Capitulo XI: Lloviendo estrellas
Lo mas hermoso de nuestra vida no esta en lo material, a veces podemos no tener nada pero somos felices y eso es tener mucho, el compartir un poquito de nuestra felicidad no es solamente donar posesiones es compartir con alguien, es hacerle creer a ese ser especial que el mundo no es solo lo material que el mundo esta hecho de amor y que se vive mejor cuando lo vivimos juntos. Aquel hermoso baile había dado inicio, las parejas bailaban aquel vals, Syaoran estaba con Tomoyo en una mesa aun conversando.
-Tomoyo: ¿se lo dirás?...
-Syaoran: ¿Por qué haces todo esto?
-Tomoyo: porque yo también he encontrado a esa persona especial, y se que mi felicidad no esta contigo Syaoran San y se que la tuya tampoco esta conmigo…
"¿Interrumpo?..."
-Tomoyo: Siéntese señor Fye…
-Fye: es increíble como los músicos tocan, me he quedado atónito al escucharlos…
-Tomoyo: es realmente bello en verdad…
-Fye: la princesa Sakura parece estarse divirtiendo mucho.
Sakura bailaba con Eriol en la pista, Syaoran quedo fijo viendo como aquellos hermosos cabellos claros se movían al compás de la música junto con el bello vestido rosa.
-Syaoran (realmente encantadora…)
-Fye. Syaoran parece que te haz ido del baile.
-Syaoran: ¿Qué?.
-Fye: Lo dije y lo mantengo sabe como descontrolarte.
-Syaoran: de nuevo con esas cosas Fye?.
-Tomoyo: sabes deberías de ir a bailar.
-Syaoran: ¿deseas bailar Tomoyo?
-Tomoyo: no conmigo.
Tomoyo miro a la pista, Syaoran vio como Sakura y Eriol se acercaban a la mesa.
-Fye: que hermoso baila princesa.
-Sakura: gracias señor Fye… a veces siento que podría bailar toda una noche.
-Eriol: Ahora continuaremos querida Sakura… solo iré por un poco de vino ¿alguien desea?.
-Fye: yo lo acepto con mucho placer.
Eriol se alejo, Sakura se sentó junto a Fye quien sonreía placidamente como le era costumbre, se levanto extendiendo su mano a Tomoyo.
-Fye: me permite esta pieza?
-Tomoyo: Con gran placer… creo que no deberían quedarse aquí sentados, la noche es realmente hermosa.
Tomoyo le sonrió a Syaoran, y después miro suavemente a Sakura, quien al verlos alejarse se sonrojo cuando frente a ella estaban aquellos ojos azules.
-Syaoran: ¿deseas bailar?
-Sakura: pero Eriol…
-Syaoran: estoy seguro que no se enojara.
La joven de ojos verdes extendió tímidamente su delgada mano, Syaoran suavemente la tomo, ambos caminaron tomados de la mano hasta el centro de la pista, Sakura estaba completamente sonrojada al sentir que el brazo de aquel joven rubio rodeaba su cintura acercándola suavemente hacia el.
-Syaoran: recuerdo que siempre te gusto el vals…
-Sakura: son piezas únicas, parece compuestas por ángeles…
-Syaoran (mi querida Sakura…)
Sakura se perdía poco a poco en aquellos ojos azules el mar le parecía pequeño ante la inmensidad de aquella mirada, Syaoran entendió aquella noche lo que sentía en lo profundo de su corazón, todo su mundo se le iluminaba cuando sentía a la joven princesa cerca de el.
-Fye: mis mas sinceras disculpas, pero siempre supe que usted no era la indicada para el rey.
-Tomoyo: aunque no me lo vaya a creer… yo también lo presentí cuando lo vi por primera vez.
-Fye: espero que el señor Kurotenu no se enoje al vernos bailar.
-Tomoyo: No le he entendido señor Fye…
-Fye: los sentimientos mas profundos pueden ser vistos por las personas con magia, como es mi caso… el aura que une a Syaoran con la princesa Sakura es muy visible para mi… al igual que el aura que emana el señor Kurogane y usted.
-Tomoyo: ya veo… le ruego que no comente nada, la verdad siempre saldrá a la luz.
-Fye: Así es siempre saldrá a la luz.
Fye miro cuidadosamente a Eriol quien se hallaba en la mesa tomándose muy pensativamente su vino.
-Fye (¿Quién es?...)
-Eriol (Falta muy poco mi valiosa Sakura…)
Las miradas se reflejaban una en la otra, aunque no decían nada ambos estaban gritando por dentro, Sakura sentía que volaba entre los brazos del joven de ojos azules, el estrechaba suavemente pero muy firme el cuerpo de su joven amor junto al de el.
-Sakura: ¿recuerdas tu promesa?
-Syaoran: No creo que podamos escaparnos esta noche a las ruinas.
-Sakura: Lo prometiste… además quiero que veas algo.
Sakura lo tomo de la mano y caminaron hasta el final de la pista entre la multitud y luego ella comenzó a correr recogiéndose el vestido con su mano libre, el solo la seguía.
-Sakura: Vamos Syaoran… ¡Alcanzame!
Sakura sonreía, ambos eran iluminados por la luz de la luna, sus sombras jugaban entre la grama, al frente se divisaban los enormes Cerezos ya secos, Syaoran corría tras de Sakura y en un tropezón, piso el vestido de la princesa dejándola caer en la grama y sobre ella el; la hermosa capa azul con dorado que llevaba el joven, dio un salto tapando sus rostros, Sakura inmediatamente se sonrojo, sentía la agitada respiración del joven saliendo de su boca, ella sentía aquel aire cerca de sus labios; Y con una voz entre cortada Syaoran quito la capa, sintiendo en su pecho las manos de la joven quien respiraba fuertemente.
-Syaoran: Estas… bien… Sakura?.
Sakura levanto su mano y tiernamente acaricio el rostro del joven, ella deseaba fuertemente incitarlo a besarla, pero recordó su promesa de no volver a hablar de sus sentimientos. Sakura sentía que su respiración se calmaba pero su corazón latía cada vez más fuerte al sentir el calor de aquel cuerpo y al mirar aquellos profundos ojos celestes.
-Syaoran (¿puedo besarte Sakura?)
-Sakura: Si Syaoran… yo estoy… mmm
Aquel si, fue interpretado como un permiso, Syaoran acerco suavemente sus labios a los de su querida princesa, al cerrar sus parpados de aquellos tiernos ojos verdes broto una lagrima, la joven sentía su pecho junto al de el, y los latidos de sus corazones se unían, mientras que aquel beso le expresaba a Sakura lo que Syaoran nunca pudo decir, la mano del joven jugaba con los cabellos de la princesa sosteniendo delicadamente su cabeza, y su otra mano se apoyaba en su cintura; la mano de ella seguía en el rostro del joven rubio y la otra estaba sintiendo el tibio calor entre los dos pechos, a Sakura le pareció despertar de un sueño cuando sus labios se separaron, ella seguía perdida en aquellos ojos y en aquellos labios que hablaban muy despacio mientras rozaban con los de ella.
-Syaoran: perdóname yo….
Sakura sentía los labios del joven tan cerca que le parecía que rozaban sus labios con los de el, las mejillas sonrojadas eran mas que evidentes.
-Sakura: no tienes porque disculparte conmigo, un beso no es algo malo yo deseaba mostrarte lo que hay en estos cerezos…
Syaoran se levanto muy despacio, dándole la mano a la joven para ayudarla a levantarse, ambos estaban sonrojados, Sakura guió a Syaoran hasta el cerezo donde jugaron por última vez, la noche estaba adornada por la radiante luna llena que entre aquellas ramas marchitas dejaba ver un pequeño retoño que no se resignaba a morir.
-Syaoran: esta retoñando…
Syaoran vio aquel hermoso retoño y al ver los ojos de Sakura veía ese brillo de bondad y ternura característico de la Princesa.
-Syaoran: usted los revivió princesa…
-Sakura: hoy en la mañana me di cuenta de este pequeño, ayer no estaba aquí… juntos revivimos los cerezos Syaoran kun… tal vez ellos podían sentir mi tristeza y ahora que mi corazón vuelve a latir con la misma alegría de antes… ellos desean florecer.
Sakura tomo la mano de Syaoran, el dudo pero al final la apretó, ambos caminaron por los medanos hasta las antiguas ruinas de Clow; Sakura comenzó a escalar por unas escaleras de hierro que llevaban a una plataforma de madera hecha por los mismos trabajadores de las ruinas.
-Syaoran: ya esta pasando la media noche… deben estar preocupados por usted princesa.
-Sakura: nada de formalismos… Además quiero que por primera vez en el cumpleaños del reino veas llover las estrellas junto a mi.
-Syaoran: ¿llover estrellas?
-Sakura: mira el cielo y me entenderás.
Syaoran vio como aquellos ojos verdes reflejaban estrellas de colores en el cielo, el rostro de Sakura se iluminaba de un hermoso arco iris, sus sombras iban bailando en la madera de un lado para el otro, aquel destello de luces era verdaderamente impresionante, cada fuego artificial dejaba caer una hermosa lluvia que parecían estrellas cayendo del nocturno cielo.
-Syaoran: están… lloviendo estrellas.
-Sakura: en las celebraciones anteriores había venido para acá desde niña, un día me di cuenta que ya no era aquella chiquilla y deseaba compartir este hermoso secreto con alguien, y siempre lo supe… ese alguien eras tu Syaoran.
Sakura miraba aquellas luces en el cielo, alzaba las manos como si quisiera tomarlas, al acercarse al borde Sakura se mantuvo con los brazos extendidos a los lados.
-Sakura: desde aquí parece que volaras más allá de las estrellas que están llorando, pensaba que tan vez pasando las estrellas… llegaría hasta ti.
-Syaoran: hoy solamente debes voltearte… no necesitas volar mas allá de las estrellas, estoy aquí Sakura.
Syaoran pasó sus manos por la cintura de Sakura, ella sentía que aquel sueño se iba a terminar con ella levantándose de la cama viendo por su ventana los cerezos secos.
-Sakura (no deseo despertar)
En el palacio todos disfrutaban de igual manera aquella fiesta de luces en el cielo, solo Eriol parecía escuchar un pensamiento.
-Eriol: (no lo harás…)
