¡Hola! Espero que se encuentren muy bien =) Aprocechando este espacio ya que ando actualizando, me gustaría agradecer todos los comentarios recibidos en mis fics =D aprecio mucho que sigan mis historias n.n ¡Oh! Y antes que se me pase, tambien quiero agradecerle a mi super-mejor-amiga-hermanita Angie (Gelpus24) que me ayudo en cierta parte de este fic n.n
Disclaimer: Naruto no me pertenece, yo solo pedí prestados (xP) a sus personajes para poder desarrollar esta historia (que es lo unico de mi autoría junto con el personaje de Evelyn y Phoenix jajaja xD)
pareja: sasukeXsakuraXsasori y ligeramente naruhina
¡Disfruten!
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-Sasuke debe dejar ya sus estúpidos juegos infantiles y conseguir una novia. Tiene que elegir a una bella joven que provenga de una familia adinerada como la nuestra-Mencionaba con seriedad el padre de Sasuke, Fugaku Uchiha-Jamás permitiría que mi hijo se enredara con una chiquilla que no este a nuestro nivel. Sakura quiere estar con Uchiha al precio que sea ¿Es que acaso no recuerdas su "enamoramiento" por Sai?-
-Sasuke no tiene que buscar como loco una pareja, solo debe hacerse novio de Sakura y listo, es tan obvio que nuestro hijo siente algo por ella, y vaya que comprendo porque, ella es una joven muy inteligente, agradable y bonita-Rectificó Mikoto con orgullo hacia la joven-Sakura es hermana de Konan, así que es obvio que por ser una Haruno tiene todo lo que tú consideras benéfico, es de familia adinerada como la nuestra, a ti debería complacerte eso ¿No? Yo me conformo solo con el hecho de que ella haga feliz a Sasuke-
-Konan es una mujer con mucha clase, y como siempre lo he dicho, ella es la esposa perfecta para Itachi, sin embargo, de ninguna manera voy a aceptar que su hermana Sakura tenga una relación con Sasuke, no estoy de acuerdo con que ellos comiencen un noviazgo, para empezar, ni siquiera estoy de acuerdo con esa "amistad". Créeme, hay algo en esa chica que no me agrada, puede que lleve el apellido Haruno, pero no parece alguien a nuestro nivel, parece una chica tan común-
-Eso es una tontería, cariño-Se burlo con levedad su mujer-¿Cómo podría ser posible que Sakura "no este a nuestro nivel" si es descendiente de empresarios? Te lo creería si fuera adoptada, pero ese no el caso aquí, tal vez la consideres de esa forma porque es un poco rebelde -
-No me convencerás, Mikoto-Dijo con voz firme el hombre-No voy a permitir un noviazgo entre mi hijo y esa chiquilla insignificante-
-Eres tan necio, no sé en que te basas para tener tantas ideas extrañas sobre Sakura-Mikoto dio un gran suspiro, le molestaba un poco la actitud de su esposo-No creo que debas juzgar de esa forma a Sakura, la tratas como si fuese tú peor enemiga, no olvides que tú hermano Obito y Rin trabajan como detectives pese a que ellos podrían estar trabajando en esta empresa-
-Eso muy distinto al tema que estamos hablando, Mikoto. Ellos lo hacen porque quieren, pero aun así, siempre muestran que son de una clase superior a la de sus compañeros, lo que me fastidia de verdad con la actitud de mi hermano y mi cuñada es que le hayan introducido esas estupideces a mis sobrinos, Tenten quiere seguir sus pasos ¿Puedes creerlo? Ella es una joven hermosa, tan solo bastaría que se vistiera algo más femenina como otras chicas de su edad y ella podría ser el rostro de alguna de nuestras campañas o incluso trabajar aquí como ejecutiva, pero no, esta empeñada en ser igual que sus padres, lo único que me consuela de todo esto es que Sai aun con su gusto por el arte, quiere trabajar dentro de la empresa-
-Ya no quiero seguir con esta absurda conversación-Exclamó Mikoto al levantarse de su asiento, no quería seguir discutiendo con su esposo-Mejor iré a la oficina de Itachi, quiero saber que es lo que le dijo el médico a Konan sobre su embarazo-
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Admiró la fachada que poseía la entrada de la empresa perteneciente a la familia Namikaze y una sonrisa llena de arrogancia se marcó en su rostro nuevamente. Se sentía sumamente feliz, nunca más tendría que preocuparse por algo, desde ahora disfrutaría de la fortuna millonaria de la que era acreedor Naruto. Aunque, no solo le hacía feliz el hecho de que ahora disfrutaría de todas las lujosas comodidades, sino que ya no tendría que compartir al hombre que tanto deseaba. Entró al gran edificio, estaba por subir al elevador cuando una de las recepcionistas captó su atención.
-¡Señorita Brooke!-Llamó la empleada, se acercó lo más rápido que pudo a Evelyn-Tengo ordenes de no dejarla pasar, el señor Namikaze y la señora Uzumaki fueron muy estrictos en esto, lo mejor es que se vaya ahora, por favor-
-¡¿Qué acabas de decir?!- El ceño, el mohín y las mejillas rojas solo hacían notar sin duda alguna la furia al saber las órdenes impuestas por sus suegros-¡Será mejor que me sueltes de una buena vez, estúpida!-Exclamó totalmente molesta Evelyn al sentir como la recepcionista la tomaba del brazo y la dirigía nuevamente a la salida-¡No me pienso ir de aquí!-Puso toda su resistencia para que no la sacaran del sitio-¡Escucha bien lo que te digo!-Se zafó del agarre- ¡A mi no me va a dar ordenes una simple empleada de oficina que no tiene ni en que caerse muerta! ¡¿Me escuchaste?! Mucho menos cuando desde ahora también puedo dar ordenes ¡¿Oíste bien, tonta?! Desde este instante tengo derecho a todo esto, si me vuelves a tratar así, juro que serás la primera persona a la que despida, así que más te vale moderar tus palabras conmigo-
La recepcionista estaba por alegarle algo a la escandalosa ex-amante de Naruto cuando alguien más se unió a la bochornosa escena y tomó fuertemente del brazo a Evelyn.
-La única persona que es tonta y estúpida en este lugar eres tú por venir a esta empresa y proveer un escandalo-Dijo con una baja entonación aunque con total irritación el primogénito de la familia Namikaze, Deidara-Descuida, Camyl, yo me haré cargo de esto-La mujer hiso una reverencia para después regresar a su puesto de trabajo-Camina, hablaremos en mi oficina-
Subieron al elevador y rápidamente llegaron a las amplias oficinas, 2 vigilantes que se encontraban en aquel piso saludaron con cortesía al Namikaze y su acompañante, entraron rápidamente a una de aquellas oficinas, ambos tenían mucho que discutir.
-¡¿Puedes explicarme de donde sacaste que puedes venir a dar ordenes en esta empresa?!-Indagó sin titubeos el rubio-¿Qué te hiso pensar que podía hacer eso? ¿Acaso te volviste loca?-
-No me he vuelto loca, simplemente estoy haciendo valer mi derecho-
-¡¿Qué?!-Deidara soltó una carcajada repleta de ironía-No me hagas reír con semejante disparate, Evelyn. Debiste haberle lavado el cerebro muy bien a mi hermano Naruto como para que te haya dado total libertad de hacer eso-
-¿Pero que tonterías dices, querido cuñado? Yo no le he lavado el cerebro a Naruto-Soltó con una sonrisa de satisfacción la rubia-Y no seas ansioso, ya lo sabrás, pero en este momento no te puedo decir el como es que ahora tengo…derecho a disfrutar de los privilegios de la familia Namikaze. La noticia se la debo de dar primero a Naruto-
-Te aprovechaste de la situación, a toda costa querías a un Namikaze en tú cama-Declaró sin pena el hermano mayor de Naruto-Pero como no lograste nada conmigo, seguiste con el siguiente: mi hermano menor ¿Qué hubiera pasado si mi hermano también se negaba? ¿Proseguirías con mi padre? ¿Eso era lo que deseabas?-
-¿Tú padre?-Comenzó a reír-Es realmente tractivo y bien parecido para la edad que tiene, pero es la clase de hombre que nunca mantendría una relación casual con alguien. Y sobre ti, bueno, no voy a negarte que la primera vez que te vi en aquella fiesta que organizó la revista ELECTRO me atrajiste y desee que me mostraras si eras un dios en la cama, pero en cuanto vi a Naruto, cambie de parecer, él era la persona indicada-
-Desde un principio tuviste bien claro que tenía novia-
-Detalles menores, Hinata Hyuuga es alguien muy fácil de vencer-
Deidara ya se había cansado de las respuestas incoherentes de Evelyn, ¿Qué demonios tenía esa mujer en la cabeza?
-Eres mayor que Naruto ¿Por qué no mejor te largas a la calle y buscas a alguien de tú edad?-
-No lo haré-
-Ya veo que no te basto con arruinar la relación de mi hermano con la señorita Hyuuga, sino que ahora vienes y te crees sin motivo alguno la dueña y señora de la fortuna de mi familia-Tomó del rostro a la mujer-Escúchame bien, maldita zorra, no permitiré que te acerques a mi hermano, no voy a admitir de ninguna forma que destruyas la reputación que tenemos los Namikaze-
-Eso está por verse-Le retó Evelyn-Yo tengo algo muy valioso con lo que ni tus padres o tú podrán evitar que Naruto este a mi lado-
-¿Quién crees que puede más en esto, Evelyn? Espera, una corrección ¿A quien crees que le crean más? -Contratacó Deidara-A nosotros que somos una familia de clase alta o una simple cantante como tú que se la pasa de escandalo en escandalo, piénsalo-
-Cierto, pero con esta "acusación" tuya ¿Crees que me detendré? Yo podría hacer una conferencia de prensa, yo ya estoy acostumbrada a los escándalos, pero ¿Y tú familia? No creo que a ellos les guste enterarse de "mi sorpresa" por televisión, ellos querrán saberlo por Naruto -Le dio un fugaz beso en la mejilla al rubio-Será mejor que me dejes hablar con él. Nos vemos…cuñado-
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Le herida en su corazón era cada vez más profunda cada que escuchaba a las personas testificar en aquel largo juicio, los escuchaba, si, pero su mirada ya no se mantenía firme, ya ni siquiera miraba a los ojos de las personas que llegaba a tener frente a él, escuchar todos aquellos testimonios solo hacían que la luz de esperanza que le hacía mantenerse sereno se extinguiera, las probabilidades de salir libre y buscar a su hija colapsaban tristemente frente a sus ojos. Su esposa estaba muerta y no había podido asistir a su funeral, la "justicia" decidió que un hombre como él, capaz de vender a su hija y asesinar a su esposa en un incendio no tenía derecho a nada, por lo tanto, la ley le había quitado la custodia de su sobrino, Sora fue enviado a un orfanato, por fortuna la familia Namikaze actuó de forma inmediata y ahora cuidaban del niño, el destino era demasiado cruel, como si no bastaran aquellas desgracias, también tenía que lidiar con el sufrimiento de saber que Jade estaba desaparecida en manos de un criminal peligroso y no podía salir a la calle para salvarla de aquellas peligrosas garras. ¡No podía hacer nada! Se sentía completamente inútil, impotente, sentía rencor hacia si mismo, sus hombros se sentían pesados, un ruido capto su atención, vio como un policía le entregaba un sobre a la juez a cargo de su caso. La mujer se acomodó sus lentes para leer mejor el contenido de aquel sobre, las personas del juzgado comenzaron a murmurar.
-Guarden silencio-Ordenó con voz profunda y autoritaria la mujer, todos hicieron caso a la juez y guardaron silencio-El acusado póngase de pie-De las siguientes palabras dependía su libertad, casi podía sentir su corazón salirse del pecho, se giró para ver el rostro de sus seres queridos, Minato y Kushina se tomaban de las manos, en los ojos de la pareja se reflejaba miedo, ambos colocaron las manos que tenían libres en los hombros de la persona que estimaban casi como a un padre-Estos días hemos visto a muchas personas pasar al estrado, después de un profundo análisis y desahogo de pruebas, el jurado ha llegado a un veredicto final aun cuando desgraciadamente desconocemos el paradero de una indefensa niña que no rebasa el año de edad-
Una de las personas del jurado se levanto de su asiento, abrió lentamente el sobre que contenía la respuesta. Debía salir libre de culpa, la vida no podía ser tan injusta con él, no podía, ya le habían arrebatado todo lo que era valioso para él…su familia. No podían quitarle el derecho a salir para buscar a su hija fuera donde fuera tenía mucho miedo de lo que le estuviera pasando a su pequeña hija en esos mismos instantes, mientras él estaba sentado esperando un veredicto, su hija podía estar pasando frío o hambre ¡No, no! Este sentir era terrible, no quería ni imaginar lo peor, no, su hijita no podía estar muerta, no debía de pensar en esa posibilidad, no, cada segundo sin saber del paradero de su hija era como una puñalada en su corazón, semanas sin saber de su pequeña, cada día sentía que no soportaría más-Jiraiya Abura, por el cargo de asesinato en 1er. Grado en contra de la ciudadana Phoenix Weil ¿Cómo lo encuentra el jurado por este hecho?-
-Lo encontramos culpable-
-¡Guarden silencio!-Ordenó nuevamente al escuchar como las personas empezaban a hablar, unos en apoyo del acusado y otros de alegría al saber que iría a la cárcel-¿Y por el cargo de Tráfico de menores que el señor Abura ha cometido en contra de la menor Jade Abura?-
-Lo declaramos también culpable de ese cargo-
Una primera lágrima surcó su mejilla, cerró los ojos con fuerzas y apretó sus nudillos hasta que estos quedaron blancos por la falta de circulación, su mandíbula estaba totalmente rígida pues apretaba sus dientes, como conteniéndose para gritar, al escuchar el veredicto sintió su corazón romperse en miles de pedazos, sentía como el alma se le iba del cuerpo, el aire le faltaba en los pulmones, el nudo que tenía en la garganta era terrible, llevo su manos al pecho, apretó con fuerza la ropa que llevaba puesta. Sabía que sería difícil recuperar a Jade, pero ¿Como encontraría a su bebé si estaba en una miserable cárcel? En aquella ocasión cuando recuperó el conocimiento lo primero que pensó fue en su hija y su sobrino, trató en vano levantarse de la cama de hospital en la que estaba postrado, buscó que era lo que le imposibilitaba para salir en busca de los niños, se dio cuenta que una de sus manos estaban sujetas a unas esposas, y cuando buscó una respuesta solo escuchó a unos policías decir "maldito".
-Agentes, llévenselo de aquí-Exclamó la juez mientras lo veía con desprecio, gustosa de llevar a un "criminal" como él-Se cierra el caso-
-¡Suéltenme!-Gritó con todas sus fuerzas en cuanto sintió como los policías trataban de retirarlo de la sala ¿Por qué los juzgaban de esa forma? ¿Cómo se atrevían a encarcelarlo por algo de lo que era completamente inocente?-¡Esto es una injusticia! ¡Es una maldita injusticia la que cometen en mí contra! ¡Yo no mate a mi esposa y mucho menos vendí a mi hija! ¡No lo hice! ¡Juro que no! ¡No pueden hacerme esto! ¡Déjenme salir! ¡Tengo que salir a buscarla! ¡Tengo que ir!-Necesitaba salir a las calles de New York, necesitaba buscar información, una pequeña pista que le indicara donde estaba su hijita-¡Le prometí a Jade que no dejaría que nada le pasaría! ¡Que no tenía que temer porque siempre estaría a su lado para protegerla!-
-Eso debió pensarlo antes de venderla sin tocarse el corazón-Soltó cortante la juez.
Los policías se lo llevaban literalmente a rastras por los pasillos de la corte, el forcejeaba lo más que podía, pero era imposible combatir con los 2 oficiales que llevaba de cada lado, podía escuchar las voces de Minato y Kushina diciéndole que todo estaría bien, que ellos hallarían alguna forma de sacarlo de prisión y que no se preocupara por Sora porque estaba a salvo en la mansión, mucho menos que se angustiara por la cancelación de la búsqueda de la bebé, puesto que moverían cielo, mar y tierra para dar con su paradero. Su vista se dirigió a las ventanas del gran edificio, las gotas de lluvia caían violentamente sobre la ciudad, su vida estaba más congelada que antes ¿Todo cambiaría algún día? Una mueca se marcó en su rostro, lo más seguro es que moriría en prisión sin ver de nueva cuenta el rostro de su bebé, ya no vería nunca más esos lindos ojitos color verde mirándole con una dulzura inmensa, ya nunca más podría darle un beso de las buenas noches ni leerle un libro, nunca podría escuchar una cálida risa por parte de su hija, lo único que tal vez lo mantendría con vida o lo mataría lentamente serían los buenos y cortos momentos que disfruto al lado de su pequeñita. Todas las noches rogaría a Dios para cuidar sus pasos, cada plegaria, cada sueño, cada gentil palabra serían envueltas en un luminoso deseo para que Jade estuviera bien, siempre se asomaría por la pequeña ventanilla de su celda, admiraría la luna para imaginar cada que su hija sonriera, contaría las estrellas que se visualizaban en el cielo para que Dios le hiciera llegar de alguna manera el mensaje a Jade y cuando ella mirara al cielo nocturno supiera que su padre le decía cuan especial era en su corazón, ojala su hija siempre lo tuviera en mente.
No solo una cuna se había quedado vacía, no solo una habitación era ahora un altar congelado en el tiempo, no solo juguetes se quedarían sin ser utilizados, un hogar que no escucharía las risas de una dulce niña, no, no solo era eso, también eran unos brazos vacíos, un corazón roto y un alma marchita, era un padre gritando con sentimiento que le devolvieran a su pequeña, era un padre pidiendo que le regresaran a la luz de su vida.
¿Cómo acostumbrarse a la amargura que provocaba el haber perdido tanto en tan poco tiempo?
Si su hija Jade estuviera junto a él, la soledad de su corazón se marcharía.
-Espero que me perdones por la decisión que voy a tomar, no pienses mal, siempre vivirás dentro de todas y cada una de mis acciones, te llevo muy dentro de mi alma, solo comprende que ya no me quiero lastimar más con falsas esperanzas-Sintió la brisa fresca, tal vez lo mejor era hacer un viaje, quería estar lejos de New York, al menos por un tiempo, quería estar lejos de todo aquello que le recordara a su esposa e hija, quería guardar por completo los buenos recuerdos que tenía de su familia, tal vez esta nueva etapa le ayudaría a cerrar un poco las heridas. Se alejó con pasos lentos de la tumba de su esposa, pero no se marchó del cementerio, siguió por el sendero, y con la mirada buscó otras lapidas-Tal vez…un día podremos encontrarnos, pero por ahora debo seguir y decir adiós-
La mañana era algo fresca aquel domingo pero aun así el sol resplandecía demasiado en el cielo azul, no había ni una nube negra que anunciara que llovería, lo cual consideraba era lo mejor, pues con todas las cosas que había comprado en el centro comercial seguramente sería un lío frenar un taxi, todo era perfecto para dar un paseo, y nada mejor que Central Park. Se habían levantado muy temprano, pues al ser 10 de julio tenían que estar en la mansión Namikaze organizando una fiesta por el cumpleaños número 2 del pequeño Deidara. El ultimo detalle que faltaba para la reunió era la comida (Y ese era un territorio en el que Jiraiya prefería dejárselo a Kushina, Phoenix e incluso a su ahijado Minato, pues él en esa sección de la casa era un completo desastre, la ultima vez que intentó preparar un estofado, la cocina de su casa terminó con salsa de tomate embarrada en las paredes y provocando el enojo de su dulce esposa) así que por consiguiente el prefirió tomar la pañalera rosada y la carriola para llevar a su hija Jade en un paseo donde visitarían varias tiendas y comprar un regalo para el cumpleañero Namikaze. A pesar de dar tantas vueltas por la ciudad no había tanto tráfico aquel día como era la costumbre (Algo extraño si consideraba que hablaba de las calles de New York), bueno, aunque tampoco es que le gustara lidiar pasar entre los cientos de autos que circulaban.
-Vaya que estas fascinada con este paseo matutino, debo traerte más seguido a Central Park, pero la próxima vez visitaremos el zoológico para que conozcas a todos los animales y después de todo eso podríamos dar un paseo en carruaje, seguro te fascinará, ¿No lo crees así, Jade?-Exclamó con una enorme sonrisa el orgulloso padre mientras dirigía la mirada a su hija de 3 meses, la pequeña iba recostada en la carriola, sus ojos color verde brillaban de alegría, sus blancas mejillas estaban cubiertas por un tenue color rosado, la niña carcajeaba enérgicamente y aplaudía constantemente, sus pocos mechoncitos de cabello rosado eran decorados por un listón blanco con flores amarillas que combinaba con su vestido del mismo color, se veía muy linda sin duda; la niña dejó de aplaudir y comenzó a bostezar, sus ojitos se fueron cerrando rápidamente, lentamente se fue acurrucando sobre el pequeño conejo de felpa blanco que tenía al lado, aquel peluche era bastante especial, ya que había sido hecho a mano por su mujer y él había bordado "JADE A." en una de las orejas. Miró alrededor y para su fortuna halló una banca libre, muchas personas paseaban en bicicleta y otros a pie, algunos tomaban fotografías y otras simplemente pasaban por ahí como un atajo a otro lugar de Manhattan, un día tranquilo para las familias que convivían en aquella zona tan concurrida de New York. Acomodo la frazada para cubrir a su hija, no quería que tuviese frío, ya que al estar bajo la sombra de los arboles, la frescura se sentía más-Creo que me sentaré un momento mientras tú tomas una larga siesta, descansa Jade-Con su acompasada respiración y sus bostezos, sus manitas acomodadas cerca de la barbilla como si formaran una especie de almohada, su hijita parecía un angelito al dormir. Colocó las compras hechas y la pañalera bajo el pequeño compartimiento que tenía la carriola. Tomó con sumo cuidado entre brazos a su hija, la pequeña se removió al sentir el movimiento pero no despertó, por el contrario, se sintió más cómoda al estar entre los brazos de su progenitor. Contemplarla era simplemente inevitable, no podía dejar de mirar a su hija, porque él sentía que si dejaba de hacerlo…aun por tan solo un segundo, se perdería de grandes sucesos en su vida, nada en su existencia había logrado llenarle de tanta dicha-Han pasado 3 meses desde que llegaste a casa, has cambiado nuestra vida maravillosamente, esa habitación donde acostumbraba guardar cosas viejas ahora tiene cortinas color pastel, tú cuna y ropero, tus juguetes, pero lo más importante es que allí estas tú ¿Cómo puedo quererte tanto en tan poco tiempo?-
Ninguna palabra podría superar el momento, su vida nunca sería la misma, estaba más iluminada con el nacimiento de Jade, parecía una ilusión, pero no, fue real, esa primera vez en que sintió esos ojitos mirarlo, embelesado con esa bella mirada, un nudo en la garganta aquel día de marzo; el día de su nacimiento fue una experiencia inolvidable, un cumulo de emociones surgió en él, jubilo por ella, quería sollozar y reír al mismo tiempo, sintió sus piernas temblar (A su esposa se le hacía muy gracioso ver que los nervios de su esposo lo llevaban a casi desfallecer de la felicidad).
-Imaginé que aquí estabas, llamé a la oficina y me comuniqué con un amigo tuyo de la universidad, no estabas en ninguno de esos sitios-
-No me sentía bien, así que decidí visitar a mis padres. No tuvo que buscarme en muchos sitios, ya que al parecer tuvimos la misma idea de visitar a nuestros seres queridos-Exclamo un muchacho de ojos color café y de cabello azul grisáceo-Sigue siendo muy triste que Jade siga estando ausente cada que visitamos este lugar. Seguro a mi tía Phoenix le gustaría que su hija viniera a visitarla casi tan seguido como nosotros, ¿No lo cree, tío?-
-Por supuesto, Sora. Mi esposa estaría encantada de ver cuanto ha crecido Jade en estos años, así como tus padres deben estar orgullosos de ver como te has convertido en un joven responsable-
-Uno de mis amigos de la universidad conoce a un detective, tal vez…en esta ocasión si podríamos encontrar a mi prima Jade, es solo cuestión que usted hable con…-
-No-
-¿No…?-Repitió con confusión el joven-No entiendo que quiere decir con eso, tío. Vamos, sé que usted ha tocado muchas puertas y no ha tenido éxito, pero debemos seguir intentando-
-Precisamente por eso hoy he decidido no buscarla más, estoy cansado de tener siempre la misma respuesta, cuando me encerraron por esas 2 atrocidades siempre llamaba preguntando si había noticias nuevas de ella pero Minato solo guardaba silencio durante unos minutos, y cuando al fin salí libre, iba a la estación de policía para preguntar y siempre me decían que no, ustedes saben el sufrimiento de mi corazón cuando hace poco me dijeron que lo mejor era cerrar el caso y dejarlo impune, que no podían "perder" el tiempo en una persona que lleva más de 10 años perdida. En 16 largos años no he parado de buscarla, ya no quiero seguir teniendo falsas esperanzas, es obvio que nada me va a devolver a mi hija, seguramente ella tiene una nueva familia, tal vez ni siquiera esta en este país, puede estar en otro país, lo que he hecho es inútil. Ni dios, la vida o el destino nos dieron la oportunidad que merecíamos, mi mayor deseo es que ella me quiera la mitad de lo que yo siempre la he querido, pero no me conoce, no siente por mi el más mínimo afecto. Amo a mi hija, por eso prefiero dejar todo esto por la paz, tal vez ella tiene una familia que la ama como yo nunca pude expresárselo, buenos amigos ¿Quién soy yo para quitarle esa felicidad?-
-Se alejara de ella porque la quiere-
-Si, mi hija es la razón de mí existir, eso no va a cambiar aun cuando no la busque, pero por lo visto el destino decidió que ella estaría mejor en otro lugar. No espero que comprendas mi decisión, yo mismo no creo estarme rindiendo, pero he llegado a un punto en el que sé que simplemente debo resignarme, posiblemente me vaya a Inglaterra, lo suficientemente lejos de esto, necesito tiempo para asimilarlo. Solo quiero que esto sea un poco menos doloroso en lo que resta de mi vida-Llevó las manos a su cuello y se desabrocho la cadena de oro, la contempló durante un par de segundos, la pieza de joyería que el portaba era muy importante, había mandado a hacer una exclusivamente para su hija con una frase especial grabada. ¿Su hija conservaría aun ese pequeño recuerdo de su "verdadera identidad"? Guardó aquel dije en su bolsillo-Me hubiera gustado mucho escuchar su voz diciéndome "papá", pero nunca se va a poder-
-Pues yo iré contra su decisión, yo no voy a rendirme-Dijo Sora con total seguridad, su tío fijó la mirada en su sobrino. ¿Acaso Sora no comprendía? Él ya estaba resignado a la idea de nunca ver más a su hija-Yo la voy a buscar-
-No hagas mi depresión empeore. Ya tengo suficiente con la culpa que cargo-
-Usted no tiene la culpa del secuestro de Jade o de la muerte de mi tía…-
-Claro que tengo la culpa, siempre que la veía le hacía la promesa de velar por sus sueños, de ser lo suficientemente fuerte para que nada la lastimara, de hacer lo mejor posible para que ella fuera feliz, y mira lo que sucedió, al final deje que la alejaran de su familia-
-Lo sé, tío. Es por eso que yo voy a continuar con la búsqueda de Jade-
Jiraiya no dijo una palabra más referente a su hija o su esposa, él ya había tomado una decisión y no daría marcha atrás.
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¿Embarazo? Eso debía ser una opción completamente nula en este momento de su vida, es decir, ella era una inexperta en muchos asuntos de la vida, tan solo era una adolescente que todavía esperaba madurar con nuevas experiencias, ¿Qué podría ofrecerle ella a un hijo? Era tan solo una estudiante ¿Qué es lo que pensaría su familia si esto llegara a suceder? ¿La apoyarían?
-No, no...yo no puedo estar embarazada de él, es algo imposible ¿Cómo se te ocurre?-Las palabras dichas por Ino, sumando el malestar físico solo hacían que los nervios le erizaran aun más la piel, se recargó en el lavabo al sentir que el mareo regresaba. No se trataba de un embarazo, eran las medicinas recentados por el doctor Yakushi, lo que ella sentía eran solo los efectos secundarios, seguramente los malestares que estaba padeciendo eran producto de ello, se llevó una mano a la frente, el malestar estaba empeorando, no podía decirle sobre el tratamiento que estaba tomando para la isquemia-¿Qué locuras dices, Ino? Debe tratarse de una infección estomacal, o tal vez comí algo que no me sentó bien. No todos los mareos pueden ser producto de un embarazo, me siento así porque…-
-No sé como puedes estar tan tranquila, Sakura-Reclamó muy molestas la rubia al ver la actitud un tanto despreocupada de su amiga ante la posibilidad de un embarazo, ella estaría algo aterrada de que eso le sucediera, más aun cuando eran todavía unas jóvenes estudiantes de preparatoria, era una responsabilidad muy grande en la vida, sacó de su mochila una botellita de alcohol y un poco de algodón, hecho aquel liquido sobre el tejido y se lo dio a su amiga-Esto no es un juego, acabas de decirme que pasaste la noche con Sasuke y…-
-¿Quieres dejar que termine, Ino?-Sugirió con una sonrisa la pelirosa, no quería que su amiga se alarmara por la idea de un embarazo, pero tampoco podía decirle sobre la enfermedad cardiaca que sufría, lo mejor era darle una "explicación" lo suficientemente razonable-Escucha, no quería preocuparte, pero supongo que no tengo más remedio que contarte ¿Recuerdas el viaje que hice con mi familia hace unas semanas a Nagano? Tenía tiempo sintiéndome un poco mal, así que visite a un medico allá para un chequeo, lo cual por cierto, mis tíos no saben, me hicieron estudios y fui este fin de semana para recoger los resultados, el doctor dice que tengo anemia-
-¡¿Ese era el misterio por el cual mantuviste a tus tíos desesperados todo el fin de semana?! ¡En verdad que eres extraña!-Regañó la ojiazul-Aun así deberías el considerar hacerte una prueba de embarazo…todo puede suceder. Sé que tú no crees que un embarazo pueda ser posible, pero al menos tienes que descartarlo. No quiero sonar como una anciana pero no debes actuar de forma tan irresponsable, ¿No has aprendido nada en libros que hablan sobre los riesgos si esto sucede a esta edad? Un hijo no es "algo" que debas tomar a la ligera como si hablaras del clima, eso es algo que debes tener presente. Tener un hijo no es solo estar emocionado o alegre con su llegada, es estar muy consciente que adquieres una responsabilidad de por vida-
-Lo sé, me haré unos análisis para asegurarme que no se trata de un embarazo-Fue lo único que respondió Sakura. "Ojala que salga negativo, que todo sea debido a mi enfermedad, porque si yo resultara embarazada, seguro que él pensaría que no es suyo, ahora me doy cuenta de lo estúpida que fui al entregarme a Sasuke, fue un error" Pensó con tristeza la ojijade, lidiar con un embarazo siendo tan joven, cuando el padre te cree una maldita zorra y además tienes una enfermedad que te está matando, esas no eran las condiciones en las que ella quería afrontar la maternidad, no tenía el suficiente valor para afrontar algo de esa dimensión, no era valiente. Ya tenía suficiente miedo con su enfermedad como para resultar embarazada y saber que dejaría huérfano a una personita inocente.
Sakura e Ino no eran conscientes de que su conversación era escuchada por alguien más, ese "alguien" temblaba de enojo y su rostro reflejaba odio.
-Bien, ¿Así que ese era tú plan, no? Jugaste con fuego y te acabas de quemar, juro que me las vas a pagar, estúpida Sakura-
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No recordaba bien la ultima vez que había experimentado tanta ansiedad, aunque lo más seguro es que las demás situaciones en que se sintió de esa manera no se le comparaban ni por asomo; el mundo le daba vueltas, ¿Qué haría? Esa era la pregunta que lo mareaba y de la que quería maldita respuesta, ahora estaba viviendo las consecuencias por haber sido tan irresponsable con sus actos, esto le traería demasiados problemas, si "hubiese" hecho caso, no estaría quebrándose la cabeza en lo que sería su vida en el futuro, ¿Padre en plena adolescencia?
-¡Naruto! ¡Viniste a buscarme! ¡Yo lo sabía muy bien! ¡Lo sabía! Tú tampoco puedes estar lejos de mí porque me amas. Me elegiste a mí y no a la señorita Hyuuga-La mujer se arrojó contra el rubio con suma felicidad, sin dejar de abrazarlo le plantó un beso en los labios-Eres tan romántico ¡Me has estado esperando en la puerta de mi departamento!-
-Tenemos que hablar de algo muy importante…-
-Lo sé, tengo una gran sorpresa para ti, una que seguramente te va a hacer muy feliz, porque si tú estas aquí…lo que voy a confesarte te hará muy pero muy feliz-Contestó aun emocionada Evelyn, abrió velozmente la puerta y prácticamente jaló a Naruto para que también ingresara, lo sentó en uno delos muebles de la lujosa sala y ella se puso a horcajadas encima-Estoy tan feliz por decirte…-
-Tengo que preguntarte algo muy importante, hable con mi padrino esta tarde…
-No quiero que hables del viejo Jiraiya cuando estoy por decirte una noticia que cambiará nuestras vidas por completo-Evelyn junto su frente con la de Naruto. "Tendrás el rostro desfigurado de por vida y yo me quedaré con Naruto. Creo que te vencí, Hinata Hyuuga"-¡Estoy embarazada! ¡Vamos a tener un bebé! ¡Vamos a tener un bebé! ¡Un bebé!-
¿Qué? ¿Era verdad? La noticia le cayó como agua helada en pleno invierno, dentro de su plan de vida estaba el hecho de formar una familia, eso lo tenía muy claro, solo que nunca imagino que se convertiría en padre de esa manera. ¿Cómo es que de una ligera sospecha todo había pasado a ser real? No, todo debía ser una mala broma o una mentira muy bien formada por Evelyn.
-Te has quedado mudo con la noticia, vas a ser papá, no puedes venirme ahora con ideas absurdas como que no quieres ser padre-Dijo totalmente divertida la mujer-¿No te da gusto? Tendremos un bebé y formaremos una linda familia los 3, bueno, eso para empezar, ya después pensaremos en la idea de darle hermanitos-
La hizo rápidamente a un lado, no, no podía creer esa noticia, él no podía ser el padre de ese bebé que esperaba Evelyn, esto no estaba pasando, seguramente Evelyn se había involucrado con otro hombre y ahora lo utilizaba como medio para atraparlo, esa era la única explicación.
-¡¿Cómo que estás embarazada?! ¡¿Estas %100 segura de lo que dices, Evelyn?! No puedo creer lo que me dices, esto debe ser una broma ¿No es una equivocación del laboratorio? ¿Cómo es que sucedió esto? ¿Cuánto tiempo tienes de embarazo?-
-Si, estoy muy segura de estar embarazada porque fui al hospital y sobre como sucedió, creo que eso ya lo sabemos, y claro que el bebé es tuyo, tú eres el padre de este bebe—Recalcó tocándose el vientre que aun estaba plano por el poco tiempo de gestación, le dio un beso en la mejilla-Te quiero tanto, gracias por darme este regalo Este bebé y tú amor son lo más importante para mí-
-¡Haber! En primer lugar suéltame ¡Ya basta! ¡¿Quieres dejar la farsa de los novios emocionados por la llegada de un bebé?!-Dijo totalmente exaltado-De ninguna manera estoy dispuesto a formar una familia contigo-
-¿Qué es lo que te pasa? ¿Por qué me gritas así?-Los ojos de la mujer se tornaron llorosos, colocó sus manos en el vientre. "¿Quieres que te manipule con lagrimas? Bien, que poco me conoces, ya que eso para mi no es problema alguno, al fin y al cabo, la parte más importante de mi plan está realizado, Naruto" Pensó-Yo no te he hecho nada para recibir ese trato, acabo de darte la mejor noticia de tú vida y me tratas de la peor forma, yo creí que te daba gusto la noticia-
-¡No! Métetelo en la cabeza. No me da gusto, tú bien sabes que lo nuestro solo fue algo pasajero, yo iré a buscar a Hinata, aun no sé como, pero haré todo lo posible para enmendar mis errores y volver con ella, yo no puedo estar contigo-
-¡No, no! ¡No lo aceptó! Tú no me puedes dejar en un momento como este, sé que te asusta ser papá porque eres un adolescente y por la diferencia de edad que hay entre nosotros, sé con son 10 años y que a tus padres no les parece, pero te juro que lo superaremos-
-Esto no tiene nada que ver, no es por esas cosas que tú dices, ni la edad o lo que llegue a opinar mi familia. Además, sabiendo que tipo de mujer eres, yo no estoy seguro de ser el papá de ese bebé que esperas…Lo siento-
-No, tú no me puedes hacer esto, no me puedes dejar, ahora menos que nunca y si tantas dudas tienes pues entonces haz una prueba de ADN, repite el examen cuantas veces quieras-Tal vez esa era la única verdad que Evelyn estaba diciendo en ese momento era sobre la paternidad de aquel bebé, si bien había sido algo muy bien planeado, el resultado exactamente el mismo, no había ni la más mínima duda sobre la paternidad-Sé que suena ilógico por que yo te llevo 10 años, pero aun así estoy enamorada de ti y por eso no he sido capaz de dormir con otra persona…el bebé es tuyo-
-Quédate tranquila, no necesito ninguna prueba de ADN-Ya no podía seguir como hasta ahora, no iba a huir de sus responsabilidades, menos en este caso, no más juegos, ya no era cuestión de la edad, tenía que enderezar su camino a como diera lugar-Me haré cargo de nuestro hijo, te lo juro, voy a velar por él, pero quiero dejar en claro que no voy a hacer lo que tú quieres, y con lo que "tú quieres" me refiero a casarnos o vivir juntos, porque te advierto que eso no sucederá-El celular de Naruto anunció una llamada entrante-Aun tenemos que aclarar muchos puntos sobre esto-Dijo antes de alejarse unos cuantos metros para contestar libremente la llamada, libre de la presencia de Brooke.
Evelyn no respondió una palabra más a la advertencia del rubio, analizó la expresión que el joven colocó conforme fue avanzando aquel diálogo, pero sobre todo el gran "¡NO!" lleno de temor e incredulidad fue por lo que Evelyn supo de qué trataba, Naruto ya estaba enterado del "incidente" que Hinata había sufrido. El rubio estaba a punto de salir del departamento cuando Evelyn lo detuvo, ella no podía dejar que se fuera.
-Tengo que ir con Hinata, sufrió un accidente-
-No, no te puedes ir, no con la persona que casi me provoca un aborto-La mirada del Namikaze por segunda vez en ese día reflejaba profunda confusión, él conocía bien a Hinata, ella sería incapaz de hacerle daño a alguien-¿Recuerdas el empujón que me dio esa mocosa? Pues cuando el doctor me confirmo el embarazo también me previno sobre evitar que otro "accidente" así volviera a ocurrir o podría perder al bebé. Tú no puedes ir con la persona que puso en riesgo la vida de nuestro hijo-
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Aquel día fue verdaderamente incomodo, nunca había peleado de esa forma con Sasuke, es decir, una que otra vez discutían por cosas sin sentido, pero nunca llegaron a tal punto. No cabía duda que el amor lo complicaba todo, algunos lo describían como algo sumamente hermoso y feliz, sin embargo para su caso, solo había provocado celos, ofensas y pleitos. ¡Rayos! Estos últimos días no hacía más que darse de topes contra la pared, y para hacerlo aun más "gracioso", en cualquiera que fuera la cuestión, los nombres de Sasori Akasuna No y Sasuke Uchiha siempre salían a la luz. Ya suficientemente le estaba complicando la vida esa maldita enfermedad como para que tuviese que preocuparse por los conflictos amorosos, bueno, a decir verdad, sabía que el amor no era solo un sentimiento que derrochara miel con tantas cursilerías, y no es como si soñara con el príncipe azul con castillo y con un final de "felices para siempre" como cuando era niña, pero tampoco se esperaba que fuera tan complicado como para terminar siendo acusada de ser una maldita zorra.
-Suficiente por el día de hoy, apenas y tengo el tiempo suficiente para llegar a la junta-Todo el día se la pasó tan distraída que había tenido que quedarse a lo ultimo para tomar nota de lo escrito en el pizarrón por varios de sus profesores. Tomó su mochila y el regaló que le había dado Sasori, el cual por cierto no había tenido oportunidad de abrir-Ojala no pase otra cosa, no tengo cabeza para más tonterías-Salió finalmente del aula.
La pelirroja se había quedado sentada en una de las bancas del jardín que dirigía a la salida del instituto, así que no le fue difícil divisar a la Haruno, tenía que hablar con ella para recordarle su pequeña conversación, no podía quedarse de manos cruzadas. Si esa tonta chica de cabello rosado estaba embarazada de Sasuke, podía sacar a relucir el tema de las fotografías comprometedoras y hacer que el Uchiha creyera que el bebé era producto de la relación sentimental entre Sakura con aquel fotógrafo estadounidense, una pequeña mentira o verdad (Nadie le aseguraba que aquello que decía en las revistas no fuera real), como fuera, eso haría que ella tuviera el camino, seguro Sasuke se tragaría completo el cuento, después de todo ¿A que chico le gusta que su "novia" ande de zorra?
-¡Sakura!-Llamó Karin para poder captar la atención de la ojijade, quien para su fortuna volteó al escucharla-Espero que no hayas olvidado nuestro "acuerdo"-
-Tengo asuntos que atender, no voy a hablar con Sasuke sobre eso ¿Entendiste, Karin?-Contestó un tanto molesta, las palabras dichas por el Uchiha aun seguían presentes en su mente, le dolía y al mismo tiempo le enfurecía-Tengo mejores cosas en que pensar ahora como para preocuparme por situaciones de este tipo, invítalo a salir y si te rechaza ¿Por qué no lo intentas con alguien más y listo? No entiendo porque tanta obsesión con él-
-¡Yo tenía toda la razón!-Chilló la pelirroja-Entre Sasuke y tú hay algo más que amigos, por eso no quieres ayudarme, eres tan mala amiga-
-Escucha…no es…-
Karin frunció el ceño, de nada había servido concebir amistad con esa chica tonta, había estado perdiendo su tiempo, era obvio que a esa Haruno le gustaba Sasuke y por eso no la ayudaría.
-¡Lo sabía! ¡Lo sabía! Soy tan estúpida, nunca debí utilizarte para poder llegar a Sasuke-Le reclamó y pudo escuchar un "¡¿Qué?!" por parte de la pelirosa-Eres una maldita traidora y una inútil que no me sirvió para nada, Haruno-
-¡¿Así que era cierto?!-Indagó Sakura, ahora ella estaba igual o más enojada que la pelirroja-¿Solo te hiciste pasar por mi amiga para que te ayudara con Sasuke?-
-Te lo acabo de decir, ¿Eres sorda o que? Eres "amiga" del chico más popular, ¿Por qué otra razón le brindaría a alguien tan ñoña como tú? ¿Acaso nunca te has visto en un espejo? ¡Eres la persona más cuadrada que he conocido en mi vida!-Comenzó a reírse-Te creíste todas esas tonterías de la amistad, realmente no fue difícil engañarte-Recordó las imágenes de la revista-Aunque yo también comienzo a dudar sobre "tú amor" hacia Sasuke, ya te estas empezando a desenmascarar, tal vez lo que dicen es cierto y las calladas siempre resultan ser las peores ¿Qué se siente revolcarse con ese fotógrafo extranjero? ¡Oh! Mejor no me lo digas, Sasuke ya se cansó de ti y por ese recurriste a ese tipo. No, no, no, muy mal Sakura, debes ser tan aburrida en el sexo como para que alguien te eche de su lado y busques ser la zorra de alguien más-
La ojijade enrojeció debido a la furia y abofeteó a Karin.
-Esto no se va a quedar así, maldita zorra-Declaró-Te juro que me las vas a pagar-
-No me amenaces ¡Me importa muy poco lo que hagas o dejes de hacer! Haz lo que más te plazca con tu vida-Gritó la ojijade-A mí déjame en paz, no quiero que me metas en tus planes ridículos de niña mimada y mucho menos me vuelvas a poner una mano encima-
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Sentía sus tobillos y muñecas arder (Seguramente era el resultado de pasar horas atadas), sentía su garganta irritada, su ritmo cardiaco era veloz a comparación de otras ocasiones en que algo le asustaba, sus hombros pesaban como si hubiera cargado piedras durante horas o algo parecido, su rostro dolía y ardía terriblemente por las cortadas, sentía el estomago revuelto y eso hacía que la migraña aumentara, estaba muy tensa; pero todo el malestar físico actual no se comparaba a su pánico por despertar. ¿Algún día tendría resignación, ver en su interior y no llorar? A pesar de estar consiente no había abierto los ojos, su respiración era errática, imágenes venían a su mente y eso no era nada grato, vulnerable e insegura, no tenía paz en su alma, así es como se sentía, tenía miedo de hacerlo y darse cuenta de que aun estaba encerrada en ese tétrico lugar, estar atada de pies y manos a esa vieja silla de madera, llorar y gritar desgarradoramente al sentir el filoso cuchillo deslizarse sobre su rostro sin poder hacer nada, todo era una cruel pesadilla, tenía tanto miedo de morir al sentirse torturada. Comenzó a abrir lentamente los parpados, sintió la calidez de las sabanas y se aferró a ellas, suspiró pesadamente, su vista era borrosa pero no se -debía a sentirse desorientada o algo parecido, más bien era algo provocado por sus heridas físicas. Analizó cada rincón de la habitación lo más que su vista la permitió, la mayoría estaba a oscuras aun cuando había una lámpara, se percató de su bata y rápidamente supo que estaba en el hospital. Llevó las manos a su cara y se encontró con que estaba envuelta por gran cantidad de vendas, se quitó rápidamente los tubos por los que pasaban los medicamentos hacia su torrente sanguíneo, con gran esfuerzo se levantó de la cama, buscó un espejo y encontró uno cerca de la puerta.
Ese bastardo la había privado de su libertad con el único propósito de sacar dinero, entonces ¿Por qué la lastimó tanto si obtuvo lo que deseaba? Ahora se daba cuenta que dios no existía, porque si el en verdad existiera y estuviera en todos lados, esto jamás le hubiera sucedido a ella.
¿Y si volvía?
¿Qué sucedería si regresaba y ahora la mataba?
¿Había esperanza alguna para tener de nueva cuenta una vida tranquila?
Ese maldito no solo le estaba dejando una marca en el alma, también una marca física para que recordara día tras día, noche tras noche, en cada sueño, persona o acción el terrible recuerdo, su cálida y tierna sonrisa estaba borrada. El solo pensar lo vivido era abrumador, nunca creyó vivir algo así, un acto tan perverso, el solo hecho de imaginar cuando tenía el arma apuntando justo en su frente, escuchando el sonido del gatillo cada 15 o 25 minutos sonar, el desgraciado se había divertido tanto al hacerle creer que moriría, pero no solo eso, sino también porque había sentido esas manos asquerosas recorrer su cuerpo, se sentía sucia, totalmente degradada, pero también se sentía culpable, culpable, quería bañarse para quitarse todo rastro de ese estúpido, su piel quemaba, jamás se irían esas terribles sensaciones.
Más lagrimas derramó, ¿Acaso no era suficiente el tormento vivido?
Sus piernas temblaban igual que sus manos mientras retiraba todas las vendas de su adolorido rostro, ¿Qué le había hecho y porque? Ella no era mala persona, siempre procuraba actuar de la manera más correcta posible con las personas, porque era lo que había aprendido y así es como deseaba expresarse, ¿Entonces porque? Mantenía la mirada pegada al suelo, estuvo así durante muchos minutos hasta tener el valor de verse al espejo y enfrentar su realidad actual, ver el daño que le provocaron, tomó una gran bocanada de aire.
-No…esta no puedo ser yo-Sentía tanta vergüenza al ver la imagen reflejada en el espejo, era algo sumamente horrible, ¿Cómo aceptarse? Esto era muy desagradable, odiaba como se veía, tal vez lo mejor era aislarse, no quería ver las futura lastima que los demás le mostraran-Tal vez hasta mi rostro se ve mejor si lo comparo con lo que siento por dentro-
Tomó el espejo entre sus manos y lo lanzó con una fuerza impactante al suelo, pateó la puerta y después lanzó un grito lleno de desesperación que apenas y expresaba toda su histeria. Un médico y una enfermera entraron acompañados por su padre, Neji y Deidara.
-¡No se me acerquen! ¡No se me acerquen!-Trataba en vano de zafarse de los brazos del médico, Deidara, Neji y su padre que eran quienes la acorralaban mientras la enfermera preparaba una jeringa para inyectarle un tranquilizante-¡¿Acaso están ciegos?! ¡¿No ven lo que me hicieron?! ¡Me convirtió en un monstruo! ¡Mirenme! Yo…yo…-Esta vez dejó de luchar y se dejó abrazar por las personas cercanas a ella-No me dejen…por favor…no quiero que vuelva y me lleve…no quiero-
Su rostro presenta muchos moretones, los más notorios eran los concentrados en sus cuencas oculares, sin embargo, también estaban aquellas cortadas profundas que se extendían desde su frente hasta su mejilla y varias quemaduras.
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