Hola chicas ¡otro capi! Aunque tengo muchos proyectos como este fic ha sido seguido por mis queridos fans no suscritos al sistema fanfiction me apresuro un poco mas ya que en mi tiempo de no suscrita, sufría mucho cuando encontraba mis fics que me gustaban y no actualizaban ¡por eso corro un poco mas! Además ¡ya son 12 reviews! Wiiiiiiiiiii (Andrómeda salta en un pie) y eso me hace feliz ¡porque se que si gusta!

Chicas, las invito a que pasen por mi página si quieren mas Diamante y Serena, tengo fics que se que satisfacerán el gusto de las mas exigentes ¡pasen pasen!¡hay otros de mis proyectos que esperan por ustedes! Como:

La malignización en la virtud obscura.

Línea de tiempo alterno.

Mi villano, mi amado, y otros, otros mas.

Y tranquilas, que tengo muuuchas ideas para esta pareja para rato, solo ¡ténganme paciencia!

Gracias a: lucy luna, alumiine (aunque parece que a ella el imbécil de Darien la secuestró) a mirel moon, a mis 2 anónimas porque no se si son 2 o la misma que hizo 2 reviews sin nombre y a iron (de última pero no menos importante) por sus reviews que alegran mi día, me encanta que se inspiren diciéndome que les ha parecido y disfruto mucho saber que se han tomado el tiempo de leer los deseos que al fin me atrevo a plasmar.

Iron: como dije, si habrá celos pero Serena tendrá competencia doble, simplemente se me ocurrió y aquí la tienes, espero la disfrutes mucho y le agarres cariño.

Gracias a mis queridos anónimos que siguen desde la sombra mi proyecto, espero se animen algún día a decirme que tal va.

¡Ah si! ¡Todo personaje que no conozcan es mío!

¡Denme ánimo! ¡Con sus magníficos REVIEWS!

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo trato de darles buenas historias de Diamante.

La conversación

Estaba en mi apartamento, preparándome para salir en bicicleta, cuando el teléfono sonó.

-diga. Dije atendiendo la llamada –hola Díam. Escuché la voz suave y canturreante de Vergerite –ah, hola Verg. Dije –parece que esperaras la llamada de alguien indeseable. –algo así ¿en que puedo servirte? Pregunté –la próxima semana es mi desfile de modas y me preguntaba si tu ¿querrías ser uno de mis modelos? Preguntó ella, sonreí.

-si vamos a modelar ropa interior, cuenta conmigo. Ella rió –no tonto, será el desfile de otoño-invierno, nada de ropa interior por ahora, pero lo tendré en cuenta, para la próxima, lo que si, es que necesito un cartel para el desfile. Alcé una ceja extrañado - ¿Qué tengo que ver yo con tu cartel? Pregunté –es que quiero algo romántico, y no encontraba a nadie que encajara con mi modelo Dafne, pero luego recordé, que tu encajabas con cualquier chica y pensé que quizás sería una buena idea que tu, hicieras el cartel para el día del desfile ¿te animas? –si, si claro. Dije contento, Vergerite rió.

- ¡perfecto! ¡Ya verás que será divino! ¡Serás un gran modelo! Reí –ya soy un gran modelo. Le refuté –si, genio arrogante y creído ¡nos vemos mañana a las 2 de la tarde! Asentí –hasta entonces. Dije colgando el teléfono y saliendo del apartamento, hice mi circuito en bicicleta que no tuvo novedades negativas, mas bien, lo disfruté bastante hasta que en la puerta del edificio, la encontré.

-hola Díam. Dijo mi princesa con algo de temor –Diamante para ti, o su Alteza sería mejor, nada mal el príncipe ya que tu y yo no tenemos mas trato Sutkino. Ella dio un paso hacia atrás –yo no sabía que ibas a ir ese día al colegio. Dijo por fin, reí.

Te lo debiste imaginar. Dije –ya que yo pensé que ese beso fue real. –y si lo fue. Dijo mi princesa –quería agradecerte por todo. Comenzó –por todo lo que hiciste por mi. Me bajé de mi bicicleta.

-en ese beso, había mas que un simple agradecimiento, al único que se agradece ofreciendo tus labios es a tu amado. Ella me miró mientras me acercaba a ella - ¿Por qué no admites de una vez que me amas como pareja y no esa ridiculez que quieres creer? Ella se quedó de piedra –vamos, admítelo Serena, admite que me amas y terminemos con toda esta maldita presión. Ella me seguía mirando –pero yo…Díam yo. –no quiero que de tus labios salga ese apodo, tú, tienes terminantemente prohibido decirme "Díam". Ella bajó la mirada.

-me duele tu indiferencia. Asentí –así como a mi me han dolido tus patadas, ahora, te voy a demostrar, como es realmente cuando se besa a alguien por agradecimiento. Me acerqué a su mejilla y apenas la rocé, ella puso una cara de frustración inigualable, besé su oreja suavemente.

-y ahora. Susurré despacio en esa misma oreja –vas a probar como es besar a alguien por amor, como siempre lo he hecho yo. Dije y acto seguido, me lancé a sus labios y si, fui rudamente delicado, tenía tanto que decir, pero me contrastó la respuesta que ella me dio, yo sabía ¡yo sabía que era amor! Su cuerpo solo podía servir de instrumento de su corazón y si, era amor, dulce amor lo que expresaba, cuando la dejé de besar, estábamos abrazados muy pegados.

-eso. Comencé –es un beso por amor y apasionado debo añadir, que no creo que te hayan dado jamás besos así. Ella me miró y despacio, muy despacio movió la cabeza en forma negativa.

-quiero que seas feliz. Dijo –tu eres mi felicidad, princesa Serena, si no eres tu, prefiero la soledad, pero en fin, como quieres que sea feliz te complaceré. Dije alejándome de ella –después de todo, soy tu mano derecha y mi único fin, es servirte y complacerte sailor moon. Ella abrió los ojos.

- ¡no Díam no! La oí exclamar Mientras me alejaba, me dí la vuelta por un momento –no vuelvas a decirme Díam, jamás. Sentencié y abrí la puerta del edificio, guardé la bicicleta –yo se que si me amas. Murmuré –no veo porqué quieres hacerte la difícil. Dije mientras subía al ascensor.

Al día siguiente, llegué a las 2 de la tarde puntual a la cita - ¡que bueno que llegaste cariño! Me dijo Vergerite –ella es Dafne. Una hermosa pelirroja cuyos cabellos besaban de manera sensual sus glúteos estaba al lado de mi amiga, sus ojos verdes, brillaban como 2 hermosas esmeraldas y sus curvas, mas preciosas que la mas fina guitarra, eran todo un espectáculo, ella levantó sus sensuales y carnosos labios en una sonrisa tan artificial como las de los dentífricos.

-es un placer. Dijo mientras con su mirada escrutadora, recorría todo mi cuerpo, desde mis pies hasta mis ojos, por un momento, me dio la imagen de un lobo analizando el bistec que se va a zampar de un bocado, como yo, soy el rey de ese tipo de juegos, le dirigí mi mejor mirada intimidante y pude constatar como un rubor real se asomaba por el rubor artificial de sus mejillas.

-vamos, vamos para que se vistan, Galatea está muy apurada. Dijo Vergerite, nos vestimos para el set de fotos, yo con un traje negro con adornos plateados y ella, con un vestido morado con rojo, comenzamos las sesiones de fotos, deberíamos parecer pareja, muy enamorados, y lo hice ¿mencioné que soy bueno fingiendo también? pues si, al final, Vergerite me saltó y Galatea estaba feliz.

-son la pareja perfecta. Dijo - ¡hay si! ¡Son de lo mejor! Dijo Vergerite, sonreí –gracias, iré a cambiarme. Dije y sin mas, con toda la elegancia de mi paso, me dirigí a mi camerino, había cerrado la puerta, y estaba cambiándome cuando algo llamó mi atención en mi visión periférica.

- ¿te habían dicho que tu manera de comportarte y andar parece principesca? Preguntó Dafne y cuando me di la vuelta, de verdad querría haberme suprimido el sentido de la vista, no me malentiendan, claro que admiro la belleza femenina, pero hacerlo de forma totalmente aparte del deseo que pudiera generar, es algo que solo podemos hacer los seres que poseemos magia, y cuando tienes tu alma gemela como yo tengo la mía (a pesar de que ella sea testaruda y no lo admita) no puedes mirar a nadie con deseo, a nadie mas que a ella, es una relación tan delicada que la belleza y el deseo se mezclan de forma armónica sin que una opaque a la otra, pero con las demás, solo es belleza lo que admiras y ciertamente, Dafne era muy bella y no le digo hermosa, no porque no se lo merezca, sinó porque la única hermosa es la malagradecida de mi princesa, en fin, volvamos a lo nuestro, decía que quería suprimirme el sentido de la vista, porque Dafne estaba semi desnuda con su espalda pegada a la puerta de mi camerino, sus pechos irguiéndose orgullosos como cremosas frutas y con la ropa interior roja mas diminuta que he visto en mi vida, solo tenía color la parte que cubría su femineidad, el resto, era transparente.

-si, me lo han dicho. Dije calmado –y a mi me encantan los modales principescos. Por Nix, esta mujer está peor que una gata en celo –si crees que vamos a…pues, déjame decirte que no vamos a nada. - ¿eres gay principito? Que pérdida si lo eres. Me crucé de brazos –para tu información, soy bien étero, el hecho que no me quiera revolcar contigo, no me hace gay, ya tengo a alguien que amo y es mi razón de respirar. Ella se quedó paralizada.

- ¿Qué te pasa? ¿No te vas a contonear como una jodida perrita en celo buscando consuelo? Pregunté - ¿Cómo has dicho que es? Preguntó ella alzando una ceja – ¿disculpa? creo que no te entendí dije con educación, a todas estas, no había perdido la educación nunca (hasta la palabra jodida y perrita en celo)- ¿Cómo has dicho que es ella para ti? La miré y dije con calma:

-es mi vida, mi razón de respirar, mi alpha-mi homega, mi todo. Ella sonrió –que dulce. Dijo, ahora si, el que no entendía nada era yo –que dulce eres, tu, tu eres la primera persona que ha dicho eso sin un atisbo de ironía o sarcasmo, eres el primero que me dice que no porque ya tiene a alguien. Me quedé con gesto serio.

- ¿eso te desconsuela? Ella negó –no, siempre lo había buscado. Dijo, volvió a mirarme –eres muy atractivo y me gustas y se que te parezco hermosa. Asentí porque era cierto que me parecía bella –pero no me has mirado ni con lujuria, ni con deseo, ni como un pedazo de carne como yo si te miré a ti, ni como una fuente de placer con patas, me has mirado como una mujer. Su sonrisa resplandeció en sus ojos.

-eres muy especial, de verdad tu nombre te pega Diamante. Sonreí –gracias. Dije –y voy a ganarte, no contoneándome como una perrita en celo buscando consuelo como bien, has dicho, sinó con esto. Dijo señalando su frente haciendo alusión a su cerebro –y con esto. Dijo señalando hacia su corazón, asentí.

-para empezar a hacer eso, puedes ponerte la ropa. Ella rió y su risa fue como cascada, sacó un sujetador rojo a juego con su ropa interior y se puso un vestido color crema, vestida así, nadie podría haber adivinado su faceta de perrita en celo (se me está pegando esa dichosa expresión) miré el cinturón rojo que enmarcaba su cintura y hacía juego con sus zapatos.

-nos vemos. Dijo, me acerqué a ella con un papelito en la mano –ten, para las amigas, soy Díam. Ella miró el papel con mi número de casa –gracias príncipe Díam. Dijo y se alejó contoneando las caderas.

El viernes llegó, pasé el resto de la semana con Vergerite en las cosas para el desfile, el jueves con Lita, Rey, Amy y Mina en la casa de esta última jugando alegremente juegos de mesa hasta que mi princesa llegó y con mucha educación había anunciado que me iba y antes de que mi princesa hiciera cualquier cosa, ya había salido del apartamento, la había visitado 2 noches mas, para sesiones de besos robados con hipnosis, pero eso era todo lo que me permitiía para no lacerar mi corazón ni abrir mas, el agujero invisible de mi pecho donde faltaba ella y el cual, me comía cada día un poco mas, estaba en casa cuando tocaron la puerta, creyendo que después de todo lo que había hecho para alejarla al fin, se había dado por vencida, me acerqué a la puerta.

¿si? Pregunté y me dejó loco lo que vi, Vergerite, estaba con un hermoso vestido azul media noche, con su consabida trenza, pero adornada con gemas de las cuales yo, tenía el nombre.

-hola. dije al abrir –no recuerdo haber dejado a tan hermosa dama plantada. Ella movió un abanico azul media noche con plata por delante de su cara y el gesto me recordó por un momento a Esmeralda –no tonto. Respondió con una risa –he venido a invitarte a cenar. Alcé las cejas sorprendido, al tiempo que Zafiro salía en paños menores –hola Verg. Dijo con pena y corrió hacia la cocina, la hice pasar –no creo haber recibido ninguna invitación. Dije.

-no pero la traje yo formalmente ahora ¿vas a vestirte para ir a uno de los mejores restaurantes de la ciudad? O ¿me veré obligada a llevar a mi modelo estrella en shores y camiseta de los que se usan en casa? Negué –dame 20 minutos por favor. Pedí, ella asintió y corrí a mi habitación.

Listo. Dije con mi frag, ella sonrió y salimos hacia una cena inesperada.

Después del plato de entrada, estábamos degustando un plato delicioso, yo había pedido un salmón enharinado con croquetas de papas y ensalada y Vergerite, había pedido un cordon blue con góndolas de plátano y ensalada, comíamos en una paz agradable.

¿Qué te ha parecido Dafne? Preguntó ella –una zorra entaconada. Dije con sinceridad, Vergerite rió –es una mujer que está acostumbrada a que la quieran por su cuerpo. Asentí –eso es cierto. Apoyé –pero detrás de lo de ser una zorra entaconada que se le desnnuda a cualquier pantalón guapo que ve. Eso casi me hace espupir el vino.

¿lo viste? Pregunté, Vergerite asintió con calma –el lugar tiene circuito cerrado genio, puedo ver todo lo que hacen mis modelos. Reí –interesante saberlo, aparte de ser una desnudista, parece una buena chica, muy solitaria. Vergerite asintió –ya veo. Dijo, su mirada azul me escrutó intensamente.

¿Qué de ti con Serena? Preguntó sin dudar, la miré –se que me ama. Respondí, Vergerite asintió –al parecer, todo el mundo lo sabe menos ella. Asentí en señal de concordia –no entiendo porqué, si ella me ama, no entiendo que pasa. Vergerite sonrió.

Quizás no lo quiere aceptar, debido a que tiene miedo de dejar lo conocido para entrar a algo desconocido. –que es mucho mejor que lo que tiene. Apunté –lo se. Dijo Vergerite –nadie ignora que eres el mejor partido, pero pienso que deberías hacerle presión, ya sabes, si ella te ha dicho que te quiere como un amigo. La corté –me lo dice todo el tiempo. Dije –entonces, actúa como tal, se solo su amigo, búscate una novia aunque es una táctica sucia, sabemos que ella te ama y en el amor y la guerra. Completé su frase –todo se vale. Ambos reímos.

Sabemos que ella te ama, pero oblígala a que lo enfrente, quizás, como te tiene seguro su subconsciente no la deja abandonar, al idiota, pero si salieras con alguien, todo podría cambiar. Ladeé el rostro –y le haré daño a ese alguien. Dije -no si ambos intentaran hacerlo ¿hay alguien que sepas que gusta de ti? Preguntó ella con interés –si, 4 sailors. Respondí.

¿y cual te gusta a ti? Negué –todas son hermosas, pero yo amo a Serena. –si chico leal, dime ya tu respuesta. Dijo ella haciéndome presión, medité, vaya que medité.

Venus. Dije por fin, Vergerite frunció el seño –es porque se parece a ella. Dijo –tu preguntaste. Dije –es cierto, bueno, si te atrae, ella no debe saber el porqué basta con que le dijeras que es bella. Sonreí - ¿y si no me quiere? Lancé –escoges a Dafne. Contracta –est loca por ti. Sonreí –es rara la chica que no lo esté. Dije –arrogante, no lo estoy yo. Dijo ella, ambos reímos.

Bueno Verg, es un caso desesperado, tomaré una medida desesperada. Ella asintió alzando su copa –salud por la próxima novia del príncipe de la luna negra. Salud. Respondí y ambos chocamos nuestras copas de dulce y suculento vino tinto.