Capítulo XI
– ¡¿Cómo que lo perdiste?! Burt te lo regaló… me dice Rachel sentándose a mi lado.
– ¡Ya lo sé Rachel! me quejo y hundo mi cabeza entre mis manos.
– ¿Alguna idea de dónde lo perdiste? me pregunta.
– Estoy casi seguro que lo dejé en el avión… le digo desanimado.
– Entonces vayamos al aeropuerto y preguntemos si… comienza a decir pero no la dejo seguir.
– ¿Y de qué servirá eso? ¿Qué tal si alguien se lo llevó antes de que el personal lo encontrara? no puedo evitar decir.
– Kurt… no seas negativo y vamos ¿sí? ¡Puede estar en cosas perdidas! me insiste.
– No Rachel, no quiero ir al aeropuerto a esta hora y dudo mucho que la suerte esté de mi lado… termino diciendo y ella rueda los ojos.
– Ok, entonces tengo otra idea… dice sacando su celular y yo la miro con el ceño fruncido.
– ¿Qué haces? le pregunto confundido.
– Voy a llamarte… me responde con una sonrisa y no puedo evitar reír.
– Dudo mucho que te contesten… le digo divertido y ella comienza a escribir un mensaje.
Hola, sé que tienes el celular de mi amigo ¿puedes contestar en cuanto llame? –R
– ¿De verdad enviarás eso? le digo aguantándome las ganas de reír y ella me fulmina con la mirada.
– Ya lo hice y te apuesto 50 dólares a que me contestarán… me dice desafiante y yo río aún más.
– Hecho… le digo estrechando su mano y ella inicia la llamada con el altavoz activado.
"¿Hola?" se escucha una voz del otro lado del teléfono y simplemente no puedo creerlo.
"Hola…" responde Rachel con una sonrisa triunfal.
"Lamento lo del teléfono, fue un gran error que terminara en nuestras manos…" se disculpa el chico del otro lado de la línea.
"¿Hablas en serio?" pregunta ella.
"¡Claro! ¿Para qué querría yo otro celular?" responde otra voz.
"Ok, les creo… ¿Viven en Nueva York?" pregunta mi amiga.
"Espera… ¿Cómo sé que no eres un delincuente?" escucho al primer chico preguntar.
"¿Y cómo sé yo que no eres tú el delincuente?" contraataca Rachel.
"Si fuéramos delincuentes ¿crees que te habríamos contestado?" dice el segundo chico.
"Tal vez… ¿Qué tal que es parte de su plan?" insiste y ellos ríen.
"Definitivamente tienes mucha imaginación…" dice uno de ellos.
"¿Qué nos dices tú? ¿Qué hay en tu defensa?" pregunta el otro.
"Pues es simple chicos, si yo fuera el delincuente aquí… ¿Tendrían mi número registrado?" dice Rachel.
"Puede ser parte de tu plan ¿no es así?" dicen al unísono y después se echan a reír.
"Bien… todos tenemos motivos para dudar de nosotros pero la cuestión aquí es que mi amigo quiere de regreso su celular…" escucho decir a Rachel y ella me mira para que intervenga pero yo niego con la cabeza.
"Ok… ¿Qué sugieres?" pregunta el primer chico.
"Primero me gustaría saber si viven aquí en Nueva York…" dice mi amiga.
"Así es y por el 'aquí' asumo que ustedes también…" dice el chico.
"Acertaste genio, ¿podemos quedarnos de ver en alguna parte para que nos regresen el celular?" pregunta Rachel.
"Claro…" dice el otro chico.
"Genial ¿qué les parece algún establecimiento de la quinta avenida?" sugiere Rachel.
"Mmm… demasiada gente…" escucho decir a uno de ellos.
"¿Seguro que no eres un delincuente?" se burla Rachel y los tres ríen.
"Seguro, es sólo que habrá demasiada gente y será difícil encontrarnos…" explica uno de ellos.
"¿Qué sugieren entonces?" pregunta mi amiga.
"¿Nos veremos mañana?" pregunta el otro chico y yo niego a Rachel.
– Carmen Tibideaux… susurro y ella abre mucho los ojos.
"¡No! Mañana no podemos…" dice alarmada.
"¿Qué tal el lunes?" pregunta el otro chico.
"Bien… ¿En dónde?" responde Rachel.
"Mmm… tomando en cuenta que es lunes y nosotros sí tenemos cosas que hacer… ¿Qué te parece el Washington Square Park?" escucho decir a uno de los chicos.
"¿No habrá demasiada gente?" se burla mi amiga y me consulta con la mirada.
"No porque es inicio de semana…" responde uno de ellos y yo asiento.
"Entonces ahí será…" les confirma Rachel.
"¿Y a qué hora nos veremos?" pregunta uno de ellos.
"¿Les parece bien al medio día?" sugiere Rachel.
"No podemos… ¿Qué tal a las dos de la tarde?" responde uno de los chicos.
"Ok…" dice mi amiga.
"Muy bien… ¡Hasta entonces!" dice el primer chico a modo de despedida.
"Hasta entonces…" concluye Rachel y unos segundos después se corta la llamada.
– Esa fue una conversación extraña… le digo en cuanto guarda su celular.
– Lo sé pero parecen buenas personas… me dice sonriente.
– Parece que sí… tengo que admitir.
– ¡Me debes cincuenta dólares! la escucho gritar.
– Pero… intento decir.
– ¡Nada! ¡Te burlaste de mi mensaje y si funcionó! me dice enseñándome la lengua y yo ruedo los ojos.
– Sólo fue suerte… le digo mirando hacia otro lado.
– No me importa… ¡Soy cincuenta dólares más rica! dice emocionada.
– Y yo cincuenta dólares más pobre… me quejo.
– Ve el lado positivo Kurt, el lunes tendrás tu celular devuelta… la escucho decir y yo sonrío.
– ¿Podemos cenar ahora? le digo suplicante y ella abre mucho los ojos.
– ¡La cena! grita mientras corre hacia la cocina y yo la sigo.
– ¿Quedó algo comestible?" le pregunto al ver que sale humo de una cacerola.
– Pasta… dice apenada y yo sonrío.
– Pasta suena perfecto… le digo divertido y ella me sonríe. Ambos nos acercamos a la mesa y nos disponemos a comer lo que queda de nuestra cena, ha sido un día largo y aunque he dormido un largo rato en la tarde sé que aún no estoy listo para todo lo que nos espera mañana con Carmen Tibideaux…
– ¿Con quién hablaban? nos pregunta Jeff en cuanto se une a nosotros en el comedor.
– Con una chica bastante extraña… le respondo y él me mira con una ceja levantada.
– No me digas que ya dejaste de jugar para nuestro equipo Blaine… me dice burlón.
– No amor, Blaine sigue siendo el partido perfecto para cualquier hombre gay que viva en ésta ciudad o en alguna otra… me defiende Nick.
– Para cualquier hombre gay que viva en ésta ciudad o en alguna otra... ¡Menos para ti Nicholas Duval! se queja mi amigo y no puedo evitar reír.
– Vamos Jeff… si hubiera querido quitarte a Nick lo habría hecho desde hace tiempo… me burlo.
– Amor… estamos hablando de Blaine, tú sabes que nunca me fijaría en alguien como él… le dice Nick y yo no sé cómo sentirme ante ese comentario.
– ¿Gracias? digo con el ceño fruncido.
– Lo lamento Blaine… dice mi amigo.
– ¿Qué hay de malo conmigo? pregunto.
– Tal vez que eres algo así como un… ¿Cómo decirlo? ¡Oh, claro! eres algo así como un nerd… escucho decir a Jeff.
– ¿Qué? no puedo evitar decir.
– Lo que oyes… nunca sales a fiestas, te la pasas estudiando día y noche, tu pasatiempo favorito es leer, tienes una relación sentimental con tu carpeta de apuntes y nosotros somos tus únicos amigos en la Universidad… me explica.
– Ustedes no son mis únicos amigos y además de leer también compongo música Jeffrey, soy aplicado en la escuela porque quiero lo mejor para mi futuro y no sé por qué te quejas si ustedes dos hacen lo mismo que yo a diario… me defiendo.
– Pero hay una diferencia… dice Jeff.
– ¿Cuál? lo reto.
– Nosotros somos pareja y hacemos otro tipo de cosas además de estudiar, no pienses mal hablo de ver películas y esas cosas… lo escucho decir.
– Eso es una tontería Jeff… le digo divertido.
– ¿De verdad no te gustaría tener alguien con quien compartir ese tipo de cosas? me pregunta y sé dónde terminará esto.
– Aquí vamos otra vez… me quejo.
– No quiero molestarte Blaine pero a veces me preocupas demasiado, sólo has salido con un chico en tu vida y para el colmo ni siquiera le aceptaste la segunda cita ¿no crees que es tiempo de que le des una oportunidad al amor? insiste Jeff.
– Jeff… ya hemos hablado de esto… sé que no lo haces con mala intención pero tienes que entender que no todos avanzamos al mismo ritmo. Tú encontraste a Nick y fuiste muy afortunado porque son justamente el uno para el otro, yo… yo simplemente no sé cuándo encontraré al indicado pero justo en este momento no tengo ninguna prisa, tengo otras prioridades y en verdad agradezco tu preocupación pero preferiría que dejáramos ese tema por la paz… logro decir lo más tranquilo posible y veo que Nick le lanza una mirada a su novio.
– Bien… entonces cuéntenme ¿qué hay con la chica que les habló por teléfono? nos dice Jeff cambiando el tema de conversación y algo dentro de mí descansa.
– Verás, resulta que Blaine… comienza a explicarle Nick y yo me quedo observándolos un rato. Creo que no lo había notado antes pero la forma en la que se miran parece realmente especial, sus ojos tienen un brillo que parece destellar cuando sus miradas se encuentran y la cara de tontos que ponen al verse solo puede indicar que están completamente enamorados… ¿De verdad se siente tan maravilloso estar enamorado? ¿Qué cambia? ¿Por qué todos parecen volverse locos cuando les digo que nunca lo he estado? ¿En serio es muy extraño? Yo no lo creo…
Después de comer Jeff y Nick se retiran a su habitación y yo me ofrezco a lavar los platos. En cuanto termino decido darme una ducha y tumbarme en el sillón para ver una película, tengo los ojos abiertos pero me siento algo cansado y sé que pronto me vencerá el sueño. Son las cuatro de la tarde y es sábado, creo que no tengo nada de qué preocuparme así que cuando mis ojos comienzan a cerrarse yo no hago nada para detenerlos y me quedo dormido.
Entre sueños escucho el sonido del timbre pero me rehúso a despertar, después de un rato ya no vuelve a sonar pero escucho que alguien dice mi nombre… Sé que alguien me está llamando pero probablemente es Jeff y sinceramente no quiero despertar, me quedo inmóvil y medio consciente de lo que pasa. Algo está picando mi nariz, algo muy suave como si fuera una pluma de ganso…
– Blainey despierta… escucho a alguien quejarse y me muevo un poco pero no abro los ojos. Un segundo… ¿Blainey? Nadie me llama de esa forma por aquí...
– Si no despiertas te voy a tener que besar… lo escucho decir y se me eriza la piel, yo conozco esa voz… De inmediato abro los ojos y no puedo creer lo que estoy viendo.
– Sebastian… logro decir en cuanto nuestras miradas se cruzan.
– Hola cariño… me dice con su típica sonrisa y yo abro mucho los ojos.
– ¿Puedes creerlo Blaine? ¡Sebastian está aquí! escucho decir a Jeff emocionado y yo no digo nada.
– Yo diría que no puede amor… dice Nick al observar mi reacción y yo aún intento salir del shock.
– ¿Qué haces aquí? le pregunto a Sebastian.
– Vine a visitar a mis viejos amigos… me responde con una sonrisa. – ¿No te alegra verme cariño? Lamento haberte despertado así pero Jeff me retó a despertarte, si no hubieras abierto los ojos tan rápido tal vez habrías despertado de mejor humor con el sabor de mis… comienza a decir y sé perfectamente el final de esa frase.
– No te atrevas a intentar besarme otra vez… lo interrumpo.
– Pero no lo hice… se defiende y yo lo miro fijamente.
– Sabes a lo que me refiero… le digo seriamente.
– ¡Oh, vamos! ¿Todavía no lo superas? ¡Sólo te robé un beso Blaine no tu virginidad! lo escucho gritar y siento que el color sube a mis mejillas.
– ¿De qué hablan? nos pregunta Jeff y yo desvío la mirada.
– ¿No les dijiste? dice Sebastian un tanto divertido.
– ¿Qué nos tenía que decir? pregunta Nick.
– Nada… intento cortar la conversación pero la sonrisa de Sebastian me dice que eso no pasará.
– ¿Nunca les dijo por qué no quiso volver a salir conmigo? les pregunta a mis amigos.
– No… dicen al unísono.
– Le robé un beso… les dice divertido y ellos me miran un poco confundidos.
– ¿Qué? ¿Es en serio Blaine? me reclama Jeff.
– ¡Deja de divulgarlo! me quejo.
– ¡Oh, Blaine! Era normal que quisiera besarte, tú le gustabas… escucho decir a Jeff.
– ¡Pero él a mí no! ¿Algún día lo entenderán? termino gritando y Sebastian ríe.
– Yo creo que no Blaine… aun no entiendo por qué te resististe a mis encantos… me dice burlón y yo ruedo los ojos.
– Sólo olvídenlo… digo antes de caminar hacia mi habitación y cuando estoy a punto de cerrar la puerta Sebastian me lo impide.
– ¿Podemos hablar? me pregunta suplicante y estoy muy tentado a cerrarle la puerta en la cara pero no lo hago.
– Adelante… termino diciendo y él entra.
– Lamento lo que pasó en la sala… lo escucho decir.
– Tú y yo sabemos que eso no es cierto… le digo un poco molesto.
– Bien, no lo lamento porque en realidad fue muy divertido. Nunca pensé que se los hubieras ocultado… me dice entre risas.
– ¿De esto querías hablar? le pregunto.
– No, por supuesto que no. Quería decirte que vengo en son de paz y vine a buscarlos porque hace años que no los veo, por más absurdo que parezca los extraño y quiero pasar un tiempo con ustedes. En un año se gradúan y estarán más ocupados que nunca así que quiero aprovechar este momento para recuperar a mis amigos de Dalton… me explica y yo lo miro confundido.
– ¿Amigos? no puedo evitar preguntar.
– Sí Blaine, yo fui el primero en decirte que si no te sentías cómodo con lo que había pasado me lo dijeras y en su momento lo hiciste pero también te dije que quería que fuéramos amigos y tú siempre te alejaste de mí, no entiendo qué era lo que te molestaba tanto pero siempre supe que algo estaba mal entre nosotros, yo te ofrecí mi amistad de corazón en ese entonces y hoy quiero hacerlo de nuevo… lo escucho decir y por la forma en la que me está mirando sé que es sincero.
– En realidad no me molestaba nada en ese entonces, es sólo que no quería hacer que te crearas ilusiones conmigo… le explico y él ríe.
– Debí haberlo sospechado… me dice divertido. – Espera… ¿Ahora si te molesta algo? me pregunta confundido y esta vez soy yo el que ríe.
– En realidad no, creo que es obvio que está en tu naturaleza molestar a la gente por cualquier pequeñez… le digo burlón y él sonríe.
– Te mentiría si te dijera que trataré dejar de molestarte cariño… lo escucho decir.
– ¿Podrías al menos evitar llamarme de esa forma? le pregunto lo más tranquilo posible.
– Te molesta mucho ¿cierto? me dice mirándome a los ojos y yo asiento. – Entonces no dejaré de hacerlo cariño… me dice burlón y deja un beso en mi mejilla.
– ¡Eres imposible! me quejo y él ríe.
– Lo sé pero así me amas… me dice divertido.
– Lo siento Seb pero sabes que no eres mi tipo… tengo que aclarar.
– Lo sé Blaine, eso me quedó claro desde que estábamos en Dalton y no tienes que tomarte tan a pecho las cosas que te digo, creo que últimamente ando un poco cariñoso con todos así que no tienes otra opción más que aceptar mi nueva personalidad… lo escucho decir.
– Me alegra que me entiendas y no creo tener problemas con tu 'nueva personalidad' siempre y cuando no sobrepases mis límites… le digo seriamente y él asiente.
– Entendido joven Anderson… ¿Podemos ser amigos ahora? me pregunta y yo río.
– Amigos… le digo ofreciéndole mi mano pero él me abraza.
– Amigos… lo escucho repetir y sonrío.
– Bueno, creo que tienes muchas cosas que contarnos a los tres así que será mejor que regresemos a la sala… le digo en cuanto nos separamos y él está de acuerdo conmigo. Después de todo creo que tener a Sebastian por aquí será bueno para todos, siempre es bueno tener otro amigo con quien contar si tus dos mejores amigos se ponen de románticos ¿no es así?
¡Hola! Quiero confesarles que no tenía planeado actualizar hasta el fin de semana pero hoy es un día especial porque es el cumpleaños de mi maravillosa hermanita y este capítulo es parte de su regalo así que agradézcanselo a ella :)
P. D. ¡Feliz cumpleaños Gali! Te amo demasiado y te prometo que el encuentro se acerca... (Todavía te tengo otra sorpresa y espero con todo mi corazón que te guste, no comas ansias... jajaja)
P. D.2 Espero que aún tengan ganas de seguir leyendo esta historia, como verán mi cast está creciendo un poco y todavía no está completo, les prometo que para ustedes también habrá sorpresas en los siguientes capítulos... Un gusto saber que andan por aquí! Saluditos!
