El tercer sello.
Capítulo 11. La esperanza de Spike.
Mientras más tiempo pasa, más extraño mi hogar, en momentos sigo diciéndome a mí mismo que esto es solamente un sueño… ¡No! ¡Una pesadilla! ¡QUIERO DESPERTAR, QUIERO DESPERTAR! Pero no puedo, porque esto no es un sueño… eh de afrontarlo ahora, esta es mi realidad, este es el mundo donde ahora me encuentro, no hay forma de que regrese a casa, aquel espejo que me trajo aquí desde un inicio, fue destruido por ese desgraciado y satánico mocoso, nunca regresare a casa, ya no más. ¿Cuánto tiempo ha pasado? Ya no lo sé, y ya no me interesa, eh perdido las ganas de continuar con mi cruzada… si es que siquiera se le puede llamar así... mientras más estoy en estas tierras más me parece inalcanzable mi meta, ante todo lo que ha pasado no puedo asegurar que mi plan funcione, no sé dónde están ellas ¿ni siquiera sé si aún siguen con vida? ¿Que pasara si las encuentro? ¿Acaso me creerán? Que hay otros mundos paralelo, que hay otras como ellas en mi mundo, que hay un mundo donde todos vivimos felices, no lo creo… no creo poder hacerlo, no creo lograr nada, todo está perdido. Han pasado ya varios días desde que estoy aquí, en el castillo de las dos hermanas, la verdad ya no sé cuánto tiempo exactamente ah pasado, pudieron ser solo algunos días, o quizás barias semanas, yo la verdad no lo sé, y no me importa, desde lo acontecido con Shining no eh echo más que estar en mi seudo cama, lejos de todos aquellos ponis que se preparan para la inminente batalla contra Nightmare Moon, si aún hay algo que hacer por este mundo, evidentemente no lo puedo hacer yo, ¿Qué puede hacer un dragón cobarde como yo? Un pequeño dragón que no puede ni cuidarse solo, siempre estuve en compañía de Twilight y las demás chicas, nunca pude hacer algo por mi cuenta, ¿Qué puedo hacer? No puedo hacer esto solo.
-¿Spike?- escucho tras un rechinido de aquella puerta con bisagras oxidadas y maltrechas que dividían mi habitación, yo continuo en mi misma pose, mostrándome bastante silencioso, simulando estar dormido.
-Spike….- vuelvo a escuchar, era aquel niño que me rescato no hace mucho, yo me mantuve en silencio, en posición fetal, mirando mi vendaje donde antes solía estar mi garra, empiezo a respirar hondo pues esto me traía muy malos recuerdos, y me hacían sentir peor, no pude escapar de esos perros, al final un niño tuvo que rescatarme, si no puedo librarme yo solo de unos simples perros rabiosos ¿Cómo es que siquiera podre llegar a Ponyville con bien? Esto es una tontería, ¿Qué objeto tiene?
-Sé que no esté dormido- murmura Jack con seriedad.
-¿Qué es lo que quieres?- le digo con un tono cortante, pues quería estar solo.
-qui… quisiera poder hablar con tigo- murmura el con un tono tímido.
-no tengo ganas de hablar de nada-
-pe... Pero… creo que esto te animara... tengo algo que...-
-no hay nada que me importe ahora, vete niño-
-de acuerdo- me dice el con un tono severo- los dejare aquí- me exclama este mientras podía escuchar como dejaba algo sobre aquella mesita no muy lejos de mi colchón, tras eso, solo escucho como este cierra la puerta, dejándome nuevamente solo.
Aquella noche, no fue la última vez que Shining vino de "visita" no hace mucho, quizás hace solo algunos días, ese poni vino nuevamente a verme.
Flashback.
Yo me encontraba dormido aun recuperándome de mis heridas y de aquella primera impresión que aquel poni me había dado, cuando de repente siento como algo me toma y me introduce dentro de un saco viejo y que juro por Celestia había una araña dentro. Estaba asustado, quería gritar, pero no sabía si era buena idea, solo sentía como me golpeaba contra lo que parecían ser unas escaleras, pues quien sea que me estaba cargando no le importaba que yo me golpeara contra lo que sea que obstaculizara su camino, dándome algunos golpes que pasaban de rosones a unos que casi me provocaban soltar un grito ahogado. Intente escupir mi fuego para destrozar el saco y salir huyendo, pero en eso me percato que nuevamente, mi fuego, no podía escupir mi fuego, era el, estaba seguro, o casi.
-¡por favor sáquenme de aquí!- llegue a exclamar en más de una ocasión mientras era arrastrado por lo que parecían ser unas escaleras muy largas e inmensas, al final quien me estaba cargando se detiene por unos instantes y antes de que pudiera pensar o hacer algo escucho- aquí está mi capitán-
-sáquenlo del saco y cierren la puerta-
-Shin… Shining…-murmuro con algo de temor al reconocer una de las voces, dentro de mi rezaba que no se encontrara Cadance también. Es entonces que alguien toma el saco y dando un sacudo me saca de este, yo ruedo y me golpeo contra un muro, antes de que pudiera entrar en si escucho como se cierra una puerta tras de mí, yo miro en todas direcciones bastante intrigado y temeroso, es entonces que veo frente a mí a aquel poni blanco de melena azul, aun preservando aquella mirada de sadismo y frialdad que tanto me intimidaba. Yo estaba helado, no sabía que podía hacer por siquiera asegurar mi existencia, me encontraba muy confundido e intrigado, solo estaba seguro que ahora estaba completamente solo con él, lejos de quien pudiera ayudarme, era evidente que traerme contra mi voluntad hasta aquí a la mitad de lo que podría llamarse noche donde probablemente Spitfire y Jack nunca se percaten de lo que me pase. Antes de que Shining siquiera dijera una sola palabra mi mente ya formulaba miles de posibilidades horridas de lo que este psicópata despechado me podría hacer.
Shining solamente se quedó posado frente a mí, recargado contra la pared, aun cuando este no me miraba fijamente dado a que atención estaba más enfocada contra una ventana cercana, yo no podía pensar en otra cosa más que en como este desgraciado me ara sufrir, mi temor era tal que ni siquiera me moleste en intentar pensar en donde me encontraba, mi mirada no estaba más que enfocada contra él, en todo caso de que de repente este intentase algo contra mí.
-eh pensado mucho en todo lo que me has contado dragón- habla el finalmente, luego de varios minutos de silencio que por cierto para mi fueron como horas mientras mi corazón no dejaba de latir, es entonces que Shining me mira con aquellos penetrantes ojos azules llenos de rabia y rencor.
-supongamos por un instante que te creo ¿entonces qué?-
-¿Qué?-
-¿entonces qué dragón?-
-eh... yo… yo….- murmuro confundido y ansioso.
-en tu mundo ¿Dónde encontraron a las portadoras?- me pregunta Shining con bastante seriedad.
-yo… yo….-
-¡responde!-
-¡Ponyville! ¡Fue en Ponyville!- le respondo bastante alterado.
-¿Ponyville eh?- murmura Shining con bastante seriedad.
-si…. Hay las encontramos a todas…. Em…. Ellas…. Ellas estaban hay…. Cuando….- digo bastante temeroso, luego de esto guardo un momento de silencio para intentar calmarme y ya cuando me sentí listo estaba a punto de hablar pero en eso Shining me pregunta otra cosa.
-en tu mundo... ¿Nightmare Moon nunca se liberó?-
-si…- le respondo.
-y con los elementos la derrotaron supongo-
-em, si... exacto- digo con una sonrisa al creer que ya todo estaba yendo bien.
-cuéntame cómo fue todo- exclama Shining con seriedad mientras tomaba aquella fotografía en donde se mostraba a las chicas reunidas ¡mis fotografías! el aun las tenía.
-está bien… te lo contare todo-
No quería ser muy extenso, pero tampoco quería omitir ningún detalle importante, sin embargo esa noche ahora que lo pienso no estaba presente y lo que se es más por lo que ellas me contaron en su momento. Me encontraba algo nervioso y temeroso, pero ahora sentía mayor decisión, sabía que no podía hacerlo solo, y que Shining podría ser mi mayor aliado si lograba convencerlo. Me tome mí tiempo antes de hablar, quería que él me creyera, y que también entendiera lo importante que era esto y que aún había algo de esperanza para nosotros y su mundo. Claramente al principio fui un tanto detallado contándole como una asocial Twilight intentaba convencer a la princesa Celestia del inminente despertar de Nightmare Moon, y que al final fue enviada a Ponyville contra su voluntad y hay conocía a las ponis que se convertirían en las portadoras de la armonía, las únicas que podrían usar la magia más grande de este mundo, llego un punto en el que me puse a divagar un poco, el recordar aquellos tiempos me traían una alegría y nostalgia indescriptible que me hacían sentir bien y animado, Shining por otro lado mantenía esa misma porte inexpresiva y severa que siempre ha tenido, pero al menos no despego su mirada de mí en ningún momento, cosa que me indicaba que al menos me estaba escuchando. Cuando llegue a la parte de Nightmare Moon fui un poco más breve, en parte porque cuando eso paso en mi mundo yo me encontraba durmiendo, sé que suena ridículo que en un momento de alta tensión yo me ponga a dormir la siesta, pero yo no pude soportarlo, obviamente omití completamente este pequeño detallito en mi relato, pero lo que si es que al llegar a la parte de la búsqueda de los elementos pase directamente al castillo y derrota de Nightmare Moon, pues al no estar presente, no pude decir muchos detalles más allá de lo que me contaron las chicas.
-al final la liberaron de su oscuridad y la princesa Luna regreso y se reconcilió con su hermana- termino mi relato, es entonces que Shining se pone de pie bruscamente y se dirige a la ventana mirando por esta, es entonces que yo me percato que nos encontrábamos en la torre más alta del castillo.
-las portadoras aparecieron cuando más las necesitaron ¿verdad? Ni siquiera sabían que tenían que buscarlas y aun así lograron….- murmura Shining con una actitud bastante dolida.
-si… ellas… ellas… aparecieron… vencimos a Nightmare Moon cuando Twilight se dio cuenta del verdadero valor de la amistad-
-¿vencimos?- murmura el con un tono severo, mientras sus ojos rodaban en dirección contra mí, igual que un predador contra su presa. Así de golpe, con su sola mirada mi confianza se desvaneció y nuevamente me sentía asechado y en peligro.
-si… si…..-
-muy bien, lindo cuento dragón, ¿te molesta si ahora yo te cuento una historia?- exclama Shining con un tono sombrío que me alaban los huesos, yo retrocedo un par de pasos, pero en eso tropiezo y caigo contra el suelo, es entonces que Shining me toma y me recuesta en lo que aparentemente era su cama- ponte cómodo lagartija-
Antes de comenzar a contarme su historia Shining comienza a caminar en círculos por la habitación, y luego toma un marco -¡ese era mi marco!- quise exclamar pero no pude, estaba helado, Shining miro mi marco con bastante seriedad y nostalgia mientras yo solamente lo miraba desde aquella cama (que por cierto era mucho más cómoda que aquel lastre en el que yo dormía) luego me miro con una mirada severa y comenzó.
-fue hace 4 años, en aquel entonces yo era solamente un soldado más de la guardia de la princesa Cadance, tras la muerte de nuestros padres Twilight se quedaba con migo, ella seguido iba a la biblioteca de Canterlot y ahí se quedaba por horas, hay ella encontró una leyenda la cual profetizaba la resurrección de Nightmare Moon, al principio no le creí, de hecho, nadie le creyó, ni siquiera la princesa Cadance quien en aquel entonces estaba más ocupada con respecto a la invasión de los dragones en Equestria, y un pequeño conflicto con los grifos, no tenía tiempo de enfrentarse a una vieja leyenda usada solo para asustar a los potros.
Twilight insistió, y al final, aun cuando seguía sin creerle, decidí acompañarla, estuvimos en Ponyville dos días antes de que todo pasara, finalmente sucedió, la noche del milésimo año llego y todo se cubrió en tinieblas, Nightmare Moon despertó y ahora traía la noche eterna con sigo, nadie pudo evitarlo, pero Twilight no se dio por vencida, aun no…. Buscamos por días en la biblioteca de Ponyville, no podíamos regresar a Canterlot, no teníamos otra opción, finalmente encontramos lo que aparentemente nos traía la respuesta a este mal, los llamados elementos de la armonía "la magia más poderosa del mundo" la única que se supone, era capaz de derrotar a Nightmare Moon y su reino de sombras. Aquel texto nos indicaba que se encontraban en el bosque Everfree, solo estábamos nosotros dos, entramos y tras una serie de peligros, llegamos y no encontramos más que piedras, solo eso.
Twilight estaba decidida, aun no se daba por vencida, decía que una chispa le daría el poder, lo intento, es cuando fuimos atacados directamente por ella, nos arrebató los elementos, eso… me dio algo de entendimiento… por un momento creí que ella tenía razón, le dije a Twilight que lo volviera a intentar, yo me enfrente a Nightmare Moon, intente darle todo el tiempo que pudiera, no sé cuánto fue realmente, pero nada funciono, ella no tardo en derrotarme, intente seguir, intente darle más tiempo, pero Twilight dejo de intentar, ahora solo veía como Nightmare Moon me traía como su juguete, el intento ayudarme, pero fue inútil… antes de que supiera que paso con ella, en un último y desesperado intento por derrotarla, me le abalance cuando estaba distraída, eh intente atacarla por la espalda, pero no sirvió, ella pudo prever mi movimiento, y me disparo un poderoso rayo, caí…. Caí por un acantilado, Todavía recuerdo como Twilight gritaba mi nombre mientras yo caía a la oscuridad. Me perdí en las tinieblas, debí haber muerto, pero no ocurrió, solo quede inconsciente y mal herido, no sé cuándo fue que Spitfire y su hijo me encontraron… no importa ya.
Aun con todo esto, aun con aquellos demonios que no tardaron en atacarnos, seguí creyendo, en las palabras de mi hermana, por días intente dar esa chispa que activara los elementos, me encerré con esas piedras, y nada funciono, al final perdí toda fe y afronte la verdad, el poder más grande es solo un mito, estas cosas no son más que rocas inútiles y nada más que eso-
-Shining…. Aún hay esperanza- le digo.
-esperanza… je, eso no es más que una tontería-
-¡todo lo que te eh dicho es real! Enserio…. Si reunimos a las portadoras esto terminara-
-si es verdad todo lo que dices ¿Dónde estaban?-
-¿eh?-
-¡¿Dónde estaban ellas?!- exclama Shining con cólera mientras me mostraba bruscamente aquella fotografía donde todas ellas aparecen juntas- ¿Dónde estaban ellas cuando llegamos a Ponyville? ¿Dónde estaban ellas cuando nos adentramos al bosque para buscar estas piedras? ¿Dónde estaban ellas cuando nos enfrentamos a Nightmare Moon? ¿Dónde estaban cuando las necesitamos?-
-yo… yo….-
-¡nunca aparecieron! Nunca estuvieron ahí, nunca…-
-Shining….-
-ellas…. ¡NUNCA APARECIERON!- grita el con cólera.
-¡Shining por favor!- digo asustado.
-estuvimos en Ponyville varios días, antes y después del despertar de esa desgraciada, y nadie apareció, no había una pegaso arcoíris que volaba más allá de la velocidad del sonido, y mucho menos ¡no hubo una poni rosa que estaba de aquí para allá molestando y pegándose a nosotros como chicle!-
-pero….-
-¿Por qué ellas no aparecieron? Suponiendo que es verdad que eres de otro mundo, es evidente que es muy diferente al nuestro, ¿Qué tal si ellas ya no están en este mundo? ¿Te has puesto a pensar eso? ¿QUÉ TAL SI ELLAS NI SIQUIERA EXISTEN? Estaríamos buscando sin parar por todas partes y nunca las encontraremos, por alguna razón ellas nunca aparecieron aquí ¿te has puesto a pensar en eso?- es entonces que Shining mira nuevamente la fotografía, mirándola con detenimiento, como si hubiese encontrado algo pero en eso este me mira- aun si encuentras una o dos de estas yeguas, los elementos nunca funcionaran-
-em…. yo… yo…- estaba acorralado, no sabía cómo responderle, y con cada palabra que este decía, mi valor, mi esperanza, todo se desmoronaba dentro de mi poco a poco.
-sin ellas, no importara nada, los elementos nunca funcionaran, jejejajajaja ¡estamos perdidos! Dependemos ampliamente de ellas para poder hacer que la magia más poderosa funcione ¡tienen que estar la seis reunidas! ¡PERO QUÉ TONTERÍA! ESO SIGNIFICA QUE NUCA FUNCIONARAN, lo único que podemos hacer ahora es luchar contra el mal que nos asecha, y no confiar en cuentos de hadas que nunca resolverán nada.
Fin del Flashback.
Shining continuo explicándome y alegando de lo patético y estúpido que era mi plan, en más de una ocasión intente objetar, pero este rápidamente me callaba, cada palabra que este decía era como una daga contra mi pecho, y todo empeoro cuando empezó a… el…. Aj…. Solo recordar aquellas palabras me provocan un gran dolor…. Decía cosas sobre… empezaba a cuestionarme sobre mi importancia y relevancia en el grupo, me decía que yo no parecía alguien importante incluso en mi propio mundo, decía que todos los males que enfrentábamos... ellas los enfrentaba solas si mi ayuda... que yo estaba fuera, que será lo mismo si yo no estuvieras con ellas, su palabras eran muy crueles y directas, no podía resistirlo.
-Él tenía razón ¿Qué es lo que puedo hacer? Nada de esto tiene sentido, ¿Qué propósito tengo? Ahora no hago más que…. Nada, no hago nada- murmuraba entre sollozos, y es asi como eh estado los últimos días, abecés cuando creo estar completamente solo y que nadie me puede escuchar me tapo con las haspedas y polvorientas cobijas y me pongo a llorar, solo eso, no puedo resistirlo, y abecés ni siquiera sé por qué exactamente estoy llorando, no lo sé, quizás sea porque extraño mi verdadero hogar, quizás porque sé que nunca regresare y estoy atrapado, quizás porque en cualquier momento mi hora llegara, o porque sé que no hay nada que pueda hacer para cambiar las cosas en lo más mínimo.
Estoy perdido en más de una manera, no sé qué hacer, no se…. No puedo ¡No! ¡No puedo hacerlo! ¡LO SIENTO TWILIGHT PERDÓNAME! Pero…. Yo no puedo… no puedo…. ¡Ayudarte, perdóname, todos, perdónenme, quiero regresar a casa, por favor, si hay un ser superior sobre todas las cosas, por favor, ayúdame a regresar a casa! o por lo menos…. Que este martirio termine.
Me quedo en la cama, completamente en silencio, no quería esta vida, no quería seguir con esto, de golpe me levanto de la cama, con una porte bastante seria, miro mis vendajes y es entonces que comienzo, en un ataque de ira y desesperación intento quitarme los vendajes y hacerme daño a mí mismo, el dolor era intenso, pero nada que atentara contra mi vida, trato de hacerme daño con mis garras del brazo que me queda, pero mi piel era demasiado gruesa y además estaba muy débil como para implementar la fuerza necesaria, con cada segundo que pasaba me sentía más y más desesperado, quería terminar con esto ahora, rápidamente busco entre la habitación algo que me pueda causar mayor daño, pero no había nada, es entonces que se me ocurre salir y buscar un sitio alto del cual saltar, estaba por salir de la habitación cuando en eso lo veo….
Yo estaba pasmado e incrédulo, no podía creer que era verdad lo que mis ojos veían, aun incrédulo me acerco y tomo lo que estaba sobre aquella mesa, lentamente lo acercó ante mi único ojo y lo miro con mayor detenimiento.
-son… son mis…. Twilight…. Chicas….- murmuro mientras miraba aun incrédulo mis dos fotografías, un sentimiento de alegría se manifestó en mi al solo tener de vuelta estas dos imágenes, sentía que había recuperado algo importante de mí, no sé cómo explicarlo, pero, al poco tiempo ese sentimiento de alegría cambio a uno de vergüenza y pena, miraba aquellos rostros alegres de las chicas, recordaba aquellos momentos creí escucharlas, hablándome, con sus voces.
-¡un bebe dragón!
-Spike-
-jeje Spike-
-Spikey Wikey-
-SPIKEEEEEEE.
- Owlowiscious podrá ser de gran ayuda en las noches, eres un bebé dragón y no puedo exigirte mucho, nunca dejaras de ser mi asistente número uno-
-tú siempre serás importante para nosotras-
-nunca dudes de ti mismo, nunca sabrás que tanto podrás lograr si no te lo propones-
-no sé qué será de mí si no estuvieras a mi lado-
Varios recuerdo de ellas empezaron a bombardearme tan rápido que apenas y si podía distinguirlos, sentí un vacío en el pecho, las extrañaba mucho, esto me dolía, pero a la vez me hizo reaccionar, lentamente me aleje de la puerta y me acerque a mi cama con ambas fotografías colocadas contra mi pecho, me recuesto nuevamente, empezando a llorar mientras murmuraba- las extraño mucho… no quiero estar más aquí… y lo siento…. Sé que a ustedes no les gustaría que yo… yo... Lo siento…. Las amo chicas…-
No podía tomar la ruta del cobarde pese a todo el miedo y confusión que sentía, sé muy bien que a ellas nunca les gustaría verme así, no podía hacerlo, por ellas.
