"Hittin 'The Hay"
Te mueves un poco en la cama al sentir la luz del sol sobre los párpados. Sonríes, estás demasiado contenta al abrir los ojos, a pesar de todo, ese fue probablemente uno de los mejores sueños que has tenido en mucho tiempo. Quedas un poco desilusionada, cuando no sientes el cuerpo de Brittany presionado contra el tuyo, y piensas que tal vez ya está abajo o que sólo se apartó de ti. No quieres darle mucha importancia a eso, porque estás demasiado relajada en este momento, y parte de ti sólo quiere volver a dormir.
Sientes como Brittany se acuesta a tu lado, y como se acerca hasta tu oído. Tu estómago se encoje cuando de repente te lame la oreja.
-Brittany, no podemos -exhalas agitada, con tu mano agarrando las sabanas de la cama.
-¿No podemos qué? -escuchas a Brittany, pero su voz se siente mucho más lejos.
Tus ojos se abren como platos y miras a tu derecha. Lucy está tumbada en la cama a tu lado, con la cabeza inclinada hacia un lado y mirándote de manera extraña.
Tu estómago se encoje de nuevo cuando Brittany estalla en risas de pie en la puerta.
Dejas escapar un gemido frustrado y cierras los ojos, sintiendo como tus mejillas se ponen coloradas de vergüenza.
Un maldito perro te lame la oreja y ya te excita.
Te tapas la cara con tus manos y oyes como Brittany camina acercándose, hasta que sientes su peso cuando se sienta en la cama a tu lado. Ella todavía se está riendo y no tienes las agallas para levantar la mirada, siempre estás haciendo el ridículo cuando ella está a tu alrededor.
-Santana -te llama y hace latir a tu corazón- Vamos, que no es tan malo, sólo mírame
De mala gana sacas las manos de tu cara y la miras, con tu vista algo borrosa todavía, debido a que recién despiertas. Ella te está sonriendo, notas que está usando un mono y botas, ahora te preguntas que estuvo haciendo y por cuanto tiempo.
-Para ser honesta, estoy un poco ofendida, no hay manera de que fuera tan descuidada con mi lengua -Brittany te sonríe- Y ese no es exactamente el primer lugar que me gustaría recorrer con mi lengua -dice con timidez.
Dejas escapar un suspiro del cual no eras consciente que estabas sosteniendo y sonríes nerviosa, tu estómago está dando brincos y tus piernas tiemblan. Dios sabe por qué. Ella sólo se sienta a tu lado, sin dejar espacio entre sus cuerpos, pero ya te sientes asfixiada y no puedes concentrarte.
-Tú me has dicho que nunca ibas a iniciar nada, así que debería haber sabido que no eras tú -dices y le das una risa incómoda.
Te sientes muy vulnerable, al estar acostada y con ella mirándote atentamente, asique empiezas a sentarte lentamente aferrándote fuertemente con tus manos a la cubierta de la cama. Le acaricias la cabeza a Lucy, para que tus manos tengan algo que hacer.
-Me di cuenta de que provocó el goteo del agua - te dice un poco incómoda.
-¿Ah, sí?
-Sí, era el baño de arriba, el tubo de la ducha estaba bloqueado y el agua estaba goteando. Básicamente había un gran charco, que empapó el techo un poco, pero ahora, debería estar arreglado -dice y te sonríe cortésmente.
-OK -asientes y te sientes extrañamente decepcionada por alguna razón- Gracias Brittany
-No hay problema, la señora Evans ha hecho sopa, deberías venir y unirte -dice y se pone de pie, camina hasta la puerta, esboza una sonrisa y se va.
Dejas escapar un suspiro de alivio. ¡Dios!. ¿Por qué has venido aquí? Crees que va a matarte. Te levantas cepillas tu cabello, lavas tu cara y te vistes con unos pantalones de mezclilla y una camiseta blanca.
Un poco más tarde bajas a la cocina, la señora Evans, Teddy y Brittany están sentados en la mesa tomando sopa y charlando.
-Buenos días Santana, dejé tu plato en la cocina - la señora Evans te sonríe.
-Gracias - hablas entre dientes, tus ojos inmediatamente se encuentran con unos azules, pero rápidamente apartas la mirada. Es tan raro tenerla aquí, puedes sentir sus ojos constantemente sobre ti.
Vas a recoger el plato de sopa, y te sientas junto a Teddy, frente a Brittany y la señora Evans.
-Estábamos hablando sobre tu boda - la señora Evans se jacta contigo.
-¿E-En serio? - tartamudeas nerviosamente y miras a Brittany, pero ella mira su plato en silencio.
-Sólo le estaba diciendo a Brittany, que debería ser tu dama de honor, eso sería estupendo, ella es prácticamente parte de la familia ahora
Sientes que la sangre sube a tu cara, te fijas en Brittany, ella sólo sonríe con tristeza, y la miras avergonzada.
-Oh, no sé, Quinn ya es mi dama de honor-Se puede tener más de una, boba -La señora Evans se ríe de ti- a Brittany le encantaría serlo, ¿verdad?
Brittany se aclara la garganta y asiente con la cabeza sumisamente- Sí, eso estaría bien - dice en voz baja.
Oh dios ¿qué mierda? no puedes creer lo que está pasando, quieres que la tierra te trague en este momento.
-Todos sabemos que Santana no va a seguir adelante con la boda -Teddy sonríe y te codea el brazo.
Sientes una sacudida y el pánico se apodera de ti, solo balbuceas una vez más,-¿De q-qué estás hablando? -tratas de reír nerviosamente.
-Todos sabemos que al que realmente quieres es a mí -dice sonriendo, señalándose a sí mismo.
Respiras aliviada y le ruedas los ojos. Miras a Brittany, ella se lleva otra cucharada de sopa a la boca, pero antes aparece una pequeña sonrisa en sus labios.
Tu corazón se acelera y le sonríes a ella, sabiendo que te mira por el rabillo del ojo.
Después de haber comido Teddy tiene que trabajar con el tractor, y Brittany dice que tiene cosas para hacer. Ella se va por la puerta de enfrente, y te da la sensación de que te está evitando. Vas tras ella y la alcanzas en el porche.
-Hey... uhm.. ¿Britt?-¿Sí? - ella se da la vuelta y espera a que termines.
-T-Te parece bien, y está bien si no quieres, pero te parece bien si yo... ¿voy...contigo hoy? Yo realmente no quiero pasar el día con Teddy y no voy a molestarte ni nada, no sé, yo sólo voy a mirar como trabajas o algo así
Carajo. Cada vez que piensas que no puedes estar más nerviosa adelante de ella, siempre terminas demostrándote a ti misma que no es así.
Sonríe un poco, se da la vuelta y se aleja de ti.
Tu frunces el ceño.
-Vamos entonces, preciosa- te llama por encima de su hombro.
Sonríes y haces todo lo posible para no saltar alegremente detrás de ella.
El día pasa más lentamente, miras como Brittany alimenta a los animales y estás sorprendida porque ella incluso sabe cómo esquilar ovejas. Tu solo la ves y hablan de cosas sin sentido. Se nota que está un poco indiferente hoy, casi como que no quiere hablarte, pero está bien para ti sin embargo. Te gusta sólo mirarla.
Un rato más tarde las dos van hacia el granero donde almacenan el heno. Brittany lleva grandes bloques de heno, desde el camión de carga hasta dentro del granero. Tu la miras y te muerdes el labio inferior al notar como empieza a sudar un poco. Estás tan distraída por su rostro, sus brazos y todo su cuerpo.
Mierd,. puedes ver sus tetas de nuevo, ¿por qué no usa un sostén como la gente normal?
-¿Necesitas ayuda? - le preguntas, porque solo verla es contra-productivo.
-Claro
Ambas comienzan a mover los bloques de heno atados, sobre sus espaldas, y te sorprendes por lo pesados que son. Se tardan una media hora en moverlos todos y están sudando como locas, pero Brittany no está sudando ni la mitad de lo que lo haces tú.
-¿Por qué no estás sudando tanto como yo? - ríes nerviosamente y una vez que ambas terminaron, ves como ella se acerca al camión y se acuesta en la pila de heno apilado en la parte posterior.
Caminas a la parte de atrás, subes con cuidado y te dejas caer junto a ella. Una vez más, estás sorprendida porque es realmente cómodo. Brittany se mueve un poco y su codo te roza el brazo, ante el contacto das un grito ahogado.
-Lo siento - murmura y se aleja de ti.
-No es nada - dices torpemente, y triste porque ella se alejó.
-No estoy sudando porque, no llevo nada debajo de esto - puedes escucharla como dice con una sonrisa dibujada en su boca.
-¿N-nada? -tartamudeas.
-Ninguna cosa - te sonríe y se apunta sus botas- Bueno, a menos que cuentes mis calcetines
Genial. Ahora se te va a hacer muy difícil no mirarla, y a su entrepierna.
-Mira, siento lo que dijo la señora Evans antes, ella tiende a emocionarse con estas cosas, tú no tienes que ser mi dama de honor-Sería incómodo - dice con sinceridad.- Especialmente en la parte donde dicen"¿Alguien sabe alguna razón por la que estos dos no deban casarse?"
Te sientas rápidamente erguida y la miras con el ceño fruncido. Ella tiene una sonrisa de satisfacción en su rostro.
-¿Por qué?, ¿qué harías? -le preguntas seria.
Ella cierra los ojos como si estuviera quedándose dormida y se encoge de hombros-No sé
Te muerdes el interior de la mejilla y te recuestas de nuevo- así que, realmente este es un buen lugar para tomar el sol
-Sí - ella concuerda.
-Hey, ya que ahora somos amigas, podrías darme tu número de...- dices nerviosamente y sacas el teléfono de tu bolsillo.
Escuchas su risa y te arrebata el teléfono de la mano, ves por el rabillo del ojo mientras teclea y guarda su número, luego te lo devuelve.
Ambas toman sol durante un rato en silencio.
-¿Brittany?- la llamas con cautela.
-¿Sí?-Dime algo sobre ti, cualquier cosa...como ... ¿cómo encontraste a Lucy? ¿La compraste? es muy inteligente y linda
Oyes como tose torpemente, giras la cabeza hacia un lado y observas que está mordiéndose sus uñas.
-Ella vino a mí -dice en voz baja y sientes de inmediato un cambio en su estado de ánimo.
-¿Ella vino a ti? -le preguntas.
-Sí - Brittany suspira y oyes como cambia su tono un poco- Mis padres murieron cuando yo era chica, así que crecí en un orfanato la mayor parte de mi adolescencia
Inmediatamente te sientas y la miras. ¿Está abriéndose contigo? La cabeza y el corazón empiezan a darte vueltas. Realmente esperas que sí. Asientes un poco para que ella continúe, pero no te mira al hablar, sino que mira al cielo.
-Bueno -suspira- yo era una chica muy rebelde, apenas me gradué de la secundaria, no tenía muchos amigos, mis padres se habían muerto, no tenía dinero ni idea de lo que quería hacer con mi vida. Luego cuando cumplí 18 años tuve que dejar el orfanato, me dieron suficiente dinero para alquilar un pequeño apartamento de mala muerte por un tiempo, así que lo hice pero yo todavía no tenía trabajo, así que iba a perderlo con el tiempo de todas formas. Pero al poco tiempo de haber cumplido 18 años, recibí una carta donde decía que yo era legalmente la heredera de mi padre y que me había dejado todo su dinero. Leí la carta y volví a leerla una y otra vez como por una hora y yo no lo podía creer
-¿Cu-cu-cuánto? Quiero decir, ¿Fue mucho el dinero? -le preguntas, y tu garganta se seca completamente, cautivada por todo lo que sale de su boca en estos momentos.
-Lo suficiente para comprar este lugar y más -deja de mirar el cielo por un segundo y te sonríe un poco- Pero en ese momento yo no lo veía como algo bueno, yo estaba deprimida, me sentía culpable, porque de repente con todo ese dinero, me sentía como si estuviera siendo recompensada por la muerte de mis padres. Sin hablar de que no sabía muy bien qué hacer con el dinero, yo ni siquiera sabía cómo comprarme cosas, o cómo comprar una casa, o incluso como conseguir un trabajo. Unas horas después de que recibí la carta casi la quemé, pero decidí dejarla al lado de mi nota de suicidio-¿T-tu...tu nota de suicidio? -preguntas sorprendida, el corazón se te detiene por un momento. Colocas automáticamente tu mano en su rodilla y sientes como te hormiguea la palma de la mano. Ella se sienta, intercalando su mirada entre tu mano y tus ojos.
Ella traga saliva y asiente.- Sí, mi nota de suicidio, fui al baño, agarre todas las pastillas que pude encontrar, me senté en el suelo y justo cuando estaba desenroscando la tapa de los frascos, escuché un ruido-¿Qué era eso? - preguntas con impaciencia y te das cuenta que estás inclinada más cerca de ella.
Crees que también le apretaste la pierna, pero no estás segura.
-Yo no lo sabía en un principio - dice en voz baja.- Yo no estaba en un buen estado de ánimo, pero por alguna razón estaba molesta conmigo y realmente necesitaba saber lo que producía ese ruido así que me levanté y miré alrededor, finalmente abrí la puerta y allí estaba ella. Lucy, rasguñando la puerta delantera. Había estado lloviendo por lo que estaba empapada y era apenas un cachorrito. Ella pasó corriendo junto a mis piernas y se fue directo al cuarto de baño y se acostó en el suelo donde había estado sentada. Es como si supiera lo que iba a hacer y ella me miraba con tristeza -Brittany sonríe con cariño- Ella era la perrita más hermosa que había visto y justo cuando yo estaba en el pozo más oscuro ella vino a mí y me...me distrajo por completo... me dio una razón para vivir, aunque sea un poco más
La miras y crees que estás a punto de llorar o algo así. Quieres abrazarla, pero te abstienes.
-Lo más extraño de la historia es que... nadie sabe de dónde venía-¿Qué quieres decir? -preguntas con interés.
-La siguiente semana busque alrededor, a las instituciones locales de animales y pregunté si alguien la había perdido. Pregunté a todo el mundo en mi edificio, no tenía identificación ni collar. Nadie la conocía ni sabía de dónde venía, nadie en millas siquiera había informado un perro desaparecido. Era literalmente un don nadie, sin tener a donde ir y nada que decir, como yo -Brittany sonríe tristemente.
Se ríe un poco y es la primera vez que la ves nerviosa.
-¿Qué? - le preguntas.
-Vas a pensar que soy estúpida, pero...-De todas las cosas que pienso en ti Brittany, esa no es una de ellos - dices con firmeza y sientes el latido de su corazón.
Sus ojos brillan y te sonríe, y luego mira hacia abajo, con las mejillas un poco coloradas- Bueno - dice lentamente- me dijeron que... legalmente, después de una cierta cantidad de tiempo era mía si nadie la reclamaba. Suena tonto, pero en ese momento, pensé que tal vez, sólo tal vez mis padres la habían enviado para que no acabara con mi propia vida y para cuidarme, y lo hizo, lo sigue haciendo desde entonces. Así que la llamé Lucy como mi madre
La miras y sientes que tus ojos brillan un poco y la garganta se te estrecha. De verdad no puedes llorar pero quieres y no estás segura de por qué.- Wow... solo wow - exhalas- No tengo ni idea de qué decir a eso-Así que, así es como conocí a Lucy -Brittany dice, obligándose a dibujar una sonrisa. Quieres decirle que puede llorar en frente de ti, que no tiene que fingir delante tuyo- Ella simplemente... me encontró-Wow -dices, todavía aturdida- ¿Cuentas esta historia a menudo?
Ella niega con la cabeza- Tu eres la primera a quien se lo cuento
Carajo.
Sonríes tímidamente- Es un gran honor -dices sinceramente.
Ambas se sientan en silencio durante un rato, recogiendo algunos restos de paja, antes de que ella se recueste y cierre los ojos- ¿Te importa Santana si me duermo un rato?-No, en absoluto -dices en voz baja y sin dejar de sonreírle, sintiendo tu corazón mas grande- Creo que me voy a unir también -dices, te acuestas y cierras los ojos para protegerte del sol abrasador.
Te duermes y solo soñaste con Brittany. Y realmente no necesitas a un experto para decirte a que se debe.
Finalmente, después de un tiempo te remueves un poco, y el ruido que produce el heno debajo de ti te despierta de tu siesta. Se puede decir que no has estado dormida mucho tiempo, pero te sientes un poco mejor. Te sientes muy acalorada, esperas ver a Brittany junto a ti pero no está. Levantas la mano para bloquear el sol y miras a tu alrededor preguntándote dónde estará. Bostezas, saltas del camión y te estiras un poco.
De repente oyes un ruido como un chillido pero débil, así que empiezas a caminar hacia donde proviene. Cuanto más te acercas al granero, comienzas a recordar el juego de las escondidas, de la última vez que estuviste aquí, y sonríes un poco. Se desvanece esa sonrisa, cuando te das cuenta de que el ruido en realidad es Lucy, que está llorando o quejándose. Caminas rápidamente al granero y Lucy está sentada descansando en la parte inferior de la escalera, mirando hacia arriba como si quisiera subir por ella, pero no puede.
Estás a punto de preguntarle qué le pasa, pero luego te das cuenta de que es un maldito perro y puede que realmente no te responda.
Sniff..
Tu cabeza se dirige a la parte superior de la escalera y no puedes ver desde aquí, pero estás segura de que escuchaste como esnifan. Pero como si fuera el llanto de alguien.
-¿Brittany? -llamas en voz baja y comienzas a subir por la escalera.
Oyes a Lucy quejarse debajo de ti como si estuviera triste de que tú puedas subir la escalera, pero ella no.
Llegas a la parte superior de las escaleras y miras a una esquina; Brittany está detrás de una enorme pila de heno, sus hombros tiembla ligeramente, el sonido ocasional proveniente de su dirección. Tu corazón se hunde, al pensar que debe estar llorando.
Tu no confías en ponerte de pie en este piso, por lo que vas gateando hacia ella-¿Brittany? ¿Estás bien? -le preguntas a medida que te cercas a sus pies y simplemente te sientas en el extremo de su cuerpo. No puedes ver bien su cara desde donde estas porque ella se alejó de ti, pero puedes decir que ha estado llorando.- Britt, mírame, por favor - dices en voz baja.
Ella esnifa una vez más y se sienta en el heno, levanta lentamente su cabeza y sus brillantes ojos azules llenos de lágrimas están mirándote. Ella esnifa otra vez y se pasa el dorso de la mano por debajo de la nariz, la cara y sus ojos están un poco rojos y te sientes horrible. Al verla llorar es como ver como patean a un cachorrito y no puedes soportarlo, no quieres que ella esté triste, no quieres verla triste nunca más.
-Oh, Britt -te acercas a ella hasta que estás justo a su lado, escuchando el ruido del heno debido a cada movimiento.
Sin pensarlo acercas tus manos a su cara y remueves suavemente los mechones sueltos de pelo rubio que se habían quedado pegados a su cara. Continúas acariciándole el pelo con tu mano.
Ella esnifa otra vez, pero te mira un poco más calmada.
Pones tus manos a cada lado de sus mejillas y sólo la miras, los latidos de tu corazón se van acelerando. Te inclinas más cerca de ella y te mira con la boca un poco abierta.
-Yo - suspiras y deslizas la yema del pulgar debajo de sus ojos para limpiar una lágrima que cayó en silencio.
Te sientes mareada y crees que estás a punto de hacer algo estúpido como besarla, dejas caer tus manos y las pones sobre su muslo. Tu cara está cerca aun de la de ella y acabas de ver como más lágrimas caen en silencio, sólo el ocasional resoplido rompiendo el silencio.
Ella no está diciendo nada.
-Lucy está ahí abajo, creo que está preocupada por ti -le ofreces una sonrisa poco convincente.
Ella no ríe ni sonríe de nuevo.
Los ojos azules de Brittany te hacen reconsiderar por un momento, y ves como bajan a tus labios, y de nuevo te ve a los ojos con los suyos todavía un poco rojos e inflamados. Ella abre su boca y sus palabras salen lenta y tranquilamente- Lucy tiende a saber cuándo estoy triste, yo vine aquí para que no pudiera venir detrás de mí, yo sólo quiero estar sola-Oh - suspiras, sintiendo como el corazón se hincha en tu pecho.
Ella te mira como diciéndote de la dejes sola
-Yo no me voy a ir - le dices- No puedo soportar verte triste -dices y te inclinas aún más cerca de ella y sus caras están tan cerca, te sientes como si estuvieras por hacer algo estúpido. Piensas que tu corazón se está rompiendo al verla así y no puedes evitar sentirte un poco culpable, ¿tal vez fue por su charla de antes?
-Lo siento, no debí preguntarte antes -dices y otra vez tus manos están llegando automáticamente a ella, descansas tu mano izquierda sobre su muslo y sientes como la piel te quema ante el contacto, incluso a través de la ropa.
Brittany simplemente esnifa de nuevo y niega con la cabeza indicándote que no fue tu culpa.
Tu corazón comienza a latir con fuerza en todo tu cuerpo y esta vez sientes que tienes poco control sobre ti misma. Lo único que quieres es quitarle su tristeza.
Antes de que sepas lo que estás haciendo o lo que estás pensando, te inclinas hacia ella hasta que la punta de tu nariz choca con la suya. Comienzas a jadear contra sus labios, encontrando cada vez más difícil respirar mientras estés tan cerca de ella. Tus párpados se cierran un poco, y ella parpadea mirándote sorprendida por tus acciones, ves a sus ojos, estás tan cerca que puedes ver cada pequeña peca en su cara y todos los tonos de azul en sus ojos.
-Santana, no quieres hacer esto -susurra, y su respiración golpea al instante contra tus labios.
¿Sabes lo que haces realmente?
Parpadeas lentamente, ya estás perdida por completo en ella, levantas tu mano izquierda de su muslo y la colocas suavemente en su mejilla, la sensación de hormigueo debajo de su piel es suave ante el toque. Ella suspira felizmente y apoya su cabeza en la palma de tu mano como si no pudiera tener suficiente de ti. La manera en que ella se apoyó en tu palma, te permite que la tomes de la otra mejilla, se ha inclinado hacia ti como si fuera lo más lógico besarte, pero de alguna manera no está dispuesta a presionar sus labios con los tuyos. Lames tus labios y luego los presionas lentamente contra su mejilla.
Tu corazón se detiene y por un instante no sientes nada más que felicidad. Su mejilla es tan suave contra tus labios y ella tiene un sabor ligeramente dulce y salado de sus lágrimas. Te alejas un poco y plantas rápidamente otro beso por encima del último y gimes en su piel.
Oyes un suspiro y todo tu cuerpo comienza a temblar. Ella huele a vainilla y quieres respirar solo su aroma de ahora en más.
-Oh, Dios mío -comienzas a plantar más y más fuerte besos en su mejilla, tus labios y su piel consiguen amortiguar cada beso.
Todo lo que puedes oír es tu propio corazón, tanto como tu respiración pesada y el chasquido de los labios contra su piel.
-Se… -beso- siente tan...-beso- bien-respiras contra ella y tus besos son cada vez más potentes y pesados, piensas que has besado prácticamente cada centímetro de piel de ese lado de la cara. Esperas que de alguna manera estés eliminando toda su tristeza.
-Oh, Santana-suspira en tu oído y sientes un hormigueo corren por todo tu cuerpo.
-Brittany... - prácticamente gimes de nuevo y besas su otra mejilla pasando ligeramente sobre sus labios sin tocarlos. Temes un poco el poder sentir tus labios contra los suyos.
Mueves las manos por lo que estás tomando sus mejillas otra vez y te das cuenta de que estás sosteniendo a la persona más hermosa que han conocido las palmas de tus manos. Te sientes un poco abrumada.
-Te lo advertí, Santana -Brittany susurra y hay un ligero toque de alegría en su tono. La ves, su cara parece un poco más brillante y ya no hay rastro de lágrimas o de llanto.
-¿Me advertiste acerca de qué? -respiras de nuevo, con una sonrisa dibujada en tus labios.
Te sientes tan eufórica por todas partes.
-Que si iniciabas algo, yo no sería capaz de poder controlarme - dice humildemente, con sus párpados tan bajos que piensas que están casi cerrados por completo.
Ella agarra tus dos muñecas y de repente te gira, estás acostada sobre tu espalda sobre el heno y ella posiciona tus manos arriba de tu cabeza una vez más. Se sube encima de ti, mirándote hacia abajo, con los ojos llenos de lujuria y en conflicto. Brittany desliza su cuerpo por encima del tuyo de manera que se desliza a lo largo de tu estómago, sus pechos están presionando y deslizándose por los tuyos.
Ella jadea y empiezas a jadear de nuevo cuando su cara se acerca a la tuya. Ella está encima de ti y en lugar de alejarla o tener alguna sensación de culpa, solo arqueas la espalda hacia arriba necesitando su contacto.
-Por favor...- le suplicas temblorosa.
Necesitas que haga algo.
Ella lo hace. Se inclina hacia abajo y empuja su nariz juguetonamente con la tuya antes de que sus labios se inclinen y presionen suavemente contra los tuyos. Dejas escapar un gemido al sentir tu cuerpo derretirse bajo ella. Sientes su sonrisa contra tus labios y gimes de nuevo, ante la sensación de vibración de sus labios contra los tuyos. Ella presiona sus labios más y más fuerte, todo tu cuerpo se congela y es estimulante, no tienes ni la más puta idea de qué hacer. Estás respirando por la nariz con dificultad y tus manos sudorosas se aferran a la paja de heno situada a un lado. Te sientes como si estuvieras a punto de estallar.
Ella suelta esa risita que amas, y tiembla contra tus labios, gimes de nuevo y su corazón se acelera en respuesta.
-Santana...- exhala juguetonamente contra tus labios. Abres los ojos y ella está mirándote maliciosamente- Abre...-dice en voz baja y ronca, arrastra la punta de la nariz a lo largo de tus labios.
-Oh, Dios mío yo...
Te cayas cuando Brittany presiona sus labios nuevamente con los tuyos y sientes su lengua pidiendo permiso a tus labios entreabiertos. Tu abres la boca en respuesta, y sientes el resbaloso aleteo de su lengua con la tuya.
Puedes sentir como que tus ojos se giran hacia la parte posterior de tu cabeza y gimes casi sin aliento. Su lengua se mueve por toda tu boca, descubriendo cada rincón y ya empiezas a sentirte completamente abrumada por todas las sensaciones, que te vuelven loca, hasta el punto de creer que te desmayarás. Sientes como se forma nudo en la parte inferior de tu estómago y, como se vuelve más y más intenso.
Te sientes un poco valiente por el latido que empieza a generarse entre tus piernas, y te animas, de a poco deslizas tu lengua entre sus labios y la metes en su boca, para empezar a danzar sincronizadamente con la de ella.
Carajo.
Estás jadeando y haces pequeños ruidos con tu boca aprobando esos movimientos, ya que estás tan jodidamente caliente y mojada, al sentir su lengua bailar con la tuya. Tienes la piel de gallina y podrías jurar que estás extasiada solo por besarla. Nunca te has sentido así. Crees que estás en la cima. El nudo que tenías se está relajando deliciosamente y sientes una piscina entre tus piernas. Te agarras de la tela de su mono de trabajo y pasas tus manos por toda su espalda, para poder tocarla por todas partes.
-Ugh... - te quejas y tomas entre tus labios la lengua de Brittany, logrando que ella respire con más dificultad.
La besas con más pasión y profundidad, los latidos de tu corazón los sientes en la garganta, los oídos y en el pecho.
Ella es tan...
Un lamentoso gemido se escapa de los labios de Brittany y ella se aleja, sus labios húmedos se abren y muerde tu labio inferior, te deja incorporarte para verla a la cara y ella se sienta lejos de ti. Sueltas un gemido de frustrado cuando sus labios y su cuerpo se alejan del tuyo.
Tu corazón está a punto de salir fuera de tu maldito pecho.
Te sientas también y la miras detalladamente. Sus labios rosas están hinchados de besarte tanto y su pelo está un poco despeinado, haces muecas estúpidas porque ella se ve tan condenadamente guapa. Tu corazón todavía está acelerado, deberías sentirte culpable y mal, pero no lo estas. En realidad crees que nunca has sido más feliz como ahora.
-No podemos hacer esto -dice en voz baja, sin aliento y ella te mira abatida.
-Lo sé -suspiras pero quieres olvidarte de todo, lo que deseas es besarla y no pensar en nada y, para poder volver a sentir como si estuvieras flotando alto.
-Esto está mal en muchos niveles -dice y aparta su mirada lejos de ti.
Te arrodillas enfrente a ella. Inclinas la cara otra vez y sientes como si fueras a morir si dejan de hacer lo que estaban haciendo- está tan mal -te inclinas más contra ella y recuperas sus labios, para reencontrarse con los tuyos.
¿Cómo puede ser que algo tan malo, se sienta tan bien?
Cierras los ojos y las cejas se te arquean como si estuvieras sorprendida por tus propias acciones y, para ser honesta lo estás.
Estás besando a otra mujer, estás besando a alguien más que no es Sam, y no estás alucinando. Tal vez porque se siente tan bien.
-Mhmmm...-suspiras contra sus labios y deslizas tu lengua por su labio inferior para que puedan encontrarse de nuevo, pero ella se aleja una vez más y niega con la cabeza.
-No... no Santana es que... yo... lo siento, no puedo hacer esto -dice ella rápidamente, se da la vuelta y se dirige hacia la escalera.
-No, espera, Brittany, está bien no vamos a hacer nada... ¡espera! -la llamas, pero ya está en la parte inferior de la escalera y sale corriendo del granero, Lucy la sigue a la par.
Mierda.
Sabes que es inútil correr tras ella, así que te tomas un minuto para recuperar el aliento. No puedes creer que la hayas besado. Parece increíble. Casi tienes ganas de festejar por lo bien que te sientes. Cuando besas a Sam no está ni cerca de eso, no entiendes por qué, sin embargo, ¿es así como se supone que se debe sentir al besar? Siempre pensaste besar estaba sobrevalorado, pero ahora no estás tan segura.
Sientes que tus extremidades están sin fuerza y la cabeza te da vueltas con todos esos pensamientos, caminas lentamente hacia la casa del rancho como si estuvieras en un maravilloso sueño.
Cuando vuelves ya es hora de la cena y la señora Evans te obliga a sentarte y esperar, mientras ella cocina un plato de pasta. Le preguntas dónde está Brittany y ella te dice que se encuentra en su habitación. Te muerdes el labio nerviosamente, ¿Cometiste un gran error? Tal vez sólo quiere estar sola.
Teddy entra y se sienta en la mesa contigo- ¿La rubia caliente nos acompañará? -sonríe de manera asquerosa.
-No lo sé, y su nombre es Brittany -dices enojada.
-Aunque también soy una rubia caliente -una voz se escucha desde el pasillo.
Pierdes el aliento un poco cuando ves que Brittany viene caminando, se sienta frente a ti y junto a Teddy.
Teddy se ríe como si ella acabara de decir la cosa más divertida que haya escuchado, y tu solo quieres golpearle la cabeza.
Lo único que quieres es hablar con ella a solas, pero te ves obligada a charlar un poco durante la cena con los tres. Brittany, sin embargo, no habla mucho. Teddy dice que después de la cena, va a un bar en la ciudad.
-Voy a irme a la cama temprano, buenas noches queridas - la señora Evans se despide.
-Yo voy a lavar los platos señora Evans - Brittany dice rápidamente y se dirige hacia el lavabo.
-Ella es un regalo de Dios ¿no? -La señora Evans te sonríe y se va.
Te das la vuelta y le sonríes a Brittany con nostalgia- sí lo es -suspiras.
-Santana -suspira mientras empieza a lavar los platos, y miras sus manos con interés- Sobre lo que pasó, no debería haber pasado ¿bien? Nada puede pasar entre nosotras. Aceptemos que nos dejamos llevar, pero sigo pensando que debes decirle a Sam-¿S-s-sam?...-tartamudeas. Te sientes algo mareada, porque es la primera vez que has pensado en él, en todo el día.
-Sí, ¿recuerdas? ¿Tu futuro marido? -Brittany dice algo agresiva- Creo que estás en negación sobre tu boda, ya que no pareces estar preparada para ese paso en absoluto
Abres la boca para discutirle, pero no sale nada.
-¿Qué esperabas eh? ¿Que yo iba a ser tu experimento, para sacarte las dudas sobre tu sexualidad?
Miras a tu alrededor con pánico.
-Por favor, Santana, nadie va a oírnos. En serio, ¿acaso esperabas que podías jugar a dos puntas? ¿creías que podías estar conmigo mientras te casabas con otro hombre?
Su voz cada vez se escucha más rota y como si estuviera soltando sus sentimientos.
-No, no es así -dices y caminas hasta su lado, mirando hacia abajo al fregadero, donde sus manos friegan platos furiosamente- No es así -repites en voz baja- Yo no espero nada de ti, ni siquiera sé qué es lo que estoy haciendo para ser honesta - suspiras y dejas caer tus hombros con tristeza.
Acercas tu mano, estás temblando, pero la colocas en la parte baja de su espalda, ella detiene sus movimientos y suspira.
-Todo lo que sé es que cuando te besé fue la mejor sensación que he tenido - susurras a su lado y comienzas a frotar tu mano en su espalda. Exhalas temblorosa, incluso tocarla se siente tan bien, todavía no puedes creerlo- Cuando toco a Sam es agradable, pero como que nada más sucede y luego te toco y me vuelvo loca, es tan emocionante y se siente tan bien -dices y sientes que podrías desmayarte.
-No lo hagas -respira tranquilamente.
-Quiero besarte otra vez -dices rápidamente y apoyas la frente sobre su hombro.
-No puedo - le dice con pesar y se estremece ante tu toque- yo también me voy a la cama temprano
-Voy a esperar un poco y luego subiré - dices y te sientas en la mesa para pensar en el caos que es tu vida.
- Por si quieres saberlo - dice, y se dirige a ti, con una sonrisa en su cara, suspiras con alivio, pensando que tal vez ella no está completamente enojada contigo.- Tus labios son grandes y deliciosos, y yo también quiero besarte otra vez -dice con timidez antes de darse la vuelta y terminar con el resto de los platos.
Te ríes un poco y sientes tu cara arder. Ella te hace tan feliz.
Tanto tu como Brittany caminan lentamente desde la sala hasta las escaleras, ella se detiene justo fuera de su habitación y te mira con curiosidad.
-Entonces -dices torpemente, alternando tus ojos en ella y la puerta.
Miras como su lengua recorre su labio inferior y te sonríe un poco-entonceeeees...-ella arrasta la palabra, con un brillo pícaro en los ojos.
Te ríes un poco incómoda- ¿Entonces voy a poder dormir esta noche? ¿Quiero decir que arreglaste la gotera? ¿Yo no voy a mojarme?
Ella pone sus manos en los bolsillos y se apoya contra la pared casualmente, sus ojos se mueven por tu cuerpo lentamente y se detienen en tus labios- ¿Mojarte? No, no por el techo -ella sonríe.
Muerdes tus labios para ahogar un casi gemido por sus palabras- tienes que dejar de hacer eso - dices con franqueza.
-¿Dejar de hacer qué? -ella pregunta.
-Dejar de ser tan... tú...- tartamudeas- Deja de ser sexy y adorable, esto no va a funcionar si sigues haciendo esto, dijiste que nada debe suceder entre nosotras así que deja de tomarme el pelo - te burlas de ella, mirando alrededor de la sala asegurándote de que nadie estaba cerca para oírte.
Brittany ríe suavemente, saca una mano del bolsillo y recorre con sus nudillos la pared- tomarte el pelo, es la mejor parte -dice humildemente, con sus ojos azules mirándote con anhelo.
Te sientes un poco mareada, así que te inclinas mirando la pared, apoyas la frente en esta y te acercas un poco más a ella.
-Brittany -respiras en voz baja, tus pulmones están dificultándote respirar, nuevamente entrando en pánico y solo quieres acercarte cada vez más a ella.
-Santana - dice de nuevo igual de tranquila, pero un poco más en serio-Coquetear es todo lo que podemos hacer, tu sabrás que, al menos tenemos eso. No podemos cruzar esa línea, porque si no todo el mundo va a sufrir al final-Sé que se supone que debo sentirme mal, pero...- caminas y miras sus ojos azules como el océano- pero me gustó, y me siento tan bien - admites con la voz temblorosa, una sonrisa se extiende por tu cara.
Brittany sonríe un poco, con sus mejillas coloradas- a mí también me gusto, me gustaría saber que no se trata de un sueño -admite en voz baja.
Dándote una punzada en cada fibra de tu cuerpo, cuando te mira con tristeza-nunca antes había sentido esto por nadie - le susurras.
-¿Incluso Sam? -susurra de nuevo, con su mano tocándote a un lado, pero ella rápidamente la aleja y la guarda de nuevo en el bolsillo.
Tragas con dificultad- Incluso Sam -dices con firmeza.
-Sabes que lo que tenemos, es como si tuvieras una aventura, ¿verdad? -ella dice con honestidad.
Te sientes algo herida y de pronto palideces de pánico- Oh Dios -hablas entre dientes, inconscientemente llevándote la mano hasta tus labios- la tenemos ¿no?-Ya empecé a dudar de mi capacidad como tu consejera Santana, no me hagas empezar a dudar de mí misma como persona, no quiero ser esa mujer... la otra...
-Lo sé -suspiras con empatía, te contienes para no alargar la mano y tocarla, miras hacia el suelo perdida en sus pensamientos. No tienes ni idea de qué hacer ahora.
-¿Santana? - La voz de Brittany te saca de tus pensamientos.
Levantas la mirada hasta encontrarte con sus ojos.
-¿Crees en las almas gemelas?
Parpadeas, sorprendida por su pregunta- Uh...-vacilas- Yo creo que sí, pero no estoy segura
Brittany se incorpora lejos de la pared y suspira- yo sí creo -dice con un pequeño movimiento de cabeza e inclinándola un poco.
Sólo la quedas mirando sin hablar.
Ella sólo sonríe tristemente, se da la vuelta y se dirige a su habitación dejándote con esa declaración. Antes de que puedas arrastrarte a ti misma dentro de la tuya, ya algo cansada, la puerta se abre de nuevo y Brittany asoma la cabeza.
-Ah, y Santana?-¿Mmm?-Puedes entrar y dormir a mi lado cada vez que quieras -dice alegremente-Pero voy a estar desnuda y no voy a cambiar mi manera de dormir por ti -dice con un lindo tono juguetón y cierra la puerta nuevamente.
Sientes como se acelera ritmo cardiaco y ni siquiera intentas suprimir la sonrisa boba que adorna tu cara.
-No quiero que duermas de otra manera -suspiras a ti misma con una sonrisa.
Entras a tu habitación, te pones el pijama y luego te metes bostezando a la cama. Te sientes abrumada por todo lo sucedido hoy, sin embargo, no crees que puedas dormir. En este momento darías cualquier cosa para que esa maldita gotera apareciera por encima de tu cabeza, y así poder ir a dormir con Brittany nuevamente. De repente, el sonido de tu teléfono te saca de tus pensamientos. Te incorporas y agarras el teléfono sobre la mesita de luz. No reconoces el número en pantalla.
-¿Hola? -dices en voz baja.
-Santana -escuchas entre risas.
Por supuesto. Es Brittany
Haces algunas muecas al teléfono- Britt, sabes que estoy justo al lado y que-...
-No, no quiero hablar contigo -te interrumpe- Yo sólo quería decirte algo-¿Qué? -preguntas curiosa y sonriendo.
-Estoy pensando en ti, en la cama, y desnuda
Tu mandíbula se abre, y antes de que puedas responderle te corta.
Miras al aparato y tu respiración ha cambiado por completo, está más acelerada. ¿Qué quiere decir con eso? ¿Debes ir con ella? ¿Por qué te llama y te dice algo así? ¿A ella simplemente le gusta burlarse de ti o era una invitación? Tal vez fue una invitación.
Debates si debes levantarte e ir a su habitación. ¿Qué coño estás pensando? No, no puedes.
Te acuestas nuevamente y envuelves el acolchado firmemente alrededor tuyo, como evitando que tu cuerpo se mueva en contra de tu voluntad.
Brittany tiene razón, no puede hacer esto. ¿Qué hay de Sam? Tu puedes imaginar, como se desfiguraría su cara si alguna vez te ve con Brittany, en una situación similar a la de hoy. Tu estómago se encoje y te sientes culpable.
Ella tiene razón, tú no puedes hacer esto.
Sólo desearías que no se sintiera tan bien.
