Los personajes no me pertenecen solo los tome prestados. Basado en la cancion de "Suddenly" de Olivia Newton John y Cliff Richard.
SPOV
Me desperté a la mañana siguiente con un solo pensamiento en la cabeza, tenia que invitar a salir a Penny, no podía seguir negando que estaba enamorado de ella y tampoco podía seguir sufriendo por la incertidumbre, en algunas ocasiones parecía que ella me correspondía y otras pareciera que me es tan indiferente como yo lo soy ante el trabajo de Howard.
-Hoy será el día en que el Dr. Sheldon Cooper logre conquistar sus miedos – me dije a mi mismo mientras salía de la cama y me dirigía al baño.
Cuando termine de hacer mi rutina matutina me senté en mi lugar analizando en mi cabeza las palabras que le diría a Penny aunque en realidad solo quería aprovechar el tiempo libre que tenía hasta que el reloj marcara las 11 am.
En cuanto el reloj marco la hora indicada me levante de mi punto 0, 0, 0, 0 y me encamine al departamento 4B.
Toc, toc, toc.
-Penny
Toc, toc, toc.
-Penny
Toc, toc, toc.
-Penny
Espere nerviosamente frente a la puerta, note como mi respiración estaba agitada, las palmas de mis manos tenían una capa de transpiración, mi boca estaba seca y tenía una necesidad primitiva de salir corriendo cuando de pronto abrieron la puerta.
- Hola Sheldon – me dijo Penny sonriéndome, y precisamente en ese momento mi mente se quedo en blanco, recuperando la compostura aclare mi garganta y me decidí a hablarle.
- Hola Penny – "que elocuente" pensé.
- Amm ¿se te ofrece algo? – me pregunto ella.
- me preguntaba si tu… si tu… si te gustaría salir conmigo – le dije mientras me reprendía a mi mismo por mi falta de capacidad para hablar.
- ¿Qué? – dijo ella mirándome sorprendida… creo. Odiaba que me hiciera repetirlo, ¿no había sido suficiente con una sola vez? Por lo visto no, así que tome aire y controle mis crecientes nervios.
- me preguntaba si te gustaría salir conmigo – repetí.
- si… si te escuche pero ¿te refieres a salir… como en una cita? – me pregunto ella.
- Penny tengo entendido que cuando un hombre invita a "salir" a una mujer es estrictamente para salir en una cita – dije realizando las comillas con mis dedos por si aún le quedaba alguna incógnita.
- Ammm…. Si – dijo ella aun incrédula por lo que podía ver.
- Perfecto, pasare por ti esta noche a las 7, por favor se puntual, hasta luego Penny – dije mientras me giraba y me encaminaba hacia mi propio departamento.
Las horas se me hicieron eternas, nunca había experimentado la teoría de la relatividad del tiempo vívidamente como en estas horas en las que esperaba el momento indicado para ir a buscar a Penny, para proceder con nuestra… cita. Hice un gesto al pensar en esa palabra, quien diría que el superior Dr. Sheldon Lee Cooper estará dispuesto e incluso interesado en ir en una cita con una mujer, y mucho menos con Penny.
Pero de nuevo nunca había sentido algo así, ahora estaba seguro, estaba enamorado de Penny.
Me mire en el espejo con mi traje negro, una camisa azul que resaltaba mis ojos, al menos eso fue lo que me dijo ella cuando me obligo a comprarla, no usaría corbata pues no era una situación tan formal solo… - mi primer cita… con ella – le dije a mi reflejo.
Sentado en mi punto 0, 0, 0, 0 a las 6:45 trataba de calmar mis nervios, - es solo Penny – me decía a mí mismo, aunque era justo por eso que estaba tan nervioso, "no puedes permitirte fallar en esta empresa" me recordaba mi mente. Suspire, yo solía pensar que el amor era solo un cuento de hadas, uno muy ingenuo a decir verdad hasta que la conocí, hasta ese primer hola, hasta esa primera sonrisa. Estaba seguro que si tuviera que hacer todo de nuevo, si tuviera la oportunidad de volver a nacer… no cambiaría nada. Estaba seguro de que de cualquier modo, en cualquier universo, en cualquier escenario yo terminaría enamorado de Penny.
El sonido del reloj marcando las 7 me saco de mis pensamientos, respire profundo una vez más y me levante del sillón para encontrarme con mi cita de esta noche.
Levante mi mano y toque la puerta.
Toc, toc, toc.
-Penny
Toc, toc, toc.
-Penny
Toc, toc, toc.
-Penny
Ella me abrió antes de que tuviera tiempo de bajar el brazo y de pronto la relatividad del tiempo ataco de nuevo, el tiempo se detuvo, y todo gracias a su presencia, estaba hermosa, llevaba un vestido verde olivo que sin duda hacia que el brillo en sus ojos creciera exponencialmente, su cabello estaba suelto en rizos y enmarcaba su hermoso rostro. Era simplemente perfecta.
- Hola cariño – me dijo ella, como me gustaba que me llamara así, yo le sonreí y recordé lo que mi madre me había enseñado sobre ser un caballero.
- Hola Penny, permíteme decirte que te ves espectacular esta noche – le dije y ella me contesto con la sonrisa que adoraba.
- Gracias Sheldon, ¿nos vamos? – me pregunto y yo simplemente le ofrecí mi brazo, ella pareció un poco sorprendida de que la dejara invadir mi espacio personal voluntariamente pero aun así entrelazo su brazo con el mío y cerrando su puerta nos encaminamos a su auto.
- ¿Y a donde debo conducir? – pregunto ella y en ese momento me di cuenta de que ella no sabía a dónde ir.
- Al Gale's Italian Restaurant – le dije mirando su cara para ver si el restaurante que había elegido era el indicado. Nunca he sido un experto en leer las expresiones de las personas a mí alrededor, al menos nunca lo había sido, hasta que me encontré con Penny.
Su rostro me demostró que estaba sorprendida y si no me equivocaba algo complacida.
Ella manejo por unos cuantos minutos hasta que divisamos el restaurante y empezamos a buscar un lugar para estacionarnos. En cuanto detuvo el auto me baje rápidamente y me apresure para abrir su puerta.
- Gracias Sheldon, eres todo un caballero – me dijo con una gran sonrisa y yo sonreí nada mas de verla.
- Solo me comporto contigo como te lo mereces – dije tomándola de nuevo del brazo y la conduje hacia la puerta.
En cuanto entramos todos nos miraron, y los hombres no dejaban de ver a Penny lo cual me hizo enloquecer, nunca antes en mi vida había sentido celos por una mujer, pero ahora no toleraba que otros hombres la miraran, no podía culparlos, ella se veía maravillosamente hermosa pero eso no les daba ningún derecho de mirarla como lo hacían, así que de pronto, un instinto primitivo me hizo rodearla con el brazo por la cintura, como marcando mi territorio y al hacer eso mire a todos los hombres tratando de decirles con la mirada que no se atrevieran a tocarla.
La recepcionista nos recibió y nos llevó hacia la mesa que había reservado. Me sentí complacido al observar que la mesa cumplía con las especificaciones que había pedido, estaba en un lugar apartado de la demás gente de manera que podíamos conversar sin tener que hablar por sobre el bullicio genera, estábamos lo suficientemente cerca de la cocina como para que nuestra comida llegara pronto pero no tan cerca como para sofocarnos por la temperatura y por el natural ajetreo de la misma.
Era la mejor mesa del restaurante y esperaba que ella coincidiera conmigo en eso.
- Sheldon esto es… hermoso - dijo ella mirando alrededor, luego me miro sonriendo y estiro su mano para acariciar mi brazo. – Gracias por traerme aquí – me dijo sin soltar mi brazo, yo no rechace su contacto, me sentía completo, como cuando encontraba la respuesta a una ecuación compleja.
Ordenamos nuestra comida, hice lo mejor que pude para no quejarme de la comida… aunque fue una hazaña casi insoportable, espero Penny no haya notado mis tics.
La cena llego en cuestión de minutos.
No importaba que hiciera no podía apartar la mirada de ella, "parece una diosa, la misma Afrodita estaría celosa de su belleza" pensé mientras masticaba mi pasta, justo en ese momento ella me miro y yo me perdí en sus hermosos orbes esmeralda.
- ¿Sucede algo Sheldon? - me pregunto ella, fue en ese momento que note que mi mente estaba en otro lado y que simplemente me había quedado ahí viéndola fijamente… "que tonto seguro piensa que soy un estúpido…" pensé, pero siendo yo, mi mente dejo su estupor previo y los pensamientos coherentes empezaron a llenar mi cerebro.
- No me ocurre nada Penny, es solo que pensaba como el cambio en el menú de hoy afectara mis movimientos intestinales por la mañana – y en el momento en que dichas palabras salieron de mi boca me arrepentí de haberlas dicho, sentí como el calor se apoderaba de mi rostro y supe que en cualquier momento el rubor seria notorio en mi rostro así que baje la mirada y me enfoque en mi pasta.
- Oh – fue lo único que salió de su boca. Y el silencio se apodero del resto de la cena.
PPOV
El restaurante era maravilloso, la comida excelente, él se veía guapísimo con esa camisa que resaltaba el color de sus ojos, simplemente era la cita perfecta.
Ya hacia tiempo que nos habían traido la comida y yo estaba concentrada comiendo cuidando mis modales y de no ensuciar mi vestido, cuando sentí la mirada de Sheldon sobre mí, levante la vista y en efecto me estaba viendo, espere unos cuantos minutos peor no dijo nada y me empecé a preocupar.
- ¿Sucede algo Sheldon? - pregunte mirándolo intrigada, y por la manera en que cambio su mirada supe que lo había sacado de las profundidades de su maravillosa mente.
- No me ocurre nada Penny, es solo que pensaba como el cambio en el menú de hoy afectara mis movimientos intestinales por la mañana – dijo, y en ese momento fue que recordé quien estaba sentado frente a mí no sabía que había poseído a Sheldon para que me invitara a salir pero simplemente no podía ser porque yo le gustara o al menos no de la manera en que él me gustaba a mí. Lo mire bajar la mirada y concentrarse totalmente en su comida.
- Oh – dije, mientras sentía como la tristeza hacia un hueco en mi corazón, baje la mirada y me dedique a comer.
SPOV
Había arruinado todo y lo sabía. Tenía que reparar mi error garrafal pero no tenía idea de cómo hacerlo.
De pronto una melodía conocida empezó a sonar y lleno todo el restaurante, ya habíamos terminado nuestras respectivas comidas y en ese momento recordé que a Penny le gustaba bailar así que… a pesar de que había dicho innumerables veces que yo no bailaba, lo haría… por ella.
Me levante de mi silla y me acerque a ella, extendí mi mano.
- Me permites este baile – le pregunte.
- Pensé que tu no bailabas – me respondió, pero aun así tomo mi mano y la ayude a levantarse.
- no bailo, excepto por esta noche – le dije mientras la conducía a la pista de baile. Ella volvió a sonreírme y supe que había acertado.
Coloque mi mano nerviosamente en su cintura y ella puso su delicada mano en mi hombro, en ese momento sentía como electricidad correr por mi cuerpo.
Me moví marcando el paso de un suave vals, era lo único que podía hacer por ahora, pero hice una nota mental de buscar lecciones de baile en internet.
De pronto mire sus ojos, su sonrisa, y eso me hizo sonreír.
De pronto empecé a procesar la letra de la canción y sonreí aun más, me recordaba a como me sentía con ella.
Recordé la primera vez que la vi, cuando elogió mi pizarrón, la manera en que me hizo sentir, cuando pidió mi ayuda para sacarla de la bañera y de pronto yo era su héroe.
Me di cuenta que desde ese momento mis esperanzas habían empezado a aumentar solo que no era consciente en ese momento,
"Mírame, no te das cuenta que ansío ver ese mensaje en tus ojos, me haces creer que estoy tan cerca de alcanzar mis sueños, tu confianza en mí para ganar el premio nobel, pero eso no es todo, mi sueño ha cambiado un poco y ahora tu estas en él" grito mi mente.
De pronto, me di cuenta, estaba listo, preparado para enfrentarme a lo que sea, las ruedas ya estaban en movimiento, de pronto conocía todas las respuestas y estaba preparado para aprovechar todas las oportunidades que tuviera de estar con ella.
¿Cómo puedo sentir que ella es lo único que importa? Me importaba todo lo que dijera, me encargaría de que la ilusión que veía en sus ojos en este momento nunca desapareciera. Si tan solo me respondiera como yo lo esperaba, si tan solo ella sintiera lo mismo que yo.
No sabía porque, pero ella me hacía sentir tan vivo cuando estaba cerca, mi corazón se aceleraba, mi mente se quedaba en blanco, simplemente me hacía estar en paz, una paz que no conocía antes de ella. Y quería sentirme de esa manera siempre.
Suponiendo en el remoto caso de que ella me aceptara, que aceptara mis sentimientos hacia ella la protegería de cualquier peligro, pondría adhesivos en su tina para que no volviera a resbalar, ordenaría su apartamento para que no temiera de accidentes o enfermedades causadas por las bombas de gérmenes que criaba en su frigorífico, deseaba pasar cada momento de mi vida a su lado.
La letra iba terminando y en ese momento me volví consciente de que ella había recostado su cabeza en mi pecho y yo había recargado mi barbilla en su coronilla, podía respirar el delicado aroma a vainilla que despedían esos perfectos rizos dorados, podía notar su aroma inconfundible, lo que la hacía única, lo que la hacía simplemente Penny, mi Penny.
- ¿Sheldon te sientes bien? – me pregunto sin apartarse de mi pecho.
- Estoy perfectamente, Penny. ¿Por qué lo preguntas? – le dije, era verdad no podía estar mejor.
- Porque tu corazón está latiendo muy rápido – me dijo mientras se separaba de mí.
- Es porque estoy a tu lado – no pude reprimir las palabras, tenía que saberlo. Y fue en ese momento que vi su rostro, su mirada sorprendida y sus labios ligeramente abiertos, mientas resonaban los últimos acordes de la melodía que guardaría por siempre en mi mente y en mi corazón.
Hola, lamento haber tardado tanto en actualizar pero no he tenido tanto tiempo como quisiera u.u pero no he dejado la historia de lado, prometo tratar de actualizar en cuanto pueda, no dejare esto :)
Espero que sigan leyendome... nos vemos en el prox cap
