HOLAAAA A TODOOOS

estoy reaaalmente feliz, porque como termine este capítulo antes pude subir el segundo de mi fic "Sellado con tinta"

MUCHISIMAS GRACIAS a todos los que me dejaron reviews, la verdad es que se los agradezco mucho y son todos estupendos!

espero que tambien me dejen reviews en este ;)

Saludos, Rosie

Disclaimer: los personajes lugares y nombres de SCC son propiedad del grupo CLAMP


Luna PDV

Estaba escuchando mi ipod que compré luego de varios meses de recortar gastos luego de que mi madre me acusara de ser demasiado gastadora, me alegré de poder controlarme tanto, llegué a comprar un ipod lo que me ponía feliz, más que nada ponerme feliz de haberme superado a mí misma, ¿si no que felicidad puede haber? Me sorprendí que mi madre tuviera razón, (aunque a veces era exasperante que SIEMPRE la tuviera) en lo de que, gastaba demasiado, mucho muchísimo más de lo necesario. ¡Puf y lo que era mi querido reproductor de música! En él, había decenas de bandas, desde Katy Perry pasando por Coldplay, The Jonas brothers, Miley Cyrus, The Beatles, hasta Paramore, y Pink.

¡Waking up in Vegas!Katy Perry... amo esa canción.

Mi hermano caminaba, nervioso, una y otra y otra vez por todas partes del departamento. Paré la música y dejé el reproductor de Mp3 en la mesa del living. Caminé hasta donde él se dirigía (más bien bloqueé su trayectoria) lo tomé por los hombros y lo miré con seriedad.

-Shaoran, esto no te está haciendo bien- le dije

-Ya sé, es que estoy nervioso- me confesó

-Ella se pondrá feliz solo de pasar su cumpleaños contigo- le sonreí

-Lo sé-

-Bueno, ¿entonces?- de pronto me reí- ay Shaoran, el amor ha hecho estragos en el hermano serio que eras, ¡y me fascina que así halla sido!- le dije, lanzando una risita burlona.

-Mira quien habla- me dijo, arqueando una ceja

-¿enserio? ¿lo crees?- reí- la que sí que anda rara es May, ¿no lo crees?-

-Es verdad- aceptó- ¿Sabes lo raro que se sienten los oídos sin ella parloteando cada diez segundos?-

-Sí, es verdad, se siente raro-

-Eso me hace pensar, ¿le estará pasando algo?-

-No sé- admití- parece… pensativa- de pronto recordé algo- ¡Sakura! Ella… me comentó algo, el otro día, Hien dormía…-

-¿qué te dijo?- me preguntó

-Mencionó algo sobre unos sueños, nada de importancia-

-¿te das cuenta, querida hermana, que los sueños de Sakura se cumplen?- arqueó una ceja.

-Bueno, me contó que había soñado nuevamente con la torre de Tokio, y con una mujer… de pelo …-me quedé pensando un largo rato- color… miel creo, y con dos chicas de ropas completamente opuestas en color-

-Que raro- dijo Shaoran- me suena a la mamá de Hien-

-Sí, no sé por qué pero a mí también- reí

-Bueno, recuerda, hoy vas a buscar a Sakura- me recordó- le dices que van al ensayo y en realidad a lo de Tomoyo-

-Sí, Shaoran, no es taaan complicado, ya me cambié y todo- lo irrité- por las dudas que se me ocurra olvidarme de respirar debería llevarme un pulmotor o respirador artificial- le espeté con sarcasmo

-Sí, por las dudas- rió

-No crees… - comencé, ya salíamos del departamento, él iba vestido de manera informal, como yo, para la fiesta de Sakura

-Dime- dijo, distraído

-No crees que sería mejor que valla Tomoyo…- apunté- si quieres que …-

-¡debes ir tú!- me retó- eres la única que se supone, no sabe el cumpleaños de Sakura-

-Bueno, bueno- acepté-

-¿Te vas con Eriol?- me preguntó

-Sí- le sonreí- me va a pasar a buscar en unos minutos-

-¿por qué con Eriol?- enarcó una ceja

-Por que es más fácil que Sakura no mencione su cumpleaños si se avergüenza-

Parecía querer rebatir mi argumento, pero Eriol llegó juusto para salvarme, le di un beso en la mejilla y se la pellizqué con la mano, luego corrí al auto de Eriol. Una vez dentro de aquel auto choqué el puño de aquel joven inglés tan burlón, ambos reímos maléficamente y nos fuimos, con dirección a la casa de Sakura.

Sakura PDV

1 de abril.

Día de los inocentes en algunas partes.

Un día más en otros.

Aquí, mi cumpleaños, por lo menos entre el círculo social que me rodeaba.

Estaba completa, absoluta, y tristemente sola. Yukito y mi hermano no estaban en casa, y no supe por qué. Mi padre se había ido temprano a una conferencia. Yo dormía y supongo, no me quiso despertar. ¿Kero? Bueno, otro caso raro, no estaba en la casa. Tomoyo no daba señales de vida.

Mierda.

Fue el único pensamiento que pasó por mi cabeza. Sábado. 9 am. Me pregunté si hoy Luna llamaría por los ensayos, al parecer ella, Meiling, Hien y Shaoran se habían enfermado y estaban en cuarentena hasta recibir los resultados del hisopado que se hicieron la noche anterior. Sí, como lo piensan, gripe A. ¿Luna? bueno, al parecer ella pasó mucho tiempo en lo de Tomoyo, con el tema del vestuario, y milagrosamente, no se contagió. Extraño.

Eriol, Nakuru y Spinel, no me pregunten, ni siquiera quiero saberlo, quiero mucho a Eriol pero… ¡no me gusta que me haga sonrojar!

Suspiré. Mi estómago rugió. Bajé pesadamente las escaleras y me cociné unas tostadas (faaa como si requiriera TANTO esfuerzo) y me serví un té. Tomé nota de la marca, estaba muy bueno, Tea Hills, un recuerdo que me trajo Eriol de Inglaterra. Sí e incluso era té verde. Eso me reconfortó un poco, aunque, mierda, estaba sola, completamente, en el día de mi cumpleaños. Sentí que tocaban la puerta, rendida, y muy molesta de que no me dejaran enfurruñarme, abrí la puerta, aún en pijama, y me sorprendí de ver, dos chicas muy hermosas, casi de revista, paradas en la puerta, vestidas de manera muy deportiva, aunque elegantes.

-¿Kinomoto Sakura?- dijo una de ellas, tenía el pelo de color marrón chocolate, algo más claro que el de Shaoran y Luna, acompañado por un par de ojos verdes, que en las afueras del iris tenía un color avellana, remarcando los contornos. Tenía la piel trigueña como su amiga.

-Sí, ¿Qué pasa?- pregunté alarmada

Somos Megan Thompson y Stacy Benley- dijo la otra, algo más baja que la primera, no más que unos centímetros, sus ojos eran marrones y su pelo castaño oscuro, ambas eran altas y agraciadas. Me sorprendió la soltura de la chica y sus largas pestañas negras.

-Eh, ¿quieren pasar?- pregunté

-No, gracias- contestó la chica de los ojos verdes- me llamo Megan Thompson, el director nos mandó a que te pidiéramos la hoja de horarios- sonrió

-Ah, si- lo recordé, la tenía allí en el recibidor, la busqué con rapidez y se la di.

-Gracias- dijeron al unísono

-¿estarán en nuestro salón?- pregunté, solo para hablar con alguien. La chica de los ojos marrones estaba vestida con un jean azul, zapatillas blancas una remera gris y un pulóver negro hasta las rodillas, que terminaba ballon.

-No- dijo Megan, leyendo el horario- estaremos en la otra división, pero por el cambio de aulas, compartiremos química, cocina y educación física… y japonés, y según esto… biología e inglés- De todas maneras…- agregó la chica, vestida con un jean, zapatillas y un buzo color crema- nos veremos seguido- su japonés era impecable- ¡La dirección está en inglés!

-Entonces lo leo yo- dijo la otra, apenas le entendí- hasta luego Kinomoto- me saludó

-Hasta luego Benley-

-Chau Kinomoto-

-Hasta luego Thompson-

Y ambas se alejaron, con paso grácil.

No terminé de cerrar la puerta que oí un toque de nudillos. Era Eriol, seguido de Luna. Casi chillo del espanto. Era como estar rodeada de dos fantasmas burlones, el primero dispuesto a ponerme roja con los peores comentarios, la segunda, dispuesta a hacerme probar más vestidos que Tomoyo.

Era como ver un espectro.

No, miento, me quedo con Eriol y Luna.

Riley PDV

Era de noche. Lo recuerdo perfectamente. La medianoche del 29 de marzo. Estaba sentado, mirando mis manos, que aquellas chicas vendaron con tanto cariño, un cariño excesivo para alguien que desconoce.

Pero yo sí las conocía y eso me perturbaba.

El maestro, me había mandado a buscarlas hace tiempo, apenas eran bebés, bah, bebés digo, pequeñas. Dos pequeñas de cuatro años.

Dos pequeñas que con su memoria supieron reconocerme.

Esa había sido la primera vez que experimenté, para mi desagrado, como la sangre se me espesaba, hasta hacerme imposible respirar.

Era una tarde soleada, no sé que me llamó más la atención, que fueran tan pequeñas, o que no pudiera sentir su aura, eran como fantasmas, pero yo sabía que eran ellas, porque había sido uno de los médicos que las había visto nacer, había sentido su aura desde el momento en que las tuve a cada una en mis brazos, y me sentí raro. Sentí algo raro en mí, algo que, por supuesto sólo un bebé puede despertar, ternura.

Pero allí estaba, para secuestrarlas y obligarlas a obedecer al maestro que me había prometido todo lo que quería.

Avancé hasta ellas, jugaban juntas en una plaza, una de ellas iba acompañada por uno de sus hermanos, la otra, estaba con su tía más joven, a una de ellas se le cayó un papel con el que jugaba, el viento lo trajo hacia mí.

Vi como en sus muñecas llevaba un protector especial, que impedía que sus poderes fueran advertidos, era como una muñequera color piel, según yo sabía hecha de pelo de sanflang y pluma de fénix.

Yo tomé el papel entre mis manos y me acerqué hasta la niña. Seguía con el cuerpo que tengo ahora, de unos 17 años. Entre hombre y niño.

-hola, pequeña- le dije, la chica de ojos verdes me miró con desconfianza

-hola-

-se te cayó esto- le sonreí

-escucha creo que sé…- dijo la chica de los ojos marrones, ambas iban con soleros de diferentes colores

-hola a ti también- sonreí nuevamente, falso

Me sorprendió la reacción de la niña. Fue tan sombría, tan pausada que me hizo pensar, si no sabía quien era yo.

-hola- me dijo a secas

-¿las acompaño devuelta?- dije, poniendo mi mejor cara de ángel

-No te conocemos- dijo la chica del solero blanco y los ojos verdes

-Pero esta atardeciendo- apunté- es peligroso andar solas de noche-

-Más peligroso es andar con alguien desconocido- apuntó la chica del solero celeste, un rayo de sol atravesó su ojo marrón convirtiendo los contornos de su iris en una margarita marrón

-Pero yo no les voy a hacer daño-

-Bueno- dijeron ambas, confiadas como todo niño que no sabe mentir.

Cada una me tomó una mano, y tiraron de mí hacia delante. Entonces una pena enorme me invadió, porque aquellas manos cálidas sobre las mías y aquellas sonrisas de confianza fueron mucho más del cariño que había recibido en mucho, mucho tiempo. Cuando llegamos donde estaban sus familiares, preocupados, le dije a ambas antes de despedirme:

-jamás, jamás, y jamás, vuelvan a confiar así en un extraño, ¿me lo prometen?-

-sí- susurraron algo asustadas por la frialdad de mi voz

-Y se alejaron corriendo, luego de darme un beso en la mejilla cada una.

Y ahora me sentía como una mierda, sí, porque, me estaba llevando a Meiling, arrastrándola bajo mi estela de muerte y sufrimiento, me sentí una mierda, estaba sentado en el mirador del templo Tsukimine, mirando la luna que no estaba.

Recordé con espanto aquella horrible sensación de sangre espesa. Era una sensación que empezaba en tus venas, sentías como si, poco a poco, se fueran achicando, despacio, y comienzas a respirar con locura, pero el oxígeno nunca es suficiente, luego de eso, sientes como se ahoga tu corazón, aprisionándote el pecho, como late, despacio y desesperado, buscando alivio, buscando dejarte con vida, y tus ojos se abren desmesuradamente, para que puedas ver tus venas negras, tu piel casi traslúcida, y tu cuerpo comienza a aovillarse, intentado evitar el dolor, que, sinceramente, no sabe de donde proviene.

Abrí los ojos, y me concentré en las estrellas. En aquel momento, deseaba con ansias el beso de la muerte, para partir, y dejar de llevar gente conmigo. Desearía saber qué significa el olvido. Un alma no puede olvidar. Y todo el tiempo que pasé hasta ahora, o casi todo, fue fuera de mi cuerpo, ya no sé siquiera si este es mi cuerpo. O si he hecho otro desastre, y mi cuerpo no tiene dueño, y mi alma no tiene lugar si es que todavía la tengo.

Eso me perturbaba.

No sé si alguna vez alcanzaría el descanso eterno.

Si alguna vez se iría el dolor de este pecho.

Lo peor, la culpa, el sentir que te llevas a todos contigo, y sin quererlo, por que en el fondo, sé, que mi voluntad se fue quebrando, que mi objetivo se fue perdiendo. La campana de una iglesia sonó, estridente, y me sacó del dolor, al menos por ahora.

Vi a otro espíritu, siempre los veía, es común para mí. Ese espíritu era quien, alguna vez fue, y creo yo, sigue siendo mi ángel de la guarda, que ahora no puede hacer mucho por mí, más que acompañarme de vez en cuando.

-Samanta- suspiré. Ya sé que los ángeles no poseen género, pero de pequeño nos decían que había que ponerle un nombre y yo le puse así. La mujer del cabello blanco más largo que su estatura, vestida de túnica me miró con los celestes casi blancos ojos

-Riley, siempre tan desdichado- me dijo, poniendo una de sus manos sobre mi mejilla, maternalmente-

-Sí- admití

-Mira el lago, Riley, distrae un poco tu mente- me aconsejó, mientras mirábamos desde aquella alta y gran roca el lago a la mitad del templo

-Sí- dije con voz quebrada

La mujer me miró mientras las lágrimas brotaban de mis ojos y bajaban por mis mejillas. Suspiró e intentó limpiarlas, pero no pudo, era un ser incorpóreo.

Al menos, me consolaba con su mera presencia. Le agradecí a Dios en mi fuero interno, que la haya dejado quedarse conmigo.

Sakura PDV

Eriol y Luna ambos ajenos a mi cumpleaños (Eriol estuvo después que pasara y nunca se lo comenté a Luna) vinieron en exclusiva, a comentarme que, hoy habría ensayo y sería con vestuario y todo, lo que se me antojó de mal augurio. Luna tenía una pequeña bolsa de papel marrón, de la que sacó dos vestidos, uno de color rosa, que tenía detalles en blanco en la parte inferior de la falda y que lo cruzaba un gran moño del mismo color, era de un rosa muy desvaído, como el de las flores de cerezo, y para acompañar, llevaba una vincha de color rosa suave, bordada en plateado.

El segundo era de color celeste claro, con una pequeña cinta de color azul que cortaba la parte del busto con detalles en plateado, era strapless y le llegaba por las rodillas a Luna, me dijo que eso usarían las lobas en la escena del acto cuatro.

Luego de que ella se cambiara (no iba a ser la primera en vestido frente a Eriol) salí para que, a mi pesar, entre Eriol y ella me rizaran el cabello, temblaba mientras Luna le explicaba como hacerlo, y en varias ocasiones pensé en escapar, para luego quedarme petrificada mientras Eriol formaba uno que otro rizo.

Cuanto terminaron, dejaron los característicos mechones que enmarcaban mi cara y con cuidado y algunas horquillas Luna sujetó la vincha a mi cabeza. Me sorprendí al verme tan sonrojada por los comentarios de Eriol sobre las reacciones de Shaoran cuando me viera así, y me sorprendí al ver que, los comentarios del mismo hacia Luna me hubieran hecho querer que la tierra me tragara, ella ni se inmutó.

-escuchen…-comencé- saben qué día es hoy…- pregunté

-Sí- dijo Eriol para agregar- el día que Shaoran va a tener que sufrir un paro cardíaco- volví a callarme roja como un tomate

-Aprecio tus comentarios, Eriol, pero sólo por un momento, ¿podrías dejar de sonrojarla? Tengo que maquillarla- dijo Luna, riendo maléficamente

-Bueno, bueno- dijo Eriol- pero puedo intentar sonrojarte a ti- la pinchó

-No lo vas a lograr- dijo ella

-Desafíame- dijo él

-Enserio…- le advirtió ella- a veces hasta a mi novio le cuesta sonrojarme- rió- a ver Sakura…. ¿Rosa o melocotón?-

-Rosa- dije yo

-Hablando de ese casanova reprimido…-comenzó Eriol- el otro día hizo una descripción detallada…-

-Ajá- dijo Luna, mientras maquillaba mis mejillas, luego, mientras se maquillaba ella, me fue explicando el maquillaje pensado para la obra

-De los besos que te da- siguió Eriol

-Sí, Eriol, muy bien- dijo ella, concentrada en el espejo, Eriol bufó no pude evitar reírme

Eriol pareció sopesar el nuevo movimiento. Para ese entonces, yo estaba rizando con facilidad el pelo de Luna, esto se me da bien.

-Bueno, también nos contó…- comenzó- todas las palabritas de amor que le dedicaste-

-E-enserio- tartamudeó ella-

-¿Qué le dijiste?- le susurré-

-Sabes, Sakura, no le dije nada que no pueda contarles pero prefiero mantener en secreto a los oídos de Eriol cuando le dije a Hien que era mi adonis-

-Ah, sí- reí

Eriol olía una victoria fácil, a Luna se le habían coloreado levemente las mejillas, por la parte sentimental es lo peor, ella puede mostrarse bien fría a veces, pero… es su punto débil

-comentó cosas muy interesantes- prosiguió Eriol

-No hay nada que no puedas saber- dijo ella-

-Sí, es verdad- aceptó Eriol- pero valla que decirle tales melosías-

-Sabes, Eriol – dijo Luna- Tomoyo también comentó cosas interesantes-

-Se- dijo él- seguro-

-Es muy interesante- dijo ella- en especial, cuando me contó que te temblaban las piernas…-

-Sakura, apúrate con eso- dijo Eriol- ¿empate?- le dijo a Luna

-Empate- declaró ella- la próxima no voy a ser tan generosa Eriolcita-

Eriol se calló la boca, y yo reí. Luna comenzó a apurarme luego de mirar el reloj de su celular, y tecleó un mensaje con rapidez, Eriol puso otra sonrisa burlona, ambos comenzaron a empujarme hacia fuera con determinación sin dejarme siquiera detenerme a nada, sólo a cerrar la puerta con llave. Luego, ambas nos metimos en el asiento trasero del coche de Eriol, para cuando pude darme cuenta noté que el mismo llevaba una chaqueta encima de una remera color blanca, de color azul, y eso con zapatillas, me causó gracia la mezcla. Aunque se veía bien.

Eriol se puso un dispositivo bluetooth en la oreja. Hablaba muy rápido y Luna llamó mi atención para darme una máscara que solo cubría los ojos en rosa y dorado. Luego, para mi maldita suerte, me hizo cambiarme las chatitas por zapatos de tacón, suerte que no eran demasiado altos, los suyos eran más bajos que los míos, supuse que por su evidente altura que sobrepasaba la mía. Ella se puso otra y Eriol repitió el proceso. Para cuando miré la hora eran las 6 pm, valla, había pasado un largo rato.

-si, sí, Tomoyo…- dijo Eriol, mientras manejaba- ya llegam… ¡pero Tomoyo!- se quejó

-¿de qué habla?-

-Al parecer está hablando con Tomoyo- me contestó Luna

-ouch- pensé

-¡Ya vamos! Pero… tomoyo… mi cancioncita de amor, no, no la voy a hacer sonrojar de nuevo, ¡dile a la lobita que se calme!- dijo, exasperado- no, no lo voy a dejar ponerse a hablar con ella, va a …-

-Parece un loco- declaré-

-Exacto-

-¡No Shaoran! ¡cálmate hermano!- le gritó Eriol- no, no sabe nada, no, ya sé que…- Eriol dobló en la esquina y estacionó a mitad de cuadra, en la casa de Tomoyo- tres… dos… uno- dijo, y colgó

-Pe…pe…pero esta esa la casa de Tomoyo-chan- dije

-Sí, tenemos que ir a buscarla- me dijo Eriol

-Ah- dije yo-

-¡vamos, vamos!- dijo Luna- bájate, Sakura- me sonrió

-Bu-bueno- dije yo

Y con dificultad y un poco de ayuda de Eriol, para mi vergüenza tuvo que atraparme un par de veces por que me caí, salí del auto y llegué, casi indemne, a la casa de Tomoyo. Una de las mujeres que trabajaba en su casa nos indicó que ella estaba en el jardín, por lo que nos encaminamos a allí, Eriol se adelantó un poco. Cuando llegué, todo el mundo salió corriendo a abrazarme y felicitarme por mi cumpleaños, mi padre, mi hermano, yukito, (y con el Yue) incluso kero, escondido entre la ropa de Eriol, me saludó, ¡la mamá de Tomoyo! Todos… ¡me estaban haciendo una fiesta! Y calculé estarían todos mis amigos, sonreí y me sentí muy feliz, los abracé a todos y noté que todos los chicos estaban vestidos casi iguales, lo mismo que las chicas, cuando Tomoyo se me acercó, con la piel del color de la nieve y el vestido azul, la reconocí enseguida, y más, porque tenía una cámara en mano.

-¡Feliz cumpleaños, Sakura!- me dijo, abrazándome

-Gracias, Tomoyo- le dije

-Sabes, todos los planes que te dijimos eran mentira- rió- y te los has creído-

-Sí- acepté- muchas gracias por la fiesta, no era necesario, enserio-

-Sakura, hoy cumples dieciséis años, es una fecha importante, ¡todos tus cumpleaños lo son! Mi madre y tu padre acordaron llevarse bien hoy ya que la fiesta fue en parte idea suya, aunque la verdad, la decoración y la temática fueron ideas mías y bueno… de Shaoran- admitió

-¿y donde está él?- pregunté

-¡esa es otra de las consignas!- rió- aquí, todos los chicos visten casi igual, lo mismo que las chicas, pero cada uno tiene una característica que los define- me guiñó un ojo- además todos tienen máscaras, debes encontrarlo-

-¿De quien fue esa idea?- dije yo-

-De Eriol y Luna- se rió

-Bien- me quejé, haciendo una mueca

-¡pero ve y diviértete!- me dijo- ya lo encontrarás, hoy es día de fies-ta – separó las sílabas- baila un rato, come algo, ven- me dijo arrastrándome al centro de la pista.

Luna PDV

¡Mierda! ¡¿Todavía no ha encontrado a Shaoran?! Esta chica es muy distraída…

-Hien…- susurré-

-Dime, Luna-

-Ve y ayuda un poco a Sakura, por favor- dije, enervada y apretando el puente de mi nariz

-Pero antes…- dijo, riendo burlonamente

No tuve tiempo de decir nada, me tomó de la cintura suavemente y rozó sus labios con los míos, luego se fue, muerto de risa. Tramposo fue lo que me pasó por la cabeza, luego de reír un poco. Me conocía bien.

Estaba enfrente de la mesa donde había comida, buscando algo que zamparme, cuando de pronto sentí detrás una presencia y llevé mi mano a la llave de manera instintiva.

-perdona- susurró un chico

-no…- dije, desconfiada- no es nada-

-¿bailas?- me preguntó

-espero a Hien- le sonreí- así que no, gracias -

-Vamos, no es infidelidad que bailes conmigo- dijo, tomando mi mano

Me retiré espantada ante aquel roce.

-tus manos, están…-dije, frotando el dorso de la mano que él había alcanzado, lo tenía congelado- heladas-

-puede ser- dijo- la tarde se está poniendo fría, ¿no?-

-Retrocede- le advertí, se estaba acercando demasiado a mí, en especial su cara-

-¿qué vas a hacer?- me preguntó

Entonces el recuerdo me vino a la mente. Ian, Ian Nukumi, había hecho algo parecido, acercándose a nosotras, evitando a May como por casualidad, intentando acercarse a Sakura. Prefería a Tomoyo. O intentaba sonsacarle algo a Eriol. Su cara estaba muy, muy cercana a la mía, sus labios casi rozaban los míos. Me eché hacia atrás, y le eché una sonda, algo que me había enseñado Shaoran hace poco, si no se adhiere a la persona, es porque esta tiene magia.

-tienes magia- susurré

-astuta- dijo, echándose algo atrás, pero rodeando mi cintura con su brazo-

Tomé su brazo y lo puse en su espalda, me respondió, logré que con el movimiento el mismo fuera a parar rodeando su cuello.

-tú no tienes cuerpo- afirmé- se lo robas a la gente, como hiciste con Ian-

-puede que sí, puede que no-

-no creas que te dejaré ir así nomás-

-ya lo creo que sí- dijo, con una cara de sufrimiento y maldad

-eres un cebo, me estás distrayendo de otra cosa, ¿cierto?- le dije

-mira entre aquellas plantas- me dijo, en la casa de Tomoyo había algo así como un pequeño bosque al lado de donde estaba la fiesta

-¡Hien!- jadeé

Estaba, allí, desmayado a la luz de la luna cuarto menguante, no la vas a sacar tan barata le dije, y con discreción lo llevé hasta donde estaba Hien, amenazándolo con ahorcarlo con su propio brazo si ponía resistencia. Una vez allí, apreté la llave del sueño en su hombro y cayó desmayado, cuidé que el cuerpo de ese chico no se lastimara, probablemente su ocupante no era su dueño en ese momento.

Me acerqué al cuerpo de Hien, y me alivié de manera tremenda cuando sentí que estaba cálido, y que respiraba.

-despierta- le susurré- despierta - repetí

-¿Qué pasó?- me dijo él

-No sé, pero debemos estar en guardia, el chico que está allí-señalé el cuerpo- estaba ocupado por uno de esos magos sin cuerpo fijo-

-Algo va a pasar hoy- dijo él- ¿te hizo algo? ¿estás bien?-

-Tonto, estás casi desmayado y me lo preguntas- le dije riendo, él se había sentado

-Más bien dormido- aclaró- me tomaron por sorpresa- dijo, pasándose una mano por el pelo- no sé ni quien lo hizo-

-No sabes el susto que me di cuando te vi ahí, pensé que se me iba a parar el corazón- admití, acariciando una de sus mejillas

-Ten en cuenta que pueden ser proyecciones, no cosas reales- me recordó, abrazándome y estrechándome contra su pecho

-Sí- acepté con un suspiro

Me acarició el pelo con dulzura como solo él sabía hacer, despacio, calmándome, Hien sabía siempre qué hacer, qué decir, parecía predestinado para mí.

Me abandoné en sus brazos y oí el latido de su corazón, que llevaba tan extraña melodía encima. Sonreí.

Así estuvimos un par de canciones, yo sentía el calor de su abrazo en la eminente noche fría. Me sacó del trance con un rápido y dulce beso en los labios y cuando abrí los ojos me encontré con sus ojos azules, siempre tan abrasadores.

-Bueno, mi agente 007- me dijo, riendo levemente- nos toca hacer tarea de vigilancia

-Sí, procura quedarte cerca de mí 005- le guiñé un ojo

-Siempre- me respondió dándome un beso en la mejilla.

Nos paramos y dirigimos nuevamente al gentío que estaba debajo de las luces, tomados de la mano.

Sakura PDV

Debo decir, que me confundía tanta gente, toda tan parecida, y no pude esperar demasiado para encontrar a alguien ya que, un chico se me acercó y me dijo con gesto burlón pero tímido

-¿bailas?-

-Eh, sí, creo- respondí

-Y me sacó a bailar, a mitad del recorrido, me guiñó un ojo y lo reconocí.

-¡Hien!- exclamé

-¡tardaste mucho, Sakura! Soy algo distinto a Shaoran como para que no me reconozcas- se rió

-¿sabes donde está?- seguí

-Nooooooo te lo voy a decir- se rió y me hizo dar una vuelta- vas a tener que encontrarlo tú sola-

Refunfuñé y se rió, volé lejos de él, en medio de un largo giro para encontrarme con Yamasaki, quien les siguió el juego a los demás y me encajó un par de mentiras de paso, Chiharu fue como siempre, la que me dijo que eran mentira, y así pasé de chico en chico de baile en baile, hasta que me cansé y me fui a comer algo, que frustrante, me dije.

-¿me pasas eso?- preguntó una voz masculina

-Sí, claro- le dije, pasándole uno de los vasos plásticos

-Pareces irritada- me dijo, tímido-

-Sí, más bien frustrada, en realidad me está gustando mucho la fiesta- admití, no me había girado ni a verlo

-Feliz cumpleaños- me deseó

-Gracias- le dije

Cuando me di vuelta para verlo, llevaba una chaqueta negra, y se estaba alejando, fue cuando vi el pequeño escudo en la parte delantera, verde oscuro y con un lobo en el medio.

-¿Shaoran?- le pregunté

-¡Por fin!- me dijo

Y me abrazó con fuerza, luego me besó.

-¿te hice esperar mucho?- me preguntó socarronamente

-Nooo-ironicé- solamente tuve que bailar con Hien, Yamasaki, Eriol, Ian, el chico que conoce Meiling y valla a saber Dios cuantos más-

-Bueno, pero ahora estás conmigo- me sonrió

-Sí- me alegré

Fue entonces cuando reconocí a Tomoyo, subiéndose a un pequeño escenario, por detrás estaba el club de bandas del colegio, una batería, un bajo y una guitarra. Tocaban muy bien, era una melodía algo lenta, pero que no alcanza a dormirte. Era contrastante luego de casi una hora de escuchar desde el equipo de música tan movidas canciones. Como siempre, entre la voz de Tomoyo, y el brazo de Shaoran agarrado a mi cintura, sumado a los tacones, me costó bastante bajar a la realidad. Y… me caí, o casi, Shaoran me atajó. Reconcí la canción, era una que me encantaba. Y Tomoyo la interpretaba perfectamente.

Imagine me and you, I do
I think about you day and night
It's only right
To think about the girl you love
And hold her tight
So happy together
If I should call you up
Invest a dime
And you say you belong to me
And ease my mind
Imagine how the world could be
So very fine
So happy together

La canción era encantadora, pero por sobre todo, me concentré en Shaoran, que sujetaba mi cintura con delicadeza mientras yo pasé mis brazos alrededor de su cuello, miraba a sus ojos, y el tiempo parecía correr más despacio.

I can't see me loving nobody but you
For all my life
When you're with me
Baby the skies will be blue
For all my life
Me and you
And you and me
No matter how they tossed the dice
It had to be
The only one for me is you
And you for me
So happy together

-¿que tal su cumpleaños, señorita?- me sonrió, nuestras narices estaban casi juntas

-Muy bueno, mi romeo- le dije, sonriendo yo en respuesta

-Vaya… ahora eres más grande que yo- me dijo- no sé si una mujer madura debería estar saliendo con un chico como yo- me bromeó

-No digas eso, jamás- le dije, amenazante- yo te quiero a ti

-Yo también- me dijo- aunque puedas ser mi abuela- me guiñó el ojo

-¡ya basta!- reí

-Te amo, mi cerecita-

-Por siempre, mi lobito-

Me and you
And you and me
No matter how they tossed the dice
It had to be
The only one for me is you

Entonces, seguí abrazada a él, mientras todo fluía a mí alrededor en perfecta paz, atardecía, o eso creo, en esos momentos, el ámbar de sus ojos llenaba mi mente, el calor de su abrazo, el aroma de su pelo.

Me parecía un día casi perfecto. Sentí los pelos de mi nuca erizarse, hermano… pensé, seguro estaría fulminando a Shaoran con la mirada y de paso, a mi también.

And you for me
So happy together
So happy together
How is the weather
So happy together
We're happy together
So happy together...

(So happy together- The Beatles)

Pero yo no le prestaba atención, ahora éramos solo yo y Shaoran, después, cuando acabara este baile probablemente, me tendría un rato largo para él.