Disclaimer: Los personajes y el Mundo de Harry Potter pertenecen a la escritora J.K. Rowling, no busco ánimo de lucro. Los elementos y personajes que aparecen pertenecen al escritor de manga Tite Kubo y otros elementos pertenecen a Masashi Kishimoto, ademas del uso de elementos y personajes que pertenecen a la serie de anime Code Geass de los estudios Sunrise.


- MMMMM - (Dialogo de personajes)

- MMMMM - (Personaje Pensando)

- MMMMM - (Dialogo de demonios e invocaciones)

- (MMMMM) - (Demonio Pensando e invocaciones)

- MMMMM - (Hechizos y Encantamientos)

- "MMMMM" - (Dialogo de Serpientes)


Créditos: Este capítulo fue una inspiración de las historias de AirdaIII, con permiso de él claro está, también del autor Tismen y de la ayuda siempre mi amigo kurai-sho.


Capítulo 8

Prodigio Potter, Genio Prodigio Zaraki

El banquete seguía su curso, Charlus, Ron, Neville, Hermione y los gemelos conversaban de todo un poco, fue cuando al finalizar el banquete y cuando todos los platos estaban limpios que fue momento del discurso de Dumbledore, este se levantó y el silencio se hizo en la habitación.

- Ejem... sólo unas pocas palabras más, ahora que todos hemos comido y bebido. Tengo unos pocos anuncios que hacerles para el comienzo del año. Los de primer año deben tener en cuenta que los bosques del área del castillo están prohibidos para todos los alumnos. Y unos pocos de nuestros antiguos alumnos también deberán recordarlo – Dijo, los ojos relucientes de Dumbledore apuntaron en dirección a los gemelos Weasley mientras estos sonreían junto a Ron y Charlus - El señor Filch, el celador, me ha pedido que le recuerde que no deben hacer magia en los recreos ni en los pasillos. Las pruebas de Quidditch tendrán lugar en la segunda semana del curso. Los que estén interesados en jugar para los equipos de sus casas, deben ponerse en contacto con la señora Hooch. Y, por último, quiero decirles que este año el pasillo del tercer piso, del lado derecho, está fuera de los límites permitidos para todos los que no deseen una muerte muy dolorosa. ¡Y ahora, antes de que vayamos a acostarnos, cantemos la canción del colegio! — Exclamó Dumbledore. Charlus notó que las sonrisas de los otros profesores se habían vuelto algo forzadas.

Dumbledore agitó su varita y una larga tira dorada apareció, se elevó sobre las mesas, se agitó como una serpiente y se transformó en palabras.

- ¡Que cada uno elija su melodía favorita! - Dijo Dumbledore - ¡Y allá vamos!

Y todo el colegio vociferó:

Hogwarts, Hogwarts, Hogwarts,

Enséñanos algo, por favor.

Aunque seamos viejos y calvos

O jóvenes con rodillas sucias,

Nuestras mentes pueden ser llenadas

Con algunas materias interesantes.

Porque ahora están vacías y llenas de aire,

Pulgas muertas y un poco de pelusa.

Así que enséñanos cosas que valga la pena saber,

Haz que recordemos lo que olvidamos,

Hazlo lo mejor que puedas, nosotros haremos el resto,

Y aprenderemos hasta que nuestros cerebros se consuman.

Cada uno terminó la canción en tiempos diferentes. Al final, sólo Charlus, Ron y los gemelos Weasley seguían cantando, con la melodía de una lenta marcha fúnebre.

Dumbledore los dirigió hasta las últimas palabras, con su varita y, cuando terminaron, fue uno de los que aplaudió con más entusiasmo.

- ¡Ah, la música! - Dijo, enjugándose los ojos - ¡Una magia más allá de todo lo que hacemos aquí! Y ahora, es hora de ir a la cama. ¡Salir al trote!

Todos salieron del gran comedor, los de Gryffindor eran guiados por Percy, por el camino se toparon por Peeves, el poltergeits de la escuela, pero el que lo noto primero fue Charlus, Percy lo amenazo con que si no aparecía iría por el Barón Sanguinario y cuando apareció Charlus apunto su varita e hizo que se le pegara la lengua al paladar y el poltergeits salió agitando la mano molestó mientras Charlus tomaba la palabra.

- O bien pueden lanzarle la maldición de lengua atada, así con eso mantiene la boca cerrada para que no vuelva a molestar – Dijo Charlus mientras miraba a todos y esto lo miraban maravillados y aplaudieron por lo que hizo Charlus, todos siguieron su camino hasta que llegaron frente a retrato de una mujer gorda con un vestido rosa.

- ¿Santo y seña? - Preguntó.

- Caput Draconis — Dijo Percy, y el retrato se balanceó hacia delante y dejó ver un agujero redondo en la pared. Todos se amontonaron para pasar y se encontraron en la sala común de Gryffindor; una habitación redonda y acogedora, llena de cómodos sillones. Luego todos subieron a sus habitaciones después de las indicaciones de Percy, al llegar todos comenzaron a acomodarse, Charlus compartiría habitación con Ron y Neville además de un chico moreno llamado Dean y otro de cabello color arena llamado Seamus, sus pertenecías ya estaban en la habitación hasta que se cambiaron para irse a descansar, mientras tanto, Charlus libero a sus serpientes para que fueran a cazar por ahí. Mientras tanto todos se preparaban para irse a dormir, al día siguiente comenzarían las clases, estaba seguro que para muchos las primeras semanas les costaría trabajo acostumbrarse a los horarios, pero para Charlus sin duda sería muy fácil ya que tenía conocimiento hasta 4 curso así lo que iba hacer era destacar y demostrar lo bueno que era.

La primera semana para él fue sencilla, al día siguiente al banquete había ido al desayuno, iban Charlus, junto a Ron, Neville, los gemelos y Hermione, después de desayunar les entregaron los horarios, ese día tendrían Herbología, Historia de la Magia, Encantamientos, Transformaciones y Pociones, todo fue bien hasta llegar a Pociones.

Herbología la dictaba una mujer bajita y regordeta que les enseñaba a cuidar las plantas, Charlus ya sabía cómo hacerlo así que estuvo muy bien en la clase junto a Neville que destacaba en esta clase, luego fue el turno de la clase de Historia de la Magia, esta clase la dictaba un fantasma. El profesor Binns ya era muy viejo cuando se quedó dormido frente a la chimenea del cuarto de profesores y se levantó a la mañana siguiente para dar clase, dejando atrás su cuerpo. Binns hablaba monótonamente, tanto que muchos aprovechaban la clase para descansar o hacer otras cosas, la única que seguía las clases era Hermione, Charlus por otro lado ya se sabía de memoria toda la historia de la magia así que se dedicaba a estudiar otras.

Después fue Encantamientos, El profesor Flitwick, que era un brujo diminuto que tenía que subirse a unos cuantos libros para ver por encima de su escritorio. Al comenzar la clase, sacó la lista y, cuando llegó al nombre de Charlus, dio un chillido de excitación y desapareció de la vista, y ahora sabían porque, tanto Charlus como Hermione habían destacado en la clase, y el profesor estaba feliz ya que se podía dar cuenta de que para Charlus fue más sencillo y se notaba que ya había practicado magia antes de venir a la escuela.

Luego fue el turno de Transformaciones, la profesora McGonagall había demostrado como habían dicho Charlus y Ron, una mujer estricta que sin duda debía de aflojar, había comenzado por un discurso muy interesante.

- Transformaciones es una de las magias más complejas y peligrosas que aprenderán en Hogwarts – dijo - Cualquiera que pierda el tiempo en mi clase tendrá que irse y no podrá volver. Ya están prevenidos.

Entonces transformó un escritorio en un cerdo y luego le devolvió su forma original. Todos estaban muy impresionados y no aguantaban las ganas de empezar, pero muy pronto se dieron cuenta de que pasaría mucho tiempo antes de que pudieran transformar muebles en animales, excepto quizás para Charlus. Después de hacer una cantidad de complicadas anotaciones, le dio a cada uno una cerilla para que intentaran convertirla en una aguja. Solo Charlus y Hermione lo habían conseguido, ella había conseguido un pequeño cambio, pero Charlus si había logrado conseguir transformar la cerilla en una aguja, la profesora había asentido y Charlus pudo ver una diminuta sonrisa, la razón era porque la mujer recordó al padre del chico, era un genio en transformaciones y al parecer el chico lo había heredado de él.

Y para finalizar tuvieron Pociones, que se dictaba en las mazmorras. Hacía mucho más frío allí que arriba, en la parte principal del castillo, y habría sido igualmente tétrico sin todos aquellos animales conservados, flotando en frascos de vidrio, por todas las paredes.

Snape, como Flitwick, comenzó la clase pasando lista y, como Flitwick, se detuvo ante el nombre de Charlus.

- Ah, sí – murmuró - Charlus Potter. Nuestra nueva... celebridad.

Draco Malfoy y sus amigos Crabbe y Goyle rieron tapándose la boca. Snape terminó de pasar lista y miró a la clase. Sus ojos eran tan negros como los de Hagrid, pero no tenían nada de su calidez. Eran fríos y vacíos y hacían pensar en túneles oscuros.

- Ustedes están aquí para aprender la sutil ciencia y el arte exacto de hacer pociones -comenzó Hablaba casi en un susurro, pero se le entendía todo. Como la profesora McGonagall, Snape tenía el don de mantener a la clase en silencio, sin ningún esfuerzo - Aquí habrá muy poco de estúpidos movimientos de varita y muchos de vosotros dudaréis que esto sea magia. No espero que lleguen a entender la belleza de un caldero hirviendo suavemente, con sus vapores relucientes, el delicado poder de los líquidos que se deslizan a través de las venas humanas, hechizando la mente, engañando los sentidos... Puedo enseñaros cómo embotellar la fama, preparar la gloria, hasta detener la muerte... si son algo más que los alcornoques a los que habitualmente tengo que enseñar.

Más silencio siguió a aquel pequeño discurso. Charlus y Ron intercambiaron miradas con las cejas levantadas. Hermione estaba sentada en el borde de la silla, y parecía desesperada por empezar a demostrar que ella no era un alcornoque.

- ¡Potter! - Dijo de pronto Snape - ¿Qué obtendré si añado polvo de raíces de asfódelo a una infusión de ajenjo?

- Filtro de Muertos en Vida, profesor – Dijo Charlus con tranquilidad, todos se sorprendieron mientras el profesor profundizaba más su entrecejo.

- Bien, Potter veo que ha estudiado, a ver si sigue con esa suerte ¿Dónde buscarías si te digo que me encuentres un bezoar? – Pregunto.

- En el estómago de una cabra, profesor – Dijo Charlus otra vez con tranquilidad, eso hizo que Snape frunciera los labios de disgusto.

- Bien, Bien, veo que ha estudiado de verdad, entonces dígame ¿Cuál es la diferencia, Potter; entre acónito y luparia? – Pregunto de nuevo.

- Son la misma planta, profesor, pero si quiere que todos aprendan, no debería explicarle primero para que sirven estos elementos – Dijo Charlus con tranquilidad, mientras la sala se quedaba en silencio.

- Bien, Potter, veo que vino preparado, espero que demuestre ser útil en algo – Dijo, Charlus solo lo ignoro y comenzó a decir indicaciones para la clase, no le había dado no quitado puntos pero sin duda le molesto, comenzaron a realizar la poción que se indicaba en el tablero, Charlus seguía las indicaciones punto a punto como debía hacer sin ponerle atención a Malfoy y sus amigos o al profesor que deambulaba por el aula, de vez en cuando entre él y Hermione le daban indicaciones a Neville que se sentía nervioso ante el profesor pero seguía las indicaciones que les daban, por otro lado Ron se estaba esforzando para hacer su poción.

Al final de la clase solo Hermione y Charlus terminaron la poción bien hecha, mientras Ron se había rendido en su poción, por otro lado, Neville había conseguido progresar, no había hecho estallar su caldero. Cuando fue la hora de descansar, Harry le había escrito la primera carta de la semana a Ginny, escribiéndole sobre lo que había acontecido, incluso sobre Snape, estaba seguro que la razón por la que lo odiaba era por su parecido con su padre, eso fue lo que le dijo su padrino.

La semana fue pasando y Charlus era el que más destacaba en todas las clases haciendo que parecieran sencillas, la siguiente era Hermione que estaba feliz con tener un amigo que también le gustara estudiar, pero también había tenido tiempo para divertirse, junto a los gemelos habían participado en algunas bromas no solo contra los Slytherin, sino cualquiera que fuera un idiota.

Fue la siguiente semana llego y con esta un anuncio que decía que las clases de vuelo comenzarían el jueves y que Gryffindor aprendería juntos. Cuando llego el día, tanto Ron como Charlus estaban emocionados por la clase, en un momento de la clase Neville había perdido el control de la escoba y se había caído fracturándose la muñeca, la profesora Hooch los dejo a solas mientras llevaba a Neville a la enfermería, Malfoy había cogido algo del suelo, era la recordadora de Neville, y Charlus se la iba a quitar pero este se subió a la escoba y se fue volando, Charlus sin decir más se subió y lo siguió volando siendo totalmente natural para él ya que ya había volado junto a los Weasley, Malfoy asustado al ver que Charlus estaba dispuesto a tumbarlo de la escoba, lanzo la recordadora pero en el aire Charlus la había capturado haciendo un vuelo fenomenal.

Solo que no esperaba que Mcgonagall lo descubriera, le pidió que lo acompañara y por el camino entro a un aula y pidió a un alumno llamado Oliver Wood a que saliera, después de llevarlos a los dos a un aula, la profesora dijo.

- Wood, te he conseguido a tu nuevo buscador.

Desde entonces Charlus se había vuelto el buscador de Gryffindor, y más que todo ya tenía la habilidad y la destreza con la escoba, así que la siguiente semana comenzaría los entrenamientos. Pero esa noche, Malfoy y sus gorilas a la hora de la cena, los retaron a un duelo, ellos aceptaron y finalmente en la noche, Estaban reunidos Charlus y Ron con Neville y Hermione, el chico Longbottom se había quedado afuera ya que no recordaba la contraseña y la chica los había acompañado para que no se metieran en problemas, pero resulto ser una trampa, Charlus y Ron usando el mapa del merodeador, se había librado de Filch, así que eso los llevo a recorrer unos pasadizos para alejarse de él pero las serpientes de Charlus le menciono algo interesante, le había dicho que sentía la respiración y los gruñidos de una bestia detrás de una puerta por la que habían pasado, se dieron cuenta que estaban en el tercer piso, Charlus le dijo Ron que se mantuviera atento por si venia alguien en el mapa mientras él veía detrás de la puerta en silencio, abrió un poco la puerta, y asomo la cabeza y lo que vio lo sorprendió.

Dentro del pasillo había un enorme perro de tres cabezas enorme, estaba durmiendo tranquilamente, pero lo que le causo curiosidad era que debajo de las patas del animal había una trampilla, luego cerró la puerta, ya había visto lo suficiente.

- Ron busca una ruta a la sala común que no esté vigilada, debo contarles algo – Dijo Charlus, Ron así lo hizo y cuando la encontró se fueron de allí recorriendo rápidamente el colegio hasta llegar frente al retrato de la dama gorda. Al entrar se sentaron y Charlus les explico lo que había visto y llego a sus conclusiones.

- Ese perro debe estar cuidando algo, hoy en la mañana leí en el periódico que habían asaltado el banco de Gringotts el 31 de Julio, el día de mi cumpleaños, pero no se habían robado nada, ese día había visto a Hagrid, estoy seguro que Dumbledore le encargo sacar algo de allí, y que mejor que hacerlo con un semi-gigante, así que estoy seguro que lo que sea que guarda ahí tiene que ver con lo que intentaron robar en el banco – Dijo Charlus terminando su teoría.

- Pero que puede ser algo que intentaban robar y que custodia ese perro, debe ser muy valioso – Dijo Ron pensativo.

- O quizá puede ser algo muy peligroso para que alguien se arriesgue a robar en Gringotts – Dijo Neville mientras se ponía una mano en la barbilla.

- Yo pienso que deben ser las dos cosas, si decidieron guardarla aquí es porque sabían que corría peligro en Gringotts y quizás pensaron que teniéndola cerca podrían vigilarla, sin duda debe ser ambas cosas – Pensó Charlus en voz alta, mientras Hermione decía su opinión.

- Yo solo espero que esa cosa no sea algo que pueda ser peligroso para los alumnos, sobre todo para nosotros, por que miren de la que nos salvamos no nos metimos en un lio por un duelo ilegal y no nos descubrieron recorriendo los pasillos de noche, cosa que está prohibido, pero esto es algo preocupante, porque usar a un perro de tres cabezas en una escuela llena de alumnos para proteger un objeto desconocido, no se supone que deben usar otras formas para protegerlo – Dijo Hermione planteando su teoría.

- Tienes razón, Hermione, pero debes tener en cuenta que no nos pasaría nada, fuimos sigilosos además teníamos el mapa para que no nos descubrieran, pero lo que dices tiene lógica, los maestros podrían haber usado algo menos llamativo, hechizos u otras cosas incluso maldiciones avanzadas y encantamientos anti-curiosos – Dijo Charlus mientras miraba a todos.

- Bueno, por ahora debemos irnos a dormir, así que buenas noches – Dijo Hermione mientras subía las escaleras hacia su habitación mientras los tres chicos subían también al suyo, en el camino Ron estaba algo decepcionado.

- Esto fue aburrido, yo quería ver como Charlus le daba una lección a Malfoy, estoy seguro que hubiese sido genial – Comento Ron mientras entraban a la habitación.

- Pues sí, pero al menos nos salvamos de ser descubiertos, Ron, además quizás haya otra ocasión para darle una lección – Respondió Neville, poco a poco iba perdiendo esa timidez, más que todo porque ellos le daban la confianza para hacerlo, le daban la oportunidad de ser quien era y demostrar lo que valía.

- Tienes razón, ya habrá otro momento para eso – Dijo Charlus mientras se metía a su cama – Estoy seguro que donde este mi hermano Harry, sin duda debe estar igual, no creo que allá tenido muchos enfrentamientos – Pensó para sí mismo Charlus mientras se comenzaba a dormir pensando que su hermano estaría bien sin aun haberse que tenido que enfrentar a alguien. Lo que no sabía Charlus era que su hermano gemelo había ya tenido sus buenas peleas en su escuela.

Seireitei, Tercer año

Habían pasado 2 años desde que Harry comenzó a estudiar en la Academia Seireitei. Harry en esos dos años había mejorado mucho, pero también había tenido sus enfrentamientos, sobre todo porque Harry y su grupo de amigos parecían dispuestos a ganar varios meses al año la competencia de puntos. Si bien era cierto que muchos competidores comprendían porque Harry no quería hacer grupo con ellos y lo dejaban estar sin enfadarse, había grupos, que habían ganado anteriormente meses de privilegios el curso anterior antes de que llegara Harry, que no querían tener competencia por unos privilegios a los que se habían acostumbrado.

Entre ellos, Byakuya Kuchiki, el hermano mayor de Rukia, él iba en séptimo año, era un muchacho alto y delgado, era de piel pálida y ojos violáceos, frecuentemente acompañados por el entrecejo fruncido y un gesto severo y, en algunos matices, despreciativo hacia las personas, sobre todo a los que él consideraba inferior, tenía frecuentemente una mirada frívola que era lo que más quizás lo caracterizaba, su pelo es de color negro, y lo lleva largo, hasta la altura de los omóplatos. Sobre la cabeza utiliza un Kenseikan, símbolo de su nobleza, un accesorio de color blanco que distribuye algunos de los mechones de pelo sobre la frente o dispuestos sobre su sien derecha.

En cuanto habían empezado el segundo curso, había sido la misma Rukia la primera en caer a manos de un ataque que conformaban su hermano mayor, un amigo de este llamado Renji Abarai y otros más, nada más comenzar el primer día. Como no tenía puntos, Rukia se vería obligada a dejarse curar y ser expulsada o sino al no tratarse las piernas rotas y cortes en los brazos y tórax le causarían la pérdida de sangre y luego la muerte. Pero había sido el mismo Harry el que había curado sus heridas rápidamente, por sus amplios conocimientos en curación aprendidos de su madre, mientras Harry planeaba como desquitarse de los que atacaron a Rukia, incluso si tenía que matarlo y deshacerse de los cuerpos, sabía muy bien que intentarían atacar de nuevo y más si veían que Rukia estaba completamente curada y sin ser expulsada. Las horas restantes del día fueron dedicados a ganar el máximo posible de puntos con tal de poder usarlos de ser atacados de nuevo.

Pero ahora serian ellos los que atacarían primero y se aseguraría de que se lo pensaran antes de enfrentarse a ellos. Fue en el tercer día, cuando intentaron atacar, obviamente fallando, a Ganju, Harry tuvo una excelente idea, la idea era someter primero al sequito de Byakuya y Renji, y fue que se enfocaron en los otros 4, Harry junto a Uryū y Nemu atacaron a los 4 sujetos, y luego los tres comenzaron a modificarlos para que se parecieran a Uryū, Nemu, Ganju y Hanatarō y usando el control mental de Harry con su Sharingan, había hecho que los sujetos maquillados y controlados se sentaran en un parque pequeño como si estuvieran conversando mientras Harry y los verdaderos Uryū y Nemu se ocultaron entre las sombras y pudieron ver como entre Byakuya y Renji, que estaban vestidos con el uniforme estándar de la academia, atacaban sin piedad los que eran supuesta mente ellos, dejándoles sangrientos, atados y silenciados pero fue cuando cometieron el error de bajar la guardia.

Renji sintió como salió volando por el aire debido al disparo de un Kidō desde las sombras, para más exactitud, Hadō #1 Shō (Impacto), Byakuya se descuidó y frente a él apareció Harry y no pudo hacer nada quedando paralizado y de inmediato se vio en una ilusión de la que no podía salir.

Estaba en un lugar completamente rojo, se encontrará atravesado por una especie de estacas causando que quedará inmóvil sin poder moverse.

- Byakuya, eres un bastardo que no tuviste contemplación al atacar a tu propia hermana – Escucho y frente a él apareció Harry, veía en sus ojos el peligro, la maldad y el sadismo pero sobretodo, las ansias de muerte que se reflejaban también en esa sonrisa que había visto muchas veces en el Capitán Kenpachi, estaba en peligro, este era el hijo del capitán Kenpachi y sabía que sus ansias de pelear solo se comparaban a las de su hijo que incluso podía superarlas – Ahora tu mente es un libro abierto para mí, sé muy bien que nunca quisiste a Rukia, pero a pesar de todo la respetas y no quieres que le pase nada, a no ser que sea por tu mano, sin duda sacrificarías a tu hermana con tal de obtener lo que quieres, eres la peor basura, y agradece que esta ilusión solamente es para paralizarte, de otra manera, tu mente hubiese estado a punto de romperse, cuando salgas te darás cuenta que yo no amenazo, yo hablo con hechos.

Y la ilusión termino y seguía devuelta en ese patio frente a Harry con sus ojos en él, pero sentía un fuerte dolor en abdomen y en sus hombros, estaba ahora contra una pared clavado de los hombros por dos largos y filosos Sai y también amordazado, unas especias de dagas egipcias, y al bajar mirada a su abdomen vio que la espada de Harry estaba clavada en el alzo la mirada sorprendido y vio de reojo como dos de los amigos de Harry como colocaban a Renji colgando de los brazos en un árbol y por lo que veía tenia cortes, hematomas y para rematar sin duda los brazos y las piernas rotas por la manera en que estaban sus brazos y los golpes en sus piernas, además de estar en ropa interior.

- Como vez, atacaste a mi amiga e intentaste hacer lo mismo con tu propia hermana, y ahora yo les devuelvo los honores a ti y a tu grupo – dijo y chasqueando los dedos vio como los que supuestamente ellos habían atacado volvían a lo normalidad mostrando ser su grupo – Obviamente no me interesa que los expulsen por eso dejaremos unos cuantos puntos a ti y a Renji para que los curen, cosa que no puedo decir lo mismo de ellos, pero a la próxima, lo único que te deberá importar será eso, porque yo mismo te cazare y te matare, y te recordaran que no debes meterte conmigo y si lo haces no solo te jodere a ti, sino a tu familia, recuerda de donde provengo, basura burguesa, y como regalo te hare gritar para que recuerdes este momento de por vida… Hadō #11 Tsuzuri Raiden (Lectura del Relámpago) – Recito y vio como el brazo derecho de Harry se rodeó en relámpagos amarillos que bajaron llegando a la espada y esta condujo toda la electricidad a hasta Byakuya que no pudo evitar gritar inmerso en el enorme dolor que estaba sintiendo pero sus gritos eran opacados por la mordaza que tenía mientras Harry sacaba la espada y se podía ver como los relámpagos había cauterizado la herida, Harry guardaba su espada y luego retiraba los Sai y Byakuya caía inconsciente en medio del dolor al suelo. Ese día ganaron casi 1000 puntos y después de curarlos expulsaron a todo el grupo menos como Harry ya sabía a Renji y Byakuya.

Lo mejor de toda esta violencia y sangre es que en ese momento muchos habían aprendido a no meterse con Harry, y más si atacaban a sus amigos, y eso incluso lo supieron los maestros, inclusive, Mayuri Kurotsuchi, el maestro de Pócimas y de Desarrollo de Investigación Tecnológica y Biológica que era lo que se veía en tercer curso remplazando a Estudios Muggles. El maestro Kurotsuchi era el padre de Nemu, un sujeto extraño de apariencia como un esqueleto debido a que se pintaba la cara así, tenía el cabello azul y ojos amarillos, llevaba un sombrero blanco con dos extremos apuntando a la derecha y un gran pañuelo morado colgando del cuello, tenía en la cabeza una pieza metálica de color oro, la cual también rodeaba su rostro, era en otra palabras, perturbador, pero para Harry, era una presa más para él, el primer día de clases con él había dejado claro que era la definición misma de un científico loco, hablaba de muchas cosas que se habían conseguido a lo largo de las décadas en el campo de la ciencia y la tecnología, mencionando muchos experimentos y además de mencionar algunos avances en la tecnología, luego menciono que hacía más de 20 años que él había obtenido el título de Capitán de la Duodécima División del Gotei 13 y el Segundo Presidente del Departamento de Investigación y Desarrollo. Cuando comenzó la clase, demostró que era un genio sí, pero era una persona cruel, y Harry lo descubrió cuando vio como maltrataba a Nemu, su hija, y eso Harry no lo iba a permitir por muy maestro que fuera, presidente de ese departamento, o el mismísimo capitán de la división 12, y se lo hizo saber mandando a volar a Mayuri contra el suelo de un golpe que cayó al suelo pesadamente, solo pudo sentir como lo agarraban del cuello, comenzó a ahogarse cuando sintió esa presión magia y espiritual dirigida a él y al alzar la mirada vio uno escalofriantes ojos rojos con tres tomoes, Harry lo miraba fijamente, Mayuri estaba paralizado por el asombro y algo de miedo y pudo escuchar claramente lo que decía.

- No le vuelvas a poner una mano encima a Nemu_chan, si me entero que lo hiciste, serás tú el que sea mi experimento científico y me encargare de hacerte una bisección muy profunda, espero pueda ofrecerme más que su estúpida y horrenda cara – Dijo y lo soltó mientras regresaba a su lugar, desde entonces Mayuri no volvió a golpear a Nemu, pero si comenzó a fijarse en Harry, se estaba comenzando a obsesionar con él y lo que había hecho. Harry supo que ese sujeto estaba dispuesto a llegar muy lejos con tal de obtener lo que quería, y eso fue lo que le había comentado no a su madre, sino a su padre, si había alguien a quien Mayuri le tenía demasiado miedo, era a Kenpachi. Este le garantizo que mantendría vigilado a Mayuri, también le había dicho que era genial que pusiera a la basura en su lugar.

Por otro lado en su nivel de estudios había avanzado muy rápido, al no tener que tomar más transfiguración al ser el último nivel transformación bestia, ahora él les estaba enseñando a transformarse, cuando vieron su transformación se cayeron de espalda al ver que su amigo podía transformarse en un auténtico dragón imperial, esta transformación le había traído varias ventajas, no solo mejorar su olfato sino también su visión y percepción de las cosas, podía hacer alargar sus uñas haciéndolas garra que eran muy duras y filosas, además había hecho más fuerte y rápidos sus ataque, sobre todo en sus brazos y piernas donde solo era fuerza natural. Desde entonces, sus amigos le pusieron un apodo que lo caracterizaba muy bien, Ryūjin, por el nombre del dios-emperador del mar.

Incluso, el mismísimo maestro de transfiguraciones lo había admirado, y como no tomar eso como halago de un hombre-bestia legítimo, Sajin Komamura, capitán de la séptima división, era un personaje inusual debido al hecho de que su cabeza tenía la forma similar a la de un lobo. Komamura era el maestro más grande de todos con sus 2.88m, siendo superado únicamente por los Guardianes de las Puertas del Seireitei. Su pelaje era de color marrón claro, que coincidía con el color de sus guantes, lleva hombreras en la parte superior de su Haori y grandes botas plateadas en lugar de las sandalias normales. Era un hombre de un gran corazón, un hombre serio, profundamente marcado por los tiempos en que fue rechazado por su apariencia. Igual que Jūshirō Ukitake, Syunsui Kyōraku y Retsu Unohana, no es duro o cruel con su equipo, y prefieren llevar con ellos la imparcialidad. El hombre admiraba su lealtad además le había confesado que le tenía un gran respeto a su madre Retsu, y le había visto y quedado admirado cuando vio por primera vez su transformación bestia.

Salio de sus pensamientos y vio como Rukia había conseguido transformar algo más, sus orejas. A pesar de ser callada normalmente, Rukia se emocionaba bastante cuanto a los castigos que usaba contra aquellos que les atacaban, ella lograría transformarse en un precioso gato blanco. Uryū fue sencillo de predecir, un lobo, adorador de su manada, leal y fuerte, tal y como era el heredero Ishida.

Por otra parte enfocándose sus estudias, todos los maestros tenían excelentes reseñas de él, como por ejemplo Tessai Tsukabishi, líder de la división Kidō, era un hombre muy alto y musculoso de piel bronceada y aspecto intimidatorio, que lleva unas gafas de cristales rectangulares y pasta negra que rara vez dejan ver sus ojos oscuros, era un maestro que sabía lo que enseñaba y lo que hacía a pesar de ser alguien, serio, callado y sereno, este al ver la habilidad de Harry en el aprendizaje del Kidō le ha dicho que si sigue así, era posible que pudiera llegar lejos en la división Kidō, a Harry le agradaba ese sujeto por su forma de ser y siempre estaba dispuesto a ayudar y enseñar cuando se lo pidieran.

Por otro lado, también estaba Yoruichi Shihōin, líder de las fuerzas especiales del Seireitei, la mujer era la maestra en combate cuerpo a cuerpo, era una mujer de piel oscura, pechos muy grandes y cuerpo esbelto. Los ojos de Yoruichi de color dorado, confiriéndole un aire aún más exótico, mientras que su pelo era de color morado oscuro, peinado en una larga coleta. Lo más curioso de esta maestra era que era la líder de clan Shihōin, uno de los más prestigiosos del Japón mágico. Harry era el único estudiante hasta ahora que había aguantado una batalla de calentamiento, había admirado la resistencia, fuerza y velocidad de Harry, tanto que en segundo año le había sugerido en secreto que comenzara a estudiar el Shunpo (Pasos Veloces) era una técnica de movimiento que permitía al usuario teletransportarse de un punto determinado a otro. El punto central que determina la base de esta técnica es la velocidad de ejecución. Como la velocidad de ejecución es el principal punto de la técnica es el mejor método para llegar del punto A al punto B en la menor cantidad de pasos.

Harry ya sabía eso, pero en teoría, así que le pidió a Yoruichi que le mostrara como se hacía, poco sabia Yoruichi que eso era para copiar sus movimientos, cuando Yoruichi le pidió que lo intentara, Harry lo había hecho perfectamente y la maestra cuando vio eso se sorprendió al ver como Harry la imitaba, ella aparecía y se desaparecía y al instante Harry estaba detrás de ella, Yoruichi se sorprendió al darse cuenta que ese chico había aprendido el Shunpo en un solo día con tan solo 10 años. Yoruichi le había dicho que si seguía así podría perfeccionar el Shunpo cuando saliera de la academia, incluso que podría unirse con su protegida en la división de las fuerzas especiales.

Otro que también lo había alabado fue el maestro de Inteligencia y Estrategia Militar, Jūshirō Ukitake, él también era el Capitán de la División 13, sin duda era el maestro que más respetaba Harry, era un hombre honesto, fiel y leal a sus creencias y a su sentido de justicia lo que lo hacía un hombre muy inteligente, siempre que iba implementar una estrategia comenzaba por una historia interesante, el maestro abiertamente, a pesar de su relación maestro-alumno, le había dicho que le caí muy bien a Harry, Jūshirō le había dicho que era muy inteligente y un buen estratega incluso alabando su pensamiento de que en un ataque si no era necesario derramar sangre, no se hacía, a no ser que fuese un traidor o un salvaje.

Por otro lado, también estaba el típico maestro gruñón, Marechiyo Ōmaeda, un hombre charlatán y grosero y lo que le agradaba a Harry era que podían ponerse a discutir con el hombre en sus clases de historia y al final reírse de las disparatadas cosas que llegaba a decir, el hombre era el teniente de la segunda división, no tenía un capitán así que prefería dictar clases de historia, era un hombre muy alto y corpulento, su cara era ancha y poco agraciada, con una gran nariz y boca. Su pelo era negro y lo lleva peinado de una forma poco corriente. Lo interesante de todo esto, es que era líder del clan Ōmaeda, un clan que se estaba volviendo muy prestigioso con el pasar del tiempo.

Ahora, pasando a la materia que más le gustaba a Harry, Combate con espadas, el maestro era el legendario Syunsui Kyōraku era el capitán de la división 8 y considerado como el mejor espadachín de todos, era un hombre de figura musculosa y apariencia de un hombre maduro establecido y extravagante, esto era evidente en su manera de vestir y en su actitud. Con un sombrero tradicional de campesino y un kimono rosado floreado encima de su uniforme de capitán en su caso con mangas. Tenía el cabello recogido en una coleta floja celeste con dos pequeñas flores rojas a la altura de la nuca y con el color de cabello castaño oscuro, ojos negros y entrecerrados. También llevaba una barba corta en su pronunciada barbilla, era sin duda alguna el samurái de la era moderna, portando el tradicional Daichō, es decir, una Katana y su respectiva Wakizashi ambas de mango color morado. La guardia de sus espadas era rectangular con las esquinas cortadas, teniendo dentro un dibujo similar al del kimono que lleva el maestro a la espalda.

Syunsui podía usar una espada con igual eficacia en cada mano si no desea emplearse a fondo usando las dos al mismo tiempo. Eso lo hacia el mejor espadachín de todo el Seireitei, y este había alabado el Zanjutsu que usaba Harry, el Kendo, el maestro estaba muy interesado en ver que tan fuerte y hábil podía llegar a ser con la espada, incluso, el extravagante maestro le había hecho, al finalizar la última sección de clases con combate con espadas, una apuesta, le dijo que si antes de graduarse podía dominar el Kendo y dominar otros tipos de Zanjutsu, él mismo le regalaría una Wakizashi para que aprendiera a usar el estilo samurái, el Daichō.

Por otro lado, cuando estaba libre visitaba en sus ratos libres a sus padres, claro cuando estos no estaban dictando clase, pero fue un fin de semana, aprovechando sus privilegios, que salió del Seireitei para ir a casa y visitar a sus padres, pero en casa se encontró con una gran sorpresa. Al entrar al recibidor pudo notar que sus padres estaban en la sala junto al recibidor, al entrar se topó con la grata sorpresa del mismísimo director del Seireitei, Yamamoto.

- Tou_sama, Kaa_chan, ¿Qué ha pasado? Yamamoto_Oji_sama, que sorpresa tenerlo por aquí – Dijo Harry mientras se sentaba en el sillón frente a sus padres, estos estaban en sillones individuales mientras que Yamamoto estaba sentado en un sillón de tres plazas, el anciano hombre llevaba puesto su típico uniforme estándar de la academia además del Haori de capitán como túnica que llevaba sobre los hombros, en sus manos estaba su bastón, el hombre lo estaba viendo con una expresión algo afable y feliz.

- Sochi, Yamamoto_Sōtaichō, ha venido esta noche buscándote – Dijo Retsu sonriendo maternalmente viendo a su hijo que había dirigido su mirada al anciano, este tocio para aclarar su garganta y dijo.

- Harry_kun, he venido a proponerte algo, esto es solo el comienzo de lo que vendrá más adelante, así que, si estás dispuesto, el próximo curso voy a hacer tu maestro en Reiatsu (Presión Espiritual), además de aumentar tus reservas de magia, esto sería el comienzo para hacerte más fuerte – Dijo Yamamoto sonriendo amablemente con un aspecto feliz en su rostro con sus ojos cerrados – Este sería tu primer paso para hacerte más fuerte y que seas digno de ser el descendiente de Amateratsu.