Capítulo Anterior:

La risa pronto me consumió al terminar mis actos, la sensación de poder todavía no dejaba mi sistema, impidiéndome pensar en todo lo ocurrido. Sin volverme a mirar hacia atrás, dejando a mi pequeña amiga ahí tirada me dispuse a andar mientras tarareaba una dulce melodía que Lily me enseño. Desde me deshice de mi ropa y termine robando una nueva, y me dispuse a buscar más de los tipos que seguían al tío gordo, tenía que encontrarlos a todos y bañarme en su sangre, lo deseaba y lo haría pero primero debía obtener información. Unos años después logre cumplir esa promesa.

-La noche esta perfecta para cometer locuras, ¿cierto hermanito?- comente con diversión al aire y me aleje de aquel lugar tarareando la melodía que me había enseñado Lily con los recuerdos de mi pasado colgando a cuestas.

Capítulo 11:

Los firmes pasos de Gotou lo dirigían por el pasillo que llevaba al departamento donde vivía su "sobrino" Yakumo juntos a su "novia falsa", Haruka.

El pensamiento le hizo gracia de nuevo. Oh, ¿Cómo molestaría a Yakumo con este tema? ¡Porque por supuesto que lo haría! Se vengaría de una vez por todas de todos los comentarios sarcásticos y cínicos del joven, de su mala actitud, de sus acciones cuando lo dejaba en ridículo, en fin de todas las cosas que le hizo. Sonrió un poco más siniestramente mientras entretejía su malévolo plan. Esta vez, Gotou se las cobraría a todas y con creces.

Unos torpes pasos detrás suyo hizo que volviera de su mundo de fantasía y se topara con la realidad. Quien lo seguía con un paso inseguro no era otro que su mediocre compañero, Ishii. Suspiro resignado. Quien hubiera pensado que este joven torpe y cobarde terminaría siendo más útil que la mayoría de sus compañeros anteriores. Sin duda, se había ganado algo de su aprecio. Aunque aún estaba recio de tenerlo tan cerca. No podía alejar la broma de mal gusto de Yakumo de su cabeza.

Aunque sabía que Yakumo lo hizo para molestarlo y que a su compañero le gustaba Haruka, no podía no sentirse afectado por la broma de su querido sobrino. No es que fuera intolerante ni homofóbico o algo parecido, solo que no sabía cómo tratar con estos temas. Las palabras y los sentimientos nunca fueron su fuerte, si no la acción. En parte por ello eligió ser policía además también por su alto sentido de la justicia.

Gotou podía recordar claramente cuando veía a los héroes de las series en la televisión y corría de un lado a otro con una capa improvisada atada alrededor de su cuello imitando ser un aliado de la justicia como ellos.

Por otra parte, Ishii miraba preocupado a Gotou. Parecía que el viejo detective se había sumido en sus pensamientos y se había pasado el departamento de Haruka. Con un poco de indecisión le llamo la atención.

-D-detective Gotou, el departamento de Haruka es aquí- señalo con un dedo la puerta del departamento mientras lo miraba con algo de preocupación y el ceño fruncido.

El cuerpo de Gotou se detuvo de repente como si se le hubiera acabado las baterías a un robot y con un movimientos rápido, dio media vuelta, para quedar al lado de Ishii, ignorando por completo al joven. Tosió un poco para disimular la vergüenza que sintió por quedar atrapado en los recuerdos de su niñez y con un decidido golpeteo llamo a la puerta.

La suave voz de Haruka se hizo presente detrás de la puerta al poco tiempo, indicándoles que en instantes los atendería. La joven apareció detrás de la puerta con su típica sonrisa, saludándoles cortésmente al reconocerlos.

El joven detective se quedó un poco pasmado por la radiante muchacha, por lo que Gotou decidió bajarlo del paraíso con un fuerte golpe de costado de su cuerpo. Logro su objetivo, Ishii bajo de las nubes y se dignó a responder el saludo. Por detrás, Yakumo saludo a ambos con un saludo seco y todos decidieron emprender el viaje al auto de Gotou. Ambos detectives llevaban la delantera mientras eran seguidos por detrás de ambos jóvenes.

-Haruka- la llamo el joven psíquico sin mirarla.

-¿Qué ocurre?- pregunto curiosa la joven al muchacho.

-¿Quién fue el que toco la puerta antes?- hablo con indiferencia mirando hacia el frente perdido en sus pensamientos.

-¿Eh...?- la joven poso un dedo en su barbilla mirando el cielo- ¡Ah cierto! Era un encargado del departamento que venía para preguntar si tenía problemas con la conexión del gas- recordó al guapo joven.

- ¿Lo habías visto alguna vez?- siguió sin mirarla concentrado en el camino que los dirigía hacia el exterior del edificio.

-Umm no ¿Por qué?- Haruka vio como Yakumo se daba media vuelta para mirar de reojo su edificio de apartamento con serenidad.

-Por nada en especial.

Lo detectives se habían detenido frente al auto para esperarlos, ambos veían curiosos las acciones de Yakumo.

-¿A dónde vas?- pregunto paralizada en su lugar la joven mientras veía como Yakumo rodeaba el apartamento para dirigirse al callejón que había en su parte derecha.

-No vengas- le espeto con seriedad logrando su cometido, Haruka no lo siguió. La figura del joven volvió a parecer después de un tiempo del oscuro callejón para dirigirse hacia ambos detectives. Haruka reacciono al quedarse atrás y corrió para reunirse con todos.

-¿Qué fue eso?- le pregunto Gotou con una ceja levantada curioso.

-Nada importante- respondió el joven psíquico con un leve encogimiento de hombros restándole importancia. Ninguno dijo nada más y se dignaron a emprender por fin el viaje en auto. Después de un rato de andar en silencio, Yakumo salió de sus cavilaciones.

-¿Y de que se trata todo este misterio?- pregunto desinteresadamente el joven psíquico mirando la cuidad pasar por la ventana.

-No tengo idea- le respondió con el mismo tono Gotou sin mirarlo.

-Entonces apreciaría que no malgastaras de esta forma mi tiempo detective- suspiro con resignación y diversión.

-¡Pues no soy yo el que te está buscando, me lo pidió ese viejo loco!- Le grito con exasperación.

-No deberías etiquetar a la gente como vieja con tu edad- respondió con sorna.

-¡¿Qué dijiste?!- soltó exasperado.

-Ya, ya... detective Gotou cálmense- trato calmar las aguas su compañero de trabajo.

-¡No me lo digas a mi si él empezó!- recrimino como un niño pequeño ante una injusticia.

-No importa quién empezó, lo importante es terminarlo...- comento con unas gotas estilo anime pasando por su cabeza.

-Tsk... - "Me las pagaras" se juró mentalmente.

-¿Que han logrado averiguar sobre el caso de Shirayuki?- intento desviar la atención la joven dama quien no había intervenido en la discusión.

-No mucho, no hay muchas pistas con las que trabajar, así que hemos estado estancados con el caso- suspiro resignado Ishii.

-¿Qué tal si repasamos los aspectos principales?- les incentivo Yakumo a repensar la situación.

-Me parece buena idea. Para empezar el nombre de la víctima es Shirayuki Shibuya, su nombre de soltera era Shirayuki Takahashi, 27 años, mide 1,67 cm, pesa 59 kg, tiene el cabello largo ondulado de color dorado, tez blanca y ojos verdes, trabajaba como modelo desde los 7 años, su familia también son modelos, su madre Midori Takahashi, es una famosa modelo de ropa interior y su padre Kiyoshi Takahashi es fotógrafo. Se casó con Ryota Shibuya a los 20 años, sin hijos, se encontró su cadáver el pasado 17 de noviembre en un callejón de la calle Mukohara.

-Por la forma en la que murió, se trataba de un asunto muy personal, su cadáver fue descubierto por dos jóvenes, quienes le sacaron una foto y luego llamaron a la policía, la llamada fue registrada a las 12:06 y según el celular la foto fue hecha a las 12:03, los oficiales llegaron al lugar 10 minutos después. Las cámaras del local de enfrente confirman su historia. Eso es todo- concluyo Gotou con voz seria.

-¿Entonces han podido averiguar algo sobre su esposo?

-Todavía no, no he hemos ido a verlo aun- comentó mientras lo miraba por el espejo retrovisor.

-¿Que ocurre detective? ¿No quieres confrontarlo sobre el asunto del amante de Shirayuki?- le espetó con burla.

-Tsk, bueno tendrás que hacerlo tú si tanto lo deseas.

-¿Me mandas a mí porque te identificas con el pobre hombre, detective?

-¡Mi esposa nunca me engaño bastardo!

-¡Detective Gotou mire al frente!- grito alarmado Ishii al ver al viejo detective mirando furiosamente al joven sentado en el asiento de atrás sin prestarle nada de atención a la carretera llena de auto.

-¡Tsk!

-Si bien recuerdo, su esposo es un empresario muy famoso.- desvió el tema Haruka de nuevo con unas cuantas gotas de sudor estilo anime pasando por su cabeza al sentir su vida en peligro con ese peculiar conductor.

-Mejor dicho, un empresario asquerosamente rico- corrigió Gotou.

-Sin duda, Ryota Shibuya es una empresario mundialmente famoso, su familia pertenece al rubro de las empresas desde hace generaciones, empezaron siendo un grupo pequeño reparando automóviles hasta que empezaron a fabricarlos ellos mismo, con el tiempo patentaron su propia marca de automóviles, se expandieron mucho después de eso, con el tiempo han progresado muchísimo- agrego Ishii.

-Después de ver al viejo loco, nos dirigíamos a tomar su testimonio.

-Eso se hace el mismo día en que se encuentra el cadáver, me extraña que no lo sepas detective.

-¡Por supuesto que lo sé! Pero debemos aclarar algunas cosas más con él.

-¿Él es sospechoso?- pregunto la femenina, ambos detectives quedaron en silencio.

-Si soy sincero, al darle la noticia estaba destrozado- comento con tristeza el joven detective.

-Estoy de acuerdo, parecía una buena persona, es eso o su actuación fue esplendida, sin embargo en estos tipos de crímenes pasionales el esposo o el amante es el principal sospechoso, no podemos desestimarlo-Haruka asistió comprendiendo.

-Entonces ¿Cuáles son esas preguntas?- retomo el tema Yakumo.

-Investigando averiguamos que su empresa se ha formado de muchos enemigos del bajo mundo. Tal parece que el justo comportamiento de Takeshi-san le ha hecho ganar muchos enemigos, principalmente con los de la empresa vecina Tsukiya, quienes son sospechosos de contrabando con armas de fuego, tal parece que Takeshi-san testifico contra ellos.

-¿Están suponiendo que es por venganza contra Takeshi-san?- pregunto concentrada en lo que decían Haruka.

-Exacto, debemos investigar más por eso vamos con él después de ver al viejo loco- luego de esa aclaración todos se quedaron callados, concentrados cada uno en sus pensamientos.

Al llegar todos siguieron en silencio a Gotou. Sus pasos hacían eco al atravesaban el oscuro pasillo que llegaba al consultorio del forense Hata. Los cuatro miembros del grupo, dos policías y los dos jóvenes, caminaban despreocupadamente con el largo pasillo tenebroso del hospital para llegar a su destino. Algunos más perturbados que otros por el oscuro lugar.

Hata estaba terminando de anotar los detalles de la autopsia cuando un suave golpe en la puerta lo distrajo, miro de reojo el pequeño reloj en la pared y se sorprendió al ver la hora, eran las 17 y 50. "Ooooh que puntuales" pensó sonriendo ladinamente.

A paso de tortuga, Hata dejo el material de trabajo donde correspondía, ordeno el lugar y coloco el cuerpo en una cámara criogénica. Cuando el sonido de los golpes en su puerta se intensificó sonrió con diversión por la poca paciencia del Gotou, al salir corrió la espesa cortina negra para cubrir su lugar de trabajo. Se dirigió a la puerta lentamente para abrirle a sus nuevos invitados a los que atendió con un breve saludo desinteresado y los dejo pasar.

Como ya era costumbre en Gotou, tomo como asiento y sin consentimiento el sillón negro al frente de la mesa del forense, cruzando las piernas y apoyando sus brazos en el respalda brazos, los demás se quedaron parados detrás de sofá.

Perezosamente, el forense se sentó en la silla al frente del sillón con una cara aburrida mirando a sus invitados. La humeante taza de té ya estaba frio sobre su escritorio. El pequeño recinto se llenó de un sepulcral silencio hasta que un impaciente Gotou lo rompió.

-Y bien, ¿Qué es todo este misterio?- su voz fuerte rompió fácilmente el hilo de pensamiento de los demás.

-Primero que todo, baja los pies de mi sillón- Le recrimino sin mirarlo a lo que el viejo detective tuvo que obedecer protestando por lo bajo.

-Acabo de terminar el reporte del cuerpo que encontraron hace unas horas- soltó directamente como si no fuera la gran cosa.

-¡¿Tan rápido?!- pregunto asombrado Ishii a lo que Hata solo se limitó a encogerse de hombros.

-Si quieren puedo tardar más pero lo básico y esencial ya está hecho- dijo como si hablara del clima- Era algo demasiado interesante como para dejar de trabajar en ello- Sonrió de forma macabra.

-Nunca deja de sorprenderme tu retorcida mente, ¿Cómo es que no has acabado en la cárcel, viejo?

-Solo me limito a hacer lo que me gusta, a diferencia de alguien quien no respeta la naturaleza- dijo sin inmutarse el forense mientras se cruzaba de brazos y se limitaba a observar al detective mayor con diversión.

-Maldito viejo- le espetó enojado Gotou.

-¿Cuál cuerpo?- intervino el joven psíquico por primera vez.

-Ah cierto, no lo mencionamos, hace unas horas encontramos el cuerpo de una joven a la orilla del canal- comentó serio sin apartar la mirada de Hata.

-Todavía no se ha dado el aviso a nadie sobre lo hallado, no tenemos ninguna identificación del cuerpo- agrego Ishiida.

-Hasta ahora- interrumpió el forense- compare el registro dental con sus dientes y encontré una concordancia, su nombre era Sakura Aoyama, 27 años de edad, como murió te lo dije hace unas horas, presenta múltiples contusiones y desgarros internos, se ahogó con su sangre antes de que la desmembraran. Ya te tengo el informe- comento sin importancia.

-Al menos ya la hemos identificados, una cosa menos- suspiro exhausto Gotou.

-Otro cuerpo más- dijo pensativo Yakumo hasta que decidió devolverle la mirada al forense- Entonces ¿Que fue tan interesante como para hacer que te olvidaras de incluso tomar tú té, Hata-san?

-Tan observador como siempre, joven Yakumo- Hata no puedo más que sonreír por lo bajo al comentario. Los presentes dirigieron su mirada a la tasa fría de té sobre el escritorio del forense.

-Debiste estar muy ocupado- agrego Gotou.

-O muy concentrado- respondió Yakumo- ¿De qué se trata todo este misterio Hata-san?- El forense solo desvió la mirada divertido y volvió a ponerse serio. "Concentrado" en ese caso no era el mejor adjetivo, él sabía que en realidad estaba obsesionado con ello y tenía que hacer que investigaran el asunto.

- Hace tres años, se encontró un cuerpo en un sótano de una casa abandonada, se me encomendó realizar la autopsia y descubrí que la joven había sido torturada y luego asesinada por un disparo en su cabeza- el forense miro seriamente al detective- Sus parpados estaban pegados para mantener abierto sus globos oculares, le habían clavado cien agujas en los ojos manualmente y le habían cercenado la lengua para que no gritara o eso creo- Haruka e Ishii habían endurecido la expresión ante la descripción pero ese no fue el caso de Yakumo y Gotou.

-Recuerdo el caso- comento Gotou sin apartarle la mirada- Pero me dejaron fuera.

-También salió en el periódico, si bien recuerdo la víctima se llama Amanda Emiya, la culpa recayó sobre un grupo de adoradores de satán ¿cierto?- comento Yakumo.

-Correcto, se encontró el cuerpo rodeado de símbolos satánicos pintados en el piso con sangre, muchísimas velas y demás objetos utilizados en ese tipo de sesiones, investigando nos enteramos de que había un grupo de esas personas por la zona, había una abrumadora cantidad de evidencia contra ellos, con sus huellas por todo el lugar y el ADN en el cuerpo de la joven los condenaron en un pestañeo ¿Qué tiene esto que ver?- comento Gotou impaciente.

-El caso es que encontré una marca en el cuerpo de la víctima que me pareció muy curiosa- comento seriamente- Era un código de barras bastante pequeño en la parte trasera de su ojera izquierda- señalo apuntándose detrás de la oreja a modo ilustrativo.

-¿Un código de barras?- pregunto estupefacto Ishii

-Exacto.

-¿Por qué?- inquirió desconcertado Gotou al recuperar la voz, a lo que Hata solo respondió encogiéndose de hombros.

-No lo sé, en aquel momento lo tome como parte del rito del grupo satánico y no le di mayor importancia, unos meses después la policía encontró otro cuerpo femenino, al revisarlo note que también tenía un código en el mismo lugar, no me importo mucho pero se me hizo raro la similitud y de igual modo al primer caso, este tenía un culpable claro. Tiempo después, me llego otro cuerpo con el mismo tatuaje, desde entonces me fue imposible pensar que se trataba solo de simple casualidades y a cada cuerpo que me llegaba verificaba si tenía el mismo código. He encontrado más de 10 en estos tres años, todas eran mujeres pero lo curioso es la similitud entre sus apariencias, todas eran mujeres de cabello castaño y ojos marrones sus alturas variaban entre 158 y 165 de altura y su peso entre 52 y 56 kg. La chica que encontraron hace unas horas tiene la misma marca, con ella el contador llega al decimotercer caso y no me sorprendería que solucionaras también este caso fácilmente. Toma aquí está el archivo- le entrego unos documentos en una carpeta a Gotou quien lo tomo y lo abrió sin pensar.

-¿El ADN encontrado en el cuerpo pertenece a un ex criminal convicto?- murmuro sorprendido por el resultado.

-Lo coloque en la base de dato y el ADN concuerda al 100%- dijo mirando sus uñas como si fuera lo más interesante del mundo. El silencio inundo la sala.

-Hata-san- lo llamo Yakumo quien lo miraba como intentando descifrar sus pensamientos- ¿Cuál es su teoría de todo esto?- el mencionado bajo la miraba intentando responder con sinceridad a esa pregunta.

-¿Cuál es la tuya joven Yakumo?- devolvió la pregunta al astuto joven.

-Sospecho que la misma que la tuya- sonrió de lado Yakumo. Hata cerró los ojos e intento ordenar sus pensamiento.

-Cada caso tenía un culpable claro y la evidencia apuntaba sin duda a cada uno de ellos, por lo tanto no podía opinar nada al respecto y ni siquiera mencionar estas pistas que había notado, obviamente detalle las marcas en la descripción de los cuerpo que entregue pero la policía las paso por alto, hablar de ello no tenían lugar ni motivo, pero… si lo que creo es verdad entonces hemos encerrados a muchos inocentes- los detectives abrieron los ojos sorprendidos por la revelación, eso era imposible.

-Aunque lo mencionaras, la descripción de las víctimas es un estándar de mujer japonesa por lo que no llamaría mucho la atención de la policía, dígame adivinar ¿sus edades no tenían ningún patrón verdad?

-No, las edades variaban muchísimo entre las víctimas y es cierto de no ser por las marcas detrás de sus orejas ni yo las habría relacionado- explico Hasta en afirmación dejando a Yakumo sumido en sus pensamiento.

- Estos son casos resueltos y sé que estas en casos no resueltos por lo que no está en tu jurisdicción investigarlo, solo te estoy alertando Gotou, esto lleva tres años y quien sabe si más, además no todos los cuerpos de Tokio pasan por mis mano, la policía tiene a mas forenses aparte de mí y tampoco sé cómo trabajan los demás o si fueron iguale de detallistas que yo al revisar los cuerpo, esto puede ser más profundo de lo que deja ver- desde que habían empezado a hablar, Hata no había mostrado su típico cinismo al que estaba acostumbrado Gotou, eso lo que empezaba a incomodar.

- Sin embargo la evidencia es clara, al igual que el patrón, lo que decida hacer la policía con esta evidencia es decisión enteramente vuestra- sentencio levantándose con pereza esperando la resolución de Gotou.

-Está diciendo que hay alguien allí afuera asesinando personas e incriminando a alguien más por los hechos- hablo bajo y con tono incrédulo recalcando en cada palabra Ishii.

-En resumen, es lo que he estado pensando- afirmo el forense.

-Discutiré esto con los altos jefes y veremos cómo proceder, mientras tanto podrías hacer una lista de los nombres de esas 13 mujeres y podrías hablar con tus compañeros forenses para ver si ellos también lo notaron- hablo serio imitando el gesto de Hata al levantándose del cómodo sillón para marcharse.

-Si pasas pasado mañana te daré la lista pero te aviso, no me tienen en muy alta estima en la sociedad de forenses, aun así intentare hacer todo lo posible- sonrió oscuramente Hata causando una mezcla de alivio y desprecio en Gotou.

-¿Me pregunto por qué será?- susurro Gotou para sí mismo y con un asentimiento de cabeza se retiró del lugar seguido por Ishii y Yakumo quienes solo se despidió de Hata con un leve movimiento de cabeza, entonces su atención se dirigió hacia la joven que los acompañaba. Ella le regalo una radiante sonrió e inclino su cabeza en un gesto de respeto y despedida, los ojos de Hata brillaron al instante.

-Yo que tu tengo cuidado de no andar sola- le dijo divertido con una sonrisa siniestra tallada en su rostro, la joven levanto la mirada confundida y vio como el viejo forense desaparecía detrás de la gruesa cortina negra que dividía el cuarto en dos, abandonándola en aquel lúgubre lugar. Haruka se paralizo por ese extraño comentario incapaz de dejar de observar el lugar donde esa gruesa tela se había devorado la pequeña figura de Hata.

-¡Haruka!- la nombrada se sobresaltó al escuchar su nombre, logrando salir de su estado hipnótico momentáneo se dispuso a alcanzar a los demás con la perturbación a flor de piel. Esto no le daba buena espina.

Una joven mujer corría por las calles atestadas de gente con el cielo pintado de naranja a su alrededor. Su respiración entrecortada se dejaba ver por el vapor que se formaba en torno a su boca. La mezcla de emociones que iban de los nervios a la felicidad inundaba su ser.

-¡Que mala suerte tengo!- grito frustrada por su mal karma. Su andar agitado se fue deteniendo paulatinamente al girar en la esquina que daba a su destino. Hecho un vistazo a su reloj, las 17: 40, le faltaban 20 minutos. Suspiro aliviada intentando regularizar sus pulsaciones y su respiración en el proceso. Arreglando un poco su cabellera y retocando su brillo labial, se dio un ok con el dedo frente al espejo portátil que llevaba. Estaba muy emocionada, la habían llamado para participar en un importante desfile de moda, siendo ella una novata en el modelaje pero siendo su sueño desde niña.

-Recuerda con elegancia, con elegancia- se recordó cerrando los ojos para darse ánimos antes de entrar. Abrió los ojos con decisión y sonrió feliz, este era su momento. Con un andar coqueto y elegante se adentró a las oficinas de un lujoso edificio.

Si no fuera que estaba allí para hacer de modelo se habría quedado impactada por el deslumbrante y moderno recibidor del edificio. Pasando la mirada por el lugar, buscando alguna recepcionista o alguien quien la guiara, se topó con un par de hermosos ojos azules. El rubor ataco sus mejillas al ver al guapo joven mirándola intensamente. Creyó que su corazón se detendría cuando el joven le sonrió coquetamente, ella solo pudo devolverle la sonrisa de forma tímida. Con un andar gatuno y despreocupado, el joven se alejó de la pared sobre la que estaba respaldado para acercarse a la muchacha.

-¿Puedo ayudarle en algo?- la joven se quedó hipnotizada por su suave y grave voz.

-¿Eh…? ¡A-ah! Si…- salió de su trance solo para balbucear incoherencias- Estoy buscando a alguien de recepción para que me informe a donde tengo que ir.

- ¿Qué asuntos tiene con nuestra empresa?- pregunto con educación y respeto, lo que hizo que la joven se relajara ante su presencia.

-Me llamaron porque necesitaban modelos para un desfile de moda- contesto feliz y sonriendo como una niña ante un pastel.

-Ah, ¿Podría ser que seas Tomoyo Nakamura?- sus ojos brillaron ante la joven al reconocerla.

-¿Quién es usted y como sabe mi nombre?- pregunto más curiosa que asustada por que el joven supiera su nombre.

-Oh que modales los míos, le ruego me disculpe. Me llamo Hanamiya Akihiko, soy el dueño de esta empresa, mis secretarias se pusieron en contacto con usted hace tres días, debo decir que es más hermosa en persona que por foto- le dijo mientras le plantaba un suave beso en la mano como si fuera un caballero de la edad medieval. Tomoyo suspiro encantada por el suave contacto con su piel, poco podía imaginarse una joven inocente como ella que se estaba metiendo en la guarida de un monstruo.