CAPITULO 11

(Pov Scorpio)

Estaba mirando fijamente el techo, esta mujer niña, Anny. Se había quedado dormida, y dormida me abrazo con fuerza como si me fuera a escapar.

A un mi cabeza daba vueltas y no dejaba de pensar en las cosas que había pasado en tan solo 24 horas. Tenía sueño, y sabía que en cualquier momento me quedaría dormido. Pero con tan solo un leve movimiento me despertaría al instante.

No paso mucho tiempo hasta que la puerta de la habitación sonó de nuevo.

-adelante -

Respire hondo, esperaba que entrase Máximo o Verio, que el último me viera como una plaga que había que exterminar, pero no, entro Hannival.

El miro a su mujer y luego a mí.

"he aquí el pervertido" -.

-¿cómo te encuentras? -.

-bien -lo mire.

-¿necesitas algo? -.

-no -.

-¿cómo están yendo las cosas con tu madre? -.

-bien -.

Tenía la impresión que estaba hablando conmigo mismo pero solo que más viejo.

No dijo más nada, se acerco a la cama y tomo en brazos a su mujer. Esta se revolvió un poco pero al momento se quedo dormida nuevamente.

-descansa, mañana hablaremos -.

Se fue por donde vino.

Lance un suspiro cerrando mis ojos. Y pensando en esa niña con el pelo naranja. Me gustaba.

Mañana la buscaría.

Anny había dicho que estaban juntas, eso era bueno.

Por alguna razón no podía dormir. No estaba acostumbrado a tanto, me preguntaba si todo esto no era un sueño. Seguramente lo era, y así todo tendría más sentido.

Me senté sobre la cama. Nuevamente mire hacia la habitación, demasiado lujo para mí.

Me tumbe en el piso, cerré mis ojos. Esto era más cómodo, a lo que estaba acostumbrado. Debía dormir un poco, igualmente estaría alerta por cualquier cosa.

(Pov Hannival)

-¿has hablado con el chico? -.

-sí, es hablar conmigo mismo -.

-marica ve y duerme con tu mujer, mañana cuando el chico este más calmado hablare con el -.

Respire hondo.

-vale, ¿Te quedaras esta noche en casa? -.

-sí, Judith quiere estar cerca de anny -.

-nos vemos en el desayuno -.

Camine hacia mi habitación y entre en ella, anny estaba dormida plácidamente sobre la cama, donde la había dejado antes de salir hablar con troy.

Me quite la ropa, y me metí en la cama con ella.

Se quejo entre sueños, la abrace acercándola hacia mi y volvió a estar tranquila.

Demasiadas emociones para tan poco tiempo.