Jean se limpio las lágrimas que había derramado, odiaba llorar y eso era lo que mas hacía….que ironía. Se paro derechita frente a Alphonse y jugo con sus dedos unos segundos mientras inhalaba y exhalaba…contó hasta 10….era una forma de calmarse. Alphonse la miraba extrañado.
-¿Estás bien? – preguntó Alphonse con curiosidad.
- Sí – dijo Jean con una sonrisa – perdón, soy media bipolar.
- Me di cuenta – dijo Alphonse.
- Bueno, la razón por la que lloro es porqué, de alguna manera, siento que Winry intenta decirme algo – dijo Jean – hay una interferencia…siento dolor….es incomodo.
Alphonse iba a decirle algo pero escuchó un sonido extraño, decidió ir a ver. No fue lo que pensaba, solo Elicia jugando. Aprovechando que estaba cerca entró a la habitación en donde Edward estaba, quedo sorprendido cuando vió que Edward estaba moviendo sus dedos.
Aquel lugar al que él nunca había querido volver a regresar estaba ahí. Rodeándolo. No le gustaba esa sensación tan extraña. Se sentó en el suelo para pensar las cosas, además no tenía donde más sentarse y no pasaría el resto del momento parado, necesitaba pensar…pensar.
-¿Por qué tardas tanto en decidir? – pregunto una voz.
- Hubiera preferido que te hubieses quedado dónde estabas antes. Quiero volver a mi mundo, con mi hermano y con mi amiga, pero también quiero que Winry Akiyama vuelva a su mundo sano y salvo.
- Quieres muchas cosas – respondió aquella voz.
- Entonces yo… - Edward no pudo continuar ya que comenzó a desvanecerse….- ¿Qué pasa?
- Tu tiempo aquí se agota….decide pronto.
- Pues yo… - en ese momento….desapareció.
Edward abrió los ojos lentamente y lo primero que vio fue a Alphonse, el lo miraba con curiosidad. Algo extraño pasaba….
Sus ojos no tenían brillo, su cuerpo parecía débil…parecía frustrado… ¿Por qué? ¿Qué era lo que estaba pasando?
-Hermano, ¿Estás bien? – pregunto Alphonse, Edward volteo a mirarlo.
- Si… - respondió secamente, como si no tuviera ganas de vivir. – Me iré a vestir – dijo notando que solo tenía los bóxers puestos.
Roy y Riza examinaban el librito ese donde torpemente estaba anotado todo lo que le había pasado a Edward y Alphonse, de principio a fin, como un diario de vida. ¿A quién se le ocurría escribir la historia completa? Y más siendo un criminal con propósitos asesinos y perseguido por el ejército.
-Aquí hay datos innecesarios…ya sé que Acero y su hermano están del otro lado – dijo Mustang arrojando el libro en una mesa.
- Si tan solo….pudiéramos ayudar a Winry a volver….pero la única forma es una transmutación humana – dijo Riza.
En otro lugar, no muy alejado del sitio en donde Winry estaba, una personita hacía acto de presencia. Un pequeño niño de cabello corto y negro… y una miraba un tanto maligna.
-Si hago estoy ahora…y luego como esa cosa roja…quizá el cometido de mi padre se cumpla…ahora si lo volveré a ver y no lo decepcionaré.
El niño realizo una transmutación, todos los lugares cercanos comenzaron a temblar, Roy y Riza sintieron el temblor. Todo se tornó rojo. Un ojo apareció debajo del niño y en ese preciso instante el comió aquella piedra roja.
-¿Qué deseas en este lugar? – pregunto alguien de piel completamente blanca.
- Deseo ese muchacho…ese rubio….mejor dicho a los dos, ambos hermanos – dijo aquel niño que ya había perdido toda su inocencia.
- Pues…llévatelos, pero dame mi pago….
- Llévate todo mi cuerpo, excepto mi pecho. – El lo pidió y así se cumplió…pero en pocos segundo se regenero con el poder de la piedra roja.
- Eso no es justo – dijo sonriendo ampliamente…pero llévatelos.
- Por cierto – dijo aquel niño – también quiero a esa chica rubia.
El temblor aun continuaba, pero en lugar de un ojo, fue una puerta la que apareció en el mismo lugar en el que Winry antes había estado, aquella puerta haló a Alphonse y a Edward, quien ya estaba vestido.
Los tres chicos cayeron en el suelo, frente a Roy y a Riza, Winry, Alphonse y Edward.
