Hola. Supongo que no hay mucho que decir. Mas que dar una explicacion, por que la merecen, asi que empezare cronologicamente, pero si quieren simplemente saltarse al capitulo y cortar mis pendejadas lo entendere. En fin... sucedieron muchos problemas familiares que no me dejaban atender la historia, terminaron los problemas y empeze a escribir el capitulo, me tardaba debido a mi escuela, luego tuve que ir a cursos especiales y estudiar para mi examen de la Universidad, la verdad s que este capitulo estuvo cabado casi seis meses atras pero tuve que hacerle arreglos y cuidar la ortografia.

Yo entiendo si no lo leen, por que estan en todo su derecho. Pero esta historia es una de esas las cuales incluso yo como escritora disfruto leyendo. Y por eso la termine, muy tarde pero lo hice.

Solo pido que le den una oportunidad a este asco de escritora y lean el capitulo. No se si hacer un epilogo. Por ahora espero que haya quedado bien el ultimo capitulo.

Atte. Irazue Zira...


11:00 Horas...


"¿Alguna vez te has preocupado por alguien que no seas tú mismo?"

-Entonces…. Raditz, ¿Tú y tu hermano…?

-¿Qué hay con él?

-Es un completo idiota. – Soltó Vegeta con exasperación siendo solo una adolescente, pero con una mente fiera e inteligente como la de un adulto. Nappa asintió y Raditz se limito a tragar lo que se metió a la boca y hablar con repudio.

-Lo sé. Francamente fue una decepción ir a rescatarlo y encontrarme con una basura como esa. – Nappa soltó una risa, el príncipe Vegeta no obstante no lo encontraba para nada hilarante, se mantenía inexpresivo, elucubrando ideas detrás de sus facciones jóvenes.

-¿Qué piensas hacer con Kakaroto? Si no es útil deberíamos asesinarlo de una vez.- Raditz se paró de la fogata habiendo terminado su comida y encaro a Vegeta con una media sonrisa maliciosa.

-No es necesario, logré que venga por su cuenta asi que solo le falta entrenamiento, una vez terminado su entrenamiento será bastante útil a la hora de conquistar planetas. – Nappa sonrió un tanto.

-Bueno ciertamente nos serviría una mano para las peticiones de Freezer. – Viéndose superado por dos de sus acompañantes Vegeta se vio en la necesidad de ceder, aunque claro, con una advertencia de por medio.

-Como sea, solo espero que por su bien no sea un estorbo. – Ante aquello Raditz se detuvo de su caminar para asegurarle algo con una seriedad absoluta.

-Si eso sucede me encargare yo mismo de eliminarlo…

-¡Auuuh! ¡Oye estas lastimándome! – Una pequeña replica de Bardock se quejo tocando su ojo mientras jadeaba, el ojo herido deseaba lagrimear pero el pequeño guerrero se negaba a permitírselo. El mayor como sea encontraba sus quejas realmente exasperantes.

- ¡Cállate! ¡Deberías ser mejor que esto! ¡Vamos, pelea, pelea! – Ataco nuevamente con la ferocidad suficiente para lastimarlo. El pequeño esquivaba a duras penas subiendo el barranco, a terreno alto, sin atreverse a atacarlo, cosa que claramente enfureció más al mayor. - ¡No puedes esquivar para siempre ! ¡Atácame Kakaroto!

Pero no lo ataco, Raditz podía ver su inseguridad y lo detestaba. Siguió intentando golpear una y otra vez, pero el pequeño continuaba esquivando y subiendo. Sin darse cuenta habían llegado al final del barranco. Kakaroto retrocedió un brinco mas, y otro más y luego… empezó a caer.

-¡Ahhhhhhhhh ayuda!

-¡¿Qué estas esperando para volar?! – Pregunto el mayor incrédulo, si caía de esa altura moriría asi que era mejor que dejara de hacerse el tonto y…

-¡Pe-Pero no se volar! ¡Ahhhh!

Mierda.

Raditz se aventó por el barranco a la velocidad más rápida que su anatomía le permitía con la vista fijada en el cuerpo de Kakaroto. Por un momento pensó que no iba a lograrlo, no obstante concentro su energía y apareció en el suelo donde el Saiyajin caería en tan solo un reflejo, al siguiente momento tenía el cuerpo de su hermano en sus brazos y el pequeño Kakaroto observaba atónito que aun seguía con vida. Raditz rodo los ojos listo para tirarlo al suelo y darle un golpe por su estupidez, pero se vio detenido por un par de brazos que le apretaban el rostro y cuello con fuerza.

¿Un ataque?

-¡Me salvaste! ¡Gracias hermano, eres el mejor! Pensé que iba a morir y…

Raditz dejo de escucharlo intentando quitárselo de encima, ¿Por qué se le echo encima sin motivo aparente? ¿Por qué estaba feliz? ¿Por qué era tan estúpido? Cuando sintió que la cola de Kakaroto estaba alegremente enrollada sobre su brazo supo que era suficiente y tomando la extremidad con saña la apretó fuertemente cargando a Kakaroto de la cola y haciendo que él se paralizara en dolor al instante.

-¡Cállate! – Lo tiro al suelo y se cruzo de brazos exudando fastidio. - ¡Explicación ahora!

-¿Eh? ¿P-Po-Por qué? ¿Qué hice que…?

-¡Idiota! – Le dio un golpe en la cabeza que lo hizo lagrimear por un minuto y hablo con seriedad. - ¿Por qué demonios no sabes volar?

-No… No se… ¿Es malo?

-Es patético. – Le dijo Raditz desde arriba, Kakaroto observaba desde el suelo con algo de miedo. – Si no sabes volar, ¿No te dio tu cerebro para pensar mejor las cosas y no ir a terreno alto?

-¿Eh?

-¡Con un demonio! Si no sabes volar, y tu enemigo es más fuerte, ¡Siempre-mantente-en-terreno-bajo! ¡Usa la cabeza! – Dicho esto se largo de ahí dando grandes pisadas de ira considerando seriamente cumplir la primera idea de Vegeta, Kakaroto se quedo en el suelo sin saber que contestar.

-¿Raditz? ¡Ey Raditz! – El joven Saiyajin abrió apenas un ojo con ira viendo hacia el pequeño ser al lado suyo, vio la luna y gruño.

-¡Kakaroto es de madrugada!, ¿Qué estás loco? – Hablo entre susurros, su hermano le contesto de la misma forma.

-Es que…este… - Energía empezó a irradiar de la mano del mayor justo frente a la cara de Kakaroto quien se detuvo sorprendido.

-Dame una buena razón para no destruirte la cabeza con esto. – Siseo entre dientes esperando una explicación a la interrupción de su sueño luego de una misión complicada, el chico trago saliva antes de contestar en tono aturrullado.

-¡Tu-Tuve una pesadilla!

-¿Qué? – Raditz dejo la energía de su mano y se dio un golpe en la frente lleno de exasperación, de no ser por que estaba tan cansado habría hecho daño a su hermano en el acto. - ¿Y qué quieres que haga? ¡Duérmete de una vez!

-Es que… - Raditz puso su brazo sobre su oreja esperando asi cesar la voz de la peste. No le bastaba con romper su burbuja personal y dormir al lado suyo (aun cuando Raditz lo golpeo varias veces intentando alejarlo), ¿Ahora también pretendía hablar hasta enloquecerlo?

-Kakaroto, cállate.

-Pero…

-Silencio.

Esa noche el Saiyan mayor sintió a Kakaroto ligeramente más cerca que las noches anteriores. Estúpidos sentimentalismos humanos.

Arsalon. Gran planeta, cielos violáceos y vegetación exuberante. Una raza guerrera bastante decente, jamás tan fuerte como los Saiyajins pero si lo suficientemente fuerte para convertirse en un reto interesante. Razón por la cual dos Saiyajins fueron mandados, razón por la cual dichos Saiyajins se separaron para completar el trabajo. Uno de ellos habia terminado su mitad, fue a buscar al otro, y lo encontró en una situación bastante radical.

Estaba en el suelo forcejeando con un Arsaliano, quien estaba solo a centímetros de su garganta con sus garras enormes y llenas de veneno, se detuvo a ver, esperando encontrar un progreso en los primeros dos años de entrenamiento de ese mocoso… espero y… entonces el chico le doblo las garras hacia atrás y las clavo en la cabeza de su oponente. El mayor sonrió ante esto viendo al fin lo que deseo ver en su hermano desde el inicio.

El chico se paro dificultosamente entre jadeos por el forcejeo y respiro un tanto con varios Arsalianos muertos a su alrededor. Y el mayor decidió reunirse con él para terminar el trabajo, su rastreador no obstante marco algo y volteando rápidamente observo un Arsaliano saliendo de entre escombros frente a Kakaroto, a una buena distancia. Claro que el chico era idiota y su rastreador debió haber sido destruido, por lo cual Raditz debía comunicárselo.

-¡Muévete Kakaroto!

El chico volteo, mas al ver al enorme Arsaliano corriendo hacia él, se quedo frígido con la mirada como congelada, en la realización de que no podría derrotarlo. Pero si podía esquivarlo, lamentablemente su estupidez no le permitía verlo, Raditz gruño volando hacia la escena.

-¡Muévete Kakaroto, ya! – Y entonces Raditz le empujo del camino justo a tiempo, sintió un arañazo en el brazo y volteo a terminar con el Arsaliano en un segundo. El golpe pareció despertarlo de su trance por que Kakaroto parpadeo confundido y preocupado ante lo que el mismo habia causado, el pequeño de seis se paro rápidamente viendo el brazo ensangrentado de Raditz.

-¡He-Hermano! ¡Perdón… yo…!

-Maldito imbécil. – Raditz fue hacia él y parado enfrente hablo con una seriedad de muerte. - ¡Si yo te digo que te muevas quítate del camino! ¡Jamás te quedes asi, jamás!

-Perdón. – No hacía falta decir lo mucho que molestaba la facilidad que tenía el menor para disculparse. Negó con la cabeza y observo con su rastreador que aun le faltaban unos cuantos, vio hacia abajo y tomo su decisión.

-Aun te faltan Arsalianos en la frontera Norte, quédate aquí mientras voy a eliminarlos.

-Pero… quiero ir contigo.

-¡Quédate aquí!

-Lo quiero muerto.

-¿Ahora por qué? – Pregunto en una muy fastidiada voz el joven Saiyajin, Vegeta le miro seriamente.

-Por qué no hace bien su trabajo. La razón por la que vive es por qué nos ayuda a "eliminar" más rápidamente a la gente de otros planetas pero siempre se toma la gentileza de dejar unos cuantos vivos.- Vegeta observo como el mayor suspiraba y adquiría seriedad, aunque para él no era suficiente.

-Hablare con él.

-No es suficiente. – Le hizo saber con un tono que claramente demostraba su fastidio y amenaza, Raditz frunció el ceño. – Si hablar con el funcionara, entonces esta conversación no habría ocurrido.

-¿Entonces?

-Quiero que haga lo que se supone que tiene que hacer, si no…

-No es necesario matarlo.

-No hare eso, le informare a Freezer de su existencia. – Soltó el joven príncipe con una media sonrisa triunfante. – Al menos de ese modo lo mantendrá a raya y Kakaroto aprenderá a acatar órdenes.

-No.

-¿Disculpa?

-¿En que nos serviría eso? Kakaroto terminaría simplemente hartando a Freezer, además se revelaría abiertamente contra él y nos pondría en riesgo a todos, no nos conviene en absoluto. – El príncipe Saiyajin gruño ante el desafío, aun cuando Raditz podría tener razón, era solo que en realidad detestaba a Kakaroto.- Yo hablare con él, me asegurare de mantener a raya a mi hermano.

-Esta vez no es solo una advertencia, si vuelve a ver algún solo error, asesino a ese insecto.

-Déjame adivinar… ¿Vegeta me quiere muerto?

-Estoy hablando en serio Kakaroto. – Soltó un molesto Raditz al ya no tan pequeño Kakaroto de unos dieciséis años.

-Yo también, siempre me ha querido muerto. – Comento en voz baja, hace mucho tiempo que solo hablaba en serio.

-¡Si lo sabes deberías hacer tu trabajo! ¡No puedes dejar sobreviviente alguno en ningún planeta! Asi sea un bebe que morirá si nadie lo alimenta, o cualquiera de esas estupideces que siempre dices…

-No son estupideces, simplemente me ahorro la molestia de…

-¡Con un demonio estoy hablando enserio! – Le interrumpió tomándolo del cuello de su armadura con el semblante serio y afilado, Kakaroto parpadeo ligeramente sorprendido. - ¡Vegeta se ha vuelto infranqueable últimamente! Si presentas una falla más estas acabado, ¿Eso quieres? ¿Qué te maten?

-No lo lograra.- Contesto con esa rebeldía tan característica de los chicos de su edad, Raditz quien estaba ahora en plena edad adulta gruño por lo bajo y le dio un golpe que lo mando lejos a un metro de distancia, hasta que Kakaroto se incorporo con gesto ceñudo.

-¡Deja de decir estupideces! ¡Sabes que Vegeta te destrozaría vivo!

-¡Da igual a nadie le importa! Deberías estar aliviado, te quitaras un peso de encima. –Soltó el entre dientes, Raditz estuvo a punto de decirle algo y darle otro golpe sin embargo Kakaroto empezó a flotar lentamente en señal de partida.- Yo mejor me largo…

-¡No puedes simplemente irte idiota, Vegeta va a matarte y si no, a lo único que puedes aspirar es a quedarte solo otra vez…! – La frase género la reacción deseada, Kakaroto se detuvo por un segundo con mirada conflictuada antes de negar con la cabeza y darle la espalda.

-Deja ya de mangonear, voy a terminar con los habitantes que me quedaron del lado oeste de planeta. Solo lo hago para estar lejos de ti, me da igual lo que digas tú o Vegeta.

Kakaroto, no obstante, no volvió a dejar un solo habitante vivo en las misiones después de esa conversación.

[+]

El viento frio, fuerte e incontrolable nunca habia sido una representación tan fiel a la mente de Chichi como lo era en esos momentos. De manera constante era un buen recordatorio de que debía estar alerta, en movimiento y lista para cualquier cosa.

Hoy era el día. No podía ni quería retrasarse uno más, sería el día en el cual arreglaría las cosas o moriría en el intento. No mas intentos a medias donde terminaba simplemente herida y retrasándose, no. Esta vez llegaría hasta el final y terminaría con todo esto. Sabía que era prácticamente un suicidio pero estaba harta de fallar, de cometer errores y sobre todo de estar lejos de casa.

Su último momento con Kakaroto la mantenía consciente de que no podía fallar, por que si volvía a estar con él era probable que decidiese quedarse permanentemente en ese tiempo. Sin embargo no debía, ella tenía a Goku y tenía a Gohan, no solo a ellos… de hecho tenia a tantas personas maravillosas… y nunca lo vio de ese modo. Pero ahora sabia que hacer o a la menos tenía una idea fija de cómo conseguirlo.

Luego de usar un rastro para despistar a Kakaroto por el bosque, mato un animal y se cubrió con su piel para despistar ligeramente su aroma, podría no engañar a Raditz pero servía para dos propósitos, el principal era que Kakaroto no la encontrara e intentase detenerla, el segundo era que pudiese rodear los alrededores para buscar una forma de afrontar al Saiyajin, al menos el tiempo suficiente para tomar las esferas, salir pitando de allí y pedir su deseo. Sabia debido a Kakaroto que no habia dejado a su hermano en las mejores condiciones.

Una pierna y un brazo rotos, dijo el… sería suficiente. Pero debo jugar bien mis cartas. Si lograba herirlo solo de una extremidad más seria suficiente para inhabilitarlo en combate, Chichi apunto entonces a su otra pierna, si rompía ambas podría evitar ser asesinada más fácilmente, pero debía ser rápida. Raditz era bastante poderoso y si tardaba un poco más de lo necesario seria su fin. Además de eso era muy probable que el la hiriera fácilmente, Chichi aun contaba con cuatro semillas, suficiente para sobrevivir a cuatro heridas, dos mortales.

¿Y si no lo logras a tiempo…? No, no pienses en eso. Era un pensamiento imposible de evitar pero tomando en cuenta que no habia tenido buena suerte en todos sus intentos anteriores debía tenerlo contemplado. Chichi respiro hondo adquiriendo una absoluta seriedad. Habia arruinado el futuro y ahora estaba intentando componerlo, estaba dando su mayor esfuerzo para ello y si llegaba a fallar al menos sabría que no quedo en ella completamente. Se asintió una última vez para darse el valor necesario para continuar y bajo de un salto de su nube a unos 400 metros del Saiyajin herido.

Debido a lo denso de las copas de los arboles que rodeaban el claro donde el pernotaba desde la última pelea que tuvieron, no la vería aun queriendo hasta que estuviese muy cerca, lo cual era perfecto para ella.

Aun asi se permitió unos minutos de asimilación para hacer funcionar sus piernas temblorosas, y finalmente, luego de lo que pareció una eternidad pudo caminar en silencio hacia el claro. Caminando hacia allá su mente se llenaba de escenarios en los cuales ella atacaba y Raditz la asesinaba en menos de un segundo, todo debido a que, de alguna forma no podía imaginarse a sí misma matándolo fácilmente, el hermano de Goku era muy fuerte y ella, a pesar de su tremendo aumento de fuerza seguía siendo débil.

La sensación de energía maligna le hizo saber que estaba a menos de cien metros de Raditz por lo cual se cubrió mejor con la piel de los animales muertos y camino sigilosamente hasta que pudiese encontrar una apertura sigilosa entre los arbustos. Entre más cerca se encontraba Chichi mas se percataba de algo, habia algo extraño con el Ki de Raditz, parecía… inestable. Subía de a ratos para luego bajar a casi nada, Chichi no sabía que pensar con esto, pero decidió ser cautelosa.

Finalmente lo vio luego de acercarse a pasitos milimétricos.

Estaba recargado sobre un tronco, su pierna parecía estar bien, solo era distinguible la fractura por un moretón en donde el hueso debía estar desquebrajado, no le impediría caminar pero Chichi supuso que le dolía a horrores, su brazo por otro lado era cosa diferente, estaba votado hacia un lado de modo anormal, sin que su dueño se molestase en moverlo si quiera. Chichi al observarlo por cinco minutos enteros encontró varias anormalidades en aquel cuadro.

Aparte de que obviamente estaba herido y cansado estaba su postura… y el hecho de que no dormía. Raditz estaba consciente y despierto, pero su mente parecía estar en otro lado, no obstante luego de lo que fueron unos seis minutos Chichi se dio cuenta de que eso no era todo. Era como si su mente fuera y viniera de varios lados, como sumergido entre pensamientos muy profundos, para luego regresar a la realidad de golpe y presentar un apenas perturbador ladeo de su cabeza o movimiento con los ojos hacia otro lado.

Además no tenia rastreador, y su nave probablemente estaba destruida, todo obra de Kakaroto.

Hubo un determinado momento en el cual pareció regresar por unos buenos tres minutos y empezó a gruñir cuando intento moverse de ahí, como si se hubiese olvidado de que estaba herido. Este y los demás factores como su estado desaliñado y hecho de que ni siquiera habia intentando curarse o hacer algo por su herida plantearon una conveniente realidad para ella. Raditz no estaba bien.

Parecía perturbado, Chichi advirtió que con un empujón adecuado en la dirección correcta el solo caería por la pendiente y pensó que quizás la posibilidad de tener éxito no era ya tan lejana. Además de eso estaba bastante herido, y ese moretón gangrenado de su pierna… no se veía nada bien. Habia algo de todo esto, que aun no encajaba para Chichi, y era, ¿Por qué Raditz habría caído en ese estado de… inestabilidad? ¿Era acaso su orgullo tan grande? Chichi, pensó que probablemente lo era, y que verse derrotado lo llevo a ese estado. Al menos era la única conclusión lógica a la cual podía llegar.

Tomando su Dragon Ball en las manos Chichi tomo una decisión y la tiro hacia una esquina cercana del claro, aunque lejos del tronco donde estaba Raditz, como lo espero esta hizo ruido, pero el mayor se limito a voltear en esa dirección con su cabeza en un ángulo extraño sin percatarse realmente de lo que habia caído, en realidad parecía no poner atención y eso la alivio. Ahora solo necesitaba saber…

-¡Aaaagh!

¡Ahí están!

Brillando como seis ópalos relucientes Chichi pudo divisar las esferas detrás del cabello del mayor. Entonces se dio una idea de lo que habría sucedido. Armo un plan en su cabeza de cómo obtenerlas, y por loco que pareciese decidió que sería mucho más astuto salir abiertamente que irse con rodeos. Cerró los ojos fuertemente. Puedo hacerlo, tengo que hacerlo y… Y aquí voy.

Entonces en una acción inesperada, al menos para quien yacía sentado en el suelo. Chichi salió a la vista en un segundo, se postro firmemente frente a él y sus ojos se encontraron por un momento, ella demostrando una inexpresividad total, sin embargo escondiendo detrás el miedo e incertidumbre mezclados con excitación que estaba experimentando. Finalmente fue él quien rompió el silencio, para sorpresa de Chichi le dedico una mediana sonrisa y ladeo la cabeza dejando que un mecho de cabello desordenado le estorbase.

-¿Te perdiste humana? – Chichi no dijo nada, se limito a caminar alrededor con su vista siguiéndola por donde iba, Raditz se incorporo mejor, poniéndose derecho y haciendo una mueca de seriedad con una imperceptible pizca de resentimiento. - ¿Dónde… esta… Kakaroto? ¿Se te cayo del bolsillo?

Intento bromear, aunque no sonrió en absoluto, hablo más bien con tedio, viendo la situación Chichi decidió seguirle en esta y soltó apenas un sonido de asentimiento dedicándole una sonrisa de superioridad que el Saiyajin encontró casi ofensiva.

-Lo deje en casa. – Como supuso, Raditz adquirió una cara de pocos amigos, y antes de saberlo, Chichi esquivo un ataque de energía, que de haber estado el sano, le habría volado la cabeza. Al notar que falló el mayor sintió un impulso de ira y energía que le permitió ponerse de pie por primera vez en días, luego de un ligero tambaleo la observo amenazantemente.

-¿A qué has venido? – Siseo lleno de furia, Chichi trago saliva antes de calmarse y continuar, parecía ser que tendría éxito, pero debía ser cuidadosa, pensó en que atacar ahora con frenesí, debía ser rápida o si no… ataca su orgullo Saiyajin…

Chichi no supo de donde habia llegado eso, pero le pareció una fantástica idea. Asi que sonriendo para sí y para él le dedico esa mirada superior otra vez.

-Mmmh… ¿No era esto todo parte de tu guion? – Luego se permitió darle la espalda, aun cuando era arriesgado. Pero tenía sus sentidos alertas, y si no siempre confiaba en usar una semilla, al voltear confirmo que esa frase obtuvo la reacción esperada de él y su sonrisa falsa se ensancho solo un poco haciendo que el Saiyajin se sintiera más molesto. – Ustedes los Saiyajins son tan predecibles…

-¿Qué?

-"Voy a vengarme de esas escorias y eliminar a Kakaroto por haberme traicionado, sin embargo no iré a buscarlos. Serán ellos quienes me encuentren y en ese momento los matare uno a uno". – Soltó ella con inexpresividad, haciendo que el por un momento la viese asombrado, Chichi entonces frunció el ceño. – Es la clase de pensamiento retrasado que muestra una raza de sucios monos mediocres…

-¡Cállate!

Demasiado tarde. Chichi se encontró jadeando en el suelo con su brazo sufriendo severas quemaduras. Raditz habia estado inmóvil en su lugar, aunque temblando de ira, Chichi noto que se perdió por un segundo, como recordando a algo o alguien, hasta que gruñendo decidió atacarla. Sin embargo no lo lamentaba, observo que Raditz volteo igual de cansado que ella por el ataque.

-Tú… no… sabes… ¡Nada! – Chichi esquivo otro ataque retrocediendo, haciendo que Raditz se alejara de las esferas paso a paso. Esquivo dos rayos más de energía y le miro desafiante.

- Quizas tienes razón, no hay mucho que saber acerca simios prepotentes. Después de todo, no fue nada difícil controlar a Kakaroto. – Raditz se detuvo un segundo ante esto y Chichi se permitió mostrar una sonrisa, aun cuando por dentro las quemaduras la estaban llevando a su límite. - ¿No lo notaste? Supongo que viene de familia, ese simio… es tan fácil de manipular, aunque bueno… Tú no tuviste mucha suerte, ¿O sí?

-¡Aaaagh! – Chichi esquivo otro rayo, pero en consecuente sintió un golpe fatal causado por la mano de Raditz atravesando su cuerpo. Empezó a toser sangre y al caer al suelo con mirada desorbitada noto que tenía un hoyo en el costado del estomago, cerca de los órganos vitales, aun asi un hoyo era un hoyo y perdía sangre rápidamente.

Empezó a ahogarse con su sangre viendo como Raditz se calmaba y volteaba para recargarse nuevamente en su tronco, o quizás hacer cualquier otra cosa, en ese momento y antes de morir aprovecho, se comió dos semillas del ermitaño. Al instante sintió la herida hervir y al momento siguiente se paro del suelo asegurándose de hacer ruido y tronar sus huesos como si acabase de salir de un entrenamiento, sobraba decir que eso sobre paso al mayor que mostro incredulidad absoluta.

-¿Cómo has…? ¿Qué de monios…? ¿Quién…?

-Eso no estuvo mal, aunque me gustan más los… desafíos. – Raditz retrocedió un paso sin entender y Chichi le miro seriamente. - ¿Qué pasa? ¿No ibas a matarme… mono?

Chichi observo cómo iba a por ella nuevamente y retrocedió lo suficiente para quedar en el punto donde habia arrojado su esfera. Recibió varios golpes y hubo un momento en el cual Raditz la tomo del cuello con su mano sana, perdió un tanto el equilibrio pero logro empezar a lastimarla. Chichi trago saliva como pudo, desesperada pensó en un modo de liberarse, o hacerlo retroceder o lo que sea.

-E-eso hare… si… voy a matarte. – Chichi ya no estaba tan segura, le arañaba intentando detenerlo sin éxito alguno, y se preocupo más cuando Raditz sonrió insanamente. – Voy a matarte… en frente de Kakaroto, le enseñare a no… traicionarme. – Al escuchar eso dos cosas vinieron a la mente de Chichi, la primera y más importante fue como liberarse y la segunda como someterlo, asi que haciendo un esfuerzo prácticamente sobre humano apretó aun mas su mano ensangrentada por sus uñas para poder respirar y hablo entre jadeos.

-N-No… te servirá… - El hizo una mueca y Chichi entre abrió so otro ojo que estaba cerrado para verlo mejor, le apretó más fuerte y hablo como pudo. – N-No… No lo… entiendes… ¿Verdad? N-No… solo es… ma-matarme o no… con eso… no conseguirás nada. – Al ver que su agarradura se hizo más débil Chichi aprovecho y le soltó una poderosa patada en la cintura, justo donde estaba su cola.

Esto funciono pues lo hizo caer sobre su piel malo para finalmente dejarlo retorciéndose de dolor en el suelo, de rodillas y con la cola al aire. Chichi frunció el ceño y juntando toda la ira que sintió hacia su persona en todos esos días, con este pensamiento le dio un golpe en la cara con energía concentrada que sorpresivamente le hizo retroceder.

-¡Yo conseguí lo que tú no pudiste en todos estos años! – Recibió un ataque de energía al brazo pero no le importo, continuo en su lugar firme y desafiante. - ¡Conseguí su confianza y el vino por su cuenta! ¡Sin amenazas o reclamos! Por eso se alejo de ustedes.

-No… ¡Tú me quitaste a mi hermano! – Soltó el dándole un fuerte golpe en el estomago. Chichi retrocedió ya sin aire, entonces sintió otro golpe… y otro, y otro… - ¡Tu.. Eres solo… una… sucia… maldita….! – Chichi continúo recibiendo golpes y retrocediendo hasta que finalmente piso la Dragon ball de cuatro estrellas. Concentrándose retrocedió un paso más y cuando recibió un golpe y cayó al suelo aprovecho para lanzarla junto a las otras seis.

Estas comenzaron a parpadear pero Raditz estaba demasiado ocupado torturándola como para notarlo. Chichi se encontró a sí misma en el suelo recibiendo patadas, una tras otra hacia ella.

-¡Voy… a romperte en dos… perra maldita! – Chichi sintió como la cargaba de su cabello con su mano sana antes de mandarla de un fuerte cabezazo muy lejos.

Se sintió repentinamente muy mareada y sintió que todo le daba vueltas, sus manos temblando fueron hacia su parte trasera del pantalón, buscando unas semillas. Repentinamente no podía concentrarse y por lo mismo no sentía la energía concentrada y altamente letal que Raditz estaba concentrando para perforarle la cabeza. Intento incorporándose viendo todo como cuerpos borrosos y difusos, y sintió un liquido caliente descendiendo por su oído, sabía que debía apurarse, pero la contusión no le daba a recordar exactamente por qué.

Finalmente encontró lo que estuvo buscando y lo metió a su boca mascando muy lentamente por qué le dolía la cara entera, una luz potente le lastimaba los ojos pero no entendía por qué, escucho gritos, quizás tres o… ¿Dos?

-¡Kakaroto!

Golpes, más gritos que no podía discernir. Toco su cabeza de un costado, donde habia sentido el líquido caliente en sus orejas y al observar con una mano temblorosa encontró su palma de un color escarlata fuerte.

Sangre…

Apresúrate. Le dijo una voz en su interior, y Chichi peleando contra el dolor que le ocasionaba mover su boca termino de masticar la pastilla para luego tragarla lentamente. Parpadeo dos veces al sentir un alivio inmediato que la aturdió un poco. Y cuando fue consciente de que habia sido herida de gravedad en la cabeza y posteriormente curada, habia sido demasiado tarde para ver la batalla que ahí se habia acontecido.

Lo primero que vieron sus ojos fue el cuerpo de Raditz tirado en el suelo, inconsciente, sin respirar… Esta… pero, ¿Cómo? Yo no… Y entonces Chichi noto el otro cuerpo que se haya recargado en un tronco, era Kakaroto. La realidad la golpeo entonces como un cubetazo de agua fría, sintió sus manos sudar muchísimo y no pudo evitar el impulso que la agobio, se paro y corrió en su dirección con un gesto de preocupación absoluta.

-¡Go-Goku! – Conforme mas se acercaba mas notaba que algo de hecho no estaba bien, fue tan solo a dos pasos de él que realizo como el guerrero estaba tosiendo sangre y apretaba un costado de su estomago, el cual, por supuesto estaba ensangrentado. Se arrodillo a su lado sintiendo un nudo en el estomago, el aludido por otro lado al escucharla cerca entre abrió un ojo y tosió otro poco.

-H-Hey… - Chichi intento quitar la mano de su herida para ver el daño, pero él se negó a moverla quejándose en el proceso, la pelinegra trago saliva.

-Descuida, tengo… - Sin embargo se silencio sintiendo como el nudo en su estomago se apretaba inmensamente, ya no tenía semillas del ermitaño. Pe-Pero como… ¿Me comí las dos? ¡Mierda! – Empezó a hiperventilar pensando frenéticamente en que hacer, y se le ocurrió otra idea. - ¡N-No te preocupes, solo debo ir con el maestro Karin para que…!

-No… - Escucho apenas un susurro viniendo de él, Chichi le miro con ojos acuosos sin importarle mucho que su voz estaba quebrándose.

-¡No digas tonterías! ¡No puedo simplemente dejarte asi, no tardare en volver…! – Ya iba parándose para ir por las semillas cuando sintió como la mano ensangrentada de Kakaroto rodeaba la suya, volteo con dos gruesas líneas de lagrimas en su rostro y se sorprendió al ver el enorme hoyo que Raditz le habia dejado.

Comprendió entonces el punto de Kakaroto a la perfección. No iba a lograrlo a tiempo, aun si lo llevase con ella estaba perdiendo mucha sangre, su mirada ya se hallaba desenfocada y sobre todas las cosas por alguna razón el no deseaba que se fuera, volvió a arrodillarse junto a él temblando en un fallido intento de reprimir su llanto, se sentía estupida y culpable, sin embargo también confundida, por que el no habia querido ayudarla en un principio, pero aun si vino… y probablemente evito que ese rayo mortal la atravesara a ella, asi se lo hizo saber.

-¿P-Por qué…? – Quería decirle más cosas, pero francamente le habia costado demasiado si quiera decir eso sin tartamudear mucho, como para intentar decir una frase más larga, el se limito a hablar con seriedad, agarrando su mano con fuerza y apretando su herida con la otra.

-Du-Durante…toda…mi… aggh. – Chichi observo con horror como tosía mas sangre y empezaba a sudar.

-N-No… no hables. – Pero el negó con un movimiento obstinado, y se incorporo, Chichi entendió que estaba agarrándose la vida al cuerpo para decirle lo que le iba decir, y era preferible no interrumpirlo, aun cuando eso le dolía.

- Durante… toda mi vida… l-lo único…que ha-hacia… e-era pensar en mi. I-Incluso… mo-momentos atrás… e-estaba haciendo eso… - Explico el refiriéndose a la idea de no dejarla ir, Chichi sintió mas lagrimas salir de sus ojos y apretó su mano animándole a continuar. – Pero… tu… creías… que podía cambiar… y pe-pensé… que, si… quería des-deshacerme de lo que era… te-tenía que empezar… por pe-pensar en los demás… n-no solo, en mi mismo.

-Está bien… has cambiado, desde antes lo habías echo. Estoy orgullosa de ti. – Le aseguro ella con una sonrisa triste, para su sorpresa el también sonrió, o al menos hizo lo más parecido a una sonrisa que podía en ese estado.

-Si-Siempre… dices estupideces. – Chichi se permitió una risa nerviosa sintiendo mas lagrimas empapando su camisa, luego observo como el adquiría seriedad otra vez. – Tu… ese deseo… pi-pídelo ahora.

-Pero… no puedo dejarte herido solo para…

-Hazlo… quiero ver al Dragon… antes de morir. – Le pidió más débil que antes, Chichi sintió un mar de sentimientos sobre ella y asintió aun con lágrimas de tristeza en los ojos, sin poder evitar pensar que una petición tan imprudente era digna de Son Goku. No de Kakaroto. Se dijo a sí misma, soltó su mano no sin antes verlo a los ojos.

-Volveré en un segundo. – Le aseguro, el se limito a asentir y cerrar los ojos apretando mas su herida.

Chichi camino hacia las esferas rápidamente y convoco al Dragon sintiendo un vacio enorme. Entonces… es lo que querías, ¿Cierto? Bueno, no completamente. Chichi sabía que todo habría sido menos complicado para ella si Kakaroto no estuviese muriendo. Retrocedió hacia donde él estaba y le dio un golpecito en el hombro para despertarlo, el entre abrió los ojos con gesto cansado, observando por lo que habia sido presionado durante todos esos años y sonrió.

Sonrió pensando que era impresionante, y que poseía un aura imponente, mas sin embargo no pudo evitar sentir al mismo tiempo que no era la gran cosa, y que la lucha no lo valió durante todo ese tiempo. El Dragon empezó a decir algo, pero ninguno de los dos lo escucho realmente. Chichi vio a Kakaroto sonriendo, se obligo a hablarle en voz baja, con la tristeza y culpa impregnada en su voz.

-Tengo que irme… - El dejo de sonreír, y se limito a ver hacia el Dragon con gesto solitario.

-L-Lo sé… - Tosió un poco y la observo una última vez. – Adiós. – Chichi sintió ese nudo nuevamente. Sabía que el detestaba estar solo, e iba a componer eso.

Una parte de ella no quería creer que no lo volvería ver. Por que en esencia estaba a punto de volver a donde fue en el pasado, detenerse y terminar toda esa locura. Se paro alejándose de él, justo frente al Dragon, y decidió decirle unas palabras que quizás le proporcionarían algo que no sintió en mucho tiempo, y que haría sus últimos minutos de dolorosa muerte más llevaderos, en otras palabras… le darían esperanza. Lloro una última vez, volteo notando que el se habia sentado para poder verla partir y hablo en un susurro.

-No. – Observo una especie de brillo de curiosidad en sus ojos mientras su cara adquiría duda, combinada con su habitual cansancio debido a la herida. – Hasta luego… – Y pidió su deseo. Lo último que vio de ese mundo, fue el inquisitivo rostro de Kakaroto.

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Cuando Chichi abrió los ojos y realizo donde estaba se permitió llorar un minuto sopesando la despedida antes de recordarse algo importante. No tenía tiempo para eso.

El Dragon solo la habia devuelto pero ella necesitaba detenerse de cometer una estupidez. Según lo que pidió la máquina del tiempo debería aparecer en el claro donde ella estaba en cualquier momento, posteriormente ella saldría a encontrarse con Gohan y cometer el peor error de su vida. Apretó el puño aun con la sangre de Kakaroto en la mano y miro seriamente hacia el lugar donde estaría la maquina. No si puedo evitarlo, y es lo que voy a hacer…

Después de todo lo que sucedió no pensaba permitir que ese futuro existiera, no iba a dejar que Goku se convirtiese en Kakaroto, ya no le importaba si las cosas cambiaban para con ella, o si en este futuro Goku y ella no se conociesen, le daba igual, lo único que quería era verlo feliz. Espero cerca de quince minutos hasta que finalmente una luz resplandeciente inundo el claro, y cuando su vista por fin pudo registrar lo que sucedió, se vio a si misma saltar fuera de la nave con gesto confundido.

Por un momento decidió golpearse pero realizo entonces que sería inútil, igual ya estaba consciente de lo que habia sucedido. Supuso que detenerse por la fuerza seria estúpido, asi que pensó en acercarse cuidadosamente y explicar la situación. Escondida entre los arbustos observo como… ella empezaba a caminar en dirección a donde estaba Son Gohan, y corrió rápidamente para evitarlo. La tomo del brazo para evitar que siguiera, su otra yo emitió un gemido de sorpresa, y repentinamente Chichi se sintió extraña. Muy caliente.

Empezó a notar algo raro, como una especie de luz que emano de ambas, luego todos los recuerdos de lo ocurrido desde comenzó aquella pesadilla vinieron a su mente en cámara rápida, como una película, para finalmente caer de rodillas al suelo hiperventilando y sudando frio. Qué demonios… Observo frenéticamente a todos lados en busca de su otra yo, sin embargo no la encontró y además de eso ya no tenía la ropa de los animales muertos, si no su ropa anterior. Acaso se… ¿Habia fusionado?

Han pasado tantas cosas que… no me sorprendería. Se dijo a sí misma, comprobó que era una mezcla de lo que fue y en lo que se convirtió. En otras palabras estaba de vuelta en su cuerpo, mas las habilidades que habia conseguido, asi como el conocimiento adquirido, su fuerza no habia cambiado, pero si sus pensamientos, todos los recuerdos estaban ahí y lo agradeció profundamente, respiro hondo sintiendo alivio por primera vez en… bueno, muchísimo tiempo. Observo la luna llena sobre el cielo y pensó en irse.

Si se quedaba durante más tiempo, tendría que volver a presenciar el asesinato de Son Gohan, y aun cuando deseaba evitarlo ya habia aprendido la lección sobre meterse donde no la llamaban, decidió simplemente volver a la máquina del tiempo y regresar a donde pertenecía, cuando estuvo dentro puso la fecha en la cual decidió salir de la cama, en la madrugada, activo los botones y dando un último respiro de alivio y realización acciono el botón que la haría regresar a su tiempo.

Cuando el proceso termino, y Chichi salió de la nave se dio cuenta que estaba en el mismo túnel oscuro debajo del suelo de la casa de Bulma, y la maquina experimental quedo en el mismo sitio. Chichi no obstante no salió del túnel, se sentó en el suelo y reflexiono todo lo que habia pasado, todas las cosas que habia vivido, y que irónicamente, gracias a su intervención nunca sucedieron, pero si sucedieron para ella.

Pensó en Raditz, quien era sumamente poderoso y recordó que los chicos debían pelear con Saiyajins varias veces más poderosos que el. El pensamiento le hizo sentir un escalofrió que le corrió todo el cuerpo y la hizo sentir renacer la nueva admiración por ellos que nunca presento. Todos eran demasiado valientes, incluido Goku y eso la hizo pensar en lo mucho que se disculparía cuando estuviese vivo de nuevo. Eso me recuerda… tengo que hacer una canasta de galletas. Aunque ahora mismo no me siento tan bien…

Chichi suspiro realizando lo cansada que estaba, quizás no físicamente pero si mental y psicológicamente cansada. Por lo cual se recostó en el suelo del laboratorio subterráneo con la idea de tomarse una siesta de 15 minutos solamente.

Como sea cuando despertó se dio cuenta de que no durmió solo quince minutos. Principalmente por que al salir al pasillo estaba atardeciendo, y en segunda cuando salió tuvo un recibimiento que no se espero para nada. Principalmente por el hecho de que Bulma fue quien la encontró después de salir al patio de la corporación, y lo siguiente que Chichi supo era que estaba siendo fuertemente abrazada e inspeccionada por ella como si hubiese estado preocupada, Chichi hizo una mueca ante esto, ¿Por qué estaría tan preocupada? Seguramente se habia despertado un poquito más tarde de la cuenta pero….

-¡Chichi al fin te encontré! ¡Dios mío no puedo creer que estés aquí! ¿A dónde fuiste? – Pregunto llena de duda, Chichi retrocedió un paso, estaba agradecida de ver a su amiga como siempre, y no traumatizada por los Saiyajins, aun asi algo no encajaba.

-A… ningún lado, no me fui por mucho, es decir, despertaron hace poco, ¿No?

-¡Para nada! Te hemos estado buscando durante horas.

-¿Horas? Solo estaba dormida…

-¿En dónde? Por que en al menos 11 u 12 horas no podíamos encontrarte y tu Ki desapareció, además no estabas en la habitación del tiempo, ¿Dónde estabas? – Chichi no supo que responder, aunque al final lo atribuyo a algún efecto secundario de la máquina del tiempo, se limito a medio sonreírle a Bulma y subir los hombros.

-Eh… solo salí por un rato, aunque no sabía que me extrañarían tanto… yo he sido una carga últimamente.

Termino por decir ella con una sonrisa ligeramente triste, en voz baja. Bulma le miro condescendientemente esperando que se deprimiera. Habia estado tan deprimida desde la muerte de Goku… aunque para su sorpresa no sucedió asi. Contrario a todo lo que Bulma espero Chichi sonrió repentinamente con más energía de la que le habia visto en todos esos días.

-¡Bueno tengo algo importante que hacer! ¿Me prestarías tu cocina? – Bulma parpadeo confundida ante el cambio tan radical que tuvo Chichi, era como si la mujer depresiva y llorosa de hace unos días no existiese mas, además habia algo en su mirada… algo como… una luz de madurez.

-Ahm… si. Oye… ¿Estás bien? –Chichi se adentro en la cocina tomando utensilios y comenzando a trabajar. - ¿Qué harás?

-Son unas galletas y panecillos que voy a llevarles a los chicos. –Explico ella con tranquilidad, aun pensaba mucho en lo que sucedió cuando estaba en el universo alterno que ella misma creo, pero poco a poco podía superarlo.

-¿Los chicos? Te refieres a Krilin, Yamcha, Chaoz y Ten shin han. – Chichi asintió y Bulma se limito a sonreírle. – Bueno eso es muy amable de tu parte pero ellos están entrenando con Kami sama en la torre, no creo que puedas verlos hasta después de la llegada de los Saiyajins. – Explico ella, grande fue su sorpresa cuando Chichi se limito a sonreír.

-Lo sé.

Y dicho esto empezó a tararear amasando lo que iba a hornearles. Si algo habia extrañado cuando estuvo ausente era estar con sus amigos y cocinar en su casa… bueno no estaba en su casa pero estaba con sus amigos, y sobre todas las cosas Goku estaba bien, seguramente muerto pero al menos feliz y lleno de emoción por derrotar a los chicos malos. Este pensamiento le atrajo un poco de calma, al final… Kakaroto no llego a existir, aun asi se convirtió en lo que quiso desde el inicio. Un guerrero, fuerte y orgulloso que peleaba por la gente que le importaba.

Ahora debía esperar, un año aproximadamente a que los Saiyajins llegaran a la tierra. Ella no pelearía contra ellos, ya que no era lo suficientemente fuerte como para representar una verdadera ayuda, y terminaría siendo un estorbo, pero al menos podía cambiar lo que una vez fue y disculparse con los muchachos. No les quitare mucho tiempo, y habré terminado una de las cosas por hacer que tengo.

-Y… ya no estás… tu sabes… ¿Preocupada por Gohan? – La voz casi incrédula de Bulma interrumpió sus pensamientos, debido a que esa chica simplemente estaba demasiado pacifica y… contenta, como para ser Chichi, ¿No es asi?

Chichi pensó en esto recordando a su pequeño, hizo una apenas imperceptible mueca y cerro los ojos buscándolo, pudo sentirlo a muchísimos kilómetros de su posición actual, pero vivo y sorprendentemente más fuerte de lo que lo recordaba. Ahora si bien ella no deseaba que el sufriera de ningún modo, también sabía que Pikoro la mataría si se acercaba, y encima de todo eso estaba el hecho de… que Gohan necesitaba aprender cómo defenderse. Tarde o temprano debía entrenarse.

En su experiencia pasada con los Saiyajins Chichi aprendió que saber artes marciales y crear resistencia física era vital para la supervivencia, ella lo vivió en carne y hueso cuando afronto la dura realidad, y realizo que era demasiado débil para sobrevivir. Obviamente se hizo más fuerte, pero tuvo que sufrir muchísimo para lograrlo, y prefería que Gohan estuviese preparado ahora, a que sufriera aun más después, o peor aun muriera en el intento. Se limito a suspirar antes de contestarle a Bulma con un tono sorpresivamente calmado y lleno de paz.

-No, está bien. Gohan necesita entrenar, con Pikoro se hará más fuerte.

-¡Ok, es todo! ¿Quién eres tú, y que hiciste con Chichi? – Chichi parpadeo confundida tres veces al ver como Bulma le amenazaba con un sartén, parecía bastante frenética y de hecho le hizo soltar una risa nerviosa.

-¿Qué?

-¡No hay manera de que la verdadera Chichi dijese algo como eso! O eres otra persona o te diste un muy fuerte golpe en la cabeza. – Chichi pensó que de hecho no estaba muy lejos de la realidad, ambas eran correctas. Ella era una persona diferente y le dieron un muy fuerte golpe en la cabeza. Quizas no debía cambiar su naturaleza tan de golpe para no espantar a los demás, por lo cual se explico.

-No he dicho que no me preocupe. Es solo que en realidad no puedo hacer nada asi quiera intentarlo, Pikoro es más fuerte y me mataría, Gohan ya no tiene a su padre, lo que menos necesita es perderme a mí también, y sé que al menos mientras Pikoro lo esté usando no lo matara. – Apunto con Lógica, Bulma estaba sorprendida, se limito a parpadear en silencio sin entender de donde salía tanta madurez y lógica por parte de Chichi, además de esa sorprendente calma.

-De acuerdo, ¿Qué hay de Goku? – Pregunto aun sospechosa. No le gustaba recordárselo a Chichi pero aun tenía sus reservas para pensar si ella era en realidad Son Chichi, asi que pregunto de todos modos.

-¿Qué hay con Goku? Esta muerto. – Apunto ella como si fuera la cosa más banal del planeta, Bulma abrió la boca dispuesta a decirle que hace unas 16 horas atrás aun se deshacía en lágrimas por él, Chichi pareció captarlo y suspiro antes de explicarse. – Aun estoy triste, y muy disgustada. Me habría gustado hacer algo para evitarlo, cualquier cosa… pero no pude y no me sirve lamentarme ahora. Goku está entrenando, se que derrotara a los Saiyajins, por ahora lo único que puedo hacer es sobrellevar este año con calma.

-Es solo que… luces tan diferente de ayer… - Chichi se limito a subir los hombros terminando con su trabajo y poniendo el reloj de horneado.

-Lo sé, tuve una actitud absolutamente infantil y autocompasiva. Les hice pasar muchas incomodidades por que mi personalidad no me permitía ver que las cosas iban a solucionarse aun cuando tardase más de lo que yo deseaba. El paseo que di ayer por los bosques me ayudo a reflexionar y me di cuenta que si quiero ayudar a Goku y Gohan de alguna manera, la mejor forma es no causándoles problemas.

No hubo paso para más conversación y por suerte Bulma no la interrogo más. Aun seguía sospechando que algo sucedió para que sufriera un cambio tan radical pero decidió no indagar mas en el asunto, cosa que Chichi agradeció mientras empacaba el almuerzo para los muchachos y se ponía en marcha, no sin antes darle un gran beso a su padre en la frente y llamar a la nube voladora para trasladarse hasta la torre del maestro Karin. Una vez allí subió la altura máxima que la nube le permitió y trepo el resto del trayecto hasta llegar donde el gato blanco.

Al verlo sonrió, este sin embargo se mostro absolutamente atónito de verla ahí. Sabía que ella habia subido un corto tramo con la nube, pero aun asi la distancia que le falto era demasiada como para que un humano la subiese tan rápido. Iba a decir algo pero ella se limito a hablar antes de darle si quiera la oportunidad de cuestionarla.

-Hola maestro, solo vengo a darle una información a Krilin y los chicos sobre los Saiyajins de parte de Bulma, con su permiso.

Y de un salto llego al techo de la torre. Este se encontraba conectado por el bastón mágico de Goku y Chichi se dio a la tarea de subir el resto de tramo que le faltaba para llegar a la torre de Kami sama, le costó una laboriosa hora pero al final llego hasta arriba trepando por la escalera. Cuando lo hizo observo a los chicos entrenando entre ellos. No parecían muy rápidos o fuertes a comparación de la última vez que los vio, aunque algo le dijo que quizás ocultaban su fuerza.

Tal vez están entrenándose con pesas, y pretenden acostumbrarse a la pesadez y falta de aire en esta altura, eso debe ser. Asintió sonriendo y se acerco a donde estaba Míster Popo quien cuidaba de su entrenamiento, Kami no parecía estar presente en ese momento lo cual la hizo sentirse ligeramente más aliviada. Lo que menos deseaba en ese momento era tener que darle explicaciones a Dios. Popo como sea, noto su presencia y volteo bastante sorprendido.

- ¿La esposa de Goku? ¿Qué hace la esposa de Goku en la torre de Kami sama, como subió?

-Hola Mister Popo. Subí la torre, o al menos un buen tramo de ella. Quería ver cómo iba el entrenamiento de los muchachos. – Popo la observo como sorprendido, no la conocía de nada y no se relacionaba con ella, pero no era común que la gente subiera hasta ahí solo de visita, además no cualquier ser humano podía subir semejante distancia sin estar cansado.

Era como si ella hubiese subido la torre varias veces y estuviese acostumbrada. Míster Popo sospecho algo por un segundo pero al final dejo las sospechas de lado. Después de todo es la esposa de Goku… Se dijo a sí mismo, aun asi ella no debía estar ahí.

-Bueno, es increíble que hayas subido hasta aquí por ti misma pero… los chicos están entrenando para pelear contra Saiyajins. No pueden distraerse. – Chichi asintió viéndolos con admiración antes de voltear hacia Popo.

-Lo sé, solo quería darles esto en persona y luego nunca más volveré a subir aquí. Se de buena fuente que incluyen comidas y descansos en el entrenamiento, de lo contrario se volvería muy tedioso y contraproducente.

-Al parecer Goku te conto bien de su entrenamiento.

Comento al aire, Chichi asintió esperando una respuesta, si no podía hablar con ellos y entregarlo en persona no lucharía mas, simplemente les dejaría la canasta y bajaría por donde vino. No deseaba entrometerse más de lo necesario. Además ella recordaba que Goku se quejo una vez de lo monótona que era la comida ahí arriba. La voz de Mister Popo finalmente corto sus pensamientos.

- De acuerdo, pero solo por esta vez… ya que ha subido tanto. – Chichi sonrió ante esto.

-Gracias Mister Popo, y gracias por entrenarlos. Se que serán de gran ayuda para la lucha que viene. – Popo no dijo nada, se limito a asentir viendo su entrenamiento.

Chichi estaba sorprendida de que incluso Yajirobe se encontrase entrenado, sabia según Goku el no era muy fan de las peleas, sobre todo si eso ponía su vida en riesgo. Por suerte traje suficiente comida. Se dijo a sí misma, en cierta forma era interesante verlos entrenar ahora, y le daban ganas de intentarlo pero no podía hacerles perder tiempo, no obstante estaría segura de no perder su resistencia física, solo en caso de que algo pasara en un futuro. Si llego a tener otro hijo, me asegurare de no ser tan estricta y entrenarlo, se que Goku lo entrenara pero también quiero formar parte de ello.

Cuando el descanso llego todos estaban sorprendidos de verla ahí, Krilin incluso tartamudeo un poco, Chichi no lo culpaba ya que fue muy grosera con él cuando se tomo la molestia de explicarle la situación con Goku y Gohan, al final lo único que hizo fue entregarles la comida con una sonrisa y disculparse por las molestias que habia causado en esos últimos días. Sobre decir que Yamcha y Krilin, quienes la conocían de más tiempo se encontraron muy impresionadas.

Yamcha incluso se acerco a ella y le pregunto si sentía bien. Esto la hizo darse cuenta de lo pesada que debió comportarse para que todo el mundo pensara que estaba enferma o era otra persona diferente. Finalmente llego el momento de irse, cuando se despidió de todos, para sorpresa de los presentes les dio un fuerte abrazo, que incluso genero un sonrojo de sorpresa en los guerreros, y les deseo toda la suerte del mundo, asi como un gran agradecimiento.

Chichi hacia esto, principalmente por qué sabía que podía no volver a ver a algunos de los presentes, era muy probable que los Saiyajins los mataran y nos los viera de nuevo. Para bajar de la torre simplemente se aventó desde ella sintiendo el aire correr a su alrededor, la adrenalina desatarse y los recuerdos bañarla con su melancolía. Se sintió melancólica pero al mismo tiempo esperanzada, por que sabía que vería a Goku y a Gohan en un tiempo, y podría abrazarlos y besarlos, sobre todas las cosas les podría decir cuánto los amaba.

Chichi incluso habia perdido la cuenta de las veces que habia abrazado a sus amigos, y su padre, a quienes creyó muertos y torturados, incluso abrazo al pervertido de Roshi, aun cuando el maestro aprovecho la situación para darle un "paff-paff" y la cosa, por supuesto termino en un golpe. Los días fueron pasando lentamente después de esa visita a los chicos. Chichi a menudo se encontraba meditando, debido a que los recuerdos de los Saiyajins y Kakaroto la acosaban en sus pesadillas. Y la hacían preocuparse por sus amigos.

Después de todo los Saiyajins eran la clase de personas que no se amilanan ni cuando la sangre de su oponente les salpica el rostro, y eso le hacía temer. Aunque ya no como antes. Chichi cambiaba constantemente y notaba que era un cambio bueno, sano y le gustaba.

Era más feliz, por que tenía una segunda oportunidad para hacer las cosas como era debido, para ser más amable y servicial, para disfrutar a sus amigos y familia cuando toda esa pesadilla terminara. Para vivir.

La realización de todas esas cosas le trajo la paz interior, y le hizo ser consciente de cómo apreciaba los intentos de Bulma por animarla, el valor de Krilin por decirle las cosas, el valor de Yamcha, Chaos, Yajirobe y Ten Shin Han al pelear, la determinación de Goku para hacerse más fuerte, la valentía de Gohan al sobrevivir, lo mucho que la apreciaban sus amigos, y el hecho de que los amaba a todos...


1.-Bueno primero, hubo muchos reviews, esos los puse para demostrar que en efecto, aun cuando fue de un modo rudo y muy sadico, para un Saiyajin ese era el modo de preocuparse por sus camaradas, en este caso su hermano.

2.-Lo siento pero nunca contemple darle un final feliz a Kakaroto, jamas, no lo hice. Me entristece pero parte de esta historia contemplaba un final "Bitter sweet" (Agridulce)

3.- El final de Chichi tambien fue nada especial, tomando en cuenta que no se ve el reencuentro con Goku, pero si su evolucion como persona, y eso era lo importante.

¿Epilogo, o no?