* Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm.


De nuevo pasaba la mayor parte del tiempo en el comedor, seguía desconcertada con todo lo que acababa de suceder, sabía lo que tenía que hacer, pero no tenía ni la menor idea de cómo hacerlo, además sólo contaba con mi maestro, tomé la decisión de no contarle a nadie sobre lo sucedido, ni a Finn ni a Poe… sentía que los ponía en riesgo si estaban al tanto de la misión que debía cumplir, porque a pesar de mis dudas, estaba convencida que iba a hacerlo, iba a traer a Ben Solo de regreso.

—Es bueno saber que ya no estás bajo observación… visitarte en la enfermería era cansado, pero comienzo a hartarme del comedor— Finn me tomó por sorpresa, sentándose a la silla justo frente a la mía.

Después de la visita de mi maestro, mis amigos estuvieron conmigo la mayor parte del tiempo, preocupados porque comiera, descansara y tomara medicamentos, realmente no estaba en un estado tan grave, pero ambos se preocupaban mucho por mí, podía sentirlo.

—Supongo que tendré que cambiar de escondite.

—¿Te estabas escondiendo? —Dijo elevando sus manos y señalando todo el comedor.

—No dije que fuera buena.

—Vamos, acompáñame a caminar.

Extendió su mano y me ayudó a ponerme de pie, caminamos hasta el pasillo de árboles, donde regularmente somos tres, la última vez que estuve aquí sola con un hombre casi recibo mi primer beso, espero que Finn no sea igual a Poe.

—Todo mejor…—Comenzó hablando Finn, mientras colocaba sus manos en su espalda.

—¿Con referencia a qué?

—Has estado más seria de lo habitual, desde que regresaste.

Supongo que eventualmente lo notarían, pero debo evitar el tema con ellos, por su bien. Si Ben se llegara a enterar, a través de Finn o Poe, lo que planeo hacer, no quiero ni pensar que les pudiera pasar a ellos.

—Debes estar imaginando cosas— Sonreí, tratando de calmarlo —Supongo que la perspectiva de perder a tu mejor amiga te afectó.

—Demasiado… no imagino que habría pasado de no haberte encontrado.

—¿Tú ibas en la nave? Dime ¿Cómo me encontraron?

Hasta ahora no me había animado a preguntar la historia, creo que era tiempo de conocerla.

—Después de haberte ido la General envió a Poe a vigilar tu nave, obviamente pusimos un rastreador en ella, pocas horas después llegó el Maestro Luke en el Halcón y casi al instante Poe llegó corriendo diciendo que saliste de la velocidad luz y que perdió tu señal. Inmediatamente tratamos de cuadrar el lugar donde perdimos tu rastro, realmente fue tu Maestro que dio con el planeta donde estabas, salimos y al encontrarte estabas inconsciente, tenías un fuerte golpe en la cabeza, pero estabas bien, tus signos estaban bien, dejamos la nave estrellada y sólo te trajimos a ti, despertaste al siguiente día por la tarde

—Tengo la sensación de que debí ser el hazme reír de todos, la peor piloto de la resistencia.

—No… si, un poco— Dijo sonriendo.

—Gracias, Finn… de no ser por ustedes talvez seguiría en ese lugar.

—Oye, para eso estamos aquí.

Sonrió y colocaba su mano en mi espalda.

—Deberíamos volver, debes tomar tu medicina.

No pude terminar de poner mala cara cuando las alarmas comenzaron a sonar, pero estas no avisaban el regreso de las tropas, estas avisaban peligro.

Mi respiración cambió y sentí mi boca quedarse seca en un segundo, giré mi rostro a Finn quien, como de costumbre en momentos de tensión, ya estaba sujetando mi mano. Corrimos a lo largo del pasillo natural de árboles hasta la entrada.

Finn jaló de mi mano con fuerza y me colocó justo frente a él.

—Busca a Leia, ponte a salvo…

—¿Qué?... no, voy contigo—Respondí a la defensiva. Solté su mano y di un paso atrás.

—Escúchame, por favor Rey, no conoces nuestras claves, ni las formaciones, no puedes subirte a una nave, sería irresponsable.

—Es mucho peor no hacer nada.

—Eres una Jedi—Levantó su mano antes de que comenzara a corregirlo —Vas a ser una… ayuda a quienes se queden en tierra, Leia te dirá que hacer.

Veía en sus ojos desesperación, agonía, tristeza… comenzó a alejarse y estuvo a punto de dar la vuelta cuando tomé su mano y lo atraje directo a mí. Acomodé mis manos en su espalda y lo presioné con fuerza.

—Debes volver a mi… promételo.

—Lo prometo—Dijo hundiendo su rostro en mi cuello.

Se alejó de nuevo y corrió rumbo al hangar número 2, donde de seguro estaba Poe esperando por él. Estaba aterrada, la última vez que estuve en un enfrentamiento fue durante la destrucción de la Starkiller, era verdad no sabía qué hacer, corrí en busca de Leia o de mi maestro, quien apareciera primero. Los pasillos eran un desorden, reclutas, pilotos, técnicos, todos envueltos en pánico, sus rostros no lo denotaban, son valientes, pero sentía el miedo volando alrededor.

Llegué hasta la base de mandos donde Leia ya estaba dando órdenes de evacuar la base, su rostro se relajó al verme parada en la puerta.

—¡Rey!— Exclamo extendiendo su mano a mí. Instintivamente caminé hasta ella. — Temía que te pasara algo.

—¿Qué debo hacer General?

—Ayúdame a evacuar a las personas que se quedaron en tierra, mandamos fuerzas aéreas que retengan el ataque lo más que puedan mientras sacamos a todos de aquí.

—¿No vamos a pelear?

—Hoy no…

Asentí y corrí de regreso a la puerta, tenía trabajo que hacer.

El hangar número 4 era el designado para las naves más grandes, las que en caso de una emergencia, cómo esta, nos sacaran de aquí lo más pronto posible, ayudaba a todos a llegar hasta el hangar y los dirigía a sus posiciones, las explosiones alcanzaron la base casi 15 minutos después de que comenzó a sonar la alarma, espero que Poe y Finn estén bien, si había tropas enemigas en tierra aún no entraban, pero estaba preparada, tenía el sable de luz colgando de mi cinturón. Secciones A, C ya estaban limpias, la B, D y la central de la base seguían con personal, corrí hasta la parte más lejana de la sección B, donde una de las puertas quedó entreabierta, si llegaban tropas de asalto podrían entrar por ahí, estaba atorada, el mando de la puerta tenía una larga línea que la dividía, era la marca inconfundible de un sable, pasé mi mano sobre el mando, ya no estaba caliente, así que tomé valor y salí por la puerta al exterior, escuchaba a la distancia las naves y las explosiones se acercaban cada vez más, pero un rugido distante me distrajo, un gruñido que se extendía, podía sentir un gran disturbio en la fuerza, algo se estaba aproximando. Tomé distancia de la estructura, contemplaba el cielo en busca del extraño sonido, sólo veía nubes y el rosáceo color del atardecer, mi corazón estaba acelerado, el gruñido era cada vez más fuerte, se acercaba peligrosamente, caminé dos pasos más hacia atrás y lo vi; la nave negra, con las alas plegadas a sus costados, atravesando la base con muy poca altura, era la inconfundible nave de Kylo Ren, lo sé por qué Finn y Poe me hablaron de ella y es justo cómo la describieron, pero esta nave no atacó, pasó sobre la base y comenzó su descenso a la distancia ¿Planeaba atacarnos desde ahí? Demasiado lejos para un ataque, pero demasiado cerca para pasar inadvertido ¿Qué planea?, la idea me golpeó como un chorro de agua fría, a que más vendría el hijo pródigo de la Primera Orden, no es casualidad este ataque y que el último Jedi esté en esta base justo ahora.

Dejé que mi instinto me guiara, estaba asustada pero cerré los ojos y traté de concentrarme, ¿Dónde está maestro Luke? Lo pude sentir, no muy lejos, justo en el rumbo en que descendió la nave, debía ser rápida, comencé a correr sin importarme abandonar mi puesto, no era la única evacuando la base, pero no había nadie más con Luke y no pretendía dejar a mi maestro solo.

Pasaba corriendo a través de los árboles, saltando raíces, esquivando zanjas, mi corazón latía tan rápido y sentía que me faltaba cada vez más el aíre, conforme más me acercaba era capaz de sentir la fuerza que emanaba la presencia de Kylo, muy similar a la que sentí en mi visión, pero ninguna visión me prepararía para esta abrumante realidad; furia, enojo, coraje, ira, muchachas emociones salían de él, ninguna me dejaba ver que pueda existir luz en esa persona.

Cuando por fin alcancé el lugar donde estaba mi maestro, un claro despejado, rodeado por la espesura de los árboles, mi maestro parado en un extremo y Kylo Ren del otro, contemplándose, ninguno parece notar que acabo de llegar, demasiado concentrados el uno en el otro, la figura imponente de Kylo sosteniendo su sable a un costado de su cuerpo me deja sin aliento, lo observo esperando captar su mirada, distraerlo y que mi maestro pueda correr, pero jamás me mira, observa sin distracción a Luke, quien con serenidad espera, solo parado con el sable verde encendido a su lado, lo blande hacia el frente y luego lo apaga.

—No voy a pelear contra mi sobrino.

Las palabras de Luke, aunque fueron apenas un susurro, estoy segura que llegaron a sus oídos, así como llegaron a los míos, una furia iracunda invadió el cuerpo de Kylo quien comenzó a correr al encuentro de mi maestro, sabía que Luke no iba a tratar de defenderse pero yo no planeaba permitirle a Kylo Ren quitarme a lo que humildemente consideraba mi familia. Así que corrí hacia él, con la misma determinación con la que atravesaba las colinas en mi visión, pero él seguía sin prestarme atención, demasiado confiado… estaba cada vez más cerca de llegar a mi maestro, si no hacía algo rápido sería demasiado tarde, me detuve, encendí mi sable, su color amarillo iluminó mi rostro, y con la fuerza tomé a Kylo Ren del tobillo y lo jalé a mí, el impulso lo hizo caer de rodillas, levantó su rostro y sentí su mirada a través de su casco mientras se ponía de pie recuperando su postura.

—Tú… — Dijo en un hilo de voz robótico, que me recordaba el sonido grave de su voz.

—Si vienes a pelear, es conmigo

Me coloqué en modo defensivo mientras Kylo se acercaba, no tenía miedo, dejé que me inundarán las sensaciones que tuve cuando descubrí que Kylo es en realidad Ben Solo tratando desesperadamente de salir a la luz.

Su fuerza me tomó por sorpresa, no fui la única que estuvo entrenando este año.


N/A: Este es el comienzo de la segunda parte. A partir de aquí vienen más enfrentamientos, y temas un poco fuertes y algunos incluso delicados, por lo que dejaré avisos al principio de los capítulos que contengas material sensible. Y hay muchas metáforas, algunas muy sutiles otras más obvias.

Habrán notado que a Rey le di otro sable de Luz, es parte de la historia.