HOLAAAAA CUANTO TEEMPO EH XD

Bueno en primer lugar quiero disculparme por la tardanza, (k digo si aki solo me lee y comenta los fics una T.T) pero aunque solo sea una es una felicidad para mi saber que alguien lo lee y comenta, TWT ¡GRACIAS VEGETANIME GRACIAS!

Y ya no me pongo más melodramática que hasta yo misma me doy arcadas ¬¬

Bueno sin na más que decir….

K EMPIEZE LA LOCURA XD

Cap.11. Los que se pelean se desean~.

─Que quede claro que estoy muy decepcionada con vosotros, chicos, mira que echarnos porque montáis una fiesta a escondidas…-dijo Mamori cruzada de brazos en su asiento en el autobús.

El mismo estaba sumido en un gran silencio, uno tan grande, tan mortal que hasta los muertos en sus cajones se quedan cortos. Lo peor de todo no era el que les hubieran echado, o el castigo que les pusiera la directora, lo más terrible era la factura que tendrían que pagar por romper ciertas cosas por producto del alcohol y el azúcar. Como no habían fondos suficientes en el internado, tendrían que hacer trabajos comunitarios, TODOS sin excepciones, a pesar de que algunos no hubieran estado en la fiesta, la directora prefirió que aprendieran una lección por eso cuando vinieron los de la demanda a la casa rural Mamori les propuso ese trato, a pesar de las múltiple quejas que recibió de los alumnos inocentes que prefirieron dormir a ir a un sitio lleno de borrachos. Hiruma miraba por la ventana con una sonrisa en los labios imborrable, no sabía porque, pero se sentía bastante bien a pesar de que estarían haciendo trabajos sociales lo que les quedaba de verano, que ya era demasiado que hicieran clase en verano, la verdad (¡SI ES K SOY UNA PUTA PORK LES HAGO HACER CLASSE EN VERANO! ¿¡KIEN ES TAN CABRÓN COMO PARA HACERLES ESO A LOS POBRES?!/Hiru: Tú ¬¬*/glups…es verdad ) Y esa felicidad tan impropia de un loco psicópata como Hiruma no estaba pasando para nada desapercibida para su compañero de asiento en el autobús, solo habían tres cosas que le encantaban a Hiruma, el chantaje, el dinero y las armas. A menos que hubiera pescado un pez gordo a quien chantajear, o hubiera encontrado un tesoro o…bueno él se llevó ya armas para la excursión a pesar de que intento persuadirlo de no llevarlas, al principio le paso un detector de metales y estuvieron 2 horas para que el rubio se quitara todo de encima. Al final desistió en su intento de evitar que ese loco se llevara armas, era imposible convencerlo de eso, pero tampoco quiso preguntarle, una cosa había aprendido tantos años al lado de Hiruma, cualquier cosa que hiciera sonreír a ese rubio, es que alguien en algún lugar del mundo estaba llorando.

Y entonces sucedió.

─Ne, Hiruma, ¿Por qué estás tan feliz?-pregunto con su típica inocencia el gordo.

"Ya esta" pensó Musashi, quitándose una gorra que se había puesto por el sol, llevándosela al pecho como si despidiera a un muerto "Ha sido un placer conocerte en esta vida, Kurita" casi se le salían las lágrimas de la tristeza.

Pero ocurrió lo más curioso e inimaginable, Hiruma siguió sonriendo por la ventana y se rio suavemente, como si no le importara la pregunta.

─Kekeke…quien sabe…-fue lo único que contesto.

Ni Musashi ni Kurita entendieron que quiso decir el rubio con eso, así que como hacían cuando Hiruma la montaba gorda y no quería su opinión, se encogieron de hombros y cada uno fue a su mundo ideal pensando. De repente todos exclamaron en el autobús y miraron hacia la ventana, se veía la playa completamente desierta pero el sol del medio día se reflejaba invitador sobre el agua que no parecía tener muchas olas, era como una llamada de la naturaleza…y justamente en ese momento, se escucho un sonoro PLAF, y todo se tambaleo, haciendo que algunos chicos y chicas dejaran ir un gritito. Mamori y el conductor junto con Sasune se bajaron e inspeccionaron el autobús detalladamente hasta dar con el origen.

─Ya veo…Anezaki-san, lo siento pero se ha reventado una rueda y no dispongo de más de recambio-informo el conductor quitándose el sombrero, a modo de respeto-creo que alguno de los otros dos autobuses tendrá alguna que dejarme…

Mamori suspiro.

─Muy bien, llamare a los demás para que informen a los conductores de que vengan aquí-se saco el móvil y marco el numero-Hola, soy yo, Anezaki, sí, hemos petado una rueda y el señor Komubusuke cree que alguno de los conductores tendrá una de recambio…sí, estamos en la ruta 34 al lado de la playa Sona, aja, muy bien…nos vemos aquí-colgo- ya están viviendo, Juaquines llamara al otro autobús para anunciarlo.

El conductor asintió de acuerdo.

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Una vez se reunieron todos en la playa, la directora los separo por filas y cursos justo al lado de la playa mientras hacia un recuento de alumnos y se informaba de la situación en la que estaban. De mientras, los pequeños se reunieron en corro y empezaron a picotear tentempiés que Suzuna había traido mientras canturreaban alguna canción, los medianos hicieron casi lo mismo…gracias a cierto rubio de ojazos verdes llenos de maldad y picardía, todos quedaron de acuerdo y atacaron a los mayores con globos de agua creando así una guerra-en la que Agon participo con mucho gusto-El rastas tenía como objetivo mojar todo lo que pudiera al rubio que se mezclaba entre la gente tirando a todo el que se moviera, sin sospechar que los ojos…¿Grises? (O.o no sé muy bien de que color son los ojos de Agon, así que pongamos que grises) le miraban con un ansia, joder si es que mojado al rubio se le pegaba la ropa al cuerpo delineándole la delgada y abrable cintura, y hasta ahora no se había dado cuenta de una cosa: ¡TENÍA UNAS CADERAS DE PUTA MADRE! Los pequeños también se vieron metidos en la guerra de agua que se llevo a cabo, en la que todos se divertían riendo y lanzándose globos, botellas de agua, y hasta alguien se trajo alguna pistolita de agua, incluso Hiruma casi saca sus armas para usarlas como pistolas de agua, si no fuera porque Anezaki le veria, y encima, hablando de la reina de roma, aquí estaba.

─¡¿Se puede saber que haceís?! ¡Os dejo solos unos momentos y os poneis a mojaros sin control!-les regaño con los brazos en jarra.

─Um…Creo que en una guerra de agua lo normal es mojarse, dire Anezaki…-comento por lo bajo el rubio fastidiado, por una vez que se comportaba como alguien normal (en realidad ya estaba preparando un bazuca de agua pero shh ¿ok? xD)

─¡Hiruma-kun, te he oído y ya se lo que se hace en una guerra de agua! El problema es que en una de vuestras guerras os agais daño o…

─¡VENGA DIRECTORA SI ESTAMOS EN VERANO!-se quejo una vos.

─¡Porfaaa!-secundaron otras.

─¡Porfavor dejenos jugar un rato!-pidieron a coro otras al fondo.

─¡VENGA SEÑORITA ANEZAKI!

─¡DIRE ANEZAKI IREMOS CON CUIDADO!-continuaron coreando.

Al final con el escandalo que estaban montando, Mamori suspiro pesadamente sonriéndoles a todos.

─De acuerdo, podéis ir a la playa y jugar allí, pero no os peleis, ni hagáis daño ni mucho menos montad…

─¡AAAAA LA PLAAAAYYYAAAAAAAAA!-gritaron todos corriendo a la playa con las mochila.

─Jaleo…-acabo la frase con una gota en la cabeza.

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Como estaba desierta (Posiblemente porque era una playa al lado de la carretera en un día jornal) pudieron ocupar todo lo que quisieran de la playa, Kurita y Musashi extendieron un trapo gigantesco para comer allí, y de repente, Musashi se sorprendio de que una camisa se le cayera encima de la cabeza, al darse la vuelta vio al rubio quitándose los pantalones cortos quedándose en bañador.

─¿Qué haces?-le pregunto con media sonrisa, al ver como, como un niño pequeño se sentaba den la arena para quitarse las chancletas y dejarlas a un lado.

─¿A ti que te parece, maldito viejo?-se burló poniéndose de pie-me voy a dar un chapuzón.

Antes de que pudiera siquiera dar un paso, Musashi le agarro de un brazo tirándolo hacia atrás para que se sentara, iba a coger un arma para preguntarle de malos modos, pero se detuvo al ver al viejo sonreírle ampliamente.

─¿Qué te pasa ahora puto viejo?

─Ya deberías saber, que antes de meterte en el agua, tienes que ponerte crema solar, sino acabaras más frito que una gamba en una sartén-dijo poniéndose un poco de crema y luego pasársela al rubio.

Este la cogió y refunfuño algo entre dientes como "no eres mi puta madre" ganándose una sonrisa del castaño. Se puso un poco por el pecho, las piernas y los hombros. Al no llegar a la espalda, le pidió a Musashi que le pusiera un poco, y este accedió sonriente, le hacía gracia esos momentos en los que el rubio a veces no podía con una cosa-que eran nimios por no decir nulos-y necesitaba la ayuda de alguien. Justamente (si, una casualidad xD) Agon y los mayores no estaban lejos de donde estaban ellos, y el rastas, mientras ayudaba a unas zorr…chicas a ponerse crema en la espalda, se le ocurrió mirar alrededor a ver si veía a su basura preferida. Al encontrarlo sonrió disimuladamente, aunque no le duro mucho, cuando vio que aquel viejo le estaba poniendo crema en la espalda acariciándole la misma de una manera atrevida-en realidad solo le estaba esparciendo la crema…pero como es Agon de quien hablamos ¬¬U-Y sintio una opresión en el estómago, bueno, un poco más arriba, una oleada de celos se apodero de su cuerpo, y sin querer apretó demasiado fuerte el bote de crema echándoselo todo encima a la cerd…chica que tenía debajo, la que le había pedido que le echara crema en la espalda. "¿Por qué ese viejo tiene que toquetearlo tanto? ¡Joder ponle la crema ya y deja manosearlo en mis narices capullo!" grito para sus adentros, apretando los dientes. Se levanto con los puños cerrados, y entonces una idea se le vino a la mente…

Kurita estaba intentando quitarse la camisa, pero no podía, se le había quedado atascada la cabeza.

─Etto…Chicos…¿podéis ayudarme por favor?-pidió con su vocecita suplicante.

Ambos se miraron levantando una ceja, y a gran velocidad…

─¡PIEDRA, PAPEL O TIJERA!-gritaron los dos a la vez.

─Mierda…-Musashi se puso una mano en la frente.

─Mierda…-el rubio sin embargo hizo una mueca.

Hace años, para evitar conflicto entre los tres, ellos dos idearon que cuando Kurita les pidiera algo no muy agradable de ver o tocar, se lo jugarían a piedra, papel o tijera quien tenía que ocuparse del asunto, desgraciadamente se les ocurrió la regla de que si sacaban lo mismo lo tendrían que hacer los dos, maldijeron aquel día en que se les paso esa absurda regla por la cabeza. Ambos se levantaron, y Musashi por la derecha y Hiruma por la izquierda intentaron quitarle la camisa al gordo, pero la misma se resistía a salir, el rubio insulto a la camisa como de 23 formas distintas, casi en todos los idiomas, y en un ataque de histeria porque no podían sacarle la maldita camisa les entro la risa a ambos, aunque quizás la imagen de la camisa pegada a media cara de Kurita no ayudaba a ponerse serios.

─¡Kekekekeke! ¡Pareces una sombrilla culo de cerdo!-se burló el rubio riéndose.

─N-no…j-juju…no te ri…ju..juju…no te rías así de él, maldito demonio juju…-intento aguantarse la risa.

Kurita los miro a ambos sin entender (para que os quede claro, la única parte de la cara que se le ve a Kurita es la parte de los ojos para arriba, la camisa se le ha quedado enganchada hacia abajo) pero sonrió al verlos felices, como eran sus amigos, no le importaba en lo absoluto que se rieran de él, porque sabía que no lo hacían de la misma forma en la que la hacían los demás, y esos dos habían sido sus dos únicos y mejores amigos desde que los conoció en el internado.

Tras un nuevo y heroico intento de salvar la camisa de la cabeza de Kurita (creo k en realidad seria al revés pero me preocupa más la camisa) lograron quitársela al godo, y por el esfuerzo ambos rodaron hacia atrás quedando llenos de arena, hasta Hiruma escupió un poco que se le había metido en la boca, mirando con cara de pocos amigos al gordo. Lo peor vino después, ya que Kurita era…un poquitín grande, Musashi y Hiruma se jugaron de nuevo a piedra papel o tijera quien le ponía la crema en la espalda y lugares que el gordo no llegaba, esta vez, gano el rubio que se reía de la mala suerte de Musashi, como dijo antes el castaño, si Hiruma se reía, es que alguien en el mundo estaba llorando. Cuando acabaron, el rubio les echo una carrera a las rocas, y por supuesto los otros dos le siguieron, aunque cuando llegaron a las mismas y el rubio empezó a escalarlas seguido del castaño, Kurita se preocupo.

─Chicos, la directora no nos ha dado permiso para estar en las rocas…

─¿A quien le importa gordo? Ella no dijo que no nos bañáramos por las rocas, aquí está muy profundo y es más difícil que te encuentres un tampax usado que en la costa-respondió sentándose en una roca y remojando las piernas hasta las rodillas, antes de lanzarse completamente al agua tras sumergirse unos segundos salió-¡JODER QUE BUENA ESTA!

Musashi ya convencido también se metió, más despacio, pero se metió en el agua. Y el gordo ya convencido por los otros dos y sus risas corrió hacia el agua, en cuanto lo vieron venir, Musashi se engancho a una roca y el rubio se subio en la misma.

─¡Oh no, cuidado!-el pateador se agarro más fuerte.

─¡AHÍ BIENE UN TSUNAMI!-grito el demonio rubio agachándose en la roca que estaba subido.

Kurita se tiro en bomba y una gran ola se levanto hacia arriba, para…(ejem, momento lógica de AvissAKC: pregunta para los jóvenes de hoy en dia que estudian leyes universales, ¿Qué pasa cuando tiras una cosa hacia muy, muy, muy arriba?) arriba y entonces la ola fue hacia debajo de manera que pareció clavárseles a los chicos como cuchillas de la fuerza en la que bajo.

Musashi y el rubio escupieron el agua por el lateral sin cambiar su expresión de amargura. De repente escucharon risas y miraron hacia la dirección, un grupo de los grandes estaba yendo hacia las rocas altas de al lado, entre ellos el rastas, que se detuvo para mirar al grupo y solto una carjada al ver a Hiruma agarrado a la roca como si la vida le fuera en ello-que no se equivocaba, porque la cacho ola que produjo Kurita es pa morirse -.-U-y haciendo caso omiso del pateador y el línea hablo para el rubio.

─Oe, basura, pareces un gato asustadizo-se carcajeo.

Hiruma solo para hacerle la gracia le bufo y le tiro una piedra, la cual esquivo el rastas sin mucho esfuerzo, sonriendo ampliamente, la verdad es que así mojado que estaba le estaban entrando unas ganas de tirárselo ahí mismo, a pesar de que los vieran. Calmo sus instintos primitivos diciéndose a sí mismo, que no faltaba mucho para poder tomar a su rubio, porque ya lo tenía reservado para él, y no iba a dejar que ningún pateador de mierda o cualquier basura intentara algo con él, a más, ya estaba en marcha su plan…

─Ey idiotas, ¿os atrevéis a saltar de ahí arriba?-señalo el sitio.

─Eso venga, novatos de segundo, a ver cuanto saltais-apoyo otro chico de los mayores.

─Sí, sí-corroboraron dos gemelos.

Musashi y Kurita miraron a Hiruma, ya que era él el que solia tomar las decisiones, y el rubio estaba harto de decirles que no le miraran siempre a él, joder, esos dos puede que fueran tontos pero cabeza tenían, ¡ya podrían usarla! Aunque había algo que no le olia bien en la propuesta del rastas, acepto.

Subieron las rocas uno detrás de otro, a veces el rubio y el pateador se retrasaban para ayudar a subir al gordo, a pesar delas múltiples quejas de Agon porque eran más lentos que una tortuga, "Si ese gordo no puede subir, que no suba" pensó malhumorado, no le gustaba ni un pelo eso de que su basura se quedara con esos dos, el gordo no le preocupaba pero aun desconfiaba de su relación con el pateador, ese desgraciado seguía demasiado cerca de Hiruma, más de lo que él permitía. No podía evitar sentirse celoso, era lo que le paso una vez, no se acordaba porque, cuando tenía algo que quería conservar, algo que quería a pesar de que se decía que era una estupidez quererlo, y aunque nunca admitiría delante de alguien que quería a Hiruma, lo hacía, por eso se sentía tan amenazado con la presencia de Musashi. Al llegar arriba de todo, uno que debería de estar tan fumao que veria a la vaca Connie en colores, fue el primero en saltar, cogio carrerilla y tras un grito que pareció un gallo más que otra cosa…y todos se acercaron al borde de las rocas para ver si el fumao seguía con vida, salio del agua gritando que quería repetir. El siguiente fue un Punk del grupo de los Punks del Punk llamado Earl, este era el Punk llamado Harry, que, como un palo se tiro, y como un palo tanto se estrello contra el agua, que todos dejaron salir un uy…y un gesto de dolor, que como un palo roto salio del agua quejándose. Los que continuaron fueron unos gemelos, a los que Hirma reconocía como los que llamaban por motes de Moco y Mamón, no preguntéis porque…pues estos saltaron a la vez haciendo la voltereta, y casi no se estrellaron en las rocas, pero descartaron la idea de que se hubieran echo daño, salieron riéndose y dándose un cabezazo el uno al otro, lo que significaba una cosa, que eran cabeza huecas. Fue el turno de Agon, que miro a Hiruma por el rabillo del ojo sonriéndole, especialmente a él, cosa que por lo visto el aludido fue el único en notar, salto como un profesional de natación y todos se acercaron para ver cómo se hundía dentro del agua, al principio no salio lo que hizo dudar a los ahí presentes de que saliera, pero la cabeza del rastas salio salpicando en busca de aire y un puño alzado en señal de victoria, los ojos verdes brillaron al ver la imagen del rastas en el agua, llamadle loco o idiota…pero le parecio la imagen más sensual que había visto... Los tres se miraron entre ellos, mientras el rastas subia de nuevo, no sabían quien iba a ser el primero en saltar, aparentemente, Musashi fue el que se acerco, pero solo para mirar, si se equivocaba, se daría directamente con las rocas. Retrocedió negando con la cabeza, le empezaron a decir cobarde, gallina etc. Pero Musashi se mantuvo firme en eso de no saltar, prefería conservar la vida, Hiruma iba a decir algo pero Kurita se adelanto, el muy inocente se creía que iba a ser divertido y se tiro corriendo y al estilo bomba. Todos corrieron a la orilla para verlo.

─Tío…ese gordi esta mu loco…-dijo el fumao alucinando.

Musashi y Hiruma miraron como se estrello contra el agua haciendo que una gran ola se levantara de nuevo. Pasaron unos segundos, y el gordo no salía del agua, tanto el pateador como el quaterback se pusieron nerviosos, esperando a que saliera, pero no lo hacia, cuando Hiruma iba a bajar, Kurita salio buscando aire desesperadamente, un poco morado, y le temblaba el cuerpo como gelatina, subio hasta arriba con dificultad, siendo asaltado por sus dos compañeros que estaban ahora respirando tranquilos.

─¡Kurita!

─¡Gordo!- se acercaron para verle-¿te has roto o lesionado algo?

Kurita les sonrio a los dos.

─No, estoy bien chicos, pero casi no me doy con las rocas están muy cerca…

Los dos asintieron, pero cuando se iban a bajar, Hiruma sintio un tiron del brazo, demasiado fuerte, sintio como si le fueran a arrancar el brazo jode si hasta sono…

─Ey, basura, te toca saltar-sonrio el rastas.

Hiruma le miro con seriedad mientras se soltaba.

─Ni lo sueñes, jodido rastas, si al gordo le tiemblan las piernas con lo grande que es, a mi me parte en cachos-se intento zafar, pero Agon, en plan broma lo arrastro hacia el borde-¡Agon joder suéltame! ¡No voy a saltar!

─Oh, claro que lo harás…es tu turno-sonrió mientras lo agarraba por los hombros y lo ponía delante de él.

─¡Maldito rastas dejale, te ha dicho que no quiere saltar!-Musashi empezó a acercarse amenazador.

Eso no le hizo gracia a Agon, que volviéndose a su basura lo acerco más hacia el borde. Hiruma se maldijo por no llevar un arma en esos momentos, claro, llevar un arsenal para bañarse en el agua no era buena idea, pero en esta ocasión prefería estar escuchando los discursos de Mamori horas y horas antes de enfrentarse a eso. Intento zafarse con todas sus fuerzas, no dándose cuenta de que Agon no lo estaba agarrando con presión, para él todo eso era un simple juego.

─¡SUELTAME!-le grito ya furioso.

Agon sonrió ampliamente.

─Claro-le dio un pequeño empujón y el rubio perdió el equilbrio cayéndose hacia atrás-ya que se había volteado para apartar a Agon-y en un actoreflejo se agarro a una de sus rastas.

Musashi y Kurita corrieron en un vano intento de atrapar al rubio antes de que se cayera junto con el rastas. Cuando miraron hacia abajo no se veía nada, solo un montón de burbujas, y luego nada…

Agon salio a la superficie riéndose en voz alta, había sido bastante divertido, busco al rubio por todas partes pero no le vio, de repente, sintio una punzada en el pecho…joder, no se habría ahogado…¿verdad? Empezó a mirar hacia abajo, buscándolo con todas sus fuerzas, y para su alivio, salio a la superficie, agarrándose a las rocas, tosiendo todo el rato y temblando.

Suspiro de alivio.

─Joder, basura, ya me habias asustado-se carcajeo acercándose, pero el rubio le aparto sin mirarle, aun temblando-¡Ey! Vale, ok, no querías tirarte, lo pillo, pero admite que ha sido di…

Se quedo sin aliento al ver cuando salio del agua al rubio, su piel teñida de rojo. Hiruma se agarro la pierna derecha con una mueca de dolor en la cara, la tenía rajada de un poco más arriba de la rodilla hasta casi el tobillo en una linea serpenteada, que chorreaba de sangre, su cuerpo temblaba y cuando se acerco con los ojos muy abiertos recibió algo peor. Una mirada de furia, pura furia por parte de Hiruma, si las miradas mataran, él ya estaría por un nivel más bajo que el de los dinosaurios. Pero no lo entendia, Hiruma había caído por el lado de las rocas, pero porque el no…miro hacia la dirección y se había dado cuenta en un flash back rapidísimo que él había empujado en el vuelo al rubio sin querer. Los amigos del quaterback se acercaron al herido con una cara de horror al ver la sangre que no dejaba de salir, Kurita fue corriendo a avisar a alguien mientras el pateador con ayuda del Punk llamado Harry ayudaban a Hiruma a levantarse y evitar que apoyara la pierna en el suelo.

En seguida Mamori llego con los profesores y un botiquín de emergencia intentando hacerle un vendado decente mientras Sasune llamaba una ambulancia, posiblemente se le habría infectado el corte.

Los demás curiosos se acercaron a ver que pasaba, pero los profesores los ahuyentaron ordenándoles que fueran a los autobuses de inmediato. Unsui se acerco y vio a su hermano que observaba a distancia donde estaban atendiendo al rubio, con una expresión que nunca había visto en Agon, dolor y arrepentimiento, cuando llego hasta su hermano este le miro con la mirada vacía, sustituida por el brillo de una culpabilidad abrasadora que le dejaba sin palabras.

─Yo…yo no quería que…él no…-dijo por lo bajo el rastas mirando el suelo, como un niño al que han regañado.

Unsui tomo el papel de hermano y padre, que en este momento necesitaba su gemelo pequeño y le paso un brazo por el hombro en un abrazo tranquilizador, frotándoselo intentando calmarlo. No sabía porque Hiruma era tan importante para Agon, pero ahora lo era para él, porque, si Agon se ponía así por alguien, es que de verdad su hermano quería a esa persona, por muy loco o malvado que fuera, agradecía que hubiera sacado a luz la emoción de la culpa que su gemelo nunca había dejado ver.

─Tranquilo, Agon, ese tío es muy fuerte no le va a pasar nada-dijo con aire animador, a pesar de que él no era precisamente una persona que sirviera para animar.

Agon miro hacia donde estaba su basu…su rubio, lo vio con una expresión dolorosa y sin embargo se estaba guardando todo el dolor para que no le vieran así de débil…

─Ojala que tengas razón…Unsui…

Su gemelo abrió los ojos sorprendido…ese rubio si tenia que ser importante para Agon, porque le había llamado por su nombre.

TBC…