Aventurera 1º Parte
Drink Glass estaba en su bar, limpiando un poco el local. Metiendo en un cubo de basura que llevaba consigo, los desperdicios y basura que estaba recogiendo del suelo.
Sobre la barra estaba Ventus Fast tranquilamente apoyado en ella de un brazo mientras se bebía un refresco.
Drink Glass: ¡Aja! Local limpio. Perfecto para que vengan los buenos clientes.
Comentaba de muy buen humor el dueño del bar. Ventus sin mirarle, le respondió de forma desinteresada.
Ventus: Si tú lo dices.
El dueño del bar estaba de buen humor, esperando que al tener el local bien limpio, atraería a los buenos clientes. Así hasta que entró alguien al bar.
Comet: ¡Drink Glass, tío! ¿Cómo te va?
Brodek: ¿Nos echabas de menos, calvorota?
Comentaban alegremente ambos sementales. En ese instante, el buen humor del dueño del bar desapareció y cambiando a una expresión molesta, comenzó a echar al suelo toda la basura que había recogido. Aquello extraño a Comet Galaxy y a Brodek, en cambio Ventus se rió por lo bajo ante la reacción del dueño del bar.
Comet: Bueno, amigo ¿Qué tal si nos sirves algo?
Brodek: Sí. Estamos secos los dos.
Comentaban ambos. Drink Glass poniéndose detrás de la barra y con expresión molesta, les comentó a éstos.
Drink Glass: Aquí no hay nada, al menos que vayáis a pagar.
Decía de forma seria y molesta el dueño del bar, ya que estaba harto que los dos sementales se fueran siempre sin pagarle lo que le debían por la consumición. Comet y Brodek molestos por la insinuación, le respondieron.
Brodek: ¡Eh, tío! Tampoco te pases.
Comet: Para que te enteres, aquí hay gente con dinero.
Le decían ambos sementales bastante serios los dos. Drink Glass no parecía muy seguro, pero decidió darles el beneficio de la duda.
Drink Glass: Mmm...Muy bien. Pero como no sea así. Me sé de dos que no van a volver a pisar un bar en su vida.
Decía a tono de amenaza el semental mientras les servía unas bebidas a Comet Galaxy y a Brodek. Ventus seguía en sitio sin prestar demasiado atención a la conversación.
Los dos sementales bebieron sin moderación alguna las bebidas. Drink Glass mientras limpiaba un vaso, se imaginó en su mente la imagen de unos gorrinos debido a la poca educación de éstos al beber los vasos, especialmente cuando los dos sementales dejaron de beber y tras dejar los vasos en la barra, soltaron un eructo cada uno.
Comet: Nada mal.
Brodek: Esto si que son bebidas de verdad.
Comentaron satisfechos ambos sementales. El dueño del bar mirando de reojo a éstos, les comentó.
Drink Glass: Bien. Ahora es hora de pagar.
Decía el dueño del bar pasando la cuenta. Ahí tranquilamente Comet miró a Ventus y le dijo.
Comet: Ventus, colega. Tu turno.
Brodek: Sí, colega. Paganos la cuenta por nosotros.
Le decían ambos a Ventus Fast. El pegaso tranquilamente tomando su consumición, les respondió con indiferencia.
Ventus: A mí no me metáis. Yo ya pago mis bebidas. Pagad las vuestras.
Aquella respuesta preocupó a Comet y a Brodek, que no pudieron comentar.
Comet: Pero...No podemos pagar.
Brodek: No tenemos un bit.
Drink Glass: ¿Qué? Pero si dijisteis que teníais dinero.
Les decía el dueño del bar ante la respuesta de estos. Ahí Comet y Brodek le contestaron.
Comet: Técnicamente te dijimos que había gente con dinero.
Brodek: Y con dinero, nos referíamos a nuestro colega Ventus.
Explicaron éstos. En ese momento, el dueño del bar les clavó una mirada asesina a éstos mientras les decía.
Drink Glass: Pero ¿Seréis?
El dueño del bar estaba molesto. Comet tratando de calmarlo, le decía.
Comet: Cálmate, tío. Tampoco te pasa nada por tener un detalle con tus clientes de vez en cuando ¿Qué eres tú? ¿Un semental o una urraca?
Le dijo esto el pegaso azul de modo de acusación.
Drink Glass: ¡Griek, griek, griek!
Respondía el dueño, emulando éste a una urraca, moviendo los brazos como una. Comet y Brodek les molesto la acción hecha por el dueño mientras Ventus se reía de la escena.
En ese momento se escuchó un ruido detrás del dueño del bar y este se giró, para ver que había un ratón sobre las botellas.
Drink Glass: ¡Maldito ratón! ¡Lárgate de aquí!
Decía molesto el dueño del bar tratando de espantar al ratón. Cuando logró echarlo, se giró para ver de nuevo a Comet y a Brodek, que aun seguían en el sitio sin moverse.
Drink Glass: Bien. Basta de juegos. Como no me paguéis, aquí va a correr la sangre.
Decía a modo de amenaza el dueño del bar mientras afilaba un enorme cuchillo de cocina. Los dos sementales no respondieron, es más. Ni siquiera movieron un músculo ni mostraban señal de intimidación. Aquello extraño al dueño al no notar el más mínimo movimiento de ambos.
Drink Glass: ¿Qué pasa? ¿Por qué no se mueven y no hacen absolutamente nada?
Preguntaba extrañado el dueño. Ventus en cambio riéndose levemente, le comentó al dueño.
Ventus: Creo que deberías mirar por detrás de éstos.
Comentaba casi riéndose el pegaso rojo al dueño del bar. El dueño haciendo caso al pegaso rojo, miró detrás de éstos para llevarse la sorpresa que en realidad, eran unas tablas de madera con su imagen clavadas en el suelo. Aquello hizo que al dueño del bar le saliera humo de la cabeza debido a que los dos morosos se la habían jugado de nuevo y provocó un enorme gritó de furia, que se pudo escuchar a varios kilómetros a la redonda. Mientras lejos de allí, iban Comet y Brodek corriendo a toda prisa mientras se reían por haber logrado haber pegado al dueño del bar.
Mientras tanto en Canterlot, Holy Blade estaba en una biblioteca. Había recibido la noticia de que un importante investigador de historia y ruinas antiguas había sido asesinado y fue enviado a investigar por orden de la princesa Celestia.
El alicornio estaba en el despacho del investigador. Justo encima de la mesa estaban unas cintas indicando donde fue asesinado dicho investigador. Alrededor del despachó estaba todo revuelto. Libros, estanterías, objetos, todo tirado por el suelo como varios documentos.
Blade: Me pregunto quién mataría al profesor y por qué.
Preguntaba para sí el alicornio. En ese momento, su vista se centró su vista en una foto de dicho profesor algo más joven. A su lado estaba una pequeña y adorable potrilla terrestre de crin negra muy corta, pelaje plateado, en sus patas era de color blanco. Ojos azul marino. Sonriendo a la cámara se veía que la potra llevaba aparatos para los dientes.
El alicornio sin resistir su curiosidad, agarró el marco y miraba mejor dicha foto.
Blade: Curioso. Me pregunto quien sería esta potra.
Sin querer, se le cayó al foto al suelo donde se rompió el marco.
Blade: ¡Ay! Que torpe.
Maldecía para sí mismo el alicornio por romper el marco, pero en ese momento, notó que en esta estaba escondida una especie de llave pequeña.
Blade: ¿Y eso?
El alicornio agarró dicha llave con su magia para verla mejor. A simple vista no parecía gran cosa. Como mucho una llave pequeña que servía para abrir algo. Ahí Holy Blade pensó.
Blade: Mmm...Si esconden una llave en un sitio así, es que tiene que ser importante. Veamos ¿Dónde se debería usar esta llave?
Comentaba para sí el alicornio, mirando éste por todas partes en busca de algo que pudiera servir la llave. Su vista se centró en una estantería donde había varios libros caídos. Se acercó a ésta y apartó unos libros de un lugar concreto hasta que encontró lo que buscaba.
Blade: ¡Bingo!
Celebraba el alicornio al haber encontrado el lugar de la llave, una especie de compuerta oculta simulando parte de la pared. Sin perder tiempo, el semental utilizó la llave en la cerradura y girando la llave, la abrió para luego mirar en su interior el alicornio.
Blade: ¿Qué es eso?
Se preguntaba para si el alicornio y sacando lo que había dentro, vio que era un especie de cuadernos de notas muy antigua.
Blade: Un cuaderno de notas. Me pregunto que contiene.
Antes de que pudiera siquiera abrirla, una voz se escuchó un ruido, que lo puso en alerta como una voz.
¿?: Por fin encuentro el maldito cuaderno.
Al escuchar la voz, el alicornio se giró y ese momento su expresión fue de sorpresa.
Delante de él estaba una extraña y misteriosa yegua. Estaba cubierta por unas telas blancas estilo luchadora árabe con falda larga, que dejaba libre las patas. Su rostro no se veía por las telas. A simple vista parecía una yegua de pelaje azul y ojos amarillos, aunque no se notaba más porque estaba mayoritariamente cubierta por las telas blancas impidiendo ver quien era. Llevaba un cinturón y unas pulseras doradas. Empuñaba una especie de espada tipo katana enorme.
El semental estaba en shock por la yegua, pero no por su presencia, sino que en su mente se formaba un recuerdo. Un amargo recuerdo que revivía en su mente, relacionado con aquella yegua.
Su estado de shock desapareció cuando la misteriosa yegua le llamó la atención sin dejarle de apuntar con su katana.
Yegua misteriosa: Dame ese cuaderno y no te pasará nada. Niégate y te mataré aquí mismo.
Decía a modo de amenaza la yegua. Holy Blade mirando verdaderamente enfadado a la yegua, la respondió.
Blade: Olvídalo. Por tu culpa perdí a un amigo. No voy a permitir que mates a alguien más.
Yegua misteriosa: ¿Te conozco de algo acaso?
Preguntaba la yegua al ver que el semental parecía conocerla de algo. Holy Blade furioso por la respuesta, la respondió verdaderamente enfadado.
Blade: ¡Maldita yegua! ¿En serio no te acuerdas de mí? ¡Tú mataste a un viejo amigo mío!
Ante la respuesta, la yegua sonriendo malignamente bajo la tela blanca le contestó.
Yegua misteriosa: Maté a muchos durante toda mi vida, por lo que no me puedo acordarme de nadie, aunque poco importa. Yo no suelo acordarme de todos aquellos que mató, porque no tienen importancia para mí. Ahora dame el cuaderno y no te pasará nada.
Aquella respuesta no le agradó al alicornio, especialmente por el hecho de que ésta ni siquiera se acordarse de alguien en concreto y que encima de burlara, como si no fuera algo importante. Al final éste molesto, guardó el cuaderno en su cazadora roja mientras respondía a la yegua.
Blade: ¿Lo quieres? Ven a por él.
Le decía de forma retadora el semental. Aquella respuesta no la gusto a la yegua asesina, donde ésta ahí le respondió.
Asesina: Como quieras ¡Muere!
Gritó la asesina lanzándose a por el alicornio y tratando de ensartarle la espada. Holy Blade lo esquivó echándose a un lado mientras la espada se clavaba en la pared. Holy Blade se apartó e intento lanzarla un rayo, pero la asesina rápidamente sacó la espada y lanzó un tajo intentando cortarle el cuerno, obligando al semental a retroceder.
La asesina lanzaba varios tajos, haciendo retroceder al alicornio donde este se topó con la mesa y se echó para atrás para esquivar un tajo, y el semental rodó por la mesa hasta acabar al otro lado. La asesina saltó empuñando su espada contra el alicornio, donde éste agarró una silla y la usó como escudo para protegerse del ataque. La espada atravesó parte de la silla donde estaba apenas centímetros del rostro del alicornio. Holy Blade empujó la silla obligando a la asesina a retroceder y caer al suelo.
Holy Blade saltó y cargando su casco de magia, trató de aplastarla contra el suelo a la yegua, pero ésta se apartó de un salto, esquivando así el ataque donde el alicornio destrozó parte del suelo. La asesina se lanzó con intención de matarlo con su espada, pero el alicornio bloqueó la espada con ambos cascos, sujetando la hoja y desviándola, para luego darla una potente patada que la desarmó y la estrelló contra un estante donde todos los libros que había, cayeron abruptamente encima de ésta.
El alicornio tiró la espada a un lado mientras se iba acercando a ésta.
Blade: Bien, asesina. Tenemos cuentas que ajustar como de explicar muchas cosas.
Decía de forma seria como enfadada el alicornio, deseoso de interrogar a la asesina. Pero ésta sacando de su traje una bomba de humo, la hizo explotar en el suelo, cubriendo el cuarto entero de dicho humo.
El alicornio comenzó a toser por el humo mientras la asesina aprovechó para recuperar su espada y huir por una ventana cercana. Cuando el humo se disipó, el alicornio blanco notó que la asesina se había marchado.
Blade: ¡Maldita sea! ¡Se ha escapado esa maldita desgraciada!
Gritó furioso el alicornio dando un fuerte puñetazo contra la pared. Sin duda, Holy Blade parecía furioso de verdad por el hecho de que la misteriosa asesina escapara, como si la conociera de algo. En ese momento, entraron unos guardias reales al despachó.
Guardia: Agente, Holy Blade ¿Qué ha ocurrido?
Preguntaba el guardia. Holy Blade no respondió. Seguía sumido en sus pensamientos ignorando por completo a los guardias, como si no estuvieran allí para nada.
Más tarde, Holy Blade estaba en un despacho, mirando el cuaderno en busca de alguna pista que le explicara lo que estaba pasando. Primero el asesinato del investigador, luego el cuaderno oculta y finalmente la misteriosa asesina, que Holy Blade parecía conocerla de algo y que ésta tratara de matarlo.
Blade: ¿Por qué mataron al profesor? ¿Por qué es este cuaderno tan importante para llegar a matar por él? Y si es así ¿Por qué es tan importante? ¿Y esa asesina? ¿Trabaja para alguien o es toda iniciativa suya?
Comentaba para sí el alicornio, completamente sumido éste en sus pensamientos. Así hasta que alguien le interrumpió.
Ember: ¿Sabes que hablar solo es de locos, alicornio pervertido?
Le decía la capitana mientras entraba en el despachó por la puerta, emulando ésta una sonrisa burlona en su rostro. Holy Blade al verla, la saludo.
Blade: ¡Ah! Hola, Ember ¿Qué te trae por aquí?
Le preguntó el semental. Ember tranquilamente le respondió mientras se sentaba encima del escritorio.
Ember: Me enteré de lo que te pasó en el despachó con aquella misteriosa asesina.
Blade: Ya veo que te enteraste.
Ember: Sí. Y por lo que se, casi te matan, alicornio pervertido. Ay, si hubiera pasado eso ¿A quién podría yo chinchar aparte de la boba de Cadence?
Decía en plan burlona la yegua. Holy Blade rotó los ojos ante la actitud de la capitana.
Blade: De todos modos, Holy Blade. Parecía que conocías a esa asesina de antes.
Holy Blade dejando de mirar el cuaderno, la respondió serio.
Blade: Sí. La conozco, por desgracia.
Ember: ¿De qué?
Blade: Esa maldita yegua provocó la muerte de un amigo mío hace bastante tiempo.
Ante la respuesta del alicornio, Ember miro sorprendido a éste y comentó.
Ember: Espera. El incidente de hace años ¿Fue precisamente ella?
Blade: Así es. Por su culpa, perdí a un buen amigo mío.
Ember: Vaya. Lo siento mucho, alicornio pervertido.
Se disculpaba la yegua en señal de condolencia. Holy Blade serio, la agradeció las palabras.
Blade: Gracias, Ember.
Ember: Cambiando de tema ¿Qué sabes de esa asesina?
Blade: Como mucho, que se llama Kurare y que pertenece a la Liga de Asesinos.
Ember: ¿La Liga de Asesinos? Vaya, Holy Blade. Conozco esa organización. Son peligrosos de verdad.
Blade: Eso no lo dudo.
Ember: Y encima conociste a Kurare. Tengo entendido que es su mejor asesina.
Blade: No hace falta que lo jures.
Ember: También sé, que cuando un asesino falla en su misión, la organización lo ejecuta sin contemplación.
Blade: ¿En serio? ¿Y cuántas veces han hecho eso?
Preguntaba el alicornio en parte sorprendido ante la revelación hecho de la yegua.
Ember: Hasta ahora no han tenido que hacerlo. Y como te dije, Kurare es su mejor asesina.
Blade: Ya veo.
Respondió el alicornio algo preocupado ante la idea. Mientras seguía mirando el cuaderno, el alicornio se centró en una página en concreto.
Blade: Espera. Esto es...
Ember notó que el alicornio centraba su mirara en una parte concreta del diario. Ahí le preguntó.
Ember: ¿Has visto algo interesante, alicornio pervertido?
Blade: Sí. Por lo visto el profesor estaba investigando algo.
Ember: ¿Y qué es ese algo?
Blade: Algo relacionado con un líquido especial que quien lo tome, se convertirá en un dios.
Respondió de nuevo el alicornio. La yegua riéndose, le comentó al semental.
Ember: Ay, por favor ¿En serio crees que puede haber un líquido que convierta a uno en un dios?
Blade: Sea lo que sea, lo mataron por ello. Y no lo habrían hecho si no fuera algo importante de verdad.
Ember ahí se calló, reconociendo que el alicornio blanco tenía razón en esa parte. El alicornio seguía ojeando el cuaderno y encontró más información.
Blade: Y por lo visto, envió a alguien para buscar dicho líquido o indicios de ello. A su joven aprendiz. Una tal Natali Croft.
Ember: ¿Dijiste Natali Croft?
Preguntó la yegua donde aquel nombre la sonaba. Holy Blade mirando a Ember, la preguntó ahora a ésta.
Blade: ¿La conoces acaso?
Ember: Sí. Es una arqueóloga y aventurera. Una autentica yegua que no duda en enfrentarse a las más peligrosas aventuras con tal de llegar a su objetivo. Lo sé porque la conocía hace tiempo en una pequeña aventura je, je, je.
Comentaba en parte orgullosa la yegua. Holy Blade mirando a Ember, la comentó.
Blade: Te acostaste con ella ¿Verdad?
En respuesta, Ember le dio un coscorrón tan fuerte encima de la cabeza, que le estampó la cara encima de la mesa. Ahí la yegua enfadada, le decía a éste.
Ember: ¡Eso no es asunto tuyo, alicornio pervertido! ¿Pone algo más ese cuadernos de dónde ha ido?
Comentaba molesta la yegua al alicornio mientras este despegando su cara de dicha mesa y algo adolorido, la respondió.
Blade: Pues...Más o menos. Según el diario, se fue a buscar dicho lugar en esas coordenadas.
Decía el alicornio, enseñando la página con las coordenadas a la yegua mientras esta la miraba.
Ember: Ya veo. Con que allí ¿Eh? Que interesante.
Holy Blade guardando el diario en su cazadora, comentó.
Blade: Bien. Mejor voy para allá. Seguramente Natali Croft se dirigirá allí y la Liga de Asesinos ira a por ella. Por lo que tendré que ir allí para protegerla y de paso, impedir que se hagan con el líquido ese si existe realmente.
Comentaba el alicornio decidido a salir de viaje. Ember ahí le decía.
Ember: Espera, Holy Blade. Iré contigo.
Blade: ¿Y eso?
Pregunto curioso el semental al ver que la yegua quería ir con él. Ember le respondió con una leve sonrisa mientras rotaba los ojos a otro lado.
Ember: Bueno. Siempre estoy metida aquí en este castillo tan aburrido, lleno de ponis idiotas sin talento. Así que me convendría salir un poco de viaje, en busca de emociones.
Blade: Y de paso librarte de ver a Cadence que esta tiempo aquí ¿No?
Comentaba este con una sonrisa de sospecha. Ember ahí molesta, le dio un tortazo que lo mandó contra la pared.
Ember: ¡Eso no es asunto tuyo, alicornio pervertido!
Le decía molesta la yegua mientras el semental con la cara pegada en la pared, se iba deslizando hasta caer al suelo.
Ember: Y ahora prepárate para el viaje, que presiento que será largo. Yo por supuesto, necesitaré muchas cosas.
Le decía ya algo menos molesta la yegua, saliendo ésta del despacho mientras el semental se levantaba algo adolorido.
Blade: Mi madre...Tener a Ember encima todo el tiempo durante el viaje, va a ser peor que tener que aguantar una jauría de lobas en celo en época de apareamiento. Si no fuera porque es toda una mandona abusiva.
Comentaba el semental quejandose de la actitud de la yegua.
Ember: ¿Decías algo, Holy Blade?
Se escuchó la voz de Ember, cosa que puso parte de la crin del alicornio de punta y nervioso la respondió.
Blade: Eh...Sí. Que voy para allá.
El alicornio abandonó rápido el cuarto, sin que éste ni Ember se percatasen que Kurare asomando su cabeza por arriba de la ventana, lo había escuchado todo.
Ahora Holy Blade y Ember irían a buscar a Natali Croft para encontrarla y protegerla, al igual que tratarán de llegar al líquido especial que se supone que convertiría a quien lo tomara, en un dios, pero no solo ellos. Kurare y la Liga de Asesinos iban por el mismo objetivo, pero con intenciones completamente malvadas ¿Qué les esperaré a Holy Blade y a Ember? ¿Lograran encontrar a la exploradora antes que los asesinos?
Continuara.
Esta vez me ha salido un capítulo algo mas corto de lo normal.
Nota autor: Parte del argumento es idea original de Mega Master 1234.
