Disclaimer: Desde las profundidades siniestras de nuestra mente, hemos vuelto, con esta pasión prohibida, rompiendo con las parejas establecidas y desafiando los estándares de la sociedad mágica. Claro, los personajes le pertenecen a JK Rowling.

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NOW OR NEVER

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The Darkness Princess & Lady Muerte


*Cuando uno odia a alguien, uno piensa en el otro continuamente y en ese sentido, uno se convierte en su esclavo. Lo mismo ocurre cuando nos enamoramos. —Jorge Luis Borges.

*º*º*º

Paso a Paso

Edward Nott miró a Draco con sus ojos achicados por las arrugas, no era más grande que su hijo, lo conocía desde su nacimiento y verlo ahí con las huellas de años difíciles, lo hacía darse cuenta lo lejos que había llegado Lucius; sin duda el pasado lo había dejado marcado y su hijo había resultado pagando sus heridas.

¿Acaso estaba su círculo condenado a pagar sus pecados juveniles de esta forma?

—¿Por qué me haz elegido si sabes de mi relación con tu padre? ¿Qué te hace creer que participare en eso?

Draco podía ser aún un chiquillo en muchos aspectos, pero no era ningún ingenuo. Había ido ahí después de haber pensado en todas las posibilidades, así que no estaba nada sorprendido con la reacción del hombre.

—Simple, es el único capaz de ir en contra de mi padre y que no tendría miedo de hacerlo.

Nott casi sonrió al escuchar ese comentario, ese chico era muy temerario o muy idiota, aunque probablemente lo acertado fuera decir que estaba muy desesperado para pedir eso. —Las cosas podrían no resultar como lo esperas, ¿qué ocurriría si me negará a hacerlo?

—No lo hará.

Demasiado impetuoso. Se inclinó hacia adelante en su escritorio tomando el abrecartas. —Nada me impide hacerlo, puedo en este momento hablar con tu padre y contarle tus planes.

Malfoy no se descolocó ante la amenaza, porque él mismo sabía jugar bien ese juego. —Entonces yo me vería en la necesidad de revelar la información que poseo de los negocios que lo unieron a mi padre en el pasado.

Edward estaba vez no contuvo su risa, que fue corta y limpia. —Eso sería muy estúpido.

Draco esbozó una sonrisa de lado, hundió sus hombros en un gesto de poca importancia. Era un precio que estaba dispuesto a pagar. —¿Y bien…?

Nott jugó un momento con el abrecartas, meditando. No estaba realmente preocupado por las amenazas de un chiquillo pero bien sabía que un Malfoy no era completamente de fiar. —Podríamos llevarlo de forma privada, llegar a un acuerdo con Lucius.

—Eso no funcionará.

—¿Exactamente qué buscas obtener?

—Libertad.

Edward arrugó sus ojos, ¿dónde había escuchado antes eso? Él mismo había deseado eso cuando había tenido de su edad, pero eso había sido sólo un sueño tonto. —Eso es utópico, por mucho que quieras huir seguirás siendo un Malfoy.

—Eso lo sé, pero no seré más el títere de mi padre.

—Lucius jamás te dejará, eres su único hijo.

—Hace mucho que deje de serlo —confesó con amargura.

Edward soltó el aire que contenían sus pulmones. —Aún así eres su heredero, tendrás que sucederlo en el futuro.

—¿Y esa mujer?

—Tu padre no es estúpido.

Draco resopló furioso. —No me interesa lo que suceda entre ellos, pero jamás se quedarán con el legado de mi madre.

Frunció sus cejas ante la muestra de carácter de Draco y dejó caer el abrecartas, interesado en llevar estar plática a su final. —¿Qué deseas averiguar con el detective?

—La verdad.

—¿Cuál verdad? —inquirió intrigado.

—Lo que sucedió con mi madre.

Nott fue golpeado por aquella respuesta cruda, se echó hacia atrás en silla de piel, sencillamente aquello sonaba cómo toda una odisea. ¿Cómo debía actuar ante eso?

*º*º*º

Era imposible que Ginny no notara la ausencia de Draco en la escuela, no habían pasado varios días, apenas tres, pero eso la mantenía con una sensación de opresión en el pecho, no podía negar que era tal vez un poco de preocupación porque sabía cuál era la razón de su ausencia y desconocía cuál era su estado.

Sus amigos estaban más tranquilos que de costumbre incluso meditabundos, lo que no ocurría con el resto del colegio que continuaba con su mismo ritmo, no le habían ocurrido otros eventos desafortunados, pero esta calma tensa tampoco le agradaba al contrario le daba mala espina.

Esa noche en el trabajo las cosas estaban muy flojas, no había hecho tantas entregas como acostumbraba, entró al local entregó el dinero a la cajera y cuando se giró vio en el fondo a Malfoy. Parpadeó sin saber si era verdad o no, pero en verdad estaba ahí.

En un primer momento no supo si se encontraba mejor o peor, apenas y lo había reconocido con lo cubierto que iba, la gorra que portaba apenas dejaba libres unos mechones rubios y de su rostro sólo lograba ver parte de su mentón afinado.

No supo de inmediato si sintió alivio o no, pero casi sin pensarlo se encontró caminando hacia él.

—¿Qué haces aquí?

Draco se descolocó al escuchar aquella voz, elevó su cabeza para poder ver a aquella espantosa chiquilla envestida con aquel horrible uniforme, ahora sabía porqué ella conocía que él frecuentaba ese lugar.

—Largo.

Ginevra pudo darle un mejor vistazo cuando él se giró, notando que su rostro no estaba peor, pero aún así lucía fatal parecía que no había dormido ni comido en todos esos días.

—Estás hecho un asco —Quería decirle muchas más cosas, preguntarle otras más, pero sin embargo aunque conocía su secreto no se sentía en la confianza de hacerlo y aún así tal vez era su corazón de pollo el que la impulsaba a seguir ahí, el hecho de que no podía hacerse la indiferente ante lo que él estaba sufriendo—. ¿Qué es lo que ordenaste?

Soltó un silbido y esbozó una sonrisa filosa. —¿La fierecilla salvaje bajará sus humos y me servirá?

—Serás idiota —comentó casi sin ganas, le quitó la gorra tomándolo desprevenido dejando que su cabello platinado se desparramara sobre su pálida cara, había hecho eso tan rápido que no le había dado tiempo a él de recomponerse—. Aquí sólo eres un pobre diablo más, no necesitas actuar como una superestrella —Aventó la gorra a la silla sin prestarle mucha atención—. Come y vete.

Draco indignado por su trató se levantó y fue tras ella, tomándola del brazo. —¿Quién te crees…?

Ginny se zafó, quedando de frente a él, ahora iluminado por todas las luces era más claro su pesar y aún así, seguía actuando como un matón. —Será cortesía de la casa…

—Yo no necesito de tus limosnas, tengo…

—Sólo déjalo pasar —dijo dejando a Draco soltando todo un rosario de cosas desagradables.

*º*º*º