Oportunidades por doquier
Unas dos horas después el sol estaba en su punto más alto en el cielo. Aquella brillante estrella iluminaba mi casa. Me sorprendió que no esté nublado, en Forks no se veía el sol brillando todos los días, así que hoy gracias a dios no podría ir al instituto ya que si salía sería un diamante con piernas.
Estaría en casa muy aburrida, demasiado tal vez, sin salir, y el aburrimiento provocaba que me ponga de mal humor. Quizá estos eran uno de los pocos momentos en los que extrañaba a horrores estar con mis hermanos. Los días de sol simplemente nos quedábamos adentro divirtiéndonos mientras luchábamos o bromeábamos.
El teléfono sonó haciendo que salga de algunos de mis recuerdos.
—¿Diga? – Dije mientras miraba un cuadro que estaba en la pared, era algo aburrido, tal vez debería cambiarlo.
—Bella soy Alice ¿Cómo estás? – Pregunto con esa vocecita cantarina que tenía.
Sonreí. Al menos podría hablar con alguien este día.
—Bien, algo aburrida, mis hermanos se regresaron a Volverá, solo yo me quedare en Forks por un tiempo – le conté felizmente.
—¿No quieres venir un rato a mi casa? Digo… así no estás sola – hablo.
Sería una gran idea ir un rato, ya que no estaría aburrida como en esta casa, además, lo más bueno de todo, es que podría ver a Edward un rato con la excusa de que Alice me invito.
—Dale, ya voy para allá – Le dije
Luego corte rápidamente.
Tenía muchas cosas en mente, no solo Edward, también estaba pensando en Jacob, ese lobo en realidad me había caído bien a pesar de la innecesaria lucha que habíamos tenido. Le había dicho que algún día deberíamos hablar aunque pensándolo bien tenía prohibido ser amiga de un lobo ¿Verdad? Éramos enemigos por naturaleza, yo cazaba humanos y animales, los mataba, él nos mataba a nosotros para proteger a su gente. No podíamos ser amigos. Era un Vulturi Aro me lo prohibiría pero ¿Las reglas están hechas para romperlas no? ¡Qué importa las estúpidas reglas de la naturaleza o de Aro!
Me subí a mi coche para dirigirme a la casa de los Cullen.
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Al bajar lo hice con un poco de torpeza. Eso era algo que no se me había quitado ni aun siendo vampira, pero por lo menos ahora tenía ventajas, ya que no me caía como antes, cada cinco segundos sin cesar, al menos ahora si tropezaba no me caía, seguramente debido a que mis reflejos son mil veces mejor, pero lo torpe no me lo quita nadie.
Mire la casa, siempre tan hermosa, elegante y mientras la contemplaba detalladamente me asome a la puerta y rápidamente Edward me abrió.
Lo mire por un segundo, pero solo eso basto para que me perdiera en esa mirada, me atrapaba completamente, me hipnotizaba, me… enamoraba aún más.
Ese chico dueño de esa cautivadora mirada iba a ser mi perdición, pero no importaba los líos en los cuales me metiera por él, solo me importaba que él sea feliz, que su corazón siguiera latiendo, esa era mi mayor prioridad.
Edward esbozo una sonrisa torcida, esa sonrisa era mi favorita.
—Bella ¿Cómo estás? – pregunto aun manteniendo esa hermosa sonrisa que yo tanto adoraba.
No me llevo mucho tiempo darme cuenta que todavía seguía hipnotizada, en silencio, seguramente observándolo con una cara de idiota, supongo que esa escena era algo patética.
—Muy bien… Emm ¿Esta Alice? – pregunte mientras me ponía de puntas de pie para observar el interior de la casa, pero parecía nadie estaba allí, que la casa estaba vacía, que solo estábamos Edward y yo.
—En este momento se ha ido a cazar con toda la familia ¿Quieres esperarla? – Dijo confirmando mi pensamiento.
—¿Estas solo? – pregunte tontamente "Se ha ido a cazar con toda la familia" creo que no hacía falta preguntar…
—Estamos solos, ¿Quieres esperarla? – Repitió.
—Solo si no te molesta, no quiero convertirme en un fastidio – Respondi mientras sonreía Edward me volvió la sonrisa.
—Bella ¡No digas eso! No molestas en absoluto, por favor pasa.
Entre a su casa mientras sonreía. La casa había cambiado desde la última vez que había venido, no sabía cuándo paso desde que vine ya que no solía fijarme en el "Tiempo" después de todo cuando sos inmortal el tiempo no importa, sobra.
El piano no se encontraba en el mismo lugar de la otra vez, esta vez se encontraba en el centro, un poco más alejado había un sillón de cuero color chocolate y en frente había una mesita con un florero. El olor a rosas era realmente agradable, inundaba mis fosas nasales y me relajaba.
Edward camino hacia mí y se sentó en el sillón mientras sonreía ¡Oh bella sonrisa la suya!
El silencio reinaba, me decía que debía besarlo, pero sabía que por mucho que lo deseara no podía hacerlo. El silencio se volvía algo incómodo ¿Qué pensaba Edward? ¿Por qué no me quitaba la mirada?
¿Sentía algo por mí? No vas averiguarlo si no te arriesgas. Susurro mi consciencia. Obviamente tenía razón, no sabría eso si no me arriesgaba, pero ¿Quién demonios se enamora de una persona con solo verlo unas pocas veces? Solamente yo, claro estaba. Era imposible que Edward sintiera algo por mí, o al menos eso creo.
—¿Qué me miras tanto? ¿Tengo algo en la cara? – Pregunte algo amable, pero mi voz sonó algo soberbia y un poco nerviosa. Espero que Edward no piense que se lo dije de mala manera.
—¿Estas nerviosa verdad? – pregunto Edward, yo solo asentí —. Suelo causar eso en las chicas – Dijo en un tono patéticamente arrogante y burlón.
¿Eso había salido de la boca de Edward? ¿Esa persona que estaba justo en frente era él? Esto era una broma, si eso debe ser. Edward no era para nada egocéntrico, él era amable, cortes, para nada ególatra o soberbio.
—Edward, deja ya de bromas, no estoy para eso – dije sonando algo enojada.
—Esta bien, no bromeo más – musito.
Suspire aliviada, al menos no era un estúpido ególatra como Demetri. ¡Oh Demetri! Espero que esté a tres mil millones de kilómetros de aquí…
—Te miraba porque… eres hermosa Bella.
¿Era este el momento en el que debía tirarme encima y besarlo? ¿Este era el momento adecuado decirle que lo amaba más que a mi propia vida? ¿De decirle que si me daba una oportunidad junto a él lo haría feliz? Lo mire con mucha ternura, era realmente perfecto. Su mirada tan profunda, te hipnotizaba de inmediato, su sonrisa era la más linda que había visto en toda mi existencia.
Edward era la perfección pura, y no solo por fuera, por dentro también. Era amable, generoso, cortés, no conocía suficientes calificativos como para describir la perfección, su perfección.
En ese preciso segundo Alice y el resto de los Cullen aparecieron, no había notado su presencia por estar tan encerrada en mis pensamientos.
—¡Bella! – Dijo Alice algo hiperactiva. ¿Esa chica de donde sacaba tanta energía?
—Hola Alice ¿Cómo estás? – Pregunte mientras sonreía.
Esme se fue a la cocina luego de saludarme como un gesto al igual que toda la familia excepto Alice ¡Ella era tan confianzuda! No me tratara como si fuese una Vulturi, me trataba como si fuese su hermana. En realidad ningún integrante de la familia me trataba como una pero Alice me tenía una confianza increíble y eso realmente me gustaba. Me gustaba que me hagan sentir parte de su familia y me gustaba que no vayan a esconderse tras una roca por ser una Vulturi.
—Bella en el instituto organizaron para hoy a la noche un baile, y para que sea aún más divertido será un baile con máscaras – Contó Alice con una sonrisa de oreja a oreja.
¿Un baile con máscaras? Los Vulturi organizaban esos tipos de "Bailes", aunque era un tanto elegante, y la verdad era un poco divertido. Era una de las pocas y raras veces que nos divertíamos, pero esas fiesta se hacían rara vez cuando un nuevo miembro de la guardia entraba y eso hace unos años que no sucedía. ¡Seria grandioso asistir a una! Pero esta vez estaría rodeado de humanos… y la parte que odiaba era bailar ¡Era pésima bailarina! Me refiero a que era realmente mala bailando, tenía dos pies izquierdos.
—Genial – Exclame.
—Sabía que irías… lo había visto por lo tanto ya tengo un vestido y la máscara perfecta para ti – Dijo alegre.
Bueno al menos no tenía que ser torturada e ir de compras.
Los Vulturi sabían de torturas ¡Y sí que sabían! Con Jane el dolor era inaguantable, pero ir de compras con Alice… No había peor tortura que esa y más aún que yo realmente detestaba ir de compras, me agobiaba tener que ir de local en local, probarme la ropa ¡Era detestable! Agradecí que al menos no tuviera que hacerlo.
—Bella es esta noche, tienes que prepararte – Dijo Alice mientras me tomaba del brazo y me llevaba casi arrastrándome hacia su cuarto.
—Pequeña, pero fuerte – pensé mientras subíamos los últimos cinco escalones que faltaban.
Sin quejarme, ni decir una sola palabra deje que Alice me preparara, después de todo ella era la experta en esto de la "Moda", por lo tanto, confiaba en que ella no me haría ningún desastre.
Me preocupaba algo Rosalie, sabía que no le agradaba y tal vez me podría hacer algún tipo de broma de mal gusto solo para fastidiarme, aunque lo dudaba, los Cullen no solían hacer ese tipo de cosas, pero era mejor prevenir que lamentar ¿Verdad?
Me mire en el espejo, Alice ya había terminado, me sorprendía la rapidez que lo hacía y lo bien que me había dejado. ¡Resultados esplendidos!
Tenía el pelo suelto, pero había algo diferente, tenía tirabuzones hermosos, me había maquillado algo sutil. Un simple delineado y las pestañas con algo de rímel… nada ostentoso ya que después de todo nadie me iba a ver la cara ya que tendría una máscara puesta.
Me puse un vestido que Alice me había dejado, era muy hermoso pero no era la clase de vestido que solía usar en la fiestas, este se veía fino, elegante pero sin dejar de ser algo informal. Era de un azul marino, de seda, y me marcaba la cintura y tenía unos volados en la parte de abajo. Era precioso y desde luego, costoso. Debería pagárselo a Alice, no quería hacerles gastar su dinero.
—Bella, baja ya nos iremos – Grito Emmet algo divertido.
¿Ya? Pero si hace unos instantes era temprano? ¿Tan rápido transcurría el tiempo que ni si quiera había notado que era de noche?
El tiempo con los Cullen pasaba rápidamente, era una familia estupenda y la verdad sentía envidia por Alice y Rosalie. Tenía una madre que les brindaba amor incondicional a pesar de que no sea su madre biológica, tenía un padre generoso, sabio. Me hubiese gustado tener una familia así, porque ellos eran una familia más que un aquelarre de vampiros. Si uno estaba en peligro automáticamente todos se unían para defender a su integrante, a su familia. No había un favorito como en mi aquelarre, todos eran iguales, todos recibían amor, un amor equilibrado.
En cambio mi supuesta "Familia" –Si es que se le podría denominarlo así— tenían seis miembros importantes, y por lo tanto los que eran más "Consentidos". En primer lugar estaban los gemelos y yo, en segundo lugar Demetri y en el último puesto pero no menos importante Chelsea.
Baje las escaleras con gracia, intentando no ser torpe, rara vez tropezaba, ya que al res vampiro mis reflejos y toda la cosa estaba más desarrollado pero a veces me descuidaba y terminaba en el suelo.
Edward me miraba maravillado, como embobado, era raro observarlo como me miraba y si fuera humana mis mejillas estarían al rojo vivo. Agradecí ser vampira por lo tanto eso era imposible que sucediera ¡Algo bueno de ser esto!
—Estas hermosa Bella, más hermosa de lo que eres – susurro mientras me observaba. No pude evitar estremecerme, esas sensaciones que Edward me provocaba eran indescriptibles.
—Ya, dejen esas cosas para otro día – dijo Emmet divertido. Adoraba esta familia.
Jasper y Alice fueron en su lujoso y nuevo auto, así como Emmet y Rosalie iban en el suyo. Siempre se veían realmente lindos juntos, eran las parejas perfecta. Parecía que hubiesen nacido para estar juntos una eternidad. Daba la sensación de que el destino los había hecho cruzarse con el fin de que estén juntos toda una vida. Eran almas gemelas.
—Bueno princesa ¿Vamos en mi auto? – pregunto Edward cortésmente. Sonreí al instante.
Estaba demasiado hermoso, vestía la perfección. Alice sí que se había esmerado con la vestimenta.
Edward extendió su mano y yo sin dudarlo lo tome.
La corriente eléctrica de adueño nuevamente de mi cuerpo y al parecer Edward había tenido la misma sensación porque estaba algo extraño. Me sonrió y caminamos hacia su volvo plateado. Me abrió la puerta como todo un caballero y luego se subió a su coche.
Todo era perfecto, sentía que hoy tenía que ser el día en que mis sentimientos hacia Edward no sean más callados, iba a confesarlo pase lo que pase. Tenía la necesidad de gritar que amaba a Edward Cullen a los cuatro vientos, tenía la necesidad de hacerlo feliz, de ser esa persona que le saque una sonrisa en cada ocasión en cada circunstancia. Edward se había convertido en un parte de mí en tan poco tiempo, era una parte de mi corazón, era la persona que ocupaba mi mente cada segundo, cada instante. No importaba cuantas personas nuevas aparezcan en su vida, yo siempre lo querría más que todas ellas.
Nos encontrábamos en el baile, todos se divertían bailando energéticamente con la música moderna que sonaba a todo a volumen. Yo solo me encontraba parada mientras observaba como Alice, Jasper, Rosalie y Emmet se divertían conversando con los otros integrantes del instituto o bailando con alegría cada canción que pasaban. Llevaban las máscaras puestas por lo que los pude identificar reconociendo la ropa que llevaban.
—¿Nunca viniste a una fiesta así no? – Pregunto Edward, seguramente estaba sonriendo pero no sabía por la máscara que llevaba. Era un fastidio las máscaras pero se veía muy bien.
—La verdad que no, los Vulturi organizan un baile cada vez que tenemos un nuevo integrante, pero no es nada, parecido a esto – dije mientras soltaba una casi imperceptible risa —. Los bailes allá son elegantes, finos tienen otra clase de música.
—Música de hace unos cien años atrás… — dijo Edward en un tono entretenido —. Tal vez es música del periodo medieval y renacentista.
—No tan así – solté en un tono chispeante. —. La música es más relajada…
En un segundo la canción electrónica que sonaba a todo volumen fue reemplazada por una canción romántica un poco lenta para el gusto de los alumnos pero para mí era una canción perfecta para bailar con un chico. Obviamente yo no bailaría porque el pobre chico que baile conmigo terminaría a los pisotones conmigo.
—¿Quieres bailar bella dama? – Dijo Edward imitando una voz algo rara pero elegante.
—Claro que si caballero, pero disculpe si lo piso cada cinco segundos – pronuncie mientras esbozaba la mejor sonrisa que tenía, aunque era algo inservible porque llevaba la máscara.
No sabía por qué, pero esta escena me recordaba mucho al libro Orgullo y Prejuicio.
Edward me tomo de la mano y me llevo hacia afuera, no había absolutamente nadie, todos los alumnos se encontraban adentro. Cosa que me sorprendió.
Rodee el cuello de Edward con delicadeza y el me tomo de la cintura mientras me miraba a los ojos con ¿Amor? ¿A caso mi sueño podría ser real? ¿Edward sentía algo por mí? Sentía que ese era el momento perfecto para soltar todo. No existía otro lugar en el mundo en el que quisiera estar, solo me encontraba con Edward y a pesar de que había alumnos dentro y podría salir afuera alguien, no importaba. Me había olvidado completamente del mundo, solo éramos Edward y yo, nadie más, el resto no importaba.
Me saque la máscara con cuidado para no despeinarme mucho y Edward hizo exactamente lo mismo.
—Edward – susurre. Él puso su dedo índice en mis labios en un ademan de callarme.
—No te muevas – dijo en un suspiro ¡Oh bello coro de ángeles! ¿Estaba en el cielo? No lo sabía pero simplemente obedecí su petición.
Lentamente se iba acercando a mí, estaba demasiado nerviosa no podía negar eso. Nuestros labios se encontraban a unos milímetros y cerré los ojos. Los labios de Edward se posaron en los míos, se unieron en un apasionado y tierno beso, mis labios y los de mi Edward encajaban a la perfección, nuestros labios se movían en un ritmo lento y sincronizado que hacía que mil sensaciones nazcan desde lo más profundo de mi inerte corazón.
—Te amo – susurre mientras me alejaba despacio.
—Y yo a ti Marie Swan – dijo y en ese momento me congele.
Hoooooooola ¿Como están Este es un capitulo un poquito mas largo que lo usual (Tan solo un poco) Bueno, para ser sincera lo tenia escrito hacia un tiempito pero no me sentía satisfecha ya que para mi gusto tenia una escasa narración ahora lo arregle un poco y añadí ciertos detalles y arregle mi pésima ortografía.
Espero que les guste ¿Quieren un Edward Pov para el siguiente capitulo? Yo creo que seria necesaria así se resuelve este enigma del por que la llamo "Marie Swan" pero ustedes solo sigan si quieren o no.
Bueno, actualice rápido ¿Verdad? :3
Saludos a todos desde Argentina :') ¿De donde son ustedes?
