Luego de unos minutos de asegurarse de que Gema ya estuviera completamente dormida Machi se disponía a volver con el idiota en la sala de estar.

"Te tomaste tu tiempo" menciono el arlequín sentado en un sillón delante de una de las ventanas de la morada, la luz de la luna se cernía sobre su espalda dándole un aspecto mas sombrío a su sensual sonrisa.

"No crees que será algo arriesgado enviarla a clases cuando tenemos al anciano detrás de nosotros" cuestiono el mago de la nada

"No servirá de nada escondernos para siempre" dijo simplemente Machi y se paro delante de él cruzándose de brazos, enfrentándose a su radiante mirada que acentuaba se cristalina iris bajo el amparo de la luna. Antes de decir cualquier cosa sacó la vista de esos feroces ojos que amenazaban con devorarla solo para dar una mirada a su alrededor y logro determinar que los platos utilizados par la cena ya no estaban sobre la mesa "me tome la libertad de lavar los platos, no creí que te molestara" menciono el arlequín dejando de apoyar la barbilla sobre sus manos

Compartieron miradas, el tiempo se detuvo para ambos pero el único que lo disfrutaba era Hisoka. Machi volvió analizar su estado mentalmente; tenía una fuerza de operaciones especiales detrás de ellos, exclusivamente entrenada para cazarlos. También tenia consigo un tesoro a quien cuidar y a quien no estaba dispuesta a dejar sola. Y Tenia como un supuesto apoyo al payaso… Un poderoso manejador llevado a su idea.

Machi estrecho su mirada sobre él, tenía que elegir entre bajar su guardia para confiar en Hisoka o no hacerlo y enfrentar al viejo, sola. La asesina suspiro, solo esperaba tener algún indicio, un presentimiento en el momento adecuado para poder revertir esto, en caso de que algo saliera mal...

"Quítate la camisa" mando Machi y en consecuencia la infantil sonrisa de Hisoka creció.

"¿No crees que nos estamos saltando todo el romance?, digo, por mi no hay problema pero-"

"Ahora" respondió Machi impacientemente.

"Bien, bien, solo ten en cuenta que las paredes de esta casa son algo delgadas, Gema podría escucharnos" dijo mientras se desasía de la prenda de su dorso, dejando expuesto un bien esculpido cuerpo y el molesto vendaje que cubría su abdomen.

"Recuéstate sobre el sillón Hisoka, boca arriba" ordeno la asesina mientras acercaba una de las sillas de la sala de estar hacia el arlequín recostado.

"Antes que nada, quiero seguir con nuestra platica del mismo modo en que lo estábamos haciendo" esta vez no lo decía en un tono autoritario, mas bien se oía como un favor lo cual fue sumamente extraño para el mago ya que no se imaginaba a si mismo negándole un favor a su amada asesina.

Él no dijo nada, acerco su mano hacia el centro del pecho de ella y dibujo una cruz invertida usando nen, Machi hizo lo mismo. El sello estaba listo y la asesina se adelanto a preguntar.

"Tus padres… que les ocurrió realmente" dijo mientras ponía su mano sobre su pecho buscando por medio de los latidos la posición exacta de su corazón.

"Así que de eso se trataba" se dijo el arlequín, ella creía que necesitaba de su permiso para hablar de su pasado, otra linda faceta de Machi que le resultaba muy atractivo "Murieron, los asesinaron"

"¿Solo eso? ¿Solo los asesinaron?" pregunto con cierta cautela, le estaba agradecida por haberle ocultado esta verdad a Gema que fácilmente la haría sentir mal, por lo mismo no deseaba presionarlo pero era su forma de saber con quien estaba tratando.

"Los ejecutaron" respondió utilizando un tono gélido que no paso desapercibido por la asesina

"Cuando decidí irme del templo, creí que era tiempo de ir en busca de mis padres" dijo en busca de otra cosa que no sea su mirada ya que parecía dispuesta a escuchar un relato que él no solía sacarlo como tema de conversación "Quería saber si seguían con vida, quería saber si ya era lo suficientemente fuerte como para estar con ellos y protegerlos."

"Y como ya sabrás, yo suelo ser muy persistente cuando se trata de mis objetivos" continuó esperando ver el ceño fruncido de Machi, para su desdicha ella seguía muy tranquila.

"¿Lograste encontrarlos con vida?" pregunto ella sacando la mano del pecho del payaso.

"Dos sujetos en una taberna, celebrando con cerveza por haber asesinado a la competencia, mencionaron dos nombres y la palabra ejecución en la misma oración. Les pregunte donde seria y fui en busca de ellos" Machi sentía que nunca debió haber preguntado nada

"Ellos eligieron abandonarme para que yo pudiera seguir viviendo, pero para mi, el solo vivir no era suficiente como para agradecérselos, ni siquiera cuando le arrebate la vida a todos los infelices que estaban presenciando divertidos como mis padres eran atravesados por una estaca, aun entonces seguía sintiéndome en deuda con ellos." Dijo Hisoka serenamente como si fuera un relato que le ocurrió a alguien más.

"La pregunta era de donde nace esa personalidad tan propia de mi?, bueno de hay nace, el origen de mi sed de sangre reside en mis recuerdos y en la sonrisa de la "gente inocente" que disfrutaba viendo la ejecución"

La sala quedo en silencio, Machi paro un segundo, hizo un esfuerzo por recordar noticias acerca de masacres en Tailandia y lo logro "¿Los mataste a todos?"

"No de inmediato" respondió "Primero incapacite a todos, incluso a los que trataron de escaparse, luego me tome la molestia de ir de casa en casa para que ellos vieran como yo asesinaba a cada uno de sus querido familiares" dijo recordando sutilmente la satisfacción de ese día.

"¿No crees que fuiste demasiado lejos?" pregunto Machi indiferentemente, para ella la actitud de Hisoka frente a la muerte de sus padres no fue ni extraña ni extrema, es solo como una persona furiosa actuaría hasta el cansancio, lo que explica que halla ido tan lejos, una simple muerte para toda la capacidad de Hisoka no seria suficiente.

La pregunta de la asesina había hecho eco en la mente de Hisoka por un tiempo, la masacre hecha por sus manos fue hace casi veinte años, y si bien no tubo problemas en dar vuelta la pagina y seguir con su vida, ahora podría tener problemas con lo que oiga su enfermera ya que tendría mas razones para desconfiar de él, pero que otra opción tenia con la cruz marcada en su pecho.

"Lo dudo, la verdad es que me sentía tan bien cuando veía la expresión de cada uno de ellos que prácticamente vacié la ciudad para satisfáceme" respondió sin ningún remordimiento, no había nada que el estuviera tratando de guardar, y todo solo para satisfacer la curiosidad de Machi, aun no tenia muy claras las intenciones de su enfermera, pero sabia que ella quería sacarle toda información posible de él. Solo esperaba no haber levantado una nueva señal de peligro en su contra.

Machi dejo escapar un bufido y sonrió irónicamente, obtuvo lo que quiso pero no logro quedar mas tranquila, el payaso tenía un pasado muy oscuro y por lo mismo se había convertido en una especie de bomba de tiempo dispuesta a explotar cuándo le arrebataran algo de importancia para él. Eso la llevo a una pregunta que sin duda podría tranquilizarla aun que sea un poco, y es que cuando se trata de él, no podía dejarse llevar del todo ni si quiera con la verdad.

"¿Protegerás a Gema?"

"Con mi vida" respondió como si nada pero logro darle a Machi la seguridad que necesitaba, sin mencionar que la cruz no parecía haberse alterado. Tal vez es por que no aprecia tanto su vida como lo haría cualquiera, pero después de tanto años sobreviviendo a tantas experiencias cercanas a la muerte, los objetos y las personas son los que terminan adquiriendo un valor mas sentimental, a estas altura lo que mas importa es la vida de lo que valoras. Ese podría ser un sentimiento que comparte con el payaso.

"Bien, entonces…" respondió ella luego acerco sus manos y reunió solo sus dedos. Desde el centro de su pecho, un nen denso de un color azul recorrió todo su brazo pasando por las manos hasta los dedos, en cuestión de segundos todo el nen que había recorrido sus extremidades se distribuyó en cada una de sus uñas.

"¿Estas usando Gyo cierto?" pregunto ella sin esperar ningún tipo de respuesta, separo sus dedos lentamente y una sustancia brillante comenzó desengancharse de estos, Machi subió su mano derecha dejando caer la sustancia libremente en su mano izquierda, el nen lo había transformado en una mezcla claramente mas espesa. "Esta es una sustancia especial con la cual fabrico hilos quirúrgicos que operan como sensores cuando entran en contacto con algún nervio del cuerpo" explico mientras estiraba la sustancia pegajosa utilizando su mano libre, desprendiéndose cada vez más hasta quedar tan fina como el hilo que siempre utilizaba.

"Partes de los nervios vagos se ubican alrededor de las cámaras del corazón, allí necesito colocar cuatro puntos, dos en cada aurícula y otros dos en cada ventrículo" dijo mientras sacaba de su alfiletero de mano una de sus agujas, esta era particularmente mas grande que las que el mago había visto, si ella pretendía tocar su corazón con una de esas, fácilmente podría hacerlo, pero por mas macabro que se viera, Hisoka solo seguía intrigado por lo que la asesina podría hacer.

"Trabajaras para mí" determinó ella "a cambio yo te ayudare a lidiar con el viejo, siempre y cuando mantengas tu palabra y me ayudes a proteger a Gema"

Hisoka asintió sonrientemente "Me alegra que hallamos podido llegar a un acuerdo"

Machi se limito a seguir con lo suyo, paso la aguja por la sustancia y tiro de ella hasta que solo quedara una tira fina y uniforme de hilo entrelazado a la aguja.

"Aun no me dices lo que vas hacer" señalo Hisoka internamente ansioso

"¿Quieres que te ayude o no?" respondió como Hisoka asintió en señal de derrota, sabría que de nada serviría insistir cuando se pone así.

"Solo una cosa mas." Dijo ella llamando su atención.

"Esto será muy doloroso, incluso para ti" el comentario de algún modo cautivo al arlequín, no pudo evitar excitarse un poco, ella lo conoce lo suficiente como para estimar cuales eran sus limites, y si ella decía que esta seria una experiencia dolorosa para él…

"Relájate" indicó apuntando la aguja incandescente que calentó concentrando su nen sobre ella.

"Lo lamento, tiendo a entusiasmarme un poco con tus procedimientos" Sin mencionar que estaba apunto de atravesarlo con una aguja de casi diez centímetros de largo.

"Tienes que relajarte para hacer esto, de otro modo podría pasar a llevar una vena"

Hisoka se paso la mano por la cabeza en señal de frustración, fácilmente podría identificarse como un masoquista por boca de otros, pero definitivamente este no es su tipo de "masoquismo", "Machi, si lo hicieras de una ves estaría menos ansioso me entiendes?" replico él perdiendo una pizca de su serenidad.

Admitió mentalmente que estaba impresionada, tenia que recordarse a si misma que Hisoka no era del todo un monstruo y que a pesar de su distintivo masoquismo también podía sentir, podría bromear un poco con el diciendo que era la primera ves que hacia esto, pero renuncio a la idea tan pronto como llego pues aun tenia la cruz de la verdad en su pecho, sin embargo "Tratare de hacerlo rápido e indoloro"

"Espera, por que la cruz esta brillando?" pregunto el arlequín un poco asustado mientras una sonrisa atravesaba el semblante de la hermosa kunoichi.

Sin desperdiciar otro segundo, la aguja al rojo vivo se abrió paso por el pecho de Hisoka, atravesando su piel, la caja toráxico, el tejido, hasta llegar a las membranas del corazón, el mago contorsiono una desagradable sonrisa así como contorsiono sus piernas y sus manos apretaron fuertemente los cojines del sillón desgarrándolos sin problema. El dolor no era nada comparado con la "pequeña" y "casi indolora" sensación de sus cirugías habituales.

Machi podía escuchar sorprendida sus dientes rechinando, esta era una de las pocas veces que podía ver a Hisoka sintiendo dolor, y no era de menos pues ella tubo que encadenarse para desarrollar su habilidad usando su propio cuerpo como experimento. Aun así no podía dejarse distraer, un error y el payaso terminaría muerto por hemorragia.

"Listo, ya ubique el primero" dijo extrayendo la aguja, lo próximo que vio fue la sonrisa pendenciera del payaso combinada con un ceño irritado, además de su respiración agitada.

"¿Dolió?" pregunto cínicamente con una sonrisa

"Para nada… esto es solo… pan de cada día" respondió acaloradamente, dejaron pasar unos minutos para que el mago volviera a recuperar el aliento, en medio de la pausa que compartían Hisoka concibió una idea que le trajo a su habitual sonrisa maliciosa.

"No creo poder sobrevivir a otra experiencia así de intensa Machi" comento cuando su respiración se normalizo

"No seas melodramático, has estado en situaciones peores, además la carne cicatriza de inmediato debido a la temperatura que uso en el alfiler" explico

"Machi, yo conozco mi cuerpo mejor que nadie, yo sé que no resistiré otra de esas." Dijo tratando de usar un tono que la hiciera recapacitar.

"Achh ¿Quieres dejar de actuar tan infantilmente?" replico molestada

"Tal vez si me sostuvieras de la mano" insinuó Hisoka al mismo tiempo que ponía una sonrisa picara sobre ella. Ella le devolvió una mirada sorprendida.

"Vamos, no te importó cuando yo estaba a punto del colapso debido a la fiebre" señalo juguetonamente.

El maldito se acordaba de todo, ella imploraba que el estuviera medio inconciente cuando ella le agarro su mano ese día, maldita sea, ahora ella se encontraba jugando uno de sus estúpidos juegos, esto la perseguirá hasta el resto de su vida maldición, porque tan solo no lo había dejado morirse…

Dejo escapar suspiró y cerró los ojos para encontrar su calma. Gracias a esto, encontró buenas razones para cumplir el capricho del idiota, ella podría terminar esta cirugía esta noche si distraía al idiota con esto, esta misma noche!; no en todo un mes como lo tuvo que hacer ella con su cuerpo, y además nadie estaba mirando. Dios!, como odia tener que darle en el gusto al idiota.

"¿porque debería importarte ahora?" insistió el arlequín tentado a la asesina al verla pensar. Ella respondió estrechando su mirada hacia él.

"Si llego a enterarme de que alguien mas sabe algo acerca de esto te aseguro que te matare Hisoka" amenazó y a regaña dientes tomó una de sus manos usando su mano libre, accediendo para gran sorpresa y deleite de Hisoka.

"Me llevare este secreto a la tumba" contesto de una forma romántica tratando de enfocar todos sus sentidos en solo su mano para poder degustar del agradable y delicado tacto de su enfermera.

"Si llegas a oprimirme con demasiada fuerza, me equivocare apropósito" otra advertencia mas por parte de la asesina que no encontraba como quitarle la estúpida sonrisa de la cara a Hisoka, pero eso estaba por cambiar.

"Aquí voy Hisoka" dijo apuntando la segunda aguja

"Espera"

"Ahora que" pregunto impacientemente

"Solo déjame respirar, después de unos segundos comienza sin avisarme, no quiero lastimar tu linda mano debido al dolor" explico cerrado sus ojos y Machi tuvo que estar de acuerdo con él, ella creía firmemente que podría romperle la mano si se retorcía demasiado, ella observó como su respiración comenzaba hacerse mas lenta y calmada.

Luego de medio minuto de espera, ella procedida colocar el siguiente punto, tal y como había dicho él, sin avisarle. Ella contemplaba internamente sorprendida como aguja atravesaba su pecho y el semblante de Hisoka permanecía inmutable, aun que sintió un apretón en la mano que estaba ocupando en él, el apretón era de forma suave y gentil, tanto que provocaba a la asesina la necesidad de devolver el gesto, de la misma forma cariñosa que él lo hacia.

"¿Devolver afecto? ¡A HISOKA?!" Machi se pateo mentalmente en un gran esfuerzo por recuperar su compostura, dejar de pensar en el idiota y centrarse en lo que estaba haciendo.

Pero al final de cuentas, en la segunda inserción, en la tercera y en la siguiente, seguía sintiendo esa misma extraña sensación que le transmitía Hisoka a través de su mano, se sentía rara, confundida, y muy molesta por no saber el porqué, llego un momento en el cual pensó cuan calido se sentía tener sus manos unidas, pero ese pensamiento fue suprimido automáticamente por el pasado del mago y su traición a la araña.

"Hisoka" llamo sin ánimos

"¿Terminamos?" pregunto Hisoka despertado repentinamente de su trance

"Aun no, necesito crear un tegumento nen que cubra el área de los puntos" explico Machi "pero ahora necesitare de mis dos manos" pasaron unos segundos de silencio antes que Hisoka hiciera un mohín y soltara la mano de Machi.

"También te necesitare sentado" entonces el mago que ya hacia recostado se inclino hacia delante dejando caer los pies fuera del sillón, habiendo espacio para otra persona mas, Machi se asentó su lado en forma de indio en dirección a él "Has como yo" luego Hisoka se sentó de manera que tuviera a Machi al frente, cara a cara.

"¿porque no podía seguir acostado?" pregunto como si lo hubiera olvidado.

"Necesito moldear el pequeño rastro de nen que deje en tu cuerpo antes de cubrirlo, cuando lo haga comenzara a brotar el exceso de tu pecho. Estas cumpliendo la función de recipiente entiendes?, por esa razón te necesito inclinado de esta forma, de otro modo el nen seguirá atrapado allí." Explico la asesina, mientras Hisoka miraba expectante como un líquido azulado resplandeciente surgía lentamente de él en pequeñas cantidades, antes que la gravedad hiciera su trabajo y vertiera el liguito, Machi abrió sus manos a las acerco al pecho de Hisoka sin tocarlo, el liquido se detuvo y como si tuviera vida propia se estiro lo suficiente como para alcanzar los dedos de Machi, quedando finas tiras colgando del pecho del mago.

El mago veía entretenido como Machi jugaba con los hilos con los ojos cerrado, el supuso que ella estaba tratando de proyectarse la forma del corazón para poder cubrirla a través de la oscilación de los hilos que conectaban su pecho.

Entonces, el momento mágico llego cuando Machi acerco su mano derecha a su pecho e impresiono a Hisoka cuando las mismas finas tiras de hilos salieron del pecho de ella atravesándola tela de su ropa, para unirse y formar un solo lazo con hilos del arlequín.

El mago aun estaba perplejo, la escena que estaba ante el era tan simbólica que no salían palabras de su boca, Machi continuaba reforzando la raíz de la unión ocupando una mano en cada pecho, se tomo un momento para ver al idiota y se sorprendió al encontrarse a Hisoka pasmado enfrente de ella. Al parecer necesitaba una explicación.

"No sabemos cuando atacara el viejo, y tampoco sabemos que estará haciendo el otro o en que lugar estará cuando eso pase" dijo refiriéndose a ellos mismos, Hisoka subió su mirada hasta alcanzar sus ojos "tampoco tiene sentido que estemos ocultándonos por siempre ya que el aprovechara el momento adecuado para atacarnos, de seguro será cuando estemos lejos del otro" explico la asesina, el arlequín estaba totalmente de acuerdo "por eso estoy creando una unión entre nosotros, así podremos saber donde estamos y en que estado nos encontramos"

"¿En que estado?"

"Cuando halla terminado aquí, comenzaras a sentir otro tipo de pulsación, como si tuvieras otro corazón latiendo, solo necesitaras concentrarte un poco para captarlo" indico Machi

"Entonces, se podría decir, que nuestros destinos están enlazados" dijo Hisoka maravillado, Machi rodó los ojos.

"Como sea, el punto es que de esta manera tendremos la posibilidad de equilibrar la balanza en caso de que a uno de nosotros sea atrapado"

"Ya veo, en el momento en el que el ritmo cardiaco de uno se acelere, el otro sabrá de inmediato que esta realmente en peligro" planteo Hisoka

"Correcto, así como también cabe la posibilidad de que el ritmo cardiaco descienda paulatinamente, eso significa que se esta perdiendo el conocimiento o estas bajos los efectos de una droga o veneno" señalo Machi, así cayo el silencio de nuevo.

Hisoka sonrió, desde que la conoció supo que era especial, diferente a todas las demás mujeres con la que ha estado, su indiferencia hacia él solo logro ponerlo curioso como un niño ante un secreto, en consecuencia se propuso conocerla mejor, hasta que descubrió que nadie mas podría ocupar su puesto.

"Eres tan minuciosa como hermosa Machi" señalo el mago que logro darse cuenta de un detalle crucial, ella abrió uno de sus ojos de forma fastidiada, al parecer no le gustaban los halagos por parte de él pero en un rápido movimiento su vista se fue hacia la cruz del arlequín y él se dio cuenta de eso. El arlequín sonrió para su adentros, ella quería saber si estaba siendo sincero cuando le dio el cumplido y para comprobarlo bajo su vista hacia la cruz que obviamente permanecía igual, el no tiene confusiones cuando se trata de sus sentimientos hacia ella y mas aun cuando ella deposito gran parte de su confianza hacia él por medio de esta habilidad que acaba de crear.

"Idiota" se limito a decir la asesina.

Ella podrá decir lo que quisiera, pero ahora nada evitaría que el diera un paso hacia delante para tratar de intimar con ella. Después de todo no tiene nada que perder, él tendría que seguir a su lado por lo menos hasta matar al viejo así que…

"Machi, aun no me has preguntado que hacia antes de encontrarme con el viejo" comenzó el arlequín. Su voz llevaba un rastro de malicia consigo.

"¿Importa?" dijo indiferentemente pero bien podría ser perfectamente una pregunta para ambos, ya que internamente ella estaba un poco curiosa

"Te estaba buscando" respondió haciendo caso omiso de su pregunta "Te dirigías al aeropuerto no?"

La asesina abrió sus ojos y frunció el ceño hacia él "¿Me estabas siguiendo?"

"Por que siempre lo haces sonar de una forma tan negativa, no seria mejor decir que solo tenia ganas de compartir un café contigo?" menciono Hisoka

"Si te hubiera visto, te habría perseguido para matarte" replico ella sin ningún remordimiento, Hisoka miraba de reojo la cruz en su pecho y no había parecido alterarse, ella realmente lo quería ver muerto, pero aun no era motivo suficiente para detenerse.

"Y yo hubiera hecho lo que sea para hacerte cambiar de parecer" contesto el mago tranquilamente

"Tu habladuría no te hubiera servido de nada" indico Machi, el ambiente para ella se había puesto tenso de repente.

"¿Tú crees?" pregunto confiado, ya no había vuelta atrás

"¿Sabias que eres la persona mas bella con la que he estado en toda mi vida?" pregunto el mago, la consulta atrapo a Machi con la guardia baja, aun que hizo de oídos sordos el mago logro percatarse de su pequeño lapso donde ella se detuvo para fijarse en la cruz del arlequín.

"¿Sabias que adoro cada centímetro de ti, el resplandor de tus ojos, tu dulce y angelical voz, tu aliento, tu calor…" Machi por mas que lo intentara no podía dejar de darle pequeñas miradas a la cruz del payaso para asegurarse de que no fueran simples palabrerías. El mago también se percato de esto.

"Tenia varios motivos para pelear con el líder, pero ninguno para matarlo innecesariamente" se detuvo un momento considerando lo que iba a decir, "Hasta que te vi muy apegada a él" y entonces Machi se detuvo sorprendida, sus ojos, tan abierto como pudieron se dirigieron a su rostro, un solo pensamiento paso por su cabeza "¿El… estaba celoso?"

"…A decir verdad no me interesa ser rechazado por ti, incluso si tenia la posibilidad de hablarte para solo ser rechazado, seria todo un logro para mi…" Ella siempre fue muy preciosa, pero al estar bajo el brillo de la luna que entonaba su sonrojado semblante… era como estar en presencia de una diosa "solo quería hacerte saber mis sentimientos" dijo y Machi reacciono de forma agresiva volviendo en sí

"El sentimiento no es mutuo" contesto aun con las mejillas sonrojadas.

"Ya te dije, no me importa ser rechazado, cada día a tu lado significara un nuevo reto para conquistarte, seré capaz de darte todo sin recibir nada a cambio. Renunciaría mil veces a mi libertad antes de renunciar a ti." El semblante de Machi seguía presentando signos de fastidio pero el sonrojo se extendió hacia sus orejas. Hisoka veía una brecha, incluso la podía sentir, así como otro corazón que palpitaba de forma acelerada, el lo sentía y sabia que tenia que seguir, el cree ciegamente que podrá obtener algo de ella esta noche.

"Las protegeré a las dos con mi vida" dijo sellando el "pacto" de confianza que ella había establecido "Tal ves sea por codicia, egoísmo, llámalo como quieras, pero las quiero demasiado como para perderlas" aclaro sabiendo bien que ella nunca creería que él las protegería cambio de nada.

"Eres muy importante para mi Machi" dijo con una voz aterciopelada cargada de anhelo, las cejas de Machi se suavizaron en señal de alivio y un extraño brillo se hizo presente en sus ojos. El silencio volvió a la sala como un cliente habitual, el mago estaba preparado para decir lo más importante antes de esperar una respuesta de ella, entonces-

"¿Importante?" ella se adelanto a decir antes que el mago siguiera con algo mas, el mago la miro con cautela "…incluso, mas importante que una de tus valiosas peleas?" dijo sonando extrañamente esperanzada para el mago, esto solo lo puso mas nervioso.

¿Una pelea?... con un prodigioso tipo robusto y poderoso? El mago trato de no perder la compostura, hizo lo que pudo para no tragar saliva, cualquier cosa para no mostrarse alterado, sentía que estaba tan cerca, pero tan cerca, que requirió de mucho esfuerzo para controlarse. Parecía ser una simple pregunta, pero por mas que lo intentara el no podía dejar de verlo como una prueba, "Demonios" lo único que faltaba era que la estúpida cruz jugara en su contra ahora, "Vamos es solo una pregunta, por favor no arruines esto maldita cruz, no lo arruines"

"Por supuesto que eres mas importante para mi que una pelea" -y entonces, todo el ardor y el fulgor de todas las deidades divinas se hizo presente en la cruz de su pecho, la cruz nen arrojo un haz de luz que ilumino cada rincón de la casa, el rayo era tan poderoso que salio despedido de las ventanas y viajo exhibiéndose como espectáculo de naturaleza para todos los transeúntes que deambulaban por las calles de la ciudad, era un espectáculo hermoso y desconocido, lastima que el infeliz que lo provocara esta sintiéndose tan patético y desafortunado.

De vuelta a la casa de Gema.

Hisoka se encontraba en la posición que se coloca un padre cuando desaprobaba alguna acción de su hijo situando su mano justo en su cien, tapando sus ojos, sin comentario alguno.

Machi regreso de su extraño estado al frió y estoico semblante, "¿Porque no me sorprende?"

El se limito a sacudir la mano una vez para sacarse la molesta cruz nen antes que a ella se le ocurriera preguntar si las vendería a cambio de una pelea, luego siguió en su posición de desaprobación y autodesprecio.

Se quedaron unos segundos así antes de que Machi decidiera haber tenido suficiente de él por un día "Bueno… ya termine aquí, dormirás en el sofá, buenas noches… payaso" dijo saliendo de la habitación dejando al comodín solo y frustrado.

Tan cerca…


"Así que… ¿fracasaste?"

"El idiota recibió ayuda de alguien mas, opino que es otro conocedor de nen, otro asesino…" contesto Báthory por el comunicador, la asesina estaba siendo trasladada en un furgón blindado por una de las tropas del viejo general.

"Es oportuno saber eso, entonces ahora también nos enfrentamos con alguien que puede lidiar con el mismo Hisoka" concluyo el general

La criminal suspiro "Desteto admitirlo, pero esa idea tuya de reunir a otros mercenarios, no es tan mala idea después de todo" comento desganada

"Me alegra oírlo eso, sobretodo cuando estamos apunto de contactar a uno de ellos"

"Dime de quien se trata, tal vez lo conozca" dijo solo por curiosidad

"Es muy probable… Ha escuchado hablar de la familia Zoldyck" menciono dejando helada a la asesina.

El viejo Mac bajo su comunicador, y volvió a voltear para admirar su mas reciente adquisición, la niña de once años ya estaba esposada y tenia sus ojos vendados. El viejo se le acerco y poso su mano sobre su cabeza de forma fraternal, sin embargo, la niña no tenia dudas de quien se trataba.

"Cuando onii-chan te encuentre, te matara" dijo osadamente, el anciano sonrió ante su valentía. Ella aparentaba ser una dulce niña, tímida como cualquier otra chica de su edad, pero su convicción era de temer, lo que le recordaba a cualquier otro Zoldyck. Y aunque ella no era lo que quería, era lo que necesitaba para conseguir al sujeto que equilibraría la balanza.