Hola a todas (os) que leen a mi amiga-hermana Jana Evans!

Al parecer ella queria que le subiera después del 16 de Febrero, pero estoy castigada asi que hoy puedo no más, y no creo que se enoje por un día no?

Lo haré resumido (como nunca):

1.- Saben que personajes son de ella y cuales los de Rowling.

2.- Como decia sus "reply" de review, en teoría yo subiría 2 caps de ella, pero no (lástima) solo será 1 :(, como se iba de vacas no terminó el 12 porque tuvo que arreglar maletas, cosas y sus relacionados. Asi que conformense.

3.- Soy Rochio Lovegood y pueden pasarse por mi fic, que sinceramente esta muy bueno y si no dejan review para los que mesiguen no podrán leer ya que no actualiza si no tengo 10 en este cap. (porfavor apiadense)

Comen chocolates y sean felices mientras leen esto, que a mi parecer está... bueno no diré que pienso, se lo diré a la autora face-to-face[?(como dice ella xD)

11º Todos necesitan una Manzana

Susan dobló aquel pasillo algo furiosa con Kard aún recordaba todo. Ella esperaba que Kard la ayudara con todo. ¡Malditos Claws con su manía de pensarlo todo! Que tenía que ver todo bien, que pasaba si Kath estaba enferma o peor embarazada... y si la descubrían y que pasaba si esto y si lo otro. Pero como todo el mundo tiene su relajante, a su campo de vista apareció James y el enfado se esfumó por completo.

- Hola

- Hola

- ¿qué tal?

- Bien... ¿tú?

- Perfecto – Susan entendió a la perfección que ese "perfecto" de perfecto no tenía nada - ¿ya se te paso el enojo?

- Obvio, nadie puede estar enojado contigo demasiado tiempo – James la miró sorprendido – bueno, la excepción es Evans. – él le sonrió.

- Siempre tiene que salir a colación Lily¿no?

- Si, aunque no es necesario... ¿Qué tal si vamos a dar una vuelta por los jardines?

- Lo siento, Susan, tengo clase ahora

- Ah... yo también – dijo rápidamente. – No me refería ahora, si no a la tarde

- Es mejor que no – dijo él que buscaba la mejor manera de rechazarla. – Tengo deberes acumulados

- No puedo creerlo – dijo sorprendida - ¿De cuando que has dejado tus deberes a un lado? No les darás toda tu atención, pero siempre los haces.

- Es por Lily, he estado con ella

- Era de esperarse – bufó Susan.

- Susan, no quiero hablar de ella¿si? – ella asintió sonriendo - ¿Sabes algo?, mejor no hables, por que siempre terminamos hablando de ella – la sonrisa desapareció.

- Esta bien... me voy a clases¿quieres que luego te ayude con los deberes? Los míos están todos al día.

- Mejor que no, Susan. – listo, ya se había decidido, se lo diría todo - Es mejor que tengamos una relación de compañeros o incluso una de capitana a jugador¿entiendes?

- No

- En un par de meses seremos parientes, lo sabes. No quiero que te hagas mas ilusiones conmigo.

- Pero...

- Es lo mejor, al final lo entenderás... Nosotros juntos no tendríamos ida a ninguna parte y a mí... Susan tu nunca me has gustado siquiera – eso sin duda alguna es lo peor que puede escuchar una chica.

- Esta bien – asintió. – Te veo en los entrenamientos, Jam.. Potter. – Susan desapareció por el pasillo y él suspiró, no había sido tan difícil. Se colocó bien la mochila en la espalda y partió a su clase, antes de cruzar un pasillo dos personas pasaron como flecha a su alrededor

- ¡Luna¡Luna¡Luna! – gritaba Remus corriendo tras la chica que mencionaba. James quedó algo sacado de onda, pero luego le dio lo mismo. Era asunto de ellos. Por su parte, Luna se atrincheró tras una cortina. – Luna – dijo Remus abrazándola con cortina incluida.

- Atrás – le dijo – No quiero

- Sólo dos minutos – rogó él

- No

- Sólo dos

- No

- No te cuesta nada

- ¡Que si! Pierdo tiempo

- Si no me los das, perderás más

- ¡Rayos, tienes razón! Venga, dime pero te doy sólo uno

- Me basta con uno

- 56, 55, 54, 53 ¿Qué no piensas decirme? 51, 50

- Tómame atención

- 48, 47, 46, 45 Tienes toda mi atención, 43, 42, 41

- Luna, deja de contar – ella asintió aunque siguió la cuenta mentalmente.- Lo que te voy a decir no puedo hacerlo acá¿por qué no detienes el tiempo y me acompañas? – no dejó que respondiera y atravesaron el pasadizo que había detrás de la cortina. 36, 35, 34, 33, 32.

- Ya dime – 30, 29, 28, 27.

- Luna, yo... yo soy.. ¡Rayos, que complicado es esto! - 24, 23, 22, 21 – Luna, soy un licántropo – Ella perdió la cuenta y se quedó mirándolo estática casi sin respirar.

- ¿qué? – exclamó.

- Baja la voz – dijo tapándole la boca con la mano. Ella se alejo de él.

- Atrás – le dijo asustada. Salió corriendo. Remus se dejo caer en el piso del pasadizo, suspirando derrotado. Al minuto escuchó algunas risas. Dos personas venían por ahí. Se quedó en la misma posición, pensativo.

- Ya, déjalo – decía la voz de una chica - ¿seguro que esto nos lleva alguna parte?

- Seguro como que soy tu novio – ella volvió a reír.

- ¿Seguro de lo último? – dijo divertida.

- Por supuesto, eres mi novia, solamente mía

- Si tú lo dices – volvió a reír. El amor la había vuelto algo estúpida, pero era feliz y eso era lo que importaba. Ign la atrajo a él lentamente y le dio un dulce beso. Lo que fue demasiado para el espectador de la escena, él cual carraspeó haciendo que la miel se separara.

- Hola – dijeron los dos. Remus hizo un sonido parecido a un hola.

- ¿mal momento? – tanteó Liz acercándose a él. – No seré Lily, pero puedes contar conmigo

- Lo sé, Liz, sólo que... nada, ahora sólo quiero pensarlo todo, luego te buscaré

- Esta bien – le dijo ella. – Adiós – tomó a su novio del brazo y salieron del pasadizo tomados de la mano.

- ¿No se darán cuenta, verdad?

- No, Liz... te lo prometo – ella sonrió y dejó que él se acercará a besarla una vez más, dejando atrás todos los besos dulces y tiernos. Ahora era todo más apasionado, ya habían tenido suficientes dulces besos. Estaban en la conocida etapa manzana de la relación y asombrosamente, al día siguiente de que la relación comenzará. Ign devoraba su boca con ansia manteniéndola entre él y la pared. Liz, por su parte tomaba su papel en la guerra de besos... contraatacar. Y así, como en una situación que sólo pasa en telenovelas, películas e historias, apareció Kate en el pasillo. Ella carraspeó y la pareja volvió a ser interrumpida.

- ¡Ya van dos, por merlín! – se quejó Ign.

- McGonagall me mando a buscarlos – dijo ella ácida. Los dos bufaron. – ya, venga, dejen sus mimos para la tarde

- Mmm... no – dijo Liz. – Vente, no seas mala. Haznos el favor, dile que no nos encontraste...

- No me gusta mentir

- Kate¿de cuantas te he salvado? – dijo Ign.

- No te pedí que lo hicieras – le exclamó furiosa.

- Kate, no te pongas así – le dijo Liz – la de veces que Ign y yo te cubrimos cuando te escapabas con Kard... venga, no seas mala. Un pequeño favor

- Rayos, esta bien... pero luego no me incluyan en su castigo – los dos asintieron – y me harán el trabajo de pociones – volvieron a asentir.

- ¡Eres la mejor! – le dijo Liz abrazándola. Ign le dio un beso en la mejilla. Y la pareja demostrando una de las fases de la etapa manzana, salieron de la mano corriendo, desapareciendo por un pasillo. Kate resopló y se fue a Transformaciones. Antes, al llegar tarde, no le quedo opción de que sentarse con Kard. Ahora tenía que seguir sentada con él. Le dio las explicaciones a la profesora y luego fue a su puesto. Con la habilidad de un Ravenclaw tomó atención de la clase. Al final de esta, mientras todos salían Kard se le acercó a molestarla.

- ¿Estas celosa, verdad?

- No

- Por supuesto... si tú no estás celosa yo soy un Hufflepuff

- Ser Hufflepuff no es tan malo

- Estas celosa, acabas de confirmarlo

- ¿En serio lo hice?

- Ahora si – dijo sonriéndole, a pesar de que se llevaran algo mal, no pudo dejar escapar una sonrisa al haber caído en algo tan estúpido. - ¿te gusta mi hermano? – dijo medio divertido medio enserio.

- Yo... mmm, no quiero hablar de eso y menos contigo

- Te gusta – afirmó.

- Piensa lo que quieras – le dijo Kate quitándole importancia y salió del aula. Chocó con Sirius.

- Hola – le dijo él.

- Hola¿a quien buscas esta vez?

- A ti – le dijo Sirius con una sonrisa encantadora. Kate le devolvió la sonrisa, con la diferencia que la suya era sarcástica.

- ¿En que puede servirle una Ravenclaw a un Gryffindor? – Sirius dudó un poco antes de hablar.

- En algo de vida o muerte, pero no se lo digas a nadie – la tomó del brazo y se la raptó. Pasaron a un lado de Luz la que iba caminando con Brian a su lado en dirección a almorzar.

- ¡Fíjense por donde van! – les gritó.

- Tranquila, Luz – le dijo Brian. – todo va a salir bien.

- Gracias, Brian, eres lo más dulce que he conocido – le dijo sonriéndole y dándole un leve beso.

- Suerte – le deseó. – Te quiero

- Y yo – le dijo. Tomó su mochila y fue hasta el despacho del profesor nuevo de DCAO, pero su profesor no estaba ahí.

- Buenas tardes – dijo amable Luz, al entrar.

- Buenas tardes – le respondieron los dos hombres.

- Tome asiento – le dijo uno de ellos. Luz le hizo caso.

- Muy bien¿para que me necesitan?

- Creíamos que ya lo sabía – dijo el otro.

- No tengo idea – les dijo Luz.

- Tenemos pruebas, señorita, de lo que usted es, no estamos acá para discutirlo, lo sabemos todo. Solamente estamos acá para comunicarle las medidas que tomaremos.

- Digan – dijo ella, frustrada de que su plan no fuera a funcionar.

- Tendrá vigilancia constante las 24 horas, sin importar día ni condición del clima. No podrá abandonar el castillo bajo ninguna circunstancia. La llevaremos luego de que su actividad extra-programática haya concluido.

- Esta bien – dijo ella – si impiden que vuelva a acercarse a mí todo estará muy bien. – soltó unas lágrimas.

- No se preocupe, todo estará bien.

- Ah, y tiene un castigo por haber golpeado a uno de los nuestros – dijo uno de los hombres, él más joven. Luz levantó la vista alarmada al escuchar esa palabra. – Puede retirarse.

- Hasta luego y gracias por todo – les dijo de corazón y salió del despacho con una sonrisa en la cara, feliz y radiante. Todo estaba bien. Al doblar el pasillo vio como Lily se acercaba a James corriendo, cansada. Se quedó escuchando.

- Hey, J¿podemos hablar?

- Lily tu tienes que estar en la enfermería – ella asintió.

- Me perdí – admitió mirando al suelo.

- Yo te acompaño – se dio media vuelta – sígueme – Lily como una niña pequeña fue tras él, entrelazó sus brazos.

- ¿qué tal el día?

- Normal, de hecho no ha pasado nada interesante

- A mi tampoco – hubo un silencio

- ¿Ya paso el "hasta no-se-cuando"? – Lily asintió.

- Si... ya paso. ¿Y que dices?

- No tengo idea, J – dijo algo confusa y desesperada – no tengo idea, lo único que sé es que no quiero que te alejes de mí – lo abrazó. James se sentía muy raro. Antes, él hubiera dado todo por escuchar esas palabras de su boca, pero ahora era tan distinto. Siempre había imaginado escuchar eso de sus labios y había imaginado una hermosa sensación, pero ahora, era incomodidad en estado puro, incomodidad al 300.

- No te preocupes, yo tampoco tengo idea

Gracias por los reviews!!

y pasense por sus otros fics.

P.S: Ya llegará. xD para responder como se debe(?)

y dejen muchos hits xD.