamente a proteger a las portadoras de los elementos de la armonía, las princesas y yo decidimos condecorarte con el Medallón Cascosolar, la orden máxima que se puede dar a un poni a nivel de toda Equestria.
Guau, eso es nuevo. Ni Blanca se imaginaría que otorgarían condecoraciones en el reino.
Aguarden… Celestia dijo que este medallón representa la orden máxima que se le puede dar a un poni, ¿no?
Celestia, ¡¿Acaso te olvidaste de que SOY UN HUMANO?!
-Princesa, esto… debería recor-
-No hace falta que me lo agradezcas. Más bien todo el reino debería estar en deuda contigo. - interrumpió la princesa, en voz baja – Muy pocos extranjeros han sido capaces de hacer esto por nosotros.
Argh… ¿Por qué me interrumpes?
Creo yo que Celestia trata de ocultar tu identidad ante el resto de ponis. En parte veo esto necesario, ya que los ponis no acostumbran ver humanos por aquí. Tal vez algún día el reino entero te podrá aceptar tal y como eres, siempre y cuando dejes de ser un imbécil pesimista retrasado.
Atte.: Tu conciencia.
PD: Aún no entiendo por qué sigo con la esperanza de que dejes de serlo.
La princesa me colocó el medallón, que lógicamente era de un color dorado y con forma de sol, con una gema ámbar en el medio. Si lo vendiera… tal vez me conseguiría muchas cosas…
Luego de eso, se acercó a Sunset Shimmer, que también iba a ser condecorada.
-Sunset Shimmer, espero que durante todo este tiempo desde que renunciaste a ser mi alumna, hayas aprendido varias lecciones. Comprendo tu deseo por conseguir lo que más quieres, pero recuerda que todo llega a su tiempo. La impaciencia extrema puede traicionarte en el momento menos pensado.
Quizás quisiste decir: "La impaciencia extrema puede provocarte un derrame cerebral", Celestia.
-Eso ya pasó, princesa. Desde el día en que regresé a Canterlot, entendí algo muy importante: Que lo que quería era solo un capricho mío. Me disculpo por mi comportamiento cruel y desesperado. Juro que no volverá a pasar.
Según lo que entendí de la película de Equestria Girls, Sunset Shimmer, después de no obtener "lo que quería en el momento que quería", se volvió cruel y deshonesta.
Celestia, a cualquier brony le jode que dejen incógnitas sin respuesta en su serie favorita. Si al menos dijeras qué cosa es "lo que quería en el momento que quería" harías un favor enorme a tus admiradores.
-Me complace que mi ex alumna haya llegado tan lejos y velado por el bien del reino. Felicidades, Sunset Shimmer, por perseverar en batalla y preservar el bienestar de tus colegas, serás condecorada con la Cinta del Auroceronte, que demuestra tus logros como unicornio.
Entonces eso lo explica todo… La historia de Equestria Girls nunca pasó (¿En qué diablos has estado pensando, McCarthy?). Sin embargo, eso no quiere decir que dicho espejo interdimensional existe. De seguro está escondido en el lugar más recóndito del Imperio de Cristal. Me pregunto si ese espejo me podría regresar a la realidad… No, no lo creo.
-Muchas gracias, princesa. –respondió, inclinándose.
-Veo en ti el futuro de una princesa, Sunset. Sigue así y eso serás.
¿Qué cosa? ¿Sunset Shimmer, una princesa? ¡Eso provocaría una revolución masiva no solo en el reino, sino también en la comunidad brony!
Después de eso, Celestia se dirigió hacia los demás soldados que participaron en la batalla.
-Y felicito también a los valientes soldados, quienes demostraron que darían hasta su vida por defender Equestria de toda amenaza. El reino se enorgullece por ustedes. Ahora, ¡celebremos nuestra victoria con una gran cena!
¡Por fin! Me muero por saber qué deliciosos platillos me van a preparar… Espero que no me defraudes, Celestia.
Treinta minutos después… en el comedor real…
¿¡COMO CARAJOS VOY A COMER ESTO!? ¡Ni mierda me atrevo a masticar comida de caballo! ¡A un humano como yo le daría un dolor estomacal apocalíptico si come un poco de heno!
No te quejes, Rómulo. Eres un poni ahora, así que no vas a tener ningún problema en comer eso. ¿No juraste mantener la postura de un caballo caballito caballero ante la princesa, eh?
Atte.: Tu conciencia.
¡No! Debo mantener la calma. No rechaces lo que te ofrecen. Solo haz como que no pasa nada y cambia esa cara de desprecio. Celestia está a mi lado, así que tengo que ser cortés en todo momento y no dejes que te vea como un… Oh, mierda, ya me vio.
-¿Pasa algo, Dreamer?- me preguntó Celestia.
Maldita sea… Si le digo que los humanos somos omnívoros y que a veces se nos antoja un suculento bistec a la parrilla, de seguro los guardias reales me echarán del castillo por la puerta trasera y me molerán a golpes en el callejón más oscuro de la ciudad. Vamos, Rómulo, piensa en una solución… ¡Lo tengo!
-¿No tienes hambre? A propósito, ¿qué comen los humanos?
-¡No! ¡Si tengo hambre! De hecho nosotros, los humanos, no comemos heno muy a menudo, je, je… Lo que sucede es que estaba pensando en algo. Nada importante, a decir verdad.
-¿Es sobre la Reina Chrysalis?
Gracias por ayudarme a inventar la excusa, princesa.
-¡S-sí! Era sobre ella. De tan solo pensar en lo que habría en ese agujero, me da escalofríos.
-Todos los ponis piensan lo mismo del Tártarus...
Calló unos segundos para luego pensar en voz alta.
-Aunque según los informes que me dieron, ella planeaba apoderarse del reino mediante el apoyo de Lord Tirek. Pero de cualquier forma, ella cometería un grave error. Hmm... Aquí hay una duda... ¿Cómo se enteró Chrysalis de su existencia? ¿Acaso habrá sido Discord? Espero que ya lo hayan traído para liberarlo de su estado pétreo. Él tiene mucho de qué explicar.
Debería aprovechar el momento para preguntar quién es Lord Tirek.
-Disculpe, princesa Celestia...
-¿Tienes alguna duda, Dreamer?
-He oído hablar de Lord Tirek un par de veces, pero aún no sé quién es él ni cómo es.
-Él es un ser muy despiadado, un centauro que vino a Equestria con el mismo objetivo de Chrysalis: Tomar el reino como su propiedad.
¿Centauro? A ver, a ver...
Pegasos, Mantícoras, El Tártaro... ¿Acaso estamos en un reino que tiene una estrecha relación con la mitología griega? Interesante... Si fuera posible, ¿el Kraken, Medusa, el León de Nemea, Escila y los cíclopes también existirán aquí? Deben de haber posibilidades muy altas.
-Según escuché de la Reina Chrysalis, él fue capaz de absorber la magia de todos los ponis del reino. ¿Es cierto eso?
-Sí. Es cierto.
-Y si nos referimos a TODOS significa que tú y tu hermana cedieron también, ¿verdad?
-Así es. No teníamos otra opción. Él era muy poderoso como para enfrentarlo.-respondió, con remordimiento.
-Un momento... ¿Quieres decir que él era más poderoso que tú y Luna juntas?
-Me avergüenza admitirlo, pero sí.
¿Eso quiere decir que Celestia y su hermana son mortales? ¿Entonces por qué diablos vivieron tanto tiempo? ¿Será que los ponis alicornios son los únicos que viven por generaciones matusalenas?
-Si fue demasiado poderoso a tal punto de convertirse en un dios invencible, ¿Cómo fue que lo derrotaron? ¿Qué clase de debilidad tenía él?-volví a preguntar.
-Wounded Dreamer, hay veces en que uno se harta de ser interrogado de manera constante. Preferiría que no hagas preguntas en momentos de ensueño como este.
Genial... Se aburrió la pobre...
-Dímelo a mí, princesa. Mientras yo estaba en Ponyville he sido bombardeado con argumentos falsos y preguntas que ya me ponían a explotar. Me daría un ataque de furia si alguien me vuelve a preguntar si soy un príncipe.
-¿Eres un príncipe?
...
...
...
...
Dreamdead: Are you fucking kidding me?
-No estoy bromeando, princesa Molestia.-repliqué, fastidiado.
-Yo tampoco, Dreamer. Aún no se si en eres un príncipe en el lugar de dónde vienes.
Como que estás despistándome para no tomar lo que dijiste como una broma…
-En mi mundo, los príncipes son menos groseros que yo, pero su soberbia y fama a veces los convierte en individuos odiosos.
-Ya veo. Debe ser por esa razón por el que la vida humana es caótica.
-No lo crea así, princesa. Tal vez hubo guerras años atrás, pero por suerte hasta ahora no sucede nada alarmante, y los problemas críticos solo se solucionan con tratados de paz y otros asuntos aburridos.
-Entiendo…
-Por curiosidad, princesa, ¿Qué pasó con los elementos de la armonía?
-Como sus portadoras aún no lo han usado, aprovechamos la ocasión para conservarlos en el castillo y así necesitar de ellos ante una situación emergente y repentina. Como siempre, el elemento de la magia se quedará como la corona de Twilight Sparkle.
-Típico… -murmuré.
Para sorpresa mía, no me di cuenta de que todo el heno en el plato lo estaba comiendo en ese momento…
Perdónenlo, porque no sabe lo que hace... ¡Oye, Rómulo, tal vez podrías hacer pareja con Derpy! Ambos tienen mucho en común, ¿no?
Atte.: Tu conciencia.
Al principio, me resistí al saborearlo, pero era inminente hacerlo. Luego me acostumbré al percibir un toque salado y crujiente, hasta que…
-¡Arg…!
Me atoré. Mi rostro se tornó de un color azulado, a la vez que el resto de ponis miraban atónitos lo que me sucedía. Twilight, que estaba a mi otro costado, sin inmutarse, reaccionó y pidió ayuda.
-¡Ayuda! ¡Dreamdead está atorado!
Los ponis se alarmaron. Shining Armor se puso al frente y trató de patearme el lomo, pero eso empeoró más las cosas.
-¿Qué estás haciendo? ¡Lo vas a matar!-gritó Twilight.
-No sé cómo actuar en estas ocasiones, Twili.
-¡Déjamelo a mí, entonces!-exclamó.
Twilight no soportó más y me golpeó en el estómago. Fue una malísima idea…
-¿Estás bien? ¿Ya no estás atorado?
Creo que ya no, pero algo me dice que esto terminará muy mal.
-Siento nauseas…
-Qué alivio. Entonces estás bien.
-¿Dónde está el baño?-pregunté.
-¿Cómo?
Me tapé el hocico. Parecía que mi comida ya no soportaba estar en esta barriguita.
-¿Qué te ocurre?
-¡…!
Demasiado tarde…
Vomité encima de la princesa. Todos los ponis quedaron con la boca hasta el piso. Celestia, ni siquiera podía creer lo que estaba pasando.
Sigan estas instrucciones, y pasarán de ser el hazmerreír de Equestria a ser el "Peorponiqueexistióenlahistoriadelreino" en segundos. Un método infalible aprobado por el gran Rómulo Velásquez (o sea, el esponjosito yo).
-Mierda… Ya la cagué…
Rómulo, sálvate, bueno, mejor dicho, vive los últimos minutos de tu vida. Twilight Sparkle va a hacerte PA-PI-LLA.
Atte.: Tu conciencia.
-¡DREAMDEAD!
(Inserte alboroto aquí)
Casi una hora después…
Terminado el gran banquete, me largué a la torre de marfil a descansar, porque ya me sentí sin fuerzas para hacer nada, situación muy conocida para los holgazanes como yo.
-Si Twilight no me hubiera pateado en esa zona, entonces todo ese alboroto no hubiera sucedido. Maldición… Con momentos así, nadie querrá perdonarme lo que hice. Bueno, toda esa guerra terminó, así que Equestria volverá a estar tranquila, como siempre. No parece que Trixie intente provocar estragos en el reino una vez más.
Me puse a pensar un momento. Luego proseguí diciendo esto:
-Más me vale que disfrute mi estancia aquí. Hasta donde entiendo, soy el primer humano que llegó a Equestria, y comprendo muy bien que esta es una experiencia única. ¡Joder, tengo la suerte más extraña del universo! ¡Es como si haya sido elegido para viajar al jardín del Edén por una semana con todo pagado! Vaya… Nunca lo había pensado así…
…
…
…
…
*Toc, toc, toc*
-¡AAAH! ¡¿Quién mierda toca tan fuerte?!
Me dirigí hacia la puerta, con un poco de temor.
-¿Quién es?
-¿Dreamdead? ¿Aquí vives?
Escuché una voz masculina, pero no tenía la menor idea de quién era. Abrí la puerta para quitarme la duda de encima y me di con la sorpresa de que frente a mí, estaba un Wonderbolt.
-Eh… Tú no eras… ¿Soarin, verdad?
-¡Pero claro que soy yo! ¿No te acuerdas que nos conocimos en tu fiesta de bienvenida?
-Ah, sí, claro, aún lo recuerdo. Pero, no veo que frecuentas mucho en Ponyville. Era raro que vayas al pueblo a celebrar una fiesta así.
-Estaba muy aburrido en la academia de vuelo, así que vine a ver quién era el chico nuevo que llegó a Ponyville, y para sorpresa mía, ¡era un príncipe! Ni yo puedo creerlo, en serio. No es usual que en el pueblo den fiestas de bienvenida a príncipes.- aclaró el pegaso.
Y de pronto toda mi alegría acumulada se fue a la mierda…
-Ya, todo bien con tu historia, pero aún no sé qué quieres de mí. -dije, con seriedad.
-De acuerdo, voy directo al grano. Los Wonderbolts hemos planeado celebrar la victoria contra la Reina Chrysalis en la taberna Steelwing, en Cloudsdale, y tras pensarlo mejor, Spitfire y yo decidimos convocarte a ti, como un invitado especial.
Una taberna es una especie de bar… y se sirven tragos y todo tipo de licores potencialmente amargos. Soarin, me faltan dos años para que sea legal entrar allí, a menos que las leyes aquí sean más blandas…
-¿Dijiste "Taberna"? ¿Y por qué diantres desean invitarme?
-Bueno, los príncipes de hoy en día no se acostumbran mucho en ir a la ciudad. Pero hemos visto en ti una excepción, así que todos nos hemos organizado para este momento único. Según escuché, traerán las yeguas más bellas del reino para hacer un divertido musical. Ay… De tan solo imaginar cómo sería ese espectáculo, se me hace agua la boca. -respondió, un poco entusiasmado.
No me imaginé que un pegaso tan superdotado como Soarin tenga una debilidad tan estúpida. Pero lo entiendo; a mí también me pasa. Blanca ha sido mi mejor modelo de chica hasta ahora. Talla de copa C a punto de evolucionar a D, un par de ojos de niña encantadora, y un pelo castaño largo y sedoso. Solo tiene un defecto antiestético: Se viste de manera ridícula. De hecho su arte de combinar colores es una calamidad. (Eso sin contar con su voz chillona de "ardilla con helio en sus pulmones" y su actitud fastidiosa de acosadora).
-¡P-Pero por ahora no hablemos de yeguas! Necesitamos tu respuesta, Dreamdead.-prosiguió Soarin.
¡Acepta, maldita sea! ¡Llamarán a las mejores yeguas del reino! Rómulo, si rechazas esa oferta, juro que llamaré a Chuck Norris y le diré que viaje a Equestria y te mate con su patada voladora. Es más, le pediré que destruya la computadora del autor de este fic con tan solo mover un dedo.
Atte.: Tu conciencia.
Exildan: ¿Crees tú que Rómulo va a rechazar una propuesta así?
Conciencia: ¿Eh?
-Hecho. Estoy un poco aburrido, así que por mí no hay ningún problema.
-¡Qué bien! Ese traje que usas te queda de maravilla, así que no es necesario que…
-Andando, y no me hagas perder tiempo con más chácharas.
-Bien…
Salimos de la torre y enrumbamos hacia la ciudad sobre las nubes.
A unos kilómetros del lugar, se podía apreciar muy bien por estar conformado por un colosal cúmulo gaseoso.
Para ser sincero, ver a Cloudsdale de lejos parecía, por así decirlo, una especie de ciudad paradisiaca del futuro. Si la Tierra tuviera un nivel de ingeniería capaz de fabricar maravillas voladoras como esta, sería un avance titánico.
Sin embargo, al avanzar más de cerca, mi creencia de que esta ciudad sería más calmada y afable que Ponyville, se desvaneció sin dejar un puto rastro.
-¡Miren! ¡Es el príncipe Dreamdead!
-¡No puedo creerlo! ¡Ha llegado aquí!
-¡¿Esta aquí, en Cloudsdale?!
Soarin no dijo nada. Si veo que trama algo para lanzarme hacia ese tumulto de Avnis (Animales voladores no identificados), no tendré piedad con él ni con mis admiradores.
-Soar, ¿Qué tal si vamos rápidamente hacia la taberna? Los ponis de aquí no me van a dejar en paz…
-Tranquilízate, socio. No te conviene que ignores a tus admiradores. Es más, yo también te admiro por lo conocido que eres.
-Diablos… Estoy rodeado de…
Rómulo, cállate.
Atte.: Tu conciencia.
PD: ¿Me parece o Rainbow Dash te está siguiendo?
Justo al lado del bar, Dash estaba allí, discutiendo con un guardia porque no la dejaban pasar. Qué situación para más familiar…
-¡A mí no me impides el paso, bastardo! ¡Si quiero algo lo consigo y ya! ¡Quiero ver a los Wonderbolts!
-¡Qué pegaso tan terca! Escuche, jovencita: Los Wonderbolts están ocupados celebrando la victoria de hoy. La taberna Steelwing ha implantado reglas estrictas para este día. ¡No podemos dejar pasar a cualquiera aquí!
-¡Me dejas pasar, o yo misma me haré pasar!
-Lo vuelvo a repetir, señorita: ¡No puedes pasar!
No puedo creer que Dash sea tan persistente… Mejor no digo nada y entro, porque lo de ella no me interesa en lo más mínimo.
-¡Dreamdead! ¿Eres tú?
Mierda…
-¡Soarin, espérame!
-¡No tan rápido!
Dash finalmente burló la seguridad y se sujetó a mis alas.
-¿¡Qué rayos estás haciendo!?
-¡No me soltaré hasta que me dejen ver a los Wonderbolts!
-¡Deja de hacer el ridículo, Dash! ¡No puedo ayudarte!
-Entonces no te importaría perder una de tus alas, ¿o sí?
Diablos… ¡Ni te atrevas a hacer locuras como esa! ¿Qué debería hacer en estos momentos para librarme de ella?
Ya te lo dijo antes, Rómulo. Ella siempre está lista para todo. Podría arrancarte tus alas sin piedad, o aún peor: Te podría cortar el cuerno, al igual que le pasó al pobre de Charlie.
Atte.: Tu conciencia.
¡A la mierda! Solo tengo una jodida salida.
-¡Está bien, Dash! ¡Tú ganas! ¡Déjenla entrar!
-Pero… príncipe Dreamdead…
¿¡Por qué diablos los ponis no entienden que no soy un príncipe!?
-¿No le contaron que ella es aspirante a Wonderbolt? Al menos dejen que ella aprenda de sus maestros.
-Bien… Puedes pasar.
-¡Ja! Fue pan comido… Te debo una, Dreamdead.
Y así, ambos entramos sin más qué decir… Miento, de hecho conversamos un poco.
-Para la próxima, te juro que no sentiré ninguna compasión.-señalé.
-¿Y huirás con esa velocidad de potrillo inválido? Con eso solo harás el ridículo.
-Dashie, lo que dices me hiere en lo más profundo.
-Y me lo dice el que me pateó mientras estaba haciendo mi trabajo…
-Olvídalo, ¿quieres? Odio discutir.
Ya adentro, me di con la sorpresa de que Los Wonderbolts no eran solo tres ponis, como lo vi en ciertos episodios de la serie. Había más de treinta de ellos, y estaban separados en grupos de cinco por cada mesa, a excepción de una, en el que los anfitriones (Soarin, Spitfire y otra pegaso del que no me sé su nombre) se ubicaban.
-¡Miren! ¡Llegó el príncipe Dreamdead!
Spitfire se acercó hacia mí, dándome la bienvenida.
-¡Qué sorpresa! Mucho gusto, Su Alteza. Mi nombre es Spitfire, capitana de los Wonderbolts, el gremio de pegasos con mayor experiencia en el arte de volar a nivel de toda Equestria.
-De acuerdo… Pero deseo que sepa algo, Spitfire. Yo…
Y la entrometida de Dash tuvo que interrumpir.
-¡Hola de nuevo, capitana Spitfire!
-¡Rainbow Dash! ¿Cómo llegaste hasta aquí?
-Explícale, Dreamdead. -dijo, mirándome y sonriendo.
-Como quieras. Verás, Spit, que Dash me chantaj-
*Sonido de patada en zona noble*
-…Dije a los guardias… que la dejen… pasar…
-Ah, ya entiendo… Pero por favor, tome asiento.-dijo, llevándome a un sillón- Hemos hecho todo lo posible para que usted se ponga cómodo aquí.
-Gracias…- respondí, nervioso y adolorido.
Dash llevó una silla y se sentó en la misma mesa donde yo estaba.
Al mirar cómo era el lugar, me di con la sorpresa de que era similar a una especie de… discoteca. Je… Parece que estar aquí no fue una mala idea después de todo…
Dos horas y media después… con los pegasos con unas copitas de más…
Spitfire: Y yo le dije: Lo siento, Whitecloud, ¡pero tu nube roja está en otro castillo!
Todos, excepto yo: ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja…!
¡Es todo, ya quiero suicidarme! ¡No soporto tanto aburrimiento!
-Disculpen, pero ya me tengo que ir. Muchas gracias por la fiesta, Spitfire. Soarin, gracias también.
Me levanté e intenté salir.
-¡Espera!- gritó la capitana- Aún no te vayas, que falta la función principal.
-Tengo ciertos asuntitos qué atender afuera…
-Insisto. No nos lo perdonaríamos si se va de aquí.
¿Acaso Spit se enamoró de mí? No… no creo que sea cierto… ¡Carajo, mejor me largo de esta pocilga!
-¡Miren! ¡Ya va a empezar!-exclamó Soarin.
Frente a nosotros había un enorme escenario cubierto por dos cortinas. Estas, al abrirse, mostraban un escenario que estaba a punto de presentar un número interesante. Tanto, que finalmente me convenció a regresar a la mesa. Un presentador que salió de la nada empezó a parlotear con su voz.
-¡Y ya llegó la hora de las funciones, mis estimados ponis! Como actuación principal, daremos paso a una corista unicornio, que por el momento va a permanecer anónima. Ella voluntariamente deseó componer y cantar una canción en homenaje a todos los ponis de aquí. ¡Disfruten de la función!
Rainbow Dash quedó dudosa.
-¿Unicornio? Los unicornios no pueden ser capaces de pisar Cloudsdale, a menos que…
Su voz se interrumpió por la presencia de cierta corista desconocida. Esas alas que portaba no eran muy comunes que digamos… Es increíble que los unicornios tengan el poder para implantarse alas de mariposa, en serio.
-Guau… Es hermosa… Pero desearía que se quite el antifaz.- replicó Soarin.
-Y esa rara capucha…-dijo otro pegaso.
-Ni siquiera puedo ver su Cutie Mark…
De pronto se apagaron las luces, quedando solamente encendida la del escenario.
Comenzó todo con una melodía de fondo que me daba algo de nostalgia.
…
…
…
…
El domingo es triste,
No puedo yo dormir…
Hay tantas sombras que no,
No puedo aclarar.
Parece una canción de suicidio. No veo que tenga nada que ver con los Wonderbolts.
Pequeñas flores no me harán despertar
No… ¿Dónde me llevarán?
No hay vuelta atrás.
Ni en sueños podré volver, a explicarte la razón,
Qué destrozó mi mente y mi corazoooón…
Y de pronto llegó una parte de la canción que me impactó por tener un toque del género Soul:
Triiiii…iiiiste, domingo…
-Creo que me enamoré…- se pronunció Soarin, extasiado por la voz de esa yegua.
-No me imaginé que su canto sea de leyenda. Desearía saber quién es…-murmuró Spitfire.
Después de una parte instrumental, la cantante se acercó lentamente hacia mí, mientras continuaba con otra estrofa:
Soñando…
Solo estaba soñando…
Despierto y te siento a mi lado, aquí
Mi amor…
De repente sentí un curioso mareo… Sin embargo, perseveraba en seguirla escuchando.
Querido, espero…
Que mi sueño no te entristezca.
Mi corazón te amó; tú lo puedes veeer…
Triiii… iiiste domingo…
Triiii… iiiiste Domingo…
Mi cabeza… Tengo sueño… ¿Qué me está pasando? Este mareo… me quiere tumbar al suelo…
No resistí más y me eché a dormir, en medio de la función.
Pensaba en que la razón de cierto misterioso momento letárgico tuvo una culpable: Celestia. Si mal no recuerdo, ella hizo regresar el sol para que el campo de batalla (el bosque Everfree) no tienda a ser más peligrosa. El detalle es que quedar despierto por más de un día te provoca intensos trastornos de sueño.
Y hablando de sueños… Esta vez soñé algo muy perturbador. Si un brony hubiera vivido tal experiencia, se daría cuenta de que esa era una pesadilla de muy mal gusto. Aquí va…
Todo era oscuro, sin rastro de luz ni nada visible. No podía mirarme. No obstante, podía andar, sin evitar tropezar con algo por ahí. Y entre esos obstáculos invisibles había un abismo, que me hizo caer hasta hundirme en un posible lago.
Entre el agua, percibí pequeños destellos que parpadeaban. De ellos sobresalía una, que era la más brillante, pero estaba en lo más profundo de cierta fosa acuática.
Buceé hacia el resplandor sin pensarlo dos veces. Y al llegar, noté que era la saliente de una cueva, que me direccionó hacia Ponyville. Y allí, percibí una escena horrorosamente confusa.
El pueblo estaba vacío, a excepción de un escenario, donde vi a un poni encadenado, que posteriormente me daría cuenta de su nombre al instante.
-L-Lyra…
-Dreamdead… Ayúdame, por favor.
Sus dos patas delanteras estaban atadas a dos altos pilares separados.
-¿Qué pasó aquí? ¿Quién te hizo esto?
-No hay tiempo para explicártelo. Solo libérame.
Avancé hacia ella, temeroso. El escenario estaba a unos metros de mí. Un minuto después, justo cuando iba ya a perder el miedo, apareció arriba mío una estaca flotante, con la punta direccionada al corazón de la unicornio.
-¡Dreamdead, apresúrate!
-¿Qué diablos…?
La estaca, en su sitio, comenzó a girar. Aceleré el paso, pero fue demasiado tarde…
-¡Lyra, no!
Sí. Lyra Heartstrings, en ese sueño, terminó empalada por dicha estaca. Sus ojos terminaron de cerrarse y expiró sin más que decir. El aura que cubría la estaca todavía se notaba.
¿Sorpresivo, verdad? No lo es tanto como lo que sucedió después.
Miré detrás de mí, y lo más impactante de ese sueño llegó. Estaban las Mane 6 allí, y para mi sorpresa, Twilight Sparkle, era la causante de cierta escena macabra. Era inconfundible; su cuerno estaba brillando.
Esas seis ponis no se mostraban ni alegres, ni enfadadas, ni tristes. Sus rostros, completamente serios, me confundieron aún más.
-¿Qué rayos significa todo esto? ¿Es acaso una pesadilla? T-tengo que despertar…
Intenté huir, pero al girar, presencié una enorme cantidad de antorchas. Era el resto del pueblo. No cabía duda: estaba rodeado.
-¡No! Esto no… ¡Aléjense de mí!
Y al fin se me originó una gran teoría, que me hizo culpar a alguien que no tenía nada que ver en esto.
-Princesa Luna… ¡Princesa Luna! ¿Qué diablos tratas de hacerme? ¡Por favor, detén esto! ¡Si algo te hizo enfadar de mí, me disculpo, pero no quiero más problemas!
Rainbow Dash se acercó y me tiró al suelo.
-Esto… no debo merecer…
Finalmente, cierta salvación llegó.
-¡En guardia!
La princesa Luna llegó. Apartó a Dash con un empujón y nos aisló de la multitud con un muro mágico.
-¡Muéstrate, quienquiera que seas!-gritó Luna.
No hubo respuesta. Las Mane 6 se desintegraron junto con el resto de ponis, incluida Lyra. Finalmente todo se disipó en una nube negra.
-¿Qué está pasando aquí? Princesa... ¿por qué me haces esto?
-Esta pesadilla no es obra mía, Dreamer.
-¿¡Entonces de quién puede ser, eh!?
-Desde hace generaciones, descubrí una entidad extraña que rondaba por todo el reino. Hasta ahora no puedo precisar qué es, pero esa cosa estuvo presente en todo momento de Equestria. Temo que sea una gran amenaza para el futuro.
-¿Sería entonces esa entidad... el causante de esta abominación?
-Tal vez sí. Sin embargo, este se escapa cada vez que lo veo aproximarse en los sueños de los ponis.
Sí, claro…
-Je... No puedo creerte. Eso fue muy bajo, Luna.
-¡Juro que no lo hice! Es indignante que seas maleducado conmigo.
-Mi único propósito aquí es salir de Equestria, Luna. Estaría encantado de dejarles en paz a todos ustedes. No soy de aquellos que enloquecen al entrar por accidente en este lugar, y mucho menos causan problemas. Ahora, te pido que me despiertes.
-Eso depende de tí, Wounded Dreamer. Yo solo vigilo y me integro en los sueños de todos los ponis.
-Bien, entonces soy yo el idiota que no despierta. Ah, princesa, ¿Podría pedirte algo?
-Siempre y cuando no esté en contra de mi voluntad, está bien.
-Si en caso te topas con esa entidad otra vez, ¿lo insultarías por mí?
-No hace falta que me lo pidas. Ya de por sí tengo muchas ganas de decirle su vida al imbécil ese.
Pero si me entero de que tú me mientes, no te lo perdonaré y yo mismo te…
-¡Ni te atrevas a pensarlo, Dreamer!
¿Pero qué demonios...? ¿Ella... me leyó el pensamiento?
-Sí, y me encanta hablar por telepatía.
-Eso es una violación a mi privacidad, Luna.
-Los ponis no se molestan por eso. Mejor acostúmbrate.
-Mejor voy a despertar. Así no me sentiré más vigilado que antes.
-¿Y a dónde te irás, Dreamer?
-Esto... No te entiendo.
-Te presiento en el bosque Everfree.
-Dirás, que me presientes en Cloudsdale. Me desmayé en una taberna allí.
-No mientas. En Cloudsdale los Wonderbolts te están buscando. Piensan que fuiste secuestrado.
¿Qué? Esto debe de ser un error... Mientras esa poni encapuchada me cantaba, yo sentí un mareo y... ¡Joder, entonces era ella!
-¿Una poni? Descríbemela, Dreamer.
-Era de color azul, pero ese antifaz y esa enorme capucha... no me dejaban dar más detalles.
-Entonces debes despertar. Yo avisaré a los demás de tu ubicación. Tal vez descubras quién te secuestró.
-Bien. Hasta pronto, Luna.
-Adiós, Wounded Dreamer.
Y al fin, desperté de ese largo sueño. Luna estaba en lo cierto. El lugar en donde estaba no era Cloudsdale. Parecía una pequeña cabaña.
-Es verdad. No conozco para nada este lugar. Espera... ¿QUÉ ES ESTO? No puedo moverme...
Estaba atado con enormes cordones en una cama.
-¿Hola? ¿Alguien puede ayudarme a salir de aquí?
-Ji, ji, ji... Me temo que eso no puede ser posible...
Esa voz...
-...Mi dulce caballero alicornio...
-Genial, ahora si estoy muerto... ¿Qué rayos quieres esta vez, Trixie? ¿Más venganza?
Se hizo aparecer saliendo de una parte oscura de la cabaña.
-¿Por qué no? Chrysalis ya no está. La gran y poderosa Trixie merece ser la única poni que encarará a la princesa Twilight Sparkle.
-Oye, ¿Acaso no te acuerdas de lo que dije? Twilight te ha derrotado, en primer lugar, por ser una cínica, mentirosa y malvada. Fijate que ni el amuleto del alicornio te ha salvado.
-¿Y qué con eso? Nadie en Equestria va a faltarme el respeto.
Las tontas como ella no entienden nada de lo que digo.
-Eso tú te lo buscaste, terca. Ponyville no tolera a idiotas presumidas como tú.
Al decir eso, ella enfureció. Se fue hacia un rincón del lugar, mientras decía:
-No me queda de otra... Tendré que tomar ciertas medidas...
-¿Qué vas a hacer?
No respondió.
-¿V-vas a violarme?- pregunté, con cierta ironía.
-Mejor que eso…
Estaba haciendo levitar un enorme látigo.
Por la madre… ¿Qué rayos le pasa? ¿Desde cuándo ella tiene ese comportamiento de sadomasoquista?
-Eh… No creo que seas capaz de usar… eso contra mí…
-Créelo; sí lo voy a hacer. ¡Prepárate!
¿Sabes, Rómulo? Eso me hace recordar al libro "Cincuenta Sombras de Grey", pero a la inversa.
Atte.: Tu conciencia.
-¡Jamás lo permitiré! –grité- ¡Prepárate tú para sufrir el efecto de mi poder personalizado!
Trixie y Conciencia: ¿"Poder personalizado"?
Ay… ¿Cómo diantres se llamaba ese poder...?
Oye, mejor sométete al castigo. No me hagas perder el tiempo, que quiero verte cómo son tus gritos de niñita.
Atte.: Tu conciencia.
¡Ya me acuerdo!
-¡ABSALON…XERO…DEATH…!
¡No inventes! ¿¡Te lo aprendiste!?
-¡BEAM!
…
…
…
…
…
…
Nombre de poder: Absalon Xero Death Beam.
Cantidad de magia requerida: 100/100%
Nivel requerido: Nv. 999999
Efectos: Un jodido puntero laser que no sirve para nada.
Efectos secundarios: ¿Es en serio?
¡Felicitaciones, colega! Vas a sufrir un par de latigazos extra. Esto se merece un festín digno de un faquir. Mientras tanto traeré un poco de Popcorn para disfrutar esto…
Atte.: Tu conciencia.
-Creí que lo conseguiría. *snif*
-¿Y te hacen llamar "príncipe"? ¡Je, je, je…!
Comenzó a reír a carcajadas.
-Basta de juegos… Es hora de desquitarme contigo.
De la nada, una poni salvaje aparece de un portazo. Qué bien, esto me dará más ganas de suicidarme.
-¡Aléjate de él, Trixie!
Y finalmente Lyra Heartstrings, nuestra yegua heroína acosadora llegó para salvar a su amado humano de los cascos de la malvada villana Trixie, alias "La gran y poderosa Trixie" que más bien parece un pseudónimo estúpido de alguien que habla siempre en tercera persona y tiene una enfermedad mental muy conocida llamada esquizofrenia. ¿Quién de las dos ponis dementes ganará para utilizar a Rómulo Velásquez como su juguete personal? ¡No se pierda el próximo episodio de "After Hour de lujo"!
Atte.: Tu conciencia.
Exildan: Conciencia, este capítulo aún no termina.
Conciencia: Okay…
-¿Pero…? ¿Cómo diablos me encontraste?
-Esas alas de mariposa te quedaban muy bien. Lástima que seas muy mala en volar.
-¿Y qué esperabas, Heartstrings? Soy una unicornio.
Obviedad nivel dios.
-Ni siquiera eres sigilosa. Muy mal, Trixie.
-¿Qué? ¿Entonces cómo se fue de Cloudsdale sin que los Wonderbolts se dieran cuenta?-interrumpí.
-¡Cállate! –gritaron ambas.
Obedecí y cerré la bocota.
-Escúchame, yegua estúpida. O te largas de aquí o no tendré piedad contigo. Estás advertida. Dreamdead es mío, ¡así que no tienes el derecho de seguirlo por ningún motivo!-exclamó Trixie.
-Él no te aceptará. Si lo sigues maltratando se va a escapar.-se burlo Lyra.
¿Por qué diablos acepté ir a mi fiesta de bienvenida? Eso me pasa por descuidado. Ahora tengo cerca de mí a dos yeguas literalmente locas por mí. Una es más cruel que nazi en el Holocausto, y la otra quiere estar como una goma de mascar adherida permanentemente a mí. Desearía que las Mane 6 me salven… de nuevo.
-¡Suficiente! No voy a perder el tiempo contigo, Lyra. ¡Te vas a arrepentir de haber llegado hasta aquí!
Trixie salió de la cabaña y atacó a Lyra empujándola contra un árbol. Con el poder de telequinesis desarrollado, levitaron varias rocas y las hizo caer sobre ella.
-¡Ay!
-Hago mi menor esfuerzo en pelear y todavía te quejas. ¡Vamos, levántate y lucha por el poni que tanto quieres proteger! –gritó la unicornio.
-Dreamdead no es un poni, Trixie.-respondió Lyra- ¡El es un humano, el ser más importante en mi vida, y no permitiré que un poni eche mi deseo a perder!
Lyra contraatacó con un rayo. Luego encerró a Trixie en un campo de energía y destrozó la cabaña usándola a ella, como una pelota.
-Vaya forma bizarra de pelear…-murmuré- Por cierto, ¿Alguien aquí me puede liberar? ¡Mis patas no pueden estar estiradas mucho tiempo!
La antropófila, al mirarme, me desató enseguida.
-Dreamdead, huye, por favor. Yo me ocuparé de ella.
-¡Sobre mi cadáver!-protestó Trixie, que se estaba levantando- ¡Lo necesito para cumplir mi venganza!
-¡Y otra vez de vengativa!-interrumpí- ¡Deja de sentir rencor al menos una maldita vez! Admítelo, Trixie. Es imposible que te enfrentes a Twilight.
-¡No sabes nada! ¡Durante la última vez que la princesa y yo nos vimos he estado almacenando toda la magia posible para humillarla, y ustedes solo me hacen desperdiciar esa fuerza! Demostraré que la todopoderosa Trixie es capaz de dejarla sin aliento con sus nuevas habilidades mágicas.
-Das pena con tus calificativos en tercera persona. ¿Cómo puedes ser tan estúpida? Ella tiene cinco amigas que pueden meterse en tu camino, mientras que tú, estás sola. Acepta tu derrota, y ya no tendrás más problemas con ella. Es la mejor opción que existe.
Hubo un silencio muy prolongado. Parecía que esa yegua psicótica estaba adoptando una posición de asesina ninja.
-¡Ahí está!
Se oyó la voz de cierta poni a lo lejos.
-¿Qué?
Todos volteamos a mirarla. No se imaginan el ataque de felicidad que sufrí.
-¡Por fin, mis plegarias han sido escuchadas!- grité al cielo.
-¡Princesa Twilight!-exclamó Lyra, sorprendida.
Ella no estaba con el resto de sus amigas, sin embargo, la acompañaba un par de guardias pegasos reales. Por lo visto no está tan alegre por encontrarme.
-¡Gracias a ti, Wounded Dreamer, tuve que interrumpir un paseo con mis mejores amigas hacia Manehattan!
Felicidad quebrada en 3… 2… 1…
-Esto, lo siento, princesa, pero como ve, todos aquí estamos en aprietos… incluso tú y tus guardias.
-¿Qué estás diciendo?
-¡Cuánto tiempo, Su Alteza!- intervino Trixie.
-¡Trixie! ¡Así que eras tú la secuestradora!
-¿Por qué te sorprendes? Ambas ya somos muy conocidas. Bien, ahora que estamos juntas otra vez, ¿te apetecería jugar un rato conmigo?
-¿Ju-gar...? No lo comprendo.
-Es un juego donde la ganadora recupera su reputación en Ponyville, mientras que la perdedora tendrá que pagar un castigo...
Tengo un mal presentimiento...
-¡La vida!
Alerta de spoiler: Trixie va a morir.
Quiero ver cómo Twilight le va a dar su merecido. Chuck Norris sabe que a los hombres nos encantan las peleas femeninas.
Sí, pero son animales; no rubias pechugonas con armaduras llamativas. Debiste analizar ese detalle antes, "Príncipe Dreamdead".
Atte.: Tu conciencia.
-¡No lo permitiremos! ¡Antes tendrás que pasar sobre nosotros!-interrumpieron los guardias.
Par de aguafiestas... ¡Ustedes, pegasos, solo están de adorno! Métanse en la pelea y terminarán siendo los más perjudicados.
-¿Está lista, princesa? No quiero esperar.
-¡Trixie, detente ya! -respondió Twilight- Estás cometiendo una locura.
-Veo que también estás ansiosa.-insistió Trixie, ignorando su comentario- ¡Es hora!
Muy bien, dejemos las tonterías estúpidas de lado. Trixie está a punto de estallar mientras que nuestra princesa está asustada, y a la vez confiada en que "no le pasará nada". No deseo ni pensar en cómo va a terminar esto. Si me meto en este enfrentamiento, de seguro moriré también, y no quiero eso. Simplemente voy a observar este momento épico. (Me conviene mejor).
Los guardias se acercaron rápidamente hacia ella, pero las consecuencias para ellos serían fatales.
-¡Deténgase!
-¡Es tarde, oficiales!
Trixie, con un impulso increíble, atravesó el espacio vacío en el que se encontraban los guardias, teniendo el camino libre para enfrentar a Twilight.
-¿QUÉ? ¿Burló nuestra táctica defensiva?
-Soldados, déjenla.-dije, despreocupado.-De cualquier manera, nuestra princesa ganará este juego. Mantengan la calma.
Los guardias se enfadaron.
-¿Por qué lo dices de esa manera? ¿Acaso no te das cuenta de que es una princesa?
-Conozco muy bien a Twilight Sparkle, y créanme, que ella es mucho más lista que esa unicornio sedienta de venganza.
Ellos se miraron entre sí, confundidos. Mientras tanto, Trixie se encerró con Twilight en un domo gigante.
-¡Esta vez nada nos detendrá! ¡Vamos con todo!
-¡Trixie, por favor, reacciona!
Lyra, yo y los guardias estábamos fuera del domo. Me puse al frente para decir algo a la princesa.
-¡Por favor tú, Twilight! ¡Ya deja de hacerte la niñita pacífica y patéale el trasero de una jodida vez!
Todos los ponis se asustaron.
-¿Cómo osas hablarme así?
-Trixie va a lastimarte sí o sí. ¡Reacciona! Si te dejas llevar por ese comportamiento, ten por seguro que no volverás a ver la luz del día.
-¡Cállate, maldita sea!
Trixie no soportó mis palabras y me lanzó el hechizo de Mutis otra vez.
-¡…!
¡Por la… Argh! ¡Lyra! ¡Libérame de este hechizo!
-¿Quieres que te ayude?-preguntó ella.
Los guardias interfirieron.
-¡Ni se atreva, señorita! No sabemos qué otras cosas horribles puede decir el señor Dreamdead. Déjelo ahí hasta nuevo aviso.
¡Maldición, no!
-Nosotros iremos a pedir ayuda.-prosiguieron- La princesa está en peligro y no podemos atravesar ese domo mágico.
¡Sí, háganlo! ¡Váyanse de aquí!
-Odio a los entrometidos.-protestó Trixie.
Dicho esto, ella congeló a los guardias. Me pregunto cómo lo hizo… Tal vez si tuviera ese poder podría congelar a Lyra si continuara siguiéndome por todos lados.
-Ya estoy harta de esperar. Vamos a ver de qué estás hecha, princesa Twilight Sparkle. La gran y poderosa Trixie te reta a un duelo mágico… ¡A muerte!
¡Al carajo con mi mudez! ¡Quiero disfrutar de esta pelea!
Trixie empezó creando un escudo mágico y se envolvió en una bola de fuego. Twilight ni se inmutó; estaba paralizada, en otras palabras.
Lyra tuvo una gran idea: Finalmente decidió deshacer el hechizo. Y ya que los guardias estaban congelados, no había ningún problema.
-¡Twilight, usa Hidrobomba! -exclame.
-¿Qué?
…
…
…
…
Mierda… La confundí con un Pokémon.
-¡Haz algo! ¡Recuerda mi advertencia!- volví a gritar.
-No quiero ser cruel con ella.-respondió, asustada.
-A ver… Imagina que ella es Lord Tirek. De seguro no pensarás lo mismo, ¿o sí?
-¡Tal vez no, pero ella no es ese monstruo!
No tienes remedio, amiguita…
Mejor vamos con el plan B, digo, C: ¡Psicología inversa!
-Muy bien, entonces púdrete en este domo. No puedo hacer nada por ti. Que conste que te lo advertí una y otra vez… ¡Lyra!
-¿Qué pasa, Dreamdead?
-Nos vamos.
Twilight se asustó.
-¡Esperen! ¡¿Me van a dejar aquí?!
-Como Trixie quiere estar a solas contigo, no podemos negarnos. En fin, me estoy yendo… más allá del bosque, en ningún lugar... Hasta pronto… Chau chau….
Seguía en mi sitio. No era capaz de abandonarla ya que eso sería muy decepcionante, y encima no trato de perderme esa pelea.
Ah, y creo que Trixie acaba de invocar dos serpientes hechas de fuego… Rayos, ¿Qué técnicas ocultas habrá aprendido? Desearía tener esas habilidades. Espera… ¿Esto es Equestria? Han ocurrido cosas muy extrañas aquí… No cabe duda de que están los mismos personajes, pero es evidente que ha habido un par de cambios en el guión.
Hmm… Si la serie de televisión diera un giro inesperado con esas dosis de acción y fantasía extrema, ¡Hasbro se forraría de ingresos como Microsoft!
Y para agregar, Twilight hizo por fin algo MUY útil: ¡Crear un muro mágico! Un poderoso, impenetrable y tenaz muro mágico que puede ser fácilmente ignorado si alguien te quiere atacar… por la retaguardia.
Las serpientes de fuego taladraron el muro (lo que sería algo muy estúpido, pues hay espacio para atacar a la princesa indefensa), mientras que la alicornio se puso a un costado y cubrió todo el domo con una neblina condensada.
-¿Eh? ¡Twilight, eso no se vale! ¡Quería ver cómo peleas!
De entre la neblina, se apreciaron luces coloridas. Más tarde percibí sonidos fuertes y curiosos destellos que solo aclaraban pocas zonas del lugar. Apenas se escuchaban sus voces.
-¡Déjame de una vez, Trixie! ¡Esto no llevará a nada bueno!
-¡Lo sé, Su Alteza! ¡Esto no llevará a nada bueno si no peleas!
Un temblor sacudió el bosque. Está claro que proviene del domo, que parece agrietarse y con posibilidad de romperse.
-¡Lyra, debemos retroceder! ¡El domo está a punto de estallar!
-¡Sí!
Ya en la cumbre de la pelea, una intensa explosión rompió el domo. La joven antropófila y yo saltamos detrás de un árbol para no lastimarnos. Después de eso, miré hacia la nube de polvo para descubrir, increíblemente, que esa "alerta de spoiler" que mencioné anteriormente… era mentira.
Twilight estaba…
¡Esperen, no piensen mal! No está muerta, bueno, no aún, pero se nota que Trixie ha obtenido el poder suficiente para vencerla y dejarla en el suelo. Yo, por mi parte, sentí un poco de pena por la princesa. Se estarán preguntando: "¿Qué carajos te pasa, Rómulo? ¡Es Twilight Sparkle, la protagonista principal de la serie y la princesa de la Amistad!" ¿Pues qué esperaban? Dije que no era brony días atrás.
-Lyra, nuestro tiempo como espectadores terminó. Debemos salvarla. No puedo seguir aquí sin hacer nada.
-¡No lo hagas! ¡Es arriesgado!
¡Esto requiere un ultimátum!
-¡O soy yo, o soy yo y la princesa! Tú decides.
-Ehm… esto...
Se va a demorar un siglo…
-Mejor me respondes mañana. Deséame suerte. Me voy.
-¡Espera, no!
Me acerqué sin miedo hacia ella, confiado en que podría distraerla un rato.
-¡Trixie, se acabó el juego! Twilight no va a seguir peleando. Solo vas a empeorar las cosas si metes la pata.
-¡No me interesa! ¡Debe sufrir por lo que me hizo!
-Hola, ¿estás demente? ¡No puedes matarla! Sabes que ella es…
-¡Me da igual que sea una princesa!
Demasiado aterrador para ser verdad. Estaba furiosa. Se le veía en sus ojos. Solo me quedaba hacer algo para que no la mate: Enfrentarme a ella… otra vez. Jo-der…
-Trixie, pensaba que eras un poquito menos malvada de lo que eras, pero ahora veo que Chrysalis no te llega ni a los talones. Felicitaciones. Pero, verás… empiezo a sentir interés por este juego… así que me uno a la partida.
-¿Cómo dices?
-¡Al diablo con las indirectas! ¡Yo te reto a un duelo!-grité.
-¿T-tú? ¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¿Quieres jugar conmigo?
Sonreí, confiado.
-Amiga, a sujetos como yo nos encantan los juegos. Estoy ansioso por comenzar. Vamos a divertirnos mientras Twi logra reponerse. ¿Qué dices, eh?
-¿Qué gano yo con eso?
-Si consideras los duelos de magia como juegos, entonces alégrate, pues vas a jugar hasta saciarte.
-No soy tonta, Dreamdead. Me distraerás para que Twilight me gane.
-Míralo por este lado, gran y poderosa Trixie. La princesa no ha jugado con muchos ánimos. Seguro que para la siguiente ronda ambas librarán una flamante batalla en la que se definirá quién es la yegua más poderosa.
Por fin, meditó esta chiquilla vengativa. Parecía estar algo halagada por lo que dije. Genial, me gané unos puntitos con ella. Mierda…
-Solo intento saber qué tan infantiles pueden ser tus ataques…-proseguí.
-¿Qué has dicho?
-¿Estas sorda? No querrás que te lo repita.
Ahora sí, el momento llegó.
-¡Desgraciado!
De la tierra salieron enormes rocas. Trixie estaba preparándose para pelear.
-Ejem… Me temo que te tendrás que esforzar un poco más.-me burlé.
Fragmenté las rocas con bolas de energía.
-Tienes razón. Apenas estoy calentando.-se excusó Trixie.
-Es mi turno. ¡Llegó la hora de los rayos!
Mi adversaria se cubrió con un escudo para protegerse del relámpago y avanzó para hincarme con su cuerno. Esquivé su embiste fácilmente.
-¿¡Es lo que tienes, Trixie!? ¿No recuerdas que tengo alas?
-¡También puedo volar, Dreamdead!- respondió.
-¿Qué?
Volvieron las alas de mariposa sobre ella y procedió a amenazarme con cornadas. Fácilmente esquivé sus ataques y la detuve con un muro.
-Vaya que tienes buenos reflejos.-dijo, casi sorprendiéndose.
-De nada, amiga. Son las ventajas de ser humano.
-¿Humano?
-Olvídalo, no vas a entender nada.
Trixie derribó el muro, y me hizo caer al suelo empujándome con sus patas delanteras. Ya sobre mí, trató de dársela de profesora.
-¿Sabías que una sola perforación en el corazón puede acabar con tu vida?
-Sip. Lo aprendí en mis clases de Anatomía. Y gracias por recordármelo, Trixie. Eso también iba para mis exámenes escolares.
Disculpa, Rómulo, pero ¿es que acaso no te das cuenta de que tu vida está en jaque?
Atte.: Tu conciencia.
Debo salir con vida. Será mejor que contraataque ahora mismo.
-Trixie, ¿sabías que una licuadora promedio gira a casi tres mil revoluciones por minuto?
-No…
-¡Pues eso mismo voy a hacer contigo! ¡Con un tornado!
Agité mis alas y mareé a la unicornio con una fuerte ráfaga de viento. De pronto una fuerza extraña me impulsó hacia atrás, estrellándome contra un árbol.
-¡Au! ¿Cómo demonios pasó eso…?
-¡Dreamdead!
Y hablando de yeguas, ¿qué diablos pasa con Lyra que no me apoya?
-¿Qué rayos estabas haciendo, Lyra? ¡Necesitaba de tu ayuda!
-…
Calló. No quería decir nada. Insistí en darle a entender algo muy cierto.
-Quiero que tomes prioridad tanto a la princesa como a mí ahora. Los humanos conocemos mucho de los ponis, por lo tanto despreocúpate, ¿te quedó claro?
-S-sí…
Suspiré y le di unas palabras de aliento.
-Estaré bien. Yo sé cómo cuidarme. Twilight ahora quiere un poco de ayuda. Ve a por la princesa, por favor.
-¿Me prometes que estarás bien?
-Ya te lo dije. Apresúrate si no quieres que Trixie desaparezca todo rastro de amistad en Equestria.
Trotó lentamente en dirección hacia Twilight. Trixie seguía aturdida por el ataque de viento que causé.
-Voy a acabar con este juego. ¡Me estoy aburriendo!-exclamó ella.
Del cielo apareció una enorme estrella del que brotaron fragmentos relucientes directos hacia mí. Retrocedí lo más rápido que pude.
-¡Vamos, huye como gallina!-me gritó.
-No me interesa ser una gallina, Trixie.
Mi cara se estrelló con un árbol.
-Mírate. Además de cobarde eres torpe.
Me cubrí la cara. Estaba lagrimeando de dolor. La verdad es que nunca había sufrido un golpe tan fuerte en la nariz.
-Eso duele… ¡Maldición, estoy sangrando!
-¿Qué te pasa? ¿Te quejas por ese golpe?
-¡Si lo sintieras dirías lo mismo! *snif*-dije, casi llorando.
-Emm… Bueno, tal vez sí. ¿Y bien? ¿Seguimos jugando?
Mierda… Tengo que seguir distrayéndola.
¡Oye, Rómulo, mira! Tenemos a Mantícora cerca de aquí. Tal vez esa criatura puede ser muy generosa con nosotros y nos podría echar una mano… Vamos, ¿a qué esperas?
Atte.: Tu conciencia
Mi único plan es escapar. Supongo que me va a perseguir de todas formas.
-¡Pues claro que seguimos jugando! ¡Pero esta vez tendrás que atraparme!
Muy bien hecho, genio. Ahora he de presenciar una muerte muy estúpida: ¡la tuya!
-¡No volverás a huir!
Y ahora, por mi estupidez, terminé con un hechizo de parálisis.
-¿Qué pasa? ¡No puedo moverme!
Trixie se acercó.
-¿Pensaste que podrías alejarte de la gran y poderosa Trixie otra vez? Yo solo quiero que mi dulce caballero alicornio esté lo más cerca posible de mí.
-¿Estás tratando de seducirme con esas palabras? –pregunté.
-Digamos que algo parecido. Lo que quiero es deshacerme de ti para luego acabar con Twilight Sparkle.
-Lo sospeché desde un principio… Bueno, ya perdí. Puedes ir a por Twilight, pero te pido que me liberes de esta parálisis.
Espero que la princesa haya tenido el tiempo suficiente para recuperarse…
-Será más fácil matarte ahora mismo.
-¿Qué…? Espera, no lo hagas…
-Será rápido. Tranquilízate.
-¿Cómo crees que me voy a tranquilizar? ¡Estás a punto de matarme!
-¿Y?
-O sea que no te intereso en lo más mínimo…
-Para nada.-respondió.
-Al menos me podrías dar un último deseo…
-…
Pensó por un momento. De nada sirvió.
-Lo siento, pero ya no puedo hacer nada por ti.
-Si mal no recuerdo, nunca hiciste nada por mí, Trixie.
-Tienes razón…
Me pregunto por qué motivo ella no siente prisa al matarme. Vaya que Equestria conserva su toque infantil y bizarro.
-¡Te encontré!-dijo una voz.
-¿Qué? ¿Quién dijo eso?-preguntó Trixie.
Miré a mi costado. No podía creer lo que vi.
Sorpresa inesperada: ¡Rainbow Dash ha llegado! En otras palabras, te salvaste, desgraciado. Si me lo permites, te lo voy a repetir una y otra vez. Desgraciado, desgraciado, desgraciado…
Atte.: Tu conciencia.
-¿Tú?
-Sí, soy yo, Rainbow Dash, ¡la pegaso más veloz de Equestria!
No me digas…
-¡No es cierto, Dashie! –interrumpí.
-¡Cierra la boca, Dreamdead!
-De acuerdo…
Dash se dirigió hacia la unicornio.
-Sabía que eras tú cuando estabas en el escenario.
-¿Entonces por qué no la detuviste, eh, Dash? –pregunté.
-¡Te dije que te calles!
-Lo siento, pero no puedo callarme esta vez. Gracias a ti, me acabo de meter en un lío, y gracias a eso, ¡Twilight está también en peligro!
-¿Qué dices?
-¡Y tú no podrás hacer nada para impedirlo!-continuó Trixie- Yo me encargaré de que la princesa de la amistad duerma para siempre.
-¡Eso nunca! ¡Primero tendrás que pasar sobre mí!
-¡No es necesario!-gritó alguien.
Se apareció de la nada Twilight Sparkle. Lyra la seguía.
-Hasta que por fin reacciona, Su Alteza. Me vendría bien un poco de ayuda.
La princesa estaba decidida a pelear, no solo por su vida, sino también por la mía y la de Dash.
-Trixie, acabas de atravesar el límite. ¡No te queda otro destino mejor que estar en el calabozo!
-Esa es la actitud… -murmuré.
-Oblígame, Twilight.
La princesa no lo dudó ni un segundo y atacó con un poder no tan conocido.
-¡Lluvia De Lava!
-Lluvia de… ¿qué?
-¡Dreamdead, cúbrete! - gritó Lyra.
Rainbow Dash se puso a mi lado.
-¡Haz algo antes de que terminemos hechos cenizas!
-Claro…
Conjuré un escudo que nos protegió a la pegaso y a mí. Mientras tanto, el cielo se tornó de un color rojizo, condimentado con una rara tormenta, que daba inicio a una lluvia de fuego que incineró una pequeña zona del bosque.
-Twilight, ¿Acaso no sientes cariño hacia la naturaleza? –se burló Trixie, quien también se protegió del ataque.
La lluvia cesó rápidamente. Twilight tomó muy en serio esa pregunta.
-Cierto… No voy a perjudicar a seres ajenos… Mi objetivo eres tú.
-¡Ja, ja, ja! ¡Torpe!
-¡Cállate!
Twilight rompió su defensa e hizo salir un pilar de tierra empujando a Trixie desde abajo.
-¡Así se hace, princesa! ¡Dale su merecido!-exclamé.
-¡Princesa, cuidado!-gritó Lyra.
Trixie contraatacó a Twilight con proyectiles de luz que la empujaron hacia los árboles.
-¡Ahora voy yo! –intervino Dash.
La pegaso celeste la golpeó velozmente y voló hacia arriba para luego caer en picado y asestar una poderosa trompada contra ella, sin embargo Trixie reaccionó y la esquivó.
-¡No estorbes! ¡Esta pelea es entre Twilight y yo!
-¡Si te metes con ella, te metes conmigo también!
-En ese caso…
Trixie atrapó a Dash en una red eléctrica. Ésta gritó de dolor.
-¡Aaaah!
-Si pudiera moverme, ya estaría acabada esta batalla…-dije- Lyra, ¿podrías eliminar este hechizo de parálisis?
-Es un conjuro muy difícil, Dreamdead. No puedo hacerlo.
-Carajo…
La princesa volvió en sí y liberó a su amiga.
-¡Ya tengo suficiente! No me importa que hagas locuras, ¡pero jamás te atreverás a lastimar a mis amigas!
-Entonces no te importaría que Dreamdead cierre los ojos por el resto de su vida, ¿no?
-¿Qué?
Trixie se teletransportó a mi lado y me amenazó con su cuerno.
-Ya que él no puede moverse, podría quitarle la vida en un segundo…
-¡Espera, yo no tengo nada que ver…!
-…pero no lo haré, si Twilight me puede hacer un favor.
-Uf, qué alivio…-murmuré.
-¡No toques a Dreamdead!-intervino Lyra.
-¡No te muevas o serás tú la que morirá primero!-advirtió la unicornio azul.
-Tú ganas, Trixie. ¿Qué es lo que quieres?-preguntó la princesa.
-Es simple. Lo único que tienes que hacer para salvar la vida de estos dos ponis es…
¿Es lo que creo que pedirá…?
-Mantener la respiración por un día.
¿Es en serio? Pensaba que iba a pedirle que se suicide o algo por el… ¡Un momento! ¡Nadie en la vida sobrevive manteniendo la respiración por ese período de tiempo! Guau… Es una forma ingeniosa y elegante de matar…
-¿E-es todo?-preguntó Twilight.
-Solo eso. No parece algo tan difícil, ¿o sí?
-No…
-¿Entonces a qué esperas?
-…
No respondió nada. Se ve que no confía mucho en hacer eso.
Claro, ¿por qué no? Ella sabe muy bien que puede morir en el intento. Razona bien, Rómulo.
Atte.: Tu conciencia.
-Twilight, esto… Solo piensa bien lo que vas a hacer. - dije.
-Contaré hasta tres. Si no te decides, los mataré a todos.
No puede ser…
Twilight bajó la cabeza. Estaba entre decidir por su vida o la mía.
-¡Uno!
-Princesa…
-…
-¡No te quedes ahí parada!-exclamé.
-¡Dos!
Debe de haber una maldita salida. Esto no puede terminar mal.
-…
-¡Princesa, haga algo!
-…
Ya es tarde. Es el fin.
-*suspiro* Qué mal. Había pensado en cumplir mi venganza por las buenas. ¡Tre…!
*¡BOOM!*
-¿Qué dem…?
Una poderosa explosión multicolor sacudió el bosque. Como un cohete a toda velocidad, Rainbow Dash despertó y embistió a Trixie, dejándola inconsciente con su habilidad de vuelo favorita: el Sonic Rainboom.
-Mierda… Casi me muero…
-¡Te lo dije! ¡Si te metes con Twilight, te metes conmigo!
La pegaso volteó a ver a Twilight.
-¿Alguien aquí se encuentra bien?
-Sí - respondieron Twilight y Lyra.
-Yo no… Acabo de mearme…-dije.
-¿Estás hablando en serio?
-De hecho no. Ahora quiero saber cuándo me van a sacar ese hechizo de encima. ¡No puedo moverme, maldición!
-Calma, Dreamdead. Yo me encargo.
-Ya era hora…
-¡Su Alteza! ¿Está bien?
Los dos guardias reales llegaron.
-¡Alto ahí! ¿Qué estos pegasos no estaban congelados?
-Usted lo dijo, señor Dreamer: Estábamos congelados, pero algo extraño ocurrió en las nubes y derritió el hielo.
-Entiendo… Las maravillas que hacen las "Lluvias de Lava" hoy en día…
-¿Dónde está la secuestradora?
-Está allí, en el suelo.-señalé.
-Ya tuve muchos problemas con ella. Guardias, ¡llévensela!
-¡A la orden, princesa!
Los pegasos se retiraron, llevándose a Trixie.
-En fin, todo terminó…-dije- Gracias, Dash. Sin ti no hubiéramos sobrevivido a esto.
-La lealtad ante todo. Además te debía una por ayudarme a entrar a la taberna Steelwing.
-Fíjate que no quería estar allí, así que solo tuviste suerte. A propósito, ¿Por qué tanto interés por estar cerca de los Wonderbolts, eh?
Dash se sonrojó.
-Por… Porque son mis… ¿ídolos?
-¿Estas preguntando? Hmm… Qué sospechoso.
-¡No pienses nada malo! ¡Solo quiero ser como ellos!
-A veces creo que estás ocultando una razón.
-¡Si lo sabes, entonces cállate!-me advirtió.
-Está bien…
Me pongo dos teorías:
+ Dash siente "algo" por un Wonderbolt.
+ Tal vez ha recibido un encargo especial de Celestia para que me vigile y de paso visitar a sus ídolos favoritos.
-Disculpen, pero estar en el bosque es inseguro ahora. Mejor deberíamos irnos.-dijo Lyra.
-Tienes razón.-afirmó Twilight.
-Nos vamos, entonces. Qué día para más agotador…
Finalmente regresamos a Ponyville. Y nos dimos cuenta de que alguien nos estaba esperando para darnos una noticia igual de inesperada que el secuestro.
-¡Twilight! ¿Dónde diablos estabas?
-¡Spike! ¿Qué sucede? ¿Algo pasa en Canterlot?
El bebé dragón traía un pergamino en su mano.
-Debes leer esta carta. Es de la princesa Celestia y no dice algo muy alegre que digamos.
-Déjame verlo.
Twilight recibió la carta, la abrió y comenzó a leerla.
Si es el regreso de otro antagonista, no me voy a involucrar ni aunque me lo rueguen. Ya estoy harto de lidiar con más personajes de la serie.
-¿Es una mala noticia, Twi? –preguntó Dash.
-…
No responde. Parece que sí lo es…
-Dash, es mucho peor que eso. Léelo por ti misma. -respondió la princesa, al mismo tiempo que le mostraba la carta a la pegaso.
Poco después, de leída la carta, Rainbow Dash se asustó. Si ella tiene una reacción así, eso podría significar que algo amenazará Equestria dentro de poco.
-No… juegues…
-Oigan, no me dejen con las ganas de leer lo que dice ese pergamino. -protesté.
-Twilight, ¿crees que Dreamdead pueda ser capaz de leer esto?
-¡He leído peores cosas que creepypastas, así que no me sorprenderán tan fácilmente!
Le quité de golpe la carta a Dash y la leí.
-¡Oye! ¡Así no se piden las cosas!
-¡Shhh! Cuando quiero leer algo, preferiría que nadie hable.
La carta decía:
Twilight Sparkle, traigo una mala noticia.
Discord desapareció. La expedición que fue en su búsqueda no lo halló cerca del árbol de la Armonía. Tememos que algo o alguien lo haya liberado de su estado pétreo. Esto podría significar un peligro considerable no solo para Ponyville, que está muy próximo al bosque, sino para todo el reino en general.
Bien sabes que él puede adoptar una actitud salvaje si permanece en ese bosque, ya que su personalidad cambia según el ambiente en el que está. Es recomendable que los ponis que ingresen allá tengan mucho cuidado con él. Por lo pronto iniciaré con mi hermana, la princesa Luna, una reunión real general el día de mañana para solucionar este asunto en Canterlot.
PD: Según ciertos informes que me enviaron recientemente, dicen que algunos medios de comunicación están originando teorías conspirativas acerca de la vida de Wounded Dreamer. Recuerda que él no es de aquí, y será adecuado mantener la mayor confidencialidad posible en cuanto a su verdadero aspecto. Haz que él calle hasta que todos los ponis de Equestria estén preparados para aceptar que él no es un poni realmente.
Celestia, Gobernante suprema del Reino de Equestria.
Lo admito: Yo también me asusté.
-¡AAAH! ¿Es en serio?
-¡Lo sabía! ¡Sabía que te asustarías cuando te enteraras que Discord está libre!-dijo Rainbow Dash.
-¿De qué hablas? A mí no me interesa en nada lo de ese imbécil mutante. ¡Me preocupa más el postdata! ¿Por qué diablos tengo que callar? ¡Eso es un atentado contra la libertad de expresión, maldita sea!
Twilight trató de tranquilizarme.
-Dreamdead, los ponis aquí no estamos tan acostumbrados a tratar con seres extraños.
-¿Y me seguirán diciendo príncipe? ¡Antes muerto! Además yo también espero una solución.
-¿Por lo de Discord? - preguntó Dash.
-¡Claro que no! ¡Me refiero a mi identidad! Es lo que más valoro aparte de mi vida. Celestia deberá respetar los derechos humanos, así ella sea una poni. Y eso te consta a ti también, Twilight. Eres la princesa de la Amistad, ¿no? Deberías aprender a hacer amigos con seres extraños, al igual que con Zecora o los nativos búfalos.
-Para tu información, Dreamer, entablar una amistad contigo fue lo más complicado que experimenté en mi vida. Intenté varias veces entenderte, pero de nada valió mi esfuerzo. La única solución aquí es que tú te acostumbres a permanecer aquí hasta que ese umbral vuelva y regreses al agujero de donde viniste, ¿te quedó claro?
-Ok... ¿Y qué se supone que debería hacer durante el tiempo que me queda?
-Haz lo que tú desees, siempre y cuando no hagas algo que te lleve directo al calabozo, al igual que pasó con Trixie.
-Eh… Ya, esa fue una explicación muy entendible… Valdría la pena acostumbrarme después de escuchar eso… Bah, en fin, me regreso a la torre.
Alcé vuelo para dirigirme hacia Canterlot, pero alguien me detuvo. Adivinen…
-Dreamdead, ¿puedo acompañarte?
Dreamdead: (No.)
Lyra: (Okay.)
Dicho esto, continué mi vuelo, rumbo a la casa que me prestaron.
-Así que Discord está libre… ¡Me la suda!
No dirías lo mismo si él estuviera frente a ti y esté a punto de asesinarte. Vamos, Rómulo, acéptalo como el cobarde más mantenido que existe.
Atte.: Tu conciencia.
(Tema de cierre [Ending]: Kaiser Chiefs - Try your best.)
Ah, ¿Saben qué? estoy planeando hacer una historia paralela a Equestria Querida, en la que... tratará de la vida de otro humano que llegó al reino (Rómulo no está solo). Aparte de eso, pienso también en publicar un One Shot de Pokémon, pero supongo que será para más tarde. En fin, no se pierdan un especial referente a la amiga brony de Rómulo, titulado "Conoce a Blanca"(Solo los que quieren profundizarse más en la historia del proyecto). ¡Nos vemos!
