El autor de esta maravillosa historia que voy a traducir es StarLight Massacre por lo que le pertenece todo el desarrollo de la misma y el invento de algunos personajes, mientras que la basa de la historia y otros personajes le pertenecen a la genial J. K. Rowling
Clasificación: M
Advertencias: Slash, violencia, parejas múltiples, malas palabras, sangre, Mpreg, fic de criaturas.
Parejas: Draco/Harry/Blaise/OPM/OPM(Otro Personaje masculino)
En el capítulo anterior
Harry gimió y estiró sus alas blancas y amatistas antes de envolverlas al rededor de Draco para esconder sus furiosos y apasionados besos de los espectadores. Escuchó un gritó de furia proveniente de Dominic, antes de que un respondiente rugido de Blaise lo cortara al medio. Escuchó a Blaise volver a golpear a Dominic contra el suelo, al Mayor Getus gritando a Blaise que dejara a su nieto en paz, al Mayor Trintus gritarle al Mayor Getus sobre el mal uso de su poder, la corrupción y el sabotaje de los rituales de emparejamiento de un sumiso, y a los aproximadamente cien dominantes gritar su desagrado al haber perdido su chance de tener a Harry para ellos mismos, pero nada de eso le importó a Harry, quien acababa de afirmar a su segundo compañero.
A Harry le habían asegurado que el Mayor Getus sería castigado, pero desafortunadamente la ley no podía ser revocada ya que todos los Mayores habían acordado que era una buena ley, así que el Mayor Getus, como un dominante emparejado, no podía ser asesinado, pero le habían quitado su título de Mayor lo cual era un castigo tan serio y deshonroso como embarazoso y humillante. Esto no era algo que ese monstruo no mereciera.
Dominic fue un punto puesto a discusión ya que los Mayores habían acordado llevarlo a la Residencia de los Mayores y ejecutarlo; sin embargo a Blaise eso no le gusta ni un poco. Él tenía otros planes para la cosa que había declarado tan groseramente que hubiera vendido a sus pollitos en el marcado negro y había tomado a Dominic de rehén en las mazmorras. Le había asegurado a que Harry que no se metería en ningún problema y que estaría salvando a los otros Mayores del problema de matar a Dominic por si mismos; a los Mayores no les gustaba tener que matar a otros Drackens si no tenía que hacerlo, como a casi todos los políticos no les gustaba ensuciar sus manos.
Actualmente Harry se encontraba enterrado en una cama que estaba tan llena de almohadas y mantas que apenas tenía lugar donde recostarse. Blaise se había asegurado de que estuviera cómodo, acogido y cálido porque él y Draco iba a tener algo de tiempo de "unión entre dominantes" matando a Dominic... muy lentamente.
Harry supuso que debería sentirse feliz de que sus dos dominantes aparentemente se estaban llevando bien; solo deseaba que no necesitaran matar a un chico de dieciséis años con el fin de que esto sucediera.
Suspirando Harry se acurrucó aun más en la cama, descansando su cabeza sobre una almohada tan suave que debería estar hecha de algodón. Bostezó y trató de no pensar en los que Blaise y Draco estaban haciendo en las mazmorras con Dominic.
Blaise se paró en el medio del calabozo y observó al pequeño gusano retorcerse en el suelo. Draco lo había atado con un hechizo que hizo salir bufandas de seda de la punta de su varita. No tenía ninguna duda de que el hechizo no estaba hecho para ser usado de esa manera o con ese propósito, pero eso permitió que el jodido engreído no pudiera escapar.
Draco estaba caminando por los alrededores de la parte exterior de la habitación, asegurándose que todo hubiera sido cubierto por el hechizo silenciador y que no hubiera armas con las cuales el pequeño idiota pudiera herirlos en el improbable caso de que lograra escapar y tratara de defenderse.
-Estamos listos -le informó Draco a Blaise, enviándole una mirada de reojo a la inmundicia que estaba gritando detrás de la bufanda que tenía en la boca-.
-Me estoy preguntando si no deberíamos dejarlo pasar la noche aquí abajo. Tenemos un hermosos sumiso esperándonos arriba en una cama lo suficientemente grande como para tres -respondió Blaise mirando a su amigo rubio, y apuñalando furiosamente sus celos, no quería a Draco en la cama con él y Harry, pero no tenía otra opción, a no ser mirar la cara del gusano la cual se puso peor al estar presumiendo sobre estar en la cama con Harry, él podía jactarse tanto como quisiera ya que de cualquier forma esa porquería iba a morir pronto-.
-Preferiría terminar con esto ahora y no tener que volverme a preocupar por él. Él ya está interrumpiendo el período de establecimiento, sabes por experiencia que Harry no será capaz de dormir hasta que este cerca suyo. Es lo mismo que cuando te uniste por primera vez a él -respondió Draco cuidadosamente, tratando de no gritarle a Zabini que no lo quería en la cama con él y Harry-.
-Cierto -asintió Blaise, mirando al pequeño perro en el suelo-. ¿Cómo lo hacemos? ¿Lento y doloroso o rápido y doloroso?
-Diría rápido y doloroso, así volver con Harry aún más rápido, pero él merece ser castigado lentamente por atreverse a pensar que podía vender un niño.
-Entonces será lenta y dolorosamente.
Dominic volvió a gritar a través de la bufanda y trató de romper la que unía sus manos; de todas formas al estar conjurada con magia no podía romperse tan fácilmente como se rompería una comprada en una tienda.
-¡Tranquilízate pequeña rata! -gruñó Blaise pegándole una dura patada-. Voy a disfrutar desgarrarte miembro a miembro. ¡Como te atreves a pensar que podías salirte con la tuya forzando tu unión con Harry y vender nuestro hijos a algún asqueroso delincuente!
Escena de tortura
Draco desenvainó sus garras y las clavó profundamente en las tiernos músculos de Dominic, estirándolas y moviéndolas para causar la máxima cantidad de dolor, rasgando los músculos y arrancando la piel.
Dominic gritaba y gritaba a través de la bufanda que era su mordaza y Dracó gruñó.
-¡Toma la mordaza de su boca; quiera escuchar cuanto dolor estoy causando!
Blaise fulminó con la mirada al rubio más grande y esperó un puñado de minutos antes de hacer lo que le había pedido, él no era un sumiso, él no estaba debajo de Draco maldito Malfoy.
Dominic siguió gritando y gritando cuando la mordaza salió de su boca y Draco sonrió, girando sus uñas y empujándolas aun más profundamente, la punta de sus dedos rozaban contra la piel de la pierna de la porquería.
-No lo hagas desmayarse; lo quiero despierto hasta que muera -gruñó Blaise-.
Draco asintió silenciosamente, apretando su mandíbulas para refrenarse de gruñirle ante la orden de hacer algo. Harry venía primero y siempre sería así, seguido de cerca por cualquier pollito que llegara a tener, y para ese propósito tenía que llevarse con Zabini, no importa cuanto quisiera matarlo y estar solo con Harry.
-Me pregunto como sabrá la tierna carne de su estómago -reflexionó en voz alta Draco, mirando intencionalmente la bronceada y lampiña extensión de piel-.
-Apuesto a que sabe tan asqueroso como si su entrañas estuvieran por fuera -advirtió Blaise desde su lugar quitando la piel de la espinilla izquierda de Dominic-.
Draco tarareó en acuerdo antes de tomar el brazo derecho de la rata y romperlo a la altura del codo. El grito fue hermoso e hizo eco en las paredes el calabozo enviando estremecimiento por sus columnas.
Dominic vomitó mezcla de una combinación de dolor y aturdimiento, su cuerpo sudaba abundantemente y lágrimas corrían por sus mejillas.
-¡Él casi lo hizo arriba de mis zapatos de docientos galeones! -gruñó Draco mientras golpeaba la cabeza de Dominic contra su vómito y la usaba como un inapropiado lampazo-.
-¡Por favor! ¡No más! -rogó Dominic con voz ronca-.
-Lo siento, ¿qué fue eso? -demandó Blaise-. ¡Los dominantes reales no ruegan por su vida! ¡Ellos toman el castigo con dignidad! ¿Tu abuelo no te enseño eso o estuvo demasiado ocupado llenando tu cabeza de manera de violar sumisos inocentes?
-¿Cómo puedes siquiera pensar en vender un indefenso bebé? -continuó Draco-. ¿Sabes lo que le hacen las personas que compran Drackens bebés? Ellos los mantienes en jaulas diminutas hasta que tiene dieciséis. ¿Puedes imaginarte eso? ¿Dieciséis años en una pequeña jaula, siendo alimentado solo para mantenerte vivo?
-Una vez los Drackens reciben su herencia, ellos los sacan de su jaula y los atan a una mesa -siguió Blaise-. Por supuesto primero de espaldas, después de todo las escamas interiores de las alas son mucho más sensitivas que las exteriores, luego inmovilizan las alas con estacas de metal que atraviesan los huesos de ellas, ¿no pueden dejar que los Drackens retracten sus alas no?
-¿Sabes lo qué hacen después? -susurró Draco, tirando de una de las alas verde lima de Dominic-. Ellos quitan cada pequeña y solitaria escama con un cincel-.
-La única cosa lo suficientemente filosa y delgada como para quitar nuestras escamas -agregó Blaise, conjurando un simple cincel y colocando contra una de las ligeramente levantadas escamas verde lima-.
Dejó que Dominc sintiera el frío metal y el borde filoso, antes de usar la palma de su mano para golpear la chata parte inferior del cincel y desenterrar una escama.
Dominic gritó tan fuerte que perdió su voz, aunque siguió gritando silenciosamente del dolor que lo desgarraba desde su mismísimo interior partiendo del punto donde una vez había estado su escama.
-¿Sabes por qué duele tanto? -Blaise preguntó como si mantuvieran una conversación-. Eso tiene dos razones. La primera razón es que nuestras alas son una de las piezas más sensitivas de nuestro organismo, siendo las escamas interiores aun más.
-La segunda razón es porque casa escamas tienes de dos a doce terminaciones nerviosas en su interior, dependiendo de donde se ubica -interrumpió Draco, conjurando su propio cincel para ubicarlo en otra escama, esta de color azul turquesa-. Ni mencionar la cantidad de vasos sanguíneos en ellas, lo cual es el porque de que sangras tan abundantemente solo habiendo perdido una escama.
-Lo que nos lleva de vuelta a nuestro Dracken atado a la mesa. Ellos lo o la dejarán sangrar hasta morir. ¿Puedes imaginarte la lenta y dolorosa agonía en que se encontraría ese Dracken? Al cual se le están removiendo cada una de sus escamas, se esta volviendo cada vez más y más débil, y cuyos sus gritos se han vueltos duros sollozos de dolor y jadeos ahogados, antes de que la dulce oscuridad los reclame, aunque ellos nunca volverán a despertar. Ellos morirán desangrados en esa mesa, rodeados por personas a quienes no les importan ni pierden el sueño por ellos, contentos de que por cada escama que recogieron les darán dieciséis galeones, lo cual para algunos de ellos poco más que una miseria.
-Puedes vivir con eso, ¿sabiendo que ese Dracken pudo haber sido tu hijo? ¡Tu propia carne y sangre! ¡El bebé que les vendiste así ellos podían tratarlo como un jodido animal y luego matarlo dieciséis años después! -gruñó Draco-.
Dominic lloriqueaba en el piso, no preocupándose por el lado de su cara que aun permanecía en el charco de su propio vómito.
-¿Sabías que las alas de los Dracken son más sensitivas durante su primer año de sus vidas? -le dijo Blaise al acobardado chico en el suelo-. ¿Tu aun tienes dieciséis no? No mucho más grande que Harry y más joven que Draco. Tu estas sintiendo todo lo que tus pollitos hubieran sentido si hubieras vivido el tiempo suficiente para tenerlos.
Blaise presionó el cincel contra una bonita escama verde-azulada y le clavó el cincel lentamente, yendo profundamente dentro del ala antes de inclinarlo así el mango descendía y la hoja de cincel salía, arrancando otra escama mientra lo hacía.
-¿Cuántas escamas crees que tenga? -preguntó Draco, poniéndose una máscara de frialdad y desinterés incluso cuando sus ojos plateados brillaban de excitación-. ¿Unas cien mil? Sabes si le sacamos sus escamas podríamos obtener 1,6 millones de galeones y si negociamos un poco podríamos obtener incluso más.
Blaise rió oscuramente y arrancó otra escama. -¿Sabes qué cuanto más bonita y brillante sea la escamas más galeones podremos obtener por ella? Hay algunas pociones que necesitan escamas de cierto color; pudo pensar en tres de ellas y dos necesitan escamas azules, algo de lo que tu estas en posesión.
-Eso sucede porque necesitan las sustancias químicas que producen ese color -le informó Draco a su amigo-. Las diferentes sustancias químicas de nuestro cuerpo hacen que colores diferentes reaccionen de forma diferente con ciertos ingredientes. Se a ciencia cierta que las escamas naranjas reaccionan violentamente si son usadas en una solución de encogimiento, las sustancias que hacen el pigmento naranja reacciona con la saliva de murciélago y la convierte en un ácido corrosivo lo cual luego reacciona con los ingredientes de base y causa una malditamente grande explosión.
-Se que las escamas amarillas y verdes son utilizadas en pociones de sanación y mira, nuestro detestable "amigo" tienes escamas verdes, St. Mungo pagaría un alto precio para tener sus manos sobre ellas.
-¡Por favor, ya no más! No hice nada -sollozó Dominic-.
-¿No crees que tus hijos también hubieran rogado por sus vidas mientras fueran atados y atravesaran el mismo infierno que estas pasando? ¡Solo que tu has sido un jodido niño mimado por dieciséis años, no uno famélico y mantenido en un jaula! -gritó Blaise arrancando una escama verde al mismo tiempo que Draco serruchaba un azul-.
-¡POR FAVOR! -chilló Dominic-.
-¡No! -siseó Draco-. ¡Hubieras visto a Harry morir por tener a sus pollitos de vuelta! ¡Eso le hubiera DESTRUIDO! ¡Y todo por tu avaricia! ¡Él hubiera rogado y suplicado por volver a tener sus bebés, pero tu ya los habrías vendido para ser criados y sacrificados como cerdos! ¡Tu no serías capaz de volverlos a recuperar lo quisieras o no!
Blaise gritó de ira, había estado tratando de no pensar en como hubiera reaccionado Harry al saber que su compañero había vendido sus pollitos, temía el día que Harry descubriera lo que le hubiera sucedido a esos bebés indefensos sobre los que Dominic habría puesto sus manos, cuan destruido estaría, cuan enfermo se sentiría.
Viendo rojo Blaise arrancó cuatro escamas en rápida sucesión, escuchando pero sin importarle las gritos y suplicas que Dominic estaba emitiendo. Harry era su dulce, y aun así ardiente sumiso, esa cosa hubiera traicionado a Harry de la peor manera posible, hubiera mirado como Harry se retraía y encerraba en si mismo antes de que finalmente ya no fuera capaz de soportar el lento y lastimoso sufrimiento y se suicidara.
¡Ese bastarde hubiera causado el lento e inaguantable sufrimiento de Harry, y lo hubiera mirada sin siquiera pestañear! Todo por un pollito a quinientos mil galeones.
Volviendo a rugir, Blaise quitó varias escamas más antes de arrojar el cincel a un lado y hundir sus garras en el tierno estómago del otro dominante, rasgando y arrancando todo a su paso.
Fin de la escena de tortura
Grandes brazos rodearon sus hombros y lo sostuvieron mientras lágrimas recorrían su rostro. Para él Harry era la persona más importante del mundo; solo pensar en lo que Harry hubiera atravesado si el plan de ese imbécil sin carácter hubiera sido exitoso causó que la ira segadora volviera a él y usó sus puños para romper la gorgojeante caja toráxica de Dominic finalmente matando la indescriptible masa de carne.
Esos brazos lo sostuvieron aun más fuertemente y una cara se presionó contra su nuca, suaves sonidos tranquilizadores salieron de la fuerte garganta. Blaise se dió vuelta y se dejó ser emocionalmente débil, solo por una vez, aceptando la comodidad del otro dominante con el que compartiría a Harry, con el que compartiría el resto de su vida y todos los momentos hermosos, y dejando salir todo el dolor, la ira, la tristeza, las imágenes de un pequeñita parecida a Harry pero con sus coloridas alas atadas a una mesa gritando y suplicándole a sus captores mientras estos pelaban sus alas de un profundo color amatista escama por escama, de un Harry sentado en la esquina de una habitación oscura con lágrimas estropeando su hermoso rostro, una imagen de una pequeñita en una de sus manas y en la otra sosteniendo fuertemente contra su pecho un osito de peluche rosado, meciéndose lentamente hacia adelante y hacia atrás antes de agarrar el plateado cuchillo de su lado y hundirlo profundamente en su corazón.
-Eso nunca sucederá -le aseguró Draco a Blaise, sabiendo exactamente lo que estaba pensando ya que él estaba imaginando algo muy similar; solo que el niño lucía como él con los aturdidores ojos esmeralda de Harry-.
Harry estaba sentado en la cama cuando Draco y Blaise entraron al dormitorio, subiendo la escalera de caracol para llegar a la plataforma donde se encontraba la cama.
Solo los miró antes de hacerles señas para que su unieran a la cama donde se encontraba, lo que hicieron luego desnudarse hasta quedar en bóxer, o en el caso de Draco, calzoncillos. Harry se acomodó con un dominante en cada lado, los cuales le sostenían de cerca. Sabía lo que habían hecho, que ahora sus manos estaban manchadas de sangre, pero descubrió que no le importaba.
Rápidamente descubrió porque no había podido dormir; había pensado que era su conciencia haciéndolo pasar un infierno por dejar que sus dos dominantes mataran un joven de dieciséis años, pero encontró que el sueño estaba nublando sus ojos desde que entró en contacto con dominantes.
No le importaba Dominic, ni se preocupaba por su muerte; de echo estaba muy feliz por su muerte, todo lo que le importaba era la forma en que sus dominante lo sostenían mientras compartían la cama, al menos por ahora, ya que si realmente necesitaba un tercer dominante iba a necesitar una cama mucho más grande.
Ellos tres durmieron hasta tarde el día siguiente, como aun eran las vacaciones de Navidad no tenían clases para las que alistarse levantándose temprano y como Harry sabía la ubicación de las cocinas tampoco necesitaban levantarse para el desayuno.
Draco fue el primero en despertar y permaneció perfectamente quieto mientras miraba el impecable rostro dirigido en su dirección. Harry era realmente hermoso y se sintió tan privilegiado de ser capaz de despertar a su lado, esperó poder despertar a su lado por el resto de su vida.
Era extraño, el no había querido ser un Dracken, había peleado contra cada paso de la transformación, pero ahora, mirando el suave y delicado rostro de Harry "Cara rajada" Potter, se dió cuanta que no quería volver a pelear. Estaba perfectamente contento de permanecer recostado allí y nunca volver a moverse si eso hacía feliz joven que dormía a su lado.
Desafortunadamente el no podía permanecer recostado al lado de su pequeño compañero ya que la naturaleza lo llamaba urgentemente a ir al baño, donde después de terminar sus asuntos matutinos, sus vanidad lo llamó a bañarse y arreglarse. Antes había sido malo, pero desde que era se convirtiera en un Dracken y con el llegaron los instintos de vanidad y orgullo, se había convertido en casi un maniático con su rutina matutina y que Merlín ayudara al que siquiera se atreviera a insultar su apariencia, cabello o ropa.
-¿Vas a tomarte todo el día? -demandó arrastrando las palabras una enojada voz adormilada-. ¡Sabes que el resto de nosotros, meros humanos, también necesitamos el baño!
La mano de Draco hormigueó ante la necesitada de golpear el trasero de su sumiso hasta que quedara de un crudo color rojo, pero controló la urgencia y en su lugar abrió la puerta de baño para dejar que Harry entrara arrastrando los pies y se encargara de sus asuntos. El enojo de Draco disminuyó al darse cuanta lo mucho que su sumiso necesitaba hacer pis. No hubiera sido un buen dominante si hubiera hecho esperar a Harry otros cinco minutos, hacerlo aguantar toda esa orina hubiera sido cruel.
-Vamos Harry; ¿estas orinado por toda Gran Bretaña o qué? -le embromó Blaise desde la puerta-.
-Iba a preguntarte si querías unirte a mi en la ducha, pero ahora creo que la compartiré con mi mano.
-Oh no seas así Prezioso. Sabes que solo estaba bromeando -se retractó Blaise-.
-¡No! Puedes bañarte tu solo -declaró Harry mientras tiraba la cisterna, y lavaba sus manos antes de quitarse su bóxer y meterse en la ducha-.
Era la primera vez que Draco veía a Harry completamente desnudo y su boca se secó mientras sus musculos temblaban de la necesidad de ir y unirse a él, su pene se endureció y tensó sus pantalones negros, completamente de acuerdo con sus músculos, si solo sus cerebro recuperara su función sería capaz de recordar como mover sus tensados miembros.
Tenía que probar toda esa hermosa y sedosa capa de piel que lucía tan suave y firme, esos suaves músculos y ese trasero que lucía tan delicioso.
-Ni siquiera pienses en eso -gruñó Blaise suavemente así Harry no lo escucharía sobre el sonido del agua corriendo-. Si Harry dice no, es significa que no, ¿lo entiendes?
-¡Él dijo que no a tu compañía no a la mía! -le devolvió el gruñido Blaise-.
-Él reaccionará mal a la tuya, ¡estoy tratando de ayudar! Harry es muy tímido y no recibirá bien tu repentino avance, ¡primero dale tiempo para que se acostumbre a ti!
Draco gruñó, tratando de resolver si Zabini estaba haciendo esto a propósito para bloquear cualquier tipo de intimidad que pudiera llegar a tener con su sumiso y así tendría menos tiempo a solas con Harry o si realmente estaba tratando de ayudarlo.
Gruñendo enojadamente Draco se encaminó hacia la puerta del baño caminando majestuosamente, pero se detuvo cuando llegó a Blaise.
-Si me estas mintiendo, te mutilaré mientras duermes.
-Debidamente anotado -escupió Blaise, mirando como Draco atravesaba la puerta en su camino hacia el dormitorio-.
Harry nunca se tomaba mucho tiempo en la ducha, y entró y salió en unos diez minutos. Él salió usando un esponjosa toalla blanca y lucía sumamente adorable con su cabello revuelto, el cual goteaba y caía sobre su cara y cuello, por ello Blaise rió y besó su mejilla.
-¿A dónde fue el Rubio?
-Creo que volvió al dormitorio para arreglarse frente al espejo que tenemos junto al armario.
-¡No me estoy arreglando frente al espejo del dormitorio! -un duro gruñido provino de la habitación de al lado-.
-Por supuesto que no -respondió Blaise tranquilamente, mientras rodaba los ojos en dirección a Harry, quien sofocó una risita tras su mano-.
-¡Si lo que quieres es una pelea, la obtendrás! -Draco entró hecho una furia al baño y empujó a Blaise por los hombros-.
-¡Deténganse! -gritó Harry horrorizado. La última cosa en el mundo que quería era que sus dominantes lucharan entre si y por una cosa tan pequeña como esa.
Ambos ignoraron a Harry mientras se enfrentaban entre si, Blaise furioso de que Draco le hubiera golpeado físicamente y los instintos de Draco diciendo que debía impresionar a su nuevo sumiso y demostrarle al otro dominante quien era más grande y más fuerte.
-¡Deténganse en este momento o juro por Dios que me iré! -amenazó Harry, sosteniendo fuertemente la toalla-.
Cuando ni Draco ni Blaise le prestaron atención y siguieron peleando en el piso de baño Harry se enojó.
-¡Voy a rebanar todas sus ropas y libros!
Cuando aun con eso no obtuvo reacción agarró una tijera del gabinete del baño para cortar sus ropas y caminó hacia la puerta del baño. A mitad de camino hacia allí su lado Dracken salió a la superficie, persuadido por la pelea de dominantes y por su propio enojo. Cuando su cabello creció rápidamente hasta caer por debajo de su espalda se le ocurrió una idea y tomó los sedosos mechones entre sus dedos. Él no extrañaría el cabello, era un sufrimiento peinarlo y mantenerlo ordenado, siempre estaba molestando, honestamente no sabía como las chicas podían mantener su cabello largo, pero entonces supuso que era por eso que siempre usaban coletas, moños, tiaras, trenzas y cosas como esas, para que no estuviera jodiendo todo el día.
De todos modos la pregunta del millón de galeones era: ¿cuánto les gustaba a Draco y Blaise su cabello largo y cómo reaccionarían si se lo cortaba a modo de rebelión?
-¡Voy a cortar todo mi cabello! -gritó por encima de los gruñidos y rugidos y fue en ese momento cuando ambas cabezas se volvieron en un chasquido hacia él, notando la cascada de largo y sedoso cabello negro azabache y la tijera-.
Harry corrió y puso tan obstáculos como fue posible entre ellos, apretando la punta de la tijera con su mano ya que si llegaba a caer esta no le heriría.
Se apoyó contra una esquina de la sala de visitas barra sala de estar, y agarró todo su cabello en su mano, ubicándolo entre las hojas de la tijera.
Draco y Blaise lo encontraron de esa manera, fulminándolos con la mirada, con su cabello agarrado fuertemente en su mano ubicada contra su cabeza y la tijera posicionada, lista para cortar la hermosas cascada de cabello.
-Harry, mio diletto, por favor no -rogó Blaise-. Lo siento, dejé que mis instintos me sobrepasaran y no pude detenerme cuando te escuché gritado, por favor, no hagas esto.
-Tu cabello es parte del atractivo de un Dracken -le dijo Draco y Harry volvió su mirada hacia el rubio-. Todos los Drackens sumisos tienen el cabello largo Harry.
-¡No me importa! ¡No los aguantaré peleando! ¡Se supone que debemos ser una familia! ¿Cómo podemos ser una familia si siempre están en la garganta del otro? ¿Cómo puedo traer un niño al mundo cuando ustedes dos pelean y discuten por cada pequeña cosa? ¿Qué ejemplo les daremos a nuestros pollitos con eso?
-¿Qué estas queriendo decir? -preguntó Blaise temerosamente-.
-¡Que paren de actuar como niños y aprendan a amarse! ¡Seremos una familia o nunca tendremos pollitos! ¡Nunca traeré un niño al mundo con ustedes peleando y derramando sangre encima de mi bebé recién nacido!
La ira de Harry aumentó y apretó sus manos aun más fuerte, cortando algunos mechones de cabello los cuales cayeron cerca de un casi marchito racimo de flores.
-Esta bien Harry, lo que tu quieras, pero por favor baja esa tijera. Trataré de llevarme mejor con Draco, lo prometo.
-¡No! ¡Ni siquiera lo intentaras, deben llevarse mejor! ¡Ustedes eran amigos antes de todo esto al menos comiencen siendo civilizados entre si, pero deberán amarse entre si antes de que traiga un niño a este mundo!
Ambos dominantes asintieron, solo querían que Harry bajara la tijera y Draco, que no estaba acostumbrado a los ratos de rebelión de Harry, estaba volviéndose cada vez más enojado con su sumiso, no debían estar teniendo esta discusión, ¡ellos le habían dicho que bajara la tijera y él tenía que haberlos escuchado maldición!
-Esta bien Harry, prometo que Draco y yo trabajaremos en eso, tenemos que pasar por el período de establecimiento para sacar todos nuestro malos sentimientos y luego estaremos bien.
-¡Solo baja la jodida tijera en este momento! -estalló Draco, siendo fulminado por las miradas de Harry y Blaise por su estallido de impaciencia-. ¿Qué? ¡Harry es un sumiso y deber hacer lo que se le dice!
-¡No soy un esclavo! -gritó Harry, con la ira volviendo a inundar su cuerpo, y haciéndolo temblar-. ¡No saltaré a hacer enseguida lo que me digas! ¡No me inclinaré ante tus ordenes ni arrastraré por el piso detrás de ti como un adolescente enamorado! ¡Sí, soy un Dracken sumiso, pero para mi todo lo que eso significa es que soy el sumiso no el dominante en la cama y si tu continuas así no estarás conmigo hasta que le luna se vuelva verde flúor! ¿Me entendiste?
-¡Soy tu compañero dominante...
-¡Al igual que Blaise! ¡Tienen que aprender a aguantarse entre si porque yo no pongo a ninguno de ustedes primero! ¡Ya los amo de igual manera! Quiero tener pollitos con ustedes, pero no lo haré si a cada hora de cada día están metidos en una jodida lucha por el poder! ¡No lo haré!
-Lo entendemos Harry -lo tranquilizó Blaise-. Por favor baja la tijera.
Harry soltó un suspiró y se movió para quitar la tijera de su cabello.
-De todos modos tienes que lucir horrible con el cabello corto en tu forma Dracken -resopló Draco y solo con eso la visión de Harry se volvió roja de la furia-.
Volviendo a poner la tijera contra la base de su cráneo, Harry dejó salir un pequeño gritó y cerró la mano, las hojas de la tijera cortaron facilmente la gruesa cascada de cabello. Tiró el montón de cabello sobre la alfombra y a continuación la tijera, fulminando a Draco con la mirada, quien lucía completamente aturdido mirando la pila de cabello.
La cabeza de Harry se sintió inmediatamente más liviana sin la masa de cabello y revolvió lo que quedaba este, se sentía bien, se sentía más como si mismo el volver a tener los revueltos mechones en parches desiguales y el alivio de no tener que preocuparse por mantenerlo peinado y ordenado. Tendría que visitar a un peluquero adecuado para que lo emparejara y diera forma, pero se sentía eufórico.
Eso no duró mucho ya que Draco saltó sobre él y lo agarró entre sus brazos, arrastrándolo hacía un asiento y sentándolo en el. Él le dió un tirón al nudo de la toalla que era lo único que estaba vistiendo, la única cosa que cubría su cuerpo desnudo y Harry gritó, tratando de taparse cuando la toalla se soltó.
Antes de que pudiera chillar, gritar, cubrirse o golpear a Draco en la nariz, fue puesto dado vuelta sobre las rodillas de este y un golpe aterrizó sobre la mejilla izquierda de su trasero. Fue entonces cuando Harry encontró su voz.
-¿Qué demonios piensas que estas haciendo? -gritó Harry-.
Su única respuesta fue un golpe incluso más fuerte en la otra mejilla de su trasero.
-¡Detente! -gritó, tratando de liberar sus manos, pero ellas estaba fuertemente apretadas en una de las grandes manos de Draco. Trató de rodar fuera de la falda de Draco, pero la mano que continuaba azotándolo lo agarró rápida y efectivamente antes de volver a las palmadas.
-¡Nunca desobedecerás a tu dominante! -exhaló Draco duramente mientras continuaba golpeando el ahora trasero color rojo ardiente de Harry. Él había estado en lo correcto; lucía incluso más delicioso teñido de rojo y cubierto por las huellas de sus manos.
Tomo doce palmada para que Harry empezara a llorar, veinte palmadas antes de que Harry para de gritarle abusador a Draco, veinticinco antes de que parara de tratar de escapar, treinta y seis antes de que empezara a suplicarle a Draco que se detuviera y cuarenta y dos antes de que empezara a rogarle a Blaise.
-Lo siento Prezioso; esta en contra de las leyes de los Dracken detener a un dominante que castiga a su sumiso. Esta en los derechos de Draco castigar el mal comportamiento de cualquier forma que eliga.
-Es tu suerte que prefiero azotar como castigo a los pequeños sumisos revoltosos -gruñó Draco-. Que amo ver mi mano volviendo tu trasero de un pálido color durazno a uno rojo ardiente.
-Por favor detente, lo siento -susurró Harry cuando los continuos y ardientes golpes sobre su trasero hicieron que este latiera dolorosamente y que lo humillante de esa posición hiciera que lágrimas de esa vergüenza obstruyeran su garganta-.
Draco ignoró las suaves súplicas para que se detuviera hasta que Harry se detuvo de rogar y solo permaneció recostado allí pasivamente, sollozando intensamente.
Acarició calmantemente el brillante trasero color rojo, sintiendo como al calor radiaba de él desde al menos unos cinco centímetros por encima de la piel de Harry.
Draco movió a Harry hasta que se encontró recostado sobre el brazo de sofá, su pequeño sumiso estaba demasiado dócil como para moverse, demasiado humillado como para hacer otra cosa de lo que Draco hacia por él.
Blaise se movió hacia la cabeza de Harry cuando el castigo terminó, sacando el masacrado cabello de los enrojecidos ojos de Harry, limpiando las lágrimas que aun caían por sus mejillas y besando sus oscuros labios rojos, los cuales Harry había mordido desde el comienzo del castigo para silenciar sus gritos.
Draco se inclinó y presionó un amoroso beso sobre una de las mejillas de su trasero antes de besar la otra, sacando la lengua para suavizar el calor de la piel.
Harry soltó un entrecortado sollozo y solo permaneció recostado allí como un pequeño y débil gatito, dejando que sus dominantes hicieran lo que quisieran. Había perdido la batalla, pero había ganado la guerra. Tal vez tenía el trasero rojo y no sería capaz de sentarse cómodamente por algunas horas, pero su cabello se había ido, lo había cortado y le llevaría años crecer hasta el largo en que se encontraba y si tenía algo que decir en eso, el mantendría su cabello corto tanto en su apariencia humana como Dracken, se encontraba mejor con el cabello corto y no le importaba cuantos castigos tendría que soportar, no aceptaría cualquier demanda que le dieran sus dominantes.
Aquí tiene otro capítulo, no tuvieron que esperar mucho para este, y aunque no es uno de mis favoritos creo que a ustedes les gusto la parte de la muerte de Dominic. Dejen reviews y cuéntenme lo que piensan de él.
Los quiero, Purple Gremlin.
