¡Actuaaaaalizaaaando…!
LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN.
… Enjoy!
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-Tenemos algún que otro tema pendiente.
Sasuke la miraba intensamente mientras que Sakura tenía una expresión de aburrimiento que no se molestaba en disimular. Se deshizo de su agarre con facilidad y se quedó de frente a él.
-Eres muy pesado, Sasuke. – Acompañado de un resoplido.
Él exhibió una sonrisa irónica.
-Bueno, después de tres años sin vernos, no me lo puedes reprochar. – Le replicó con humor. Sakura lo miró como si fuera un bicho raro. No se terminaba de acostumbrar a que Sasuke estuviera de buen humor.
-Estás muy raro. – Continuó. Él se limitó a encogerse de hombros, ignorando el comentario. Se sentó junto a un árbol y le indicó con un gesto que hiciera lo mismo. Sakura, aburrida, lo hizo. El azabache se limitaba a mirarla como si tratara de descubrir algo nuevo en ella. La pelirrosa, sin embargo, estaba a punto de perder la paciencia. - ¿Qué? – Como si se tratara de un sueño, el azabache pareció despertar y se centró en lo que quería saber.
-¿Qué habéis hablado? – Miró a su hermano fugazmente. Ella puso cara de no entender lo que le preguntaba. – Mi her… Itachi y tú. – Aclaró, carraspeando un poco.
Sakura frunció el ceño, haciendo una mueca extraña.
-¿Qué más te da? – Desvió la mirada, ligeramente nerviosa.
Sasuke, que seguía molesto por la actitud de ambos, decidió ser más directo, si cabía.
-¿Se te ha declarado? – Preguntó directamente, apretando fuertemente la mandíbula, tenso.
Sakura se removió en su asiento. Lo primero que se le vino a la mente fue que lo más rápido para dejar el tema sería levantarse y marcharse pero, por una vez, y dado que su vida amorosa no era lo más importante ni lo principal en este momento, decidió ser sincera.
-Más o menos. Supongo que has interrumpido en el momento justo. – Dijo con simpleza, encogiéndose de hombros.
Era algo que no había tenido tiempo de pensar y, sinceramente, lo agradecía. La repentina casi-declaración de Itachi le había pillado totalmente desprevenida. No sabía si iba a salir viva de su siguiente aventura, ¿cómo iba a pensar en su vida amorosa? Se quedó pensativa. Realmente, ¿era eso? ¿No quería pensarlo por si moría o es que no quería a Itachi y temía dañarlo con su respuesta? Respiró profundamente, tratando de despejarse la mente.
Sasuke la observaba intensamente, hacía gestos continuamente, creía que estaba disgustada con el tema aunque no podría asegurarlo. Además… Daba igual. Los celos le quemaban solo de pensar que su hermano tenía alguna posibilidad de estar con ella. Le brillaron los ojos de ira y tenía los dientes tan apretados que creía que se los partiría. Hizo varias respiraciones profundas, intentando tranquilizarse, si Sakura estaba disgustada tal vez no aceptaría a su hermano aunque este lo volviera a intentar. Seguro que lo vuelve a intentar. ¿Y si ella acepta? No podría soportarlo. No podría. ¿Me aceptaría a mí?
Desvió la vista hacia el grupo, que permanecía alrededor de la hoguera. No parecían estar hablando, no hacían nada. Despejó su mente de su hermano, había más cosas que quería hablar con Sakura. Y debía darse prisa, antes de que se largara. Cambió de tema radicalmente.
-Creo que Madara puede estar… Esperándote en Invierno. – Sakura negó débilmente.
-Ni siquiera él es tan imbécil como para meterse en ese infierno. – Y tú quieres ir sola, pensó.
-Entonces, ¿qué crees? Estamos casi en su territorio y no hay rastro de él. – Sakura se llevó las manos a la cara, frotándosela con cansancio. No podía estar más harta del tema. Le dio un escalofrío, la temperatura por la noche había bajado considerablemente, señal inequívoca de que estaban en el buen camino.
-No sé. Puede que… - Se calló pues vio como Sasuke se levantaba y se dirigía hacia el resto del grupo sin mediar palabra. Frunció el ceño. ¿Para qué me trae aquí si no quiere hablar? Observó como volvía con algo en la mano. Su capa. Se acercó a ella y se la dejó caer sobre sus hombros. Acto seguido, se volvió a sentar en su sitio.
-Hace frío. – Dijo él como si tal cosa, ante la mirada interrogativa de ella.
Sakura pareció quedarse en blanco durante unos instantes, como si se le hubiera olvidado de qué estaban hablando. Se pasó una mano por el pelo, intentando aclararse penosamente.
-¿Por qué te interesa tanto? ¿Es que buscas un enfrentamiento con Madara antes de tiempo? Quieres destruir Konoha. – Afirmó, como si fuera lo más obvio del mundo. - ¿No deberías estar de su lado?
Sasuke compuso una expresión de horror durante un instante.
-¿Del lado de Madara? ¿Has perdido el juicio?
-Dado tu trayectoria, no me parece tan descabellado. – Murmuró entre dientes, aunque Sasuke lo oyó perfectamente.
-Madara quiere destruir el mundo tal y como lo conocemos, no solo Konoha. Ese no es mi objetivo.
-¿Y cuál es tu objetivo, Sasuke? – Preguntó, curiosa. Como si no lo supiera, pensó ella. Él, sin embargo, se quedó estupefacto. ¿Qué qué busco…?
-Esa es una buena pregunta. – Respondió, tras unos instantes de silencio. - Pero creo que ya sabes la respuesta. – No, claro que no la sabe. Al menos, no todo.
-¿Destruir Konoha? ¿Restablecer tu clan? – Preguntó con sarcasmo. Éste frunció el ceño. Sí, contigo.
-Me has cambiado de tema. – Dijo de pronto, evitando la respuesta. Sakura suspiró.
-Madara es un personaje a tener en cuenta, pero no es como si pudiera adivinar sus planes. – Desvió la mirada. – Además, ¿qué más da si aparece antes de Invierno o en esa aldea? Moriré y ya está. Total, tampoco creo que tenga muchas posibilidades de salir indemne de Invierno o de… - Sasuke sintió tanto horror al escucharla hablar de su posible muerte con tanta soltura que dejó de escucharla momentáneamente.
-No digas eso. – Le pidió entre dientes. Sakura frunció el ceño, confusa.
-¿Qué no diga qué? ¿Lo de la guerra de Konoha? – Fue el turno de fruncir el ceño para Sasuke. ¿Cuándo ha cambiado de tema otra vez? Habría estado más tiempo del que creía sin escucharla.
-Qué vas a morir. No lo digas. – Se sintió más confusa aún.
-Bueno, no es como si fuera algo imposib…
-Quiero ir contigo a Invierno.
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El ambiente alrededor de la hoguera se denotaba tenso. Itachi no dejaba el mirar el fuego fijamente, como si éste le fuera a dar las respuestas a sus preguntas. Hinata parecía perdida en sus pensamientos mientras Naruto se dedicaba a regalarle miradas fugaces cuando ella no podía verle. Apenas habían cruzado palabra desde que Itachi había llegado.
-¿Gaara aceptó ser nuestro aliado? – Habló Hinata, sin mirar a nada en concreto. Itachi la miró.
-Sí. Le costó un poco pero no tienen muchas opciones. Madara arrasará todo a su paso, no solo Konoha. Si la única amenaza fuera Taka, probablemente no hubiera aceptado. – Naruto sintió un retortijón al escuchar el nombre de su equipo. Se removió en su asiento, incómodo. Ninguno pareció notarlo.
-¿Crees que Konoha prevalecerá?
-Depende de lo que pase en Invierno. – Respondió automáticamente. – Sakura es una baza muy fuerte en la guerra y… - No quiso seguir. Hablar sobre Sakura como si fuera a morir… Chasqueó la lengua.
-Ya. Si perdemos a Sakura, será difícil ganar. Lo sé. – Terminó ella.
El silencio fue interrumpido por Naruto, que se había mantenido al margen.
-Sakura no va a morir. Sasuke no está dispuesto a permitirlo. – Confesó. A Itachi le brillaron los ojos de ira. Cómo si fuera el único. Hinata, sin embargo, le miró como a un bicho raro.
-No se trata de lo que tu cómplice – remarcó con cierta maldad – esté dispuesto a permitir o no, sino de lo que ella decida. Quiere ir sola; bueno, conmigo. Y ahí no va a ceder.
El silencio que se creó fue más denso de lo esperado. De nuevo, fue interrumpido por el rubio.
-¿Tú tampoco quieres que vayamos? – Se miraron intensamente hasta que ella dejó de hacerlo. Solo unos instantes. Itachi empezó a mirar el fuego de nuevo, sintiendo que sobraba en la conversación.
-No es decisión mía. – Evadió la respuesta. – Pero… No me gustaría estar acompañada por las personas a las que luego tendré que enfrentarme para salvar mi aldea. – No lo miró en ningún momento mientras hablaba.
Ni siquiera lo duda.
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Sakura no dudó ni un momento la respuesta.
-Creo que ya hemos charlado bastante. – Estaba dispuesta a irse pero Sasuke la paró, acomodándola nuevamente en su lugar.
-Hablo en serio. – Dijo en un gruñido. Ella bufó.
-Yo también. – Pausa. – No vas a venir. Esto es cosa mía. – Sasuke perdió la paciencia.
Suspiró fuertemente.
-Dios, ¿por qué no te dejas ayudar? – Sakura bufó. Le cuentan esto y no se lo cree.
-Sasuke, ¿no crees que eres el menos indicado para decir algo así? – Se mordió el labio e intentó volver a tomar el control.
-Yo no quería ayuda. – Rodó los ojos.
-Ni yo tampoco la quiero ahora. ¿Cuál es la maldita diferencia? – Se estaba cabreando.
Que yo no voy a dejarte marchar.
-Que yo no voy a dejarte marchar. – Le confesó, sin filtros. Sakura se quedó estupefacta por la declaración, incapaz de decir nada. – Así tenga que encadenarte a mí, Sakura. No vas a ir sola. – No vas a morir allí.
Sakura tras unos instantes de reflexión, llegó a la conclusión equivocada, malinterpretando las palabras de su excompañero de equipo.
-¿De verdad estás tan obsesionado con maldita marca? – No creía que Sasuke hiciera eso por ella, sino por obtener más poder, como todo buen Uchiha quería. Tsk, no se ha enterado de nada. Se frotó el puente de la nariz, repentinamente agotado. – No lo entiendo. No sabes lo que daría yo por librarme de ella y, sin embargo, todos a mi alrededor parecen desearla. Entérate, Sasuke: es una maldición, no una ventaja.
-Para. – Levantó las manos. – No me refiero a eso. No me interesa más allá de ti. Solo quiero ayudar a librarte de eso. No quiero que mueras allí.
Sakura lo miró confusa, aunque no se lo terminaba de creer.
-Pues estos tres años no te ha preocupado mucho. Es más, pensabas que estaba muerta y dudo mucho que lloraras mi supuesta pérdida. – Le reprochó con dureza.
-Eso no puedes saberlo. Tú también intentaste detenerme, también te preocupaste cuando me fui de Konoha y no me has buscado. – Le reprochó de vuelta.
La pelirrosa se sentía cada vez más cansada.
-¿Sería mucho pedir que me des una tregua por esta noche? – Sasuke sonrió con humor, había usado un tono de niña pequeña y se le veía realmente agotada.
-Siempre que tengas claro que esto no se va a quedar así, sí, te puedo dar una tregua. – Sakura sonrió débilmente mientras Sasuke le ayudaba a levantarse y se acercaban a la hoguera.
-No vas a venir. – Le susurró justo antes de que llegaran al lugar.
Se reunieron, uniéndose al silencio que reinaba en el lugar. De repente, sin pensarlo, Hinata hizo una pregunta que hicieron que todos se tensaran. Una pregunta a los miembros del equipo Taka.
-¿Alguna vez pensasteis en volver a Konoha?
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¡Hasta aquí!
Actualizo rápido esta vez, espero que hayáis disfrutado. ¡DEJENME REVIEWS, porfi! Me encanta leeros *_*
Muchas gracias a todos los que lo hacéis y los que os molestáis en leer mis publicaciones. ¡Esto va viento en popa! Jejeje ^^
¡GRAAAAAAACIAS!
Cuidaos, muchos besos,
~NekooUchiha~
