It's Rainning Men

Ahem... Bueno, aquí el décimo chapi del fic más largo que he hecho en mi life xDD...iwal queda pokito para el final...pero en fin!! a leer!!


Capítulo 10: Confrontación

"¿Cómo fue que pasó?" Se preguntaba Anzu, aún con los ojos cerrados, tendida en una cama que no era la suya. La luz del sol que ya estaba iluminando el cielo se filtraba entre las cortinas y le llegaba en el rostro. No se quería levantar aún.

Estaba sumida en sus reflexiones. No podía comprender cómo Seto Kaiba podía cambiar tan repentinamente de actitud hacia ella. Primero la sedujo en los camarines, después reaccionaba de forma fría y cruel hacia ella como si nada hubiera pasado, y luego volvía a ser 'cariñoso', si es que así se le podía llamar a su singular forma de amar. "Que alguien me diga cómo entender a este chico tan complicado…" Pensó, pero a pesar de todo, se sentía muy feliz.

Mientras, el CEO estaba sentado en la orilla de su cama, sosteniendo la carta que le entregó Shizuka entre sus manos y luchando por decidirse si leerlo de inmediato o no. "Es de Gozaburo" Pensó Seto al leer lo que estaba escrito en el sobre. No se atrevía a abrirlo aún. Algo le decía que aquello no le iba a traer buenas noticias. "Bueno, desde cuándo mi padrastro me ha dado buenas noticias". Entonces, volvió su mirada a la apacible chica que dormía a su lado. Un día estaban discutiendo, y al otro parecían tortolitos. Seto Kaiba se avergonzó de sí mismo. Definitivamente ella no dejaba de hacerlo actuar como un estúpido enamorado. Incluso cuando discutían. Y no es que él la amara. Era sólo que Anzu Masaki tenía un peculiar carácter que la distinguía de las tontas que siempre andaban detrás de él y…y además, era hermosa. Él dejó la carta sobre la mesita de noche, se puso de pie y se fue a dar una ducha. Después de un rato, cuando se dio cuenta de que su 'bella durmiente' aún no despertaba al salir del baño, tomó una almohada y se la lanzó.

-¡¡Ayy!!- Exclamó ella, abriendo los ojos.-¡¡Pero qué te pasa¿Acostumbras lanzarle almohadas a la gente cuando tratan de dormir??-

-No, sólo cuando están atrasadas para llegar a clases…- Dijo él empezando a vestirse en frente de ella como si nada.

La castaña miró la cama en donde estaba, y al notar que aún tenía su uniforme puesto y que estaba acostada sobre las sábanas dio un respingo. ¿En qué momento se había quedado dormida en la cama del CEO? Luego asimiló lo que él le había dicho, y lo que estaba haciendo en frente de ella.

-Oh no… ¡llegaré atrasada! – Manifestó, tratando de fingir de que el hecho de ver la piel desnuda de su compañero no la afectaba (A pesar de ya haberlo visto casi todo en 'cierta' ocasión). Se levantó y se fue al baño casi corriendo, pero antes de poder llegar, el CEO la detuvo.

-Una cosa antes…-Dijo él con su tono frío de costumbre y la besó. Dios, Anzu creía estar en el paraíso. Él besaba tan bien…-Ah, y recuerda que debes devolver esos libros a la biblioteca.- Agregó después de separarse de ella, apuntando a una pila de textos que estaban en un rincón.

"Claro, ahora lo dice, rompiendo el momento…" Así era su querido chico de ojos azules.

OoOoOoOoOoOoOoOo

-¡¡Nooo¡¡Sólo un día, tan sólo un maldito día!-

-¿Cuántas veces te he dicho Jou que dejes de llorar en frente de aquel afiche??!!-

En efecto, el rubio aún sollozaba patéticamente contemplando como estúpido el susodicho afiche.

-Yo ya me cansé de hacerlo, no puedo creer que él siga con el melodrama…-Suspiró Tristan.- ¿Y ya saben que tipos de bebidas habrán?...-

-Escuché que seven-up's 0.0- Respondió Anzu, con ingenuidad.

-¿Estás enfermo¡Me refiero a licores¡LI-CO-RES!!- Exclamó el de cabello puntiagudo.

-Ah, jo, no sé pues…- Rió la castaña. Recordó que había escuchado que en aquella fiesta era la única oportunidad en que el 'Gran Jefe' les permitía consumir alcohol a los alumnos.

-Oigan¿Qué no son ellos Marik y Bakura?- Preguntó Yugi al ver al albino y al egipcio acercándose a ellos.

Cuando la castaña los vio, le dieron escalofríos.

-Hey¿Qué tal?- Saludó Marik como si fueran amigos de toda la vida.

-Umm…bien…creo…- Respondió el pequeñín, confundido. Jamás se habían acercado a hablarles. Presintió que tenían alguna extraña razón para hacerlo.

-¿Asistirán a la gran fiesta?- Preguntó Bakura, dirigiendo sus maléficos ojos hacia una temerosa Anzu.

-Por supuesto- Respondió Jou, desviando por un momento su atención del afiche.- ¿Ustedes?-

-También…esperamos verlos ahí entonces…- Dijo el egipcio con una sonrisa que a Yugi no le gustó mucho. Luego, se fueron murmurando cosas entre sí.

-¿Desde cuándo nos hablan esos tipos?...- Preguntó Tristan con cara de atontado.

-No lo sé… pero me da mala espina. Tienen muy mala reputación…- Contestó el pequeñín, notando cómo Anzu se relajaba después de que ellos se habían ido.

"Algo pretenden, lo sé." Pensó la chica disfrazada. "Pero no pienso darles la oportunidad de llevarlo a cabo. Esta vez estaré muy alerta."

OoOoOoOoOoOoOoOo

Seto Kaiba caminaba por un corredor del segundo piso, dirigiéndose hacia una de las terrazas del castillo. Bajo el brazo llevaba su laptop. Tenía ganas de trabajar al aire libre y prender un cigarro. En uno de sus bolsillos llevaba la carta, la cual aún no leía. A pesar de que era algo que lo preocupaba, no estaba constantemente pensando en lo que podría tener su contenido. Empezó a recordar la noche anterior, cuando besó a Anzu diciéndole que no la odiaba, disipando su tristeza y confusión. La expresión calmada y tranquila de la castaña al dormir entre sus brazos se repetía varias veces en su mente. Incontables ocasiones se había sorprendido a sí mismo pensando en ella. Pero él sólo creía que era la insistencia de un problema sin resolver, una interrogante que aún no poseía respuesta. Una persona sobre la cual no tenía idea qué valor podría representar para él.

De pronto, alguien chocó contra el CEO al pasar en dirección contraria. Pobre desgraciado que halla osado toparse con el gran Seto Kaiba.

-Imbécil, fíjate por donde andas - Expresó él, fulminando con la mirada a quien fuera que lo hubiera sacado de sus reflexiones.

-Yo siempre lo hago, Kaiba…- Contestó una voz que sonaba tan fría como la de él.-Será mejor decir que te fijes tú con quien andas…-

-Bakura, creo haberte dado una lección la última vez de con quien no debes meterte.-

-Tus amenazas me tienen sin cuidado. Además…- Dijo el albino, acercándose a él y susurrándole al oído.-…será mejor que cuides muy bien a tu 'precioso' Yoru…él está demasiado bueno como para dejártelo sólo a ti…-

Seto sintió de pronto que le hervía la sangre. Un lindo puñetazo en la mandíbula le llegó al apuesto chico de cabellos blancos por su tonta indiscreción. A pesar del dolor y la sangre que nació en su labio inferior, Bakura se empezó a reír. Y reía de forma desquiciada.

-¿De qué mierda te ríes? – El castaño tenía su puño listo para golpearlo de nuevo. Algo le decía que el albino no lo había provocado sin razón alguna. Nadie era tan estúpido como para hacer eso con Kaiba.

-Me estoy imaginando la cara que pondrás cuando le hagamos el amor a Yoru hasta que grite pidiendo más.- Él no paraba de reír.- No puedo esperar a que eso ocurra.-

-Pues no esperes, ya que nunca pasará. - El CEO trataba de contener su furia. Si aquellos tipos se atrevían siquiera a acercarse a Anzu, ya se enterarían de quién es Seto Kaiba. Y trató de demostrárselo dándole una patada en el abdomen, lo que dejó a un Bakura casi sin respiración y doblado de dolor en el suelo.

-Ahora no te ríes, imbécil…-

-¿Celoso, Kaiba?-

El aludido no respondió. ¿Celoso, ÉL? Primero muerto antes de que el mundo llegara a tener el privilegio de verlo a él celoso por alguien.

-Si vuelves a meterte en mi camino, sufrirás las consecuencias…- Anunció, y luego siguió su camino, deseando de verdad llegar a aquella maldita terraza para fumarse un cigarro. Lo necesitaba más que nunca, ahora que Bakura lo dejó más que irritado.

Al quedarse solo, el albino no pudo evitar esbozar una malvada sonrisa. Quería vengarse de Seto. Quería hacerlo porque era uno de los mayores impedimentos que tenían él y Marik para poder violar a Yoru. Y tenía el plan perfecto para llevarlo a cabo. Sólo bastaba comprobar si efectivamente él y la castaña tenían algo entre ellos. Y al haber visto su reacción, se diría que la venganza resultaría realmente dulce.

OoOoOoOoOoOoOoOo

-¡Yoru! – Llamó alguien por detrás de la aludida. Estaba saliendo de la cafetería cuando vio al apuesto chico de los dados acercándose a ella.

-Hola, Otogi, qué sorpresa.- Dijo Anzu, sonriéndole amistosamente. Deseó que sus amigos estuvieran ahí, pero ellos se habían ido a la habitación de Yami y Yugi para planear lo que harían en la fiesta.

-Yoru, estás más bella que nunca…- Le comentó él, entregándole una rosa que ella aceptó sólo por amabilidad.

-Hay algo que no te he dicho, mi nombre real es Anzu.-

-Anzu…- Otogi empezó a jugar con un mechón de cabello como hacía de cotumbre.-…hermoso nombre- Agregó, logrando sonrojarla ante tantos halagos.

-¿Necesitabas decirme algo?...- Preguntó ella algo ansiosa. Quería irse rápido a dejar los libros que le pidió Seto para luego unirse a sus amigos. Aunque no iría a la fiesta, se imaginaba lo divertido que sería escuchar las tonterías de un grupo de hombres 'solitarios y trastornados por las hormonas'.

-Sí, o más bien dicho, necesito entregarte algo. Lo tengo en mi habitación, así que acompáñame a buscarlo.-

Ella aceptó e inmediatamente se fueron hasta la habitación del chico de los dados. Anzu notó que estaban en el mismo pasillo en donde estaba la suya. El número era el 601, por lo que estaba algo alejado de la 612. Él introdujo su llave y abrió la puerta, entrando él primero seguido de la castaña. La habitación estaba bastante ordenada y era muy parecida a la que compartía con Seto. Las cortinas estaban descorridas dejando entrar mucha luz, había una mesita de noche entre las dos camas y un estante lleno de revistas con alguno que otro libro.

-¿Compartes habitación con alguien?-

-No, este semestre no me tocó con nadie, para suerte mía.- Respondió Otogi empezando a buscar algo entre la ropa que tenía colgada en un armario. Ella notó que tenía bastantes prendas como para ser un chico.- ¡Aquí está!- Él sacó algo guardado en un saco de plástico de esos que sirven para que la ropa delicada no se arrugue ni se ensucie fácilmente. Era bastante largo.

-¿Qué es esto?...- Preguntó Anzu intrigada, al ver que él se lo entregaba.

-Es lo que usarás en la fiesta.- Dijo con una sonrisa de satisfacción.

-Lo siento Otogi, pero no iré…-

-¡Tonterías!- Exclamó.- ¡Debes ir! Y para eso, debes usar este traje. Por favor, acéptalo. Es un regalo.-

A Anzu le costaba imaginarse vestida con chaqueta, pantalones de sastre, camisa y corbata en una fiesta a la que no estaba interesada en ir. Pero aceptó el regalo de todas formas.

-Gracias…-

-Por nada. – Respondió él, abriendo la puerta para salir.- Espero te quede. Fue mi madre la que lo escogió.-

-Ya veo…- "Me sentiría mal si no voy a la fiesta con este traje, así que lo mejor será ir aunque sea un rato…Sí, eso haré."

-Aprovechando que tenemos el resto de la tarde libre… ¿Qué tal si vamos a charlar un rato? Me gustaría mucho saber cómo has podido sobrevivir aquí, disfrazada de hombre…- Dijo Otogi una vez en el pasillo, acompañando a Anzu a dejar el traje a su habitación. Él la miraba fijamente a los ojos, cosa que la intimidaba un poco.

-Claro, pero primero tengo que devolver unos libros a la biblioteca. ¿No te molestaría acompañarme? –

-Por supuesto que no. Así pasaré más tiempo contigo, mi querida Anzu…- Contestó con voz seductora.

La castaña le sonrió, y ambos se fueron a dejar el traje y buscar los libros. Pero mientras pasaba el tiempo y conversaban, ella se sentía un poco distraída. No podía dejar de pensar en Seto, y tenía muchas ganas de verlo cuando llegara a su habitación más tarde.

"¿Por qué demonios me gustarás tanto?..."

OoOoOoOoOoO

Los fríos ojos azules del CEO analizaban la pantalla de su laptop. El maldito programa se había vuelto a caer. Molesto, él empezó a hacer un análisis en busca de virus. Si el problema no era ese, era entonces el programa mismo. Y todo ocurrió justo cuando estaba de lo mejor haciendo estadísticas sobre las acciones de la empresa de su padrastro.

-… ¿Podrías dejar de llamarme por el apellido? es muy formal…-

-Lo siento… es que no me acostumbro…-

"Esa voz…" Pensó Seto, desviando por un momento su atención de la pantalla y mirando a las dos personas que acababan de llegar a la terraza. Sintió como si le hubiera caído un balde de agua fría cuando vio a Ryuji Otogi conversando muy animadamente con Anzu Masaki. Y aquel chico parecía acercársele mucho a la castaña. Vio que se apoyaban en la baranda y que éste tomaba la mano de ella. Vio que Anzu reía por alguna estupidez que decía el chico de los dados y que éste, en respuesta, le sonreía de forma igualmente estúpida. Vio, para peor aún, que él acercaba su rostro al de ella y que la besaba… ¡Y que la besaba!

-…- Él trató de concentrarse en el problema del virus, pero se había quedado paralizado observando a la pareja. En su interior sintió rabia mezclada con algo que no supo descifrar. "Seto, te estás volviendo cada día más loco…" se reprochó a sí mismo. Se sentía demasiado extraño frente a esa situación. Su razón intentaba calmarlo, intentaba llenar su cabeza de posibles soluciones para arreglar el programa. Pero su instinto le decía que se pusiera de pie y fuera a reclamar lo que era suyo. Y así lo hizo.

-¡Seto! – Exclamó la castaña al ver que él se acercaba hacia ellos con una expresión indescifrable. Sólo pudo leer la frialdad de sus ojos.

-No te habíamos visto…- Murmuró Ryuji no muy contento. Le fastidiaba el hecho de que el CEO los hubiera interrumpido.

-Ryuji Otogi… para variar, seduciendo mujeres…- Habló él tratando de contener sus impulsos. – y ya que ella es la única por aquí, es la elegida para tomarla y luego dejarla¿no es así?-

-No empieces, Kaiba. Mira que hace rato este puño desea plantarse en tu cara…-

-Adelante, hazlo si te atreves.- Sonrió él con suficiencia. También tenía unas enormes ganas de golpearlo. Jamás le perdonaría el hecho de que se hubiera atrevido a besar a Anzu.

-¡¡Chicos! – Exclamó ella.- ¡Ya basta!! Seto, yo sólo conversaba con Ryuji, no tienes por qué ser tan grose…-

-Ya me lo has dicho miles de veces, Anzu. Te dije que nunca he sido amable y menos lo seré con este imbécil… y mierda, Anzu, no estabas precisamente 'conversando' con él, no te hagas la tonta que los acabo de ver… – Dijo él ya bastante furioso. Y ese tono de rabia asustó un poco a la castaña. Nunca lo había visto tan enojado.

-¿Acaso estás celoso, Kaiba?...- Preguntó Otogi, rodeando los hombros de Anzu con su brazo y atrayéndola hacia él, sacándole un sonrojo a ella.- ¿Qué no sabes que si te metes en esta competencia ya la tienes perdida? Es obvio que yo soy el que la ganará…-

Pésima jugada de Ryuji, porque Seto no se quiso contener más. Le dio un tremendo puñetazo en el rostro, haciendo que éste se tambaleara y perdiera el equilibrio. El chico de los dados se llevó una mano a un ojo que le quedó algo hinchado.

-¡Seto¡Esta vez te excediste!! – Le reprochó ella, agachándose junto a Otogi y ayudándolo a ponerse de pie.

Entonces, apenas el de cabello oscuro estuvo bien parado sobre el piso, le asestó un golpe al CEO en la mejilla, para luego, agregar otro puñetazo certero en su rostro, dejando ahora al castaño en el suelo. Sangre brotó arriba de su ojo derecho. Él se puso de pie con dificultad y miró a Anzu. En sus ojos vio que se reflejaban el miedo y la preocupación. De pronto, las ganas de darle una paliza a Otogi se desvanecieron.

-¿Qué¿Ya no vas a querer más? –

-Ya no voy a seguir perdiendo el tiempo contigo…-

Apenas dicho esto, Seto dio media vuelta para irse. Jamás había huido de una pelea, pero ya no quería seguir luchando.

Anzu, al ver que Kaiba se alejaba, corrió detrás de él. Otogi la detuvo tomándola del brazo.

-No vayas…- Dijo él con voz suplicante.- Quédate conmigo, Anzu…yo no te haré sufrir nunca…te haré muy feliz…-

-Lo siento, Ryuji…- Contestó ella, con algunas lágrimas en los ojos.- Pero antes de que llegaras ya había hecho mi decisión…- Luego alejó su brazo y se fue tras de Seto.

OOoOOoOoo

-¡¡Seto¡¡Detente te digo!! – Exclamaba ella, hasta que el aludido se detuvo, sin dejar de darle la espalda. – ¿De qué estás huyendo? – Anzu se acercaba lentamente hacia él.

-No estoy huyendo, es sólo que no quise seguir peleando…- Su orgullo estaba más que herido después de haber dejado que Otogi hubiera tenido la última palabra. O mejor dicho, el último golpe.

-¿Estás seguro de que no huyes de mí¿De que no huyes de aquél beso que Otogi me dio? –

-Me tiene sin cuidado lo que el estúpido de Otogi haga o no haga…- Él la miró y tocó la mejilla de ésta, guiándose totalmente por sus impulsos.-…siempre y cuando no esté tratando de robarme lo más preciado que tengo…-

¿Lo más preciado? Anzu se ruborizó sobremanera. Era la primera vez que el CEO le hablaba de esa forma. Su corazón latió apresuradamente.

-Eso no pasaría nunca…- Dijo ella tomando la mano de Seto. - Ahora debemos ir a la enfermería a curar esa herida. Debe doler mucho y se puede infectar.-

-Tú también estás herida…- Murmuró él, apretando un poco la mano de Anzu de forma posesiva.- Creo saber mas o menos porqué tienes ese hematoma…-

-¿Hematoma?- Anzu se llevó una mano a la mejilla. Se había olvidado de aquella bofetada que le asestó Bakura cuando la atacaron.-Descuida, no es nada…- Dijo ella tratando de restarle importancia.

Él se quedó callado. Sabía que algo ocurría pero no siguió insistiendo.

-Vamos a la enfermería…- Insistió ella, y luego, él se dejó llevar hasta la sala de primeros auxilios.


Que tal?? Otro final tierno xDD. Seto ya ha demostrado mucho, diría que más de lo que él podría O.o… joojjojo

Mi intención era revelar el contenido de la carta en este capítulo, pero no me alcanzó :( …así que irá en el próximo.

Hablando del próximo capitulo……ese será el de la fiesta!
Uuy! Qué sucederá:O
No les dire!!! Muajajaja

Kisses! Y dejen reviews!!

umm..haber, haré algo que nunca hago xDD...responderé sus reviews!!!

angelnaomi : Que bueno que te haya gustado mi fic...umm..si, ya veras lo que le ocurrira a Anzu y los demas...solo debes estar atenta ;)

Sao-yuy: Haber...niña, me tienes loca con tus locos reviews xDD wajajajajajaja. Para serte franca, yo detesto a Shizuka, es uno de los personajes que mas odio... pero no, nada de eso de que Seto la dejó embarazada xD así que tranquila. Me gustan tus comentarios, son bien chistosos, jajajaja.

Elizabeth Salazar: Siii, Seto ES tierno cuando se lo propone...me encanta esa doble cara que tiene cuando del amor se trata... gracias por tu apoyo al fic ;)

KagomeHb:Gracias!!! ;) ..Y respondiendo a tu pregunta, Shizuka es Serenity en la version inglesa, y besó a Seto porque lo quiere, jajaja xD

Sao-yuy otra vez: Estás cada día más loca xDDD pero se agradece tu review en el capitulo 2...ajajajaja xD me caes rebien niña ;)

Bueno, sin mas que decir, nos vemos en el prox capi!!

DEJEN REVIEWS!!