Todos los personajes pertenecientes a Harry Potter son propiedad de JK Rowling, lo único de mi autoría y aquello por lo que puedo exigir reconocimiento es la trama en sí; sin embargo en ningún momento es mi intención comercializar está historia, es un hobbie.
Capítulo 11: Navidades Agridulces
-Si tan mal te sientes, porque no das tú el primer paso- le propuso Gin mientras caminaban juntas hacía la biblioteca
-y que se supone que debo decirle; han pasado tres días y él no ha dado señales de vida- se defendió la castaña -Además has escuchado lo que dicen todos por los pasillos "Se veía venir, son totalmente incompatibles" "Nunca pensé que durasen tanto" "Ella no debió coquetear con Rían" añadió Herms imitando la voz de alguna chica del colegio
-¿Por qué ha de importante lo que piensen los demás?- inquirió la pelirroja con voz cansina -Tú no piensas así ¿no?-
-ya no se lo que pensar- se sinceró la ojimiel
-Vamos Hermione ambos lo estáis pasando realmente mal, uno tendrá que ceder si queréis arreglarlo- advirtió Ginny
-y por que tengo que ser yo, él no ha venido a buscarme- le recordó la castaña
-es imposible si vives evitándolo -Señaló Gin deteniéndose frente a la puerta de la biblioteca -He quedado con Harry en la puerta del castillo- recordó la pelirroja -piénsalo Herms las vacaciones no empiezan hasta mañana y faltan cuatro días para navidad- añadió la muchacha antes de seguir su camino.
Entre tanto...
-no lo entiendo- comentó Ron, frustrado y cerrando de golpe su libro de Transformaciones
-¿no entiendes el que?- inquirió Harry interesado
-Nada, creo que voy a dejarlo; no puedo concentrarme- señaló el pelirrojo con desgana
-¿no has pensado que ya es tiempo de que hables con Hermione?- le preguntó Harry recogiendo sus cosas.
-ni siquiera come a las horas en las que estoy en el gran comedor ¿como quieres? ¿Que hable con ella?- advirtió Ron
-Busca el momento- propuso el moreno
-no me habla ¿lo recuerdas?-
-por lo mismo tienes que buscarla- señaló Harry al borde de la exasperación -deberías aplicarte tus propios consejos. Ella no va esperarte eternamente- le recordó el ojiverde
-la verdad es que no se que decirle- se sincero Ron
-en eso no puedo ayudarte- comentó Harry
-lograste que mi hermana te perdonara- contestó el ojiazul
-la situación era distinta Ron, sonara cursi, pero lo mejor es que le pidas una disculpa y le digas lo que te salga del corazón- propuso el moreno
-vale- dijo Ron al darse cuenta de que se le habían acabado las excusas -lo haré la próxima vez que la vea- afirmo el muchacho
-perfecto, Vamos, esta en la biblioteca- le apremió el moreno
-puedo esperar- dijo Ron claramente nervioso
-aprovecha ahora, tiene que dar unas clases a dos de quinto, como favor para Flitwick-
-pero no le gusta que la interrumpas cuando esta estudiando- objeto Ron
-vamos ahora- ordeno Harry obligándole a levantarse y arrastrándole para salir por el retrato de la dama gorda.
(*)
Y en la biblioteca...
Hermione fiel a su teoría de que para realizar bien un encantamiento, primero hay que entender sus fundamentos, se encontraba junto a Edwar y Charlote (los chicos de quinto curso) rodeada de libros, en una mesa apartada de la biblioteca explicándole algunas cosas básicas cuando fue interrumpida
-hola- hablo un hombre joven, cuya voz le era bastante familiar; pero que hace más de año y medio no escuchaba.
-¿que haces aquí?- inquirió ella sin salir de su asombro
-He venido a Verrrte- repuso él -Perrro este no errra el rrrecivimiento que esperrraba Herr- mío-ne - señaló él con una sonrisa
-que gusto verte Vicktor- dijo la morena poniéndose en pie, para abrazarle. Gesto al que el búlgaro correspondió con gusto.
-Perrro deja que te vea- le pidió separándose un poco de ella -Estas prrreciosa- elogió provocando que la joven se sonrojase -gracias- respondió la ojimiel en un susurro.
-¿estás muy ocupada?- preguntó él -me gustarrría darrr un paseo y poderrr hablarrr con calma- agrego mirando a los chicos que la acompañaban, la castaña se volteo hacía ellos
-que tal si lo dejamos hasta aquí por ahora- les propuso -podremos empezar con las practicas después de vacaciones- comentó devolviendo unos cuantos libros a sus estanterías y tomando sus cosas para salir del recinto.
-¿quiero saberlo todo?- le pidió él mientras caminaban hacía la salida -hace mucho que no recibo una carrrta digna de Herr-mío-ne -agregó
-he respondido a todas tus cartas- contestó ella a la defensiva
-Si perrro ninguna de más de quince centimetrrros, nada comparrrado a las carrrtas a las que me tienes acostumbrrrado-
-es que no hay mucho que contar- repuso Hermione sin muchos ánimos
-Oh, vamos ¿Que tal esta Harrry? ¿Rrron y Tú? he oído cosas fantásticas acerrrca de vosotrrros dos-
-No hablemos de mi- le pidió la ojimiel -cuéntame a que has venido, donde te estas quedando, en tu última carta dijiste que me tenías una noticia, pero no dijiste cual-
-Ya te lo he dicho, he venido parrra verrrte y a trraerte mi rrregalo de cumpleaños, un poco rrretrasado; así que mejorrr tomalo como el de navidad- propuso el de los ojos oscuros como la noche sacando un paquete rectangular de uno de los bolsillos interiores de su túnica.
-no tenías que molestarte- le dijo Herms avergonzada
-No es molestia- advirtió él -estaba de viaje, lo encontrrre y me parrreció perrrfecto parrra ti; se que te encanta leerrr; perrro cualquierrr librrro magico que pueda encontrrrar segurrro que no se comparrrarrra con la biblioteca de Hogwarst, así que pensé en inagurrrar tú prrropia biblioteca de novelas rrrománticas- agregó, mientras la castaña arrancaba el envoltorio, para dejar al descubierto un libro con tapas de cuero negro y hojas de papiro, el titulo, con una caligrafía milimétrica rezaba "Los Amantes De Teruel" -es una prrrimerrra edición, escrrrito a mano- señaló él observando su reacción
-Gracias- respondió ella con una sonrisa, mientras metía el libro dentro de su mochila
-Perrrmíteme- pidió Vicktor, quitándole la mochila de las manos y colgándosela en uno de sus hombros
-ahorrra sí vas a contarrrme que tal os va a Rrron y a ti- agrego él con genuino interes
-bueno, la verdad es que Ron y Yo- comenzó a explicar ella, mientras doblaban una de las esquinas, encontrándose frente a frente con su mejor amigo y el pelirrojo de sus sueños.
Hermione, esperaba la típica reacción de Ron (tratándose de Vicktor) pero el ojiazul parecía encontrar muy interesante un punto lejano del pasillo sobre la cabeza de ella (cosa que hacía para tranquilizarse claro esta); mientras el moreno (Harry) pasaba la mirada de uno a otro a la espera de lo peor.
-hola- saludo el búlgaro (ajeno a todo) tendiéndole la mano a Harry quien la estrecho brevemente y haciendo el mismo gesto con Ron.
-He secuestrrrado a Herr- mío-ne de la biblioteca- comentó él con una sonrisa -pensábamos darrr un paseo porrr los jarrrdínes; te la devolverrré sana y salva -agregó Vicktor mirando a Ron -¿no te imporrrta verrrdad?- inquirió el pelinegro observándolos con interes, Ron desistió de seguir mirando hacía la nada, entendiendo que quedaría como un estupido, además de descortés el no contestar a una pregunta directa. Además si Hermione no le había contado que hace casi una semana no se hablaban sería por algo...
-Por supuesto que no- contestó el ojiazul -ella es totalmente libre- agregó cruzando brevemente sus ojos de cielo con los marrones de ella. -un placer- se despidió Ron, con una voz que denotaba indiferencia (si y yo me lo creo ¿no?), volviendo a estrecharle la mano -vamos a buscar esos libros Harry- apuro el pelirrojo continuando su camino y dejando a Harry y Herms pasmados.
Vicktor desistió de seguir indagando respecto a Ron y Hermione, al darse cuenta del extraño comportamiento de ambos cuando estuvieron frente a frente, así que caminaron en silenció hasta que alcanzaron la entrada del castillo...
-Aun no me has dicho donde te hospedas- comentó Hermione rompiendo el incomodo silencio
-si, bueno he venido a pasarrr las navidades a casa de Fleurrr- contestó él encogiéndose de hombros
-¡Fleur Weasley!- exclamó ella sorprendida
-Si, somos muy buenos amigos, estuve en su boda ¿lo rrrecuerrrdas?- preguntó él
-Si, claro- afirmó ella -¿por que no me lo dijiste en tus cartas?- inquirió curiosa, mientras se acomodaba el cuello del abrigo, ya que el helado aire se le colaba hasta los huesos
-bueno, es que no me había invitado a mi- respondió él, pero al ver que Hermione no comprendía agrego -Fleurrr, invito a Marrrgerrritte (Margeritte), que es prrrima suya y ella acepto la invitación antes de que...- al búlgaro se le encendieron las mejilla y Hermione pensó que sería por el frió pero al ver su indesición, le apresuro -¿Antes de que?-
-verrras, ¿rrrecuerrrdas la chica de la que te conté en mis carrrtas? ¿Aquella con la que salía?- respondió él a su pregunta -Es Marrrgie (si la prima de Fleur) y bueno ya que llevamos un año juntos, pensé que debíamos avanzarrr, hace mucho que no sentía algo así por nadie que me corrrespondierrra- señaló el pelinegro mirándola con cierta añoranza -le he pedido que se casé conmigo- informó como si nada
-Oh por Merlín, vas a casarte- exclamó ella abrazándole -felicidades-
-Grrracias, respondió él mucho mas colorado que hace unos minutos -errres la prrrimerrra a la que se lo digo, me gustarrría que guarrrdases el secrrreto, porrr lo menos hasta que Marrrgie se lo haya dicho a su prrrima-
-por supesto- afirmó Hermione -¿para cuando es la boda?- inquirió ella alegremente
-aun no lo hemos decidido, Marrrgie trrrabaja parrra el ministerrrio Frrrances, es una activista defendiendo los derrrechos de los menos favorrrecidos (creo que os llevariaís muy bien) y yo tengo que viajarrr mucho con el equipo de Quidditch, así que tendrrremos que esperrrar un poco- le contestó el chico caminando junto a ella sin un rumbo fijo
-Hermione- la llamo alguien acercándose hacía los dos -¿has visto a Harry?- inquirió Gin sin fijarse en el acompañante de su amiga
-Si, iba con Ron a la biblioteca- respondió Hermione
-y tú por qué no estas allí- inquirió Gin (ya que se suponía que Harry debía llevar a Ron a la biblioteca; para que pudiesen hablar)
-vine a dar un paseo con Vicktor- respondió la castaña señalando a su acompañante
-Vicktor- chilló Ginny, mirando al búlgaro sorprendida -Vicktor Krum- añadió recuperando su tono de voz (genial solo nos faltaba que apareciera este)- pensó ella para sí
-hola- saludo vicktor cordial -tú debes de ser Ginny Weasley- dijo mirándola de arriba abajo y acercándose para darle dos besos
-Si- contestó la pelirroja extrañada, sin percatarse de que su novio caminaba hacía ellos
-disculpa el retraso- anunció Harry, tomando a Ginny de la mano en cuanto Vicktor se hubo alejado lo suficiente
El búlgaro le miro dos segundos y pareció recordar algo porque añadió -supongo que tú eres el novio celoso y bravucón-
-¿Qué?- preguntó Ginny sorprendida
- el día de la boda de Fleurrr, uno de los chicos que señalaba los asientos (supongo que sería tu primo), me dijo que tenías novio, un tipo forrrtachon, de mal carrrácterrr y bastante celoso- recordó Vicktor haciendo que Harry se sonrojara hasta mas no poder
-pero si no tenía novio en la boda de Bill y Fleur- señaló Ginny, antes de voltear a mirar a Harry y percatarse de su cara, la pelirroja le miro divertida levantando una de sus cejas
-Hagrid debe de estar esperándonos- advirtió el ojiverde para desviar la atención
-cierto- contestó Ginny consultando su reloj
-por que no venís- sugirió Harry a Vicktor y Hermione -hace demasiado frío para quedarse en los jardines- añadió, Ginny le miró ceñuda formulando un pregunta que no se atrevía hacer con palabras
-Ron se ha quedado en la biblioteca, al parecer Hermione es demasiada buena influencia por que se ha propuesto terminar la mayor parte de sus deberes antes de que comiencen las vacaciones- puntualizó Harry en respuesta a la pregunta no formulada.
Los cuatros se encaminaron. Hasta la cabaña del semi gigante, los ladridos de Fang no se hicieron de esperar en cuanto los muchachos llamaron a la puerta
-Hola- saludo Hagrid alegremente en cuanto cruzaron el umbral, mientras colocaba sobre la mesa, la tradicional tetera de cobre y las tazas de tamaño de cubos junto a un plato lleno de pastas a rebozar.
-hola- contestaron los cuatro al tiempo, Hagrid se volteo a mirarles; al escuchar una voz que no le era y familiar y su semblante amistoso se torno claramente hostil
-recuerdas a Vicktor Hagrid- comentó Hermione acercándose hasta él
-sí- contestó el semigigante secamente. El té con Hagrid, fue realmente incomodo, ya que las conversaciones estuvieron plagadas de largos y tensos silencios y las miradas del guardabosques hacía Vicktor no mejoraban las cosas.
-Tengo que marrrcharrrme- se disculpo Vicktor colocándose en pie después de un rato -ha sido un placerrr verrros a todos- comentó el búlgaro cordialmente -no hace falta que me acompañes Herr- mío-ne -advirtió Krum al ver que la castaña se levantaba también, caminando hasta la puerta para salir a los terrenos
-no me esperaba esto de ti- señaló Hagrid en cuanto Vicktor salió de la cabaña.
-¿qué?- inquirió Herms extrañada
-me has decepcionado Hermione, este comportamiento no es digno de ti-
-¿qué comportamiento?- preguntó Hermione a la defensiva
-¿qué comportamiento?- ironizó Hagrid -Todos nos hemos puesto de tu parte; yo más que ninguno le he dicho a Ron unas cuantas cosas respecto a su estupido comportamiento y tú intentas darle celos con un chico-
-! ! ¡Darle celos!- exclamó Hermione al borde del desespero
-si, darle celos y no con cualquier chico noooooooo, haces venir a Krum que es el único con el que los celos de Ron tienen razón de ser-
-! ¡LOS CELOS DE RON TIENEN RAZON DE SER!- exclamó Hermione a voz en grito -yo no le pedí a Vicktor que viniese-
-y yo me lo creo-bufo Hagrid
-pues deberías, no tengo la culpa de que él haya venido y no voy a dejar de ser su amiga solo por que Ronald se comporte como un niñato celoso e inmaduro- rugió Hermione -Debería bastarle, debería ser mas que suficiente que salga con él y no con otro; que le haya esperado todos estos años, que me haya entregado a él de todas las formas posibles...-
-Hermi...-
-No, Harry- chilló la ojimiel volteando a mirarle de forma amenazante -Nadie os pidió que tomarais partido y mucho menos que os pusierais de mi parte y no de la suya- advirtió la castaña -y si os queda alguna duda, preguntarle a él como le he demostrado lo que siento y lo que he hecho por esta relación y si os sigue quedando duda de que le quiero y de que aunque se porte como un idiota no voy a dejar de hacerlo -me avisáis- señaló Hermione mientras las lagrimas comenzaban a resbalar por sus mejillas -pero no te permito, no os permito a ninguno de los tres que penséis que soy capaz de hacerle daño o de jugar con él por muy enojados que estemos- Finalizo la castaña abriendo la puerta, saliendo de la cabaña y cerrando con un portazo.
(*)
-¡Fenomenal!- exclamó Ginny que se había mantenido al margen durante toda la discusión -no debiste tratarla así Hagrid- advirtió la pelirroja
-pero...-
-pero nada Hagrid, El plan era hacer venir a uno de los dos para que dijese aquello que no es capaz de decir a la cara y el otro le escuchase; pero dudo que ahora podamos hacer algo- le interrumpió Ginevra
-Nos hemos pasado- le dio la razón el ojiverde
-tendríamos que hablar con Hermione- sugirió Ginny abriendo la puerta de la cabaña para salir tras su amiga, los dos muchachos se alejaron de la cabaña en busca de la castaña; no la encontraron en el gran comedor (eso era de esperarse); ni en ninguno de los lavabos de camino a la torre de Gryffindor.
Cuando llegaron la sala común, mucho menos abarrotada que de costumbre ya que la mayoría de los alumnos estaban cenando se encontraron a Ronald sentado en una butaca, mirando fijamente la puerta del cuarto de Hermione...
-¿Que haces aquí?- inquirió Gin
-Nada- Respondió él saliendo de su encismamiento
-Has visto a Hermione- cuestionó Harry, siguiendo la mirada de su mejor amigo
-Sí- afirmo el ojiazul -estaba llorando, entro en la sala común y luego se fue a su recamara
-¿Y tú no hiciste nada?- preguntó la pelirroja indignada
-Uno, yo no la hice llorar- se defendió -Y dos, claro que intente tranquilizarla, yo iba para el gran comedor cuando ella entro, vi que estaba llorando y me acerque hasta ella, me abrazo, lloro un par de minutos; pero luego debió recordar que estaba enojada conmigo porque se separo de mi y salió corriendo hasta su habitación y ya no ha vuelto a salir- añadió Ronald volviendo mirar hacía la puerta de ella, como si esperara que saliese de allí en cualquier momento -Ese Krum, en cuanto lo pille...- repuso Ron en un susurro casi inaudible
-No Fue Krum quien la hizo llorar- comentó Harry sentándose en una butaca a su lado
-¿Entonces quien?- inquirió Ron bastante interesado pero sin separa la vista de esa puerta, Ginny que se había alejado de ellos, para intentar que Hermione le abriese la puerta, pero sin obtener resultados volvía con expresión derrotada hasta donde se encontraban
-Hermione no ha comido en todo el día- comentó Ginny interrumpiendo la respuesta de Harry antes de que esta saliese de su boca
-Kreacher- llamó Harry, al elfo domestico que apareció junto a ellos casi al instante
-El amo ha llamado- inquirió el elfo con una profunda reverencia
-Kreacher, por favor llévale algo de comer a la Señorita Granger- indicó Ginny señalando al cuarto de Herms; el viejo elfo volteo a mira a Harry como si le pidiese su autorización; el moreno asintió -y Kreacher, no te muevas de allí hasta que Hermione halla comido, aunque te lo ordene esta vez tienes autorización para desobedecerle- agregó Harry antes de que desapareciera.
Después de un rato los tres decidieron irse a la cama, la mañana siguiente significaba la vuelta a casa y el viaje sería bastante largo; además ninguno estaba de ánimos para el bullicio que se formaría cuando todos regresaran del gran comedor...
(**)
La mañana, no amaneció mucho mejor, al mal humor de nuestros amigos pareció sumársele el mal estado del tiempo; Harry, Ginny y Dean; se sentaron en uno de los compartimentos del final, a la espera de de que Luna, Ron y Hermione volviesen del vagón de prefectos. Pero cuando la rubia regreso una hora después, lo hizo sola
-¿y Ron y Hermione?- Preguntó Ginny en cuanto entró en el compartimiento
-Hermione, se quedara en Hogwarst durante las vacaciones; pensé que te lo había dicho- contestó ella sentándose junto a su novio
-Va quedarse sola en el colegio durante las vacaciones de navidad- repitió Ginny incrédula
-Supongo que esa era su intención- contestó La ojiazul abriendo el último numero del quisquilloso, para leer un nuevo articulo que según su padre le resultaría interesante
-¿Que quieres decir?- inquirió Gin al ver que Luna no daba señales de querer descifrar el enigma
-Ah claro, tú no lo sabes- exclamó ella bajando la revista par mirarla con sus ojos saltones -Cuando le pregunte a tú Hermano si estaba seguro de querer dejar a Hermione sola durante todas las vacaciones, no lo pensó de dos veces y salto del tren- completo como si fuese lo más obvio del mundo
-Ron se ha quedado en Hogwarst también- exclamó ella sorprendida
-Sí- afirmó Luna, volviendo a esconderse tras el quisquilloso -no te parece romántico- finalizó después de un rato, rompiendo el silencio que había creado en el vagón; como solo Luna Lovegood sabía hacer.
La Bienvenida a casa fue bastante más concurrida de lo habitual a todos los Weasley (Percy, Charlie, Bill, Molly, Arthur, y George); hubo que sumarle Fleur, Andrómeda, Teddy, Krum y Margaritte.
-No entiendo porqué tu hermano ha decidido quedarse en el colegio, justo durante estas vacaciones- se quejó Molly por quinta vez durante la cena -ni siquiera nos a avisado-
-Mamá, nuestro pequeño Ronnie ya no es un niño, son cosas que pasan, los hijos crecen- bromeó George
-solo digo que quería teneros a todos en casa, incluso Charles ha venido desde Rumania- Bufó Molly indignada
-Pero el resto estamos aquí Sra. Weasley- contestó Harry
-Si cielo, tienes razón supongo que tendré que conformarme con teneros a la gran mayoría, pero es que le hecho tantísimo de menos- comentó Molly, dejando a los demás desconcertados y sin saber si se refería a Ronald o Fred...
-Odio verla así-exclamó Ginny un rato después de la cena, paseando por la habitación de Harry -La has visto, intenta hacerse la fuerte, pero es la que más lo extraña de todos y no la culpo, al fin y al cabo es, quiero decir era su hijo-
-supongo que a todos nos costara acostumbrarnos- contestó él de pie junto a la ventana
-Has visto, como se esforzaba George por bromear y por ser el alma de la fiesta. Pero ya no es lo mismo, es como si gran parte de su alma se fuese ido con Fred, lo entiendo, yo solo era su hermana y lo hecho muchísimo de menos; no quiero imaginar lo difícil que ha de ser para él, eran más que hermanos, eran camaradas, los mejores amigos, dos seres distintos que a las ves eran uno solo, como dos mitades formando parte de un todo- finalizó Gin sin poder contener unas cuantas lagrimas. Harry la abrazó para reconfortarla
-Estoy aquí- susurró acariciándole el pelo
-lo se- respondió ella con voz queda -si tú te fueses ido también, me habría muerto- confesó secándose las lagrimas
-no me voy a ir, nunca- contestó él tomándola de la barbilla -lo juro- terminó con un sonrisa
-¿puedo quedarme contigo?- le preguntó ella aún con los ojos vidriosos, Harry la tomo de las manos y como respuesta, la guió hasta la cama donde se tumbaron abrazados
-¿Crees que Ron y Hermione lo arreglaran?- preguntó Ginny después de un cómodo silenció que le parecieron horas
-supongo- contestó él, sin dejar de abrazarla
-que crees que estarán haciendo ahora- inquirió ella, aunque esta vez no obtuvo respuesta...
(*)
Hermione caminaba por los pasillos desiertos del colegio, el noventa y nueve por ciento de los alumnos había vuelto a sus casas, pero ella no estaba dispuesta a soportar las preguntas de su madre sobre la ausencia de Ron y a sentirse más lejos de él que en mucho tiempo, así que le había sido más cómodo decirles que se quedaría a adelantar trabajo para sus exámenes -Valiente Gryffindor- bufó ella, era más fácil quedarse en Hogwarst al fin y al cabo allí siempre tendría buenos recuerdos, a enfrentar que tenían un problema y uno enorme aunque no quisiera reconocerlo; tal vez era enorme por que ella lo había permitido; si tan solo fuese hablado con él la noche anterior, si cuando la rodeo con sus brazos fuese sido capaz de decirle todo lo que sentía, lo que pensaba y cuanto lo echaba de menos o si él no fuese tan cabezota, resoplo otra voz dentro de su cabeza.
Nunca antes había tenido él colegio tan a su disposición, tan grande y a la vez tan pequeño, ya que cualquier lugar le traía un recuerdo, vio salir humo de la cabaña de Hagrid cuando pasaba por una ventana y pensó en ir a visitarlo, pero recordó que estaban peleados, así que decidió retomar su lectura en la sala común...
Ron saltó del tren en el momento justo, cuando este comenzaba acelerar, tendría que buscar una buena excusa para, explicar porqué había decidido quedarse en el colegió, cuando hacía dos semanas, había dicho que se marcharía a pasar las vacaciones en familia y otra excusa mejor para cuando su madre le pidiese una explicación, lo único que esperaba, era que Harry y Ginny le cubriesen las espaldas y que las cosas con Hermione se solucionasen; aunque solo fuese un poquito, es más se conformaría solo con mantener una relación de fría cordialidad si eso era lo que ella quería. Nunca se había fijado en lo lejos que podía estar Hogwarst de Hosmegade; sería por que nunca antes había tenido que hacer ese trayecto solo; es más ni siquiera se había dado cuenta que la entrada a los terrenos estaba demasiado lejos de la puerta principal del castillo. Había alcanzado la puerta principal, sin encontrarse con nadie y empezaba a creer que ninguna persona se daría cuenta de su extraño regreso, mientras subía la escalinata de mármol, cuando la voz de la profesora Mcnagonall resonó a sus espaldas
-Weasley ¿que hace aquí?- inquirió Mcnagonall, el pelirrojo volteo lentamente intentando elegir una excusa lo suficientemente convincente -He perdido el tren- contestó aparentando ingenuidad, que excusa más tonta Ronald, sabe perfectamente que saliste del castillo junto a Harry y Ginny, por que ellos no están aquí se reprendió Ron mentalmente
-y no se le ocurrió aparecerse en su casa- contestó Mcnagonall perspicaz
-ya que lo había perdido; pensé que lo mejor sería quedarme aquí- respondió el muchacho
-mmm- musitó la mujer mirándolo fijamente -bueno, si piensas que es lo mejor- comentó mientras se giraba para continuar con su camino, pero después de dar un par de pasos le llamó -por cierto Sr. Weasley, creo que la Srta. Granger iba hacía la sala común de Gryffindor; sois los únicos de la casa, que os habéis quedado estas navidades- añadió la mujer, con lo que Ron habría jurado era un amago de sonrisa.
El pelirrojo continuo con su camino hacía la torre de Gryffindor, atravesando los distintos pasadizos, aunque esta vez más por costumbre que por necesidad...
-contraseña- exigió la dama Gorda
-papanatas- contestó él con desgana
-Si, yo también creo que lo eres- respondió ella haciéndose a un lado; la sala común estaba totalmente vacía excepto por un gato color canela acurrucado sobre una alfombra junto al fuego Crookshanks ronroneo al verlo llegar y se acerco paseándole entre las piernas -Como estas amiguito- saludo Ron que se había vuelto mucho más amable con el animal, desde que salía con Hermione -¿la has visto?- preguntó como si esperara que le contestara con palabras, pero solo obtuvo un maullido como respuesta del gato patizambo, Ronald lo levanto del suelo acariciándole las orejas, para subir a las escaleras del cuarto de los chicos, lo primero era cambiarse de ropa, aunque muchas de sus cosas se había ido en el expreso incluida su lechuza, después podría bajar a ver a Hagrid hasta la hora de la cena y lo mas seguro es que tuviesen que hablar el uno con el otro a no ser que Hermione encontrase interesante la charla con Nick casi decapitado, encendió la vieja radió mágica que Seammus le había regalado a Dean, para distraerse y hacer algo de tiempo...
Hermione entro en la sala común, que tal y como ella había predicho estaba desierta -Crookshanks- llamó la castaña al no encontrar a su gato junto al fuego -¿Donde estás minino?- repitió Hermione abriendo la puerta de su habitación -Gatito, ven aquí, Crookshanks- era imposible que hubiese salido de la sala común, a no ser que alguien fuese abierto el retrato y que supiera era la única Gryffindor que se había quedado a pasar las vacaciones, tal vez se había colado en alguna de las habitaciones del segundo piso, pensó la castaña preocupada; reviso todas las habitaciones de lado de las chicas pero no había ni rastro de su gato, subió por la escalera de los chicos y no lo encontró en ninguna de las seis primeras, si no lo encontraba en la de los chicos de séptimo sería para preocuparse...
Para su suerte o desgracia (depende de como lo veas) si lo encontró allí; el gato estaba acurrucado sobre la cama de Ron y alguien (sabemos quien ¿no?) rebuscaba en el baúl del pelirrojo, mientras tarareaba una canción de las brujas de Mcebeth -¿cual de las dos?- inquirió Ron sin percatarse de su presencia, irguiéndose para mostrarle al gato dos de sus camisas, Crookshanks le miro con su cara plana y ojos ambarinos -ya, lo se son feas, pero toda mi ropa se fue en el expreso de Hogwarst- se excusó Ron como si mantuviese una conversación con alguien racional -tal vez Harry, tenga alguna camisa- comentó en voz alta -pero dudo que me sirvan- agregó mirándose el torso desnudo y aun así se volteo para buscar en el baúl del moreno encontrándose frente a frente con ella.
Hermione que se había quedado sorprendida, al encontrarle allí, le miraba desde la puerta, la garganta se le había secado literalmente y él mirándola como la miraba en esos momentos no era de mucha ayuda
-buscaba a Crookshanks- musitó la castaña, después de un rato en el que le pareció absurdo seguirle mirando de ese modo
-claro- contestó él volteando a su cama par coger al gato -aquí lo tienes- agregó caminado hasta la puerta, para dárselo en las manos
-Gracias- respondió Hermione aun sin salir de su asombro -¿que haces aquí?- inquirió esa parte impulsiva de ella que no podía controlarse
-tengo algo que terminar- respondió Ron mirándola directamente a los ojos
-supongo, que nos veremos- contestó ella desviando la mirada, ya que sentía que la quemaba por dentro
-supongo- contestó él en un susurro mientras la ojimiel bajaba las escaleras...
(*)
Una de las cosas que más le gustaban de su relación era el grado de complicidad que adquiría, mientras más pasaba el tiempo; el hecho de poder hablar de todo sin importar lo intimo que fuera, el conocer el cuerpo del otro casi mejor que el propio y saber exactamente lo que querían y cuando sin decirlo o el poder comunicarse sin necesidad de utilizar una sola palabra, pero sobretodo le gustaba la sensación de comodidad y protección que sentía cuando estaba entre sus brazos, mientras sentía la respiración acompasada de él sobre su nuca. Ginny abrió los ojos; aunque aun estaba bastante oscuro y por las cortinas no se filtraba ni un rayito de luz, se removió en la cama y sin querer hizo que Harry se despertara
-¿que pasa?- inquirió él con voz soñolienta
-nada- le contestó ella acariciándole la cara -debo irme a mi habitación; antes de que mamá se de cuenta de que no estoy en mi cama- agregó levantándose; el moreno la tomo de la mano y tiro de ella, haciendo que quedase de nuevo sobre su pecho -nos veremos luego- comentó después de besarla; la pelirroja le sonrió y se escabullo por la puerta intentando hacer él menor ruido posible.
Alcanzó a bajar dos tramos de escaleras sin encontrarse a nadie de su familia por el camino, aunque de vez en cuando se paraba a escuchar por si su madre se había despertado o si alguien salía de las habitaciones; era una verdadera lata que sus padres fuesen puesto un encantamiento antiaparición sobre la casa (que creían que iba hacer colarse en la habitación de Harry; que poco la conocían), además si no fuera por el mal tiempo ella podría haberse escabullido sin peligro de levantar a nadie con ayuda de su escoba como lo estuvo haciendo durante todo el verano. Ginny empezaba a creer que lograría su misión sin ser vista, cuando la voz de un hombre la sobresalto
-¿Pecas?- inquirió su hermano mayor desde la puerta de su habitación, Ginny se volteo a mirarle con una sonrisa
-Charlie- respondió intentando aparentar inocencia
-¿que estas haciendo?- preguntó el pelirrojo
-buscaba a Arnold, ya sabes mi micropuff- contestó ella desviando la mirada
-a las cuatro de la madrugada- comentó él con suspicacia
-si, es curioso, pero acabo de percatarme de que no esta- respondió Ginny de nuevo
-Si, dudo mucho que puedas encontrarlo en la habitación de Harry- señaló Charlie, logrando que Ginny abriese los ojos como platos
-vas a...-
-...decírselo a papá y mamá- interrumpió Charlie, Ginevra le sostuvo la mirada a la espera de lo peor -no- musitó él con un amago de sonrisa, dejando a Ginny sorprendida -no se lo diré- corroboro ante la mirada atónita de su hermana menor; -pero hazme un favor ¿quieres?-
-lo que quieras- contestó ella agradecida
-cuídate mucho enana- le pidió, antes de darle un beso en la frente y acariciarle la mejilla recordando a esa niña de seis años a la cual entretenía con sus historias de Hogwarst -buenas noches- musitó el pelirrojo entrando de nuevo a su habitación
-buenas noches- susurró Ginny emprendiendo de nuevo su camino
(**)
Vivir en un castillo debería tener ciertas ventajas, por ejemplo si no quieres encontrarte con alguien y hay veintiséis personas en él, la posibilidad se hace muy remota, salir con uno de tus mejores amigos también tiene ventajas, te conoce casi mejor que nadie, sabe lo que te gusta y lo que no, conoce a la perfección cualquier lugar donde puedas planear esconderte tras una discusión una pelea o algo parecido. Ahora bien si juntamos las dos ecuaciones y creerme a veces pasa, la vida puede convertirse en un martirio, porque que mas da que tú vivas en un castillo y seas una de las veintiséis personas que lo están habitando, cuando sales con uno de tus mejores amigos y él también vive allí. ¡Ho Si! señoras y señores, eso si es tener un problema como se dio de cuenta Hermione los días previos a navidad...
Podría seguir escondiéndose en la biblioteca, la sala de los menesteres, el baño de prefectos incluso la sala común; y de que le servía si él se había atrincherado en todos esos lugares y podía aparecer en ellos, cuando empezaba a sentirse cómoda, pero la gran pregunta era ¿por que no se acerca y habla conmigo?, total siempre estamos solos, todas las veces que le miro, él esta mirándome, solo tendría que caminar un par de metros decir hola e intentar mantener una conversación civilizada y como siempre aquella vocecita impertinente en su cabeza respondía algo como esto "y si te es tan fácil, porque no te acercas y hablas tú primero" Oh, no por supuesto que no, no sería ella quien diese el brazo a torcer; "aunque te mueras de ganas", repitió aquella voz que comenzaba a crearle problemas de concentración... Lo único bueno es que el estar buscando un lugar donde él no pudiese encontrarla, la llevo otra vez a la cabaña de Hagrid; claro después de que el semigigante se disculpara por la forma en la que había tratado a Vicktor y las cosas que había dicho. Esa tarde tras vagar por el castillo durante horas y después de que Ron volviese a la sala común había ido a visitarle...
-Ron se acaba de ir...- comentó Hagrid después de servir el té
-lo se, lo vi llegar a la sala común, por eso vine a verte...- contestó ella jugando con las migajas de galletas que habían sobre la mesa
-no te parece que es un comportamiento estupido- inquirió
-Hagrid por favor no...-
-no voy a meterme donde no me llaman, no te preocupes- la interrumpió
-si él quisiera hablar conmigo solo tiene que acercarse, compartimos la mesa y la torre de Gryffindor-
-Por supuesto, es muy fácil si cuando comes te sientas en la otra punta del comedor y cuando esta en la sala común vienes a visitarme-
-vale, puede que le esquive un poco...- reconoció ella formando un corazón con las migas -pero, tampoco es fácil para mi ¿sabes?-
-Es una lastima que esta noche tengáis que compartir la misma mesa y a la misma hora- añadió Hagrid, sin tratar de ocultar la risa bajo su enmarañado bigote
-¿Qué quieres decir?-
-No te lo ha dicho Mcnagonall- exclamó Hagrid con tono burlón -el banquete de noche buena, todos y cada uno de los habitantes del colegio han de asistir, todos compartiremos la mesa y los premios anuales y prefectos se encargaran de supervisar el comportamiento de los alumnos y de patrullar los pasillos después de que se ordene iros a la cama, al parecer hay demasiada actividad en los armarios últimamente-
-Pero si el único prefecto en todo el colegio es Ron- exhaló Hermione
-... y tú la única premio anual- completo Hagrid, bebiendo otro sorbo de su té, esta vez para tratar de reprimir la risa
Lo que paso esa noche, no es importante para solucionar este embrollo, pero hay que destacar que la cena, estuvo bien pasando por alto que cada vez que intentaba coger, los guisantes, el pudín o la salsa Ronald también lo hacía, sus manos se encontraban, el uno intentaba que se lo quedara el otro y las cosas terminaban derramándose no hubo ningún tipo de desastre, como toda celebración se lleno de conversaciones intrascendentes y después de los postres todos directos a la cama, mañana sería otro día, el día de navidad y aunque ella aun no lo sabía ese sería un día para recordar durante toda su vida...
La mañana amaneció oscura, gris y fría, pero ni la nieve, ni la mayor tormenta, ni siquiera que Hermione estuviese esquivándole durante los últimos tres días echarían por la borda sus planes, pero tal vez algo tan simple como quedarse dormido podría retrasarlos.
El ulular furioso de una lechuza y los picotazos de otra en su mano hicieron que abriera los ojos, Pig y Smalling lo miraban con cara de pocos amigos y solo se dignaron a soltar las cartas que llevaban en el pico y a extender las patas para deshacerse de sus cargas antes de emprender el vuelo.
No se lo que pretendes, pero más vale que esto funcione,
no sabes lo que me ha costado conseguir uno de estos y no
lo digo por el dinero (que también), si no por que
el ministerio los tiene súper controlados. Por otra parte
conseguir los recuerdos que me pediste me ha costado,
otro tanto; sabes que soy pésimo en oclumancia y
la Legermancia no se me da mejor,
Sigo sin entender como te va a servir esto para
hacer que vuelva a hablarte, pero espero que me lo cuentes después
de las vacaciones, mucha suerte...
Tu madre te envía tus regalos y las cosas que se vinieron en
el expreso, por cierto Pig esta furioso contigo por dejarlo
abandonado en el tren y Smalling odia volar con este tiempo
así que te aguantas los picotazos.
Harry
PD: Déjalos en Hogwarst (las lechuzas); yo no la necesito.
El pelirrojo sonrió tras leer la carta, antes de abalanzarse sobre el paquete más grade de los que estaban sobre su cama.
En la habitación de Hermione sin embargo las cosas eran diferentes, el suave Maullido de Crookshanck le despertó, la habitación llena de estanterías a rebozar de libros, una chimenea, el escritorio lleno de pergaminos estrujados y una redacción a medio terminar, las fotos de sus padres, sus amigos y él, sobre la mesilla de noche junto a su cama adoselada, contaba ahora con un añadido que ella no había previsto, una cantidad exorbitante de Rosas blancas y flores de pascua por doquier, exhalando su aroma por toda la habitación, no había una tarjeta aunque no hacía falta para saber de quien eran, junto a los pies de su cama, había un montoncillo de regalos y tarjetas de navidad enviados por los Weasley, sus padre, sus tíos, Harry, Ginny, Luna y Neville...
se paso largo tiempo, admirando sus regalos nuevos, una túnica, libros, golosinas, el jersey Weasley y pastelillos y uno especial de parte de Harry y Ginny, el paquete delicadamente envuelto contenía una fina cajita de madera barnizada, al abrirse sonaba un vals muy lento y en medio flotando a escasos milímetros de la superficie había una pareja bailando al compás de la música, la chica llevaba el pelo recogido en un elegante moño, con una túnica azul añil como la que Herms lució en el baile de navidad del torneo de los tres magos, el muchacho sin embargo llevaba una túnica vieja, con chorreras y como rastro característico tenía el pelo rojizo la castaña sonrió al leer la inscripción sobre la tapa Algún día se hará realidad
Después de revisar, toda la habitación y sacudir cojines, mantas y demás por que estaba segura de que tenía que haber una nota más, la encontró bajo su almohada, escrita con su puño y letra, aunque más breve y desconcertante de lo que esperaba
Tengo que hablar contigo, esta noche
a las doce menos cuarto en la torre de
astronomía. Si no vienes lo entenderé,
aun así estaré esperándote.
Ron
El día se le hizo eterno y la ausencia de Ronald no fue de gran ayuda, no apreció a las horas de las comidas en el gran comedor, ni en la sala común, ni en la biblioteca, ni siquiera fue a visitar a Hagrid, como se lo hizo saber el semigigante cuando fue a tomar el té; incapaz de seguir esperando e intrigada por la cita, tomo a Crookshanks en sus brazos y se dirigió hacia el lugar indicado, los pacillos que conducían a la torre estaban iluminados por las tradicionales antorchas y aun así el frío producido por la copiosa nevada y sus propios nervios le helaban los huesos, subió las escaleras lentamente casi tan nerviosa como en su primer día en Hogwarst, solo que no tenía por que temer.
La torre aunque a la intemperie estaba calida, Ron debía haber hecho algún encantamiento escudo y atmosférico, por que la nieve no se acumulaba allí, aunque todo en rededor estaba oscuro, el lugar estaba iluminado por la presencia de decenas de hadas y el suelo cubierto de pétalos de flores, dos taburetes, una mesa y en medio una vasija que desprendía una luz plateada y con inscripciones en runas, no hacía falta ser demasiado inteligente para saber lo que era, Harry le había relatado sus incursiones en varios de ellos demasiadas veces y tratándose de ella, Hermione Granger, había investigado y leído otro tanto, pero para que necesitaba un pensad ero; la respuesta se la dio una nota junto a la vasija de piedra "Soy un idiota y puedes tener mil razones para dudar de mis sentimientos, pero yo puedo darte tres mil más para convencerte de que lo que siente por ti es de verdad y que sobre todas las cosas, lo único que quiero es hacerte feliz. Dame esta oportunita y mira dentro de mi" Hermione, volteo a mirar en busca de Ron y tras dudar un par de segundos, se decidió a tocar aquella sustancia y sentir como se introducía en la mente de él...
El remolino de colores la envolvió y sintió como se precipitaba al vació; hasta que aterrizo en el expreso de Hogwarst; el Ron de hace casi ocho años se encontraba allí sentado en un compartimiento junto a Harry, mientras comían empanada de calabaza y ranas de chocolate, cuando se abrió la puerta y apareció ella junto a Neville, pero en lugar de su voz y la pregunta que sabía había hecho, la voz de Harry resonó por el lugar
-! ¡Ron, despierta!- exclamó el ojiverde -llegaremos tarde a clase- ya no estaba en el expreso, Herms se dio cuenta de que estaba sentada en la cama de Ron, en la habitación de los chicos mientras Ronald se sentaba a su lado mirando hacía el vació
-¿que estabas soñando?- preguntó su mejor amigo
-¡que!- exclamó el ojiazul de vuelta a la realidad
-si tú- afirmo - decías que era la chica más guapa que habías visto- agregó -pero estabas dormido así que tenías que estar soñando- razono Harry intrigado
la escena se desvaneció sin previo aviso y volvió a envolverla ese torbellino de colores durante varios segundos hasta que la imagen se convirtió en el gran comedor, la noche del baile de navidad, Ron se encontraba junto a Padma a escasos metros a su derecha, mientras Harry, Ella junto a Vicktor y los demás campeones hacían su entrada en el recinto; los ojos azules de Ron se clavaron en su espalda mientras Padma, elogiaba lo guapa que se veía esa noche; Ron no dejo de mirarla durante toda la cena, ni siquiera cuando Harry y Parvati se les unieron. La escena se desvaneció y recompuso en milésimas de segundos; pero esta vez Ron y Harry se encontraban en la sala común. El primero caminaba de un lado para otro aun con su túnica de gala y Herms estaba segura de que abriría una brecha de seguir caminando así.
-Quieres tranquilizarte- Pidió Harry sentado en una butaca
-¡Que me tranquilice!- exclamó Ron indignado -no la has escuchado-
-Si, pero...-
-Como si estuviese celoso de Krum- bufo Ron sin prestar atención a su respuesta
-y no lo estás- ironizó el moreno
-por supuesto que no, Hermione es mi amiga y ese Krum es mucho mayor, podría lastimarla -¿sabes lo que quieren los chicos de su edad?-
-Ron, Hermione sabe cuidar de si misma- contestó desesperado
-¿Entonces estás de acuerdo con que salga con él?- inquirió el ojiazul molesto antes de añadir -Por supuesto, es Krum héroe de Quidditch, el hombre perfecto- bufó
-Hermione no se fija en esas cosas- señaló Harry molesto
-pero tampoco se fijaría en un don nadie; sin ningún talento especial- respondió el pelirrojo y más para si mismo añadió en un susurro que Hermione sabía perfectamente Harry no había escuchado -no se fijaría en alguien como yo-
La escena cambio de nuevo y esta vez se encontraba en la sala de los menesteres; lo supo de inmediato aunque no sabía porqué, había un sofá rojo de dos plazas frente a una chimenea y desde donde estaba podía reconocer su cabellera...
-...no estoy de acuerdo- comentó la voz de una chica que le era familiar y al acercarse más se encontró con Lavander; quien tenía su cabeza apoyada sobre el regazo de Ron -eso da igual; Hermione es mi amiga, mi mejor amiga-
-Tu amiga- bufó -te azuzó con una bandada de canarios, cuando se dio cuenta que salías conmigo y no te hablaba hasta lo de tu "accidente"-
-Ya, puede que no me hablase con ella hasta hace unas semanas y que más da siempre hemos tenido ese tipo de problemas y siempre se han solucionado...-
-aun así no me gusta la idea, le gustas Ron y esta celosa de lo que tenemos- Los ojos de Ron brillaron ante el comentario de Lavander, pero intentado controlar su excitación contestó
-primero, Hermione no se pondría celosa por ti, no tiene por que- señaló como si fuese algo obvio (vale lo era para nosotros; pero siendo su novia "Lavander" debió cortarse un poco, digo yo) -y gustarle yo; no seas ridícula, puede tener al chico que desee; ella nunca se fijaría en mi-
-y eso es lo que te duele en realidad- le reprochó ella levantándose para mirarle a la cara -quisieras que esa...-
-NO TE PERMITO QUE LA INSULTES- interrumpió Ron, con una mirada amenazante -Salgo contigo Lavander, pero ella esta primero, sobre cualquier cosa y si tú no puedes entenderlo lo siento. Fin de la discusión, mi amistad con Hermione no es negociable te guste o no, las cosas se quedan como están- puntualizó el pelirrojo, levantándose del sofá y saliendo de la sala sin previo aviso; dejando a la rubia y la castaña anonadadas.
La escena tardo varios minutos en volver a definirse y se encontró otra vez con él en su mejor estado de nervios caminando de un lado a otro en la cocina de la madriguera
-quieres pararte- pidió Ginny exasperada
-¿que hora es?- preguntó Ron pasando por alto la exclamación de su hermana
-son y media, te lo dije hace un minuto- contestó la pelirroja
-debería haber llegado hace cinco minutos- calculo Ron sin quedarse quieto
-por favor, parece que fueras a casarte- bromeo uno de los gemelos desde la puerta, ganándose una mirada asesina por parte de Ron
-Ho vamos Fred, no seas insensible- pidió su gemelo riendo a su lado -se trata de Hermione, no de cualquier chica-
-vale, vale; solo digo que no va a proponerle matrimonio, ni nada por el estilo ¿no Ron?- inquirió Fred, haciendo que la cara de Ron hiciese competencia a su cabello
-eso no es de tú incumbencia- contestó el aludido
-Vale, pero no puedes saltarte los pasos del libro tan a la torera; primero tienes que conquistarla y después hacer que salga contigo- prosiguió George fingiendo ser un buen hermano preocupado
-Nunca he dicho que fuese a usar vuestro estupido libro para conquistar a Hermione- señaló Ron intentando salvaguardar un poco de su dignidad
-no hace falta que lo digas- contestó Ginny -se nota en como la miras, en como se te ponen lo ojitos cuando la escuchas, o cuando la vez leer o solo con que sonría, se nota en lo celoso que te pones cuando la ves hablando con cualquier chico que no seas tú, incluido Harry; se nota en la cara de tonto enamorado que traes desde cuarto año- enumero la pelirroja
-De verdad, se nota tanto- exclamó Ron alarmado, provocando la risa en sus hermanos -pero no puedo evitarlo- añadió sentándose en la mesa -es simplemente adorable, la forma en la que se acomoda el pelo tras la oreja cuando lee, el hoyuelo que se le forma en la mejilla izquierda cuando sonríe, el lunar que tiene sobre su labio inferior; incluso lo pésima jugadora de quidditch que es, hace que resulte más dulce- argumento el ojiazul entusiasmado, antes de que se abriese la puerta trasera y Hermione entrase por ella
-lamento el retraso- se disculpo la chica del recuerdo, sin percatarse de la cara sonrojada de su mejor amigo
La escena se transformo de nuevo, aunque esta vez también se encontraban, en la cocina de la madriguera y Mundungus les había relatado "su idea" para ir en busca de Harry; ahora Ojo-loco estaba reclutando voluntarios y como era de esperarse ambos se ofrecieron
-Oh no, eso si que no- exclamó Ron cuando Hermione se ofreció la primera
-¿perdona?- preguntó la castaña intrigada
-es peligroso Hermione y tú odias volar y si te pasa algo malo, ¿cómo crees que me... nos sentiríamos todos?- se corrigió
-claro que es peligroso, pero hablamos de Harry y por él vale la pena- contestó ella
-si claro que vale la pena y por eso voy a ir yo; pero tú te quedas-
-mira Ron, no eres mi padre y no tienes el derecho de prohibirme nada- contraatacó la castaña alzando la voz -y por si no lo has notado soy perfectamente capaz de cuidar de mi misma; no te necesito para que hagas de canguro- resopló indignada
-Por supuesto, tú eres capaz de cuidar de ti misma, eres capaz de ponerte en peligro y al diablo con lo que piense yo, al traste lo que pueda sentir yo; sí te pasa algo malo ¿verdad?- Preguntó Ron utilizando el mismo tono de voz que ella
-Disculpar, par de tortolos, podéis dejar vuestra pelea de enamorados para otro día- interrumpió Ojo-loco. Ante el sorprendido rostro de Hermione.
Todo volvió a girar dejándola envuelta en un torbellino de colores y después de un rato la escena reapareció, pero esta vez estaba oscuro, el viento y la lluvia azotaban el claro de un boque y lo único que se oía eran las suplicas de ella...
-Ron, no te vallas; Ron por favor vuelve. Ron, no... Por favor...regresa - Pero él hizo caso omiso y desapareció.
La escena se descompuso y compuso tan rápidamente que Hermione pareció no darse cuenta; hasta que escuchó el suave murmullo de las olas a sus espaldas; Ron caminaba por un sendero de piedras y se detuvo delante de una puerta dudando un par de segundos antes de llamar
-¿quien es?- preguntó la voz de Bill Weasley desde dentro
-soy yo... Ron- musitó el ojiazul casi sin aliento
-Ron- exclamó Fleur preocupada
-cómo sé que no es una trampa- añadió su hermano mayor, desconfiado
-todos en casa saben que estoy con Harry y Hermione, mientras el espíritu del ático se hace pasar por mi con Spattergoit en mí habitación...- la puerta se abrió casi al instante, y ambos (el Ron del recuerdo y Hermione) entraron bajo la atenta mirada de Bill y Fleur
-¿Qué ha pasado? ¿Dónde están lo otros?- inquirió la rubia preocupada
-no lo sé- respondió Ron abatido
-¿Cómo que no lo sabes? ¿Están bien Harry y Hermione? ¿Os han atacado?- preguntó Bill compungido, Ron negó con la cabeza, mientras el matrimonio cruzaba una breve mirada de preocupación
-ige a pog algo paga comeg- musitó Fleur, para dejar a los hermanos a solas
-¿qué ha pasado?- preguntó Bill después de haberse sentado en el salón
Ronald miró un par de segundos hacía la chimenea donde ella estaba recostada; aunque sabía que no podía verla, no pudo dejar de sentir un nudo en el estomago y aun esquivando la mirada de su hermano y sin apartar la vista de allí le contó todo lo que había pasado esa noche
-... me lo pidió, me suplicó que no me fuera y aun así me marche y les he fallado, a mi mejor amigo y a ella- terminó Ron sin ocultar ya las lagrimas que corrían por sus mejillas
-no, pasa nada- lo disculpó su hermano
-no lo entiendes Bill; ella lo eligió a él y no la culpo; pasara lo que pasara Harry nunca la dejaría en la estacada; estando Harry Potter al lado porqué iba fijarse Hermione en mí y me daría igual, me daría igual que se enamorara de él y que salieran juntos o que se casasen; si supiera que va hacer feliz y supiera que puedo estar allí para verlo como su mejor amigo sí; pero allí a su lado y junto a ella; pero ahora ni siquiera tengo derecho a eso...-
-no seas tan duro contigo mismo Ron- le pidió Bill, mirándolo con un poco de pena -duerme un poco, estoy seguro de que encontraremos el modo de lograr que vuelvas con ellos-
La escena volvió a convertirse en un torbellino de colores, antes de aparecer de nuevo en el bosque; Ron tenía la espada de Gryffindor en la mano, mientras Harry le gritaba que golpease el guardapelo que sostenía sobre una roca, pero había algo en la escena que la desconcertó; algo que ninguno de los dos le había contado... Dos cabezas comenzaron a salir del guardapelo, dos cabezas y dos cuerpos que conocía muy bien Harry y ella sólo que tenían los ojos de un rojo intenso...
-¿Por qué volviste? Estábamos mejor sin ti, más felices sin ti, nos alegraba tu ausencia... nos reíamos de tu estupidez, de tu cobardía, de tu presunción...
-¡Presunción!- repitió la Hermione de los ojos rojos -¿Quién podría mirarte ti, quién te miraría nunca, estando junto a Harry Potter? ¿Qué has hecho tú? ¿Comparado con elegido?- interrogó, la Hermione del guardapelo, haciendo que la de verdad derramase una gruesas lagrimas ante la expresión de Ronald, los chillidos de Harry eran constantes, pero al igual que el Ron del recuerdo Hermione los escuchaba distante -¿Quién no le preferiría a él, que mujer te aceptaría, no eres nada, nada, nada comparado con él- graznó la chica de ojos rojos
-no puedes... no serías capaz de creer en ello- musitó Hermione, olvidando por completo que Ron no podía escucharla; el chasquido de metal y vidrios rotos, la trajo de vuelta de su vano intento por lograr que Ron le prestase atención y vio como las figuras habían desaparecido y ahora Harry estaba arrodillado sobre la nieve; mientras Ronald intentaba esconder su cara
-Después de que te marcharas- dijo en voz baja Harry -lloró durante una semana. Probablemente más, sólo que no quería que yo la viera. La mayoría de las noches ni siquiera nos hablábamos el uno al otro. Como te habías ido... Ella es como una hermana, la quiero como a una hermana y apuesto a que ella siente lo mismo por mí; siempre ha sido así. Creí que lo sabías- Ron desvió su mirada evitando que Harry pudiese verle la cara; pero Hermione vio perfectamente como se secaba las lagrimas; profundamente conmovida y agradecida por las palabras de su mejor amigo...
El mundo bajo sus pies volvió a temblar y el torbellino de colores reapareció, más como si nunca se hubiese marchado todo volvió a definirse; soólo que esta vez en la sala común de Gryffindor
-¿El mejor beso de mi vida?- murmuró Harry ante la pregunta de Dean y Ron
-este verano, viendo un atardecer en la playa con Ginny o también el beso que nos dimos después de ganar la copa de Quidditch hace dos año; están a la par- contestó el pelinegro encogiéndose de hombros
-¿y el tuyo Dean?-
-veamos; Luna besa bien, pero el mejor beso de mi vida me lo dio April, una belleza muggle, morena y de ojos enormes cuando tenía doce años en un campamento de verano; bueno he de reconocer que era la primera vez que besaba a una chica y quieras o no esas cosas te marcan-
-Vamos Ron, te toca ¿Quien besa mejor Lavander "ATH" (Ath son unos cajeros automáticos, y su lema es; todos los día a todas horas) Brown o Hermione?- inquirió Dean
-no puedo compararlas- se encogió de hombros Ron
-Oh vamos, yo lo he reconocido; Harry ha dicho que aun que Cho no estaba mal, los mejores besos de su vida se los ha dado Ginny y tú no vas a decirnos-
-no puedes comparar- se excusó el ojiazul –a ver cómo explicarme... Lavander es puro fuego y como tal quema y cansa; es pasión y sabes que esa es la única faceta que vas a descubrir- comentó sin darle demasiada importancia -Hermione es diferente, puede lograr que el beso más inocente, este cargado de miles de significados, puede doblegar mi voluntad sólo con besarme; como si practicara un imperius sólo que soy consiente de que quiero hacerlo; puede darme un beso apasionado y dejarme boquiabierto con su expresión de niña traviesa- numeró él con voz soñadora más propia de Luna -es dulzura, pasión, amor, inocencia, sensualidad, tranquilidad; todo en uno y no sé como lo hace pero cada día es algo totalmente nuevo- reconoció el pelirrojo
-Estás enamorado- comentó Dean con una sonrisa burlona
-hasta las trancas- contestó Ron encogiéndose de hombros -y que lo sepa todo el mundo- chilló el ojiazul encaramándose a una mesa de la sala común; captando la atención de todos los allí presentes -YO RONALD WEASLEY ESTOY ENAMORADO HASTA MÁS NO PODER DE LA MUJER MÁS DULCE, INTELIGENTE, GUAPA, SEXY Y MARAVILLOSA DE ESTE MUNDO. HERMIONE GRANGER Y ESTOY ENAMORADO DE ELLA DESDE TERCER CURSO- dicho lo cual volvió a sentarse donde se encontraba instantes antes, dejando a todo él mundo desconcertado
-no vuelvas hacer eso- le pidió Harry riendo junto a Dean -si Hermione llega a estar aquí te asesina-
-puede; pero que más da que todo el mundo lo sepa; puedo gritarlo a los cuatro vientos; soy feliz, más feliz de lo que he sido en mi vida y todo gracias a ella-
Esta vez sólo encontró la oscuridad y sintió como se elevaba antes de aterrizar de nuevo sobre la alfombra de pétalos que había en la torre de astronomía...
Ron estaba sentado en uno de los taburetes y la miraba fijamente, con aquellos ojos que tanto la volvían loca; pero antes de que ella pudiese reaccionar; se levanto y tomándola de la mano le dijo:
-Cometeré errores Mione, mucho errores, estoy seguro de ello; pero también estoy seguro de que lo único que se hacer bien en esta vida es amarte; amarte de todas las formas posible y con todas las fuerzas de mi corazón- hizo una breve pausa y aun sin alejar sus ojos de los suyos agregó -Puede que mis celos no tengan justificación, lo sé, tú nunca me has dado motivo para dudar de ti; pero cuando te veo, tan guapa, tan lista, tan dulce y tan valiente, me preguntó cuando te darás cuenta de que mereces algo mejor, de que puedes tener algo mejor y entonces me asusto, por que después del último año no logro concebir mi vida sin ti y después de los últimos meses no estoy seguro de poder conformarme con ser solo un amigo- por las mejillas de Hermione comenzaron a correr gruesas lagrimas, que Ron secó con un par de caricias -no, no llores...- le pidió -te lo he mostrado, porque quiero que me entiendas, que entiendas que mis celos son sólo una forma más de mostrar lo que siento por ti, un poco estupido lo sé, pero es así, lamento mucho no haberme dado cuenta de lo que pasaba y lamento mucho más haberte arruinado las fiestas...- La castaña negó con la cabeza; mientras colocaba el dedo índice sobre los labios de él para lograr que se callara; no necesitaba una disculpa; él estaba allí y eso le bastaba...
-te amo- musitó antes de besarle con todo el ahínco del que fue capaz, se pasaron casi todo él amanecer besándose y poniéndose al día de lo horrible que habían sido esos últimos días; con ganas horribles de estar con el otro pero sin hacerlo; todo por su estupido orgullo...
-Aun no te he dado mi regalo de navidad- comentó Ron tras un par de horas de besos y arrumacos
-¿más regalos?- preguntó ella confundida -y las flores de esta mañana y esto- exclamó
-esa era mi forma de pedir perdón- contestó el quitándole el pelo de la cara; -pero este- añadió señalando el piquetito finamente envuelto en papel de seda y con un lazo rojo que tenía en las manos -lo compre hace semanas...
Hermione tiro del lazo delicadamente, mientras le miraba; dejando al descubierto una cajita de terciopelo, con el escudo de una joyería del callejón diagon y dentro había una pulsara de plata, con diferentes colgantes
-es una pulsera del recuerdo y cada uno tiene un significado- comentó él, sacándola del envoltorio -ves el corazón, representa nuestro amor; La llave, que tú eres la única dueña del mío; El sol, que eres todo lo que ilumina mi vida; el trébol de cuatro hojas, que tendremos suerte en todo lo que emprendamos juntos, la R; para que te acuerdes de mí; la H, para que veas que no hay día que yo no piense en ti-
-¿y la herradura y el sombrero de bruja?- preguntó Herms interesada
-Ah, esos significados te los he dejado a ti ¿te gusta?- inquirió Ronald mientras se la colocaba
-me encanta- contestó ella con una nueva sonrisa...
Los días que pasaron, fueron simplemente maravillosos; que importaba el resto del mundo cuando ellos dos estaban juntos... La mesa de Gryffindor no volvió a ser ocupada durante el resto de las vacaciones. Kreacher se las arreglaba para alimentarlos; haciendo que apareciese la comida donde ellos se encontraban pero sin interrumpir sus momentos (cortesía de Harry; por supuesto) y por primera vez en mucho tiempo Hermione no se preocupo por si la redacción de pociones curativas no estaba terminada diez días antes de la fecha limite o si su traducción de runas la esperaba sobre el escritorio y así llego el último día de vacaciones y el regreso de los demás y ni siquiera se molestaron en ir a buscarles a la entrada del castillo...
-... Se me ocurre un uso más didáctico para este bote de helado de nata y chocolate- comentó Ron mientras le daba de comer el helado, estando solos en la sala común
-Así- exclamó ella levantando su ceja y sonriendo de forma insinúate -¿por ejemplo?-
-no sé...- dijo él poniendo su mejor cara de concentración -que te parece si...- susurró Ron a su oído (y os dejo que inventéis lo que le propuso; aunque Hormonas, helado de chocolate, un lugar cómodo y totalmente solo no es muy difícil; es como uno mas uno; dos) Hermione se rió, ante tal ocurrencia y sentándose sobre su regazo contestó - aquí y ahora-
Ejem, ejem, se aclaró la garganta cierta pelirroja -no quisiéramos interrumpir- ironizó Ginny -pero nos preguntábamos que había evitado que nuestros mejores amigos fueran a recibirnos- Hermione le devolvió la sonrisa con la cara aun muy sonrojada, mientras se ponía en pie...
-¿Que tal vuestras vacaciones?- preguntó abrazando a Ginny y después a Harry
-no estuvieron mal...- contestó el moreno sentándose en un butaca -por lo que veo las cosas por aquí os fueron de maravilla- comentó
-eso es quedarse corto- respondió Ron mientras, pasaba el brazo por el hombro de Hermione quien volvía a sentarse a su lado y sin ocultar su cara de felicidad
-Perfecto- exclamó Gin muy contenta -porque quiero todos los detalles, incluyendo los mas sórdidos- pidió la pelirroja mirando a su mejor amiga
-te quedaras con las ganas- le contestó su hermano tranquilamente
-si Gin lo lamento, pero es algo muy personal, algo que sólo me confió a mí- se disculpó Hermione, guiñándole un ojo mientras Ronald no la miraba...
-¿Bien quiero saberlo todo que tal estuvo la fiesta?- inquirió Herms entusiasmada -¿que hicisteis por noche buena? ¿Fuisteis a Londres? ¿Como esta Fleur?...-
-Hermione poco a poco...- pidió Ginny sentándose sobre las rodillas de Harry
-Todos cenamos en casa en noche buena y noche vieja, vinieron Andrómeda, Teddy, Vicktor y su prometida, la prima de Fleur...-
-¿Que Vicktor?- interrumpió Ron interesado
-Krum...- contestó la pelirroja -¿sabías que iba a casarse?- inquirió mirando a la castaña
-Sí, me lo dijo cuando vino antes de las vacaciones-
-! ¡Vicktor Krum!- exclamó Ron sin creerlo
-Si, el mismo- corroboró su hermana -y la chica es preciosa; tiene el pelo de Fleur, sólo que un poco ondulado en las puntas y unos ojos pardos hermosos y como vive en la costa francesa, tiene la piel muy dorada; Además es idéntica a ti Hermione...-
-no entiendo en que- contestó ella -yo no soy rubia y tampoco tengo los ojos pardos...- aclaró
-me refiero a la forma de pensar- respondió la pelirroja -es lista; premio anual de su generación, tiene una talento innato y lucha por los derechos de los oprimidos; se entusiasmo mucho cuando lo que conté de la PEDDO y se apenó muchísimo, al no poder conocerte; al parecer Vicktor le había hablado de ti-
-El tío es muy listo, al no poder tenerte se busco una especie de Clon- bromeó Harry
-Ja, Ja- contestó Hermione sarcástica, mientras Ronald reía la gracia de su amigo
-¿Y Fleur?- preguntó pasando del ojiverde
-Oh, esta enorme- contestó Harry (Ala, hombres insensibles) -por poco y no la reconozco...-
-ya, se llama estar embarazada- especto Ginny un poco molesta -Mamá, y Andrómeda dicen que todo esta bien y su madre vendrá a mediados de marzo para el parto- contestó Ginny
-¿y que dice su sanador?- inquirió Hermione interesada
-su sanador...- repitió Ginny sin entenderla
-supongo que alguien controlara su embarazo- señaló la castaña
-ya, Mamá y Andrómeda- respondió la pelirroja
-¿y por que no va a San Mungo?-
-Cariño es un hospital de enfermedades y heridas mágicas y un embarazo no es ninguna de esas cosas- respondió Ron
-bueno que valla a un hospital- propuso Hermione sensatamente
-Todos los niños del mundo magico; hijos de magos quiero decir- agrego al ver la cara de su amiga -nacen en casa; así ha sido siempre, ya sabes; siempre habrá una mujer con experiencia-
-¿Que?- exclamó Herms horrorizada -¿en casa?- inquirió -a puertas del siglo XXI y los niños siguen naciendo en casa; sabes lo peligroso que es dar a luz y si hay complicaciones...-
-siempre mejor estar en tu casa; donde te pueden ayudar con algún hechizo a un hospital muggle donde tendrían que abrirte o yo que se- le respondió Ginny
-me niego, rotundamente, es una barbaridad, deberían hacerse reformas en el sistema sanitario; yo no tendré a mis hijos en casa- y más por inercia que por otra cosa, al decir esto último miro a Ron directo a los ojos; asegurándole que no bromeaba y haciendo que la otra pareja se riera
-me encanta que habléis tato de vuestro futuro- comentó Gin -pero aun así; será una gran decisión para mi madre; ya sabes serán los hijos de su pequeño Ronnie...- bromeo
-bueno, siempre podrá ayudar con los hijos de su nenita y Harry- le respondió a su vez la castaña cambiando las tornas
-y si tanto te molesta; por que no haces tú las reformas en el sistema- comentó Harry, dejando a los otros anonadados
-¿Qué?- preguntó la castaña desconcertada
-bueno, ya sabes, eres buena estructurando proyectos y tienes ideas brillantes, además que se te da genial convencer a la gente- elogió el moreno
-ya- respondió Herms sonrojada hasta más no poder -bueno se necesitarían muchas cosas; un patrocinador y sanadores a los que les interese la medicina muggle; porque creo que si se mezclaran ambas sería un gran avance y...-
-bueno, paso a paso; si necesitas un patrocinador yo me ofrezco; claro que será tu regalo de navidad, cumpleaños, aniversario y graduación por los próximos setenta años- advirtió Harry
-¿de verdad?- preguntó Herms pasmada
-Si- contestó el moreno con una sonrisa
-me pondré con ello- respondió Herms entusiasmada... la conversación se desvió un poco hacía las reformas en San Mungo, si esta bien era solo una chica, pero contaba con el apoyo de Harry y estaba segura de que a Padma le encantaría la idea (pos claro k me encantaría es evidente; la que lo ta escribiendo so yo) y tras un buen rato todo volvió a las vacaciones de navidad...
-¿Que tal estuvo la fiesta?- inquirió Ron
-Bueno...-
-no estuvo mal...-señaló Gin encogiéndose de hombros
-bromeas estuvo Genial.- añadió Dean, quien a acababa de entrar a la sala común junto a Luna
-¿por que os marchasteis tan pronto?- preguntó la rubia sentándose junto a Dean
-Ginny no quiso ponerse histérica delante de toda la plantilla de corazón de bruja- recordó Harry
-no me puse histérica- reprochó la pelirroja
-pongámoslo así, nos fuimos de la fiesta para que tú pudieses gritar todos los improperios que se te ocurrieron contra Cho en un lugar más privado , por cierto gritármelos a mí; yo llamaría a eso una escena de celos a lo Weasley en toda regla- bromeó el ojiverde ganándose un cojín en la cabeza por el comentario Ginny que estaba un poco más sonrojada de lo habitual reconoció -Vale estaba un poco celosa, sólo un poco -añadió al ver la cara risueña de Harry -pero no nos fuimos sólo por eso ¿a que no?- y esta vez fue al moreno a quien le toco sonrojarse...
- Flash Back-
La pareja caminaba por la calle adoquinada de un polígono industrial abandonado, atravesaban zonas iluminadas por las lámparas y otros largos tramos de oscuridad -Creo que es aquí- comentó Harry deteniéndose frente a un gran portón "Artículos de Fiesta" rezaba el letrero desvencijado que estaba sobre la puerta, siguiendo las instrucciones de su invitación, Harry dio un par de golpes con su varita en la puerta e inmediatamente la voz de una mujer le preguntó
-su nombre por favor-
Harry Potter y Ginny Weasley- susurró el pelinegro
-Bienvenidos a Mega Party- contestó la misma voz de chica mientras la puerta se abría
El ruido en el interior era ensordecedor, la música estaba a todo volumen, Harry y Ginny salieron a una especie de tarima que rodeaba la pared; la pista de baile y las mesas se encontraban varios metros bajo ellos; había varias esferas que iluminaban el recinto y cambiaban de color creando diferentes efectos...
-ya, creí que nos dejaríais plantados- comentó la voz de Lavander acercándose -¿os gusta?- inquirió ella viendo como los otros observaban la decoración
-no esta mal- reconoció Ginny
-fue idea de Seamus, estuvo en muchos Afters y discotecas Muggles con Dean durante el verano y le pareció buena idea, así que aquí tenéis la carta de bebidas- añadió entregándoles un trozo de pergamino; vosotros estáis e la zona VIP- dijo lavander señalando lo que parecían varias burbujas gigantes que flotaban sobre ellos se veía la sombras de personas en una especialmente grande que se encontraba en el centro del recinto; es únicamente para los miembros del ED y sus acompañantes divertíos- recomendó la chica mientras una de las burbujas se acercaba hasta donde estaban ellos, los muchachos la atravesaron como si se tratase de una pompa de jabón sólo que esta no explotó, habían dos Puff rojo y dorado y una mesa pequeña; en cuanto ambos estuvieron dentro, la burbuja comenzó a moverse en dirección a la que estaba en el centro; ambas se fusionaron y las sombras que se veían desde el exterior se convirtieron en personas definidas; Luna y Dean sentados junto Neville, Padma, Parvati y Seamus, también estaban Ernnie, Hanna, Michael Corner junto a una chica a la que Ginny no conocía; Katty Bell y Dalmelza Robisson junto a dos chicos de muy buen ver según su criterio.
-Hola- corearon todos en cuanto estuvieron dentro
-¿os apetece beber algo?- inquirió Luna bastante mas roja de lo habitual -Ginny tienes que probar los Daiquiris- recomendó la rubia un poco piripi; la pelirroja interrogó a Dean con la mirada pero este encogiéndose de hombros le aseguró que se le pasaría pronto; la conversación se lleno de elogios, comentarios de sus respectivas vidas y trabajos -Qué envidia me das- exclamó Ginny hablando con Kattie -Juegas para las Harpies-
-No es tan divertido como parece- señaló Kattie -ciertamente haría cualquier cosa por volver a Hogwarst; el Quidditch por diversión es una cosa; pero cuando lo haces por trabajo pierde parte de su encanto- Kattie
-Bromeas, a mi me encantaría jugar con las Harpies- comentó Ginny antes de dar un sorbo a su bebida
-Preséntate a las pruebas- recomendó Kattie
-Yo- bufo la pelirroja
-Vamos te he visto volar y tienes lo que hay que tener- agregó con una sonrisa, La disimuladamente, La siguiente en unírseles fue Lavander...
La conversación seguía siendo amena y había tanto por contar que los silencios eran escasos; La música del exterior se oía bastante mas baja dentro de la burbuja y esto ayudaba al habiente sosegado; sin embargo las letras y melodías eran claramente identificables desde allí...
-me encanta esta canción- comentó Luna a nadie en particular después de un rato
-¿quieres bailar?- le preguntó un chico de ojos claros que había acompañado a Katia -no te preocupes ya baila conmigo- respondió Dean desconfiado y tomando a Luna de la mano antes de separarse de los demás
-Hacen una bonita pareja- elogió Lavander mirando el lugar donde habían estado un momento antes – quien se iba a imaginar a Lunática Lovegood; tan guapa, normal y con un novio como Dean; es como lo de Ron y Hermione- señaló, mientras Gin le lanzaba la mirada mas fea de todo su repertorio (y para los que no sepáis las mujeres tenemos miles de tipos de miradas fulminantes)
Otra burbuja se les unió poco después con George Weasley abordo; el pelirrojo saludo a Kattie de forma efusiva y le preguntó por Angelina, Kattie le respondió que hace mucho no la vía y que tenía entendido que se había ido del país desdés de lo de Fred. La noche seguía avanzando, las parejas se unían y se marchaban a la pista de baile con bastante frecuencia y aunque la pelirroja parecía pasárselo en grande no dejaba de mirar hacía la pista donde se agolpaba casi todas las parejas, en ese momento sonaba una canción romántica de un grupo muggle.
-¿Bailas?- pidió el ojiverde tendiéndole la mano
-¿pero si tú no bailas?- respondió Ginny sorprendida
-ya, pero es lo que se hace en una fiesta ¿no?...
Se unieron a Dean y Luna; Seammus y Parvati; Neville y Padma y las otras parejas que en ese momento bailaban abrazados al compás de la música...
-es preciosa ¿no crees?- inquirió Ginny a su oído.
-¿que cosa?- preguntó Harry, separándose un poco para verla a la cara
-la canción- respondió
-si, es una bonita historia de amor- concedió Harry, volviendo a abrazarla contra su pecho
-como la nuestra- añadió Ginny
-no...-negó el ojiverde, dejándola desconcertada -la nuestra es mucho mejor, no hay mentiras, ni nada de lo que esconderse...- añadió besándole la coronilla...
Estuvieron un par de canciones más bailando, junto a sus amigos...
-no puedo más- reconoció Harry después de una canción bastante rápida
-que aburrido eres- espetó Gin sonrojada por el esfuerzo
-por eso somos según corazón de Bruja "la pareja perfecta"- respondió Harry – Yo soy aburrido y soso y tú aportas la vida y la alegría-
-¿desde cuando lees revistas de chicas?- inquirió ella mientras salían de la pista
-no las leo, pero es difícil no escucharlas, cuando George se pasa leyéndola en voz alta todos los días...- respondió un Harry mucho más relajado que en otras situaciones en las que se encontraba rodeado de gente...
-algo de beber...- preguntó el Barman en cuanto se acercaron a la barra
-yo quiero un daiquiri- respondió Ginny, recordando la recomendación de Luna
-¿que es eso de cuatro coronas?- preguntó Harry leyendo la carta de bebidas
-¿Sois mayores de edad?- inquirió el Barman con voz insolente
Harry bajo la carta extrañado y mirando al camarero le contestó -creo que si...-
El joven que no le había reconocido, se sonrojo hasta más no poder...
-lo... lo lamento Señor Potter; el cuatro coronas... eh... Si... eh lleva Vodka, Wiskey, Tequila y Ginebra...-
-vas en la bebida cariño- señaló, guiñándole un ojo a su pelirroja -yo quiero uno de esos.- pidió abrazando a su novia mientras les servían
-HARRY- chilló una voz bastante familiar a sus espaldas, un par de decibelios por encima de lo normal
-Cho...- susurró Ginny, mirando sobre el hombro de Harry
-¿Cuanto tiempo?- comentó la oriental que tenía las mejillas bastante sonrojadas y los ojos algo vidriosos a causa del alcohol
-si, bastante...- concedió Harry ciertamente incomodo
-no te parece maravilloso, encontrarnos en una fiesta después de todo lo que ha pasado...- exclamó
-si, fenomenal...- musitó Harry
-Oh, esta canción me encanta- exclamó ella mientras extendía los brazos -ven Harry, baila conmigo- le pidió tomándole de la mano
-Es que...- dudó Harry volteando a mirar a su novia
-no creo que a Weasley le importe; ¿no es así? No parece una chica celosa-
-no, no me importa; no soy celosa...- comentó Gin sonriendo de forma despreocupada. Viendo como Cho arrastraba a su novio hacia la pista...
-sus copas- comentó el camarero sacando a Ginny de su encismamiento; la pelirroja tomo su daiquiri de un solo trago, sin dejar de mirar a Cho, que se colgaba del cuello de Harry cual garrapata chupa sangre (lo siento)
-¿qué es eso?- preguntó Luna quien parecía mucho mas sobria que hace un rato, acercándose
-¿Qué cosa?- inquirió Gin desconcertada
-¿Qué hace Harry con Cho?-
-bailar, no lo vez- exclamó Gin de mal humor, sin apartar la vista de la pista de baile
-¿y por qué?-
-y yo qué sé Luna...- respondió la pelirroja dándose la vuelta por primera vez -Ponme otro daiquiri- pidió
Pasaron, una, dos, tres canciones y el humor de Gin no aparentaba ninguna señal de mejoría, pero su nivel de alcohol en sangre si aumentaba tras cuatro, cinco o seis daiquiris, en definitiva ya había perdido la cuenta, cuando Harry volvió, de bailar con Cho...
-¿por qué has hecho eso?- preguntó él de mal humor
-¿hacer qué?- inquirió ella
-decir que no te importaba...-
-y no me importa...- comentó la pelirroja con un brillo extraño en los ojos -si no querías bailar, haberte negado...-
-habría sido descortés de mi parte- se excusó el ojiverde
-pero habría quedado fantástico, si yo fuese la novia celosa y posesiva ¿no?-
-yo, no he dicho eso...- se defendió
-Oh, vamos, no vi. Que te quejaras mientras ella te abrazaba, como si fueras un oso amoroso, su oso amoroso; ni que buscaras la forma de escapar de semejante tortura, acepta que te gusta...- señaló Gin tomándose otro daiquiri de un trago
-pero que dices...- preguntó Harry confundido
-la verdad, acepta que te gusta- le pidió -ponme otro- dijo volteándose a ver al barman
-no... -se lo prohibió Harry, el camarero se quedo sorprendido y estático ante la fehaciente negación del ojiverde
-quiero otro...- le pidió Ginny, más al ver que el camarero no se movía; tomo el trago de Harry que aun seguía sobre la barra y lo vació de un tirón; sin siquiera hacer una mueca de disgusto...
-bien si no vas a servirme me marcho...- añadió tomando sus cosas y dirigiéndose a la puerta, con Harry sobre sus talones...
-¿No puedo creer que estés celosa?- comentó él, tras salir del recinto y enfrentándose a la fría noche
-yo, celosa- bufó Ginny -de la flaca, escuálida esa; celosa yo de Cho Chang...-
-pues lo parece...- afirmó
-pues será tu imaginación...- respondió ella sin dejar de caminar
-no, no lo creo; si no estás celosa, a que se debe la escenita de hace un momento...-
-¿que escenita?- inquirió -aquella en la que tú llegas a preguntarme; por que no te he prohibido bailar con tu ex novia, bueno que yo sepa no llevas pañales y puede decir tu solito que no- espetó volteándose a mirarle -además yo no era el que la estaba abrazando como si se me fuera la vida en ello...-
-sé perfectamente que no llevo pañales, gracias- ironizó Harry -y baile con ella, igual que como baile contigo...- se defendió
-ya pero yo soy tu novia; no ella...-
-sé muy bien con cual de las dos salgo...-
-pues no lo parecía; hace un momento...-
-¿Por qué dudar ahora de lo que tenemos? Después de tanto tiempo; ¿A que viene esto ahora?...- inquirió el moreno desconcertado
Ginny le miro unos segundos y en voz casi inaudible, le confesó y se confesó así misma uno de sus más grandes miedos aunque no lo quisiera reconocer
-por que tú siempre has sido el primero en todo, el primer chico que me gusto, el primero del que me enamore, siempre tú lo primero en mi vida Harry y en cambio yo...-
-en cambio tú ¿que Gin?- la interrumpió -has sido la única, la única de quien he podido decir de verdad que estoy enamorado, la única mujer con la que no me importaría, amanecer todos los días durante toda mi vida, la única persona a quien no soy capaz de negarle nada, la única por la que puedo reinventar el mundo entero cada día, si es lo que quieres- añadió -no puedes compararte, ni con Cho, ni con ninguna otra; simplemente por que tú siempre llevas las de ganar Ginny...- terminó Harry caminando de nuevo por la calle adoquinada...
-¿A donde vas?- inquirió ella parada en medio de la calle
-pensaba darte mi regalo de navidad después de la fiesta- comentó él sin detenerse
-pero si me diste tú regalo esta mañana- señaló Gin confundida
-ya, Esa era el regalo que podía darte frente a tus padres...- contestó Harry deteniéndose -este es, más intimo, por llamarlo de algún modo- agregó tendiéndole la mano y en cuanto ella la tomo desaparecieron en medio de la calle
-Fin del Flash Back-
-¿y adonde fuisteis?- inquirió Hermione interesada
-a mi segundo lugar favorito en todo el universo- respondió Ginevra entusiasmada
-¿Que es...?- preguntó de nuevo en la castaña
-el cielo- suspiró Ginny -y el primero entre sus brazos...-
-bien, te pasas de cursi hermanita- argumentó Ronald
-en realidad, fuimos a la laguna; Harry a construido una cabaña súper mona, es algo rustico como para vivir todo el tiempo; pero es muy romántica... ese era parte de mi regalo...
