Las Crónicas del Profeta y otras diversas
Capitulo 11: Cumplimiento
Tras una de las tantas batallas que libro en su vida junto a sus hermanos, el Profeta, con la armadura cubierta de manchas de sangre ajena y las heridas que lo aquejaban se termina sentando en el suelo meditando acerca de todo, especialmente de algo que no lo dejaba dormir hace días y el bien sabía que "su hora" estaba muy cerca, una Untouchable preocupada le abraza pero el Profeta sigue preocupado por su futuro, pero bien le dice que ya está escrito y el como hombre de palabra ha de cumplir.
Mientras tanto Imperator se impacientaba cada día mas pues con el paso del tiempo sus lacayos no conseguían aprehender a Thule y sus superiores esperaban derramar su sangre si no conseguían al Profeta, hasta que un día Inquisitor llego con lo que parecía un plan.
-Mi maestro. –saludaba Inquisitor.
-¿Sabes algo? –preguntaba preocupado Imperator.
-¿Se encuentra bien?
-¿Encontrarme bien? ¡Claro que no! El tonto Profeta sigue libre por allí y el Altasangre acaba de darme un ultimátum, lo aprehendemos o mi sangre pagara la suya.
-Tranquilícese mi señor.
-¡¿Cómo quieres que me tranquilice en estos momentos?!
-Tengo la sensación de que esta noche el Profeta estará en nuestras manos
-¿Cómo sabes eso o como harás eso?
-Ya lo vera, solo espere… tenga paciencia.
Al caer la noche el Profeta de la Verdad se reúne con los suyos, a su lado su buen amigo Archiver y la siempre fiel Untouchable, reunidos todos en lo que parece una ligera cena Thule habla ante los suyos.
-Hermanos míos, los he de reunir aquí para… decirles… que la hora ha llegado. –empieza Thule.
-¿Qué clase de hora? –preguntaba Unbroken sin interés alguno.
-Está escrito que he de morir a causa de mi deber y que alguien cercano me ha de entregar a la ley.
-¡¿QUE?! –todos al unísono.
-Eso nunca lo permitiremos Thule. –decía preocupada la Vidente
-No pueden evitar lo que está escrito en los textos santos.
-¿Pero? ¿Pero? ¿Qué será de nosotros sin ti Thule? –decía triste Untouchable.
-Deben de continuar su camino sin mí, así como él me ha enviado los envió a ustedes, llevad la palabra del Sufridor a cada rincón del universo, que yo he de cumplir una última misión.
-Eso jamás Sir… déjame protegerte… -es interrumpido Archiver.
-No, lo escrito debe de cumplirse y así será, no se interpongan en los designios del destino, se los pido por favor, dejen que Su voluntad se cumpla, no intervengan. –se levanta.
-Profeta… no te… vayas. –decía triste y entre sollozos una herida Untouchable.
-Ponte un abrigo, hace frio afuera. –decía a modo de broma Unbroken.
Tras esta escena Profeta sale del templo y encaminándose a un jardín no lejos de allí se arrodilla bajo un cerezo, de lo único que se escucha de él son sus lamentos, dudas y llantos, sabía que el momento iba a llegar pero debía afrontarlo como lo hizo en tantas batallas, de pie y con la frente en alto. Detrás de un árbol estaba Archiver que lo había seguido discretamente hasta ese jardín, bien escondido el para evitar ser detectado por su amigo lo escucha y aunque quiere intervenir para salvar a su amigo no debía hacerlo, el así se lo dijo, unos momentos después apareció una turba, eran soldados y junto a ellos La Inquisidora, llego el momento, venían a por Thule.
-¿Listo para esto Thule? –pregunta Inquisitor.
-No lo habría de esta mejor. –respondió Profeta.
-¿Por qué te dejas hacer esto? ¿Por qué? ¿Por qué tú?
-Estaba escrito, es mi destino, mi deber en esta vida ha terminado.
-¿Puedes cambiar eso sabias? Puedo ayudarte, el mundo quiere que estés vivo para seguir llevando el mensaje de tu maestro.
-Agradezco vuestro humilde gesto, pero nadie debe contravenir lo dicho en los textos santos.
-Si te dejas entregar al Imperator lo que te hará el será tan horrible que me darían ganas de vomitar si te lo describo.
-He soportado el dolor antes, ya no he de temerle a la muerte amiga mía.
-¿Y qué hay de tus amigos? Imperator les hará lo mismo o peor que a ti.
-Ellos estarán bien, saben que por mí y por Él se han de salvar, ya no deben de temer a tu maestro, ni a la muerte, ni al destino.
-¿y si te doy unos minutos de ventaja?
-No tendría caso, anda, ponedme las esposas y grilletes, si he de afrontar mi destino que sea como un caballero, fiel hasta el final
-Bueno… *sollozo* si vos lo decís… soldados… aprehendan a este hombre e informad a su ilustrísima majestad.
Archiver estaba viendo como el primer amigo que tuvo en su vida era entregado por voluntad propia, el coraje era tan grande que querías rescatarlo de sus captores, pero de repente lo vio y sin decirle palabra o gesto alguno lo detiene, Cozzdi quedo desgarrado, el gran amigo que era el Profeta de la Verdad era llevado ante la justicia ¿Cómo decírselo a los demás? ¿Cómo lo tomarían? Eso apenas diciéndoselo a ellos.
Llegando a la colmena Thule el Archivador anuncia la terrible noticia y todos cabizbajos quedan callados y tristes, pero fue a Untouchable que salió repentinamente de allí intentando ir hasta Prophet pero Archiver le detuvo, diciéndole que de nada se podía hacer ya por el Arcabi termina por arrancarse a llorar, su corazón estaba roto y su alma desgarrada, la persona a la que más amaba iba a un punto de no retorno, y así en medio de la noche Archiver sostiene a una dolida Untouchable contemplando la hora más oscura de sus vidas, mientras tanto Inquisitor triste también lleva a Thule camino a la colmena Caetus para su juicio… y posterior final.
