TIERRA DE LA TIERRA Y TIERRA DEL ESPACIO.

(bonus chapter)

NDA: muchos me han preguntado que, que paso con este o con aquel personaje, que sin consideración he sacado de la historia original, pensé que hacer detalles o flash back sería suficiente, pero considerando todo lo que he cambiado en la serie, creí mas pertinente hacer unos cuantos bonus chapters, este es el primero es un Sokka&Tohp, para aquellos que se preguntaban como diablos fue que estos quedaron juntos, y pa´donde fue que jalo Suki, bienvenidos!

**TOHP**

La vibración comenzó mucho antes que el sonido llegara a mis oídos, supongo que la gente igual pudo ver la caravana antes de que pudieran oír la música que venia con ella, de verdad era algo grande, mucho animales de gran tamaño caminaban de la calle principal del pueblo hacia mi casa.

Me parece una caravana innecesariamente grande, considerando que hombre que encabeza esa caravana sabe que su prometida es ciega. El definitivamente debe saber que es totalmente inútil traer adornos, carruajes exóticos, animales extraños, artefactos curiosos y bailarines del polo sur solo para deleitar a alguien que no sea yo. Así que el tío de arriba de ese carruaje de manos, es por un lado, o un completo idiota, o este espectáculo es solo para traer la atención para el.

Si, en definitiva esta no era una celebración para mí, así que de nueva cuenta veía infructífera mi presencia en ese lugar, ya que bien podría usar de otro modo completamente distinto mi tiempo; como aventando tierra control, piedras del tamaño de caballos, a esculturas de piedra con el rostro de mis padres.

Así es, ya podía esculpir de manera casi exacta los gestos de mis padres en piedra, había mejorado mi técnica gracias a meses y meses de práctica, desde que me dijeran que estaba comprometida, y que era mejor que Aang y sus hijos salieran a otro lado a buscar refugio.

¿Como no amar a mis padres por tan hermosa vida que me daban?

Gire sobre mis talones y camine hacia a dentro de mi casa, sin que mis padres notaran mi proceder. Además ellos era expertos en no interesarse por mí cuando la situación lo ameritaba.

Pero antes de terminar mi primera pisada en el suelo, lo sentí. Una extraña vibración, una que procedía de aquella fastuosa procesión de lujos innecesarios.

Eran cinco bailarines, moviéndose a perfecta sincronía cada uno con una cadencia exquisita, podía hacerme sentir como las vibraciones chocaban entre si, se dividían y separaban y cuando apenas se alejaban, el toque de cinco bastones guiados por ellos mismos, tocaba el suelo, provocando la misma reacción, solo alguien con mis dotes podía ver lo que ellos hacían, cada vez que provocaban aquella vibración…

yo podía ver flores.

Había sentido las flores pero jamás las había podido ver realmente una, sin embargo lo que aquellos bailarines me mostraban con sus vibraciones era lo que yo conocía como flores, la figura infantil de cinco pétalos con terminación de punta, y para mas deleite, a veces las hacían pequeñas, a veces grandes, no imaginaba que estaban haciendo realmente ellos, pero lo que la vibración me regalaba era hermoso.

Los bailarines se detuvieron espalda con espalda, los cinco, y después sostuvieron sus bastones en el aire y los hicieron chocar contra el suelo al mismo tiempo, una flor hermosa y luego una mas grande, eso fue lo que percibí, y después, en ese mismo instante toda la procesión se detuvo, toda ella se quedo en silencio.

Simplemente perfecto.

Oí como la puerta del carruaje de manos se abría de par en par, quizá revelando al ocupante de este, y obviamente él ahora podía verme. ¡Que alivio! No tenía por que fingir que no me interesaba que aspecto tenia, pues bien debía saber que no podía verlo, sonreí ante esto, pero solo para mi, si se lo atribuía no era mi problema.

- nos alegra tanto que llegara – dijo mi madre en monótono – usted, hijo del jefe de la tribu

¿hijo del jefe?

- siéntase como en su casa, Joven Sokka

SOKKA! Debía de ser un error, de todos, todos, el jamás, el no podría

- muchas gracias

Era su voz, no había duda

Ni siquiera lo pensé, pues apenas repare en lo hecho, aquel pedazo de roca ya llevaba la mitad de su camino, oí como golpeo en seco, me hubiera encantado ver o sentir donde, pues estando en el palanquín no podía ver más que a sus pajes.

No importaba, voltee en ciento ochenta grados y camine directo a mi habitación.

Peor si era Sokka, menos quería saber de el.

**SOKKA**

Fue imposible no verla, con su caminar ruidoso, del cual yo no dudaba usara la tierra control para hacerlo mas obvio con sonidos secos en el suelo. De cierto modo, era un alivio verla enojada y no de otro modo… carezco ahora de ideas sobre como me asustaría cualquier otra reacción, aunque seguro que si hubiera saltado a mis brazos y gritado de alegría yo hubiera hecho volver a toda la procesión a velocidad de rayo, pues aquella no era la casa de los Bei fong.

Baje del palanquín de un salto y camine directo hacia mi amiga… ¿debía de usar ese apelativo ahora? en pocos días nos convertiríamos en prometidos y quizá solo semanas después, en esposos

Toda la bienvenida se había quedado en total silencio, no era para menos, si los dos prometidos salíamos del lugar de forma tan dramática, y curiosa, voltee solo unos segundos para ver la reacción de la gente a mis espaldas, seguro lo habían entendido mal. El sonrojo de algunas personas y la mirada escandalizada de otras, lo confirmo

- si lo tomaron a mal – dije con una cara enojada pero continuando mí camino

- ¡DEJA DE SEGUIRME! – oi justo delante de mi, tarde quizá.

- espera Tohp, tengo que hablar contigo – saque de mi garganta seca

- Ok, hablemos – dijo dando una patada en el suelo, una patada que solo segundos siguientes convirtió mi mundo en un lugar oscuro ¡diablos!

- Tohp! – Grite desde el calabozo de piedra que mi amiga me había hecho, vaya que había puesto empeño!, pues hasta barrotes gruesos de hierro me permitían ver fuera de mi celda particular – sácame de aquí

- Entendía que cualquier imbecil necesitara que las alianzas que las naciones afirmara la unión de su tribu con un matrimonio arreglado… ¿pero tú? ¿Qué ha pasado con Suki? – el sonido ofendido de su voz me golpeo la frente

De seguro ella lo vio, el como sus palabras me habían dolido, el como su mirada me acusaba de algún modo, pero yo era la victima

- No quiero hablar de eso – pose mi frente en los barrotes y me deje caer en mi animo

- ¡PUES TENDRAS QUE HABLAR! – Me grito de manera tajante – me niego a casarme contigo a menos que me des una explicación para esto Sokka!

- No quiero hablar de eso Tohp. Que importancia tiene lo que paso con Suki, creo que – baje el tono, pues había estado gritando durante todo ese tiempo – creo que nuestro matrimonio es lo mejor para los dos

Sentí como la tierra se movió con rapidez, y después, antes de darme cuenta estaba siendo levantado del suelo con rapidez y mucha fuerza, aquello me había dado en medio del estomago, y sentí la falta de aire casi de inmediato y mi cuerpo decender al piso con la misma rapidez, vaya que aquella chica no había que hacerla enojar, ya lo sabia, pero no esperaba tener que recordarlo de aquella manera.

Esa mañana caminaba con algún tipo de premura hacia la cabaña de las guerreras Kioshi, quería hablar con Suki, pues a pesar de las dificultades que habíamos tenido durante los ultimo meses, todas ellas consecuencia de la determinación del consejo de las naciones en el hecho de que yo contrajera matrimonio con la Hija de los Bei Fong, ósea, mi amiga Tohp.

Pero ese día, quería aclarar las cosas con ella, y asegurarle que el plan de seguir con nuestra relación y futuro matrimonio continuaría.

Fue para mi una gran sorpresa cuando al hablar con Suki ella se sincero conmigo y me confeso que amaba a otro chico, que lo mas sano de todo seria que terminamos nuestro noviazgo de casi tres años

Me devasto…

Acepte mi compromiso con Tohp y partí hacia el Reino Tierra al día siguiente sin ninguna protesta de parte de Suki sin ninguna palabra de ninguno de los dos, aun me calcina la cara de Suki cuando partí, digna y seria y compuesta sin ningún rastro dé culpa o vergüenza.

La admire, por ultima vez y con todo y mi dolor le desee la felicidad que se merecía.

**TOHP**

Camine por los jardines del palacio, algunos guardias apenas voltearon al verme pasar, pude sentir como oscilaban un poco la cabeza hacia mi, pero ninguno hizo ademán alguno de detenerme. Era en cierto modo la dueña de la casa, aun siendo de mis padres por lo tantó era de esperarse que ninguno hiciera nada.

Camine con premura hacia la diminuta celda que le había confeccionado a mi prometido, o próximo prometido, aun no se hacía del todo oficial, eso sería hasta unas semanas más tarde, aunque no tenia ni idea de cómo las aguantaría

- habla! – Ordene apenas llegue a estar frente a la ventilación de la celda – ¿Por qué aceptaste el compromiso?

- Suki dejo de amarme – sentí el cuerpo de Sokka sentado en el suelo con la mirada decaída – ¿es lo querías oír?

- Pe- pero como? – exclame yo a un paso hacia atrás, era verdad, así lo sentía así me estaba haciendo verlo Sokka con sus reacciones, todo lo que decía era verdad – no puedo creerlo – dije cobrando de nuevo la compostura y sentándome al otro lado de la pared de piedra de la celda que le había creado a Sokka

- ni yo, pero así fue, fue lo que ella me dijo – pude sentirlo, su silueta justo en mi espalda, con el semblante decaído

- eso no resuelve que haces aquí – dije desde mi lado, en una espacie de intento por cambiar el rumbo de la conversación

-Tu sabes que mi padre fue proclamado Jefe de la tribu agua del sur, con todas las peleas que se han desatado en el mundo a raíz de derrotar al señor del fuego, la mejor manera no caer en conflictos fueron matrimonios por conveniencia

- ¿conmigo? – pregunte del otro lado

- con quien mejor que contigo, eres mi amiga creo que podremos llevarlo bien, no lo creas, no fue nada fácil salir de la isla Koishi, me peso mucho

- y como no, con tamaños cuernos que traías jajajajajajaja – no podía pensar en las implicaciones que cada palabra de Sokka me decía, por lo menos no ahora, no estaba lista

**SOKKA**

Y así fue, con una broma cruel, refiriéndose a lo que la llamo "mis grandes cuernos", el hielo se rompió y volvimos a lo que éramos antes, esta de mas decir que dejo al fin salirme de esa fea celda, y a ocupar una habitación en su casa.

Las conversaciones con Tohp son y siempre han sido llenas de alegría y mucho humor no podría entender como, pero aun y con la idea de ser prometidos aquello no cambio de ninguna manera, semana a semana me di cuenta que la presencia de Tohp, mas allá de ser reconfortante y divertida, empezaba a ser necesaria, como un aliciente a mi amarga situación, aunque esta ya no dolería, de un día a otro, deseaba pasar mas tiempo con mi amiga.

Mientras nuestro compromiso y boda se planeaban, con toda la calma posible, se había convertido en algo muy común, llegábamos a hablar mas de lo que nunca antes habíamos podido.

- No lo entiendo Toph ¿Por qué te quedaste – le pregunte un día

- no lo se – dijo con una bella sonrisa – aunque hubiera querido irme, no hubiera podido, pero no sé porque

- pero aceptar así que te casarían con algún extraño, bueno es también algo que no logro entender en todo esto Tohp

Pregunte desconcertado, esta bien, yo también había elegido este camino, pues en definitiva yo había tenido mis motivos para aceptar el compromiso arreglado, a diferencia de Katara había negado la negociación.

Asi que todo recayó en mi, y ahí estaba platicando con quien en solo unos días se convertiría en mi prometida

**TOHP**

- te digo algo – dije con mientras aun caminábamos por el jardín de mi casa, en ese día caluroso

- umm – respondió

- creo que fue la culpa. Al principio, creí que había lastimado a mis padres cuando me fui, me recibieron con abrazos y fiestas y me presentaron a todo el mundo, por fin era reconocida, después de doce años de anonimato, estaba feliz, después me di cuenta que todo había sido una artimaña de mi padre, le ofrecieron gobernar toda la región y por tanto debía tener una alianza con las naciones

- necesitaba a un hijo a que casar

- si – respondí con amargura

- pero… ¿por que te quedaste? – pregunto el con extrañeza aun a un paso de mi habitación, nuestra platica de ese día estaba punto de terminar, el saldría a conocer la tierra que le tocaba junto con mi padre

- por Aang, le había ofrecido ya la casa para criar a sus hijos, de no haber aceptado, lo hubieran corrido y aun siguiéndolo yo no vendría a ser de gran ayuda con los bebes, - sonrío – no soy muy buena con los niños

- ¿te enamoraste de el? – pregunto en un tono que yo no pude descifrar del todo

- Claro que no! – le di un fuerte golpe en el hombro, buscándolo hacerlo entender sobre lo que sucedía – es mi mejor amigo, además aquí en mi casa tendría todas las comodidades, podría hacer su labor de Avatar y no descuidaría a los trillizos

Sokka se despidió minutos después de mi, de una forma que yo no me esperaba, sus reacciones fueron muy extrañas para mi, asi que no supe que interpretar.

Llegado el día de descanso de esa semana, también lo hizo la celebración de nuestro compromiso.

La casa se volvió un hervidero de gente que iba y venia por los jardines, aunque aun no era la celebración religiosa, los preparativos se hicieron con la mayor seriedad posible. Comida exquisita y vinos finos, además de buenos entretenimientos, y lujos desmedidos. Como siempre, nada que pudiera disfrutar…

**SOKKA**

Estaba muy nervioso ese día, no era para menos, en pocas horas los padres de Tohp me presentarían como el prometido oficial de su hija, y en menos de un mes, ella y yo seriamos esposos… otra vez, esa extraña sensación en la boca del estomago. No sabia que se debía, pero se sentía como una especie de dolor placentero el cual me causaba temor y adicción al mismo tiempo.

Me desconcertaba

No pude ver a Tohp en todo el día, debía de estar ocupada, los preparativos de ella eran tan o mas arduos que los míos, así que tuve que pasar el día sin saber nada de ella. En Aquel momento aquello seria de gran ayuda, hablar de cómo nos sentíamos el uno al otro, y bromear sobre lo que todos hacían en ese día, pero no podía ser así, un compromiso, se sentía casi como un matrimonio, no podía verla hasta que el compromiso fuera oficial. Creo que había una superstición o algo, no lo se, pero tendría que llevar el resto del día sin verla. Dato aparte, aquello fue eterno.

El ocaso llego en tonos naranjas, haciendo así que el pasillo por donde me conducía hacia el salón del banquete, se viera como la propia nieve de mi país, reflejando los rayos del sol en todo su esplendor, los tonos verdes blancos y negros, que comúnmente vestían aquel pasillo se habían esfumado a otro sitúo, aquello solo era rojo y naranja.

Llegado al final del pasillo, una persona espacial me esperaba, la única representante de mi familia que había podido ir

- te ves bien Sokka – exclamo mi hermana Katara con una sonrisa, aprobó con la mirada el modesto atuendo veraniego, tradicional de la tribu del agua que vestía ese día, aunque a mi me incomodaba mucho – hasta pareces un buen partido

- que tratas de decir con eso – trate de contener cualquier enojo en mi y solo cerré el puño

- anda no hagamos esperar a nadie – se agarro de mi brazo y emprendimos la marcha

Al entrar al salón la música tradicional de la tribu agua del sur inundo el recinto nada modesto donde entrábamos, un salon de recepción más grande que la propia sala de aquella casa, construida en hermoso y fino lapislázuli con piso de mármol reluciente blanco y columnas de madera, mientras de los techo descendían fastuosos tapetes finamente elaborados y de múltiples colores con cuentos tradicionales del reino.

- ¿por que adornaron tanto? – salio de mis labios contorsionados

- es una gran celebración – exclamo mi hermana, pero aquello no mermaba mi indignación

- ¿Para quién? la mayoría de todo esto no puede verlo Toph. Solo quiere presumir su poderío

- no es algo que puedas…

Las trompetas resonaron, fuerte y magníficamente, anunciando la pronta entrada de la prometida. Mi prometida

Con pasos pequeños y un poco nerviosos, nada apegados a su forma de ser, entro Tohp en la sala. Vestia un hermoso vestido estilo Kimono verde esmeralda, bordado en finos hilos que relataban la misma historia de la Familia Bei Fong, no debo de agregar que de nuevo sentí un poco de resentimiento al vestirla con algo que ella no podía apreciar realmente. El Obi del vestido era de hermoso color hueso, reluciente, casi llegando a dorado y calzaba zapatos altos, gracias a dios de piedra, unos que por cierto cabía relatar que yo los había traído especialmente del polo Sur para ella, en hermosos tonos verdes, como bien sabia que a ella le gustaba. Estaba peinada en una especie de media cola, la cual permitía que luciera su hermosa cabellera azabache que le llegaba a media espalda, era hermosamente lisa y sedosa, solamente agarrada con una linda peineta de color azul que mi hermana Katara había enviado especialmente para ese día, así es una peineta de nuestra tribu.

Por detrás aun descendía el color de la tarde, por la entrada del recinto la cual daba paso a la luz del sol, justo detrás de aquella chica, regalando al cuadro un hermoso halo de luz dorada salida de ella, como una de esas imágenes de espíritus benignos de la tierra.

Podía jurar que mi aliento y saliva habían desaparecido, no podía articular ninguna palabra. No había suficientes adjetivos en la tierra para describir la visión que mis ojos engullían como un pordiosero que había dejado de comer por una semana y de repente se le diera un muslo grande de pavo/salmón exquisitamente asado.

- Wow! – exclamo Katara a mi lado, yo no podía pensar en nada, mas que en rogarle a Toph dejara su cabellera suelta alguna otra vez

- hola chicos – dijo ella llegando a nosotros del brazo de su padre

- Toph te ves… - no pudo decir nada más Katara, yo tampoco

- aaah me siento rara – dijo ella sonrojándose sobre manera

POR LOS DIOSES! Que alguien la detenga en su escalada a la belleza o aquí caería desmayado

- bien, empecemos – dijo el aguafiestas de su padre (bendito sea por primera vez) conduciéndola hacia el estrado, yo cual estúpido seguí a Toph un paso atrás, solo un paso atrás por que ya estaba bastante pegado

Espero cual sacerdote el silencio espectral preciso para hacer su presentación. Vaya suegro el que me tocaba

- habitantes del reino tierra, es para mi un gra…

El resto de las palabras se disolvieron en mi conciencia, el rostro de Tohp mostraba un rictus, que difícilmente podía decirse feliz, muy al contrario, parecía sorprendida, furiosa y consternada por algo. No quiero alardear con que sabía leer su rostro mejor que nadie, pero debía de hacer un esfuerzo, tomando en cuanta que ella podría leer en mi la verdad o la mentira ¿no?

Segui la inclinación de su cabeza, obviamente ella no podía ver nada, pero aun así dirigía un rostro desafiante hacia aquello que la había sobresaltado tanto.

Me encontré cara a cara con una persona vestida de negro y cubierta hasta la cabeza por una capa, no veía nada raro en ella… bueno hasta que nuestros ojos se cruzaron

**TOHP**

- démosle un aplauso y deseémosles la mejor de las fortunas para la nueva familia que formaran. – termino mi padre con solemnidad, y tal como me esperaba en ese segundo en donde mi mano derecha se unía a la izquierda de Sokka fue separada casi con brusquedad, aunque solo había sido rapidez.

Podría decir que me había agradado que el no saliera como derrumbe detrás de ella, pero no era así, sin importar lo sutil que había sido, el hecho de salir detrás de aquella persona era una muestra suficiente para mi y para mi animo, por poco casi caía rendida en el suelo

¿Que podía esperar?, por supuesto no importaba quien fuera yo, que tan bien me viera o que tan solemne fuera el día. Una cosa estaba en claro, siempre ganaría

Un dolor se apodero de mi pecho, tan parecido como el que me había acostumbrado a sentir al lado de Sokka, pero esta vez no desaparecía, y no lo acompañaba esa tibieza extraña de mi pecho. No, esta vez había hielo

- ¿estas bien Toph? – pregunto Katara a mi lado no imaginaba el por que de su expresión, hasta que sentí la humedad correr por mi mejilla hasta mi cuello

- si, si me disculpas, debo de… - no explique mas, Salí del salón rumbo… no importa donde, lo seguro era que seria lejos de:

Sokka y Suki

**SOKKA**

- SUKI! – tome su brazo y la voltee hacia a mi, ella no negó su presencia, solo bajo la mirada - ¿Qué haces aquí?

- solo… - no continuo se quedo ahí viendo a la nada

- ¿solo? – pregunte yo con un nudo en el corazón

- tu no debías verme – dijo ella abatida

- pero se te ha olvidado que Tohp si podía sentirte

- yo… no debí venir – dijo ella

- pero lo hiciste – dije con elocuencia - ¿Qué haces aquí?

- yo… tenía que verlo – dijo Suki

- ¿mi compromiso con Tohp? – no entendía aquello, ¿para que necesitaba verlo?

- no, verte a ti feliz con ella – dijo Suki – yo debía verte feliz con ella

- ¿Por qué? – pregunte más que desconcertado

- tenía que ver que había hecho bien en renunciar a ti – vi sus ojos acuosos aun cubiertos por esa molesta capa que intentaba disimularlos

- renunciar… - mi voz se quebró, ¿a qué demonios venia todo eso? – tú estabas enamorada de alguien más, ¿a qué viene eso de renunciar a mi? - Dije con un poco de enojo en la voz

- Sokka, no puede ser que sigas creyendo eso – dijo Suki limpiando sus lagrimas, yo estaba más que desconcertado – tu ya estabas enamorado de Tohp antes de que el concilio de las naciones te nombrara su prometido

- ¿de donde sacas eso Suki?, yo…

- no juegues mas, al menos se honesto en eso, tardaste tanto en denegar la oferta del concilio y llevar a cabo nuestro plan. De que la tribu del sur y la isla koishi se unieran con nuestra boda, negarías si te prometían a alguien mas, pero no lo hiciste, note el cambio en ti, y nuestra relación se enfriaba cada vez más, cuando dijeron que era Toph tu, te alegraste, no mientas – su rostro quedo frente al mío bañado en lagrimas – ya no me mientas, ya no le mientas a Toph, y más importante, ya no te mientas a ti – sollozo – no lo note de inmediato lo sé, pero cuando lo supe… tenía que renunciar a ti

- no es verdad – negué con las mismas lagrimas en los ojos – tu me destrozaste tu adiós me destrozo

- entonces bésame – exclamo Suki con su mirada decidida y casi fría – bésame ahora, muéstrame que aun me quieres, que yo me equivoque

Me acerque a ella con total decisión y antes de cualquier duda, la tome de sus hombros para verla directo a los ojos, y como tantas veces anteriores, mis brazos se flexionaron para acercarla a mi con el único fin de unir nuestros labios como tantas veces antes. Al acercarme llegue a sentir su aliento acariciar con suavidad mi piel y fue justo a esos escasos segundos, cuando termine por ladear mi cabeza a un lado evitando el contacto

- ¿Lo entiendes ahora? – dijo Suki con una expresión de dolor – yo lo hice hace mucho

- Suki yo… tu no entiendes… yo

- lo entiendo, mejor de lo que crees – dio la vuelta en ciento ochenta grados, haciendo que la luz de la luna acariciara su rostro, dibujando asi, para mí, el rastro de sus lagrimas saladas – adiós Sokka

Caminar tras ella, aunque era opción, fue algo que no hice, mi corazón latía con fuerza, pero creo que era justo por lo que Suki había dicho. No estaba seguro.

**TOHP**

Solo el océano pudo detenerme, solo el océano me dio un alto definitivo, había corrido, había usado la tierra, ¿A dónde?, que importaba, el chiste era ir en sentido contrario a donde ellos dos.

Camine, de regreso sobre mis pasos, pero no hacia mi casa, mis pies me habían llevado a un lugar extraño, solo al sentir con claridad mis pasos me di cuenta. Era ese lugar.

Cada año iba a ese lugar, año con año, de todos mis amigos era la única que tenia esa extraña costumbre, ir al lugar donde el mundo había cambiado, ir al sitio donde el mundo tuvo un nuevo comienzo, el lugar donde el señor de fuego Sozin había perdido contra el gran Avatar Aang.

Golpee pie al suelo y este me levanto hasta la cima de aquella columna de piedra, me senté en la orilla. Un nuevo golpe que activo mi tierra control y la tierra revelo aquello que ahí guardaba

- Creo que ahora se, porque te guardaba – una tierna lagrima se deslizo de mi mejilla hasta chocar con el pulcro metal negro que confeccionaba aquella espada reluciente – tu lo sabías, yo no, por eso jamás te entregue a tu dueño

La tenía desde la primera vez que había regresado a ese lugar, había caminado sin rumbo por aquel paraje, aun desolado a causa del fuego, cuando de repente la encontré enterrada en la tierra, obviamente la había sentido, camine hasta encontrarla.

Aquella hermosamente tallada espada creada del material de un meteorito hace muchos años, fue guardada en ese lugar de donde de vez en cuando la sacaba, a veces me preguntaba por qué no se la regresaba. Sabía que la había sacrificado para salvarme a mí así que tenerla para mi era algo completamente egoísta, pero, cada vez que estaba por regresarla, volvía sobre mis pasos y la volvía a guardar

- tu, eras algo que me pertenecería de Sokka, aunque se casara con Suki, te conservaba, porque, lo amaba, pero no lo sabía – lloro con la espada en las manos – y ahora que puedo tenerlo, no quiero, no si el ama a Suki

Con dolor y toda la fuerza que tenia, tome la espada, y la volví a enterrar en su oscura prisión, donde solo yo podía alcanzarla, el único momento donde Sokka se había sacrificado por mí, el único lugar donde era egoísta y podía revivir el momento donde en la mente de Sokka solo estuve yo.

**SOKKA**

- sabia que estabas aquí – Me sente al lado suyo sin esperar que me invitara, sabia que me había sentido al llegar pues se había volteado hacia a mí, y bueno era Toph

- Si, ¿como lo sabias? – dijo Tohp abrazada de sus rodillas

- cada que pasa un año de la pelea de Aang y el señor del fuego vienes – vi como dirigía su cara sorprendida a mi rostro, pareciera que me veía realmente – yo también vengo todos los años, en globo

- Por que? – pregunto ella volteando hacia a mi

- no lo se, es aterrador ver como la gente ha olvidado en tan poco tiempo lo que sufrimos a causa de la guerra y aun así las sigue causando, vengo aquí porque no quiero olvidarlo

- para mi solo aquí las cosas cambian – dijo ella aun abrazada a si misma

- no debiste de haber huido – me senté a su lado – hay gente preocupada por ti

- ¿mis padres? – sonrió con ironía

- yo – dije como respuesta, ella me miro con sorpresa – yo estaba preocupado

- no entiendo porque, estabas con Suki – contesto ella de forma mordaz

- Tohp – me puse de frente a ella y oí como contuvo el aliento, ese gesto también me puso nervioso – antes que cualquier cosa, eres mi amiga, antes que de quien son mis emociones, tu eres y serás siempre mi amiga, siempre me preocupare por ti.

- claro – dijo ella abatida – lo que me faltaba, lastima

- Tohp – me acerque a ella con duda – yo por ti sentiré muchas cosas, miedo por que me golpees, admiración por lo que haces, alegría por lo que dices, pero jamás, jamás sentiría lastima

- y ¿amor? – pregunto ella revelando las lagrimas que por sus mejillas bajaban

El pecho dolió, como si dos placas de dura piedra me hubieran aplastado el corazón, justo dentro del pecho

- cualquier cosa que te diga sobre mis sentimientos sonara a mentira ahora – dije yo acariciando su mejilla

- no a mi – sonrío Tohp, aunque contuvo el aliento. Y yo también

- Eres sorprendente – dije en una suave carcajada apoyando mi cara en el puños que había hecho de mi mano, la cual estaba apoyada sobre mi pierna doblada – tienes razón, ok entonces tienes que saber todo. Tohp tu eres una mezcla maravillosa de fuerza y delicadeza, como un jade, igual de confiable y duro, pero lleno de grandes propiedades y virtudes, como tu sinceridad, como tu audacia, como tu destreza y como tu belleza, siempre oculta en el caparazón de ser mas fuerte que nada. Descubrirte es difícil, pero tan increíble, que aquel que lo haga difícilmente se podría alejar de ti otra vez, por que lo enamoras en el instante, como a mi. La verdad es, que estoy enamorado Tohp, de ti, se que no lo merezco, pero…

Mis labios fueron sellados, por nada mas Sueve y perfecto que los labios de mi amiga… ¿seguía siendo ese su apelativo?

El impulso de su cuerpo chocar contra el mío me hizo perder un poco el equilibro, pues Tohp literalmente se me había lanzado encima, y su fino cabellos aun suelto, había acariciado mis mejillas como si me acariciaran a expensas del movimiento, yo la estreche en mis brazos y recorrí mi mano por su fina espalda, acariciando ese cuerpo tan fino y delicado.

Mientras los rayos del ocaso acariciaban su espalda, entregándome así aquel hermoso espíritu de la tierra

CONTINUARA…

Quien iba a creerlo… me costo mas animarme a terminarlo que terminarlo ajajajajajaja, estaba trabadísima al pensar que tan largo seria el capi pero decidí continuarlo y a ver que pasaba, igual y le pasaba tijera pero no fue así

Sigo con lo mismo publicando tres actualizaciones al mismo tiempo, ok ahora cuatro si contamos el fic que tengo en amor yaoi XD jajajajaj asi que perdón por la espera

Ademas ummm solo una persona contesto mi concurso. Warrior-fire casi, casi le atinabas pero bueno, de todos modos gracias por tu participación T-T por lo menos daré parte del premio a todos

Habrá dos bonus chapter mas, uno de katara&(aun no decido) y un Zuko&Mei espero aun me sigan… el párrafo de premio… ammm esta bien lo pondré, pero creo que me odiaran D recuerden es del capitulo final así queeeeeeeee jajajaja deberán esperar jajaja

- en el caso Aang y Azula contra las cuatro naciones, este recinto los ha encontrado culpables, acusados de traición y conspiración contra el actual gobierno de la nación del fuego y el ataque perpetrado contra el príncipe Luten – Zuko bajo la voz un momento y después continuo – antes de dictar sentencias, se debe de aclarar una en común para ambos acusados, desde el día de hoy, y hasta la muerte de alguno de los acusados, queda prohibido todo tipo de contacto entre estos, cualquier tipo de violación a esta sentencia remitirá en juicio, acusados de traición y sentencia de muerte para ambos. Ahora, Avatar Aang…

A jajajajajajajajaj lo se soy mala jajajajaa

Por cierto antes de que otra cosa pase XUzuamki NarutoX ammm lamento decepcionarte… el hijo de Tohp si es de Sokka, solo que Azula tiene una lengua muy filosa XD pero no quiere decir que sea asi.

Bueno nos vemos en el próximo capitulooo