Siento haber tardado en postear, en recompensa pondre dos capis XD... En este capi tenemos aun nuevo personaje..a ver que os parece.
CAPITULO 11
Sam no pudo dormir en lo que quedaba de noche. Así que al igual que cuando murió Jess, se levanto temprano. Atravesó la cocina sin saber muy bien que hacer. Aun era pronto para ir a clases, sonrió divertido ante ese pensamiento. Se imagino a su hermano levantándose varias horas después y leyendo la nota en la que le dejara escrito que había ido a estudiar. Sin duda su cara no tendría precio. Su sonrisa se amplio cuando se imagino cual seria el siguiente paso que daría Dean. Ir a buscarlo y sacarlo del aula de cualquier manera, como si en vez de en una clase de derecho estuviera en una secta satánica.
Se rasco la cabeza, hundiendo sus largos dedos en la melena. Suspiro alto y miro los papeles del caso. Hizo una mueca. No tenia ganas de ponerse a investigar. Se dirigio a su cuarto con paso perezoso mientras estiraba los brazos por encima de la cabeza y bostezaba. Dios...había sido una noche horrible. Se vistio perezoso, practicamente con los ojos pegados mientras rebuscaba en su mente algo que hacer.
-Café. Si, iré a comprar café.-se dijo mientras se ponía la cazadora.
-¿Donde vas?-La pregunta no le cogió tan de sorpresa como el tono de voz ronco.
Sam dio un respingo, ladeo la cabeza y vio a Dean con una camiseta que le quedaba grande y unos pantalones vaqueros a medio abrochar. Se maldijo a si mismo cuando sus ojos se posaron (durante demasiado tiempo a su parecer) el los slips que se asomaban por la cinturilla del pantalón. Para su suerte Dean parecía no darse cuenta del efecto que surtía en el, ya que se desplomo en la silla de la cocina y dejo caer la cabeza sobre la superficie de madera que le aplasto la nariz.
-Voy a comprar café.- informo señalando la puerta.- ¿Estas bien?-pregunto entrecerrando los ojos.
-He dormido de puta pena.- mascullo sin levantar la cabeza.
-Si, ya te he oído.- se arrepiento de decirlo.
-¿Co...como que me oíste?-Dean se incorporo en la silla tanto que por un momento Sam pensó que partiría el respaldo.
-Las paredes de este apartamento son finas...-respondió encogiéndose de hombros y fingiendo una indiferencia que no tenia. Noto como una gota de sudor le resbalaba por la espalda.-¿Soñaste con una cacería?-intento desviar el tema pero la cara de pánico de su hermano le decía que no lo estaba haciendo nada bien.
-¿Por...porque?-
-¡¡Oh...Por Dios, Sam, cállate..no digas nada. Coge la puerta y sal a comprar dos putos cafés pero no digas nada mas.¡¡.-chillo su mente pero claro cuando Samuel Winchester se ponía nervioso no coordinaba nada bien.- Por los ruidos extraños que hacías, parecía que te estabas peleando con alguien.-Eres gilipollas, Sam...¿Porque de paso no le dices que casi te haces una paja cuando lo escuchabas?.
Dean trago aire y se dejo caer en la silla como un peso muerto mientras su boca formaba una O perfecta. Medio segundo después sonrió con duda y respondió:
-Un hombre lobo.-
-Oh.-
-Sip...-asintió con la cabeza para ratificarlo.
Ambos se sintieron estúpidos. Se conocían demasiado bien como para saber cuando uno mentía. Era algo simple, Dean sabia cuando Sam le mentía y a la inversa. No importaba que pudieran convencer al mismísimo Papa de que Dios no existía, si Dean mentía Sam lo sabia. Punto. Y en ese momento los dos mentían y a ningún le importo lo mas mínimo.
-Voy a comprar café. ¿Te traigo uno?-
-Sip...-volvió a asentir.- Llévate las llaves que voy a darme una ducha...esa lucha con el Hombre lobo me dejo exhausto.-
Sam se paro en seco y miro por encima del hombro sin saber muy bien a que venia ese comentario. Tuvo que hacer un esfuerzo por no salir corriendo como una chica del apartamento cuando vio como Dean se dirigía al baño mientras se quitaba la camiseta, dejando que el mas pequeño de los Winchester le viera las pecas de la espalda. Intento no dar un portazo al salir.
Dean se desnudo rápidamente, necesitaba una ducha como el tomarse aquel café que Sam le traería en pocos minutos. Soltó un juramento al recordar la ingeniosa frase que acababa de soltar. El hombre lobo me dejo exhausto. Ja...de hombre lobo nada. Cuando consiguió conciliar el sueño volvió a soñar con Sam, con sus manos grandes en su cuerpo, con esa boca gigantesco en el cuello (por mucho que lo intento no consiguió que su hermano lo besara en el sueño, siempre se despertaba en el ultimo momento) y con la poll...Se golpeo la cabeza para no continuar con ese pensamiento. No...nada de pensar en la polla dura de su hermano...nada...Abrió el grifo y se metió debajo de el sin esperar a que se calentara mientras se fustigaba mentalmente sobre lo pervertido que era.
El viaje hasta la cafetería mas cercana no duraba mas de diez minutos pero Sam tardo por lo menos quince en llegar, otros diez en pedir (no se decidía por uno con valeriana o uno bien cargado) para su suerte pedirle a Dean era mas fácil. Un café con dos terrones de azúcar. Punto.
El camino lo hizo
ausente, intentando no pensar en como el agua tibia resbalaba por el
cuerpo de su hermano. De echo se concentro tanto en no pensar en nada
que ni siquiera se dio cuenta cuando lo seguían. Hizo juegos
malabares con los dos vasos mientras sacaba las llaves e intentaba
abrir. Nunca llego a hacerlo. Ya que alguien le aplasto contra la
puerta de un solo golpe.
En un principio pensó que era
algún alumno haciéndole alguna novatada pero era
demasiado temprano, además el chaleco metálico que
sintió en la espalda le termino de confirmar lo que
pasaba.
La policía.
Su mente voló rápida, barajando que tipo de opciones tenia. Pensó en darse la vuelta e intentar desarmarlo pero lo aplastaba con tanta fuerza contra la pared que casi parecía que quisiera atravesarla con su cuerpo. Así que opto por lo mas sensato: Hacerse el sueco.
-Eh...tranquilo...ya me voy...no se a quien buscáis pero ya me largo.-
-Si que te iras, Sammy...- dijo un hombre negro que se acerco hasta casi pegar ambas narices.- Pero primero me llevaras hasta tu hermano, Dean.-
-¿Y quien le ha dicho que esta conmigo?-gruño intentando liberarse.
- No soy del FBI por nada, niño.- informo sacando una placa y poniéndosela a la altura de los ojos.
Hendricksen. Oh...mierda.
Dean cerro el grifo con la piel de gallina y temblando como una hoja. Se había duchado con agua fría y aun así seguía teniendo un calor sofocante. ¿Que le pasaba a ese cuerpo?. por regla general cuando se daba una ducha su amiguito se dormía y el se olvidaba del asunto. Pero ahora no podía quitarse de la cabeza aquel sueño parecía que tenia puesto un video en modo repetición. Se repetía una y otra vez cuando el sueño terminaba. Se froto la cara con las manos y sacudió todo su cuerpo mojado como si se tratara de un perro, rezando porque tal vez así pudiera borrar esas imágenes de Sam poseyéndolo desde atrás.
No tuvo éxito.
Maldiciendo como un poseso agarro el albornoz que descansaba tranquilamente en el lavabo, metió una mano con violencia, luego otra. Salio del cuarto y se dirigió hacia el dormitorio deseando e incluso rezando porque de una puñetera vez se acabara aquel maldito paso. Se estaba anudando el cinturón del albornoz cuando de repente...
La puerta se salió de sus goznes, una de las bisagras salto por los aires con tanta fuerza que tuvo que tirarse al suelo para que no le arrancara la cara. Con un acto reflejo le dio una patada a la mesa que cayo de costado, protegiendo así su cuerpo de posibles ataques. Oyó como la botella de cerveza vacía que allí estaba se estampaba en el suelo. Miro de un lado a otro para buscar un posible arma pero su pistola estaba en el dormitorio y el cajón de los cuchillos al otro lado de la mesa.
-Si papa me viera me viera de seguro que volvía a morirse. En toalla con un agresor y además desarmado. Genial.
-¡¡Dean Winchester, Agente Henricksen...salga con las manos en alto.¡¡-
-¿¿Henricksen??…Estupendo, la cosa mejoraba por momentos.
Miro
hacia la silla que tenia justo al lado y sopeso el romperla para
utilizarla como arma. Desistió en el momento en el que oyó
varias armas amartillándose. Se imagino a si mismo
levantándose con el un palo de madera para enfrentarse con al
menos media docena de M-16. Patético.
Se paso la lengua
por los labios. Al menos estaba solo, así Sam podría
seguir con el caso y...
-DEAN...-
Joder, también lo cogieron a el. Mierda, mierda, mierda...¿Qué hago?.
Se mordisqueo el labio sin saber muy bien que hacer pero para su suerte Sam, el mas listo de la familia, hablo.
-Tranquila, cariño, esto es un malentendido. Será mejor que salgas.-
¿¿Uh??.
-Hazle caso a tu hermano, Deanny.-Henrickesen de nuevo.
De verdad que estaba empezando a odiar a ese tío.
-Escuche...esta equivocado...- Sam hablo alto y con un tono que Dean nunca le habia escuchado. Desesperación.- El no es Dean...Maldita sea...Dean...sal y deja que estos "hombres"-recalco la palabra- ...te vean.-
Muy listo, Sammy.
Con una sonrisa pintada en el rostro se aclaro la garganta e intento sonar lo mas asustado posible.
-No dispare, por favor.-
Silencio. El típico que le sigue a algo desconcertante. Dean tuvo que luchar consigo mismo para no asomarse y ver la cara del agente del FBI.
-Déjate de juegos, Dean...¡¡Sal con las manos en alto.¡¡-
El cazador se tapo la boca con las manos para que no se le escapara ninguna risita. Se aclaro la garganta y repitiendo el mismos tono de voz asustado respondió:
-Esta bien...esta bien...pero...pero no dispare..-
-Por fin te he pillado maldito monstruo.-pensó Henricksen apuntando a la mesa ovalada que cubría el cuerpo de Dean Winchester.
Dio un paso hacia delante para asegurarse de
que al primero que viera nada mas levantarse lo viera a el y si se le
ocurría hacer alguna tontería, ser el primero en
pegarle un tiro.
Vio con el rabillo del ojo como Samuel se
revolvía contra uno de sus agentes. Tranquilo,
chico…no tengo nada contra ti.Unas
manos temblorosas, demasiado pequeñas para ser de Dean se
asomaron por el filo de la mesa.
-No disparen ¿vale?-
Henricksen alzo el arma, a pesar del tono de
pánico que despedía la voz. Sabia lo listo que era ese
chico, se había escapado de un edificio prácticamente
blindado plagado de policías que lo buscaban y aun así
había escapado. No lo haría esta vez.
Apretó
la empuñadora de la pistola sintiendo como se empapaba de
sudor preparado para todo. Pero nada le preparo para lo que salió
de detrás de la mesa.
-¿Que demonios?-
¿¿Una mujer en albornoz??
-¿Que truco es este?-bramo moviendo el arma para apuntarle a la cabeza.
La chica dio un respingo y gimoteo al ver el arma a la altura de sus ojos.
-No se de que me habla.- susurro con la vista clavada en la pistola
-Henricksen... Se equivoca por completo, es mi novia.-Informo Sam intentando soltarse de un policía que parecía un pulpo.
-¿Donde esta Dean?-pregunto sin apartar la vista de la joven.
-Ni lo se ni me importa. Es un psicópata, me aleje de el en cuanto me entere de lo del banco..- Sam trago saliva ruidosamente y con un tono de voz neutro agrego.- Por mi como si esta muerto.-
-¿Entonces porque esta matriculado aquí Dean Winchester?-escupió apuntando ahora al joven.
La boca del Winchester hizo un ruido sordo cuando sus dientes chocaron y se le quedo mirando con la mente completamente en blanco.
-Te pille, cabronazo.-
-Ehhhh...me temo que yo puedo responderle a eso señor- la aterciopelada voz de la joven llamo su atención (y la de medio pelotón).
-Arriba las manos.- ordeno al ver que la chica las habia bajado. Esta las levanto rapido y con una tímida sonrisa en los labios.- Explícate, chica-
-Vera...la idea de matricularme con el nombre del hermano de Samm...Sam...era para que nos dejaran hospedarnos juntos.-
Henricksen parpadeo incrédulo. ¿Esa chica se había matriculado con el nombre de un tipo buscado por el FBI para estar cerca de su novio?
-¿Que?-pregunto haciendo una mueca de no entender nada.
- ¿Usted a visto lo guapo que es?-empezó a decir la chica señalando a Sam con una mano en alto.- Con la cantidad de zorras que ahí por aquí seguro que me lo quitan.
El agente del FBI miro alternativamente a la pareja y
por un momento dudo. Volvió a mirar a la chica que en ese
momento miraba fijamente a su novio y por un momento se le ocurrió
una idea descabellada.
Con una ceja arqueada se guardo el arma en
la pistolera y se acerco a la joven invadiendo por completo su
espacio personal, escrudiñando su rostro.
-¿Oiga?-la joven dio un paso atrás pero el le agarro del brazo con fuerza.
-¡¡Eh¡¡- grito el Winchester al otro lado de la habitación pero el no le escucho. Estaba absorto mirando aquel rostro femenino. ¿Seria posible?. Claro que lo era. Sonrió ampliamente.
-¿Sabes, Dean?..por un momento me has engañado.-dijo señalando todo su cuerpo.
-Yo no soy Dean Winchester.- mascullo la mujer intentando librarse de el sin fuerza.
-El pelo largo es algo fácil de hacer...-señalo el cabello de la joven.- Con no cortártelo es suficiente pero dudo que un bandido de tres al cuarto como tu haya podido pagarse una cirugía "completa"- con la adrenalina corriéndole por las venas Henricksen saco de detrás de la mesa a la joven y la arrastro hasta el centro de la habitación, donde al menos seis policías les apuntaban sin pestañear.
-Suélteme, animal.- forcejeo la joven sin llegar a librarse.
-¿Animal yo?. Veremos quien es mas animal de los dos.- De un rapido movimiento el agente del FBI cerro la mano sobre el albornoz de Dean y tiro con fuerza dejando a la joven desnuda delante de todos aquellos hombres.
- Joder...-susurro alguien al fondo.
Otro silbo en algún lado, mas de uno aparto los ojos de la mirilla para ver mejor.
-¿¿Pero que hace??-chillo la chica tapándose como podía.
Henricksen parpadeo sin poder creerse lo que veía. Sus ojos clavados triangulo rizado que coronaba sus piernas. Alzo la vista y miro el rostro de la tal Dean. ¿Como era posible?.
-Yo...yo...- fue la primera vez en sus quince años de servicio en los que tartamudeo.
Sam consiguió librarse del policía pulpo gracias a la distracción que Dean le había proporcionado. Una parte de el deseaba estallar en risas, la actuación de Dean como novia desvalida había sido digna de un oscar y la cara de Henricksen...una pena que no pudiera sacar el móvil y hacerle una foto. De dos grandes zancadas se puso al lado de su hermano, recordándose una y otra vez que tenia que interpretar el papel de novio ultrajado. Asi que se quito la cazadora y cubrió el cuerpo de Dean con rapidez y le echo el brazo por el hombro.
-Espero que tengan buenos abogados los del FBI porque pienso demandarle.- dijo fingiendo furia aunque por dentro estaba que se partía el pecho.
-Yo...yo...-repitió el pobre hombre sin comprender.
Sam apretó a Dean contra su cuerpo de forma protectora y este se acurruco contra su pecho consiguiendo que por un momento el pequeño Winchester perdiera por completo el hilo de sus pensamientos.
-Qui...quiero que se larguen.- consiguio decir al notar el pulgar de su hermano apoyado en la cinturilla de su pantalón, tocándole la parte baja de la espalda.
Henricksen se recupero en ese mismo momento, levanto la mandíbula y se cuadro de hombros, mirando a ambos con una expresión de odio.
-Os estaré vigilando. Y usted, señorita...- señalo a Dean con un dedo.- Sera mejor que se cambie de nombre.-
-Claro, señor.- El mayor de los Winchester se encogió un poco mas contra el cuerpo de su hermano.
-Vámonos.-gruño Henricksen moviendo la cabeza.
Ninguno de los dos se movió del sitio, dejaron pasar cinco minutos, diez, quince. Dean seguía abrazado a Sam como si de verdad fuera su novia y Sam le rodeaba los hombros como si necesitara protección. Veinte minutos.
-Tenemos problemas- susurro por fin el pequeño de los hermanos.
-Ni que lo jures.-respondió el mayor.
CONTINUARA
