CHANGING TO BE HAPPY
Resumen: En la Batalla Final Harry y Voldemort se enfrentan en un cruento combate. Se lanzan un Avada al mismo tiempo pero… la magia decide brindarles una nueva oportunidad y son transportados a la época en que Voldemort era solo Tom Riddle, un dotado alumno de Hogwarts de 16 años.
Nuestro ojiverde pasa entonces a ser el "hermanito perdido" de su otro Némesis (deben fingir para no alterar la historia y ambos se necesitan si quieren regresar a su época)... ¿Qué sucederá cuando Walburga Black, Abraxas Malfoy y demás "futuros mortífagos" convivan con el niño dorado? ¿Podrá Harry mantenerse al margen o tentará a la suerte modificando el pasado y con ello el futuro del Mundo Mágico? ¿Como afectará esto en el presente donde Albus, Sirius y los Malfoy esperan el desenlace?
Categoría: Harry Potter
Personajes: Harry Potter, Tom Riddle/ Lord Voldemort
Géneros: Humor, Romance
Clasificación: NC-17
Advertencias: AU=Universos Alternos, Chan=Adulto/Menor, Lemon, Mpreg=Embarazo Masculino.
Capitulo: 11/20
Completa: Sí
Beta: Antares
Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.
Simbología: *_*_*_*_*_*_*_*_*_* = cambio en el tiempo.
Evoluciones
— ¿Qué es lo que haremos ahora, tomando en cuenta que Tom esta enterado de que lo engañaste al decirle que Avery era tu novio?
—Francamente no me importa mucho lo que ese pedazo de mierda, Charlus. Lo único que quiero es estudiar tranquilo y que no tenga nada interrumpiendo mi vida por el poco tiempo que me quede aquí.
—Por cierto —dijo Cris, quien estaba sentado en la cama que estaba al lado de la ventana —, tu hermano parece que quiere hablarte.
— ¿Cómo? —Harry lo miró dudoso — ¿Por qué dices eso?
—Pues esta parado en el campo de Quidditch y mira para acá.
Charlus y Harry se pararon rápidamente y se acercaron a la ventana, desde donde efectivamente se veía a Tom Riddle mirando hacia sus habitaciones.
—Se ve molesto —dijo Charlus, al ver como los taladraba con la mirada —, creo que quiere que bajes.
—Pues que se siente, por que sino se va a cansar.
Harry se dio vuelta y se dejo caer de espaldas a su cama. Sin importarle para nada el que Tom estuviera echando fuego por los ojos… literalmente.
— ¿No piensas ir? —Preguntó Cris, al ver como Tom Riddle empezaba a fulminar a unos chicos que pasaban por su lado y que finalmente salían corriendo al verlo en ese estado —Parece que estará muy molesto si no vas.
—Pues que se tome un té después, para que se calme, por que yo no pienso bajar ni ahora ni nunca.
— ¿Sabes que estas siendo irracional?
—No —le contestó a Charlus —. Él tiene la culpa por haberse comportado como un cretino.
—Bueno —Charlus simplemente imitó a su amigo y se dejó caer en su propia cama.
— ¿Cómo que bueno? —Le preguntó Cris alarmado al ver como Tom empezaba a caminar hacia el castillo —Tu hermano esta furioso.
—Déjalo, Cris —le dijo Charlus —, es su decisión el que venga o no a reclamarle, algo que en lo personal, no pienso que Harry tenga nada que ver.
—Pero…
—No te preocupes, Cris —le dijo Harry —, no creo que se atreva a…
La puerta de la habitación se abrió de un azote, asustando a sus inquilinos. Tom miraba a Harry con una furia que no podía con el mismo y el menor le devolvía la mirada, pero mas sorprendido que otra cosa.
—Tú… —apuntó a Harry que aun parecía perdido por lo que pasaba —…vamos.
Harry abrió la boca para reclamar, pero se vio silenciado por un hechizo de su hermano.
— ¡Ey, no puedes ir y entrar a la habitación de alguien…!
—Escúchame bien… pequeño bastardo —le dijo estampando a Cris contra una de las murallas —, nunca te atrevas a interponerte en mi camino o tu existencia se vera aniquilada tan rápido que en el tiempo no se recordara que en algún momento exististe —la amenaza, acompañada del tono lúgubre que le había puesto Tom, lograron caber temblar a Cris.
— ¡Suéltalo, Riddle! —Charlus se lanzó contra Tom y fue detenido con un simple hechizo inmovilizador.
Harry miraba todo con los ojos dilatados. Francamente llegó a temer por lo que ese demente pudiera hacer. Más por sus amigos que por él mismo, se acercó a Tom y puso una mano sobre el brazo con el que sostenía a Cris. Obviamente causo el efecto deseado, ya que Tom soltó al menor y salió de la habitación seguido de Harry.
En la habitación quedaron Cris y Charlus, los dos mirando por donde se acababan de ir los Riddle y esperando que Harry no fuera a tener mayores problemas con Tom. En el pasillo del séptimo piso, Harry caminaba a unos pasos de su hermano. Sabía a donde se dirigían, por lo que no le sorprendió el que Tom empezara a pasearse tres veces frente a una muralla, por donde apareció la puerta a la sala de menesteres.
—Entra.
La voz potente de Tom, logró estremecer a Harry y optó por entrar por las buenas. Mejor prevenir que lamentar.
El lugar no se presentaba muy… alentador para Harry, más bien parecía la cámara de un vampiro psicópata que aparecía en una película muggle. En el centro de la habitación había un sillón de cuero negro, elegantemente enmarcado en una base de ¿Oro? Al lado de este, había una mesa con una copa de un licor de extraño color, seguramente era alcohol y no era para Harry, por lo que no reparó mucho en eso. Nada más había en la habitación y eso como que ponía nervioso a Harry, mucho mas sabiendo de los deseos que tenía Tom para su persona.
Bien —le dijo sentándose en el único sillón que había en el lugar —, te quitaré el hechizo, pero te tienes que comportar —vio que Harry respondía que "sí" con la cabeza y lo apuntó con la varita —Finite incantatem —inmediatamente notó como Harry ya podía hablar, pero no se lo permitiría —, tenemos que hablar seriamente.
— ¿Por qué hiciste todo eso en la torre de Gryffindor?
—No estamos aquí para tratar temas tan superfluos —le dijo desinteresado —. Te comportaste como un mocoso y eso no te lo tolerare.
—No me amenaces, Riddle, que yo no te tengo miedo.
— ¿Te has dado cuenta que cada vez que nos encontramos me dices lo mismo?
—Será por que es verdad —se paró de manera petulante al lado de Tom — ¡Amenazaste a un alumno, idiota! —Le gritó furioso — ¡Si antes no dudaban de ti, lo harán ahora!
— ¡No me levantes la voz mocoso!
— ¡No me llames mocoso, pedazo de mierda! —Tenía tanto guardado desde que habían llegado hace tres meses y en los que había tenido que callar por su propio bien, que ahora ya no podía evitar gritarle sus verdades a la cara — ¡No dejas que nadie se me acerque!... ¡Hechizaste a cuanto sujeto tuvo pretensiones románticas conmigo!... ¡Mandaste a Avery a la enfermería, aun sabiendo de que no era mi novio! —Se acercó peligrosamente al mayor — ¡¿Qué quieres maldita sea? ¡¿Qué es lo que quieres de mí?
—Que nadie más que yo se te acerque, Potter —le dijo parándose rápidamente y quedando a una altura superior en comparación con Harry —. Quiero que nadie pose sus ojos en ti —se fue acercándose aun más a Harry, que instintivamente se iba escapando de sus avances —. Quiero que nadie te pueda tocar, ni oler, ni sentir.
—De… detente allí —le dijo un poco asustado del tono posesivo que iba tomando el asunto —, no soy un objeto al que tienes que el derecho de poseer.
—No me des ideas, Potter —habían llegado a una muralla y Harry estaba acorralado entre esta y Tom —, en este momento tú me perteneces.
— ¡Estas demente! —Le gritó empujándolo — ¡Yo no te pertenezco!
—Claro que sí —le dijo agarrándolo del brazo, para que no pudiera avanzas mas —. En este lugar sólo yo te conozco, sólo yo se de tus orígenes, sólo yo soy capas de conocer todos tus secretos.
—Basta, me estas asustando ahora.
—De eso se trata, Potter. De que te des cuenta cual es tu lugar en la vida.
Lo atrajo por la cintura y capturó su boca en un beso furioso. Sintió que Harry se removía entre sus brazos tratando de escapar, por lo que sólo le quedaba una salida. Mordió su labio inferior y Harry emitió un quejido y trató de protestar, momento que utilizó Tom para penetrar en su boca con su lengua.
Harry se sentía completamente perdido. Había temido que esto pasara desde que ingresaron a la sala de menesteres y ahora sus pesadillas se le venían encima ¡Estaba respondiendo el beso que el asesino de sus padres le estaba dando! No sabía en que momento había dejado de pelear y empezó a responder al ósculo. ¡Pero es que el maldito psicópata tenía una boca increíble!
Tom sonrió dentro del beso al percibir que Harry iba soltándose. Tenía claro que el adolescente estaba respondiendo más por la excitación del momento que por otra cosa, pero por el momento estaba bien, ya mas adelante lograría que el mismo Harry fuera el que lo pidiera.
Las alarmas se encendieron en Harry, cuando sintió la mano de Tom descender más allá de lo permitido. Lo empujó con todas sus fuerzas, fuerzas que debía de haber ocupado desde el principio, pero no la hizo.
— ¡Alto ahí, Riddle!
Tom vio como el menor respiraba con dificultad y como se alejaba mas de él. Eso sólo lo estimulaba al ver los labios hinchados de Harry y sus mejillas sonrojadas.
—Puedo ver que no te disgusto para nada, no se para que quieres que me detenga —avanzó hacia él y vio como Harry volvía a retroceder —. No sigas con este juego del gato y el ratón.
—Quédate ahí —le dijo bajando un poco la mirada ¿Qué demonios esta pasando conmigo? Sentía que si lo miraba a los ojos no podría alejarlo de nuevo —. Yo me voy.
—Inmobilus Totalus —el hechizo llegó de golpe a Harry y estuvo a punto de caer al suelo, pero Tom logró alcanzarlo — ¿Sabes lo tentador que es sostenerte y saber que estas completamente indefenso?
Harry lo miraba aterrado. Nunca se imaginó que Tom lo podría atacar por la espalda y realmente lo asustó el que le dijera esas palabras. Mucho más cuando sintió que lo levantaba del piso y lo depositaba en el sillón que había en la sala.
Me sería sumamente fácil el aprovecharme de las circunstancias —le dijo al tiempo en que posaba las manos en las caderas de Harry, notando como le menor se tensaba —, pero sería una violación y no creo que sea oportuno en la situación en la que nos encontramos.
Se acomodó en el sillón y quedó frente a frente con Harry, el cual lo miraba con terror a que cumpliera sus amenazas.
Sí, quiero tomarte, pero cuando lo haga…
(Si es que lo haces… idiota)
… será por que tú también lo quieres.
(Pues quédate con las ganas, Riddle. Nuca te pediría que me tomaras)
Y cuando lo hagamos —se acercó para susurrarle al oído —te haré gozar como nunca en tu infantil vida lo haz hecho.
Una corriente eléctrica recorrió la espalda de Harry y sintió como Tom lo volvía a besar. Era realmente bueno en lo que hacía y eso le aterraba.
Te quitaré el hechizo, pero te mantendrás tranquilo, entendido.
Harry no era muy capas de pensar, luego de que Tom lo arrollara con esos besos, por lo que se limitó a pestañar rápidamente para dar a conocer su afirmación y se sintió aliviado luego de poder sentir que podía mover sus músculos.
— ¿Por qué lo haces, Tom? Sabes que no te aceptaré nunca.
El tono de Harry no sonaba tan fuerte como esperaba, sino mas bien lamentado. Y fue eso lo que ocupó Tom a su favor. Lo volvió a besar y esta vez lo hizo participar, pegando sus cuerpos al tenderse levemente sobre él, para no perturbarlo nuevamente.
—Por que tú también lo deseas —le dijo dejando un ultimo beso en sus labios y levantándose —por eso mismo no dejaré que nadie más se te acerque. Tú eres mío y nadie más tiene derecho a poseerte.
Tom salió de la sala de menesteres, dejando a un alucinado Harry Potter en la habitación, que raramente se había transformado en una habitación, terriblemente parecida a la que tenía en su época en la torre de Gryffindor. Por lo que lo obvio llegó a su mente ¡Merlín, fui yo quien deseo la habitación! ¿Qué mierda quería que pasara?
Se levantó de golpe y miró a su alrededor. Era más que obvio que había deseado la habitación.
—Quizás sólo quería descasar después de lo que pasó —trató de convencerse a si mismo —, por favor —se dejó caer de espaldas, decidido a pasar ahí la noche —, deja de latir, deja de sentir, deja de estremecerte.
Todo en su cuerpo le recordaba lo que había vivido con Tom y lo mucho que le había gustado.
