¡Hola! No diré nada aquí arriba y me explayaré abajo. Espero que disfruten la lectura, intente hacer un experimento sobre escribir sólo lo necesario, sin redundar mucho, ojalá sea de su agrado.
Los teen titans no me pertenecen.
11.-Raven.
—¿Qué? ¿De qué hablas?— preguntó Rachel alzando la ceja.
Roy frunció el ceño. Había dado por sentado que cuando la chica recordara que tenía poderes, sus antiguos conocimientos volverían.
—Tú… ¿sigues sin recordarlo?— cuestionó con cautela.
Rachel no respondió. Bajo la mirada y observó el vaso, estaba inmóvil donde ella lo había dejado. Extendió la mano para tomarlo y lo contempló como si fuera la cosa más interesante del mundo.
—¿Qué quieres decir con que sigo sin recordarlo?— dijo tras unos minutos de silencio.
No se atrevía a alzar la mirada, sentía que una nueva ola de confusión la invadiría al encontrarse con los ojos del pelirrojo.
—¿Quién era antes?
Roy adoptó una postura incómoda en el sillón. No esperaba tener que ser quien le diera respuestas, Robin nunca le había dicho que tendría que hacerse cargo de eso. Él no era bueno para conversaciones con ese nivel de seriedad, no sabría cómo explicarle quien había sido si ni siquiera la conocía mucho. Únicamente sabía de ella lo que corría de boca en boca por los titanes; su misterioso pasado, sus poderes y su relación con Kid Flash.
La imagen del velocista le recordó el beso que habían compartido y como eso había servido para refrescar sus recuerdos sobre Wally. No pensaba lanzarse sobre ella para volver a besarla pero si pensó que una breve mención del chico serviría para despertar más recuerdos en ella.
—Rachel— la llamó inclinándose hacía adelante para poder dar con su mirada— ¿recuerdas nuestro último encuentro?
Rachel dejo de mirar el vaso y posó su mirada en Roy. Sentía un torbellino en la mente y le costó un poco procesar lo que Roy decía. Tan pronto como comprendió, un leve sonrojo se presentó en sus mejillas.
Eso bastó como respuesta para Roy.
—Dijiste que querías a alguien— inició él— ¿has pensado más en él?
—Roy no creo que sea el momento para discutir eso— dijo Rachel encogiéndose en hombros.
El chico dejó salir una breve risa.
—Lo sé pero no te lo preguntó por eso.
La perplejidad se dejó ver en el rostro de Rachel.
—Sí— respondió confundida— hoy estuvo en mi casa.
Una expresión de sorpresa apareció en Roy.
—Bueno supongo que eso facilita un poco más las cosas— dijo más para sí mismo que para ella mientras que se rascaba la nuca— ¿te dijo algo?
—Iba a hacerlo pero recibió una llamada y tuvo que irse.
—¿Entonces sabes quién es?— comprendiendo que la única razón por la que Kid Flash dejaría a Raven en ese estado sería una emergencia en alguna parte de la ciudad. Una pequeña parte de si envidió que el velocista estuviera divirtiéndose en alguna misión mientras él tenía esa pesada tarea.
—Yo…—inició Rachel pero no sabía con exactitud que decir. No sabía nada del chico, salvo su nombre y que habían tenido una relación. La impotencia la llenó al pensar que ni siquiera sabía su apellido— sólo sé que se llama Wally— terminó con un suspiro y se recargó en el sillón.
—De acuerdo pero viste su uniforme ¿no? ¿Sabes cuál es su otro nombre? ¿A qué se dedica?— Roy se había orillado en el sillón lo más que podía, una sonrisa se extendía por su rostro y la miraba con excitación.
Rachel apenas si fue capaz de comprender. El creciente entusiasmo de Roy sólo servía para confundirla más. Nada de lo que el chico le decía tenía sentido. ¿A qué se refería con eso de que al verlo en su uniforme sabría su otro nombre? quería expresarle a Roy que si no sabía su apellido como demonios sabría que tenía otro nombre.
—Roy yo no…— pero no fue capaz de terminar de hablar. De pronto sus pensamientos se conectaron con las palabras del joven— lo conoces— susurró.
—¿Qué?
—¡Lo conoces!— exclamó ella poniéndose de pie— sabes quién es.
Un nuevo millar de pensamientos la golpearon y tuvo que desviar la mirada al sentirse abrumada. Roy no salía de sí, de todas las posibles reacciones de Rachel esa fue una que nunca espero.
Se puso de pie y se acercó a ella.
—Sí pero…
—¿Cómo lo conoces?— preguntó Rachel cortándolo.
—Somos viejos amigos— respondió Roy— soy… algo similar a él.
Rachel apenas si pudo escuchar sus últimas palabras. Un torrente de emociones la invadió e hizo sentir que explotaría. No sabía si alegrarse, golpearlo, obligarlo a confesarle todo o hacer algo más. Sus manos pasaron a convertirse en puños y sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas. Algunas cosas comenzaron a explotar a su alrededor, Roy pudo ver cómo eran envueltas en aura negra antes de convertirse en pedazos y supo que tendría que controlarla antes de que destruyera el lugar.
—Rachel tranquila— dijo Roy a la vez que intentaba poner una mano sobre su hombro.
Al darse cuenta de esto, ella apartó la mano de su persona y se alejó un paso.
—Me besaste y él es tu amigo— consiguió decir por fin— lo conoces desde hace tiempo, sabías de nosotros y aun así nunca me dijiste nada— agregó dándole un fuerte empujón al verlo intentar acercarse de nuevo— ¡has sabido quien soy en todo este maldito tiempo y guardaste silencio!
—Sí pero hubo una razón para hacerlo— dijo Roy acercándose— sólo déjame explic…
Antes de que pudiera terminar Rachel le propinó una bofetada. A pesar de cómo se sentía y las lágrimas corriendo por sus mejillas, consiguió recuperar la calma.
Roy se llevó la mano a la mejilla y depositó la mirada en ella. Se sorprendió al notar la dureza en su expresión.
—No te me acerques. No quiero ninguna explicación de alguien que traiciona de esa manera a sus amigos— sentenció antes de salir del apartamento azotando la puerta.
Roy se quedó unos segundos inmóvil. Su cerebro aun no podía procesar todo lo que había ocurrido. Había pasado de ser quien le resolvería a la chica sus dudas al idiota que se metía con las novias de sus amigos.
—¿Qué demonios acaba de pasar?— se preguntó en voz alta.
….
Rachel ingresó en su departamento, pero no pudo ni llegar al sillón cuando se desmoronó. Sus piernas flanquearon y terminó por dejarse caer en el suelo y apoyarse en la mesa. Su cabeza punzaba al nivel que ni 10 aspirinas conseguirían disminuir el dolor y las lágrimas le escocían en los ojos como si fueran ácido.
Se pasó la mano por la cara para mejorar su visión pero de nada le sirvió, sus ojos volvieron a humedecerse.
—¿Pero qué ocurre, querida?— preguntó una voz con fingida preocupación.
Rachel se alarmó al escuchar a alguien dentro de su casa. Se puso de pie y eliminó definitivamente cualquier rastro de debilidad de su rostro. Recorrió el apartamento con la mirada hasta que sus ojos se posaron en la entrada a su habitación. Un hombre con un traje semi metálico de color negro y el rostro cubierto por una máscara de colores negro y dorado salió de su cuarto.
La mirada de la joven se encontró con el único ojo visible del sujeto y eso bastó para helarle la sangre. Su mano se movió con rapidez hacia el pomo de la puerta, provocando una risa en el hombre.
—Así que es cierto ¿eh?— preguntó con tranquilidad, paseándose por el pequeño lugar— perdiste la memoria.
El andar despreocupado acompañado del tono de fascinación impregnado en sus palabras alertó más a Rachel, al punto de hacer que su mano se apretara alrededor de la perilla.
—¿Quién eres tú?
—Raven me ofendes— se detuvo el hombre frente a la cocina. Giró sobre sus talones para mirarla—, después de tantos momentos que hemos pasado ¿Cómo es posible que no me recuerdes?
—No… no sé de qué me estás hablando— Raven, ahí estaba otra vez ese nombre— te lo preguntare una vez más ¿Quién eres?
Slade dejó salir el aire en un bufido.
—Un viejo amigo tuyo.
—No pareces el tipo de persona que tenga amigos— dijo Rachel elevando la ceja.
Su mano seguía sujetando el pomo de la puerta, deseaba abandonar el lugar pero algo en su interior le gritaba que conservara la calma. Fijo su mirada en el único ojo del hombre pero su atención se centró en la taza que había arreglado antes de partir con Roy. Sabía que era algo arriesgado pero tendría que intentar levitarla sin mirarla.
—Puedo decir lo mismo querida— se burló Slade con malicia— aunque eso ya lo debes de saber. Después de todo ¿qué clase de amigos te abandonarían de esa manera?
Los dedos aferrados en la perilla de Rachel temblaron y Slade sonrió ante eso. Observó el rostro de la antigua titán, su expresión confundida y la falta de respuesta alentaban a Slade a continuar hablando. Ignoraba la información que Rachel tuviera sobre los titanes pero sabía de la ignorancia que aún la acompañaba y ansiaba poder usar eso a su favor.
—Aunque puedes relajarte ahora, yo podría darte las respuestas que necesitas— dijo con un extraño tono amigable.
Rachel abrió la boca para decir algo pero optó por callar. No estaba segura de la veracidad de las palabras pero la alarma en su interior seguía pendiente de cada movimiento del enmascarado.
—Cómo puedes ver, Raven querida, yo he venido aquí tan pronto como supe tu paradero—empezó a explicar Slade— tus amigos lo han sabido desde hace semanas, me atrevo a decir que fueron ellos quienes te pusieron aquí, y no han sido para acercarse a saludar… salvo tu querido Kid Flash.
Por alguna razón, ese nombre chispeó en el interior de Rachel. La concentración que le había estado dedicando a la taza y que apenas estaba teniendo resultados, se dirigió hacia el hombre.
—¿Kid Flash?— el nombre "Wally" se paseó por sus labios pero se mordió la lengua.
—¿Qué ocurre? Ni siquiera lo recuerdas por su "nombre artístico"— se mofó Slade, de verdad que aquella conversación lo estaba divirtiendo— aunque no te puedo culpar. ¿Quién quisiera recordar al chico que te prometió amarte pero no dudo en abandonarte cuando perdiste la memoria? Debe ser un golpe duro para ti.
Inmensas ganas por negar todo lo que estaba escuchando invadieron a Rachel pero no encontró ni palabras ni argumentos para hacerlo. Aún no sabía nada de lo que había ocurrido entre ella y el pelirrojo y por más que su interior quisiera lanzarse a defenderlo, admitía que tenía razón. Wally la había abandonado las últimas semanas.
—Sabes que tengo razón Raven— dijo Slade al leer su expresión. Una sonrisa bajo la máscara se extendió por su rostro y comenzó a acercarse hacia la joven— él y tus amigos te abandonaron— dijo estando a un par de metros— pero yo te ofrezco respuestas.
Rachel lo observó detenerse a unos pasos y extender la mano en su dirección. Sus dedos cosquillearon y se sorprendió a sí misma acercando su mano. Subió la mirada para observar más de cerca la máscara de Slade y tan pronto como sus ojos dieron con el de él un nuevo recuerdo se presentó. Fue fugaz y Rachel tuvo dificultades para comprenderlo por completo; la imagen de un hombre enmascarado con una extraña marca en la frente acosándola mientras que ella se esforzaba por escapar.
Parpadeó al regresar a la realidad. El mismo sentimiento de miedo que había tenido en el recuerdo la envolvió y la hizo observar la frente del sujeto. La ausencia de la marca era notoria pero Rachel estuvo segura de que él y la figura de su pasado eran la misma persona. Descendió la mirada hacia sus manos, sus dedos estaban por rozar los de Slade y se detuvo. Desvió la mirada hacia la taza que ya se encontraba en el aire.
—No quiero ninguna de tus respuestas— respondió antes de lanzarle el objeto a la cabeza.
No se quedó a presenciar como Slade maldecía al sentir la porcelana estamparse en su nuca. Sus dedos volvieron a posarse en la perilla y, esta vez, abrió la puerta sin pensarlo. Salió del apartamento con rapidez pero no con la necesaria para quedar fuera del alcance de Slade. El villano alcanzó a sujetarla por el cuello de la playera.
Un sofocado gemido salió de los labios de Rachel al sentir las costuras asfixiarla y sintió su cabeza rebotar al caer de espaldas en el suelo. Instintivamente sus manos se posaron en el cuello de su playera y tiró para recuperar el aire. Su mente la llevó a tramar un rápido plan y gritar el nombre de Roy pero el tirón le había lastimado la garganta y, aunque una bocanada de aire bastó para llenarle los pulmones, apenas si consiguió decir en voz alta el nombre.
Sin embargo, su cuerpo pareció reaccionar mejor que su mente y antes de que se diera cuenta sus pies se estampaban sin descanso en la puerta del apartamento. Esta no tardó en abrirse y Rachel pudo ver como la expresión de sorpresa en el rostro de Roy cambiaba a una que detonaba estar listo para una pelea.
Slade vio las intenciones del muchacho de abalanzarse sobre él y antes de que lo hiciera desenfundó una pistola del cinturón y le disparó. La descarga impactó en el hombro de Roy, quien se llevó la mano izquierda hacia la herida. Un dolor punzante le recorrió el brazo derecho pero antes de que las fuerzas lo abandonaran consiguió elevar el brazo lastimado y estrellarlo en la máscara bicolor.
Con el mango de la pistola, Slade golpeó la cabeza de Roy con tal fuerza que él cayó inconsciente en el suelo, donde pronto la sangre comenzó a formar un charco.
—¡Roy!— gimió Rachel soltando el cuello de la playera y extendiendo las manos en su dirección.
Ante ese movimiento, Slade dio otro tirón a la tela y antes de que Rachel intentara defenderse o sus poderes se activaran, le propinó un golpe con similar fuerza en la cabeza con la pistola.
La hechicera apenas si sintió el zarandeó pues una milésima de segundo después el golpe la sumergió en la oscuridad.
….
Sin considerar siquiera el cambiarse su traje por ropa casual, Kid Flash se apresuró hacia el apartamento de Rachel. No podía aguardar más un minuto sin ella ahora que por fin lo recordaba. Necesitaba volver a estrecharla entre sus brazos mientras le respondía todas sus preguntas. Durante la misión había estado pensando en todas las maneras de decirle a Raven lo que había pasado, cosa que le había valido distraerse y varias llamadas de atención por parte de Robin, pero por fin había descubierto la forma en que le contaría todo sin causarle una conmoción.
Llegó al edificio y subió lo más aprisa que pudo las escaleras hasta llegar piso adecuado. Su plan era atravesar la puerta sin detenerse a tocar pero se frenó al distinguir el cuerpo de Roy en el pasillo y ambas puertas abiertas.
Se aproximó con preocupación al reparar el enorme charco rojo sobre el cual estaba el cuerpo del arquero. Lo giro y descubrió la herida en el hombro del chico. Lo llamó un par de veces pero el pelirrojo no respondía y la ansiedad comenzaba a crecer en el interior de Kid Flash. Sacó el comunicador de su cinturón y realizó una rápida y alarmante llamada a Robin. No escuchó las palabras de Robin asegurándole que estarían ahí en cuestión de segundos. Continuó llamando y sacudiendo a Speedy con cuidado hasta que notó que sus parpados temblaban levemente.
Speedy abrió los ojos, su visión fallaba y no era capaz de enfocar nada. La única razón por la que fue capaz de reconocer a Kid Flash fue por su distintivo cabello rojo.
—La tiene…—dijo en un susurro— Slade tiene a Raven.
Sus ojos volvieron a cerrarse y su respiración comenzó a volverse más irregular.
Wally apenas si pudo recuperarse de la noticia y apresurarse en hacerle un torniquete para evitar que perdiera más sangre. En su mente, las últimas palabras de Roy se repetían incesantemente.
Yo sé que es obvio que aquí se acaba el capítulo y que tan pronto como Slade apareció supieron de que trataría el resto, punto malo por no poder ocasionarles sorpresa pero espero que este capítulo les guste.
En realidad tengo que confesar que disfrute mucho hacerlo, aunque no lo parezca por la tardanza, pero bueno ya saben cómo es esto de la escuela. No he tenido tiempo de actualizar por las otras cosas que tengo que leer. Sin embargo desde que llegue a mi casa el viernes me propuse actualizar este capítulo antes que nada.
Muchas gracias a quienes continúan siguiendo la historia.
TsukihimePrincess.- créeme que desde que los separe e estado esperando para escribir que se den un beso. Jaja lamento desilusionarte con eso de que Raven aún no recuerde pero ya lo hará, lo prometo. ¡Muchos saludos!
Chica Cuervo.- por lo mismo que su historia personal necesita mucho tacto aún no la pongo. Tenía pensado un pequeño adelanto en este capítulo pero si alguien va a ser quien le recuerde a Raven debe ser Wally (o en su caso Wally junto con Robin por todo lo que han compartido), no quise poner que fuera Roy porque se supone que él fue el encargado de cuidarla por casi no conocerla. Muchas gracias por comentar, ¡saludos!
Katherine Valentine west.- jaja ahora actualizó en vacaciones para que no te distraigas de tus tareas y no me culpes con la maestra jeje. Muchas gracias por seguir comentando y sí, ya era hora de algo de alegría en la vida del pobre Wally, se lo merecía.
Emy.- ¡Hola! E vuelto a la vida de los fics, sé que demore mucho pero en mi defensa fue porque estaba terminado con la otra historia y porque subí otra de las PPG pero ahora si volví con mi interés en actualizar esta. Bueno la respuesta sobre el villano puede esperar, aunque creo que a esta altura ya has de saber quien ideó un repentino ataque (no soy muy buena para cosas inesperadas, una disculpa por eso). Antes de que Wally les cuente a los titanes que él se encontró con Raven primero que la rescaten. Y tenías razón, Kid Flash puede posponer charlas con sus amigos, además de que de haberlo hecho posiblemente Roy se hubiera muerto desangrado y no queremos eso. Speedy es bueno, pervertido y mujeriego pero bueno, se acopla. ¡Muchos saludos!
Road-chan.- Espero que consideres este igual que el otro, corto pero con mucho. Muchas gracias por seguir comentado y que bueno que la escena entre Rae y Kid Flash te gustara, me agradó poner un poco de amor entre ellos por fin. ¡Saludos!
Assassindark.- Muchas gracias por comentar, espero que este capítulo te guste aunque no tenga nada de RaexKF.
Me vuelvo a disculpar por la tardanza y espero que me hagan saber que les pareció el capítulo. Muchos saludos y felices vacaciones.
