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Holaaaa... O/O ¿Cómo estáis?
Aquí tenéis el capítulo tan esperado y el que más me ha dejado avergonzada... O/O
No me malinterpretéis, es que leo el capítulo y... ¡No me creo lo que he escrito yo misma! O/O
Así que, yo me voy a esconder por ahí mientras vosotros/as leéis la continuación ésta alocada historia.
Naruto no es mío, es de Kishimoto-sensei ( si fuera mío, ésta sería la historia original de la serie XD!)
Ahora, ¡A disfrutar!
¡AVISO!: Lemon explícito en el capítulo. Si no os gusta la relación chico/chico, en cuanto veáis por dónde van los tiros... bueno, evitad la parte XD!
Capitulo 11
Shikamaru miró el reloj junto al marco de fotos que tenía una foto de él mismo, Naruto y Naruko junto al lago de la villa a la que iban cuando tenían vacaciones. Naruto miraba hacia otro lado que no fuera el objetico de la cámara, Shikamaru miraba a la hermana del rubio mientras la pequeña mostraba una enorme sonrisa al fotógrafo. El pelinegro sonrió, se levantó de la cama para arreglarse la ropa e irse; pero el timbre del piso lo detuvo allí mismo.
Miró hacia la puerta de su loft preguntándose quién podría ser a aquellas horas de la noche, con la que estaba cayendo, y qué querrían de él. Suspiró, se acercó a la puerta y se maldijo a sí mismo por no ponerse una mirilla para evitar éste tipo de situaciones inesperadas y problemáticas.
Al otro lado de la puerta, Naruko, empapada por la lluvia, jadeaba por la carrera que había hecho hasta llegar allí y suspiró, aliviada, de ver que no había corrido todo aquél camino en vano.
- Shika... Necesito tu ayuda... –Shikamaru miró a su primer amor de niño y, en la actualidad, se preguntaba qué era lo que le atrajo de Naruko hacia dieciséis años atrás.
- Iba a salir, Naruko. –le dijo, sin preámbulos-. Así que-
- Naruto me odiaba de pequeña. –le soltó la rubia-. Me odiaba y maltrataba y yo no recuerdo ninguna de éstas afirmaciones. –miró a Shikamaru a los ojos-. Solo recuerdo a mi hermano mayor protegiéndome de todo y todos... –sus ojos bañados en lágrimas, empezaron a soltar gotas saladas; mezclándose con las dulces-. ¿Por qué? ¿Por qué soy la única-?
- Eras muy pequeña. –soltó Shikamaru, apoyándose en el marco de la puerta-. Así que es posible que tu mente reprimiera los recuerdos... –soltó un suspiro, cansado-. Ah, qué problemático.
- ¿Problemático? –gruñó Naruko-. ¿Te refieres a que Naruto me abandonara en una gasolinera? ¿O los empujones al lago para que-? –Naruko parpadeó-. Me empujaba al lago...
- ¿Tampoco te acordabas de eso? –Naruko parpadeó, anonadada por el nuevo recuerdo y miró a Shikamaru-. También te empujaba por las pendientes...
- ¿Y no lo detuviste? –el pelinegro se encogió de hombros, no dándole importancia.
- Pensé que eran bromas de hermanos... –Naruko le cogió por las solapas de la camisa y lo mantuvo a centímetros de su rostro-. ¡Oe!
- Dímelo todo. Necesito recordarlo todo...
Shikamaru observó a Naruko y, en ella, vio la desesperación por la ignorancia de todo lo que pasaba a su alrededor. Miró hacia la mochila, que tenía encima de la mesa, llena de los posibles descodificadores del diario secreto de Naruto y luego volvió a la rubia. No sabía si iba a haber o no consecuencias por sus siguientes palabras; pero tuvo el presentimiento de que las habría. Y no serían buenas.
- Yo tampoco sé mucho del cambio radical de tu hermano. Pero intento averiguarlo e iba a ir hoy a intentar descubrirlo. –Naruko parpadeó y esperó a que Shikamaru siguiera-. ¿Quieres venir?
Ino miraba los tres libritos y los cuadernos extendidos por el suelo; sentada frente a ellos con las piernas juntas en su pecho rodeadas por sus brazos. Con las luces apagadas, a excepción de su móvil, meditaba si había hecho lo correcto desde que le había colgado a Naruto.
Hundió la cabeza en las rodillas y soltó un pequeño gemido. ¿Y si Naruto se enteraba? ¿Y si, lo que le había pasado, era algo imposible de solucionar?
Un golpe proveniente del piso de arriba la alertó y se preguntó qué habría sido aquello...
- ¡Auch! Ten cuidado, ¿quieres?
Sasuke volvió a juntar los labios con los de Naruto, quién había sido empotrado contra la pared en cuanto los dos cruzaron el umbral de la casa del Uchiha. Las manos de Naruto sujetaron la cintura de Sasuke y empuñaron con fuerza su camisa en un intento de retenerlo. Una de las manos del pelinegro agarró los cabellos del rubio y la otra fue directa al contorno de la polla a través de los pantalones. Naruto mordió el labio inferior de Sasuke en cuento sintió la mano en la entrepierna. El ataque por sorpresa lo dejó medio aturdido e intentó separarse de su captor; pero lo sujetó con fuerza contra sus labios.
- Deja de resistirte a mis avances, mi rubio. —le susurró Sasuke, rozando sus labios y empezando a masajear la carne de Naruto que empezaba a ganar grosor. El rubio le gruñó al escuchar las palabras y sentir el enorme deseo de posesividad que venían del moreno—. No hagas eso. Yo soy tan tuyo como tú mío. —dijo mientras desabrochaba los botones del pantalón del rubio. Naruto se removió intentando zafarse del cuerpo y tiró fuerte de la camisa, pero el Uchiha lo apretó más contra la pared y apretó sus cabellos—. Deja de moverte. –gruñó, tirando los pantalones del rubio hacia abajo.
- ¡Oi, oi! ¡¿Quieres hacerlo aquí?! –preguntó Naruto, mirando hacia los lados-. ¡¿En la entrada?! –el moreno lo miró y el rubio quedó hipnotizado por el fuerte deseo que estos mostraban... y algo más tenebroso que lo primero.
- La entrada –dijo, besando la mejilla del rubio-, el pasillo, el salón, la cocina, la ducha, la habitación... –Sasuke mordió a Naruto en el hueco en el que se unen el cuello y el hombro provocando que el rubio gimiera de anticipación. Subió a su oreja y le susurró-. Quiero que, en cuanto entre por la puerta, empezar a sonreír y sacar pecho como un gallo. Quiero pensar: "Aah, aquí lo hicimos contra la pared, haciendo el perrito en el pasillo, en la mesa..." –mordió el lóbulo de Naruto y éste casi se corre con la imágenes implantadas en su cabeza y un mordisco en el lóbulo.
Sasuke acabó de quitarle los pantalones a Naruto y, en un resuelto movimiento, cogió uno de los muslos del rubio y lo encajó en su cadera. En menos de dos segundos, había escupido sobre dos de sus dedos y enterrado su mano dentro de los calzoncillos. Abriéndose paso entre las nalgas, situó su dedo índice en la entrada de su rubio.
Los ojos de Naruto eran dos esferas completamente redondas. El Uzumaki sintió cómo la punta de aquel dedo comenzaba a moverse, a rozarse contra su sensible agujero. Volvió a tirar de Sasuke, intentando convencerle de hacerlo en otro sitio y de otro modo… pero obtuvo el mismo resultado que la vez anterior.
- Sasuke, es en serio. Mejor qu... Aaaaaaaaaaaah...
La frase la había terminado con un gemido incontrolado; ya que el dedo dejó de jugar y empezó a meterse en su interior. Cerró los ojos al sentir un poco de escozor por llevar tanto tiempo sin hacer esto. La verdad es que le extrañaba no haber saltado antes sobre el moreno; ya que Naruto se le podría considerar "mitad íncubo"; según su prima y Shikamaru. Dio otro gemido al ver que Sasuke no se detuvo hasta que sus nudillos tocaron su culo. Naruto esperó el movimiento del dedo de Sasuke pero éste nunca llegó. Sasuke esperó hasta que Naruto abrió los párpados, manteniendo el dedo inmóvil arropado por las calientes paredes.
Al mismo tiempo que Naruto entreabría sus ojos lo hicieron sus labios, invitando al moreno a que introdujera su lengua. Pero no lo hizo. Sonrió maliciosamente y, sin darle tregua, comenzó a meter otro dedo. Pero éste lo introdujo muy lentamente, sin perder de vista cómo las mejillas de Naruto iban cogiendo un color rosado y empezaba a jadear con mayor rapidez. Ahora sí, enterrado doblemente, movió los dedos en círculos, disfrutando del calor interior que Naruto le brindaba. Los metió y sacó un par de veces, recreándose en cada deslizamiento y acercándose a la boca del rubio para beber de sus jadeos.
Naruto se sujetó de los brazos de Sasuke y tiró la cabeza hacia atrás; cosa que el Uchiha aprovechó al ver el cuello descubierto de su rubio. Succionó la carne del rubio hasta dejarle una de sus marcas sin dejar de mover los dedos e introducir un tercero. Naruto, con torpes movimientos, alargó la mano hacia los tejanos del rubio, desabrochó y bajó la cremallera para introducir su mano y rozar con los dedos el, ya hinchado, miembro de Sasuke. El Uchiha paró, por unos segundos, el movimiento de sus dedos para volverlo a retomar con más fuerza y vehemencia. Naruto gimió y apretó sus manos.
Sasuke, no aguantando más la tortura a la que se estaban sometiendo, la espera, sacó los dedos, bajó los calzoncillos de Naruto, los suyos propios, junto a sus pantalones, y volvió a coger a Naruto de los muslos, haciendo que este le rodeara el cuello e alineando la punta de su polla con la entrada de Naruto. El rubio, medio aturdido por la sesión inicial que le había dado Sasuke, no se percató de lo que su pareja hacía hasta que sintió la lenta intrusión de Sasuke en su interior.
Éste entraba lentamente; como si quisiera que el rubio sintiera cada centímetro de él entrando y notando la forma de su miembro. Naruto escondió el rostro en el hombro de Sasuke; y gimió y gimió hasta que las carnes de los dos estaban en contacto la una con la otra.
Naruto, apretado contra la pared y el cuerpo de Sasuke, esperó lo movimientos de las caderas del moreno; pero no llegaron. Se apartó del hombro del Uchiha y, con los ojos entrecerrados por el placer, lo miró.
Éste, apretaba sus dientes y parpados con fuerza, aguantando las ganas de moverse y darse placer, para prolongar la sensación de volver a estar en el interior del rubio; en casa. Sintió algo rozándole la mejilla con suavidad y sonrió mientras abría los ojos a medias para ver a su rubio jadeando, con los ojos vidriosos y las mejillas sonrojadas y acaloradas. Acercó los labios a la boca abierta de Naruto e introdujo la lengua, rozando la del rubio para que éste sacara la suya a jugar con la de Sasuke. al final, juntaron sus labios y sus lenguas se metían y salían de la boca del otro recreando lo que iban a hacer ahora.
Sasuke apretó el cuerpo de Naruto contra el suyo y la pared para poder tener una mano libre y coger la polla erecta y goteante de Naruto que se encontraba entre sus cuerpos. Naruto profundizó el beso al sentir los dedos del Uchiha sobre su sensible miembro y movió sus caderas, indicándole al moreno que se moviera de una vez. Sasuke sonrió sobre los labios de su rubio y dio una fuerte embestida. Naruto puso los ojos en blanco mientras gemía. "¡Oh, Kami! ¡¿Qué ha sido eso?!" Sasuke dio otra embestida y un tirón a la polla de Naruto. El rubio tiró de los pelos de Sasuke y movió las caderas. Sasuke lo comparó con los movimientos de un felino; pero, con la astucia de su rubio, siguió pensando que su amante era un maldito zorro que estaba llevándolo a la maldita perdición y locura... E iba a aceptarlas encantado si podía seguir al lado de su rubio y tener noches como la que estaban teniendo en ese mismo instante.
Las gotas dulces de la lluvia que traían desde que llegaron a la casa, fueron sustituidas por las saladas de su sudor. Sasuke, que había empezado con movimientos suaves, ahora embestía a Naruto como un loco tirando de la polla del rubio hasta que, en medio de todo aquello, sintió como su mano se ponía pegajosa mientras Naruto embestía contra Sasuke y apretaba las paredes de su culo. El Uchiha, al sentir todo aquello junto, se unió al orgasmo que acababa de tener Naruto y, con las piernas temblorosas, se dejó caer al suelo de la entrada; con Naruto encima de él, a horcajadas.
Los dos jadeaban, agotados por el ejercicio que acababan de hacer, mientras escondían sus rostros en el hombro del otro.
Sasuke tiró del pelo de Naruto, apartándolo de su piel, para que lo mirara. Al tenerse el uno frente al otro, Naruto acercó sus labios a los del Uchiha, besándolo largo y tendido. Al separarse con un jadeo entre sus bocas, Naruto se dejó caer para atrás, apoyando su espalda a la pared y mirando a Sasuke. Éste lo miró y empezó a hablarle mientras le daba un lametazo a su mano cubierta del semen de Naruto.
- ¿Qué tal nuestra "primera" vez? –Naruto se sonrojó y recordó que ellos ya se habían acostado... Si era posible, prefería la ignorancia a ése suceso ya que, el que acababan de tener, no pudo haber sido tan bueno como éste.
- Bien... –su voz sonó ronca por el mal uso de ésta hacía unos minutos. Tosió y volvió a responder-. Bastante... bien. –Sasuke dio una embestida y Naruto gimió al sentir que Sasuke estaba volviendo a endurecerse.
- No me mientas zorrito. –cogió el miembro de Naruto y empezó a masturbarlo para despertarlo otra vez-. No creo que "bien, bastante bien" defina lo que realmente acabas de experimentar conmigo.
- Alguien tiene el ego… ¡Hiiiiiii! –gimió al sentir que Sasuke aumentaba sus subidas y bajadas en su polla-. ¡Para, dattebayo! –al soltar la última palabra, se cubrió la boca con las manos, sorprendido por gritar la muletilla que había dejado de soltar desde que era un maldito cachorro. Sasuke lo miraba y, sin poder evitarlo, empezó a reírse, agitando sus cuerpos con cada carcajada que salía de su boca-. ¡Deja de reírte-ttebayo! –se mordió la lengua al volver a soltar la muletilla y sentir las carcajadas de Sasuke agitando su sensible cuerpo.
- Vuelve a decirlo. –le pidió, acariciando su nariz con la de Naruto-. Es divertido.
- Me costó horrores quitarme la manía de soltar esa maldita muletilla... –gruñó-. Así que, perdona que no quiera satisfacerte con repetirte esa maldita palabra. –Sasuke volvió a carcajearse haciendo vibrar sus cuerpos unidos y haciendo que su mente se nublara por las placenteras sensaciones que le provocaban-. Para yaaaaaaaaaaaa...
- Ahora en serio, mi rubio. –dijo, con los labios pegados a los de Naruto para rozarlos mientras hablaba-. Si no me dices lo que pasa por esa cabecita tuya, saldré de ti y te dejaré con las ganas mientras te echo de aquí a patadas. –Naruto procesó las palabras de Sasuke y su mente empezó a funcionar (más o menos): si ahora le decía que no había sido tan espectacular como había esperado, todo habría acabado. No más dolores de cabeza ni deseos insatisfechos. Era la oportunidad que había esperado para poder escapar de Sasuke y su maldito trato. Miró a Sasuke a los ojos y soltó:
- Nada. –Sasuke frunció el ceño mientras Naruto seguía hablando; dirigiéndose hacia su perdición-. No estoy pensando en nada porque no puedo pensar. –Naruto se lamió los labios, sintiéndolos secos de repente-. Mi mente está turuleta, hecha papilla, ¡puf! –miró al moreno-. No puedo pensar en nada más que en tu maldita mano quieta sobre mi polla y la rabia e ira dirigidas hacia ti porque no sigues tus malditos movimientos. Así que –cogió el pelo de Sasuke, juntó sus frentes y gruñó-, mueve de una puta vez tu jodida mano o te arranco la cabeza. –lo besó con fiereza y volvió a separar los labios-. Y creo que sería una lástima no poder volver a besar tu boca si te la arranco.
Sasuke parpadeó por la reacción del rubio y con una risa tonta, al ver el mohín de su rubio, reanudó lo que había planeado hacerle durante toda la noche: crear recuerdos de su desnudo y hermoso Naruto por todo el apartamento.
Ino abrió la puerta del apartamento y se quedó anonadada al ver que Shikamaru no venía solo. Miró a su prima quién la miró a la vez y ésta se sorprendió al ver que realmente se dirigían al apartamento de su hermano. Miró hacia los lados, buscando algún indicio de que viniera Naruto hacia ellos pero, antes de que pudiera siquiera soltar nada, Ino los arrastró al interior del apartamento y cerró con llave; dejando este en la cerradura. Al girarse, Ino le frunció el ceño a Shikamaru, a su prima y luego de vuelta a él.
- ¡¿Qué coño hace ella aquí?! –chilló sin levantar mucho la voz-. ¡Maldita sea, Nara!
- Creo que podría ayudarnos con algo. –suspiró al ver en el problemón que se había metido-. Además, ella-
- Naruto me odiaba. –soltó de repente sacudiendo la cabeza-. Me odiaba, me odia... ¡¿Por qué-?!
Ino saltó hacia ella tapándole la boca y mirando hacia arriba. Los recién llegados siguieron los ojos de la rubia hacia el techo y esperaron a lo que fuera que iba a pasar. Ino suspiró y fulminó a Naruko con los ojos.
- Tengo la sospecha de Naruto ha sido persuadido por Sasuke de ir a dormir a su apartamento; ya que, en la casa principal, sería avasallado con preguntas sin respuesta de Tsunade-baa-chan. Así que, –miró a Shikamaru y luego a Naruko, a quién aún le sostenía la mano sobre la boca-. No. Hagáis. Ningún. Ruido. –y la soltó.
- Vaya, sí que es rápido... –soltó Shikamaru, sacándose la mochila que llevaba en la espalda-. ¿Dónde están los diarios?
- De eso... también quería hablarte... –Ino miró hacia el interior del apartamento y volvió a mirar a los dos frente a ella-. No creo que esté bien leerlos para descubrir lo que sea que esté escrito en ellos. –Shikamaru miró a Ino mientras Naruko daba un paso hacia el interior-. No vale la pena saber lo que le pasa a Naruto y no poder hacer nada por él sin que descubra que le hemos traicionado. Y, lo que quiero –soltó un hipido y alzó el rostro-, es ayudarle. Si no podemos hacerlo tras leer esos libritos, no servirá de nada leerlos. No puedo. –dijo, sacudiendo la cabeza hacia los lados mientras una lágrima traicionera le caía por la mejilla-. No quiero hacerle esa putada a mi primo, mi mejor amigo... –Shikamaru dio un golpecito a la cabeza de Ino y ésta parpadeó.
- Bien dicho. –dijo, secándole la lágrima a Ino-. Tengo que decirte que, en realidad, yo ya sé que pone en esos diarios.
- ¿Eh? –soltó Ino, aturdida por las acciones de Shikamaru.
- ¿Lo sabes? –el Nara asintió y entró a la casa.
- También sé cómo leerlos. –se acercó a la mesa en donde se encontraban los libritos y alzó uno, abriéndolo por una página al azar-. Sólo quería ver cómo reaccionarias al tener la oportunidad de escarbar en el pasado de su primo sin ningún remordimiento.
- ¿Ha? –dijo Ino, sin saber qué decir, anonadada.
- Entonces, ¿por qué me has traído aquí? –le preguntó Naruko.
- Porque tu estúpida ignorancia y tu molesto complejo de hermano han hecho de Naruto una maldita marioneta obediente a las normas de la familia Namikaze cuando, antes, se escapaba de sus obligaciones sólo para poder ir a nadar al río con los niños del pueblo sin preocuparse de la reprimenda de la familia. –soltó Shikamaru con odio en cada palabra que pronunciaba-. Te ayudaré con tus malditos blancos de memoria y puede que, con lo que te cuente, lleguemos a algo. –Naruko apartó los ojos, brillantes por las lágrimas no derramadas y soltó con voz trémula:
- Yo no he hecho nada malo...
- No lo has hecho, ¿o no lo recuerdas?
- No me gusta esto, Shikamaru. Creí que me ayudarías... –Shikamaru suspiró, cansándose del carácter de Naruko.
- Intento ayudar a Naruto a la par que te ayudo a ti. –Ino observó con curiosidad al amigo de la infancia de su primo y, curiosa, preguntó:
- ¿Por qué te arriesgas tanto por ayudarlo? –Shikamaru se sentó en el sofá y, con una leve sonrisa, que a Ino le llegó a una parte muy enterrada en su interior, le respondió sin tapujos.
- Porque le debo mucho a ése cabezahueca y, ahora, es mi turno ayudarle a sacar esa cabecita de su culo para que pueda ver lo que ha estado haciendo con su vida.
Sasuke se despertó cuando uno de los rayos de sol, que entraban por la ventana, le dio en los ojos. Esa noche había soñado con algo que nunca creería que pasara en la realidad y no quería despertarse. Se dio la vuelta, suspiró y sintió un cuerpo tendido a su lado que desprendía calor. Abrió los ojos y se encontró la apacible cara de Naruto a centímetros de su rostro. Se sentó, lentamente, en su cama y miró a su alrededor para darse cuenta de que, todo lo de la noche anterior, la entrada, el pasillo, la mesa de la cocina, el sofá, su habitación... ¡todo fue real!
Sacó su pierna fuera de la cama y soltó un gemido de dolor. Las consecuencias de hacerlo tantas veces estaban emergiendo con cada movimiento que hacía... y eso lo hacía sonreír. Se levantó, se acercó a la ventana y cerró las cortinas para que el sol no le diera a Naruto. Si pudiera, lo encerraría en su cuarto para su uso y disfrute privado.
Sin hacer mucho ruido, salió de la habitación, para ir a la ducha, quedándose parado en frente de la puerta al salir de ella.
Su casa era un completo desastre: ropa tirada por el suelo, el sofá tumbado, el parqué manchado, no sólo de semen, y, si no le fallaba la memoria, habían roto la mesa de la cocina cuando Naruto, en un arranque de pasión desenfrenada, lo tiró encima de ésta y lo penetró. Se tocó el trasero y este empezó a dolerle a la par que la mordedura que le había dado en el hombro.
Cuando se duchó, miró si Naruto aún seguía dormido y coger un par de pantalones. Para su suerte, su rubio dormía y pudo coger los pantalones sin que Naruto se diera cuenta de que había estado allí. Fue a la cocina y, el desastre que encontró en ésta, le convenció para llamar a una agencia de limpieza doméstica para que arreglaran aquél estropicio que habían hecho. Sacudió la cabeza con la sonrisa tonta, que no se le quitaba desde que se había despertado aquella mañana, y empezó a cocinar el desayuno cuando la puerta de entrada se abrió de golpe.
- ¡Chibi-Sasuke! ¡¿Dónde-?! ¡OH KAMI! ¡¿Qué ha pasado aquí?! ¡¿Chibi-Sasuke?! ¡Chibi-Sasuke! –el moreno suspiró, resignado, al escuchar la voz del novio de su hermano.
- En la cocina, Deidara. –le informó-. Y deja de gritar.
- ¡Oh, chibi-Sasuke! –dijo Deidara, apareciendo en la cocina tras Sasuke-. ¿Qué demonios ha pasado aquí? ¿Y la mesa rota? –su tono de voz cambió a uno pícaro-. ¿Y todas esas marcas en tu espalda?
- ¿Eh?
Al girarse hacia su futuro cuñado, éste le sonreía torcidamente y movía la única ceja que podía ver; ya que su liso pelo rubio cubría la mitad de su rostro. Al estar los dos, cara a cara, Deidara puso los ojos en blanco al ver la cara de felicidad que su pequeño cuñadito le mostraba.
- Oh, kami. ¿Quién es él? ¿Se ha ido o está aquí? –Deidara salió de la cocina y se fue directo a la habitación principal del apartamento.
- Oye, Dei. –le siguió Sasuke-. ¡Espera no-!
Al abrir la puerta del cuarto de Sasuke, Naruto, quién se había despertado por los gritos de Deidara, se encontraba en el centro de la habitación de Sasuke, desnudo y un tanto adormecido por el repentino despertar. Al mirar a la puerta, Naruto se despertó de golpe al ver a los dos espectadores que repasaban su cuerpo y se lo comían con los ojos. Naruto, no gustándole el escrutinio que recibía de esos dos, cogió lo primero que encontró y lo lanzó contra ellos. Deidara lo esquivó; pero Sasuke recibió el golpe ya que no lo vio venir. El rubio arrancó las sábanas de la cama y se cubrió el cuerpo de la cabeza a los pies y fulminó a los voyeurs frente a él con los ojos. Deidara miró a Sasuke y luego al pequeño bombón frente a él. Dio un paso hacia el interior de la habitación y los dos rubios se quedaron observando hasta que el que acababa de llevar abrió la boca para soltar algo que ninguno de los dos amantes pensó que diría.
- ¿Zorrito? –miró otra vez a Sasuke y luego a Naruto-. ¿Qu-? ¿Por qué? ¿Qué haces aquí?
Naruto sacudió la cabeza, dejando caer la sábana de su cabeza, para poder ver mejor al hombre que acababa de llegar y lo había nombrado por el apodo que usaba cuando no quería decir su verdadero nombre. Si conocía a aquél chico rubio, debió conocerlo en la época en la que iba por las zonas barriobajeras de la ciudad.
- ¿Nos conocemos? –le preguntó, poniendo su cara de póquer. Deidara soltó una carcajada.
- Ya veo que no me marqué en tu mente, dulce Zorrito. –le dijo Deidara con una sonrisa triste-. Pero yo aún te veo, Zorrito, con tus ojeras y tu vena autodestructiva en mi "fiesta" privada... –Naruto ensanchó los ojos y miró a Sasuke, quién lo miraba con una ceja enarcada y confundido por todo aquello.
- ¿Os conocéis?
- ¡Deidara! ¡Ottoto! ¡¿Don-?! –hubo una pausa y luego la voz de Itachi siguió-. ¡¿Qué demonios ha pasado aquí?! ¡Ottoto! ¡Ottoto!
- ¡En el cuarto, Itachi! –gritó Deidara y luego miró a Naruto-. Éste novio mío le importa más su ottoto que su propia pareja...
- ¿Novio? –preguntó Naruto, inclinando un poco la cabeza-. Pues tu "novio" me ha besado tres veces aún y sabiendo que era "el novio en potencia" de su hermano pequeño. –Itachi apareció tras Sasuke y miró al interior-. Hablando del rey de Roma...
- Vaya... ¡qué vista! –miró a la espalda de Deidara-. Cariño, deberías- ¡HYUG!
Deidara se movió más rápido que el mismísimo diablo y golpeó a Itachi en la cara, haciendo que volara, un par de metros hacia atrás; junto al sofá tumbado en medio del salón.
- ¡ITACHI UCHIHA! ¡MALDITO CABRÓN INFIEL! –gritó. Dio tres zancadas hacia el cuerpo inerte de Itachi, lo cogió de las solapas de su camisa y lo sacudió, con tanta fuerza y rapidez, que no se le veía la cara-. ¡"SOLO TÚ, MI RUBIO", DECÍAS! ¡"TODO MI AMOR Y AFECTO SON SÓLO TUYOS" ME SUSURRAS SIEMPRE! –dejó de sacudirlo y juntó la nariz a la de Itachi mientras fulminaba a su novio con los ojos y le decía con voz de ultratumba-. Explícame en diez palabras o menos POR QUÉ besaste al Zorrito. –Itachi levantó sus manos a su lado y levantó los dedos con cada palabra que decía.
- Me gusta molestar a mi querido ottoto, mi querido Deidara. –Deidara estaba soltándolo, cuando Naruto decidió abrir la boca.
- Oh, por favor. Con quince años te convencí que tenía dieciocho y, hasta la mañana siguiente, no supiste que era menor. –Deidara lo miró por encima del hombro.
- Me recuerdas, entonces. –no era una pregunta, notó Naruto. Suspiró y se sentó en la cama.
- Creo que te debo unos veintisiete con sesenta y tres Ryōs. –miró hacia los lados y frunció el ceño-. En cuanto encuentre mi cartera te los podré devolver... –Deidara soltó una risita.
- No me hacen falta. –se acercó a Naruto y se agacho frente a él-. Me dejaste preocupado cuando te fuiste de mi departamento en cuanto me di la vuelta... –Naruto enarcó una de sus rubias cejas hacia Deidara.
- Porque llamaste a la policía cuando me juraste, y perjuraste, que no lo harías.
- Tenía que hacerlo... Eras un crío que se coló en una maldita orgía gay.
Shikamaru se despertó al sentir un olor dulce flotando en el ambiente; como a sirope. Abrió los ojos e intentó levantarse. El cuello empezó a dolerle por la mala postura en la que había dormido y se llevó la mano a las cervicales. Gruñó y giró el cuello, observando la habitación. No era su loft. Entonces recordó que, ayer noche, se quedó en casa de Naruto por petición de Naruko y porque Ino le dejó quedarse. Realmente deseó que, en cuanto cruzara la puerta del departamento de Naruto, su prima le prohibiera revisar los diarios de Naruto. Además; no les había mentido... del todo.
Shikamaru recordaba haber visto a Naruto escribir dos diarios y el rubio se los había dejado leer mientras se reía y burlaba de las tonterías que le obligaba hacer Shizune, la psicóloga. Pero el tercer libro... estaba en mejores condiciones que los dos primeros; y, el problema, era que la única manera que tenían de conseguir leer el diario de Naruto, era utilizando una lámpara especial y el colgante que el rubio llevaba colgando del cuello. Miró el tercer libro y frunció el ceño. "¿Por qué seguiría escribiendo cuando dejó de ir a las sesiones y no soportaba hacer aquello?"
El moreno escuchó a alguien gemir y miró hacia la cocina. La prima de los Namikaze estaba cocinando, lo que suponía que sería, el desayuno. Se levantó y fue hacia Ino cuando ésta se dio la vuelta con un plato lleno de tortitas. Ésta miró a Shikamaru y el moreno pudo vislumbrar unas enormes ojeras bajo los hinchados ojos de la rubia. Debió quedarse dormida mientras lloraba. ¿Por Naruto? Shikamaru alargó el brazo hacia la rubia y acarició su suave mejilla. Ino ensanchó los ojos ante aquél gesto tan cariñoso de parte del moreno y cerró los ojos, dejándose disfrutar de aquél gesto.
- Buenos días. –soltó Naruko, bostezando, haciendo que la pareja en la cocina se separara-. ¿Hay desayuno?
- ¡SIP! ¡Tortitas! –rió nerviosa, Ino, mirando a Naruko y alejándose de Shikamaru; quien miraba su mano traicionera con mente propia-. Sentaos a la mesa mientras hago el café.
Los dos inquilinos obedecieron a la anfitriona mientras Naruko empezó a hablar a Shikamaru.
- Hey, Shika. –el susodicho miró a Naruko-. Mi hermano nunca te dijo la razón por la que no me soportaba, ¿verdad? –Shikamaru suspiró y sacudió la cabeza.
- Sólo me repetía que eras la que había cambiado a toda la familia y que, por eso, él acabó atado a ella sin salida alguna. Y, bueno, tampoco le preguntaba más que lo suficiente para no meterme en problemas. –Ino dejó una taza de café frente a Shikamaru-. Gracias.
- Eso hace que sus ataques de rebeldía tengan un poco más de sentido: las salidas nocturnas que duraban días, el cambio de apellido, el alejarse de la casa, el no ser médico... –miró a su prima y frunció el ceño-. Pero el cambio de comportamiento contigo... ¿Por qué cambió su carácter contigo? Es decir, si te odiaba tanto que hizo lo imposible para alejarte de la familia, ¿por qué, de un día para otro, empezó a protegerte y a dejar que lo utilizaras cuando lo necesitabas?
Naruko sostuvo la taza de café caliente entre sus manos y vio su reflejo en el oscuro líquido. Alzó el rostro y miró a Ino y Shikamaru.
Es lo que quiero saber yo también...
Naruto miró al camarero y luego a la gente a su alrededor: gente rica. ¿Por qué habían ido al Akatsuki de todos los sitios que había en la maldita ciudad? Había desayunos más baratos y más buenos que los que preparaban en aquél lugar. Además...
- Todos nos están mirando... –gruñó Naruto a los dos hermanos Itachi y al organizador de la primera orgía a la que había ido hacía más de diez años-. Odio este sitio...
- Te acostumbrarás. –le dijo Deidara con una sonrisa-. Si sales con un Uchiha, vas a ir a éste tipo de sitios muy a menudo...
- ¿Namikaze-san? –todos se giraron hacia un hombre alto y bastante robusto, con un traje demasiado apretado para él, que se acercaba a la mesa con una sonrisa que le cubría toda la cara-. ¿Naruto Namikaze-san? –Naruto suspiró y, con una maldición, se levantó de la silla y giró hacia el dueño de Akatsuki mientras le sonreía.
- Kisame... Cuanto tiempo. –con unas sonoras carcajadas, resonando en todo el salón, y unos dolorosos golpes en el hombro de Naruto, miró a los acompañantes del rubio.
- ¡Vaya, vaya! Los hermanos Uchiha y una belleza. –le pasó el brazo por los hombros y sonrió a Naruto-. Es raro que tú te juntes con gente que llama la atención. –puso los ojos en blanco al acabar la frase-. No quiero decir que tú no llames la atención; es más, algunas madres avariciosas ya te tienen puesto el ojo encima para sus hijas. Pero, Naruto Namikaze por el Akatsuki sin su familia alrededor... –una sonrisa maliciosa se asomó por los labios del dueño-. Sospechoso...
- Para ser honesto –empezó, quitándose el brazo de Kisame de encima-, quería ir a la universidad. –suspiró-. Pero allí llamaríamos mucho más la atención que aquí... –fulminó a Kisame con los ojos-. Me equivoqué.
- Oh, oh. –miró a su alrededor. Toda la gente en la sala de desayunos miraban hacia su mesa-. He metido la pata, ¿verdad?
- Y –siguió Naruto mientras se volvía a sentar-, la belleza es un chico. –Kisame miró a Deidara y vio éste estaba apretando un cuchillo mientras lo fulminaba con su ojo descubierto-. Yo que tú, llamaría a un camarero para que podamos pedir e irnos antes de que Deidara salte a tu yugular. –con una risa nerviosa, el dueño del restaurante se alejó de espaldas; vigilando al rubio con el cuchillo en mano. Naruto miró a Deidara y apoyó su cabeza en una de sus manos, mirando a su alrededor-. Nunca me acostumbraré a esto: la gente que cuchichea a tus espaldas, el pagar el cuádruple por un cruasán tan bueno como el de cualquier cafetería, el brillo, la responsabilidad, la familia... –miró a Deidara y éste dio un respingo en su asiento-. Dices que te has acostumbrado a venir a este tipo de sitios. ¿También te has acostumbrado a la vanidad, la hipocresía y la parte podrida que, la mayor parte de ésta gente, tiene en su interior? –sacudió la cabeza y miró a Deidara-. Te diré exactamente lo que me dijiste tú a mí hace más de diez años: no te metas en éste mundo. Evítalo antes de que acabes peor de lo que podrías nunca imaginar...
- Zorri- Naruto-kun –se corrigió Deidara-. Tú viste y sabes cómo era mi vida anterior con sólo haber visto mi casa y lo que organizaba en ella. ¿Crees que esto es peor que aquello?
- No me estoy refiriendo a la comodidad, Deidara. Y llámame sólo Naruto. –dijo, antes de que llegara el camarero y, cuando éste se fue con el pedido de la mesa, siguieron con la conversación.
- Antes que nada –se adelantó Sasuke-, me gustaría saber, ¿qué hacías tú en una orgía gay? –Naruto lo miró con los ojos en blanco.
- ¿En serio, Sasuke? ¿Tú qué crees que hacía allí? Ya te aseguro yo que vender galletas no era.
- Perdón, creo que no te he planteado bien la pregunta. Lo que quiero saber es, ¿por qué mi novio, con tan sólo quince malditos años, estaba en una orgía en la que la testosterona se respiraba en el aire? –preguntó en voz baja para que sólo los de la mesa pudieran oírlo-. ¿Por qué perder la virginidad de aquella forma?
Naruto miró a Sasuke y, mirando sus manos le confesó algo que nunca le había contado a nadie.
- Ayer me dijiste que, a veces, las obligaciones familiares te ahogaban. –miró hacia la familia que los observaba-. En mi caso, mi propia familia me ahogaba. No estoy diciendo que no los quiera; pero el que saliera del armario cuando ya tenían planes para mi futuro, sin siquiera consultarlo, me hacía querer huir... –una sonrisita, que transmitía más tristeza que alegría, se dibujó en los labios de Naruto-. Entonces, llegó la fiesta de mi compromiso con una muchacha de la cual no sabía ni el nombre. Pero, por caprichos del destino, me libré de ella.
- ¿Cómo? –preguntó Itachi-. No es fácil que familias como las nuestras acepten rechazar un compromiso ya concertado con una familia acaudalada... –Naruto soltó una risita y cogió la taza de café que tenía en frente.
- Me emborraché. –dio un trago y rectificó lo que acababa de soltar-. O, más bien, mi Ojii-san me emborrachó. Dijo que me iría bien para soltarme con la chica y robarle algún que otro beso. –con una sonrisa macabra dio otro trago al café.
- ¿Qué pasó? –preguntó intrigado, Deidara; inclinándose en la mesa.
- Que le robé los besos al camarero en vez de a la muchacha... –miró con picardía a Sasuke-. Y obtuve mi primera mamada, también. –sin que los mayores se dieran cuenta del movimiento, Sasuke pasó la mano por encima la rodilla de Naruto y la dejó acariciando el interior del muslo-. No llegué al final con él porque nos pillaron. Por lo visto, grité demasiado fuerte cuando tuve mi orgasmo y fue así como revelé ante toda la gente que rodeaba a mi familia, que prefería una buena salchicha antes que una almeja. –dejó la taza de café y habló sin dirigirse a nadie en concreto-. Y, también, que llevar la contraria a mi familia, es mejor para mi propio estado mental.
- Pero aún no entiendo por qué fuiste a la casa de Dei- –Naruto posó un dedo sobre los labios de Sasuke, deteniéndolo.
- Impaciente... Ayer te quejabas de mí, pero tú también lo ererereeesssssss... –Naruto se abalanzó a los labios de Sasuke para acallar el gemido que quería soltar en público. Cuando se calmó, se separó con el labio inferior de Sasuke entre los dientes. Los dos se desafiaba con la mirada hasta que el rubio decidió marcar a Sasuke para que todos vieran su marca indisimulable.
- ¡Ay! –Sasuke se pasó la lengua por la herida del labio que empezaba a sangrar.
- Bueno, ¿por dónde iba antes de que me tocaras las narices? ¡Ah, sí! Conociendo a mi abuela, sabía que era capaz de encontrarme a alguien con quién hacerlo para tener controlados mis movimientos en lo que a sexo se refiere. Y no me equivocaba. Un día, sin venir a cuento, un chico bastante mono se me acercó y me preguntó si quería que lo hiciéramos. –se rió al recordar la cara del chico-. Por desgracia, no era muy buen actor y vi que tenía modales suficientes para ser de familia acaudalada. –movió la mano en un gesto de indiferencia-. Además, pude ver que el chaval estaba mucho más nervioso que yo cuando quería tocarle. Así que le tomé el pelo y le seguí el juego hasta que vio que él iba a ser el gato. –sonrió diabólicamente-. En menos de un minuto se vistió y salió de casa gritándole a mi abuela que nunca podría dejar que un maricón le diera por el culo.
- Entonces, decidiste buscar la forma más rápida de hacerlo con alguien para que tu abuela te dejara en paz. –Naruto sacudió la cabeza ante la afirmación de Deidara.
- Le dije que ya me había acostado con alguien pero no me creyó... ¡Hasta que me vio aparecer al día siguiente con la ropa hecha girones y chupetones por todo el cuerpo! –soltó, dando golpes a la mesa. La gente a su alrededor se giró hacia la mesa con los ojos como platos y Naruto les devolvió la mirada-. Han oído bien, gente cotilla. Así que, ahora que ya tienen de qué hablar, déjenos con nuestras cosas y sigan con las suyas. –lentamente, obedeciendo lo que les acababa de soltar Naruto, la gente volvió a sus conversaciones y dejaron de parar la oreja hacia su mesa... o intentándolo.
- ¿Fuiste a una orgía para que tu abuela te dejara en paz? –preguntó Deidara, no creyendo lo que oía de los labios del pequeño zorrito.
- No, fui a una orgía para poder controlar yo mismo a quién le daba mi virginidad... –dejó caer su cuerpo hacia atrás hasta que sus ojos se fijaron en el techo-. Decidme, ¿os acostaríais con alguien sólo para contentar a vuestra familia? –al no escuchar respuesta de ninguno de los tres, Naruto creyó que no lo habían escuchado. Miró a sus acompañantes y estos lo miraban con los ojos en blanco-. ¿Qué?
- Dime tú algo, Naruto. –el susodicho miró a Sasuke, quién lo miraba con los ojos entrecerrados-. Si a tú familia le gustara que estuviéramos juntos, ¿me dejarías al segundo en el que escucharas eso? –Naruto se enderezó en la silla y miró al moreno.
- Lo nuestro es diferente, Sasuke. –el moreno dejó de respirar al escucharle decir aquello... Al ver que, tras esas palabras, podía haber un pequeñísimo rayo de esperanza para ellos dos... Hasta que el rubio volvió a abrir su bocaza-. Nosotros tenemos una fecha límite; y como prometí, me quedaré contigo aún si mi familia te acepta como mi pareja.
- ¿Fecha límite? –preguntó Deidara por en medio de la conversación. Pero no le hicieron caso.
- ¿Por qué siempre ya das por sentado que, a los tres meses de estar conmigo, podrás separarte de mí con facilidad? –gruñó bajo Sasuke-. ¿Qué no sentirás nada? –Naruto enarcó una ceja, confundido.
- Yo nunca he dicho eso. Sólo estoy exponiendo lo que pasará con nuestro noviazgo, no nuestros sentimientos. –el Sasuke se cubrió la cara con las manos... Quería matar a Naruto... ¡Kami! ¡Qué cabezota era el rubio sentado a su lado!
- Testarudo, cabrón hijo de puta... –gruñó por lo bajini-. ¿Por qué tenías que ser tan complicado?
- Si no te gusto cómo soy, dejamos ésta tontería de trato y lis-
- ¡No te creas que va a ser tan fácil! –gritó Sasuke, tomándole del brazo con fuerza. El Akatsuki se quedó en silencio, después del grito del moreno, y esperaron a ver cómo seguía la discusión-. Voy a hacer que seas tan dependiente de mí que no querrás irte nunca de mi lado... –Naruto ensanchó los ojos al escuchar aquellas palabras y se enfureció.
- ¡¿Crees que una maldita noche de sexo desenfrenado iba a ponerte a favor en la balanza?! ¡Ja! Teme, estoy un poco dolorido por ello; pero eso es todo. –se soltó del agarre de Sasuke y se levantó de la silla-. Será mejor que me vaya... –miró a Deidara mientras asentía hacia Sasuke-. Si quieres que volvamos a vernos a solas, pregúntale a Chibiuske mi móvil y mi apartamento.
- ¿Chibiuske?
- ¡Quieto ahí! –Sasuke se levantó y estiró el brazo hacia él, pero Naruto lo esquivó con agilidad y fluidez mientras le lanzaba un beso.
- Yo invito a éste desayuno. –dijo, desapareciendo tras la entrada de la sala.
Sasuke se quedó allí de pie, apretando los puños y brazos contra su cuerpo, impotente por poder hacer algo con su relación con Naruto. ¿Realmente el rubio haría lo que le aseguraba una y otra vez? Se dejó caer otra vez en la silla, sintiéndose cansado de repente y con ganas de gritar y pegar a alguien...
Oye Sasuke. –el moreno miró a su cuñado por entre los dedos de sus manos-. ¿Qué ha querido decir con lo de fecha límite?
La tormenta de ayer siguió cayendo con fuerza al día siguiente. Naruto salió del restaurante para adentrarse bajo el torrencial y sentir algo más que lo que le atenazaba el corazón. Le había asegurado al Uchiha que eso era lo que tendrían; tres meses y no más... O eso era lo que quería hacerse creer a él mismo.
Las gotas de lluvia se filtraron por la ropa y empezaron a deslizarse por su piel como las yemas de unos largos dedos blanquecinos... Naruto gruñó y maldijo a su cuerpo por hacerle recordar la sensación de los dedos de Sasuke y la necesidad de ser abrazado por él y sentir sus dedos recorrer otra vez su piel.
Se cubrió los ojos y sin poder evitarlo soltó un quejido.
No debí acostarme con él... –sin que Naruto pudiera distinguirlas, unas lágrimas traicioneras se deslizaron por sus mejillas. Alzó el rostro al cielo y gritó-. ¡Maldita sea dattebayo!
Continuará...
(Escondida para que no me veáis) O/O
Bueeeeeeeeno, aquí está el onceavo capítulo de la historia. Y, bueno, mi primer lemon...
Espero que os haya gustado y, bueno, poquito a poquito el pasado de Naruto va saliendo por si solo sin que él mismo lo pueda evitar ·3·
Bien, ahora, los reviews :3
Lady Beatriz: jajajajaja Naruto aguanta todo lo que le echen... hasta ahora XD! Y, bueno, Naruko también ha estado en su mundo de arcoíris e unicornios; y, ahora, se le está echando todo encima.
Zanzamaru: jajajajajajaja bueno, creo que el vestido ya se te habrá caído XD! Y todos aquí tienen un poquito de tirria a Naruko... y le tendréis más tirria porque dentro de poco se desvelará la mala relación entre los dos hermanos :)
Maky : Bueno, lo de Shikamaru... no lo había pensado XD! Pero es más que Naruto lo ayudó en el pasado y le tiene un cariño de hermano mayor... ¡Nada sexual! Sino, Sasuke se lo hubiera cargado ya ·3· Y, bueno, Naruto intenta evitar sentir algo por Sasuke y el moreno... no se sabe lo que quiere hasta que yo lo diga :p
kaoru-himura1878 : Casi, casi... pero no! XD! Si pudierais descifrar lo que hay en mi cabecita no tendría sentido escribiros la historia jajajajaja, pero vas bien! Y, como has visto, el pasado de Naruto ha llegado a él por parte de su relación con Sasuke; así que tiene más razones para no quedarse junto al moreno... ¿Qué pasará?
Goten Trunks5 : Mmmmm, más o menos. Se siente mal peeeero no por lo de Naruko... ya veréis jijijijijiji
Aliteru : Ay, Dios! no quiero lágrimas (por ahora :p), y gracias por empezar a leer mi historia. Bienvenida al grupo! :3 Espero que te haya gustado la continuación y nos vemos en el próximo!
natzumy08 : Por desgracia, ha llegado Naruko aunque no lo ha echado todo a perder... porque Shikamaru tenía pensado desde el principio comprobar de que lado estaba Ino antes de rebelarle algunas cositas jijijiji
ambu780 : El problema de que Sasuke ya no acose a Naruto es que él quiere huir con más ganas de la relación que tienen XD! Y, el próximo capítulo será cuando ése par de detectives descubran algo jijijijiji
Kumikoson4 : Estamos viendo cambios... pero nuestro pequeño rubio no los quiere XD! y no va para mejor del rubio ·3·
Rosa : Gracias :))) Bienvenida al grupo de alocados y espero que te haya gustado la continuación y nos seguimos leyendo
Aria : Jajajajajaja llegaste al trabajo bien? Y aguantaste? lo pregunto por experiencia XD! Gracias por leerte mi fic de una tirada; es un verdadero halago y me gusta que me lo digáis; porque me motiváis :3 Espero que te haya gustado la continuación y nos vemos en el próximo!
Y, ahora, nuevos favoritos/followers :
Cecilia Rodriguez, chris1501, Rapakivi, kmil-chan, n.n-.-Caro-.-n.n, Katra Belikov, Arashi Shirou, ,
¡Bueno, hasta aquí por hoy! Nos vemos en el próximo capítulo y espero que os haya gustado la continuación :))
PD: Decidme también qué os ha parecido si tenéis unos minutitos para escribirme un review o dos :3 jijijijij
Bye bye!
