Capitulo IX
"Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección"
Lunes, 05 de mayo del 2014
Desperté sobre la cama del lujoso hospital que había visto tantas veces en mis sueños; la vida 37 había sido verdaderamente un dolor de cabeza, ¿Por qué tuve que olvidar? A mi lado estaba Levi apoyando su cabeza contra las sabanas blancas, parecía cansado y resignado; posé mi mano sobre su cabeza, acariciando su cabello con ternura y felicidad, él inmediatamente levantó su rostro mirándome estupefacto. Acarició delicadamente mi mejilla con el dorso de su mano, me tocaba como su fuera lo mas frágil en el mundo, como si tuviera miedo de que fuera un sueño, un simple engaño de su mente, pero no era así. Porque yo en verdad estaba ahí.
Recuerdo haber despertado una vez sobre una acogedora cama; hacia frio y un hombre con un rostro desconocido se encontraba profundamente dormido a mi lado. Su cabello era cobrizo y su piel blanca; abrazaba mi cintura posesivamente con ímpetu mientras yo observaba a un par de niños dormidos junto a nosotros. Un niño de cabello negro, no parecía tener más de ocho años; a su lado se encontraba una niña pequeña, que a diferencia del niño, ella tenía el cabello del mismo color que el hombre que me abrazaba fervientemente. ¿Aquellas personas eran mis hijos? "Amaste a otras almas antes de conocer a Levi; entre tus vidas, aquella alma nunca la volviste a ver. No me explico lo que te ha pasado con Levi".
Ahora, ahora sentada en esta cama de hospital con Levi durmiendo tranquilamente a mi lado recuerdo todo, las vidas. Todas ellas, cuanto sufrimos… el rostro del hombre al que amo finalmente parece tranquilo, su extraña expresión pacifica hace que mis ojos quieran llorar. Siempre había muerto yo, en 34 vidas fui yo la que se marcho dejando a Levi morir lento y en soledad. Maldición. ¿Esta es la vida 38? La vida en la que a pesar de que estuve a punto de morir he sobrevivido. ¿Porqué iba a morir?, —Levi, lo siento— ¡ah! si, otro accidente ¿me desmaye y caí? ¿Me golpeó un auto?, que fácil es morir. Que frágil es la vida de un humano, aunque quizá nuestras muertes tan simples sean provocadas por el destino y su simple costumbre de matarnos. Demonios.
Sentía un dolor punzante en mis costillas, pero nada comparado con el dolor al ver aquellas cristalinas lagrimas recorrer la piel blanca de Levi; ¡maldición!, y era mi culpa. Escondí su rostro entre mis manos y seque sus lágrimas mientras él me mantenía cerca con sus manos sobre mis mejillas; lo mire a los ojos, aquellas orbes metálicas que había visto tantas veces antes estaban rodeadas de un mar de sangre y dolor. Mi corazón se encogió al verlo así, porque yo era la única persona a la que Levi permitiría verle de esa forma y sé que en todo este tiempo él había sido fuerte por mí, por los dos.
¿Qué estaba haciendo yo?, el dolor se asomaba a la orilla de mis ojos mientras yo abrazaba al hombre que mas he amado en toda mi existencia, el que me enseño a besar sin besar, a tocar sin tocar. Por eso, ¿Qué es lo que hacia?, yo no debía llorar ahora, debía retener mi dolor mientras tomaba el suyo; porque siento, estoy casi segura de que esta vez seremos felices. Tiene que ser así. Porque siempre pensé que yo era fuerte, aunque sabia que él estaba en otro nivel; de alguna forma era inalcanzable y aun así lo quise desde que lo vi.
Fue un día soleado en el que Armin, Eren y yo caminábamos de regreso a casa. Si, recuerdo como el sol bañaba su piel pálida cuando lo vi, estaba rodeado de un grupo de delincuentes que al parecer pretendían golpearlo; Armin dijo que era mejor mantenernos alejados y tomar otro camino pero un segundo bastó para que sus ojos me atraparan. Había volteado, observaba a los tipos detrás de él, pero por alguna razón me metí en su rango visual y lo miré perdida desde lejos; su mirada era amenazante, delgada y fría, tan gris como el mundo podrido e injusto en el que estaba, pero en él, en su corazón no había miedo. Lo se, estaba lleno de valentía y coraje.
Nuestras miradas continuaban conectadas mientras él daba una paliza a aquellos desconocidos, las voces de Eren y Armin se escuchaban lejanas mientras yo seguía de pie en el mismo lugar. No lo había visto nunca, no sentía que lo conocía como había sentido con mis amigos; él era un extraño que había captado mi atención completamente, y por la forma en que me correspondía casi podía decir que él sentía lo mismo. Fue mi muñeca siendo jalada con fuerza y mi cuerpo siendo arrastrado rápidamente lo que nos obligaba a alejarnos y yo no quería, porque sabía que probablemente no lo volvería a ver nunca. Me miró por última vez desde la lejanía, era el único de pie entre todos aquellos cuerpos adoloridos y desee correr sintiéndome extraña.
¿Quién eres?, no quería que el recuerdo de aquel chico quedara sin nombre, no quería recordarlo solamente con "él", porque yo se que él tiene un nombre, un apellido y una historia, quería conocerlo, quería saber mas ¿Por qué esta aquí? ¿Por quien pelea? —"por mi"—, peleaba por si mismo; porque cuando una persona se encuentra sola, lo único por lo que debe pelear, la única razón por la que se aferra a seguir con vida es por sí mismo. Y por alguna razón me dolió dejar aquella alma sola siendo rodeada por la oscuridad, era fuerte e imparable pero yo quería ayudarlo, no por lastima o alguna otra estupidez; simplemente quería saber, conocer, estar ahí.
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"Después de que todos se van, yo soy solo palabras y tu eres sonido"
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Lo perdí de vista al doblar en la esquina de una calle que ahora ni si quiera existe, pero nunca olvidare aquel sentimiento de confusión y anhelo que inundaba mi mente. Y a pesar de todo en ningún momento trate de forcejear, simplemente me deje arrastrar a casa con su mirada gris grabada en mi mente; Eren se quejaba en voz alta sobre mi comportamiento extraño mientras avanzaba en el camino y sé que mi amigo rubio lo miraba como solo él sabia, con aquella mirada confusa y de reproche que ponía cuando pensaba que Eren estaba exagerando, y es que su casi hermano últimamente se alteraba por cualquier cosa. Él no entendía nada.
Nunca lo había hecho.
Llegue a casa pasando rápidamente todas las habitaciones y pasillos hasta dar con la puerta de mi habitación abriéndola solamente para caer directo a mi tan anhelada cama, ¿Porqué tenia que llegar de lunes a viernes en esas condiciones?... ¡oh!, si; la escuela. Maldición. Ese invento del diablo por el que todos los seres humanos debían pasar, aquel continúo sufrimiento, estrés y desveladas con el fin de conseguir una calificación aprobatoria; y aunque todos mis compañeros pensaran que era una alumna perfecta que entendía todo a la primera, ellos en realidad estaban muy lejos de la verdad. Esas personas a mi alrededor no entienden que no hay ser perfecto, así que por supuesto que yo no era la excepción; al igual que ellos me desvelaba estudiando y nadie entendía. Ni siquiera Eren.
Quizá solo uno, Armin. Si, Armin era genial.
La segunda vez que lo vi me sorprendió de sobre manera; fue en la universidad y supongo que la razón de mi sorpresa era obvia, después de todo él estaba en la misma prestigiosa escuela a la que yo asistía y aquello solo me hizo querer saber mas de él ¿Quién era aquel chico que pateaba traseros en calles peligrosas? ¿Por qué aquel día tenia ese aspecto desaliñado y feroz?, aunque viéndolo sin necesitar mucho precisión en ello, en aquel momento algo me hacia pensar que aquella manera de describirlo «feroz» era mas bien su estado natural. Observaba a las personas desde la distancia, tal y como yo lo hacia con él; sin embargo, aquel intrigante ser desprendía un aura peligrosa que al combinarse con su misterio y aquella mirada tan brillante como la plata me resultaba un imán el cual incluía un gigantesco sello de precaución.
Sinceramente no quiero recordar mucho, tuvimos varios problemas al conocernos y después… después todo fue «trascendente».
Sentí sus labios cálidos acariciar los míos sin apuro, sin fuerza o pasión; había sido un beso de «te extrañe», un beso de «te amo» y nadie mas que Levi era capaz de acariciarme de esa manera tan delicada, tan fina y respetuosa; trate de sonreír mientras nuestras frentes se encontraban unidas y mis ojos apuntaban hacia abajo mirando con tristeza su cuello mientras me mordía con desesperación el labio inferior, yo lo había hecho sufrir. Por un momento pensé en la estúpida idea, en la posibilidad de que esa idea fugaz que surcaba mi mente funcionaria; pero después recordé que Levi lo había intentado, él había intentado alejarse de mi y aquello definitivamente no funciono conmigo ¿Cómo iba a funcionar con él? Que idea más tonta.
Por alguna razón aquel hombre agacho su rostro hasta donde estaba concentrada mi mirada obligándome a observarle, «me conoce tan jodida y perfectamente bien» porque sé que ambos somos casi iguales; "somos almas gemelas, o cualquier estúpido nombre con el que quieran llamarle" aquellas palabras de Levi dirigidas a mi en la tercera vida llegaron a mi mente; ¡aquello fue hace tanto tiempo!
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"No confundas más lo que es libertad, pues lo que tu ves egoísmo es"
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Estaba a punto de abrazarle de nuevo cuando la doctora que supongo, era quien me atendía ingreso a la habitación sonriéndome en el trayecto.
—"Veo que ha despertado señora, permítame revisarla"— había dicho la mujer al estar cerca de mi y Levi se alejo un poco dando espacio para verificar que todo este perfectamente. Fue entonces, en esa revisión rápida en la que me di cuenta d mi condición; mi frente vendada, las heridas en mis brazos y mis manos débiles y temblorosas. Moví las piernas, los brazos y el cuello con la frustración asomándose entre el resto de mis sentimientos y me calme. Todo estaba bien. Lo pensé al mismo tiempo en que la mujer de blanco lo dijo.
—"Ambos se encuentran bien señora Ackerman"— ¿Ambos?, aquella mujer continuó hablando, pronunciando palabras inentendibles mientras yo trataba de asimilar todo… ¿ambos?, miré a Levi, él estaba bien a simple vista, estaba segura de que no le había sucedido nada y mientras la doctora decía algo sobre mantener en observación, yo la ignoré y puse ambas manos sobre mi vientre. ¿Estoy embarazada?, ¿de verdad? ¿Un hijo de Levi?; la doctora se había marchado y mientras yo observaba mi vientre aun con las manos sobre él y los ojos muy abiertos, algún tipo de felicidad desbordante comenzaba a emerger de mi pecho. Si, me sentía feliz, muy feliz porque en ninguna de todas las vidas pasadas había tenido un hijo; me sentía nerviosa y mis manos temblaban por ello mientras lo único que atine a hacer fue levantar la vista hacia la pared blanca con una sonrisa en mi rostro.
¿Dónde estaban ellos?, Hanji, Eren, Armin ¿Dónde? Mire a Levi de nuevo y muchas mas preguntas surgieron en mí, no recordaba el momento en que había dado la noticia « ¡Seremos padres Levi! », y me di cuenta de que él se enteró aquí. Una lágrima rodó por mi mejilla porque me hubiese gustado decirle, me hubiese gustado ver su reacción ante mis felices palabras « ¡Tendremos un hijo, Levi! ». Sentí unos fuertes brazos rodearme y suspire —"Aun es una hermosa noticia"— dijo él mientras besaba mi frente, supongo; estoy muy segura de que también le hubiera encantado.
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"Así que cuando ellos digan que no creen, espero que ellos nos vean a ti y a mi"
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Mis padres y mis amigos habían llamado. Había regalos de todos, en especial de Hanji; ella y Erwin habían sido los primeros en arribar a mi habitación a primera hora al enterarse de que había despertado, llegando con algunos regalos para mi y "el pequeño Levi". Un gran oso de peluche azul y con una gran sonrisa se había asomado a mi puerta cuando Levi aun dormía; Hanji había entrado casi saltando seguida de su esposo y murmurando palabras de felicitación hacia mí y Levi diciendo que ya era hora y que más le valía al enano ser un buen padre. Me daba risa el solo recordar el salto que había pegado Levi al despertar debido a los gritos de nuestra amiga, alegando que esas no eran formas y que yo aun me encontraba en cama a lo Hanji respondió su típico «amargado» avanzando y situándose a mi lado mientras ignoraba olímpicamente a mi prometido…
—"Hey, Mikasa en verdad estas muy enamorada de este enano; ¿Qué tal si el niño sale igual de aguafiestas?"— había dicho casi en susurro muy cerca de mi oído, haciendo todo lo humanamente posible para que él no la escuche y yo, lo único que pude hacer ante su traviesa pregunta fue sonreír. —"Así es el amor señora Smith"— Ella asintió sonriente ante mi comentario mientras ambas volteábamos a ver a los dos hombres conversando a unos cuantos metros de nosotras. Me dolía la cabeza y no todo era color de rosa como en algún momento en mi infancia llegue a soñar, pero era feliz y Levi estaba a mi lado. También tenía un hijo en mi interior, porque por alguna razón nos había concedido felicidad…
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βίος
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La sola idea de iban a ser padres; para ambos no era reconfortante si no «gloriosa». Porque ahora si algo se acercaba, si alguna amenaza llegaba ambos; ellos iban a luchar hasta la muerte sin si quiera pensar en parar. Porque tenían alguien más por quien luchar.
Bueeeeno!, espero que les haya gustado el capitulo y la idea de Mikasa con un hijo durante todo el tiempo en el que estuvo dormida recordando las vidas (jajaja) soy mala :v
Es obvio que me disculpo por el tiempo que ha pasado y blablá, pero yo se que ustedes no quieren escuchar eso XD, si no sobre la historia la cual ya casi termina y alguien por ahí me pidió otro lemmon Q.Q y yo dije … "pues al publico lo que pida" y Levi quería boda, pues boda va a haber (jaja) se lo merecen DESPUES DE TANTO SUFRIMIENTO C:
Dejen reviews n.n
Mel
