Capítulo 10.
Punto de vista de Liam.
...
Después de todo lo que acaba de pasar, no se que hacer ni que decir. Nunca pensé que iba a estar en una situación como esta. Tengo miedo de lo que pueda ocurrir, porque para que Theo esté admitiendo todos esos pensamientos en voz alta, tiene que estar realmente mal.
Nos quedamos mirándonos en silencio, pero se que las cosas no están bien. Escucho que mi celular suena, así que lo agarro y leo.
"Hoy a la noche nos vamos a la universidad. Sería bueno quedarnos más tiempo, pero no podemos. Nos encontraremos en frente de la escuela para despedirnos, a las 14." Era un mensaje de Scott, en un grupo de Whatsapp con toda la manada.
Me quedé en blanco. No recordaba que ellos tenían que irse. Estaba todo bastante bien con toda la manada en un mismo lugar.
—¿Qué pasa?—pregunta Theo, sacándome de mi mente.
—Hoy a las 14 tenemos que juntarnos con la manada en frente de la escuela, ya que Scott y los demás se van a la universidad a la noche.—murmuro, intentando calmarme.
—Está bien.—dijo Theo, restándole importancia.
—No se si está bien, no creo que pueda controlar bien mi ira solo todavía. No estoy listo para esto.—me quejo.
—Sabes que no es elección de ellos, es lo que deben hacer. No te preocupes, Nolan, Mason y Corey siguen aquí, yo también. No va a pasar nada malo.— me explica, pero no es solo eso.
—Pero no quiero que las cosas cambien. No quiero que se vayan.— trato de no llorar, pero es algo demasiado difícil para mi.
—No llores. No se van para siempre.— susurra.
Ya no puedo parar, me pone mal hasta el hecho de tener que despedirme. Creo que siento que una parte de mí se va a partir.
Theo me abrazó, pero en este momento no tengo fuerzas ni para hablar. Me siento inútil, se supone que yo tengo que ayudarlo a él, no hacerlo sentir peor.
—No se ni que decir.— murmuro, con la voz quebrada.
—No tienes que decir nada.— dice, abrazándome más fuerte.
Después de intentar no hacerlo, solté algunas lágrimas.
—Lo siento. Se que soy exagerado y que sigues sintiéndote mal. Parezco muy egoísta hablando de esto después de lo que me dijiste.— susurro.
—No te disculpes. Lo que te pasa es igual de importante de lo que me pasa a mi. Tu también necesitas hablar sobre lo que te pasa. Y si, me sigo sintiendo mal, pero eso no impide que puedas hablar de otra cosa. No es egoísta preocuparte por tus problemas, es lo correcto.— aclara, mientras me suelta y me observa.
No se que responder, otra vez, así que no hago nada más que secarme los ojos.
—Apenas está amaneciendo, yo no quiero volver a dormir, pero si quieres adelante. Necesitas descansar.— dice, rompiendo el silencio.
—Tienes razón, ¿estarás bien solo?, de todos modos si son las diez y sigo dormido avisame.— me recuesto de nuevo.
—Si, voy a estar bien.— afirma y decido creerle.
Me cubro con la manta, cierro los ojos y me quedo dormido.
—¡Ya son las once, despierta de una vez!—escucho que Theo grita y me saca de mi tranquilidad.
—No. Un rato más.—murmuro, tapándome la cara con la almohada.
Oigo a Theo abrir las cortinas, dejando entrar la luz del día.
—Ya es tarde, te tuve piedad y no te desperté a las diez. Agradece eso y levantate de la cama.—dice y se que está tratando de no reírse.
—¡Tenme más piedad, llamame a las doce!— bromeo, pero también lo digo un poco en serio.
—Ya quisieras.— ríe y veo que se acerca.
Muy tranquilo, como si fuera lo de todos los días, levanta la cama de un costado y en consecuencia, quedo en el borde del otro lado. Me aferro para no caerme, pero es inútil y termino en el suelo, con manta y todo.
Theo suelta una carcajada, mientras lo observo, muy "enojado" desde el suelo.
—No tengo problema con dormir en el suelo.— me rio mientras acomodo la almohada.
—Vamos a ver cuanto aguantas sin manta ni almohada.—dice, sacándome la manta de un tirón y obviamente, la almohada.
Se ríe y se va hacia el pasillo. No tengo ganas de perseguirlo, así que me quedo en el suelo. Vuelve sin la manta, solo tiene la almohada.
—Ya lo intenté por las buenas, así que ahora es por las malas.— se acerca a mi.
—¿Por las buenas? ¿Tirarme de la cama cuenta como las buenas?— pregunto, riéndome.
—Si, cuenta.—sonríe.
Me golpea con la almohada, no muy fuerte. No se que tirarle, así que lo empujo, pero no logro que se caiga. Sigue golpeándome con la almohada, pero no voy a ceder. Bueno, eso pensaba hasta que me golpeo fuerte.
—¡Ya, me rindo!—me rio a carcajadas mientras me levanto del suelo frío.
—Te dije que no ibas a aguantar mucho.—habla un poco más calmado.
—¡Me voy a vengar!— grité, tratando de sonar serio.
—No te tengo miedo.— sonríe y se que no se creyó mi "seriedad".
Nos quedamos es silencio, solo observándonos. Él se ve menos cansado que hace un par de días, lo que me hace pensar que está un poco mejor, aunque realmente no lo se del todo.
—Vamos a desayunar, se va a hacer tarde.—dice y camina al pasillo.
Y ahí caigo en lo que va a pasar hoy, en que a las dos me voy a tener que despedir de Scott, Malia, Stiles y Lydia. Lo borro de mi mente, ya que se que es algo que no puedo cambiar, nada mas puedo aceptarlo, tratar de sentirme mejor e ignorar que me lastima que se vayan.
Camino al pasillo, rascándome los ojos por el sueño que todavía tengo.
—¿Hay algo que no sea cereal, agua o Coca Cola en esta casa?—pregunta, mirando el refrigerador.
—Creo que no.— Reviso la alacena, y solo hay cajas de cereal, la mayoría caducadas.
—Entonces cereal y Coca Cola será.—afirma, agarrando dos latas de Coca Cola del refrigerador.
Yo agarro una caja de cereal (que no está caducada) y dos cazuelas. Llevamos el "desayuno" a la mesa.
Sirvo los cereales y eso es todo.
—Esto si es saludable.— digo, bromeando.
—Claro. —sonríe.
Empezamos a comer los cereales, entonces nos callamos.
Theo se ve calmado y bastante feliz, como si lo de la noche no hubiera pasado. No se que pensar sobre eso, espero que en serio esté mejor y no esté fingiendo. Quiero dejar de preocuparme, de pensar de más, pero es difícil cuando una persona te dice que se siente muy mal y al otro día se ve feliz, como si nada.
—No tienes que contestar esto si no quieres, pero ¿estás bien, de verdad?— pregunto y me siento un poco avergonzado.
—Si, me siento bien. No se cuanto vaya a durar así, pero quiero aprovechar eso.— contesta, mirándome.
Es convincente, así que no lo dudo.
—Espero que dure bastante, lo mereces.—sonrío, dejando el plato de cereal vacío a un lado.
No contesta, solo me mira y sonríe, bastante cerca de mi. Siento mis mejillas tornándose rojas, así que bajo la vista, ¿Qué me está pasando?,creo que tengo una idea de que puede ser ¿Y si me gusta Theo?
Esto es todo por este capítulo. Ahora, antes de que me maten por estar tan inactiva con el fic, les voy a dar mis razones:
1. El colegio me está matando entre tareas, exámenes y trabajos prácticos.
2. Estuve trabajando en otros proyectos.
3. No estuve muy bien emocionalmente.
4. No sabía como continuar.
Pero bueno, me senté a escribir y salió este capítulo, que es bastante calmado y tirando a lo gracioso, porque un poco de eso no viene mal. Espero que les guste.
Una cosa más; si saben que a alguien le gustaría leer algo así, recomienden este fanfic, (si quieren, obvio) me ayudaría un montón a tener motivación para seguir.
All the love,
M.
