-Por favor _ ,abre.- golpeó Slender la puerta desde fuera aunque yo me quede sentada en la cama, sin moverme mirando a la nada, salió una lágrima de mí ojo. Por inercia la sequé sin inmutarme.
Me duele la cabeza mucho, como si me dieran con un martillo por dentro de la cabeza.
Solo quiero pensar, y estar sola. No creo que esto pueda ir bien. Hemos pasado 10 años juntos siendo pareja, nunca le he exigido nada, enserio… NADA. Y solo porque Sally pide un hermanito ya le da miedo y el mundo se le cae encima y lo ve motivo para golpear.
Lo amo, cuando está cerca siento que... siento… que…
Agghh no se ni explicarlo por Dios. Pero si en el amor empiezan a haber golpes… Es muy mala señal.
Pasadas unas horas, no sentí a nadie cerca, miré por el cerrojo de la puerta y efectivamente estaba sola, supongo Slenderman iría a vigilar, hacer el desayuno, o lo que fuera.
Tomé mis cosas y me fui del cuarto tratando de no hacer ruido y viendo que no había nadie en la sala abro la puerta.
-Mami…- Me giré y Sally estaba detrás de mi .
-¿Qué haces con esas maletas? ¿me abandonaras?- dijo mirándome de arriba abajo.
-Sally, yo-
Narra Slenderman
No, no, no, no…. No puedo perderla,he metido la pata, la he cagado, la he cagado y mucho.
La dejé inconsciente 2 días, fui al hogar de Tails Doll, él sabe sobre pociones y cambios de forma quizás él me pudiera dar alguna poción para tener hijos, o que _ olvide todo esto o lo que sea.
-A ver… me estás diciendo que, golpeaste a tu prometida, la dejaste inconsciente, y que tienes miedo a que te deje por no poder tener bebes.-
-Exactamente. Y quería saber si tendrías alguna poción, para darme fertilidad o algo.- Tails se quedó pensativo unos instantes.
-No existe, si fuera al revés y la estéril fuera ella pues si pero incluso sigo buscando para hacer la de inmortalidad y ni siquiera he avanzado. Te recomendaría que robases un niño.-
-¿Robarlo?-
-Si como siempre haces, solo que uno más pequeño y fuera del bosque.- Lo pensé un poco, callado completamente.
-Pero igual espera porque aquello de golpearla…-
- Sé que estará enfadada pero, seguro si la vuelvo inmortal o le doy un bebé se quedará contenta.-
-¿Ella quiere ambas cosas?- callé 2 minutos y negué.
-Entonces no comprendo tanta preocupación. Yo que tú iría a casa y trataría de volver a ganarmela.-
-Pero Insaney dijo que...-
-¡Insaney! ¡¿Todo esto por Insaney?! ¡¿por ese maldito niño mimado?! Enserio Slender pensé y creía que estabas en un nivel de comprensión e inteligencia más alto.-
-Pero es que he pensado y... Las personas jóvenes dicen que nunca tendrán pero luego acaban con 1, 2 o 3... Por propia voluntad.-
- O por accidente...- interrumpió Tails.
-No tardará mucho en cambiar de idea...-
Tails Doll quedó un tiempo pensativo, analizando mis palabras, al cabo de un poco negó con la cabeza.
-Tienes miles de años y... Actúas como cuando eras humano.-
Me enfureció aquello y salí de aquel lugar.
La verdad, solo busco ayuda, no quiero alejar,e de esa pequeña que conocí una vez. Sé que fui un idiota haciendo aquello... Pero... Yo... Yo...
No tardé mucho en llegar y vi unas maletas en la puerta.
-Oh no...- entré rápido a dentro, no puedo dejar que se vaya.
Y ahí estaba con Sally en sus piernas abrazada, llorando.
-Papá Slender... Dile a mami que no se vaya.- dijo Sally llorando.
-_...-
-Slender...- cerró los puños apretandolos lo más fuerte posible, parecía que se los rompería.
-Por favor no.-
-Sabes que lo haré...-
-Por favor te lo pido, por favor, no te vayas. Lo sé, soy un asesino inútil, un monstruo. Pero este monstruo... te ama, a ti, a ti sola, y solo te quiere hacer feliz.-
-¡¿Y pretendían hacerme feliz a base de golpes?!- Se levantó con Sally en brazos.
-Lo sé, estuvo fatal, lo sé. ¿Crees que no me arrepiento?-
-Me da igual Slender, estos años... Los hiciste felices pero toda relación se acaba con el primer golpe.-
-_, por favor, te pido, suplico, imploro, reclamo... No te vayas. Eres...- me tiró el anillo a la cara, dejó a Sally en el suelo y corrió a por sus maletas.
-¡Mamá no te vayas!-
Todos bajaron y miraron la escena.
-¿Que pasa?- preguntó el mapache andante.
-Mamá...- dijo la pequeña llorando.
-¿Te vas?- preguntó Bloody.
-Dejadme en paz, sé que este no es mi sitio.- dijo con un tono frío.
Toby se puso delante de la puerta.
-¡NO queremos que te vayas, er-es-escucha... El s-señor Slender te ama más que cualquiera de fue-fuera! El nos lo dice a Masky y a mí s-siempre.-
Todos quedaron callados.
-No...
