− ¡Ni siquiera sé cómo voy a lidiar con esto, niño lo que hiciste es lo más estúpido que hasta ahora en toda tu carrera de "héroe"! – la ira del más grande sacudió las instalaciones de la nave al igual que la de los cadetes a su alrededor quienes se limitaron a "ignorar" todo y seguir en lo suyo.
− Comprometiste las vidas de civiles y mantuviste a tus compañeros en una alerta total por casi dos semanas, ¡Stark estuvo a punto de venir e intervenir en esto! No puede ser que… − Peter solo se limitó a escuchar, cabizbajo y con la presencia de todos esos ojos a su alrededor que no hacían más que juzgarle.
− Lo lamento señor, no ha sido mi intención el bajar la guardia; Solo pensé… − intento hablar.
− Las excusas no me sirven de nada, ¿sabes los problemas en los que nos pondrás si alguien se entera de que ese maniaco es culpable de destrozo de la ciudad? – sin embargo, la ira de Fury parecía tener más energía que de costumbre; Y ¿Cómo no estar molesto? Después de que recibiera aquella llamada de emergencia de parte del chiquillo desaparecido hace ya más de una semana, además de enterarse del desastre que había ocasionado el mercenario durante aquella misión de "rescate".
Ahora tenía una larga lista de explicaciones, papeleo y a un tipo extraño en su enfermería, además de un chiquillo con una moral baja que no podía ni siquiera mirarle a la cara cuando devolvía la palabra.
Pero, aun así…
− ¡Él no ha tenido la culpa! – aquella no había sido la primera vez que el más joven interrumpía de una manera irrespetuosa, sin embargo, sí que era la primera vez que lo hacía para culparse a sí mismo.
− ¡Fui yo quien dejo que el simbionte escapara, quien no se preocupó por la seguridad de sus amigos y dejo de prestar atención fui yo! – intento mantener la voz lo más baja que pudo, aun cuando los cadetes y personal a su alrededor miraran con algo de extrañeza aquel gesto.
− Yo soy el culpable de que Deadpool se preocupara y fuera a buscarme, él solo tenía una misión de paso cuando me lo topé. – le costó no tartamudear, y casi pensó que caería al piso debido a la mirada seria del mayor, esa mirada fiera y segura que parecía solo juzgarle a él desde que comenzó su carrera años atrás.
− Así que, ¡si va a culpar a alguien aquí que sea yo! – con sus ojos cerrados y ambos puños a su costado, dispuesto a esperar un nuevo grito y orden para luego echarle; Pero eso no sucedió.
Tuvieron que pasar unos minutos, mismos en los que Peter pedía internamente, casi en suplicas que las próximas madrugadas no fuesen tan inquietas como para poder ir a la escuela más o menos despierto.
− Señor – la voz de uno de sus asistentes llamo su atención; había entrado a entregarle unos cuantos papeles dentro de una carpeta, mismos a los cuales les dio una ojeada rápida.
− Hablaremos de esto luego chico, tu amigo ya despertó y está algo inquieto. Sera mejor que vayas a calmarlo antes de que mi paciencia junto con la de mi personal se agote. – dijo finalmente, − No te me quedes viendo así y ve a verlo, yo tengo cosas que atender…− señalando hacia una de las puertas de acero a sus espaldas.
POV'S Peter~
Di media vuelta, casi huyendo esperando que no hubiera sucedido nada fuera de lo normal, abriéndome paso entre los pasillos. De nuevo puedo sentir las miles de miradas sobre mí, "ahí va el fracasado" "cometió un error de nuevo" "le grito tan alto que incluso yo escuche" "que vergüenza" no es muy diferente que la escuela si lo pienso bien.
Me detuve al final de un corredor, la enfermería no podía estar en un mejor lugar; podre disculparme adecuadamente.
Después de todo se lo debo, pero ¿Cómo puedo aparecer ahí de la nada? ¿Debería tocar antes de entrar? Quizás debería mirar un poco antes de hacer algo.
Abrí un poco la puerta, dentro había un par de enfermeros, a un par de camas casi aislado se encontraba él.
− No, no… aléjate – retorciéndose debajo de las sabanas, parecía como si intentara pelear con algo o alguien en su sueño; quizás una de sus batallas más épicas había pasado a su cerebro.
− Aléjate de mí taco Nicolás, no… − o quizás solo eran sus alucinaciones normales.
− ¿Wade? – finalmente entre y me acerque, sentándome al pie de la cama, intentando despertarle sin salir herido de por medio o peor.
− ¡Nicolás Cage te observa! – grito de repente, cuando se levantó y ese suspiro ahogado se escapó de su garganta, al igual que un niño después de una pesadilla nocturna.
− Un mal sueño, ¿supongo? – alce una ceja, notando la manera en la que me reconoció de inmediato, parecía estar mejor. Las contusiones y rasguños además de marcas de bala aún seguían sanándose; podía verse un poco de sangre seca aun asomándose de su piel.
− Spidey, estas aquí! – dijo segundos antes de abalanzarse sobre mí y casi exprimirme entre sus brazos − ¿Dónde estamos? – y daba una mirada al lugar, las cámaras al igual que agujas y uno que otro agente alrededor parecían no terminarle de gustar.
− Llame a Fury, estabas muy mal y no tuve opción, el me regaño y está muy enojado conmigo… − volví a hablar, esta vez mirándolo de frente; tenía que disculparme por todo, pero ¿Cómo hacerlo? Como puedo pedirle perdón a alguien que casi ha muerto por un tonto error.
Él había sido tan amable conmigo, después de conocerle, incluso después de enfrentarme a él. Insistió en conocerme, quería ser mi amigo sin importar cuantas veces lo rechazara él estaba ahí.
No sé qué puede ver de bueno en alguien como yo, un tipo al que ni siquiera quieren sus amigos. Que aleja a todo y todos para no terminar haciéndoles lo que a él.
POV'S Wade~
Lo primero que escuche fue su voz, justo para luego toparme con su rostro, ese par de ojos amables que me recibieron junto con esa sonrisa. Hace mucho que nadie se preocupaba por verme a salvo.
− Lo lamento tanto, fue mi culpa que tuvieras que ir a por mí, yo los metí a ti a Harry es esto – note como poco a poco el tono de su voz fue bajando, y no fue por timidez o por miedo a que alguien más escuchara − Fue mi culpa que se preocuparan, que te hubiera pasado esto… y es posible que ahora incluso quieran arrestarte, perdóname. – su voz estaba luchando por no quebrarse.
− Ellos dicen que eres un problemático, que estás loco y solo causas desastres a donde sea que vas, pero yo… mírame. − un intento fallido puesto que su rostro y la manera en la que sus ojos comenzaban a ponerse cada vez más cristalinos delataban esa actitud infantil que tenía el para no llorar y verse como un mocoso.
− Ni siquiera soy un héroe oficial, ellos tienen razón – siempre esta tan paranoico, intentando no cometer ningún error, incluso ahora que él fue la víctima − Solo soy un niño torpe con un traje que anda por ahí pretendiendo curar una herida que posiblemente nunca sanara, un error que nunca podre borrar… yo, lo siento tanto. – vive culpándose a sí mismo por cada fallo por más mínimo que sea, es tan… estúpido. Pero es lindo, y es mío… mi héroe.
Ni siquiera escuche lo que dijo después de eso, mis ojos se centraron en ese par de pequeños y rosados labios, los necesitaba. Simplemente lo bese, tome su rostro y me asegure de probar a fondo aquella suave esencia de su boca.
Sería un beso tierno, casi romántico de no ser por los tipos que estaban a unos metros de nosotros encargándose de curar al tipo de la cama conjunta que parecía estarse desangrando.
− Estaré bien, no te preocupes por mí. – dije, finalmente al soltarle; ahí estaba su cara envuelta en ese ojo y con sus ojos abiertos sin creer lo que había pasado. Parecía un poco aturdido, posiblemente estaba avergonzado, pero dudo mucho que el tipo con las tripas de fuera de al lado se sienta incómodo, es decir… más incómodo.
− Hace tanto que nadie se disculpaba conmigo, o se preocupaba. Spidey yo te a… − esta sería la mejor confesión que he dado en mi vida, algo espontaneo, y espero que…
− Entonces ¿Qué excusa van a inventar ahora? – la voz de hombre a cargo conjunto con sus perros falderos que me apuntaban llamaron mi atención.
Con un demonio, lo que me faltaba… ¿Es que acaso no puede alguien confesase en medio de una emergencia médica en paz?
− Eh, Nick tan oportuno como siempre… − sonreí de la manera más convincente que pude; algo que no le importo pues solo se acercó con esa cara de pocos amigos de siempre.
− Lo que hiciste no tiene nombre, ¿sabes en lo que me metiste? – grito apenas y estuvo a un par de metros de mí. Mientras hacia una seña a los sujetos armados tras de él, indicándoles que salieran.
− Casi destruyes media colonia con tus juegos absurdos, y el simbionte sigue desaparecido. – bla, bla, bla…
− Lo evapore, si lo pienso bien yo te hice un favor. Anda Nick, seamos amigos de nuevo, nadie tiene que saberlo… − cruce mis brazos, ni siquiera podía esperar a que me despertara totalmente.
− Deadpool, mercenario boca floja he dejado pasar muchas de tus tonterías en mi ciudad, pero ahora estas bajo mi jurisdicción – si lo pienso bien, no creo que esto sea tan grave, solo está sobre reaccionando.
− Estas bajo arresto, dentro de las clausula de la constitución y me veo obligado a encarcelarte hasta tener nuevas órdenes de los altos mandos.
Será un mal momento, pero creo que deje la nevera abierta… el helado va a derretirse y la leche ha apestar.
− Pero, señor… − la voz de Peter intento romper la tensión, quizás si suplicaba lo suficiente podría negociar algo al final del día…
− Sin embargo, tengo algo que hacer primero. – noto como este dejaba escapar un suspiro, mientras negaba con la cabeza − De casualidad pondré mis llaves aquí y me iré sin darme cuenta de ello. – y colocaba su tarjeta llave sobre la pequeña repisa, regalando una última sonrisa antes de salir del lugar.
− Wade… ¿sabes qué significa esto? – dijo el chico apenas y vio la puerta cerrarse tras el más grande, volviéndose hasta su compañero.
− ¡Qué podemos ir a la sala de provisiones y tomar todos los dulces! – casi grito de la emoción, siendo detenido por la mirada molesta del chiquillo quien solo se cruzó de brazos.
− Estaba bromeando… − sonrió − Es obvio que Nick no tiene dulces aquí. – y ante las miradas aun confundidas de los auxiliares de emergencia que atendían algo incomodos al sujeto comenzó a ponerse sus ropas.
− Deberíamos irnos. – Peter tomo la tarjeta, y más rápido que nunca llevo a rastras a su compañero a través de los pasillos.
− Si… ¿seguro que no quieres revisar? – intentando no querer solo lanzarlo por la borda.
~~~ Un par de días después ~~~
− Harry parece no recordar nada. – dijo el mas joven, se habían encontrado un rato a la hora del almuerzo, y según el castaño nada parecía fuera de lo normal. Sin dejar de lado un par de marcas y heridas, pero todo parecía en orden para él.
− Logre llevarlo al hospital, y parece que está bien yo… −
− Hey, Peter y su amigo… ¿Cómo están? – ahí estaba de nuevo ese chico, con una sonrisa bastante amigable. Lo suficiente como para creer que de verdad lo había olvidado todo.
− Bien, pensé que estarías en el aula. – respondió Peter, mientras intentaba ocultar su sorpresa.
− Al quien el profesor espera es a ti, creo que le debes unas explicaciones y un par de proyectos. No parece feliz. – Peter trago en seco, durante todo este tiempo se había perdido tanta tarea, tantos ensayos, ni siquiera quiso pensar lo que debería de hacer cuando volviera a clases y a patrullar a la vez.
− Oh mierda, tengo que moverme, yo… los veré después. – y ante la mirada extraña de ambos el chiquillo solo desapareció, dejándolos solos a ambos.
Durante unos segundos una guerra de miradas, acompañadas de un silencio incómodo fue lo único que hubo entre el encapuchado y el adinerado, mismo que este rompería.
− Sigue siendo mi amigo – dijo, llevando ambas manos a sus bolsillos.
− Y tú sigues siendo una amenaza. – una respuesta directa y rápida, como siempre.
− Si bueno, para la próxima asegúrate de tener todo a la mano para terminar con un alíen como ese, no estaré siempre para ayudarte idiota… − dejo salir ese tono engreído, acompañado de una sonrisa triunfante.
− Espera, ¿Qué? – abriéndose paso, aun ante el asombro del mayor quien solo le miro con ojos abiertos.
− Y quiero a Peter unos fines de semana para salir un rato junto con MJ, me lo debes. – había pasado de él con toda la seguridad del mundo. − Intenta no asustarlo mucho, sigue siendo un manojo de nervios… hazlo creer en el como hasta ahora. – aquello significaría que el mocoso sabia más cosas de lo que aparentaba, incluso ahora posiblemente sabía demasiado.
− Y también trata de mantenerlo en una sola pieza ¿quieres? Los veré luego, quizás. –
Y de cierta manera le molestaba, un poco, mucho… demasiado.
